Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es propiedad de Naoko Takeuchi. La historia fue hecha para mero entretenimiento del lector y escritor.


11

Miro por la ventana del autobús, casi siempre estoy metida en la pantalla de mi celular mientras voy camino a la escuela. Sin embargo, hoy voy recargada en el vidrio mirando sin hacerlo realmente. En el reflejo logro ver mis ojos, Mina algunas veces dice que no tienen brillo y eso le quita la misma belleza que posee el color con el que me bendijeron al dibujarme en… esperen ¿qué diablos pienso? Yo ser un dibujo.

—Sigo afectada por esa normalita — suspiro luego de decir esto.

¿Realmente mis ojos no tienen brillo? Regreso mi atención al reflejo de ellos, de hecho, no lo tienen y justo es porque me siento vacía. Quiero más de lo que tengo, desearía no sentirme una apestada, que las cosas fueran como en los doramas. Es obvio que no puedo evitar los malos ratos, pero siempre llega algo bueno después de ellos.

Tengo a la familia incondicional como en ellos, mamá y papá me quieren con toda el alma. Tengo una amiga que, a pesar de ser algo rara, es mi cómplice, está hombro a hombro conmigo sin importar las cosas que pasen. La preparatoria creo que es lo mejor que me ha pasado, en la secundaria todos me evitaban y… bueno, son cosas que a nadie le interesa escuchar o, en este caso leer.

¿Mis ojos tendrán brillo cuando veo a Seiya? Yo digo que sí, después de todo él es la persona que he elegido para ser el protagonista de mi historia de amor. Puede que sea algo despistado, pero sigue siendo el popular de la escuela y en los doramas la heroína siempre se queda con el popular. Como en "Belleza natural", ella se queda con Sota que es hijo de un actor y el más gruñón, pero Hitomi logra que él se abra y la ame por ser ella. De hecho, a Sota siempre le gustó a pesar de saber como se veía sin maquillaje. Eso debe de pasarme con Seiya ¿no?

—¿Qué demonio? — mis ojos.

Pienso en él y…

—La escuela, ah… es hora de regresar a la rutina.

Bajo del autobús, camino para llegar a la entrada y… mis ojos se ponen en blanco al encontrar con mi mejor amiga hablando muy animada con la chica de cabellos verdes.

—Qué raro —murmuro—. Desde que me dijo que le gusto las tres están en la entrada hablando y hoy ella no está.

Me detengo y levanto una ceja, Minako al fin se da cuenta de mi presencia y levanta su mano para saludarme. Mientras la alta morena sostiene su maletín con ambas manos, se gira para mirarme, hace una reverencia. ¿Dónde está Michiru? En ese momento mis ojos se oscurecen.

—Adivina quién soy —reconozco su voz.

—Llegas tarde —le respondo y quito sus manos de mi rostro.

—No, voy a tiempo. Noté que te paraste al no verme con las chicas ¿acaso te asustaste porque no te esperaba con ellas?

—¡Qué mierda hablas Kaioh! —le respondo violentamente y ella al fin camina a mi lado.

—¿Pensaste que dejé de amarte?

—Deja de decir tonterías — la miro molesta.

—Jamás dejaría de hacerlo —sonríe—. Aunque siempre estés molesta.

—No voy a pelear contigo Michiru.

—De acuerdo— pone su maletín en la mano derecha y se cuelga de mi brazo con la izquierda —. Ayer noté que no trajiste dinero para el almuerzo esta semana, ni siquiera tu comida.

—Mi papá tiene triple turno, así que no me puede hacer el almuerzo esta semana.

—¿Acaso no tienes un par de manos para hacerlo tú misma?

—¿Y levantarme temprano o dejar de ver mis doramas?

—¿Tan floja eres mi amor?

—No me digas mi amor, me he cansado de repetirte que… —ella me suelta para enseñarme la bolsa color turquesa que carga.

—Hice el almuerzo para ti.

¿Qué demonios me pasa? Tuve ese pequeño impulso de sonreír, pero a penas pude controlar este pequeño momento. Me paso la mano por el rostro, lo tallo fuertemente porque esta chica… ¡ah!

—Lo lamento —me dice con la voz entrecortada—. No deseaba molestarte, pensé que sería genial que al fin almorzáramos las cuatro juntas.

Sigo sin quitar la mano de mi rostro, no entiendo la razón por la que me siento tan avergonzada de que ella me hiciera el almuerzo.

—Discúlpame Haruka —la escucho correr.

—¿Qué ocurre Michiru? — dice su amiga, pero Kaioh pasa de largo.

Yo permanezco en el mismo lugar, Minako y Meioh se acercan.

—¿Qué demonio le dijiste?

—Nada— les respondo llena de temor.

—¡Idiota mico! —nunca me ha agradado ese sobrenombre que me puso Meioh.

Quiero hablar, pero las palabras no salen de mi boca…

—¡Tú! —ay no, la vida debe de estar cagada de la risa conmigo en este mismo momento.

—¿Ahora qué?

—Te dije que te mantengas alejada de Michi y te ha valido lo que digo.

—Mira Kino, me importa muy poco lo que pienses que tengo con ella.

—¿Lo que tienes con ella? No tendrás algo con Michi, porque para empezar no estás a su altura, ella es mucho para ti. Si alguien debiera de salir con ese ser tan especial, debo de ser yo, no un animal sin sentido común que se saca los mocos y los arroja por la ventana del salón como tú.

—Están secos, no son de los que se pegan.

—¡Ay dios! —exclama Meioh— Que no entiendo qué ve en ti.

—Bueno, todos tenemos malos ratos —responde Minako.

—Pero este es un exceso —remata Setsuna.

—Tengo sentimientos ¡eh!

—Michiru es la mejor persona del mundo —repite Kino.

—Quédatela —esta vez camino y me alejo de ellas.

—¿Crees que ella es cualquier cosa? —me jala y quedo frente a Kino— Ni siquiera entiendes, simplemente juzgas a una persona que chica que no es más que empática con alguien tan corriente como tú. Siempre ayuda a los demás, no como tú que golpeas a lo bruto. ¿Sabes la razón por la que la amo?

—No, y no me importa —me vuelvo a girar.

—Iba a cerrar el club de judo… Michiru se unió a él para ayudarme a que más personas entraran y sabes, Michiru es una de las mejores en ese arte marcial.

—¿Michiru qué?

—Salió de él porque debe dedicarse a otras cosas, pero sigue promoviendo el club. ¿Lo hace porque se lo pido? Claro que no, simplemente porque le nace hacerlo.

—¿Sabe pelear?

—Ay es increíble que de todo lo que te acabo de decir solamente escucharas eso.

—Se ve tan delicada —me llevo la mano al mentón.

—Imbécil.

Levanto mis hombros y sigo con mi camino a la escuela… no es posible que una chica tan delgadita como ella pueda hacer ese tipo de ejercicio. Va, no me debería de interesar esas cosas, mejor pienso en como acercarme a Seiya, es que pensará cosas que no si acepto ese almuerzo que Michiru hizo. No, él es la persona indicada para ser mi coprotagonista.

«Sniff» giro mi cabeza al escuchar el sollozo de alguien y me giro a la bodega de gimnasia. Seguramente es Tsukino, ese infeliz de Rubeus le volvió a quitar el dinero del almuerzo. Ya es la tercera vez en la semana, otra vez me quedaré sin comer… maldición, si no fuera porque Kaioh está detrás de mí, ya le hubiera partido la cara a ese bravucón y no le quitaría el dinero a la tonta de Usagi.

—Puta madre.

Me desvío, debo hacer una parada en esa bodega y llegaré tarde al maldito salón. Usagi, ya deberías de ser más dura porque me cansa esto de ser tu guardaespaldas.

—Ahora qué es lo que…

—¿Quién diría que tendría el placer de tener a Kaioh de esta forma? —mis ojos se abren totalmente al encontrarme con Rubeus acorralando a Michiru, su mano izquierda está posada en la pared y levanta la derecha para tocar la mejilla de la chica que gusta de mí —. No es propio de alguien como tú el meterse en los asuntos de los demás, pero caíste en buenas manos. Yo te enseñaré a respetarme, aunque te daré la oportunidad de probar mis labios primero.

Oh no, Michiru luce asustada, debo hacer algo de inmediato. Lo que Kino dijo es una pavada, se nota que los ojos de la chica que está enamorada de mí están llenos de terror.

—¿Eso quieres? —me detengo en seco.

—No, es lo que tú quieres Kaioh.

—En ese caso— ella pone sus manos en la nuca de Rubeus y mi estomago se siente vacío —. Te dejaré sin aliento.

—Es lo que deseaba, entonces los rumores de que eres una golfa son ciertos ¿no?

—Te toca descubrirlo —sonríe y ella lo jala para recibirlo con su rodilla, miro la cara anonadada del chico que se ha quedado sin aire. Mientras que Michiru que es una chica menudita se pone debajo de Rubeus y lo levanta. Lo va a proyectar, parece estar muy feliz por hacer este tipo de cosas. El tipo vuela, Kaioh sonríe divertida al verlo caer y luego…

—No, no, mi brazo, me lastimas.

—Te gusta meterte con las personas que consideras débiles ¿no? Espero que esto te sirva de lección para no seguir persiguiendo a esta chica. Dale gracias a dios de que Haruka no está aquí para molerte a golpes.

—Me vas a zafar el brazo.

—¿Entendiste?

—Sí, sí, ya no me meteré con la llorona de Tsukino.

—¡Promételo!

—Lo prometo, lo prometo.

—Creo que ya comprendió ¿no es verdad?

Ahora los tres implicados en el asunto se giran a verme…

—Ayuda Tenoh— grita Rubeus.

—Tú cierra el pico.

—Haruka… —lo suelta.

—Vete o yo te romperé toda la maldita cara y me aseguraré de que tengas dientes postizos ¿entiendes?

—Sí señor.

—Señorita, hijo de puta —le grito mientras lo miro correr, luego miro a Tsukino— ¿te quitó el dinero?

—No… Kaioh llegó cuando estaba a punto de hacerlo.

—Te dije que debes de defenderte, ¿segura que no te quitó el dinero?

—No todo… tengo para… —mira su billetera—. Leche.

—Ah… toma, pero es la última vez que te doy mi dinero del almuerzo.

—Gracias Tenoh —me sonríe y se gira a Michiru—. Gracias diosa Kaioh.

—Ah… no, no debes de llamarme de esa forma Usagi— se sonroja avergonzada.

—¡Ah, la diosa Kaioh se acuerda de mi nombre! —grita llena de alegría y al salir sigue repitiendo eso.

—¿En qué estabas pensando? —le reclamo.

—Te he visto pelear muchas veces, quise intentarlo.

—Ah no, a mí no me metes en tus locuras —me cruzo de brazos.

—Dijiste que tu padre estaba trabajando triple turno, pensé que no te daba ni dinero para el almuerzo porque no te veía. Ahora descubro que se lo das a Tsukino ¿te gusta?

—No mames ¿cómo me va a gustar esa niña?

—¿Segura?

—Claro, no soy como tú.

—Oye, no tiene nada de malo ser una mujer homosexual —se molesta—. Me enamoré de un animal, una persona homofóbica que prefiere estar humillándose frente al imbécil de Seiya Kou.

—¡Qué! —¿por qué me duele lo que dijo?

—No soy homofóbica.

—Lo eres, por eso te dio asco que te hiciera el almuerzo.

—Yo no te he pedido que hagas esas cosas para mí.

—Eso es lo que haces cuando alguien se preocupa por ti, eso.

—No, tú estás obsesionada conmigo, no confundas las cosas.

—Miren quien habla. La loca que corre como perro detrás de Seiya.

—Te estás pasando de la raya.

—¿Yo? Quien se pasa de la raya eres tú.

—Mira Kaioh, he intentado ser buena persona contigo, te he dado la oportunidad de acercarte a mí, a pesar de los rumores.

—¿Qué rumores? ¿Los que acaba de decir Rubeus?

—Si eres golfa me vale madre, es tu cola y sabes qué haces. Me importa un bledo eso.

—Vaya ¿entonces que ofende a Haruka Tenoh?

—Que digan que yo soy lesbiana, que tengo una fijación por ti y que te obligo a estar cerca para no romperte la cara o abusar de ti.

—¿Qué?

—O peor aún, dicen que tú les dijiste que somos novias ¿qué pasa si Seiya llega a escuchar esas tonterías?

—Yo jamás he dicho que seamos novias.

—¿No? Para ti sería genial que Seiya se alejara de mí porque tendrías la oportunidad de convertirme en gay y no.

—¡Convertirte!

—Sí, algo así…— ¿qué mierda acabo de decir?

—Yo jamás haría algo tan bajo.

—No lo sé, realmente no te conozco tanto.

—¿Le harás caso a los demás? —me quedo en silencio— ¡contesta!

—No te conozco del todo… no sé de qué eres capaz.

—Si tuvieras algo de respeto por mí, si al menos me dieras la oportunidad de hablar y aclarar esos tontos rumores…

—Si los empezaste o no, no tiene sentido hablar de ello, solamente quiero que paren.

—Eres… ¡eres una sorda! Solamente quieres escuchar lo que se te da la gana, porque tienes miedo de que alguien más entre a tu estúpido mundo solitario. Me encantaría que pudieras escucharme un poco y entender que… sabes… no tiene caso porque es hablar con la pared, cree lo que se te dé la gana Haruka.

—Oye… —sus ojos ella está decepcionada de mí y eso… duele.

—Jamás me vuelvas a hablar, no te quiero cerca y este es mi almuerzo. No te quiero cerca de mí en el receso y le diré a Minako que no te hable para que nos alcances, si ella quiere acompañarme, es bien recibida, pero sin ti… mico mugroso.

—Mi…

—Eres una estúpida Haruka, una idiota… odio haberme enamorado de ti, imbécil.

Sale corriendo…

—De nuevo la hice llorar— me llevo la mano al pecho.

Continuará…


Amigos lectores y ninjas, esperamos que estén muy bien, dejen que les cuente que el autor ha estado un poco corto de tiempo porque tiene dos empleos y yo me fui de vacaciones. Les fallamos en estas semanas, además de que como saben está investigando sobre la otra historia, pero no les quedará mal con esta, les aseguro que yo me encargaré de que no lo haga.

Hoy Haruka me cayó mal por romperle el corazón a Michiru, no está bien ilusionar a los demás y menos cuando son geniales. Sé que Makoto volvió a salir y sabemos un poco de que esa forma desinteresada de ser de Michiru le enamoró. Y por eso hoy el nombre está patrocinado por The Corrs de nuevo jejejeje.

En fin, pasemos a lo bueno…

E.I nygma: jejejeje, sí es demasiado cómico eso, pero estos capítulos han sido un poco dramáticos. Me lo veía venir porque Haruka está confundida. ¿nos metemos a darle una paliza? Jejejeje, saludos.

RoshellBrief: Pues entonces te vas a enojar conmigo como mi estimada Tori ja ja ja. Hoy ya saben un poco de la historia de Mako. Saben yo pensaba hacer algo diferente, pero los personajes hacen su historia y bueno, dejamos que la hagan. No me odien.

VaMkHt: pues la tonta de Haruka las volvió a separar, más le vale hablar con nuestra Michiru que es bien linda. Imbécil, hasta el bento le llevó, eso pasa en los doramas Haruka, eso pasa en los doramas. ¿Quieres tu historia animal? Ahí la tenías, más te vale leer esto idiota de cuarta… Perdón, te respondía y salió mi molestia con Haruka jejejeje. Matemos a darthuranus por esto jejejeje.

Kyoky: Mientras no te enojes conmigo como lo hizo Tori, todo estará bien y no se preocupen… Ya viene lo cómico, pero quería un poco de problemas entre ellas a pesar de que Haruka descucbre cosas de Michiru. No te preocupes que yo también estoy igual. Pero nos leemos pronto Kyoky.

—Chicos saben que se les quiere mucho y nos leemos pronto… Por cierto, como sabrán no comentaré en la otra historia en las notas. Pero he decidido hacerlo como lectora, así que, si ven un comentario del mismo autor en su historia, obviamente soy yo. Lo firmaré como RT jejeje.

Saludos a los lectores que comentan y a los ninjas, ¿nosotros donde nos leemos Tori?

—En fanfic, またね!