Disclaimer: My Little Pony es propiedad de Lauren Faust.


— hablando — hablando

— pensamientos — pensamientos (incluyen recuerdos)


El bosque Everfree, un lugar bastante peligroso según relatos de varios de los que alguna vez lograron atravesarlo. Hábitat de diversas criaturas peligrosas y algunas cuantas especies extrañas de animales que tuvieron que adaptarse para poder sobrevivir en aquel lugar. Muchas historias rondaban de acuerdo a aquel extraño bosque, un lugar que se valía bajó sus propias reglas en comparación a lo que sucedía en los alrededores y aunque era lugar donde crecían algunas plantas exóticas que sirven para la fabricación de pociones casi nadie se aventuraba a menos que sea un grupo bien resguardado.

Debido a la densidad de sus árboles era poca la iluminación que se podía apreciar y solo ciertos lugares eran provistos por los rayos del sol. Uno de estos lugares eran las ruinas de lo que en antaño parecía un gran castillo, todavía se podía apreciar los restos de lo que fue una torre y múltiples esculturas que alguna vez funcionaron como decoración. Aquellas ruinas desprendían cierta aura que evitaba que la mayoría de criaturas se acercaran, aunque en estos momentos se podía apreciar a un par de timberwolf ingresando a lo que quedaba de una habitación.

No pudieron avanzar mucho ya que escucharon un sonido bastante particular para que luego misteriosamente todo el bosque fuese iluminado por lo que parecía un gran arcoíris, dicho suceso alertó a varias de las criaturas quienes no estaban acostumbradas a tanta luz por lo que buscaron un refugio pensando que algo podría atacarlos. Acción que copiaron el par de timberwolf, en su huida no pudieron evitar golpear las paredes del lugar.

¡Clic!

Un sonido particular fue escuchado por el par de criaturas, pero decidieron ignorarlo y adentrarse entre los árboles hasta que nadie pudiese verlos.

En las ruinas, más específicamente en una de las paredes que fueron golpeadas se comenzó a activar lo que parecía un mecanismo. Del suelo comenzó a abrirse una pequeña compuerta que daba paso a lo que parecía una habitación, debido a la oscuridad no se podía ver nada hasta que el lugar fue alcanzado por la iluminación del arcoíris que poco a poco comenzaba a desvanecerse. En dicha habitación se podían apreciar diversos objetos que estaban esparcidos en el suelo, varios libreros repletos e incluso algunos de los libros se encontraban en el suelo junto a varios pergaminos.

Al centro de la habitación se podía apreciar una estatua hecha de piedra, en sus manos portaba lo que parecía un libro mientras que por la forma en la que estaba esculpida se podía apreciar una expresión de molestia. Con el paso de los segundos la iluminación comenzó a desaparecer, pero antes de que la habitación se oscureciese por completo uno de los rayos de aquel arcoíris golpeó un espejo y por el reflejo choco directamente con la estatua iluminándola por algunos segundos.

La estatua brillo por algunos segundos antes de apagarse y por consecuente la habitación nuevamente quedo a oscuras. Un nuevo sonido se hizo presente, la compuerta comenzó a cerrarse dejando todo tal cual estaba. El bosque nuevamente quedó como si nada hubiese pasado, la mayoría de criaturas comenzaron a salir de sus escondites mientras que algunas todavía seguían asustadas de lo que había ocurrido en el cielo.

¡Crac!

Sin que nadie lo escuchase, dentro de aquella oscura habitación se formó una grieta en el rostro de la estatua. Cierto brillo apareció en la grieta durante algunos segundos antes de apagarse por completo.

Mientras todo esto ocurría en el bosque Everfree, en el pueblo más cercano tambien se habían percatado del arcoíris que se había generado y no solo en aquel poblado, sino que llegó hasta lo que parecía una gran ciudad con un castillo y sus alrededores. Varios de los habitantes simplemente se sorprendieron de aquel suceso y lo ignoraron a los pocos segundos, pero para algunos de ellos fue el día que cambiaría sus vidas.

Para bien o para mal.


Soledad.

Oscuridad.

No se podía ver nada, no se podía escuchar nada. Ni siquiera podía escuchar su propia respiración.

¿Estaba vivo en primer lugar? No lo sabía.

Abrió su boca, pero ningún sonido salió. Quiso abrir sus ojos, pero sentía sus parpados demasiado pesados.

¿En qué momento llegó a este lugar?

Lo último que recordaba era estar en su casa jugando videojuegos… o estaba con sus amigos... no, eso no era lo último que había vivido. Estaba en su oficina revisando unos documentos y luego…

¿Fuego?

Un repentino dolor atravesó su cabeza, trató de gritar para al menos aliviar un poco el dolor, pero no podía hacerlo. Solo pudo permanecer en ese lugar sin hacer nada hasta que el dolor se fuese, lo que ocurrió después de unos cuantos minutos.

Era raro que haya recordado algo con fuego, nunca había estado en un incendio o había visto algo parecido.

¿Se trataba de algún leve caso de amnesia? Esperaba que no.

Tuvo que dejar sus pensamientos de lado antes de que nuevamente el dolor se hiciese presente.

¿Cuánto tiempo había pasado? No es como si le importase tener un reloj o al menos su celular, no sentía frío así que suponía que estaba vestido. No importaba mucho, pero era mejor a no tener nada puesto.

Despierta… —

Una suave voz se hizo presente en todo ese vacío. Por el tono utilizado rápidamente lo reconoció como la voz de una mujer. Escuchar a alguien más fue un poco tranquilizante, había olvidado hace cuanto tiempo había escuchado a otra persona, aunque el hecho de que sea una mujer influyó un poco.

Despierta… —

Despierta… —

Despierta… —

Maldición, lo haría si pudiese —pensó rápidamente ante tanta insistencia.

En un principio se alegró un poco de escuchar la voz de alguien, pero después de lo que parecieron horas escuchándola ya extrañaba el silencio, bueno quizás no tanto, pero la vocecita ya lo estaba sacando de quicio.

Despierta… —

Por favor deja de hablar, no puedo responderte, ni siquiera puedo abrir los ojos. ¿Cómo quieres que despierte? Si no sé en qué lugar estoy —

Si lo sabes —

¿Eh? —

Conoces muy bien este lugar, ya es tiempo de que regreses —

¿De que estas-? —

Una gran luz cubrió todo el lugar, tanto que aun cuando tenía los ojos cerrados podía ver cierta iluminación. Todo ese brillo permaneció durante algunos segundos hasta que nuevamente quedo a oscuras, todo volvía la normalidad.

O eso es lo que pensaba.

¿Eh? —

Rápidamente reconoció lo que había cambiado, sobre su rostro sentía cierta textura áspera, demasiado áspera por lo que la opción de una máscara fue desechada. Y no solo lo sentía en su rostro, sino que cubría casi todo su cuerpo. No podía reconocer que era lo que lo estaba cubriendo, solo podía escuchar cierto sonido en particular que para su mala suerte tampoco lograba reconocer.

En estos últimos segundos, minutos u horas, sea lo que fuese, habían pasado demasiadas cosas. No negaba que había escuchado algunos sonidos durante todo ese tiempo o al menos esperaba que fuesen sonidos y no que haya sido producto de su imaginación, de hecho, lo que había escuchado ahora, aquella voz, podía tambien ser parte de su imaginación. El hecho de estar solo y al parecer atrapado estaban logrando que pierda la cordura.

¿Estaré volviéndome loco? —se preguntó a si mismo por todo lo que había pasado. — Espero que no —

Ahora, podía simplemente ignorar todo lo que había pasado o esperar a que la dueña de dicha voz se hiciese presente nuevamente o que al menos le vuelva a hablar para preguntarle algunas cosas. No tenía mucha confianza en eso último, pero no tenía nada mejor que hacer en ese lugar. Además, no es como si tuviese cosas por hacer más que esperar por lo que ambas opciones se reducían a lo mismo.


Un leve temblor remeció casi todo el bosque Everfree asustando a la mayoría de las criaturas del lugar. Un brillo apareció en ciertas ruinas iluminando toda la zona, desde lejos se podía apreciar lo que parecía un pilar de luz con los colores del arcoíris. Luego de varios segundos aquel pilar menguó al igual que el pequeño movimiento telúrico para que minutos después se viera a varias figuras abandonar el lugar en dirección al pueblo más cercano.

Algo que solo algunos animales pudieron ver fue un cierto brillo que quedó en aquellas ruinas y se desvanecía en el suelo luego de pocos segundos. El aura que desprendían las ruinas aumentó a un nivel exponencial, algo extremadamente peligroso se escondía en aquellas ruinas y solo algunos animales pudieron darse cuenta de eso


¿Eh? —

Lo que parecía una pequeña explosión llamó su atención, no pudo ni siquiera pensar en nada ya que un leve temblor se hizo presencia durante varios segundos. No es que fuese un temblor tan fuerte si se tenía en cuenta el lugar de donde venía, pero tampoco es que durase tan poco por lo que estaba un poco curioso de la causa del temblor y de la explosión.

¿Qué rayos está ocurriendo? —

Despierta —

Despierta —

Esto tiene que ser una maldita broma —

No podía creer que nuevamente todo se estuviese repitiendo, no había pasado demasiado desde la última vez que la escuchó y ahora volvía a molestar.

Despierta —

Maldita sea, estoy despierto. ¿Puedes callarte? —

Lo siento, pero ya es tiempo de que despiertes —

Lo mismo me dijiste la vez pasada, pero todavía no entiendo —

Lo entenderás dentro de poco —

Y sigues sin deci- —

Antes de poder terminar de hablar nuevamente todo fue iluminado, lo malo es que abrió los ojos y antes de sorprenderse de poder hacerlo se vio cegado por todo el brillo del lugar. Estuvo ciego durante un par de minutos hasta que sintió como aquella textura áspera se desvanecía, como si alguien se lo hubiese quitado. Trató de moverse para comprobar algunas cosas y aunque sentía su cuerpo un poco rígido podía lograr moverse al menos unos cuantos centímetros. Por fin algo bueno estaba pasando, tuvo que esperar algunos segundos, pero frotó sus ojos para poder observar el lugar donde estaba, pero lo único que vio fue completa oscuridad.

¿Pero que-? —

Debido a la poca fuerza que tenía en sus piernas no pudo evitar caer al suelo, para suerte suya cayo en algo suave por lo que no se hizo demasiado daño. Tanteando con sus manos parecían varios trozos de papel o tela, no podía distinguirlo del todo bien. Solo pudo avanzar a ciegas debido a que todo estaba oscuro, ni siquiera había un rastro de luz que lo ayudase a guiarse por lo que choco y se golpeó con varias cosas que suponía eran muebles.

Le tomó varios, varios minutos encontrar una salida de aquel extraño lugar, pero al final pudo lograrlo. Para mala suerte suya la única salida que encontró fue un hueco donde cayo de casualidad y luego de varios golpes, raspones y lo que serían futuras contusiones choco contra una gran roca. No pudo ni siquiera descansar un poco porque escuchó varios gruñidos y uno que otro grito que llamaron mucho su atención.

Arboles.

Solo veía árboles, aunque varios de ellos tenían una forma bastante lúgubre. No recordaba haber visitado un bosque parecido, quizás vio algo en internet, aunque no lo recordaba del todo. Tuvo que dejar sus pensamientos de lado porque escuchó como los gruñidos se volvían mas y mas constantes junto con algunos cuantos aullidos. Por el rabillo del ojo pudo ver algunas sombras y lo que parecían ojos.

¿Dónde demonios estoy? —se preguntó bastante preocupado, algo le decía que las cosas solo iban de mal en peor.


Fin del prólogo

Pues bueno, hasta aquí el primer capítulo de mi primer fic de MLP.

Primero que nada no soy un fan de la serie y lo unico que he visto son las pelis de Equestria, no pregunten el como ni porqué las vi. Debido a esto puede que me equivoque en algunas partes de la historia principal por lo que trataré de ver algunos capitulos. Ahora, tal vez alguien se pregunte que haces escribiendo un fic de una serie que no has visto y la verdad es que andaba de curioso en Fanfiction y me puse a leer un fic de MLP, para cuando me di cuenta ya había leido mas de 50 y su mundo se me hizo bastante interesante por lo que me animé a escribir el fic.

Eso sería todo, no hay mucho mas que decir.