La Dimensión Oscura, o Upside Down como alguna vez fue nombrado por un grupo de niños desaventurados hace tiempo, es una realidad alternativa que existe en paralelo con el mundo humano... descrito como un lugar desprovisto de cualquier tipo de vida con intenciones benignas, la presencia de luz y calidez. El páramo de los malvados, para muchos.

Pero para una persona en particular, cuya toda individualidad se vio reducida a un apodo y un número correspondiente —La Portadora, A1—, la oscuridad creció dentro de ella con el pasar de los años y creó un nido en su interior... como una fuerza peligrosa e incomprendida, o simple energía palpitando en la yema de sus dedos, un secreto arcano en la punta de su lengua; tal como sus vigilantes esperaban que ocurriera, observándola a través de las paredes. Minuto a minuto, día tras día.

A1 a veces corre entre las sombras, intenta huir en vano, pero siempre vuelve a casa en Tiumén, Siberia Occidental. Al Instituto Rasputin, su único hogar desde los cinco años, una perfecta simulación diseñada a inicios la época soviética y mejorada con los años para instruir correctamente y vigilar de cerca a los jóvenes dotados que de alguna o otra manera llegan a sus puertas. A1 a veces puede correr, a veces a distancias y lugares sorprendentes, por días o semanas enteras con la certeza de que volverá al único lugar que realmente la conoce.

Una severa represalia está ordenada a su llegada, cuando el tiempo se desliza sin indicios de su paradero. Trascurre un mes entero hasta de que A1 llegue a su misterioso destino, un 6 de noviembre; otra vez, a un lugar y una distancia sorprendente... pero de espacio tiempo