Visionario
La noche anterior había resultado más difícil de lo que pensó y aunque sabía que su aroma seguiría siendo demasiado intenso por su primer celo, prefería estar en la escuela, que en casa escuchando a su padre denigrándolo por su condición, aun así, no estaba preparado realmente para lidiar con el repentino interés de un montón de alfas reaccionando a un omega recién presentado.
Afortunadamente no tuvo que pasar por eso solo, porque conto con la compañía de Erica y Boyd durante todo el día; la chica fue especialmente desagradable con cualquiera que intentara acercarse demasiado, pero como si eso no fuera suficiente la sola presencia de Boyd alejaba a cualquier alfa en un rango 5 metros.
—Entonces lo de Derek y tu... ¿es algo oficial? —pregunto la chica con mirada acusadora cuando salían de la escuela, entre clases había aprovechado para cuestionarlo sobre Derek y aunque Isaac no negó su atracción no le dio ningún detalle de lo que había pasado entre ellos—. He escuchado un par de rumores sobre cierto rubio y no me molestaría conocer la historia completa primero.
—No sé de qué hablas —mintió Isaac sin poder ocultar un ligero sonrojo, el omega se sentía muy agradecido por la ayuda de la alfa ese día, pero no lo suficiente para pensar en traicionar la confianza de Derek y no estaba seguro como podrían afectarlo esos rumores.
—Vamos, no le diré a nadie, además todos somos amigos, puedes decírnoslo —insistió la rubia señalando su pequeño grupo.
—Erica de verdad yo...
—¿Qué hace Derek aquí el día de la inauguración? —pregunto Boyd participando por primera vez en la conversación, señalando el lugar al que los dos rubios dirigieron la vista.
—Después de esto no seguirás negándolo que eres su prometido ¿verdad? —dijo Erica con una gran sonrisa.
Isaac no había terminado de asimilar las palabras de la chica cuando sin pensarlo comenzó a caminar hacia Derek, con la apremiante necesidad de hablar con él, de besarlo, de tocarlo y de concluir lo de la noche anterior, pero entonces algo hizo que detuviera sus pasos y su corazón diera un vuelco. Jackson; su compañero de curso, se había subido al automóvil del alfa y cuando ya estaban en movimiento lo vio acercarse a Derek como si fuera a besarlo, pero entonces el sonido de un claxon le hizo desviar la mirada y se dio cuenta que estaba de pie en medio del estacionamiento, Boyd se acercó para ayudarlo a salir de en medio del camino y regresar donde estaba Erica quien parecía muy apenada.
—Lo siento Isaac... yo pensé... lo siento —empezó la chica—. No tenemos que ir a la inauguración—agrego atenta a sus reacciones, pero Isaac se recompuso lo mejor que pudo.
—No. Está bien, debemos ir.
Scott bebió un pequeño sorbo de su chocolate imitando al alfa que tomaba de su taza de café sin endulzar. Deucalion estaba sentado a su lado a una distancia que él más joven consideraba excesiva, pero que tampoco hizo nada por reducir, porque su novio parecía muy serio con respecto a la conversación que estaban por tener, aunque honestamente Scott no entendía porque, ya que no creía que existiera algo que pudiera decirle que lo hiciera cambiar de opinión.
—Prefiero que escuches hasta el final, pero si lo necesitas puedes interrumpir en cualquier momento —aclaro el hombre mirándolo a los ojos.
—Está bien, no te interrumpiré —dijo Scott y le sonrió amablemente animándolo, así que el hombre respiro profundamente para empezar a narrar.
—Me enamore de Emily con la intensidad e inmadurez del primer amor, ella era mi pareja destinada y en ese momento yo era un romántico empedernido que pensaba que nuestro amor podría superarlo todo.
Scott ladeo su cabeza confundido pero el mayor se apresuró a agregar.
—Es posible tener más de una pareja destina, pero por supuesto nunca al mismo tiempo—. Deucalion vio al moreno asentir y continuo. —Al principio todo fue perfecto, pero pasaron los años y Emily no lograba quedar embarazada y esa mella en nuestro matrimonio crecía cada vez más. Yo viajaba constantemente porque tenía importantes negocios con Talia Hale aquí en Beacon Hills y más o menos por ese tiempo mi hermano regreso de Francia, había perdido grandes sumas de dinero en un inversión arriesgada y siempre habíamos tenido nuestras diferencias, pero era mi familia así que lo hice participe de las acciones de mi compañía pero poco después nos sorprendió de forma grata el repentino embarazo de Emily y entonces tuve que dejarlo por completo a cargo para estar al lado de mi esposa y cuidar de ella porque su condición era de alto riesgo.
Scott sabía cómo terminaba esa parte de la historia y sostuvo la mano de Deucalion entre las suyas para confortarlo, el mayor aprecio el gesto y continuo.
—Mi hermano empezó a hacer negocios ilegales con Gerard Argent, sabía por Talia que él no era de fiar y yo no podía descuidar por completo el patrimonio de mis hijos, así que tuve que venir a Beacon Hills, pero Emily se empeñó en acompañarme, llegando aquí la situación se complicó, tuvimos que internarla de urgencias en el Memorial, ella estaba segura que no sobreviviría y me pidió que buscara a mi hermano porque necesitaba despedirse de él, yo no lo entendí al principio pero entonces me confeso que era el padre de los gemelos, mi corazón estaba roto, me sentía traicionado y dolido pero necesitaba cumplir su último deseo de la mujer que amaba.
—Yo lo siento... no sé qué decir Deu... —dijo Scott luchando por contener las lágrimas, Deucalion tomo una pequeña pausa, pero continuo.
—Cuando lo encontré, él dijo que no estaba interesado en los niños, ni en Emily, dijo cosas terribles de mi esposa y yo enloquecí, estaba fuera de control lleno de ira y peleamos, fue bastante grave y cuando recupere el conocimiento; mis ojos tenían un daño severo, Emily había muerto y los gemelos había nacido prematuramente. Mi vida dio un giro por completo, y aunque no soy capaz de explicarte como me sentía, algo dentro de mi cambio, lo único que me animaba a levantarme de mi cama en el hospital eran mis hijos, aunque no fuera su padre biológico. El día que nos dieron de alta fui por Ethan y Aiden a los cuneros y te vi, inclusive mis dañados ojos pudieron ver tu marca en la cadera, supe que naciste el día que Emily murió y fue como si la vida me diera otra oportunidad.
—Está bien, ahora estamos juntos —dijo Scott quien había eliminado cualquier espacio entre sus cuerpos para abrazarlo, haciéndolo saber sin palabras a Deucalion.
—Aun no lo sabes todo Scott, así que por favor no te apresures a tomar tu decisión. El nombre de mi hermano es Sebastian; el mismo alfa que te ataco. Fue apresado porque Christopher el hijo mayor de los Argent lo inculpo de liderar una red de trata de omegas, no sé cómo salió de la cárcel, pero era mi obligación saberlo, yo debía de protegerte, pero venir aquí fue lo que te puso en este riesgo y sé que no volverá pronto, pero hasta que no este preso de nuevo, no estás del todo a salvo y espero algún día puedas perdonarme.
—Oye... está bien esto no es tu culpa —dijo obligándolo a mirarlo—. Y yo no soy tan débil, sé que lo parece por cómo me he comportado, pero quiero estar contigo sin importar el riesgo.
Deucalion gracias a la cercanía pudo apreciar con claridad la expresión del joven y se dio cuenta que lo había juzgado mal, pero en su amabilidad había empatía, en su ingenuidad confianza y en su amor fuerza, un amor genuino y rebosante como una fuente y él estaba listo para aceptarlo y corresponderlo con la certeza que sus sentimientos no serían traicionados esta vez.
—Scott —dijo Deucalion con solemnidad sin dejar de mirar sus ojos. —¿Me permitirías esta noche hacerte el amor, anudarte y darte mi marca?
—Sí, no hay nada que quiera más —respondió con la más brillante sonrisa.
Jackson se controló para no girar su mirada al lugar donde había dejado a un muy confundido castaño, no quería que Derek se diera cuenta de lo que ese chico significaba para él, no necesitaba darle motivos al alfa para cancelar su compromiso, cuando estaba tan cerca de hacerlo público.
Bajo el cristal de su ventana porque era consciente de lo importante que era ese día y lo descuidado que había sido, de pronto sentía que su cuerpo se tensaba y su temperatura se elevaba haciendo que de sus poros exudaran el aroma de Stiles, pero sobre todo el olor combinado de ambos, miro a Derek para saber si lo sabía, pero no parecía interesado en él, entonces siguió la dirección de su mirada y se inclinó a verlo.
—¿Los conoces? —pregunto el rubio, mientras Derek conducía hacía la salida, el alfa perdió de vista a Isaac cuando Jackson se interpuso y regreso su mirada al frente del camino para contestar de forma breve.
—Solo son mis empleados.
