FIN DE LA HISTORIA:
Muchas veces una prueba no se trata de una desgracia, tampoco se trata del destino. Suele tratarse de una búsqueda hacia la paciencia; la cual nos lleva al camino de algo, que creemos que es lo único que necesitamos. Pero con el transcurso y avance de ese camino; nos damos cuenta que necesitábamos algo mas, que incluso ya lo tenemos a nuestro lado.
Y al finalizar esa dura prueba, acabamos de recibir el doble de lo esperado.
Claro que se llorara, habrá confusión, dudas e ira. Pero al final valdrá la pena, porque se volverá a sonreír.
Tal como fue con nuestros protagonistas, la cual por casi un año buscaban o esperaban recibir algo; salvación. Finalmente lo tuvieron, pero también algo mucho más valioso; el amor real y sincero.
La peli castaña acababa de terminar una cruz de ramas (la tercera), para luego clavarlas cerca de su refugio; donde se encontraban enterrados los tres monitos, quienes acompañaron a los hermanos náufragos y también dieron su vida para darle tiempo a Lincoln en su rescate.
Finalmente ella pone su flor rosada sobre la "tumba" del medio, acompañada por una expresión bastante deprimida y apenada, por todo el cariño y apego que les había agarrado y por su valiente sacrificio.
—Admito que no me agradaban de un principio. —Comentaba Lincoln, mientras que se acercaba hacia ella. —Pero aprendí a convivir con ellos... fue como tener niños chicos en casa.
—Si... Eran tan traviesos e inocentes. —Dijo la peli castaña con una voz débil, a la vez que limpiaba sus ojos y nariz. —Y quizás sea lo más cercano de... af...
—Luan... —Pone su mano sobre el hombro de su hermana. —Tal como resolvimos y superamos esto, lo haremos en un futuro. Siempre y cuando estemos unidos.
—... —La peli castaña sonríe entre lágrimas y procede en ponerse de pie.
—¿Lista? —Toma su mano.
—Lista. —Ella presiona su mano.
Ambos tomaron sus cosas y se fueron, dejando permanentemente su refugio, que alguna vez fue su hogar. Llegaron al campamento donde solo quedaba un helicóptero y Lori esperándolos.
—Llego la hora. —Dijo la rubia.
Minutos después el helicóptero despego dejando la isla. Mientras que una pantera rugía desde lo más alto de la isla, mientras que transporte se alejaba más y más, hasta que al fin no se veía.
Dentro del helicóptero la peli castaña miraba por la ventana de cómo se apartaban más y más de la isla. Por otro lado el peliblanco no aguanto más y se quedo dormido sobre el hombro de su hermana.
—...— Luan acariciaba sus cabellos blancos. Para volver a mirar por la ventana y observar por última vez, el lugar donde sufrieron, lloraron, pero también terminaron siendo bendecidos y descubrieron cosas del uno por el otro.
Caprichosa eres tu muchas veces... lo sé
No te importan los demás
Tu quieres todo hacer a tu manera,
Porque te comportas así
Es solo una ilusión, que quieres tu vivir
.
En el pasado que se fue
La gente te daña, no comprendes
Y te hacen llorar, angustiada estas
Con las personas nunca te entiendes
Pero sola nunca estarás
Porque yo estaré ahí.
.
Ya verás, aunque mil tormentas vendrán
Cuando de noche llegues a tu casa y el alma sientas herida
Cuenta conmigo amor, porque tu y yo uno seremos los dos
.
Muchas cosas juntos vamos hacer
El valor va ha defenderte Mientras vivas aquí.
Entre cuatro o cinco horas después...
Finalmente los helicópteros llegaron al centro militar, el último fue el de Lori con sus hermanos. Una vez aterrizados ella con sus hermanitos fueron a los pasillos donde se iba a encontrar con su coronel.
Mientras que avanzaban se acercaba un sujeto grandote, musculoso y apariencia ruda, la cual puso nervioso al peliblanco por aquel aspecto.
—¿Él es el coronel? —Pregunto Lincoln entre nervios.
De pronto ese mismo sujeto dobla al pasillo de la derecha, dejando apreciar su caja de herramientas.
—No. Solo es el mecánico.
Fue entonces que llego un anciano, su cabellera era gris y usaba lentes amarillos. A pesar de su edad mantenía su postura, en su vestimenta llevaba puesto unas cuantas medallas de honor.
—Sargento Lori. —Dijo el coronel, mientras que hacia la típica pose de militar firme.
—Coronel. —Ella hace la misma pose. —Misión cumplida.
—Así veo... —Ve al par de hermanos. —Y mucho más.
Los antiguos náufragos se encontraban en los baños y duchas del campamento, la cual se la había dejado privado para ellos. La peli castaña se estaba cepillando los dientes, mientras que el peliblanco se duchaba.
—Increíble, llevo casi quince minutos bañándome y aun sigo con piñén... —Comentaba el muchacho desde la regadera, mientras que apreciaba el agua sucia que corría por su cuerpo. —Creo que ni Lana acumulaba tanta agua sucia.
—Dímelo a mí... Casi acabo la segunda caja dental y mis dientes aun siguen amarillos oscuro. —Escupe la pasta. —Aunque esto es más agradable, que hacerlo con simple agua y con el dedo jeje...
—Sí. Extrañaba la espuma, jeje...
—Sí, igual yo... —Se pone un poco más seria. —¿Lincoln? Has pensado de cómo contárselo a los demás, a los abuelos, Lucy, Lisa y quizás a las gemelas.
—La verdad es que no. —Dijo, pero sin dar alguna señal de nervios. —Y creo que será mejor esperar que el tiempo lo digo, sin apresurarnos... Dejarlo todo a su momento, tal como lo fue con Lori, aunque espero menos coscorrones… Así que mientras tanto es mejor dejarlo como algo piola entre los tres.
—Si tú lo dices conejito... —Comento la chica. —¿Y qué piensas hacer ahora?, ya sabes, tendrás una vida más personal.
—Bueno, creo que lo más obvio es contarlo a los demás sobre nuestras aventuras en la isla, omitiendo algunas cosas, y retomar la escuela... Aunque por el año perdido y quizás este, tengamos que ir alguna escuela de adultos.
—Es lo más seguro, aunque será casi lo mismo... Supongo que más delante de grande, harás tu show de supervivencia con lo vivido. —Agrego ella.
—Suena buena idea. —Cierra la llave. —Pero creo que ya tuve mucha supervivencia en mi vida, y no fue tan cool como creía o se veía en la tele... Sera mejor hacer lo que posiblemente nuestros padres deseaban; sacar una carrera universitaria.
—Tal vez doctor sea una buena opción. —Agrego el muchacho.
—¿Doctor? —Para la chica parecía raro, incluso creía que bromeaba. —Creí que si te dedicabas a la universidad, ibas ser diseñador grafico o algo así.
—Estuvo en mi mente por un tiempo. —Se gana al lado suyo. —Pero con la diferencia, que tengo una motivación real para ser médico. —Toma su mano, haciendo que la chica se sonroja de una forma tierna.
—Y bueno estaba medio loco y se lanzo. —Contaba Lori. Mientras que movía un peón de ajedrez. —Lo lamento mucho, ¿estoy en problemas?
—Tranquila mi niña, en mis tiempos iba con veinte y regresaba con diez... cinco presionaban las granadas de arena y los otros se caían. —Dijo el Coronel, moviendo un caballo. —Además ese tal Richard no tiene familiares acá y por tu testigo y de los demás, no tendrás ningún cargo.
—Qué alivio... —Soltó un respiro, ya estaba más relajada. —Señor una pregunta, solo por curiosidad... ¿Qué opina del amor prohibido? —Mueve otro peón.
—Oh... —Quedo algo sorprendido ante la pregunta. —Bastante curioso. Tengo entendido que el amor prohibido suele referirse a una relación del mismo sexo o de la misma sangre, también conocido como incesto. En la sociedad hay reglas y muy poquísimas veces limites para ser aceptados, la cual se deben respetar y así evitar problemas, tanto sociales como en la salud.
—Aun así lo que pueda dictar la ley o lo que yo opine antes esos temas... yo no soy quien para juzgar o criticar. —Dijo sinceramente. —Después de todo soy un inmortal más en este mundo; ordinario y pecador. El amor prohibido no es una enfermedad o trastorno como se le suele pintar, es un lazo poco común que fue construyéndose y fortaleciéndose más de lo esperado, que quizás se debió por ciertas circunstancias o tormentos del pasado... Yo no conozco como son, ni como fueron sus vidas y mucho menos de su sufrimiento.
Lori se queda meditando ante cada palabra de su coronel.
—La ley dicta algo, pero jamás se podrá negar el amor, siempre y cuando sea real entre ambos. —Termino para luego finalizar moviendo su rey. —Ha quémate... —Dejando a la pelirrubia muy pensativa, ya que no solo eran palabras que podía alentar a sus dos hermanos, sino en cierto modo hizo recordar su antigua relación.
Los tres hermanos se encontraban en la salida, después de varias horas, al fin podían volver a pisar la civilización. Listos para ver al resto de sus seres queridos, retomar sus vidas y enfrentarse al futuro.
—¿Vamos?
—Vamos... —El peliblanco procedió en abrir la puerta entusiasmado, la cual de pronto se decepcionaría, al ver la salida tan vacía. —¿Y el publico y los paparazis, como el de las películas?
—Sorry, se me olvido reportarlo a los periodistas, jeje...
—Adiós a mis 15 minutos de fama.
En el centro de la ciudad se podía apreciar a una muchacha de 8 años, pelirrubia, buzo rosado, al parecer acababa de salir del colegio. Ella se iba acercando a un negocio donde tenían una maquina arcade game; Street-Kombat 3.
Procedió en insertar una moneda y empezó a jugar, logrando pasar los primeros combates con muchísima facilidad, ya llegando al cinco le costaba más, pero aun así no decaía.
—Eres buena. —Hablo una voz juvenil.
—Si, mi hermano me enseño algunas combinaciones en la precuela. —Su tono cambia repentinamente, quedando media deprimida. —Antes que falleciera en un accidente, haber sabido que no lo volvería a ver, hubiese compartido más con él en su pasatiempo.
—¡Game-Over! —Exclamo la maquina tras que perdiera la muchacha.
—Entonces que te parece un combate... —El joven inserta una moneda. —Princesa mañosa.
—... —Se quedo pensando en eso ultimo. —¿Princesa mañosa? —Solo una persona le decía así, volteándose llevándose una gran sorpresa: —¡Lincoln!
La pequeña se había quedado en shock, estaba llena de confusión, tristeza y alegría; una persona que creía muerta esta enfrente suya.
—E-eres un fa-fantasma...
—Un fantasma no podría abrazarte. —La abraza, ella hace lo mismo. Mientras que la menor se desahogaba: —Te extrañe...
En el parque de la ciudad se encontraba una chica gótica, sus ojos no se dejaban ver. Estaba sentada en una banca escribiendo lo que parecía ser un poema.
—Hay puertas cotidianas que se abren sin trabas. Sonrisas despejadas que caen de los labios como vidas maltratadas. —Revisaba las frases que había escrito.
—Sin las ganas de la alegría, la mirada se moriría como pájaro sin alas... Sin la hondura de los sueños traicionaríamos la ternura. Sin la confianza en el mañana no alcanza la esperanza...
Se queda pensando para las ultimas frases.
—Rayos de nuevo estoy en blanco... Suspiro. —Sigue pensando, sin darse cuenta que una chica estaba detrás suyo, y que había leído parte de su poema.
—Intenta con... Para construir este camino hace falta la batalla. —Comento la chica.
—Para construir este camino hace falta la batalla... —Analizaba la gótica. —Mmm... tienes razón si le pega. —Empieza a escribir. —Antes mi cuarta hermana mayor solía ayudarme cuando me estancaba, a pesar que no se dedicaba a eso era muy buena. —Termina de escribir. —Por fin acabe, muchísimas gracias. —Se voltea llevándose la sorpresa.
—Entonces sonríe porque ella sigue aquí. —Luan tenia los ojos llorosos y empieza abrazarla. —Lucy.
—Hermana Luan... —Igualmente con los ojos llorosos la abraza, quedando un buen rato.
Cada hermano naufrago se fue reencontrando primeramente con aquella hermana; que compartían un lazo especial. Finalmente se juntaron en el punto en que se habían concordado, tras un buen rato, haciendo que el otro se reencontrara con la otra.
Se dispusieron a regresar a casa, la noticia ya había sido recibida por el abuelo; así que él trato de hacer una sencilla sorpresa con el poco tiempo que tenía, pero con la ayuda del resto de sus nietas.
Tras unas horas el momento finalmente había llegado.
Los antiguos náufragos al cruzar aquella puerta sintieron esa sensación de nostalgia, alivio, alegría y gozo, al estar presente nuevamente en su dulce hogar; viendo otra vez a sus seres queridos que alguna vez creyeron que no volverían a ver.
El abuelo fue el primero en abalanzarse, su rostro y energía reflejaba la emoción que sentía tras ver a dos de sus nietos, que una vez creyó muerto, obviamente los llantos no podían faltar. Ellos también lo sentían, a pesar que siempre supieron que él seguía con vida, dudaban de su reencuentro por dos razones; la escapatoria y su edad. Verlo aun de pie y tener la oportunidad de seguir compartiendo con él era una bendición doble.
Después siguieron el resto de hermanas; Lana fue la más sentimental y cariñosa. Luego Lisa, que a pesar que solía ser bastante apagada, igual fue derramando sus lágrimas. Tampoco se podían olvidar a las mascotas, incluyendo el conejito de Luan; Gary, que nuevamente podía volver a estar en los brazos de su dueña. Todos envueltos en un gran abrazo.
A pesar que solo había trascurrido un año aproximado, se notaban los cambios en sus hermanas, tanto en el físico con en la mentalidad, pero lo que más le impacto había sido su hermanita Lily. La cual había dado un gran estirón, finalmente podía afirmarse bien de pie y pronuncia bien las palabras, aunque lo hacia lento. De primera se había quedado mirándolos, para luego acercarse y decirles; —Hermanos... Hola.
Entre la emoción y llantos, los tres se unieron en un gran y bonito abrazo. Por otro lado, Lori se encontraba asomada en la pared de la cocina mirando alegremente; como las piezas perdidas se unían nuevamente al rompecabezas familiar, que a pesar no estar completo, sentía una satisfacción.
Tras unos buenos ratos, fueron a disfrutar y gozar del pequeño coctel que el abuelo había organizado. Mientras que contaban todo lo vivido por ambos lados (El lado de los antiguos náufragos y las hermanas crecidas).
Era media noche, ya casi todos estaban acostados.
Como era de esperarse las habitaciones se habían respetado, claro que muchas cosas habían sido guardadas, y necesitaban algo de limpieza.
La peli castaña estaba asomada en la ventana de su habitación, observando pacíficamente las estrellas, pensando y recordando todo lo vivido. En ese momento alguien pregunta: —¿Puedo pasar?
—Si pasa. —Respondió ella, sin quitar su mirada. Lincoln se gana al lado de ella y la acompaña. —Tampoco puedes dormir.
—No exactamente... Tenía ganas de ir al baño y vi tu puerta abierta, solo fue curiosidad.
—Claro jeje... —Guarda silencio por unos minutos. —Aun no puedo creer que estemos aquí... volver a nuestras vidas a como estaban antes.
—Lo sé... mis amigos aun no pueden creerlo, y yo también de como cambiaron y siguieron con lo suyo, pero bueno habrá que procesarlo.
—Me lo imagino... al fin tendremos nuestros tiempos personales que tanto deseabas jeje...
—Si... oye Luan, no me has hablado sobre tus amigos, no les has contado sobre tu regreso.
—La verdad, es que no tengo amigos fieles en la escuela. —Comento con un suspiro triste.
—Eh...
—Te lo traté de contártelo cuando estábamos en ese salvavidas, pero creí que no importaba.
—Lamento eso y creo que debí suponerlo. —Comentaba el chico, mientras que ponía su mano sobre el hombro de ella. —Aun así, no te sientas triste; volverás a tu negocio gracioso... quizás no sean de tu edad, pero vaya que te querrán y más con tu experiencia de sobrevivencia, sin mencionar a los que ya conoces, después de todo la amistad no tiene edad, solo no seas ruda como lo fuiste conmigo, jeje...
—Jejeje... Nunca lo había visto de ese modo.
Ambos se quedan observando las estrellas.
—Oye Luan...
—Si Lincoln...
—A pesar de mis increíbles habilidades de supervivencia...
—Jaja si claro...
—Oye si lo son... —Trato de defenderse. —pero no es eso. Siento que hubo otro factor que nos acompañó, y no me refiero a la suerte o coincidencia... como...
—Como si no estuviéramos solo... —Comento ella.
—Eso...
—Si igual lo he sentido... como si se trata de un ángel guardián o varios.
—Eso mismo... —Toma su mano. —No quiero sacar mis teorías, pero si ese o esos ángeles nos protegieron, nos ayudaran a los viene adelante.
—Tengo la fe conejito... ¿cerraste la puerta?
—Si tranquila... —Respondió, mientras que ambos se acercaban y se besaban, acompañados por las estrellas y la luz de la luna.
Los meses transcurrieron, finalmente la pareja empezó a rehacer su vida; retomando actividades, deberes, pasatiempos y amistades. Después de tanto tiempo, finalmente podían tener su tiempo de privacidad o distanciamiento, pero sin dejar que alguien se interpusiera o cruzara su vida.
Obviamente esto se revelo a la luz, sobre los últimos sobrevivientes de aquel accidente, haciendo que finalmente Lincoln tuviera sus minutos de fama, que desvanecería más rápido de lo esperado.
Cada vez que la pareja se veía en su hogar, simulaban, y ya cuando estaban completamente en privacidad se ponían románticos. Cuando estaban con sus hermanas contaban todo lo sucedido y vivido, sobre todo jugaban con ellas. Cuando Lori regresaba al servicio y el abuelo no daba para más, ellos se encargaban de la casa, mientras que trataban de retomar la escuela.
Más tarde llegaron los eventos; cumpleaños, Halloween, navidad, pero nos centraremos en año nuevo.
La ciudad de Royal-Woods había organizado una fiesta en su gimnasio más grande para poder despedir el año. Aunque no les saldría tan espectacular debido por el mal clima, se estaba pronosticando lluvia, aunque eso no iba a impedir que la pasaran bien.
La familia Loud estaba presente en la fiesta (con ropa formal), aunque Luan se había quedado un poco atrás. Las más pequeñas fueron apreciar un show infantil, aunque Lucy fue a juntarse con los suyos, igualmente con el abuelo que fue a juntarse con su pareja, quedando solo Lori y Lincoln.
—¿Oye Lori sabes que le paso a Luan? —Preguntaba el peliblanco un poco nervioso. Llevaba puesto un traje azul oscuro.
—Me dijo que tenia que ver algo... —Comento la rubia, que llevaba un vestido verde claro. —No me digas que estas celoso...
—Que... Claro que no jeje... —Respondió medio arrebatado. —Es que no me responde y parece que lloverá.
—Descuida hermanito, pronto llegara.
—Está bien... —Él nota que su hermana estaba mirando por otro lado, con expresión apagada y distraída.
Del otro lado se encontraba Bobby junto con su prima Carlota. Ya no usaba silla de ruedas, pero necesitaba de dos bastones para sostenerse. Estaban en búsqueda de ponche y bocadillo. Mientras que Lori solo observaba.
—Ve...
—¿Qué dices?
—Solo inténtenlo, ya paso mucho tiempo... después de todo no es malo iniciar de cero. —Comento el peliblanco, mientras que vibraba su celular.
—... —Ella solo sonrió y fue hacia su ex, la cual su amistad volvería a comenzar de cero, pero más fuerte.
Después que ella se fuera miro su celular, se fijó que tenía finalmente un mensaje de Luan, le estaba pidiendo que saliera a la parte trasera. El peliblanco no duda y sale del gimnasio fijándose que ninguno de sus conocidos se diera cuenta.
Al salir se llevo una sorpresa; estaba lloviendo y con fuerzas. Pero también al frente suyo estaba su amada usando un hermoso vestido amarillo con brillos, su cabello estaba suelto y con algunas trenzas. Ahora su perla estaba como broche en su cabello.
—Lu-Lu-Luan...
—¿Cómo me veo? Por eso la demora. —Pregunto ella.
—Te vez hermosa... ¿Pero porque no entraste?, ¿te da miedo que alguien te echo el ojo?
—Jeje, no seas tontito... —Respondió ella, mientras que tomaba su mano. —Porque me gusta la privacidad... y porque nuestro primer baile fue en la lluvia. Quería que este cierre de año fuese especial.
—Jaja, tienes razón, esto trae buenos recuerdos. —Trata de besarlo, pero ella lo detiene.
—También porque te traje esto. —Entrega una bolsa.
El muchacho procede en abrirlo, se trataba del ultimo juego de pokemon el despertar ancestral.
—No es exactamente el que querías, pero como eres fan... además aun te debía un regalo por la perla y por salvarme. —Comento con un tono suave.
—Me encanta, gracias...
De pronto se escucha un conteo de la gente del interior; diez... nueve... ocho...
—Creo que llego la hora. "siete... seis... cinco..."
—Si "cuatro... tres..."
Ambos empiezan a acercarse "Dos... Uno" Se besaron, mientras que la gente gritaba; feliz año nuevo, acompañados por los fuegos artificiales (que milagrosamente funcionaron).
Fue de casualidad que, sin buscar, llego el amor a mi corazón...
Y el amor tenia tu rostro, fue un momento hermoso y romántico...
Fue algo mágico...
Después se dispusieron en bailar bajo la lluvia, tal como solían hacerlo en la isla, de forma romántica y juguetona, sin importar lo fuerte que estaba lluvia, para ellos eso daba un mejor ambiente y un toque más especial.
Y así me enamore de ti
Desde que te vi frente a mi
Me enamore fue sin querer...
—Ellos estaban listos para recibir ese año, ya en su ciudad natal, totalmente preparados para lo que iba a venir. Los siguientes años siguieron juntos, hubo complicaciones y obstáculos, pero gracias a su promesa; juntos sin importar que, no se permitieron retroceder. Y Finalmente hicieron sus vidas y tuvieron una bella princesa, viviendo felices, fin. —Finalizaba de narrar la madre, mientras que acababa de acurrucar a su dormida hija. Dándole un beso en la frente. —Buenas noches tesoro. —Salió de la habitación.
En ese momento llega su marido completamente agotado por los turnos extras: —Llegue, hola cariño.
—Hola amor, ¿Cómo te fue?
—Bien... —Deja aun lado su maleta y se sienta en el sofá. —Se supone que la otra semana llega el doctor que tuve cubriendo todas estas tardes, así que al fin tendremos más tiempo... por al menos estos turnos extras nos ayudara pagar las deudas pendientes. ¿Oye nuestra princesa?
—Se quedo dormida... —Respondió la chica, mientras que le entregaba un café y se sentaba a su lado.
—¿De nuevo le contaste la historia?
—Sabes que le encanta... —Le toma su mano. —Además me trae buenos recuerdos de como inicio todo, porque también me hace recordar, que después de la tragedia siempre hay un camino hacia la felicidad.
—También a mí. —Presiona un poco su mano. —Y así como inicio todo seguirá hasta el final, porque estaremos Juntos sin importar que.
Ambos proceden en besarse, sin darse cuenta que puerta de la habitación de su hija estaba semi abierta, y ahí estaba ella observando alegremente. Después voltea y dice; —Fin.
Nota: Disculpen por la tardanza y ausencia, y eso debe por bastantes motivos relacionados a mi vida personal; como ya no tener tiempo, dedicarme a mis otros pasatiempos, algunas perdidas y recientemente un accidente laboral que tuve hace 2 meses, aun así he logrado sacar esta ultima parte. Veamos logro escribir algo para las épocas navideñas.
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Gracias por su apoyo y nos estamos viendo.
