No hay fics en español de estos dos así que creo que es una buena idea escribir algunos.

GOTG le pertenece a Marvel.


Go ahead and cry, little girl

Nobody does it like you do

I know how much it matters to you

i know that you got daddy issues.

-¡Nebula, no!-gritaba una pequeña de piel verde mientras veía, horrorizada, cómo su hermana era mutilada frente a ella.

No podía creer lo que sus ojos veían. Nunca creyó que la ronda de pelea en la que su padre enfrentó a ambas iba a terminar de esa manera.

-¡Suéltala! ¡No le hagas daño!-siguió gritando la pequeña Gamora. La imagen de aquel horrible sujeto púrpura arrancando las extremidades de Nebula era demasiado para sus ojos.

-¡SAL DE AQUÍ!-le gritó la muchachita azul antes de que una fuerte descarga eléctrica le diera en el cuerpo...

* * *

Los ojos de la cyborg se abrieron abruptamente. Su mano real temblaba y su respiración se sentía agitada mientras intentaba mantener la calma para no despertar a la figura que dormía junto a ella.

La escasa luz al interior de la habitación revelaba el escuálido cuerpo de Kraglin Obfonteri, quien descansaba cubierto con las ásperas mantas de la cama que él y Nebula habían estado compartiendo luego de aquel tiempo.

No era raro que casi todos ahí tuvieran pesadillas. Pero lo que diferenciaba a la mujer azul del resto de sus amigos (y hermana) era la manera en que ella reaccionaba a estas. Ellos tenían distintas maneras de evadirlas o desahogarlas, mientras que ella solo se las callaba y esperaba a volver a dormirse para repetir los mismos horrores y volver a empezar.

Su hermana y Quill tenían los brazos del otro para ese caso, el zorro se despertaba y armaba lo que fuera hasta que el sueño lo vencía, Drax tenía a Mantis para ayudarlo a dormir y el xandariano tenía la compañía de ella...

Por desgracia, la cyborg no sabía lidiar con ese tipo de cosas. Nunca lo había aprendido. No recordaba nada de su familia real y todo lo que recordaba era la forma en que Thanos la torturaba cuando mostraba la más mínima señal de lo que él considerara debilidad.

No solo eran los horribles recuerdos de su niñez los que se repetían. No solo las escenas de ella torturada mientras su hermana pedía a gritos que se detuvieran, sino que además se sumaban escenas de la mujer verde siendo desgarrada y, últimamente, las imágenes del devastador siendo salvajemente despedazado también permanecían ahí.

-¿Neby?-la voz somnolienta de Kraglin se hizo oír mientras este abría un ojo.

Ella no quiso responderle.

-Neby.-insistió él, estirando una mano para tomar la suya pero ella la apartó enseguida.

-Déjame en paz. Estoy bien.-siseó ella levantándose y saliendo enseguida de la habitación.

El devastador sabía que no era buena idea, pero decidió seguirla.

Se preocupaba mucho cuando ella actuaba así. Sabía por qué era. Ella le había contado cómo su padre mutilaba su cuerpo intentando convertirla en un arma letal y cómo por culpa de él ella cargaba con todo el horror de no sentirse humana. Ni siquiera se sentía capaz de desahogar su dolor y miedo de una manera más real.

La encontró en la "cocina" de la nave. Estaba sentada en la mesa y con un vaso de agua en su mano derecha, la cual aún temblaba. Su rostro tenía una expresión de impasibilidad y cambió a ira cuando vio al recién llegado.

-Lárgate.-le siseó.

-No.

-Te dije que te fueras.

-No me voy a ir hasta que me digas qué pasó.

-Tú sabes lo que es.

-Sí, por eso necesitas desahogarte.

Nebula siguió con la vista fija en el vaso mientras uno de los brazos de su compañero rodeó sus hombros. Con la otra mano, la tomó de la barbilla para mirarla a los ojos.

-Mírame.-pidió con calma.-Y dime lo que ocurrió.

Nebula bajó su vista y sólo murmuró:

-Volví a tener pesadillas.

-¿Por qué no me lo dijiste?

-No te incumbe a tí.

-Neby, no tienes que esconderte de esa manera. No está tu padre aquí. Sólo estamos tú y yo y sabes que yo no te voy a juzgar si necesitas desahogarte.

Kraglin retiró su brazo de los hombros de la cyborg y tomó sus manos firmemente. Sus ojos azules miraron por largo rato los ojos oscuros de ella... Tras esa mirada había demasiado dolor que la chica no quería dejar salir y que estaba destruyéndola por dentro.

-No sigas cerrando tus emociones, te haces daño.-le pidió.

La mujer azul lo siguió observando. La hostilidad de su mirada comenzó a suavizarse poco a poco, sus labios comenzaron a temblar y de pronto estalló en lágrimas.

-Shhhhhh...-susurró el devastador abrazándola y acariciando su espalda.-Deja salir tu tristeza. Te hará bien.

Para su sorpresa, la sintió acurrucarse contra su pecho mientras continuaba sollozando. Se aferró a él como una niña pequeña mientras las lágrimas aún caían.

-¿Por qué te importa tanto?-le preguntó.

-Porque te amo. Y te amo porque nadie te ha amado así antes. Y lo necesitas.

-Eres un tonto por amarme.

-Posiblemente, pero si de mi dependiera te daría todo el afecto que te negó Thanos.

Él la siguió acunando hasta que ella dejó de llorar.

-Ven.-le dijo mientras se levantaba.-Tienes que volver a la cama.

-No me siento capaz de hacerlo.

-Estoy contigo. Yo te cuidaré.-le prometió mientras tomaba sus manos.

La cyborg apartó la mirada.

Durante tanto tiempo se le había negado cualquier clase de afecto que sentía miedo de sentirlo...

Pero Kraglin parecía quererla de verdad. La manera en que le hablaba, el cómo había dejado que llorara en su pecho, la suavidad con la que tomaba sus manos, la determinación con la que prometía cuidarla... Algo que nunca nadie había hecho por ella, ni siquiera Gamora antes de que Thanos hiciera cortar el lazo entre ambas.

Suspiró.

-Lo intentaré.

Sonriendo bondadosamente el xandariano la tomó en sus brazos y regresó con ella a la habitación. La tendió en la cama y la cobijó para después acostarse al lado de ella.

Nebula lo miró.

-Gracias...-susurró.

-¿Gracias por qué?

-Por lo de hace un rato...

El devastador acarició una de sus mejillas con sus dedos ásperos.

-No tienes nada que agradecerme, hermosa.-le dijo.

Ella se acurrucó entre sus brazos.

-Tengo miedo de volver a dormirme.

-Lo que sea que veas solo son sueños. Estoy aquí y voy a cuidarte.-la consoló antes de darle un beso suave en los labios.

Nebula tomó iniciativa y profundizó este. La lengua tibia de su compañero contra su lengua sintética y casi fría. No duró mucho, pues al rato ambos se separaron.

-Ahora intenta dormir, preciosa.-le dijo mientras le daba un beso en la frente.

Ella se acurrucó más y, sintiendo el calor del cuerpo junto a ella, comenzó a cerrar sus ojos. Kraglin, por otro lado, no cerró los suyos hasta asegurarse que la mujer azul estuviese tranquila.