No era que estuviera evitando a Naruto, era solo que Kiba pensaba que era mejor que se mezclara con los demás invitados, ella sabia como olían los ninjas enemigos, a una especie de mezcla de ozono, rocas y pino, y debajo de todo eso a un leve aroma de los arrozales.
Y dado que todos ahí tenían algún grado de arrogancia apestosa, Kiba estaba ciertamente segura de ser capaz de olfatearlos si decidían salir a atacar esta noche, y en la entrada Akamaru junto con uno o dos de los clones de Naruto aseguraban la puerta.
Kiba nunca lo diría en voz alta, pero secretamente esperaba que algo emocionante sucediera pronto, las fiestas nobles eran simplemente aburridas, todo el mundo caminaba por los alrededores y conversaban, Yona se paro a lado de Hak y de otros dos guardianes mientras ella aceptaba los regalos que le daban. El Daimyo y la cosa que pensaba que era su esposa estaban sentados al otro extremo del pasillo rodeados de aristócratas de aspecto elegante.
Kiba se preguntó para quien era la fiesta exactamente, parecía más una excusa para que los adultos aburridos hablaran de sus cosas aburridas, se suponía que una fiesta debía de ser divertida.
"¡Kiba!" Escucho que Naruto la llamaba en el mar de voces, Kiba hizo todo lo posible para finjir que no lo había escuchado y camino en dirección contraria.
No era que estuviera evitándolo, era solo que ahora era su novio, y ella no sabia que demonios significaba eso, por ejemplo, ¿como debería actuar ahora a su alrededor? ¿Ella debía actuar diferente ahora? ¿Se suponía que ahora debían besarse? ¿Besarse enserio, como la acción de juntaban los labios?
Nunca antes había tenido novio.
"¡Muy bien! ¡Es hora del baile! ¿Todas las parejas están listas?"
Mientras la gente corría a su alrededor, Kiba sintió un escalofrío recorrer su espalda. ¿Parejas? ¿Baile? Eso significaba que ella y Naruto, ¿verdad?
"¡Kiba!" Su voz hizo eco detrás de ella, justo detrás de ella.
¿Ella quería bailar con Nauto?, si, eso sonaba bien, de hecho sonaba muy bien, ¿Quería Naruto bailar con ella también? ¿es algo que haría una pareja?, miró con asombro como Hinata arrastraba a Sasuke a la pista de baile, en donde tomaron posición con una gracia practicada.
Ella sintió como alguien tiraba de su brazo y la hacía girar, ella se encontró de frente con Naruto, él tomo su mano entre las suyas, ¿Qué pasa? ¿Por qué me estas evitando?
Ella giro su cabeza y resoplo por la nariz, "No te estoy evitando" -eso era cierto, ella definitivamente no lo estaba evitando- "Estoy tratando de cumplir con la misión, y olfatear a los ninjas enemigos"
Eso técnicamente era cierto, pero estaba siendo una tarea redundante, ya que ya habían varios jounins de Konoha asignados a proteger al Daimyo, entre los cuales ya habían varios miembros de los clanes Hyuga e Inuzuka, además estaba Senju Mundok, el nieto del segundo Hokage y líder de la fuerza de seguridad del Daimyo.
Naruto y ella eran los refuerzos de los refuerzos.
Naruto solo le sonrio, "Bueno, pero Hak nos dijo que ¡actuáramos como invitados a la fiesta!" levantando su mano hacia su rostro le dijo, "¿Quieres bailar?"
Le dio un beso en la mano.
Un fuego se propago desde sus nudillos hasta cada uno de sus cabellos, haciéndolos erizarse, seguido de un ligero escalofrío, sentía como si miel tibia fuera derramada sobre sus mejillas y le ardían las orejas, solo alcanzó a decir "Idiota", mientras asentía con la cabeza.
Kiba se encontró a si misma girando hacia la pista de baile, seguida de Naruto, estaban en la pista de baile rodeados de otras parejas, todos ellos nobles ricos o importantes comerciantes, incluso Sasuke y Hinata caminaban con orgullo y delicadeza, sus nombres significaban algo.
Por un momento, cuando Naruto tomo sus manos , a ella no le importaron las miradas.
"Okay, entonces creo que mi mano va aquí y luego me agarras por la espalda y luego nosotros..." Naruto había sacado la lengua de la boca y miró directamente a Sasuke y Hinata, intentando reflejar lo que estaban haciendo.
La música comenzó y todos se movieron con elegancia y gracia practicadas. Fluían como un río tranquilo, cada movimiento venía con facilidad.
Naruto y Kiba eran dos pájaros que se ahogaban en ese río. Se movían con toda la gracia de un pingüino borracho.
Kiba se dio cuenta de los ojos sobre ella la cuarta vez que pisó el pie de Naruto. Alguien se rió cuando dejó escapar un pequeño aullido. Se sintió avergonzada la sexta vez que Naruto pisó su pie.
Ellos estaban fuera de lugar, un niño salvaje criado por lobos en las montañas, y un punk huérfano sin nombre no pertenecían a la capital bailando frente al Daimyo. Ellos no tenian prestigio, -los Inuzuka eran respetados ciertamente, pero ellos no eran conocidos por sus finos modales, ¿Y Naruto?, dejarlo guiar era como que un ciego guiara a otro.
Todos los estaban viendo hacer el ridículo, ninguno de los dos sabía bailar, y este no era el lugar para aprender, Kiba quería irse, quería estar en cualquier lugar menos ahí, ella podía oír las risitas.
Naruto sonrío y se inclino hacia ella, rosando su mejilla con la suya, Kiba se estremeció cuando sintío su aliento contra su oído, "Hey Kiba, pongámonos salvajes"
Kiba le había escuchado decir esas palabras antes, pero nunca a ella, levantando un peso con ellas, con el propósito de algo más grande, de algo asombroso. Toda la tensión abandono su cuerpo y una sonrisa cruzo su rostro. Había algo en la forma en la que Naruto lo dijo que hacían que ella quisiera seguirlo a cualquier lado, "Hagamoslo"
La sensación de anticipación que Kiba sintió cuando Naruto agarró sus manos y las movió, solo aumento, sus brazos estaban cruzados y apenas si tenia agarre en sus manos, los espectadores desaparecieron desde que su enfoque estaba en Naruto y en lo que estaba planeando.
Ella soltó una mezcla de emoción, sorpresa y deleite, cuando Naruto la lanzó directamente arriba, en un giro tan elegante como su colmillo sobre colmillo, la única diferencia era que su compañero no era Akamaru sino Naruto, en la cima de su giro se encontraba flanqueada por dos Narutos, que poseían una amplias sonrisas en sus rostros.
Los clones agarraron sus brazos, y la enviaron volando hacia el techo, Kiba dio un giro en el aire y aterrizo con sus pies en el techo, ella estaba tratando de tentar a Naruto a que subiera con ella, sin embargo este se le adelantó, un grupo de clones se desvanecieron y el original aterrizo a poca distancia de ella.
En ese momento tenían la atención de todo el salón. Y para bien o para mal, no podría importarles menos. Allí arriba, en el techo, eran solo ella y Naruto y podían bailar como quisieran.
Con una sonrisa, Kiba desabrochó la parte inferior de su kimono que mantenía sus piernas atadas con fuerza. Las mujeres debían ser delicadas y tener pequeños movimientos en la capital. Una chica tranquila como Hinata encajaría bastante bien, pero una Inuzuka tenía una naturaleza salvaje e indomable. Con el rango completo de movimiento en sus piernas, Kiba trotó hacia Naruto.
Ella dio un golpe lento hacia la cara de Naruto. La bloqueó y la redirigió para que girara. Las solapas de su kimono giraron hacia afuera mientras Kiba giraba más de lo necesario para darle un suave revés a Naruto. Interceptó su antebrazo con el suyo.
Era como sus entrenamientos. Todos y cada uno de los movimientos fluyeron hacia el siguiente con una gracia constante que dejó a los de abajo con una sensación de asombro. Una y otra vez, Naruto o Kiba parecían estar a punto de caer del techo solo para que el otro los agarrara y los volviera a levantar. Los clones de sombras de Naruto que aparecían en momentos aparentemente aleatorios solo se sumaban a la actuación.
Para los nobles y comerciantes de abajo, era como ver el circo sin cables. Muchos de ellos pensaron que era un espectáculo para el cumpleaños de la princesa.
"¡Sasuke!" Hinata susurró en voz alta al oído de su compañero. "Yo también quiero bailar en el techo".
Sasuke solo miró a la aparentemente borracha Hinata que apenas podía hacer el baile que habían practicado. Hinata ya lo sabía, y Sasuke solo usó el Sharingan para copiarlo. Y aunque Hinata había perdido su timidez por el momento, también perdió lo que Sasuke consideraba su mejor característica: no era molesta. "Apenas puedes pararte cómo estás, ahora cállate".
Hinata hizo un puchero y señaló en la vaga dirección del techo. "No harás que se besen, no bailarás conmigo, ¿podemos al menos ir a ver la gente del techo?" El Byakugan de Hinata fue activado. Hinata se inclinó cerca de la oreja de Sasuke. "Están justo encima de Yona. Creo que es un gran regalo".
Sasuke miró el área sobre Yona. No había nadie allí. Y no hubo nada como un gran regalo. "Hinata, ¿has visto a estas personas antes?" Su Sharingan se puso en movimiento.
Hinata asintió con un repentino movimiento de cabeza hacia abajo. "Sí, estaban allí cuando la piedra golpeó a Naruto en la cabeza ... ¿Crees que es por eso que Naruto es tan estúpido? Él recibe muchos golpes en la cabeza y también de Sakura. Me pregunto si ..." Hinata tomó notar que su pareja ahora estaba mucho más lejos que antes. "¡Wow! Sasuke, ¿cuándo aprendiste a hacer eso?"
"¡Naruto! ¡Kiba! ¡Ahí!" Sasuke lanzó un kunai al área sobre Yona. "¡Hak, por encima de ti!"
Todo sucedió a la vez. El techo explotó con un rayo, Hak atrajo el rayo hacia sí mismo con su antebrazo, protegiendo a Yona en el proceso. Naruto y Kiba usaron la técnica de colmillo sobre colmillo para cortar la ruta de escape. Y media docena de Ninja guardianes aparecieron alrededor de los ninjas enemigos.
Yona corrió y tocó a Hak con suavidad. Le impresionó que él hubiera recibido el golpe que le iba a dar con tanta facilidad y agilidad. No sabía qué haría si él estuviera muerto. "Hak, ¿estás bien?" Preguntó suavemente.
"Nunca mejor, princesa", dijo Hak con los dientes apretados. Su mandíbula se cerró debido al enorme rayo de electricidad que lo atravesó. "Sólo un poco sorprendido es todo."
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Al día siguiente Yona y Hak despidieron al grupo, la fiesta del día anterior se había cancelado después del ataque, y a partir de ese momento hubo poca o ninguna amenaza, por parte de los ninjas capturados, los cuales se negaron a dar información sobre quién los había contratado, pero Hak estaba seguro de que había sido la esposa del Daimyo.
"Debo agradecerles por su duro trabajo" les dijo una feliz Yona usando su voz de princesa. Tenia un tono de diplomacia practicada, pero estaba resaltado por una genuina felicidad. "Si alguna vez necesitas algo de mi, no dudes en preguntar y lo haré realidad"
"¿Puedes ponerle mi nombre a un camino?" Les preguntó Naruto alegremente, el codo de Kiba encontró instantáneamente su camino a las costillas de Naruto. "¡Oww! ¡Qué, ya tengo un puente con mi nombre! ¡Estoy tratando de empezar una colección!"
Kiba simplemente puso los ojos en blanco. "¿Quién nombraría un puente en honor de un idiota como tú?"
Akamaru ladró de acuerdo.
Naruto golpéo el suelo con el pie en señal de frustración, era muy injusto como Kiba y Akamaru se aliaban en su contra, era como si cada argumento fuera de dos contra uno. Necesitaba refuerzos, "Hey Sasuke, cuéntales sobre el Gran Puente Naruto"
"El idiota tiene un puente que lleva su nombre" dijo Sasuke con un profundo ceño fruncido ya en su rostro. Había perdido demasiado tiempo con esta estúpida misión, necesitaba entrenar y hacerse más fuerte, Itachi aun estaba libre ahí fuera.
Hinata gimió, sus ojos estaban entrecerrados por el dolor, "¿Tienes que hablar tan fuerte?", susurró. Se subió la capucha de la chaqueta, cerró los cordones en un intento de hacer que el mundo fuese más obscuro silencioso. ¿Porqué tenía que tener un dolor de cabeza tan fuerte?"
"Voy a registrar tu habitación esta noche" Le dijo Hak en susurros a Yona.
Yona le sacó la lengua y daba pisotones, "Ya lo escondí en otro lado"
Hak decidió ignorar a su ingrata protegida, y se acercó a Sasuke, sobre todo porque él parecía ser el más responsable de los cuatro ninjas, le entrego un pequeño pergamino, "Esta es una solicitud para que un Yamanaka sea enviado a la capital lo más rápido posible, ¿puedes entregárselo a la tía Tsunade por mí?"
Sasuke tomó el pergamino con un breve asentimiento, "Me aseguraré de que lo tenga" Estaba ansioso por regresar a Konoha, se sentía como si hubiera perdido demasiado tiempo ahí, aunque no era como si su tiempo en Konoha se usara mejor.
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Sasuke marcó un pasó rápido durante su camino de regreso a Konoha, a pesar de las silenciosas protestas de Hinata, el ruido y el movimiento no eran cosas con las que quisiera lidiar en ese momento, sin embargo se las arregló para mejorar durante el transcurso del día.
Kiba y Naruto, sin embargo, fueron acercándose lentamente el uno al otro hasta que algún árbol o una pequeña rama los obligaba a separarse de nuevo.
"Entonces..." A Kiba no le gustó la forma en que Naruto comenzó esa oración. Solo habían estado en una relación durante, como que, un día. ¿Y ya pasó algo malo? ¿Era mala bailarina? ¿Hinata se confesó? "¿Por qué me evitabas tanto ayer?"
Kiba sintió que su cabello se erizaba, e inmediatamente se sintió un poco tonta por sus pensamientos. "Nunca he tenido novio". Eso salió más como un suave susurro de lo que ella quería.
Naruto frunció el ceño. Era un poco difícil escuchar a la gente cuando corrían por las copas de los árboles. Especialmente cuando susurraban. "¿Qué fue eso? No te escuché."
"¡Nunca tuve novio, está bien!" Kiba gritó, su rostro ya ardía. "Como, no sé qué hacer contigo. Quiero decir, ese baile fue divertido, pero ¿qué hacemos de manera diferente ahora? Estoy confundido, ¿de acuerdo? Solo estaba confundido".
Naruto se mordió la lengua por un segundo antes de dar un paso y se la mordió con demasiada fuerza. Ahora le dolía la lengua. "Bueno, tampoco es como si hubiera tenido novia antes. Simplemente asumí que seguimos haciendo lo que hacemos, excepto por las citas". Naruto sonrió más ampliamente. "Y hacer un par de cosas ... como abrazarnos y besarnos".
Besar a Naruto. Ese no era un pensamiento extraño en la mente de Kiba. Si era honesta, su primer pensamiento sobre besar a Naruto ocurrió durante su primera cita no cita. La idea fue una que se hizo más común con cada día que pasaba. "Pfft, ¿qué diablos te hace pensar que quiero besarte?"
Naruto frunció el ceño por un segundo, antes de que una sonrisa inteligente apareciera en su rostro. Con un paso rápido hacia Kiba, la interceptó en el aire y le dio un pequeño beso en la mejilla. Fue recompensado con un grito de Kiba. Sonaba como música para sus oídos. ¡Eso, y besó a Kiba! Por supuesto. Fue solo un beso rápido en la mejilla, ¡pero aún así!
Kiba se giró y trató de mirar enfadada a Naruto, pero solo pudo esbozar una sonrisa. Como el beso en su mejilla, este beso dejó un efecto duradero en ella. No fue una mal sensación, fue como hacer que volviera a estallar a primera hora de la mañana. "Idiota, ¿por qué hiciste eso?" Su volumen disminuyó mientras hablaba.
"Bueno, fue divertido", explicó Naruto con una amplia sonrisa que solo pareció poner a Kiba aún más nervioso. "Y además, creo que eso es lo que hacen los novios".
"Bueno, ¿qué hacen las novias?" Preguntó Kiba. Se sintió tan extraño preguntarle eso a Naruto de todas las personas.
Naruto solo le dio un encogimiento de hombros completo. "Devuelven el beso, creo."
El largo silencio que siguió a esa declaración inquietó a Naruto. Siguió mirando a Kiba para asegurarse de que estaba bien, pero su rostro seguía retorciéndose de enojado a feliz, a avergonzado, a algo que parecía estreñimiento.
Finalmente, habló. "Cuando te encontré en el camino, dijiste que iríamos a una cita cuando volviéramos". Ella se calló, haciendo todo lo posible por no mirarlo en lo más mínimo.
"Sí, ¿querías ir mañana? ¡Oh! O mejor, ¿esta noche?" Preguntó Naruto emocionado. ¡Podría optar por el ramen Ichiruka ahora mismo! Y definitivamente podría pasar tiempo con su nueva novia. ¡Kiba era su novia! Esas cuatro palabras se habían convertido rápidamente en su mantra.
"Mañana", dijo Kiba con una pequeña sonrisa. "Será un poco tarde cuando regresemos." A decir verdad, quería un poco más de tiempo para prepararse mentalmente para la cita. "Y no quiero simplemente comer en Ichiraku contigo y luego que me lleves a algún lugar secreto como en la cima del Monumento Hokage para ver las estrellas."
"¿Qué está mal con eso?" Naruto frunció el ceño. Esa fue exactamente la idea que se le ocurrió si Kiba quería ir a uno tan pronto como regresaran.
Kiba jadeó ante Naruto. "Estúpido. Ese era totalmente tu plan, ¿no?"
"¡No!" Naruto gritó de vuelta.
Kiba solo pudo sonreírle. "¡Ja, lo sabía!"
"Bueno, ¿qué tiene de malo mirar las estrellas desde la cabeza del Hokage?" Naruto tomó una página del libro de Kiba y la volvió con un bufido. Parecía algo romántico que le gustaría a una chica.
"Observar las estrellas apesta en Konoha. Si quieres ver las estrellas, tenemos que ir a acampar o algo". Kiba dio un pequeño suspiro. Uno de los pocos recuerdos que tenía de su padre fue durante un viaje de campamento. Todo parecía tan feliz en ese momento. Conocía exactamente dos constelaciones debido a ese viaje: el colmillo que la antigua Inuzuka creía que era importante, cortesía de su madre. Y uno que parecía un calcetín si entrecerrabas los ojos, cortesía de su padre.
Naruto continuó haciendo pucheros. Todavía le parecía una idea divertida. Espera, ¿Kiba dijo "nosotros" hace un momento? ¿Quería ir a acampar con él? Sintió algo húmedo presionar contra su mejilla.
Vio a Kiba alejarse con una sonrisa en su rostro. "Pensaremos en algo divertido mañana, ¿de acuerdo?"
Naruto llevó su mano hasta donde Kiba le acababa de besar en la mejilla. Tener una novia hasta ahora era increíble.
Fue una pena que su cita tuviera que cancelarse mañana.
