Ya empezamos la etapa final de esta historia. Reconozco que, así como me emociona culminarla, también me da tristeza terminarla. Sin duda es mi fic Reylo más largo y complejo de todos.
Ahora sí, sin más rodeos les dejo el capítulo. Este comienza exactamente donde quedó el anterior. Muchas gracias por leer y comentar.
Capítulo XXIX
Después de esos dos bailes, ella lo dejó. No podía seguir así. Había tomado una decisión y quería cumplirla a toda costa, aunque eso significara apartarse de Bail por bastante tiempo.
- Maestra, ¿puedo hablar con usted en privado?
Rey asintió acompañando a la joven a una zona apartada de la fiesta.
- ¿Qué sucede?
- Yo... es que... debo decirle algo.
- Puedes confiar en mí, Rogue. ¿Qué necesitas?
En ese momento, sin previo aviso, la joven recordó aquella vez cuando su Maestra le contó como había conocido a su esposo. Era una niña todavía y Rey le explicó con detalles el largo camino que le tomó entender que Ben era su otra mitad y la hermosa familia que formaron cuando aceptaron sus mutuos sentimientos.
Bail es casi igual a Ben, pero más confiado. Estoy segura que mi esposo habría sido como él a su edad si hubiera tenido más amor en su vida. Este pequeño físicamente se le parece tanto, aunque sus rasgos faciales son más finos. Será tan guapo como él. Eso me asusta, ¿sabes? Cuando sea mayor, temo que no sepa elegir bien si tanta niña lo persigue.
¿Era ese su temor, que la olvidara y la reemplazara con alguien más en su ausencia? Sacudió la cabeza negando aquel pensamiento. Lo conocía bien, aunque ya no era tan gruñón como en su niñez. Palideció de solo imaginarlo con otras jóvenes a su lado.
- ¿Rogue? ¿Estás bien?- insistió Rey al notarla distraída
- Yo quería... yo...- murmuró, dudando de su elección.
- Dímelo- tomó su mano para transmitirle confianza
- Quiero ofrecerme para una misión. Supe que falta un usuario para ir a Tatooine.
- ¿En serio quieres ir tú?- se sorprendió gratamente- ¡Es una excelente noticia! Rose y su equipo te recibirán con mucho gusto- entonces la abrazó, orgullosa de su aprendiz.
Rogue respondió el gesto con fervor. Desde ya sentía lo difícil que sería dejarla a ella también, después de tantos años juntas.
- Me iré mañana al igual que el resto. Espero hacerlo bien- reconoció tímida- No diga nada aún. No quiero interferir en la fiesta.
- Lo harás estupendo, confió en ti. Gracias por hacerte disponible- le sonrió confortando a la joven.
-La quiero mucho, Maestra.
-Y yo a ti.
Al día siguiente, en la Academia se despedían de la joven pelirroja de 19 años quien se iría a su primera misión. Bail no lo podía creer. Su mirada verde marrón demostraba a lo lejos el enfado que sentía al enterarse de la noticia. Era una ocasión alegre menos para él.
- ¡¿Cómo fuiste capaz de ocultármelo?!- la acusó directamente, sorprendiendo a todos los presentes.
- Fue una decisión que tomé en privado. Los demás tampoco lo sabían- se excusó Rogue, acercándose a él, pero en cada paso que daba Bail retrocedía.
- ¡Creí que éramos amigos!
- ¡Lo somos!
- ¡No, porque no confiaste en mí!
De algún modo, aquel momento le parecía terrible y no sabía exactamente la razón. ¿Acaso había hecho algo mal y por eso se iba a aquel planeta árido, que tanto él como su padre detestaban?
- Bail, no es eso…- fue lo único que le alcanzó a decir antes que la dejara hablando sola. Su mirada llena de resentimiento la destruyó por dentro. ¿Por qué no podía estar feliz por ella? Tatooine quedaba relativamente cerca de Naboo. ¿La iría a ver algún día? ¿O era ella la que no soportaba la idea de que Agatha ingresara a la Academia?
Shmi y Tai se miraron, sospechando los motivos del enojo de su hermano. Kylo y Serena ya daban por hecho que aquella extraña amistad era algo más. Ben tuvo que darle algunas instrucciones específicas a Rogue antes de que se marchara y a la vez tranquilizarla, diciéndole que Bail estaría bien.
En ese mismo momento, Agatha Mankoch hacia su aterrizaje en Keren. Como siempre, esperaba ser el centro de atención al llegar a la Academia. Entró sola al recinto, dejando a sus escoltas en la nave. Nadie la recibió. Indignada, se guio por las voces que hacían eco detrás de las instalaciones. Allí vio a la muchedumbre reunida en torno a otra joven.
Se sintió peor cuando fue directo hacia Bail, quien caminaba enfurecido en dirección opuesta, y ni siquiera se detuvo a saludarla. Un simple "hola" indiferente fue su recibimiento, mientras seguía caminando hasta perderse entre la vegetación.
Entonces vio a la pelirroja subir a una de las naves y partir.
- Discúlpalo, Agatha- se le acercó Tai en nombre de su hermano- Una de las aprendices se fue a Tatooine y a él le afectó bastante su partida.
- ¿Cuál aprendiz?- quiso saber de inmediato
- Rogue. Ahora te guiaré hasta una de las salas. Esperarás allí a mi madre hasta que vuelva. Fue tras Bail, pero vendrá enseguida.
Pasaron varias horas de aquel acontecimiento y nadie conocía el paradero de Bail. Ben recomendó que lo dejaran tranquilo.
Algunas horas más tarde, Serena lo encontró por casualidad arriba de uno de los arboles mirando el horizonte. Ella se sentó bajo el árbol en silencio. Después de algunos minutos sin decir palabra, fue él quien quiso hablar.
- Mi madre me explicó las razones de Rogue. Ahora entiendo que todo es culpa de Hera. La muy cobarde vino cuando nosotros no estuvimos. De seguro le sirve al desgraciado que intenta comunicarse conmigo- comentó rabioso- Comprendo que Rogue quiera sentirse útil en todo esto.
- No te negaré el hecho de que quise dispararle a Hera más de una vez cuando la vi llegar. Cambió demasiado. Solo ten paciencia, hay varios investigando la procedencia de los anónimos que recibía tu hermana. Estoy segura que pronto sabremos dónde atacar.
- Lo sé, al menos ya tengo claro que quien me habla conoce a mis padres desde antes. Sabe de nuestros orígenes.
- Muchos conocen a tus padres, Bail. El tema es porqué los ataca a ustedes y no a ellos directamente. Tus hermanos igual han tenido visiones extrañas, aunque no les gusta hablar sobre eso.
- Nunca es agradable hablar sobre eso- suspiró angustiado
- Ten en cuenta que Rogue hizo esto porque también quiere que ustedes estén a salvo. Tatooine necesita apoyo y tú lo sabías.
Bail se quedó callado, pues era cierto. Aun así se preguntaba por qué ella no se lo dijo ayer durante el matrimonio de su hermana o cuando estuvieron a solas. Sin embargo, había algo más que se cuestionaba de sí mismo.
- ¿Serena?
- Dime
- ¿Tú crees que... crees que Rogue se hubiera ido igual si... yo... si yo ayer... la hubiera besado?
Serena se puso de pie para mirarlo directamente. El chico seguía donde mismo, observando el horizonte con seriedad.
- No juegues con esos temas, Bail- lo criticó
- No es broma. Anteayer la abracé, quizás no fue suficiente- la miró afligido
- La verdad... es que no lo sé. Al menos sí he notado que ella ahora te mira de manera distinta a como lo hacía antes. - Su respuesta logró que al menos el chico esbozara una leve sonrisa. Entonces añadió - : Si en serio sientes algo por ella, díselo con claridad. Por culpa de mis inseguridades casi pierdo a Tai. No quiero que a ti te ocurra lo mismo.
- Gracias, lo tendré presente.
Ella le sonrió a su cuñado y se retiró. Mientras iba de regreso, se cruzó con su suegra, quien necesitaba hablar de nuevo con su hijo. Serena le indicó dónde estaba y los dejó solos.
- Cariño, necesito que bajes para que hablemos.
- Si es otra vez sobre Rogue, ya sé lo que me vas a decir- empezó el joven ya en el suelo, sobrepasando por mucho la estatura de su madre- Que debería aceptarlo, porque yo también haré lo mismo en el futuro y eso lo entiendo. Lo que me sigue molestando es que no me dijera. ¡Además se fue al planeta más horrendo de todos, como si lo hiciera a propósito para que no vaya a verla jamás!- se quejó moviendo los brazos en disgusto.
Rey simplemente lo abrazó. Adoraba a su pequeño a pesar de saber lo exagerado que era con ciertos asuntos. Él estaba sufriendo con la partida de Rogue, aunque no lo admitiera.
- Bail, ella es muy valiente. Estará bien en aquella base junto con Rose y los demás. Cuando yo vaya a verla, irás conmigo y no aceptaré excusas, ¿entendido?- su hijo asintió sonriente, sin decirle nada- Ahora la que me preocupa es Agatha- continuó seriamente, separándose de él.
- ¿Ya la evaluaste?- preguntó ansioso
- Sí y estoy segura que ella no es lo que dice ser.
- No te entiendo.
- Sí es usuaria de la Fuerza, pero no es novata. Bloqueó su mente de inmediato cuando intenté ingresar sin avisarle. Es imposible que alguien sin entrenamiento lo haga. No me importa que lo niegue, sé que alguien se lo enseñó- le comentó inquieta - Seguramente también sabe anular su marca en la Fuerza, por eso no la notamos antes. Bail, ten mucho cuidado con ella. Nos está ocultando algo.
- ¡¿Entonces ella también me mintió?!
- ¡No la compares con Rogue!
-¡Ambas me ocultaron información!- gruñó ofendido
- Pero los motivos de Rogue son nobles. Dudo mucho que los de Agatha lo sean.
- Eso no lo sabes. Yo conozco más a Agatha que tú - la contradijo molesto.
- Según ella, su único propósito aquí es aprender a manejar sus habilidades, pero es obvio que busca una excusa para estar cerca de ti. No necesito leer su mente para notarlo. ¿Cómo no lo ves?
- Solo somos amigos.
- No creo que para ella eso le baste. Entiende, Bail: no puede ser tu amiga si te miente.
- ¡¿Y cómo Rogue lo hizo?!
- ¡No es lo mismo! Agatha miente acerca de quién es. Rogue solo quería que nadie se interpusiera en su decisión.
- Como sea, no me importa. No volveré a hablar con ninguna de las dos. Las mujeres solo me traen problemas.
Rey dejó que se fuera, comprendiendo que no quería seguir hablando del tema. Suspiró cansada porque Bail podía ser tan testarudo como Ben en ciertos asuntos. Al menos se sentía aliviada de que su hijo no estuviera tan encaprichado con Agatha como creía. Ahora debía avisarle cuanto antes a su esposo sobre su descubrimiento.
-¡¿El Senador de Bastión se burló de nosotros en nuestra cara y quieren que no haga nada al respecto?!
Rey no sabía cómo disminuir la ira de su esposo. Parte de su familia intentaba tranquilizarlo para evitar que actuara impulsivamente, ya que estaba decidido a tomar el Halcón e ir donde Jarrik a enfrentarlo.
- ¡Sí lo vamos a atacar, pero no ahora! ¡Tenemos que pensarlo bien!- respondió Rey
- Finn junto a su equipo ya descubrió que los mensajes anónimos que me amenazaban provenían de las Regiones Desconocidas, al igual que la voz que escucha Bail. Tenemos que investigar esos planetas- recomendó Shmi.
- Pero hay demasiados planetas en esa zona, no terminaremos nunca de investigar. A este ritmo, ellos atacarán primero- advirtió Tai
- Yo creo que... que sé dónde es- intervino Kylo, provocando que todos lo observaran atónitos- Cuando Hera regresó me dijo que este no era mi hogar, pero que de dónde venía sí lo era.
- ¿Te refieres a Lothal? Ese es un planeta del Borde Exterior- comentó Serena
- Lothal no era su hogar- indicó Ben, comprendiendo lo que Kylo quería decir- ¿Cómo estás tan seguro de que es ahí?
- Porque es un planeta gélido de las Regiones Desconocidas. Eso coincide con las visiones.
Ben asintió y miró a su esposa. Shmi también entendió la referencia, ya que sus visiones siempre le mostraban un lugar nevado. No obstante, Tai y Serena todavía no comprendían del todo a qué planeta se refería.
- Puedo ir a investigar- dijo con valentía- No me rechazarán si saben que soy uno de ellos.
- ¿Estás dispuesto a que sepan la verdad?- se sorprendió Shmi, al ver a su esposo tan decidido.
- Quizás ya la sepan o piensen que está muerto- se acercó Ben a su yerno- Aun así, tu pasado no te deja en paz, al igual que a mí.
- No me interesa mi pasado, Maestro. Quiero proteger mi futuro. La paz de toda la galaxia está en peligro y sé que puedo hacer algo para evitar una desgracia mayor.
- Entonces irás y actuarás como si quisieras formar parte de ellos. Si es tal cual como dices, atacaremos cuanto antes- decidió Ben, asombrando a los presentes.
- Iré contigo- se interpuso Shmi, hasta que Kylo le tomó la mano para calmarla.
- Será muy sospechoso si voy con alguien más. Te atacarán cuando sepan quién eres.
- ¡No permitiré que vayas solo!
- Shmi, tranquila, lo enviaremos con droides militares ¿cierto, Ben?- añadió Rey, a lo cual su esposo asintió de inmediato.
- Desde que llegó aquí, Kylo nunca ha estado solo. Tampoco lo estará ahora- aclaró el cabeza de familia-. Tai, comunícate con Poe. Necesito que me envíe refuerzos para esta misión y avisa a los usuarios que están en Bastión para que regresen ahora mismo.
- No se le informará a ningún político sobre esta misión. Nos tomaremos el tiempo necesario para planificar los pormenores. En una semana Kylo podría irse durante la madrugada- le aclaró Rey a su familia.
- De acuerdo. ¿Pero alguien me dirá en algún momento dónde será la misión?- cuestionó Tai
Todos miraron a Ben. No obstante, él observó a su yerno para no quebrantar la promesa que le hizo cuando se conocieron. El joven asintió para darle autorización de decirlo.
-Csilla.
Durante los últimos siete días, Bail no dejaba de tener pesadillas. Lo que comenzó como simples voces y sueños extraños, ahora lo torturaban cada vez que cerraba los ojos. Incluso en esas circunstancias, se mantuvo concentrado, invocando cada día al lado luminoso. Realizaba una de aquellas meditaciones en su habitación cuando el intercomunicador sonó, sí, el que le había entregado Agatha.
Se levantó dispuesto a hacerlo pedazos a pesar de la insistencia de la joven por hablar con él. Sin embargo, cuando lo tomó notó que el código de comunicación era otro. Intrigado, habilitó la llamada.
-Mientras más tiempo sigas ignorando mi voz, más cerca estará tu derrota.
Bail se paralizó al reconocer la voz mecanizada. Calmó su respiración nerviosa para contestar con firmeza.
-Nada de lo que digas logrará afectarme- respondió, sin poder creer que por fin hablaba directamente con aquel ser desconocido.
-¿Estás seguro? ¿No temes el destino de tu familia? Si te niegas a tomar tu lugar, alguien más lo hará por ti y no le tendrá compasión a quienes amas.
-¿Alguien más?- dudó, teniendo todavía presente las horrendas imágenes de sus pesadillas. En ellas sólo él sobrevivía.
-No quieres eso, ¿verdad?
- ¡Deja de decir palabras vacías y da la cara!- gritó enrabiado, apretando el aparato en su mano derecha.
-Ven a mí y sabrás a lo que me refiero.
Luego de decir eso, un holograma se encendió desde el intercomunicador. Era un mapa. En breves segundos Bail comprendió que Kylo tenía razón: era el trayecto a Csilla.
Caminó en círculos, respirando agitado. No sabía qué hacer al respecto. De lo que sí estaba seguro era que toda su familia no podía ir allí si aquello era una trampa. En el fondo comprendió la petición del extraño: lo buscaba a él, no al resto de sus parientes. No arriesgaría a sus seres queridos en vano, de modo que decidió solucionar aquel problema por si solo.
Corrió hacia la sala de control, para revisar que el centro de comunicaciones de la Academia siguiera intacto y no intervenido como ocurrió con aquel intercomunicador.
-¿Intentas comunicarte con Rogue?- escuchó a Tai tras él- Cuando envía sus informes, siempre te manda saludos ¿Por qué no le contestas?
Sin embargo, Bail no le respondió. Simplemente seguía evaluando los estándares de seguridad. Para su alivio, todos se mantenían en perfecto estado.
-Papá nunca ha bajado la guardia, Bail- se colocó a su lado- Mucho menos ahora. ¿Qué te pasa?
- Nada, estoy bien. Ya te dije que no quiero hablar con ella ni con Agatha. No hay tiempo para el amor ahora.
Tai vio a Bail marcharse, más serio que de costumbre. Dentro de sí lamentaba que la adolescencia de su hermano fuera así de difícil. Él a esa edad era un joven normal, risueño y despreocupado que descubría un nuevo mundo después de pasar toda su vida en Kashyyyk. En cambio, Bail ni siquiera estaba disfrutando ser la atracción de las chicas por los problemas que ya tenía.
"Siempre estaré a tu lado, Bail. No lo olvides. Ese maldito va a pagar por todo esto"
"Lo sé, Tai"
Aquella noche Kylo se preparaba para partir. Shmi estaba asustada por el resultado de la misión, incluso sabiendo que ante cualquier emergencia habrían naves de la Resistencia cerca de Csilla. No quería llorar, pero no podía evitar sentir miedo. Él había ido a tantas misiones antes... aunque esta, sin duda, sería la más peligrosa. Temía tanto perderlo estando casados hace tan poco, que solo su madre la pudo consolar en ese momento.
Tai le indicó a su mejor amigo las zonas donde estarían ubicadas las naves que lo ayudarían en caso de emergencia. Le dio un gran abrazo reafirmándole que ellos y los demás usuarios de la Fuerza irían apenas diera la señal de ataque. Ben le repitió lo orgulloso que estaba de él y Bail lo abrazó sin decirle nada. Rey le dedicó una de sus dulces sonrisas.
-Shmi, por favor, no te angusties-le habló en voz baja a su esposa, cuando está se refugió en su pecho- Cuando lo encuentre, simularé. No me expondré innecesariamente. Lucharemos juntos, ¿de acuerdo?
-Si me angustio es porque te amo. No puedes impedirme que te ame- lo censuró entre lágrimas.
-Claro que no. De todas formas debes ser fuerte. Todas las mujeres en tu familia lo son.
Shmi sonrió ante sus certeras palabras. Lo besó en los labios deseándole lo mejor, con la viva esperanza de reencontrarse lo antes posible.
- Que la Fuerza te acompañe- se despidió su Maestro, mientras él subía a la lanzadera T4a clase Lambda de última generaciónjunto a tres droides de batalla como escoltas.
Fue así como lo vieron desaparecer en el cielo nocturno de Naboo.
Todos volvían a sus habitaciones, sin notar que Bail no los seguía. Él ya tenía todo preparado para ir tras Kylo: encendió sigilosamente la nave que su padre usaba en sus antiguas misiones como Guardián de Templo Jedi, dispuesto a perseguir a su cuñado. Ya la había manejado un par de veces antes, pero esta vez sería diferente. Csilla quedaba demasiado lejos y nunca había realizado un viaje tan largo.
- ¡¿Bail, qué haces?!- se comunicó Kylo cuando lo vio al lado de su nave, pilotando a gran velocidad- ¡¿Te escapaste?!
- ¡Ayúdame a llegar a Csilla!- le respondió el llamado porradio.
- ¡No! ¡Devuélvete! ¡Tengo que pasar desapercibido! ¡¿Qué es lo que no entiendes de esa palabra?!
- ¡Tienes razón! ¡Él está allá!
Kylo detuvo el trayecto. Bail también lo hizo, quedando ambos suspendidos en el espacio. El joven suspiró sin saber exactamente qué hacer con el hermano de su esposa.
- Bajaremos al planeta más cercano y te subirás a la lanzadera. Dejaremos la nave de tu padre allí y le avisaré para que la vayan a buscar después. No me arriesgaré a perderte en el hiperespacio- le informó a Bail- Y que conste que no estoy apoyando tu decisión, aunque entiendo que quieras verle la cara a quien intenta manipularte.
-De acuerdo.
Bail obedeció el plan de Kylo, agradecido de contar con él para lograr su objetivo. ¿Ganarle a un poderoso usuario oscuro no era un objetivo demasiado ambicioso teniendo en cuenta su inexperiencia? Lo más probable es que así fuera. De todos modos, si conseguía al menos saber quién era en realidad aquel enemigo, ya tendría información a su favor.
¿Esperaban esta actitud de Bail? ¿Cómo reaccionará su familia?
¿Quiénes los estarán esperando en Csilla? Pronto lo sabremos.
