Lección 27: Planes abajo.
Kami McGray era una mujer de elecciones tomadas en cuestión de segundos. Sabía hacer negocios como nadie en esta tierra y siempre obtenía las mejores ganancias. Para ella, la educación de su hija era el negocio más importante de su vida, porque también decidiría el futuro de Maka en la posteridad.
Por eso cuando Asura Death vino con una propuesta de intercambio, pensó que su verdadera oportunidad había llegado. No sólo por el hecho de alejar a su hija de Spirit y sus malos hábitos, también porque la joven podría establecerse en Europa sin problemas con una preparatoria al calibre de Arachnophobia como respaldo.
Si Maka tuviera un historial educativo poderoso, podría ingresar a cualquier empresa para trabajar, no se le cerrarían las puertas como le ocurrió a ella. Con ese pensamiento, dio una afirmación diciendo —De acuerdo, iré por ella a Norte América.
Soul
Hoy era un día poco común. Aunque probablemente era el único al que no le importaba, las estudiantes de Arachnophobia llegaban para incluirse en nuestro salón. Maka había asistido a una reunión en la oficina del director junto con Kim y Jaqueline, probablemente. Por lo tanto estaba aburriéndome sobre una de las jardineras altas de la escuela. Aún faltaban al menos diez minutos antes de que sonara la campana pero al escuchar sobre la reunión de mi novia utilicé toda la fuerza de voluntad del mundo para traerla temprano.
Con un suspiro miré al cielo acostado sobre el borde de piedra usando mi mochila como almohada, quizá lograba alcanzar un poco del sueño perdido, de cualquier manera ninguno de mis amigos iba a llegar tan temprano, porque como era costumbre, nos gustaba barrernos a la hora de entrada.
Continúe escuchando algunas canciones en los audífonos a volumen bajo mientras cerraba los ojos, mientras mi pie se balanceaba al ritmo, escuché a varias personas susurrar en el patio de la puerta principal. Por curiosidad abrí los ojos enderezándome para ver. Sólo hasta ahora me había despertado un poco de intriga aquel trío de nuestra eterna escuela enemiga. Mis ojos permanecieron encapuchados observando a tres chicas con un uniforme color borgoña desabrido.
Debía admitir que el trío era peculiar, había una alumna que también era albina, otra de pelo rosado más alta y al final una con un cuerpo tan delgado que parecía poder ser arrastrada por el viento. Acompañadas por su directora: Arachne Gorgon. Se dirigieron adentro sin darle una mirada a nadie.
Yo bajé de la barda estirando mi cuerpo, faltaban únicamente cinco minutos para que sonara la campana, entonces decidí pasar por Maka e ir a salón juntos. Con calma anduve hasta la oficina del director encontrándome a mi novia y nuestras compañeras caminando en dirección opuesta —¿Terminaste?— pregunté tomando su mano —Hola chicas
—Hola Soul— me saludaron antes de irse en medio de risitas secretas poco disimuladas. Aún había ese tipo de reacciones a nuestra relación al parecer.
Mala también se rio entrelazando sus dedos con los míos —Terminamos la reunión. Vayamos a clases antes de que Stein quiera disecarnos por llegar tarde— bromeó animándome a caminar. Durante el trayecto me contó sobre las peticiones de Shinigami acerca de el examen venidero, no había prestado atención a estas competencias hasta que Maka apareció, su espíritu competitivo me contagió para darle mis mejores palabras de aliento.
Al llegar, la mayoría había llegado, entramos sentándonos justo cuando el timbre resonó por los pasillos.
Stein inmediatamente entró con un par de libros bajo el brazo, luego los dejó en el escritorio escribiendo con tiza la fecha del día —De acuerdo, como todos saben. Hoy se integran a nuestra clase tres alumnas de intercambio, provenientes de la Academia para señoritas Arachnopchobia— mientras decía aquello, por la puerta ingresaron las mismas que ví de lejos en la mañana.
Las tres tenían una cara de estreñimiento, parecía que esa Academia las instruía para ser robots.
Se presentaron rápidamente. La albina se llamaba Eruka, la más alta Mizune y la más delgada Crona. Se asignaron sus asientos quedando la última a lado de Maka, aunque intentaba parecer firme, no podía ocultar el temblor de sus manos al sacar sus útiles de la mochila.
Aunque tal vez era normal, después de todo venían a una escuela "enemiga"
Al terminar las clases, decidimos pasar por un como de helado en la tienda de conveniencia que teníamos de paso. Estábamos bajando de la motocicleta, cuando repentinamente el auto de su padre nos alcanzó en la zona de parqueadero —Maka— la llamó sin descender del vehículo. Yo estuve sorprendido de que por una vez no se fuera directamente a insultarme —¿Podemos hablar un poco? Por favor— solicitó con cierta ansiedad.
Nos miramos por un momento, incluso a ella parecía desconcertada por su tono de voz —¿Por qué no vas? Puedo comprar los helados mientras conversan— le propuse —¿Cuál es el helado favorito de Spirit?— pregunté
En respuesta sus ojos se agrandaron más como si yo también le pareciera extraño. Probablemente no pensó que le iría a invitar un helado a su padre después de todo. Ella luego sonrió al ver mi mirada seria —Le gusta el helado de nuez— respondió finalmente —Espero no tardar— de inmediato se acercó al auto para entrar.
Yo caminé dentro del establecimiento para elegir nuestras golosinas, intentando adivinar qué era lo que Spirit quería decirle a Maka. No había sido un padre que invadiera su privacidad, para ser honestos. Siempre que hacía sus escenas parecía triste, pero en la realidad no la hostigaba persiguiéndola a todos lados. Por eso era extraño que le pidiera hablar con tanta calma.
Reprimiendo mi curiosidad, busqué en las heladeras los diferentes sabores antes de pagar al cajero y volver a salir. Afuera, Maka ya estaba de pie al lado del auto asintiendo a su padre de forma pensativa. En cuanto me vio, me hizo una señal con la mano para acercarme.
Le hice caso sintiéndome contrariado.
—Toma papá. Soul te compró un helado— sonrió haciendo énfasis en mi nombre. Por cortesía levanté la base de cartón donde llevaba los conos
—Buenas tardes señor Spirit— saludé. Él me devolvió una mirada con el ceño fruncido tomando el postre que le ofrecía. Cambió su mirada a Maka sonriendo de la manera más brillante posible.
—Gracias Makita, nos vemos en la escuela— me dedicó una última mirada de advertencia antes de arrancar el auto y partir.
—¿Qué fue eso?— no pude evitar preguntar. No tenía idea de lo que acababa de pasar. Maka me miró con pena, sentía sus disculpas incluso sin que las dijera —¿Sucede algo malo?— pregunté. Sabía que el comportamiento raro de Spirit tenían que ser algo no muy agradable.
Maka suspiró intentando hablar un par de veces, finalmente consiguió la forma de darme la noticia —Soul, mi papá… Me pidió que lo acompañe de campamento este fin de semana— reveló arrugado las cejas, su expresión de volvió más apenada —Como parte de la cita mensual.
No pude evitar mi cara de decepción. Se suponía que iríamos al cine este fin de semana —¿Todo el fin de semana?— pregunté. Si era así, entonces probablemente se iría desde el viernes. Ella asintió en respuesta.
Yo no pude hacer más que reír impotente —Supongo que no se puede evitar— dije encogiendome de hombros —¿Vamos a casa?— ofrecí pasándole los helados, si ella iba a ir con su padre de campamento, tampoco iba a detenerla, era momentos que aunque no quisiera tenían que ocurrir de alguna forma.
Maka asintió. Ambos nos subimos a la motocicleta para irnos al departamento. Para cuando llegamos el ánimo de ella mejoró bastante sin saber porqué a pesar de preguntarle.
La semana continuó de forma tranquila. Las nuevas estudiantes parecía haber creado una barrera entre ellas y nosotros, al menos dos. Porque Crona parecía no querer interactuar con nadie en absoluto. Mi novia había intentado un par de veces hablarle, más no obtuvo muchas respuestas dejándola colgada con sus conversaciones a veces.
—¿Por qué te esfuerzas tanto en hablarle?— quise saber mordiendo el emparedado a la hora del descanso. Ella pinchó algunos tomates cherry con su tenedor diciendo
—Es que se ve tan sola. No importa que sea de una escuela con la que competimos. Debe ser terrible estar siempre apartado— murmuró viendo hacia la solitaria mesa donde sólo Crona almorzaba. Después de lo que dijo no pude evitar darle la razón. Seriamente parecía algo… Abandonada.
Repentinamente Black Star interrumpió con su agudo tono de voz —¿Ustedes creen?— preguntó dándole unos sorbos a su caja de jugo —Entonces invitémosla a comer con nosotros— sugirió con una sonrisa. Luego se levantó de su asiento caminando hasta ella, debido a su repentina aparición pareció llevarse un susto. Aunque intentamos detenerlo no hubo manera de hacerlo. Sólo pudimos ver como le decía —¡Mortal! Mis demás súbditos me han dicho que sería una buena idea agregarte a nuestra increíble mesa de almuerzo. Por lo tanto, el gran Black Star te otorga una membresía para comer con nosotros los días y convertirte en uno de mis fieles seguidores ¿Qué piensas?
Junto con mis amigos, nos dimos una palmada en el rostro de forma colectiva. Crona lo observó con recelo y cierto miedo. Levantándose de su asiento se fue sin dar respuesta dejando a Black ahí parado, algunas risas comenzaron a sonar alrededor haciendo la situación incómoda. Al final él ignoró al resto, como su especialidad, volviendo con nosotros —Ella se lo pierde— masculló tomando asiento a mi lado izquierdo.
Le dimos una mirada de reproche que ignoró incluso mejor que las burlas anteriores. Maka se levantó de su sitio avisando —Voy a verla
—¿En serio?— preguntó Liz
—Si, no puedo dejar que piense que estamos todos locos como Black— sentenció levantando su fiambrera —Los veré después chicos
La observé caminar hacia la salida de la cafetería, eligiendo continuar con mi emparedado concentré toda mi atención al sándwich, que fuéramos novios no significaba estar pegados todo el día. Cuando volvimos a clases, parecía haber logrado algo pues venían caminando juntas, aunque al sentarse continuaron el silencio, parecían intercambiar sonrisas amigables.
—Parece que te fue bien con la alumna de intercambio— hablé sacando una bolsa de papas fritas en la alacena. Finalmente ers viernes y como Maka estaría de campamento con su padre decidí relajarme organizado mis vinilos de jazz.
—Mh, más o menos. No hablamos mucho pero esta vez no me repelió— contó felizmente poniéndose un pijama. Al verla, supe de inmediato que algo andaba mal.
—¿No te preparas para ir con Spirit?— pregunté desconcertado
Ella dio un respingo volteando en mi dirección —No planeo ir con mi papá. Ya que no estamos yendo al cine, podemos ver una película aquí— me ofreció. De alguna manera encontré esto incorrecto.
—¿Por qué no vas?
—Porque todo el tiempo es lo mismo durante las citas mensuales. Además nuestra reunión no está programada hasta el domingo. No quiero pasar todo un fin de semana viéndolo perder la cabeza por alguna mujer deslumbrante— sentenció enojada. De acuerdo, en eso tenía razón, sin embargo si uno lo pensaba detenidamente, era poco probable que eso pasara.
Me acerqué al sofá diciéndole suavemente —Pero en el bosque, no creo que pueda comportarse de esa manera. Es decir, se encontraría con ardillas, conejos o árboles a lo sumo.
Ella giró la cabeza en mi dirección como si repentinamente se diera cuenta de algo.
Continuará…
¡Hola a todos!
Sé que ha sido una larga temporada de no leernos y de verdad lamento la prolongada espera. Ojalá que aún estén por ahí para leer este pequeño capítulo nuevo.
Muchísimas gracias a Bombi-chan por su hermoso review. Ojalá te guste este este episodio también. Espero que tu año esté siendo próspero y lleno de salud.
¡Nos leeremos pronto! Al menos más pronto que esta última actualización. Ya ando trabajando en la lección 28. Muchísimas gracias por su paciencia y apoyo. Un abrazo.
