Hola a todos, espero que estén bien.
En este capítulo hablando un poco más de Benzarro y lo que ha pasado. Espero que lo disfruten.
Lo que va en cursiva es Benzarro narrando.
No olviden comentar.
Nega Ben se ve en clases del reformatorio de la Base de Plomeros. Y comienza a escuchar algo que le susurra un joven que está al lado de él.
"Asesino", "Asesino". Decía una y otra vez mirándolo con grandes ojos.
Nega Ben lo miró extrañado y con sorpresa, para luego, una chica que está del otro lado comenzó a susurrarle lo mismo. Luego él que estaba detrás de él y todos en el salón comenzaron a decírselo incluyendo el profesor Gusher, quien se encontraba dando clases. Este siempre fue uno de los más comprensivos y pacientes maestros del reformatorio.
Todos miraban fijamente a Nega Ben y se le acercaban lentamente mientras aún repetían esa palabra, "Asesino". Ben se paró del asiento queriendo huir, por un momento se paró desconcertado y sin apartar la mirada de sus acosadores, se dirigió hacia la salida del salón. Trató de abrir la puerta, pero estaba atascada. Con desespero, insistió en abrirla, pero no cedió. Se sentó en el suelo, se tapó con su capucha, se tapó los oídos con sus manos y escondió su rostro.
"Asesino, asesino, asesino"... Decía la multitud rodeándolo y acusándolo. Ben no hacía nada y se quedó allí, estaba hecho una bola en el suelo, movía con nerviosismo sus piernas.
En un momento hubo silencio. Nega Ben levantó un poco la mirada para ver qué había pasado. Todos los del salón habían desaparecido. Todo estaba en calma.
Ben, con los ojos llenos de lágrimas, se paró del suelo intrigado, tratando de entender que había pasado. Comenzó a caminar por el salón, había mucho silencio…. De pronto, se comenzaron a escuchar unos pasos afuera. Nega Ben no sabía que era, pero sentía como se aceleraba su corazón. La puerta, que hace unos minutos había tratado de abrir, ahora estaba abierta. Era el Magistrado Gilhil.
El Magistrado Gilhil lucía en muy mal estado, estaba gravemente herido y su traje estaba destruído en algunas zonas.
Nega Ben no supo qué decir al verlo, se quedó sin palabras.
El Magistrado se quedó parado en la entrada mirando fijamente a Nega Ben. La puerta se cerró y él comenzó a caminar lentamente hacia Ben, cojo.
"Magistrado yo…", fue lo único que salió de la boca de Ben.
El Magistrado no decía nada, solo caminaba hacía él. Tenía la mirada vacía, como si estuviera muerto.
Nega Ben comenzó a retroceder despacio, mirando fijamente al Magistrado. Siguió así hasta ser detenido por una pared que se encontraba tras él.
Con terror, miraba al Magistrado frente a él. Quien se detuvo al tenerlo atrapado. El Magistrado desvió su mirada de los ojos de Ben para mirar su cuerpo. Fue allí que Ben se intrigó y observó lo que el Magistrado miraba, ya no era humano, sino un Petrosapien.
"Yo, yo….lo siento, yo….", decía entrecortado Ben/Petrosapien, cuando de pronto sintió que perdía el control de su cuerpo. Su brazo derecho, se convirtió en un arma y apuntaba hacia el Magistrado. Ben/Petrosapien trató de detenerlo, pero no podía. De un momento a otro, lo atravesó, sintiendo y escuchando el sonido de la carne siendo desgarrada. Hubo silencio después.
Ben/Petrosapien estaba en shock, trataba de sacar el brazo, pero su cuerpo no respondía así que solo le quedó mirar nuevamente al Magistrado a los ojos. Este estaba indiferente, ni siquiera un grito o una acción que denotara dolor ante tal herida.
"Lo lamento, yo…yo…yo", trataba de decir Ben/Petrosapien, aún sin tener control de su cuerpo.
"Lo único que haces es huir de tus culpas", rompió el silencio el Magistrado y diciéndolo con decepción, mientras comenzaba a salir sangre de su boca, pero seguía parado normal. "Pero no te preocupes, ya no lo harás más".
Tras el Magistrado decir eso, extendió su arma y le disparó a Nega Ben.
Nega Ben se despertó casi sin poder respirar. Respiraba con mucha dificultad, sudaba frío, estaba empapado, pálido y agitado.
Mad Ben y Bad Ben dormían, Benzarro se había levantado casi corriendo (a su ritmo) directo a la pequeña nevera que estaba en el garage.
Todo había sido un sueño. Llevaba tres noches sin dormir y esa había sido la que había logrado cerrar los ojos y dormitar. Cada vez que cerraba los ojos tratando de dormir, le llegaban pensamientos con todo lo que había pasado, del Magistrado Gilhil y la destrucción. Podría decirse que hasta saboreaba el olor a quemado. Pero ahora que se había quedado dormido tras tres días, llegó la pesadilla lúcida.
Mientras Nega Ben asimilaba todo y se reponía, ahí llegó Benzarro con un vaso de agua fría. Extendió el vaso con sus manos temblorosas sacando a Nega de sus pensamientos.
"Bébela, te ayudará a calmarte", dijo Benzarro con su voz seca, sentándose en el sleeping bag que quedaba al lado.
Nega tomó el vaso y con cautela, comenzó a beber el agua lentamente.
"Yo no creo que seas culpable", dijo Benzarro captando la atención de Nega.
"¿Hmmm?", respondió Nega Ben.
"Mientras dormías cof cof, repetías una y otra vez que todo era tu culpa… yo no creo que lo sea", dijo comprensivamente Benzarro.
Nega lo escuchó un momento y dejó de tomar agua para quedarse pensativo por un par de segundos antes de retomar y terminar de beberse el agua.
No respondió nada a lo que dijo Benzarro, solo se volvió a acostar y darle la espalda. "Gracias por el agua", dijo en voz baja.
Benzarro sonrió un poco, pero luego se quedó pensando en que su compañero no la estaba pasando bien. "Sé que no quieres hablar de lo que te pasó…. Pero yo te puedo contar cof cof mi historia"...
Aún dándole la espalda, Nega se quedó pensativo. La verdad no quería hablar, pero saber parte de la historia de sus compañeros allí presentes podría ayudarle a conocerlos mejor. No era que se interesara en ellos, pero eran sus compañeros…. Algo los debió llevar allí.
Narración de Benzarro….
Vivía en la Tierra junto a mis familiares, no era el más felíz, pero vivía una vida relativamente normal. Un verano, me iba de viaje por todo el país con mi abuelo y… -ahí hace una breve pausa y se ríe- sin haberme dicho nada, invitaron a mi prima hermana, Gwen.
Hasta este punto la historia se le hacía conocida, aunque no mencionaba a su primo Ken ni a sus tíos.
Mientras acampábamos en la noche, no me sentía cómodo y decidí tomar una caminata nocturna para refrescar las emociones y la mente.
Fue en ese entonces que mientras estaba apartado, recibí el Omnitrix. -Benzarro hizo una pausa luego de sonreír recordando todo, pero luego cambió su mirada a una más nostálgica.
Fue un verano inolvidable.
A este punto, Nega Ben desconocía la historia. ¿Este Ben no había perdido a su familia ese día? Sin decir nada giró, aún estando acostado, en dirección a Benzarro. Había captado su atención.
Después de ese viaje, me quedé con el Omnitrix. Trabajaba para los Plomeros. Crecí así hasta ese día….
Un día, algo llegó a la Tierra, un huésped inesperado. Las personas comenzaron a morir poco a poco, sin explicación en su momento, de una forma horrible cof cof…. Así perdí a mi familia, a mis padres, mis tíos, mis primos y….al abuelo.
Quedé solo en la Tierra, no entendía porque yo. A mi me tocó estar solo. Quise morir en su tiempo, pero no pude, el Omnitrix no me lo permitió, así como a mi me mantenía con vida de lo que afectó a la humanidad.
Tiempo después llegaron los Plomeros junto con los Galvans. Investigaron sobre mí y ahí descubrieron un parásito proveniente del sistema de Anur que invadía la sangre y se mezclaba con el ADN del hospedero. Por eso el Omnitrix no lo identificó exactamente y no lo combatió, pero sí evita que muera por él. El mismo Omnitrix más el parásito en mi ser, son los que me están matando.
-Benzarro bajó la mirada- No sé qué pasó después, pero los Plomeros no volvieron y perdí toda conexión con ellos. -Benzarro tenía la mirada perdida, pero luego se enfocó y miró a Nega Ben a los ojos y sonrió- Tengo fe. En su momento, esto fue una maldición, lo lloré, lo sufrí, pero luego entendí que algo bueno vendrá. Confío en que habrá una solución, por algo yo quedé vivo. Cada día, lo he vivido con esperanza. Eso querría mi abuelo…
"¿Y esa camisa de fuerza?", preguntó Nega Ben con curiosidad.
"¿Esto?", dijo con una risa nerviosa Benzarro, "Me lo coloqué dado que enloquecía cada vez que me transformaba. Ya no es funcional, por eso está desabotonada, pero por lo menos me hace creer que tengo el control".
Nega Ben quedó pensativo por un momento, vaya trágica la historia, pero se sintió preocupado de si era contagioso ese parásito.
"¿Es contagioso?", preguntó estando dudoso. No quería hacer sentir mal a Benzarro, como que lo rechazaba, pero sí que sintió miedo brevemente.
"No tienes que poner esa mirada, sé a lo que te refieres…. No exactamente. Cuando un individuo muere por el parásito, este seca el cuerpo y esporula, saliendo por cada orificio y así invadiendo a otro ser. A mi no me pasará eso. Tengo el parásito, pero es el Omnitrix quien al tratar de mantenerme con vida de la infestación, me está matando"., explicó Benzarro.
Nega Ben lo miró brevemente, para levantar una ceja y tragar en seco. "Parece una muerte horrible"...
Benzarro no respondió, pero asintió con la cabeza. No sin antes sonreír.
"No te preocupes, todo va a salir bien. El hecho de que Eon viniera a la Tierra fue como una respuesta a mis plegarias Cof cof cof cof…", ahí le dio un ataque de tos terrible a Benzarro. "Cof cof Ya había tardado la tos cof cof cof".
El ataque de tos despertó a Mad Ben quien, por haber sido interrumpido su sueño, se molestó.
"Ustedes dos, callense", dijo Mad Ben, tomando una de sus botas y lanzándosela a Benzarro. Esta impactó en la cabeza de él, haciéndole una herida.
Nega salió de su sleeping bag para ver la herida de Benzarro.
"¡Oye!", le dijo Nega Ben a Mad, pero este ignoró todo para volver a dormirse.
La herida no sangraba mucho, por suerte. Dado el estado delicado de Benzarro, Nega se preocupó más.
"Descuida, no pasó nada", dijo con una sonrisa Benzarro, "recuerda lo que te dije de los bullies".
Nega no respondió nada en el momento, solo buscó una toalla o algo para hacerle presión en la herida. Sobre la neverita había un paño, usó este para hacerle presión.
Pasó una hora desde la charla con Benzarro. Nega Ben no había contado su historia, pero se sentía un poco mejor.
Benzarro se había dormido, su herida ya no sangraba. Dormía sonriente y abrazando su almohada.
Nega Ben se encontraba tranquilo en su sleeping bag acostado boca arriba. La historia de Benzarro se escuchaba trágica, pero en sus ojos, a pesar de manifestar lo mal que se sentía físicamente, podía ver esperanza. El espíritu de él lo había impresionado, después de todo, no era él único que sufría.
Nega suspiró y cerró los ojos tratando de dormir. Pensaba en eso que le dijo Benzarro, por algo él era el único.
