Nuevo capítulo! Éste comienza exactamente donde quedó el anterior. Espero les guste.
Muchas gracias a todos por leer y comentar.
Capítulo XXV
Él no quería que Shmi dejara de mirarlo así, tan amable y atenta... sin embargo ya era tiempo de hablar, de una vez por todas.
-Shmi, yo...- tomó aire antes de continuar- Yo... soy un chiss.
La joven lo observó intrigada, sin entender su declaración. Aquel silencio le generó incomodidad a Kylo, una incomodidad que se transformó en vergüenza cuando ella comenzó a tocar cada detalle de su rostro y cuerpo sin disimulo alguno.
-Shmi, ¿qué haces? - la detuvo, ruborizado.
-Lo que me acabas de decir no tiene sentido...
-¿No me crees?
- Es imposible. ¿Cómo vas a ser un chiss si tu piel no es azul?
- ¿En serio? ¿Eso es lo único que te importa saber?- respondió molesto
- Es que... tu cuerpo no tiene nada raro, entonces...
- Si no te interesa conocer algo más aparte de mi apariencia, me voy- la interrumpió irritado, poniéndose de pie.
Kylo no esperó la respuesta de la chica. Simplemente se levantó y se fue. Ella lo llamó, pero él no le hizo caso. Suspiró fastidiada consigo misma: lo había arruinado.
- Estoy seguro que eso es lo que significa, Rey- le comentó su esposo, sentados en el césped lejos de la Academia- "Mientras te veo escondiéndote del sol" : eso fue lo que ocurrió, el sol representa la Luz.
- ¿Entonces lo de Felucia sí fue una trampa?- preguntó preocupada
-Lo fuera o no, alguien quiere presionarlo para que se "esconda del sol", ¿entiendes?
- Que no tenga más opción que irse a la Oscuridad - reflexionó
- Exacto.
- Pero ¿y Tai? ¿Y Shmi? Hasta el momento solo Bail está afectado por esto.
- Por ahora- afirmó con pesar- Tienen sangre Skywalker, sangre Palpatine. Si nos han perseguido por nuestro linaje, a nuestros hijos también.
Ambos se miraron conociendo la angustia dentro del otro, pero ninguno de los dos quiso mostrarse vulnerable. Debían ser fuertes por sus hijos; mostrarles que, sin importar lo que pasara, había que seguir adelante y enfrentar sus temores.
- No podíamos esconderlos toda la vida entre los bosque deKashyyyk, Ben.
- Nuestros hijos lo saben: la libertad con un legado como este tiene su precio.
- Deberíamos pedir la guía de los antiguos maestros- recomendó
- Tienes razón. Meditemos y tú los llamas. Siempre te respondieron primero a ti- sonrió
- ¿Sigues con eso? Ellos te dieron una segunda oportunidad para estar juntos. También te escuchan.
- De acuerdo. Hagámoslo juntos.
Ben le tomó la mano. Cerraron los ojos y se conectaron con la Fuerza, sintiendo cada ser vivo que los rodeaba.
"Vengan a mí " llamaron, una y otra vez "Vengan a mí "
El murmullo de las voces de los estudiantes a los lejos, el canto de las aves, las hojas siendo movidas por el viento... Todo pasó a un tercer plano cuando los oyeron.
"Tus ojos pueden engañarte, no confíes en ellos"(Obi-Wan Kenobi)
"Tu enfoque determina tu realidad."(Qui-Gon Jinn)
"Velamos por la paz, no por la guerra"(Mace Windu)
"Todos debemos asumir riesgos" (Kit Fisto)
"El miedo a la pérdida un camino hacia el lado oscuro es"(Yoda)
"Algún día lo seré. ¡Me convertiré en el Jedi más poderoso que haya existido! Eso te lo prometo. ¡Y aprenderé a evitar que las personas mueran!"(Pequeño Anakin)
Abrieron los ojos agitados después de todas aquellas voces, como si cada Jedi les mencionara una clave para descubrir el misterio. La voz de aquel niño esperanzado, que solo quiso evitar la muerte de sus seres amados, los llenó de nostalgia.
- No podrán protegerlos toda la vida- escucharon una voz a sus espaldas- Solo ellos puedes librarse de su propia oscuridad.
Se voltearon para pronunciar un nombre conocido.
- ¡Luke!- lo llamaron al unísono
- De aquí a un año, deben ir alTemplo de Eedit, que se encuentra en lajungladelplanetaDevar. Ustedes 5, nadie más. Mientras tanto, deben preparar a más usuarios de la Fuerza. Unos 10 adicionales y entrenar con empeño a los que ya están aquí. Tratarán de desviarlos.
- ¿Sabes quién es?- preguntó de inmediato Rey
- Aún no. Piensen en lo que escucharon.
- No permitan que esto le robe la felicidad a Tai en su gran día. Está preocupado por su hermano- añadió otra voz, provocando que Ben sonriera al oírla
- Sí, madre. Lo tenemos presente. Espero que también estés ahí con él.
- Ahí estaremos- anunciaron las dos siluetas brillantes antes de desaparecer
-¡Papá! ¡Papá!- escucharon la voz de Shmi, corriendo hacia ellos- ¡Papá, creo que cometí un gran error!
- Lo sé, cariño, pero no es tarde. Puedes dejar la política cuando quieras- le respondió él
- ¿Qué? ¡No me refiero a eso! Es sobre Kylo, aunque reconozco que me involucré demasiado con el Senado. Seré más equilibrada- contestó la joven, decepcionando a su padre, a quien todavía le costaba aceptar que su hija siguiera los mismos pasos que su abuela
-¿Kylo? ¿Qué pasó? - preguntó su madre
- Me contó que en realidad es un chiss y yo le pregunté por qué no era azul y se enojó - contó afligida
Ambos padres suspiraron por la reacción del chico, incluso más por lo que Shmi le contestó ante su declaración.
- Yo me encargo de esto, Rey. Tú ve con Tai. Zorii necesita hablar contigo sobre los arreglos de la boda. Tienes que llamarla.
- Tranquila, todo va a estar bien- consoló Rey a su hija, dándole un beso en la frente para luego hacer lo mismo con su esposo antes de irse.
- ¿Y? ¿Estuvo tan mal que le dijera eso?- continuó Shmi, sentándose a su lado
- Considerando que eres a la primera persona que se lo cuenta, sí - empezó su padre
- ¡Pero eso no me tranquiliza!
-Lamento no ser como tu madre. Prefiero decirte la verdad directamente.
- Kylo se lo quiso decir a Tai y él no lo dejó - añadió molesta
- No metas a tu hermano en esto. Es tu responsabilidad lo que acaba de pasar- la regañó
- ¿Ahora qué hago?
- Primero escúchame con atención.
-Bueno.
Tres días después...
- Nunca había visto a tu hermano así de histérico - le comentó Rogue a Bail, mientras movían unas cajas que debían llevar a Coruscant
- Le pasa por invitar a tanta gente. Estoy seguro que ya perdió la cuenta de todos los invitados a su matrimonio- mencionó fastidiado.
- Sé que te molesta tanto gentío, pero lo bueno es que todas esas personas son cercanas a tu familia. No creo que sea tan desagradable.
- Eso es verdad. Para mi la actitud de Tai es normal, el que me preocupa es Kylo. Anda raro hace días, ¿lo has notado?
- La verdad es que no. Quizás son los nervios ya que está ayudando a Tai con algunos detalles del alojamiento.
- Puede ser.
Aunque era sensata la razón que Rogue dio, Bail sentía que era otra cosa. Conocía a Kylo desde siempre, para él llegó a ser como otro hermano mayor. Y ahí estaba ahora, más triste y serio que de costumbre. Siempre tenía una mirada melancólica y bondadosa a la vez. Ahora notaba angustia constante en su semblante.
"Bail, te estoy esperando"
" Ya voy, papá"
- Rogué, debo irme. Diles a los demás que empiecen a empacar.
- De acuerdo, general- se burló - Oye, pero hablando en serio, te quiero mostrar algo. ¿Puedes venir conmigo rápido y entregártelo?
- ¿Qué es?- preguntó impaciente
- Es una sorpresa- le sonrió
El joven la acompañó en silencio hacia su habitación dentro del edificio donde se alojaban los estudiantes de la Academia.
- ¿Quieres que entre?- quiso saber algo nervioso
- No creo que quieras que te vean con lo que te entregaré.
Aquello aumentó su curiosidad. Ella cerró la puerta tras él y sacó de entre sus cajones lo que buscaba.
- Sé que nunca será lo mismo. De verdad lamento haber desechado tu juguete y seguramente a tu edad quizás ya no te interesan estas cosas, pero quiero dártelo, aunque creo que debí entregártelo hace 5 años atrás - se rió avergonzada- Es para ti.
Rogue miró con atención el rostro de Bail cuando le entregó el supuesto peluche. Era pésima en las manualidades. De todas formas, con ingenio logró conseguir algo de tela y pieles en el mercado. No sabía disecar animales como su Maestra Rey.
Temía más que nada su reacción. Cuando se lo mostró a Shmi, la joven gritó espantada, de modo que supuso que era similar a la Señora Rata que él tanto quería.
- ¿Se supone que... es... un porg?- la interrogó contemplando el regalo por todos lados
- Sí, sí eso intenté hacer- respondió insegura, porque la cara le había quedado deforme
Hubo un silencio entre los dos. Bail levantó la mirada hacia los ojos de ella.
- Es horrible.
- Es que... yo...
- Me gusta, gracias- le sonrió
Ella no sabía si tomar eso como un cumplido o no. ¿Qué importaba ya? Él estaba contento y con eso bastaba.
- Lo llamaré Señor Porg- le contó Bail antes de irse- Pero no le digas a nadie- la miró serio.
- Entonces mejor llevátelo envuelto en esto- le entregó una bolsa de tela
Lo envolvió callado, considerándose un poco estúpido por su imprudencia de querer salir rápido y ser visto por todos con "eso".
- Tu secreto está a salvo conmigo- le aseguró la chica con una sonrisa. No dejaría que nadie se enterara que aquel joven de casi 16 años todavía tenía peluches con nombre.
Shmi estaba realmente inquieta por culpa de Kylo. ¿O era su propia culpa? Ya le estaba costando dormir pensando en que él la detestaba, aunque las pruebas solo demostraban que se distanció de ella. Intentó disculparse varias veces, pero él solo la evadía. Se dio cuenta que todo lo que habían avanzado como amigos ya no existía. Incluso era peor, porque ya no le hablaba. Ni siquiera lo que había conversado hace unos días con su padre podía calmarla ahora.
- Shmi, quiero que prestes atención. Cuando encontré a Kylo en una misión a Lothal, él ya tenía 16 años y se había criado solo. Para mí era un humano común sensible a la Fuerza y, al conocerlo, supe que podía unirse a nosotros. Él aceptó y por eso estamos aquí ahora. Pero llegó un momento en que quiso saber de su familia y porqué lo habían abandonado. Así que con tu madre lo averiguamos. Fue muy difícil, ya que casi no habían registros de él. Por eso optamos por análisis sanguíneos.
- Entonces ¿él sabe a qué familia pertenece?
- Sí, pero al enterarse no quiso que averiguaramos más. No lo presiones, Shmi. Es un tema muy difícil para él. Además, lidear con el abandono es complicado. Yo lo viví y tu madre también. El asunto es que, aunque su piel no sea azul, él sigue siendo un chiss. Basta con que mires el color de su cabello y sus ojos. La razón del cambio es porque él no se crió en Csilla. Solo allá hay un mineral en la atmósfera que les tiñe la piel de azul. Con eso se confirma que salió de ese planeta cuando era un bebé.
Fue gracias a esa conversación que Shmi logró ver más allá y claro, ahí estaba: los ojos de Kylo no eran en sí mismos morados: eran rojo oscuro. Sin embargo, la gran mayoría no lo notaba ni lo relacionaba a otra especie. Su lacio cabello azul oscuro tampoco daba para sospechar otra cosa.
-Tienes la misma mirada que Padme tenía cuando estaba preocupada por Anakin.
Shmi se giró para contemplar la silueta brillante de una togruta. Sí, una muy distinta a la que por años le tuvo celos en secreto.
- Ahsoka, yo... sé que no debería sentirme así. Creo que le hice daño y es irreparable- se lamentó
- Todo tiene solución. Tus padres lograron vencer sus diferencias. Ustedes también pueden. No dejes que algo así los aleje.
- Soy una tonta. Debemos estar todos más unidos que nunca y yo lo arruiné. Puedo percibir que se avecina un cambio. La Fuerza está inestable- admitió angustiada
- Así es. Deben estar preparados y sé que lo lograrán. Quédate tranquila. Estarán bien. Cuiden a Bail- terminó diciéndole con una cálida sonrisa, antes de desaparecer
Shmi bajó la vista agobiada, apoyando su espalda en un árbol del jardín. Entonces sintió que alguien la mirada. Alzó su cabeza y era él. No obstante, Kylo rehuyó de inmediato.
Y es que la emocionalidad del joven se había cerrado por completo. Consideró que había sido un gran error contarle a Shmi sobre su pasado. Por un momento tuvo la ilusión de poder ir más allá con ella, pero había más dificultades que beneficios al respecto. Si se arriesgaba y no resultaba la relación entre los dos, ¿qué pasaría? Él lo perdería todo y ella seguiría como si nada.
Kylo amaba la Academia y todo lo que eso involucraba. Se sentía orgulloso de que su Maestro lo eligiera para ayuda a Tai en sus labores allí. Eran su familia y no quería ponerla en peligro por un capricho amoroso que involucraba a la propia hija de su Maestro. Había perdido mucho en su vida como para perderlos a ellos también. Debido a lo anterior, consideró que lo mejor era que todo volviera a ser como antes.
- Disculpa por llegar tarde, papá.
- Al menos te distrajiste en algo agradable por la sonrisa que traes.
Ambos estaban sentados en el césped frente a frente en uno de los hermosos patios de la Academia, lejos del alboroto por el evento próximo.
- Mamá está muy entusiasmada con los preparativos- comentó Bail, para que su padre no le preguntara de dónde venía tan alegre
- Sí. Ella y Zorii se han encargado de casi todo. Menos mal que Poe pagará el evento. No puedo usar el dinero de la Academia para esas cosas. ¿Por eso estás tan feliz?
Ben era lo suficientemente perspicaz para entender que su hijo menor estaba contentopor algo más importante para él que el matrimonio de su hermano mayor. No obstante, ante la incomodidad de Bail, no quiso insistir en el tema.
- ¿Sabes porqué te cité aquí? - continuó Ben
- Eso creo, pero no me siento preparado.
- ¿Puedo saber la razón?
- Después de lo que pasó en Felucia, no sé si quieras enseñarme- se lamentó
- ¿Por qué piensas eso?
- Porque los sentimientos negativos no se van... y... y sé que así no podré activar la reliquia de mamá.
- Bail, mírame - su hijo que yacía con la mirada perdida dirigió la vista hacia él - No te culpes por eso, es normal. Somos seres emocionales. Los sentimientos fluctúan todo el tiempo, a todos nos pasa lo mismo. Solo debes aprender a decidir a cuáles les darás el poder para influenciar en tu vida. Todavía eres muy joven, sabrás hacerlo bien- lo tranquilizó
- ¿Entonces sí me enseñarás?- preguntó esperanzado
- A tus hermanos les enseñé a los 15, tú no serás la excepción. Además, te ayudará a conectar más con la Luz. Tu madre modificó hace años la joya para que no pueda activarse con emociones oscuras.
- ¡Gracias! ¡Lo haré bien, lo prometo!
- Solo ensayaremos aquí. Después de la boda, iremos a Kashyyyk para que aprendas a manejarla por completo. Hacerlo en este lugar no es conveniente.
- De acuerdo.
- La voz que escuchas y tus visiones muestran la oscuridad que nos rodea, otra vez. De todas maneras, así como los vencimos antes, lo haremos de nuevo.
- No he vuelto a escuchar voces ni tener sueños.
- Me alegro, pero no te confíes. Se está preparando una guerra, Bail. No te ocultaré esa realidad- le habló firme- No temas perder lo que más amas. Sabes lo peligroso que es el miedo descontrolado.
- Sí, papá, lo sé. Y reconozco que en parte sentí eso cuando... tú sabes... eso de los rayos.
- Si lo sientes de forma repentina ante un suceso inesperado, es normal. El problema es cuando lo usas a propósito pensando que te hará más fuerte. Cometí ese error como Kylo Ren: usé el dolor, la ira y el miedo para volverme poderoso y solo me hundí más en el Lado Oscuro.
- ¿Miedo a qué?
- A no ser como Darth Vader- admitió arrepentido- En algún momento de mi vida quise ser un Sith, porque creí que ese era mi destino, pero siempre estuve dividido. Hasta Snoke me lo dijo. La Luz seguía en mí y quise ignorarla, hasta que llegó tu madre- sonrió finalmente
- Lo entiendo.
- Ahora concéntrate en alguna emoción positiva- le indicó, entregándole una parte de la reliquia- Elije la que quieras para conectarte con ella.
Bail cerró los ojos, respiró profundo para conectarse primero con la Fuerza y luego intentar activar la reliquia. "Emociones positivas"... en eso divagó su mente, en recuerdos y vivencias con su familia.
Sabía lo afortunado que era: sus padres y hermanos lo amaban, todos los de la Academia se preocupaban por él. No se sentía solo, porque siempre podía contar con su ayuda y apoyo. Sus padres eran su mayor ejemplo a seguir. Tantos amigos de su edad no tenía, pero sentía que ya tenía todo para ser feliz. No era necesario más, no quería más... solo a Rogue.
Abrió de inmediato sus ojos, perturbado y sonrojado hasta las orejas. Su padre también estaba meditando para ayudar a su hijo a canalizar sus emociones, cuando la conexión se cortó de golpe. Sin embargo, Ben notó que ese abrupto cambio no era oscuro, al contrario, era radiante.
- ¿En qué pensaste?- preguntó Ben
- Yo... eh... muchas cosas... estaba buscando... tú sabes... emociones- su padre lo seguía mirando- Y bueno, pensé... en la amistad.
- Es un bonito concepto. ¿Y qué emoción involucra?
- No lo sé - volvió a sonrojarse
Ben vio por un momento el reflejo de sí mismo en su hijo. Aunque los ojos de Bail eran más verdosos que los suyos, esa mirada la conocía. Una mirada confundida y entusiasmada. Sí, alguien estaba ocupando un lugar importante en el corazón de su hijo; tal como lo vio en Tai primero, incluso en Shmi, aunque ella no lo quisiera admitir. Esos mismos ojos luminosos que él mismo llegó a tener de solo pensar en Rey.
- Bail...
- ¿Sí, papá?
- Piensa más detenidamente en lo que sientes al respecto y después continuamos, ¿de acuerdo?
- Ya, sí, mejor- respondió el joven, poniéndose de pie rápidamente. Quería por todos los medios evitar que su padre notara que estaba sintiendo "algo" por "alguien".
- Prepara tus cosas, mañana partimos a Coruscant.
Este capítulo fue muy revelador, ¿no creen?
¿Qué sucesos importantes ocurrirán en la boda de Tai? Muy pronto lo sabremos.
