Notas: Esta es la historia 2 y el título/historia está basada en la Rima XXXIII de Gustavo Adolfo Bécquer:

Es cuestión de palabras y, no obstante,
ni tú ni yo jamás,
después de lo pasado, convendremos
en quién la culpa está.

¡Lástima que el Amor un diccionario
no tenga donde hallar
cuándo el orgullo es simplemente orgullo
y cuándo es dignidad!.

PPP

Desde hacía casi 200 años la familia Bennet vivían en Longbourn. En 1764 George Bennet se casó con Clara Rochester, que trajo al matrimonio una dote de £10.000. Fueron bendecidos con un varón, Thomas que nació en 1765 y una hija mujer, Elizabeth que nació en 1770.

El matrimonio Bennet, tenía ideas muy avanzadas respecto a la educación de sus hijos, y por ello desde muy pequeños los alentaron a ambos a que leyeran y aprendieran todo lo que quisieran. Tanto Thomas como Elizabeth, o Liz como le decían cariñosamente, tuvieron acceso a la mejor educación que sus padres podían darles. Pese a la diferencia de edad, Thomas y Liz durante varios años tuvieron una relación muy especial.

Los años fueron pasando, y cuando Thomas cumplió 18 años, sus padres lo enviaron a Cambridge a que estudiara administración ya que algún día tendría que estar al frente de Longbourn. Liz, fue la que más sintió la ausencia de su querido hermano, y su madre para que no estuviera tan triste y entretenerla – después de las lecciones de francés, italiano y piano – comenzó a llevarla con ella a visitar a los inquilinos y a enseñarle a administrar una casa.

Los años siguieron pasando y cuando Thomas estaba por comenzar el último año de la universidad, durante las vacaciones volvió a Longbourn con el que desde hacía unos años era su mejor amigo, John Thompson.

John Thompson, era el único hijo de un caballero de Derbyshire, cuya hacienda era de tamaño similar a Longbourn. Era un joven apuesto e inteligente que hasta ese entonces nunca había estado enamorado. A pocos días de conocer a la Srta. Bennet, estaba convencido de que ella era la mujer de su vida. Liz acababa de cumplir 17 años, y además de ser una joven instruida, tener una dote de £20.000, también era muy bonita y locuaz. Había entrado en sociedad el mes anterior, pero ningún caballero de los alrededores le había llamado la atención, aunque más de uno demostró mucho interés en cortejarla.

Antes de volver a la universidad, John le pidió a Liz y posteriormente al Sr. Bennet, permiso para cortejarla, que fue gustosamente otorgado.

Durante el último año de universidad, a través de Thomas, Liz y John se pudieron comunicar por carta. Los dos estaban cada vez más convencidos de que tenían muchas en común y querían casarse. Cuando al fin Thomas y John se graduaron, ambos volvieron a Longbourn. Al día siguiente de que llegaron, John le propuso matrimonio a su querida Liz, y ella aceptó. El Sr. Bennet dio su consentimiento y acordaron que en tres meses se casarían en Longbourn. John enseguida les escribió a sus padres la buena noticia, ya que estaba deseoso de que conocieran a su prometida.

Dos días después de que llegaron a Longbourn, había un baile en Meryton. Si bien a Thomas no quería ir, Liz la convenció de que los acompañara. En esa fatídica fiesta conoció a Fanny Gardiner.

Fanny Gardiner era la hija menor del abogado de Meryton. Su madre había muerto hacia unos años, y su padre le prestaba muy poca atención ya que estaba concentrado en la educación de su único hijo. Había cumplido recientemente 16 años, y por lo que sus vecinos decían, era la joven más linda de Meryton. Lamentablemente, era una joven hueca y poco instruida, que le gustaba coquetear con los hombres jovenes. Su hermana mayor estaba siendo cortejada por el aprendiz de su padre, y esa noche la llevaron con ellos al baile.

Thomas al verla quedó prendado por su belleza sin igual, la Srta. Gardiner sin duda era la joven más hermosa que había visto, y durante parte las dos piezas que bailaron le sonrío todo el tiempo.

Quizás el problema de que se formara una pareja tan despareja fue la falta de experiencia de Thomas con el sexo femenino, quizás fue que Fanny al no entender la mitad de lo que decía el caballero esa noche solo se limitó a sonreír, quizás fue que el vestido que tenía puesto acentuaba aún mejor su bella figura, lo cierto es que Thomas esa noche quedó embelesado.

En el correr de una semana, John volvió a la hacienda de sus padres. En dos meses, volvería con ellos a Longbourn para que conozcan a Liz unos días antes del casamiento.

Durante esa misma semana, Thomas pidió permiso al Sr. Gardiner para cortejar a Fanny. Cuando sus padres y en especial Liz se enteraron, trataron de disuadirlo de tan mala elección. Una de las veces que Liz habló seriamente con su hermano para tratarlo de persuadir a su hermana de que terminara el cortejo, la conversación fue escuchada por Fanny y su hermana.

En las siguientes semanas, Fanny que se había propuesto casarse con Thomas Bennet, comenzó a ser cada vez más audaz en sus demostraciones de afecto, pero sin llegar a consumar la unión. Al mes y medio de conocerla, a pesar de las objeciones de sus padres y hermana, Thomas le propuso matrimonio y acordaron casarse tres meses después.

Pocos días después los Thompson llegaron a Longbourn, y en menos de una hora los padres de John estaban encantados con su futura hija política, y viceversa. Una semana después, la feliz pareja contrajo matrimonio y se fueron a vivir a Derbyshire.

Un par de meses más tarde, Thomas se casó con Fanny Gardiner. Antes de que culminara el primer año de casados, Thomas se dio cuenta de que había cometido un grave error; su esposa era ignorante y mal educada. La Sra. Bennet al principio trató de guiarla, pero Fanny que sabía que los padres de Thomas - además de su hermana - trataron de disuadirlo para que se casara con ella, ignoraba sus consejos.

En 1789 nació Jane Bennet, la primera de las hijas de Thomas Bennet. Un año más tarde, los padres de Thomas murieron en un accidente con el carruaje.

El testamento del Sr. Bennet establecía que Longbourn ahora pertenecía a Thomas Bennet y aproximadamente unas £10.000 a Liz.

Fanny, como mujer irracional que era, se enojó al enterarse que en el testamento de su suegro le legaban £10.000 a Liz y nada a su hija Jane. A pesar de los esfuerzos de Thomas, Fanny y Liz discutieron y se dijeron varias cosas imposibles de olvidar. A raíz de ese incidente, la relación entre Fanny y Liz quedó completamente destruida.

En 1791, nació Elizabeth Thompson, que sería la única hija del matrimonio. En 1792, nació Mary Bennet, en 1793 Kitty Bennet y en 1795 Lydia Bennet.