Capítulo 27: Amigos


Para Hinata recibir la visita de Kiba y Shino fue una gran sorpresa, una muy agradable de hecho. No los había visto en años y realmente los necesitaba. Había compartido departamento con muchas personas, pero Sakura era con la que mejor se había llamado, ella era su amiga y quería pensar que seguía siéndolo, que la perdonaría por haberle mentido por tanto tiempo.

—¿Te pasa algo?

—Los estudios, me tienen estresada —eso no era del todo mentira. Hinata había logrado terminado la crema que debía presentar, pero había fallado en los exámenes. Obtuvo calificaciones muy bajas y sabía que sus posibilidades de aprobar eran muy bajas.

—Trata de ser positiva, tú puedes hacerlo.

Hinata quería creer en las palabras de Kiba, pero no podía, era difícil hacerlo cuando era la segunda vez que repetía ese curso y seguía teniendo problemas.

—Gracias, Kiba.

—Si quieres podemos ayudarte a estudiar.

Hinata dio un vistazo a la sala. Estaba rodeada de sus apuntes y de libros. Había estado estudiando durante horas por lo que no había podido comer y apenas pudo dormir.

—Preferiría descansar un rato. Tengo un bloqueo y dudo que pueda memorizar o entender algo ¿Qué prefieren, ramen de res o de mariscos? —Hinata se sintió avergonzada al decir esas palabras. No había podido llenar la despensa ni cocinar por lo que lo único que tenía a la disposición eran sopas instantáneas.

—Trajimos comida —Shino y Kiba le mostraron varios bentos, algo que Hinata agradecía sinceramente —. ¿Cómo te ha ido con tu nueva compañera? ¿Neji la ha espantado?

Hinata bajó la cabeza. No había conseguido una nueva compañera desde que Sakura se había ido, no había tenido ni el tiempo ni las ganas de buscarla.

—Ella se ha mudado, está triunfando como vocalista y la disquera le dio un nuevo departamento.

—¿Vocalista? ¿Quién es?

—Sakura, del Equipo Siete. Deberían escucharla, es muy buena.

Hinata no mentía, ella realmente se consideraba fan del Equipo Siete y no lo decía únicamente por el cariño que les tenía.

—Te tomaremos la palabra. Podremos ir al próximo concierto que tengan.

—¿Qué me cuentan? —Hinata prefería cambiar de tema, sabía que sus amigos raramente podían verla, los tres tenían vidas muy ocupadas, sin contar el asunto del clan Hyuuga. Hinata había huido de su casa por un motivo y dudaba que los ancianos del Consejo se hubieran olvidado de su compromiso con Toneri Ootsutsuki.

—Lo mismo de siempre, sigo siendo asistente en la veterinaria Inuzuka. Quería traer a Akamaru, pero llamaría demasiado la atención.

—La semana pasada estuve ocupado, tuvimos una feria de escarabajos.

—Me hubiera gustado verlo.

—Tengo fotografías.

Hinata pudo ver las fotografías que Shino había tomado y comprobó que eran muchas. No había llevado la cuenta, pero estaba segura de que eran muchas, probablemente más de cien. Kiba había estado observando su teléfono celular en todo momento.

—Es fascinante —comentó Hinata y era sincera. Realmente le apasionaba escuchar las explicaciones de Shino y disfrutaba de ver a su amigo compartir con ella algo que lo apasionaba tanto.

—No tienes que mentir —le regañó Kiba —. Si lo haces, seguirá mostrándote esas fotografías durante horas y créeme, es capaz de hacerlo.

—Podría hacerlo, pero no tengo tiempo —se lamentó Hinata. A ella le alegraba haber podido elegir su carrera, había escapado para tener la libertad de poder tomar sus propias elecciones, pero a veces sentía que era demasiado difícil —. Especialmente ahora que necesito a una compañera de departamento.

—Puedo ayudarte con eso. Mi amiga Tamaki busca un departamento —sugirió Kiba.