Destructor y sus fuerzas se internaban cada vez más en las profundidades del bosque Everfree. Twilight, obligada a permanecer cerca de Destructor, pensaba en un plan para salvar a Equestria. Entonces, observó muy cerca de ellos un campo de flores azules muy familiares. Twilight sonrió con astucia.
—Justo aquí—empezó la princesa—, se encuentra una de las plantas más peligrosas de Equestria.
—¿Dónde?—preguntó Destructor, deteniéndose en su marcha.
Twilight señaló aquel campo de flores.
—Estás plantas, aunque bellas, son muy peligrosas. Divertidas cuando se les obsequia a los amigos, letales como trampas para enemigos.
De repente, detrás de un árbol, una figura pony encapuchada atacó a los robots que tenía más cerca y los desactivó. La sombra fue muy rápida y llevó a los robots dentro del campo de flores que, inmediatamente, comenzaron a surtir efecto sobre los cerebros Kraang.
—¡El Kraang no se siente bien, maestro Destructor!—gimió uno de ellos mientras tornaba a un color verde.
—¡AHH!—el otro robot Kraang se enredó entre las flores que cubrieron sus patas metálicas—¡El Kraang siente terror ante la vegetación con mentalidad propia!
Pero un último Kraang permaneció confundido entre las flores.
—Estás flores no hacen nada—observó el robot, con una voz muy masculina y profunda—. Ustedes, hermanos, son unos exagerados.
De repente, la jaula de Leo se abrió y el collar de Twilight se rompió, liberándolos. El pony encapuchado los había salvado durante la distracción de las flores graciosas.
Destructor, fúrico, saltó sobre el pony encapuchado y reveló su identidad. Era una cebra.
La cebra le lanzó una bomba de humo que nubló temporalmente la vista de Destructor.
—Por aquí, mis amigos, no hay tiempo que perder, cerca está mi hogar, donde se pueden esconder—les dijo la cebra Zecora al par de alicornios.
Twilight y Leonardo siguieron a Zecora. Para cuando Destructor recuperó la visión, sus prisioneros habían escapado.
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En otro lado del bosque, las mane six junto con las tortugas ninja caminaban sigilosamente entre la espesura del bosque. Siendo advertidos por las ponies de los peligros que habitaban en aquel lugar, las tortugas ninja no querían pelear contra nadie que no fuera Destructor.
—¿Cómo vamos a encontrarlos en un lugar como este?—se impacientó Rafa.
—Una mejor pregunta sería, ¿Quién podría encontrarnos en un lugar como este?—dijo Mikey, quien pisó una rama entre sus cascos y se asustó a él mismo y a sus hermanos.
Las ponies, Discord y Spike les hicieron una señal de que guardaran silencio.
—Encontrarlos nos puede llevar horas, ¿Qué hacemos?—se cuestionó Rarity.
—Si pudiera usar debidamente mi magia, podría crear un sendero que nos llevara con ellos—pensó Discord en voz alta—. Pero la energía de este bosque me lo impide.
Spike tuvo una idea. Si podía mandar un mensaje a las princesas, quizás también podía mandarle uno a Twilight, y así rastrear su ubicación. Sacó una pluma y un pergamino que siempre llevaba consigo y comenzó a escribir el mensaje.
De repente, una gran sombra apareció frente al grupo de amigos, cayendo sobre sus patas traseras. Era un alto y fuerte tigre antropomórfico, vestido con elegantes ropas y un parche en el ojo.
—¡GARRA DE TIGRE!—gritaron Rafa y Donnie al reconocerlo.
—¡Oye! ¡NO ES JUSTO!—se quejó Mikey—¿Por qué él sigue siendo un tigre?
—Los seres que cruzan el portal cambian a la forma más cercana a su propia naturaleza—explicó Garra de Tigre con una sonrisa burlona—. Y en este mundo, existen criaturas felinas como yo.
—¡Hazte a un lado, Garra de Tigre!—amenazó Rafa—Aquí te vencemos en número y fuerza.
Garra de Tigre desenvainó sus espadas y rugió con todas sus fuerzas. Pronto, una manada de feroces lobos de madera apareció justo a sus espaldas.
—¡Imposible!—se sorprendió Fluttershy—¡Los lobos de este bosque son indomables!
Garra de Tigre sonrió seguro de sí mismo.
—Tengo mis métodos—dijo Garra de Tigre y volvió a rugir, dando la orden a los lobos de que atacaran.
Todos huyeron de los lobos.
—¡Separémonos!—sugirió Applejack.
Applejack, Rainbow Dash y Rafael atrajeron la atención de un grupo de lobos y los llevaron por un camino rocoso del bosque.
Rarity, Pinkie Pie y Mikey también corrieron hacia un camino opuesto y otro grupo de lobos los persiguieron.
Fluttershy, Discord, Spike y Donatello siguieron corriendo por un camino recto, hasta que llegaron al borde de un acantilado, donde los acorralaron los lobos restantes de la manada.
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Mientras tanto, en el hogar de Zecora, la amigable cebra atendía las heridas de Leo y Twilight causadas por las armas de Destructor.
—Lo que Destructor planea es un verdadero horror, que sólo podría pensar alguien invadido por el rencor—dijo Zecora después de escuchar la versión de los hechos de los alicornios.
—Es por eso que tenemos que detenerlo—dijo Leo—. Pero es muy extraño, cuando entré en contacto por primera vez con este bosque lo sentí, diferente. Yo me sentí diferente.
—También yo—recordó Twilight—. Cuando recuperé mi magia el momento que me quitaste aquel collar, tuve una conexión extraña con el bosque. Nunca antes me había sentido así.
Zecora sonrió con complicidad.
—El bosque Everfree es un ser con consciencia, eso no lo niega ninguna ciencia. Hace muchas lunas el bosque creció, libre de magia pony y de cualquier invasor. La naturaleza aprende con el tiempo a defenderse, quien no la respete condenado está a perderse.
Zecora buscó en uno de sus libreros un antiguo libro repleto de encantamientos de magia antigua. Cuando encontró la página que buscaba, se las mostró a sus amigos.
—Cuando el bosque percibe un peligro mayor, dispuesto está a recurrir al amor. Reconocerá a aquellos que le dieron la vida, y la magia con la cual fue concebida. Aceptará a aquellos que dentro de su círculo, entiendan el verdadero significado de su vínculo—narró Zecora.
—¿Siempre hablas con acertijos?—preguntó Leo, confundido.
Twilight meditó los versos de su amiga.
—Reconocerá a aquellos que le dieron la vida...—repitió Twilight para sus adentros.—¡Esos serían los antiguos reyes! Ellos construyeron el castillo que solía ser hogar de la princesa Luna y Celestia... ¡Y lo construyeron aquí!
—Un minuto—reflexionó Leonardo—. ¿No son los alicornios que estaban dibujados en las instrucciones del "baile de la cosecha"?
A Twilight se le iluminaron los ojos de ilusión.
—¡Leo! ¡Eso es!—exclamó Twilight—El primer baile de la cosecha fue realizado por los antiguos reyes, y su magia fue la que le dio vida al bosque Everfree en un principio. El bosque debió percibir que nosotros, alicornios, conocemos también esa magia.
Leonardo entendió lo que Twilight quería decir.
—Si realizamos ese baile... ¡Nuestra magia renovará y fortalecerá al bosque!—razonó Leonardo.
—¡Y el bosque formará un vínculo con nosotros que nos ayudará a derrotar a Destructor!—dijo Twilight.
—¡Y salvaremos Equestria!—completó Leonardo, con voz triunfante.
Zecora asintió y cerró con cuidado su antiguo libro.
—Everfree se conforma por plantas y animales, si protegen al bosque, todos ellos los verán como sus iguales.
Twilight aplaudió con sus cascos delanteros.
—¡Esto es maravilloso! ¡Podremos usar nuestra magia sin ningún problema!
—Pero antes deben de entender—dijo Zecora en un tono de advertencia—, la magia que usarán no es fácil de comprender. El bosque los reconoció dentro de su círculo, como aquellos con los que podría formar un vínculo. Mas esta conexión tiene mayor profundidad, los reyes conocían entre ellos su verdad. En todas sus relaciones, cumplían su papel, y así con Equestria siempre cumplieron su deber. El rey y la reina en sus ojos veían, la única magia que ellos conocían.
—¡Por favor!—rogó Leo, frotándose la cabeza—¡Ya no hables con rimas! ¡No entiendo lo que quieres decir!
Pero Twilight sí entendió a su amiga Zecora. Pensó en las relaciones que tenía con sus familiares y sus amigos.
—Conozco el papel que tengo como princesa de la amistad—comenzó Twilight—. Y también reconozco lo importantes que son mi familia y mis amigos para mí.—Agregó colocando sus cascos delanteros a la altura de su corazón.
Leonardo la escuchó atentamente, y él también se sentó a meditar la relaciones que tenía.
—Yo...—empezó—. Conozco las responsabilidades que tengo como hermano mayor. Siempre he visto por el bienestar de mi maestro y mis hermanos. Pero...
Leonardo colocó sus cascos delanteros sobre su corazón y habló con la verdad.
—Antes de venir aquí, tenía miedo sobre mi futuro. Sobre no cumplir con expectativas y decepcionar a mi familia. Pero lo que he vivido aquí me ha hecho reflexionar. No puedo tener el control de todo, ni mucho menos controlar lo que sientan mis hermanos y Splinter por mis decisiones. Aún si nuestros caminos llegaran a dividirse, sé que no importará lo mucho que lleguemos a distanciarnos, nuestra conexión de hermanos y maestro siempre estará presente. Y así seguiremos unidos... Agradezco y reconozco a mis hermanos, a mi maestro Splinter, a mis amigos Abril y Casey... y a los amigos que hice aquí también.
Twilight sonrió y Zecora asintió comprensivamente.
—Están muy cerca de comprender el significado completo, pero aún queda una pieza para develar el secreto—les dijo Zecora.
Twilight y Leonardo pensaron en qué era lo que les faltaba y recordaron los versos de advertencia de Zecora.
—El rey y la reina, en sus ojos veían...—recitó Leonardo.
—...La única magia que ellos conocían—completó Twilight.
Leonardo y Twilight se miraron a los ojos, y recordaron la noche donde en que encontraron la gema del portal, y la magia que realizaron.
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Applejack y Rafa corrían veloces entre los árboles del bosque. La yegua vaquera le enseñó al pony ninja a esquivar y utilizar las ramas de los árboles en contra de los lobos, rompiéndolos. Y también a patear rocas que había en su camino, para hacer tropezar a los lobos.
Rainbow Dash lanzaba piedras como proyectiles que despistaban a los lobos para que cayeran en las trampas de los ponies terrestres.
—¡Tomen esto!—decía Rainbow Dash desde las alturas.
Sólo quedaba un lobo. La feroz criatura rugió y despidió un terrible aliento. Estaba a punto de cerrar sus fauces en las patas trasera de Applejack, cuando Rafa usó sus sais para destruir al lobo.
—¡Muchas gracias!—le agradeció Applejack.
—¡Busquemos a los otros!—gritó Rainbow Dash.
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Mikey, Rarity y Pinkie llevaron a los lobos a las orillas de un río.
—¡Oh no!—gimió Mikey—¡No hay salida!
—¡Es el fin!—gimió Rarity.
—¡Si! ¡Definitivamente no hay forma de que salgamos de esta!—se preocupó Pinkie Pie.
Los lobos mostraron sus temibles fauces a los tres ponies. De pronto, unos enormes y brillantes ojos emergieron de las aguas. ¡Era una enorme serpiente marina! Agitando su cola, aplastó y destrozó a los feroces lobos.
—¡Gracias, querido!—le agradeció Rarity a la serpiente marina.
—¡Por ti, Rarity, lo que sea!—dijo la serpiente acariciando el bigote que le había dado Rarity hacia mucho tiempo.
—Esperen. ¡¿Ustedes estaban fingiendo?!—se sorprendió Mikey.
En ése momento, Rainbow Dash, Applejack y Rafa los encontraron.
—¡Están bien!—celebró Rainbow Dash.
—¡Ahora busquemos a los demás!—dijo Applejack.
Reunido el grupo, siguieron el rastro hasta el acantilado, donde encontraron a Fluttershy acariciando a los lobos, completamente mansos y tranquilos.
—Ese Garra de Tigre tendrá sus métodos para que las bestias le obedezcan, pero nadie tiene el don de Fluttershy—sonrió Discord.
Fuera de peligro, Spike envió el mensaje a Twilight. La carta se evaporó y voló por los aires en un humo verde.
—¡Ese humo nos llevará con Twilight! ¡Rápido!—les dijo Spike a sus amigos.
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Destructor siguió caminando en el bosque, junto con los robots Kraang, aún afectados por las flores bromistas.
—¡Mas les vale encontrarlos, inútiles!—les regañó Destructor a sus secuaces. De repente, Garra de Tigre apareció frente a ellos.
—Maestro—se inclinó Garra de Tigre.
Destructor reconoció a su leal alumno y le hizo una señal para que se pusiera de pie.
—Vengo a informarle que el resto de las tortugas se encuentran en esta dimensión. Y están aquí, en el bosque—reportó Garra de Tigre.
Entonces, un aura de magia tenebrosa rodeó a Garra de Tigre y lo torturó. El mutante sintió cómo crujían los huesos de su esqueleto.
—Dime que los asesinaste, dime que vienes a entregarme sus armas cubiertas con su sangre—dijo Destructor.
—Mi rugido es capaz de controlar las bestias más feroces de este bosque, envié una manada de lobos a asesinarlos—explicó Garra de Tigre con el poco aire que tenía.
Destructor ejerció más poder sobre su pupilo. Garra de Tigre casi se desmaya por la falta de oxígeno. Finalmente, Destructor lo liberó.
—¡IDIOTAS! ¡ESTOY RODEADO DE IDIOTAS!—gritó Destructor, lleno de rabia.
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Twilight y Leonardo escucharon el grito de Destructor y corrieron en su dirección. De pronto, frente a Twilight apareció un pergamino de Spike.
—Espero que esto funcione—leyó Twilight en voz alta.
—¡TWILIGHT!
Sus amigas aparecieron frente a ella, así como Spike, quien fue el primero en abrazarlo.
—¡HERMANO!—los hermanos de Leonardo se abalanzaron sobre él. ¡Cómo lo habían extrañado!
—¡Están aquí! ¡¿Cómo?!—se sorprendió Leo.
—¡Vinimos por ti, hermano!—se alegró Mikey, batiendo sus alas con fuerza.
—¡Es maravilloso que estén aquí!—exclamó Twilight—Leo y yo tenemos un plan para derrotar a Destructor. Y vamos a necesitar de su ayuda.
Destructor busca poder en el lugar equivocado. No tiene la más mínima idea de lo que le espera.
—¡AAY! ¡Ya no puedo esperar a leer el último capítulo! ¿Es el que sigue, verdad?
—¡PINKIE! ¡Sin spoilers!... A propósito ¿Qué haces aquí?
—Quería saber quién está escribiendo esta historia. Sabía que no era nuestra escritora original, así supe que era un fanfiction. Salté de las páginas para ver el perfil de la escritora pero no leí más que "Catrinanya". ¡Lindo sombrero! ¿Qué es este lugar lleno de velas, flores y calaveras de azúcar?
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