El bicolor lanzo la pequeña pelota con poca fuerza hacia el otro extremo, un niño de unos doce años atrapo la pelota con facilidad, el menor lanzo la pelota devuelta al mayor quien también la atrapó.

—¿Cómo te tratan allí? —preguntó y volvió a lanzar la pelota al niño.

—Ya lo sabes, pagas para eso ¿no? —el niño devolvió la pelota con la misma rudeza que su respuesta.

Kawaki no dijo nada, en cambio lanzó nuevamente la pelota, pero maniobrada para que el menor fallara al atraparla. El chico de cabello negro corrió en busca de la pelota.

Kawaki le observo en silencio, le dolía tener que ver a su hermano menor solo media hora cada dos semanas, y ver su cara de tristeza cuando tenía que volver a depositarlo a ese orfanato. Desde que su padre los abandono, Kawaki con dieciséis y Haruki unos 8 años fueron a para en aquel lugar, nunca consiguieron que los adoptaran el lugar era poco recurrido por padres, Kawaki abandonó el lugar a sus dieciocho y desde entonces velo por su hermano menor, para que no fuera adoptado, ni maltratado, para eso pagaba una cantidad de dinero al orfanato que entraba contabilizada como "donación"

A pesar de ser mayor de edad Kawaki no podía hacerse cargo de Haruki, su trabajo no se lo permitia, y no estaba dispuesto a poner en riesgo la vida de su hermano.

—Es hora de irnos, enano —dijo Kawaki y comenzó a caminar hacia la salida del parque donde estaba su moto parqueada.

Haruki le siguió visiblemente molesto.

—Sube —ordeno el mayor pasándole el casco de seguridad al menor

Haruki obedeció y Kawaki condujo devuelta al orfanato. Al llegar una jovencita le esperaba por parte trasera del edificio enorme y solitario. Kawaki se detuvo unos metros lejos de la entrada.

—Ya lo hemos hablado —dijo el bicolor sabía lo enojado que estaba su hermano menor y al igual que en otras ocasiones tendrían está conversación —dame tiempo Haruki, sólo te pido tiempo.

—Como sea —resoindio bajando se de la moto.

Kawaki también se bajó —hey —llamo a su hermano —no puedo llevarte conmigo, no por ahora. Estoy reuniendo dinero suficiente para empezar en otro lugar muy lejos.

—por que no puedo estar contigo mientras reúnes el dinero, no me importa vivir en un lugar pequeño, puedo esperarte en casa todo el día mientras trabajas.

—No es tan sencillo, no puedo tenerte conmigo porque tengo que salir de la ciudad constantemente por el trabajo, no habría quien te cuidara —kawaki vio a la chica acercarse a ellos — ¿Tienes el teléfono? —lo vio asentir —bien, te llamaré está noche.

Kawaki saco un cigarrillo y lo encendió —ya quiero ser mayor para largarme de aquí también, y para fumar —expreso el menor naturalmente como si hablará de sus deseos para navidad.

—Fumar, No. Te sacaré de aquí lo prometo.

La chica se acercó a ellos y le quitó el cigarro de la boca a Kawaki.

—Esta prohibido fumar aquí –lo boto y lo piso —te pasaste con diez minutos hoy.

—Adentro Haruki —ordeno la chica y el menor obedeció

—Te irás sin despedirte, enano —se acercó a él y lo abrazo fuerte

No le gustaba este momento, Haruki era su única familia en el mundo y no podía tenerlo con él por culpa de Kara, lo hacía para protegerlo de ellos, si alguien allí supiera de la existencia de Haruki lo usaría en su contra.

Kawaki revolvió el cabello de su hermano y le dio un pequeño empujoncito para que entrará. Cuando estuvo seguro que el menor estaba dentro, saco unos billetes y se lo paso a la chica, además de pagar al orfanato por mantener a Haruki fuera de las adopciones, pagaba a una empleada para que le dejará salir una hora para estar con él.

—Haruki estuvo más Haruki de lo normal, me costó traerlo devuelta —dijo mirándola fijamente.

—algún día dejará de funcionar este método de pago —dijo mostrando el dinero y metiéndolo en sus senos.

—¿Qué quieres? Dímelo y te lo traeré cuando regrese —Kawaki le miraba fijo.

—por qué te haces el tonto, estoy babeando por ti —tomo la mano del bicolor y la llevo debajo de su vestido —se me chorrea ¿lo notas?

Él retiró la mano y sonrió —creí que aspirabas a monja —.

—solo trabajo aquí, de religiosa no tengo nada —siguió provocando

—¿y dónde te cogería? ¿En la oficina de la madre superiora? —ella rio por su propuesta

—pensaba en su habitación, pero la oficina estará bien — él negó con la cabeza, esa chica sí que estaba loca.

Su teléfono vibró en su chaqueta, solo lo saco para ver el número.

—será en otra ocasión, me tengo que ir, tienes mi número llámame y planeamos ese polvo.

—Dalo por hecho, guapo —y se marchó

Así llevaban más de seis meses, entre las insinuaciones de la chica y las excusas de él.

Al volver a guardar el teléfono noto, que sus cigarros no estaban, suspiro cansadamente.

—¡este enano!

Haruki había aprovechado para sacar la caja de cigarillo del bolsillo de su hermano cuando se abrazaron. Suspiro mientras encedia su moto, cuanto tardaran en llamarle para decirle que su hermano menor se había metido en problemas otra vez, y cuanto le costaría.


En aquella habitación de hotel estaban reunidos los Uchiha, dos de ellos agentes activos y dos de ellos retirados.

Sarada oia atentamente la explicación de Obito frente a la imagen proyectada en el enorme televisor, les había estado detallando su misión de espionaje a Kara. Era una organización peligrosa y difícil de atrapar ya que tenían personas en la institución que trabajan aliados a ellos.

Las veces que habían podido atrapar a su líder era liberado bajo fianza y sus acusaciones retiradas, evidencias perdidas y archivos de investigación eliminados.

Sasuke estuvo investigandolos de cerca, pero extrañamente fue sacado de ese caso y trasladado a otra ciudad donde fue herido gravemente.

Kara controlaba la ciudad, y se salía con la suya.

Uno a uno Obito presentaba los miembros de Kara.

—Code, 21 año, sin familia, no sabemos nada de él antes de ser miembro de Kara, siempre va acompañado de Kawaki al parecer son una especie de compañeros, similar Akatsuki —dijo señalando a Itachi

—¿esta confirmado? —pregunto Itachi

—No —respondio Sasuke arrogante

Obito carraspeó antes de continuar —Kawaki, 20 años, sin familia, huérfano, vivió junto a su hermano en un orfanato, el salió cuando cumplió la mayoría de edad, del hermano no hay registro en el orfanato, al parecer fue adoptado por una familia y sus registros se perdieron en un incendio.

—Amado, 45 años, es un increíble doctor irlandés, no sabemos acerca de su pasado, o su familia.Amado es el cerebro de Kara, todavía no tenemos claro si trabaja con Jigen por voluntad propia o bajo amenazas. Amado controla toda la tecnología de Kara, es uno de nuestro principal objetivo, pero Amado y ver los eclipses, tienes suerte con los eclipses.

Todos permanecieron en silencio, Obito siguió

—¿y cómo me acercaría a Jigen? —pregunto Sarada

Sasuke rio con burla. Sarada empuñó sus manos hasta volver su palma roja, su padre seguía fastidiando la, dudando de su capacidad como agente.

—Sasuke —reprendio Itachi. Itachi camino hacia Obito y tomó el pequeño control y cambio unas imágenes hacia atrás hasta llegar a la imagen de Kawaki. —él será tu objetivo.

Sarada le vio fijamente, los ojos grises de la imagen penetraron sus orbes azabaches estremeciendo la.

Sasuke al ver que la mirada inocente de su hija puesta en aquella imagen de aquel delincuente, lo enfureció.

—¿Sabes que debes hacer? —pregunto su padre con dureza.

Obito rodó los ojos hartó de la actitud de su sobrino, se preguntó en qué estaba pensando cuando quiso que Sasuke estuviera en la misión.

Padre e hija se miraron con rudeza, Sasuke sería lo suficiente cruel con Sarada, si ella quería jugar a hacer lo que le daba la gana, el la trataría como un subordinado más.

—serás su puta —Sarada rompió su máscara y se sorprendió al oír a su padre hablarle así.

Itachi suspiro cansadamente.

—tendrás que ganarte su confianza, acostarte con él, sin importar sus sucios fetiches a la hora de coger, todo eso mientras obtienes información sin que sospeche de ti.

Sarada decidió ignorar a su padre

—¿por qué él? —pregunto Sarada a Obito.

—porque es quien tardaría más en descubrir que eres policía y volarte la cabeza —Sasuke otra vez interrumpió.

—Ya basta, Sasuke —hablo Obito amenazante y Sasuke se levantó y fue a la cocina por un trago.

—por qué es el más ingenuo, digamos que es el único de la organización quien todavía tiene emociones humanas para explicarlo en palabras simple Expreso Itachi.

Sarada volvió a ver la imagen de la foto de Kawaki y pensó que si ese tipo con esa mirada tan amenazante tenía emociones los demás serian el mismo diablo.

Obito le pasó a Sarada una carpeta con toda la información recopilada de Kawaki.

Sarada leyó parte de la información mientras Obito le resumía el contenido de la carpeta. Veía fotos del chico en una moto, en un bar, comiendo, con una chica, con code, corriendo en el parque, comprando calzado. Al parecer llevaban bastante tiempo siguiéndole para convertirlo en el objetivo.

—Kara —dijo Obito para obtener la atención de Sarada —es un bar muy conocido en la ciudad, es un negocio legalmente registrado, aprobado por sanidad, paga impuesto y no hay actividad ilegal, no tiene siquiera multas.

—Los miembros más activos se reúnen allí, siempre están allí, es como si vivieran allí. Al principio quise que ese fuera tu lugar de intricación, pero Itachi dijo que seria muy peligroso.

—Exacto Continuo Itachi —Estar tan cerca no seria factible.

—¿lo dices por experiencia? —pregunto Sasuke sarcástico.

Itachi decidió no responder.

En la pantalla se reflejó un local de comida —Este será tu lugar de infiltración, ya hemos llenado una solicitud de empleo, ahí trabajaras durante los meses que dure la misión. Ahí será tu primer encuentro con el objetivo, no tienes que hacerte la coqueta con él, tampoco la difícil, solo actúa con sentido común.

Otra carpeta cayo en las piernas de Sarada.

—Esta es tu identidad Azumi Nishimura Sarada arrugo el rostro tenemos una vida hecha para ti, redes sociales, familia…

—Pensaron en todo —dijo Sarada sorprendida al ver las fotos de sus falsas redes.

—Un punto importante, debes exponerte lo menos que puedas a los demás miembros de Kara, para Code serás una mas, pero los demás notaran que no eres como las demás chicas y te investigaran y …

Itachi no termino la frase.

—¿Qué hay de su apariencia? —Pregunto Sasuke para romper el silencio.

—No hace falta, recuerda que no saben de su existencia, no habría forma de vincularla con nosotros o la policía, hiciste un gran trabajo ocultándola Sasuke.

Obito desafió a Sasuke con la mirada.

Sasuke se paro y señaló a su hija —¿Estas segura que quieres hacer esto?

Sarada asintió y Sasuke solo negó con la cabeza y abandono la habitación.

Tras unos segundos de silencio luego de la partida de Sasuke Obito dio por terminada la reunión.

Sarada fue la primera en salir de los tres restantes.

—Si estoy en esto es por Sasuke y Sarada —susurro Itachi al pasar de Obito quien solo asintió.

Obito Camino en silencio mientras recogía todo el material, miro su mano quemada, la cicatriz cubría todo su brazo, parte de su pecho, cuello y medio rostro. todos ellos han sido marcados por sus misiones, su ambición de ser los héroes ponía en riesgo hasta su propia vida. Sasuke lo sabia y por eso intentaba alejar a su hija de esa parte Uchiha.

El teléfono de Obito sonó, el contesto con pesar, al ver que era un número restringido.

—He oído, que sigues jugando a atrapar a Kara —La voz mayor se escuchaba con burla. No aprendes hermano, y esta vez usando a la hija de tu sobrino. Sabes bien que Sasuke no durara en dispararte por su hija, sabes bien lo celoso que es con su familia

—Debes tenerlo claro, ¿Cómo va esa pierna? ¿aun cojeas? —pregunto Obito.

—Espero sepas lo que haces, al menos esta vez.

Y la llamada se cortó.


—Por favor no, les juro que yo no he robado nada —rogo el sujeto como un niño.

El sujeto estaba cubierto de sangre, uno de sus ojos no podía ser abierto por los golpes recibidos. Arrodillado con ambas manos atadas se veía muy desesperado por ser creído. Kawaki le sostenía mientras code le golpeaba. Recibió unos golpes más a su rostro y el hueso de nariz sonó al romperse.

Jigen hizo una señal de alto a Code y se acerco a sujeto agonizante.

—¿Dónde esta mi droga? —pregunto calmado como siempre.

El hombre negó como pudo ya no podía hablar por los golpes recibido. Kawaki lo sostenía con fuerza, ya aquel sujeto no tenia fuerzas para mantenerse arrodillado por su cuenta.

—Dime donde metiste mi jodida droga —el hombre ya no se movió.

Jigen saco una foto de dos niñas y una mujer mientras salían de una casa.

—Son tus hijas, la mayor me serviría, me la podría coger un tiempo antes de dejársela a los demás, de seguro ni siquiera es virgen, en estos tiempos, en estos tiempos. —con su pistola movió el cabello ensangrentado del sujeto —Tu mujer la matare de una vez, y a tu pequeña hija, la asfixiaré hasta que sus manitas dejen de agitarse.

Te lo preguntare por última vez —¿Dónde está mi droga? —el sujeto tosió sangre ensuciando a Jigen que estaba demasiado cerca.

Jigen le disparo en la cabeza sorprendiendo a todos, ya que el no mataba a tipos insignificantes.

—Maldita sea —dijo asqueado quitándosela la camisa.

Kawaki tuvo que retroceder después del disparo.

—métanlo a la fosa —Ordeno a Kawaki y a Code.

—¿Y que haremos con su familia Jigen? —Pregunto Code.

—No van a tocarla, el no tiene mi droga —todos se quedaron mirándolo —no iba a sobrevivir después de esa paliza, le hice un favor y ahorré su sufrimiento. El responsable del robo esta en mi negocio y quiero que averigüen quien es, y esta vez traten de acusar al hombre correcto.

Y se alejo junto a Delta quien solo observo todo en silencio.


Sarada no soporto la tentación de dirigirse a Kara esa misma noche, recogió su pelo en una cola alta, vistio unos jeans y una blusa roja, una chaqueta de cuero y unos botines.

En el lugar habían varias personas, justo como dijo Obito el lugar lucia el bar mas legal del mundo. Observo con disimulo el lugar para memorizar cada parte de el.

La chica tomo asiento en la barra.

—¿Te sirvo algo? —Un sujeto con una sonrisa ofreció atendarla tras la barra.

Ella le miro atenta, y no lo reconoció como parte de la organización. Era un empleado común.

—Sorpréndeme —dijo devolviéndole la amabilidad.

¿—No eres de por aquí? —pregunto el sujeto mientras maniobraba los utensilios para preparar el trago.

—No, acabo de mudarme —dijo interpretando su papel

—Soy Isao —dijo el chico poniendo el trago cerca de Sarada —va por la casa, es mi bienvenida para ti.

—Gracias, soy Azumi…

—Isao, dame algo fuerte —La voz grave de Kawaki interrumpió la presentación de Sarada.

Sarada volteo en automático al lado de donde provino aquella amenazante voz. El chico era exactamente igual a las varias imágenes que había visto y memorizado horas antes. Los ojos grises se posaron en ella unos largos segundos, ella le observo también, analizando cada centímetro de su cara. Se siguieron viendo hasta que Isao trajo el trago del bicolor.

—¿Mala noche, Kawaki? —el volteo al empleado

—Como no tienes idea —tomo el trago de un sorbo.

—Gracias Isao por el trago —dijo Sarada y se alejo para salir.

No negaría que su corazón se acelero al sentirse intimidada por la mirada fija de Kawaki. Sentir esa mirada gris atravesarla la hacia sentir expuesta, era como si el pudiera leer su mente y saber todo lo planeado.

—Adiós, oh rayos como me dijo que se llamaba —dijo Isao viendo a Sarada salir.

—Perdón, no quise interrumpir —dijo Kawaki sin apartar la vista por donde había salido la Uchiha. —Quizás tengas suerte y vuelva por otro trago.

—Es que ni siquiera oí bien su nombre —dijo rascándose la cabeza.

Kawaki sonrió —Azumi —se rio al ver la cara de Isao —me voy a casa, por cierto, de nada.

Dijo y se retiro

—Yo la vi primero Le grito Isao y Kawaki rio.


Hola…

Sé que ando perdida, esto de ser adulta ya no me gusta, hay menos tiempo para escribir.

Aclarar que estoy escribiendo esto sin el mínimo conocimiento policiaco, de gánster y esas cosas. Así que incoherencia que encuentren, perdonen.

Tratare de actualizar cada una de mis historias.

Si llegaste hasta aquí, muchas gracias.

En el próximo capitulo ya habrá más Kawasara y más aclaraciones.