El sueño no llega, tiene el corazón agitado. Asaltado por primera vez con un sentimiento que no sabe definir. El odio que le cimbro en los últimos años y que fue su único aliciente para mantenerse en pie después de la muerte de su madre, parece haberse apaciguado lo suficiente para dejar paso a algo a lo que no sabe ponerle nombre.
Se remueve entre las sabanas frescas, intentando vanamente que el sueño llegue, cierra los ojos. Pasan los minutos lentos en el silencio de la noche, con la única compañía de la luna que incluso parece burlarse de su insomnio con su luz de plata.
Deja de luchar, vencida se levanta para salir al balcón, poco importa caminar descalza y no ponerse sobre el camisón de tela vaporosa, una bata que la cubra. Es lo bueno de la noche, no tener testigos con los cuales deba guardar las apariencias. Suspira con la vista perdida en el horizonte.
El silencio es roto de repente, un desgarrador grito la sobresalta. Corre aun con los pies descalzos, atinando solo a ponerse a toda prisa la bata que descansaba al pie de su cama. Esta asustada, corre tan rápido como le dan sus cortas piernas. Lleva en la mano la daga que siempre guarda bajo su almohada.
Los gritos vienen de otra ala del castillo, para ser precisos de los aposentos de su padre. Cuando es capaz de llegar a las puertas de hojas dobles, ni siquiera pierde tiempo de tocar. Entra directamente poniéndose en guardia.
Sus ojos dorados se abran con sorpresa, su mente no tarda mucho en aclararse para saber bien que es lo que pasa. Con pasos apresurados camina hasta la cómoda para dejar la daga y continuar su camino hasta la cama, donde su padre esta blanco como un fantasma sosteniendo con firmeza la mano de su esposa.
La reina Giovanna estaba en labor de parto.
-La partera ya esta en camino. -Las palabras del Rey salen atropelladas, la preocupación es evidente en su rostro.
Los ojos de Beathan no se apartan del rostro de Gio. El afecto por su esposa es genuino, fue tan fácil amarla que lo sorprendió de buena manera. Su hija no se había equivocado en creer que era la persona adecuada para él. A nadie amaría de la misma forma en que amo a Ronnette, pero Giovanna se había ganado su corazón.
-¡Llamen a Luna! -Esta vez es Hermione quien habla mientras acomoda las almohadas tras la espalda de la pelirroja.
El carácter de la princesa le ayudaba a mantener el temple en las situaciones mas delicadas, a penas evaluó la situación se puso a organizaran todo lo que pudieran necesitar para la llegada del heredero. Aunque a decir verdad esperaban mas de un bebe. Fue notorio en los primeros meses que tendría mas de un hijo, su vientre creció demasiado rápido. Lo que no es una sorpresa en realidad a sabiendas que en su familia había casos de embarazos gemelares.
-Todo estará bien. -Dice dando un ligero apretón en el hombro de su padre. -Sera mejor que demos espacio para que puedan atenderla.
El rey esta asustado, ha perdido demasiado en los últimos tiempos. El terror que experimenta le hace apretar la mano de su esposa con demasiada fuerza.
-Si quiere quedarse aquí majestad acomódese en la espalda de la Reina. -Sugiere la joven rubia.
No es convencional que el Rey este presente en el nacimiento de sus hijos. Debería esperar afuera como lo hizo durante el nacimiento de todos sus hijos, después de todo es un rey. Pero si algo había aprendido desde que conoció a Hermione es que hay reglas y protocolos que no sirven de nada y que es necesario romper.
-¡Me quedo! -Se pronuncio con seguridad siguiendo las indicaciones de Luna.
Los presentes abrieron los ojos con sorpresa ante tal declaración. La princesa es la única que no parecía aturdida por tan peculiar comportamiento del Rey, sonreía complacida.
No se necesitaron los servicios de la partera. Luna fue asistida por la propia princesa mientras su Majestad Beathan sostenía a la reina desde su espalda, alentándola.
El rey presencio la llegada de los bebes con los ojos nublados y el corazón rebosante de felicidad. Fue un parto difícil que duro varias horas, pero todo valió la pena cuando escucho el llanto fuerte del primero y unos minutos después del segundo, clamando al mundo su llegada.
Cuando la mañana se hizo paso, incluso el aire en Talahm parecía diferente. A la familia real Granger se sumaron dos nuevos miembros que traerían consigo muchos cambios.
Las princesas gemelas Lennia y Lorett Granger llegaron para transformar por completo la estructura patriarcal que domino Talamh desde su reconocimiento como un reino independiente de las naciones. Con tres hijas el rey se negó a seguir con las viejas costumbres.
Una de las princesas ascendería a Reina cuando su tiempo llegara. Las protestas del consejo no se hicieron esperar, mismas que se apaciguaron en el momento es que se decreto que para que la reina pudiera fungir como soberano absoluto de Talamh no se casaría.
-¿Estas dispuesta? -Formulo la pregunta con total seriedad mirando fijamente a la joven que tenia delante.
Esta vez no la cuestionaba como un Rey a una princesa, sino como un padre a la hija que ama.
El talante es serio, las repercusiones de su respuesta cambiarían su vida, pero también la historia de todo el reino. La posibilidad de heredar la soberanía siendo mujer tenía ciertas limitantes en la sucesión, el ejercicio del poder político e incluso la fuerza militar.
Una reina no se casaría, esta sería la única manera de mantener la soberanía y no decantar el poder al esposo al momento de casarse. Podría en su defecto tener un consorte que comparte el titulo de conyugue, pero sin las atribuciones de este, por tanto, no podría asumir funciones constitucionales, salvo los dispuestos por la regencia.
Quedarían todo poder político y militar bajo las facultades absolutas de la Reyna, no solo en papel, sino como representante en campaña si había de movilizarse el ejército, sería el comandante general.
La princesa Hermione sabe que el peso de una reforma de esa envergadura es enorme, pero también es la única manera en que una mujer seria reconocida como igual al momento de subir al trono. Podía ser que ella no ambicionara la corona y el poder, que la fortuna no le tientan en absoluto, sin embargo, esta sería la única manera en que en un futuro cualquier mujer de linaje real tenga la posibilidad de ejercer un derecho del que hasta el momento habían sido privadas por su género.
Tenía que pensar en las gemelas, las princesas Lennia y Lorett. Si en algún momento el Rey Beathan faltara e incluso ella en el futuro no estuviera para protegerlas, el puesto en la sucesión del trono sería la única manera de mantenerlas relativamente seguras.
No había garantías de que el Rey pudiera procrear un heredero varón antes de su muerte y en tal caso, las princesas correrían demasiados riesgos, desde matrimonio políticos a temprana edad para consolidad fuerzas políticas o militares con otros reinos o ser victimas de golpes de estado ante la debilidad de su posición, lo que podría desencadenar en una muerte prematura.
El recuerdo de su abuela y su madre no hicieron mas que fortalecer su determinación. No estaba dispuesta a soportar la mera idea de sus hermanas fueran tratadas como princesas de segunda categoría por ser mujeres. No dejaría su destino a la voluntad de terceros.
-¡Estoy dispuesta padre!
-No dudo de tus capacidades Hermione, únicamente quiero que seas consciente de la carga que llevaran sobre los hombros como princesas.
-Soy consciente de eso padre. No será una labor sencilla, pero siendo sincera que carga en fácil de llevar en estos tiempos. Al menos de esta manera tendremos los medios para regirnos por nuestras propias elecciones al menos en medida de lo posible y no depender de la completa voluntad de los nobles.
-Pronto recibirás muchas propuestas de matrimonio. Si el concejo y los nobles ha cedido tan fácilmente a reformar por completo la estructura de las leyes de sucesión es por la posibilidad de lograr que alguno de sus hijos termine siendo tu consorte y con ellos hacerse del poder que creen no podrás manejar.
-Dejemos que piensen lo que quieras, después de todo, soñar no cuesta nada su majestad.
La sonrisa que cuajo en el rostro del rey solo podría ser descrita como una mueca llena de orgullo y complacencia.
Dejaría que todos siguieran pensando en que la princesa Hermione era tan dócil como aparentaba, más adelante tendrían que tragarse sus palabras condescendientes cuando sacara las garras como la leona que era.
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El príncipe Draco no parece complacido. La carta que recientemente ha leído lo mantiene agitado. En realidad, poco le importa las decisiones o cambios que aplique el reino vecino, sin embargo, conoce demasiado a su padre para esperar que se mantendrá tranquilo.
En ese tiempo ha dejado que Lucius crea que lo sigue teniendo en sus manos, diligentemente a seguido todos y cada uno de sus caprichos bajo las amenazas de siempre. Desconoce que ya sabe que la reina Narcisa y la princesa Aldhara se encuentras fuera de su alcance.
Muchas veces la paciencia a estado a punto de acabarse. Sueña con el momento de poder quitarle el poder y que se revele la verdad. Le hará pagar con lagrimas de sangre por la muerte de su hermano y todo el sufrimiento que le causo a su madre. Cada vez ve mas cercano el día, no es ningún estúpido para no darse cuenta de los movimientos de su padre para traer de nuevo el caos a los 4 reinos.
Busca pruebas, lo que no es fácil dado que su padre es sumamente inteligente. Tiene que encontrar la manera de comprobar que los recientes levantamientos de elfos en las inmediaciones de los bosques al norte de Glaonna están encaminados a dar un golpe de mayor fuerza contra la estabilidad aparente.
El recurso que se extraído de las minas a mermado lo que resulta alarmante. Las joyas que de ahí se extraen tienen poderes especiales, la magia que fluye a través de ella es capaz de amplificar el poder de los magos, pero también de cualquier ser que posea el suficiente mana para controlar el flujo de la magia.
Los números en los registros muestran una disminución paulatina a penas perceptible, pero considerando que esto ocurre desde un año atrás las cantidades son alarmantes. Por si mismas no son una prueba contundente de la conspiración que se esta desarrollando, pero son un punto de partida para su siguiente movimiento.
Por la tarde de ese mismo día, fue convocado a una audiencia con el Rey. Era un movimiento que ya esperaba de antemano, sin embargo, no estaba preparado para lo que le esperaba tras las enormes puertas del salón.
Lucius no estaba solo en la enorme habitación, además de Duque Parkinson quien era la mano derecha de su padres, estaba un segundo hombre. Fue verlo para sentir que todos los bellos de su piel se erizaban, no fue fácil contener la expresión de horror en el rostro a pesar de que ninguno de los presentes pronuncio palabra alguna.
Saltaba a los ojos el origen de aquel desconocido, bastaba dar un vistazo superficial para que la fuerte genética hablara por si misma.
Sentado con elegancia en un sillón frente a Lucius, estaba una copia exacta mas joven del Rey.
-Tomaste bastante tiempo para venir.
-Me disculpo su majestad, estaba atendiendo asuntos importantes sobre las minas.
-Entiendo. -Dijo con indiferencia, ignorando cualquier explicación posible.
La molestia esta reflejada en su rostro por la sola mención de las minas.
-Este es un día maravilloso Drake, estoy convencido que será una fecha importante para celebrar en el futuro, nuestra familia real tiene un miembro más. Este es Pólux tu hermano.
El príncipe apretando los puños ligeramente, conteniendo un jadeo.
-Se llevan un par de años, es tu hermano menor. Así que no temas sigues siendo el príncipe heredero, -Dijo con saña- aunque no debes confiarte ya no eres el único que puede sucederme.
-Un placer conocerle príncipe Drake. -El alto hombre se levanta extendiendo su mano al príncipe que hasta el momento se ha mantenido de pie.
Pólux es idéntico a Lucius, tanto que el príncipe tiene que contener el estremecimiento repulsivo que le provoca. Mueve la cabeza en afirmación, extendiendo a regañadientes la mano para saludar a "su hermano"
-Te extrañara que, hasta hoy no sabias de su existencia, a decir verdad, también a mí me sorprendió mucho encontrarlo, fue dado por muerto hace demasiados años. Durante la guerra la propiedad de los Shacklebolt fue atacada, se creyó que toda la familia fue masacrada, la hija del Marques Shacklebolt fue mi consorte y estaba de visita en la mansión de su familia cuando fueron asaltados. Ella murió con el resto de sus familiares, los cuerpos de los niños no fueron recuperados por lo que se les dio por muertos.
Draco se obligó a controlar la fuerza en el saludo antes de soltarle y caminar de inmediato para alejarse de Pólux hasta sentarse en un sillón individual desocupado. El sabor a bilis estaba trepando por su garganta, estaba haciendo acopio de su temple para continuar indiferente a los nuevos descubrimientos.
El príncipe conocía bastante de historia, sabia que muchas familias de nobles en los 4 reinos fueron masacradas, curiosamente en Glaonna los primeros en caer fueron los opositores al mandato del Rey Lucius Malfoy.
En aquel entonces la única manera en que pudo mantener cierto control sobre los nobles de mas alto estatus fue haciendo alianzas. Además del matrimonio político con la Reina Narcisa Black, tuvo una consorte real y varias concubinas, hijas de importantes y fuertes regentes en el reino. Se dice que se aseguro de no procrear con ninguna de sus mujeres mas que con la Reina y que el hecho de que su concubina quedara preñada y diera a luz a gemelos no fue una noticia bien recibida por el Rey, porque de alguna manera considero el hecho como parte de un plan para derrocarle.
Había muchas versiones sobre el porqué Lady Isadora abandonaría la seguridad del palacio para permanecer en un momento tan critico con su familia. Algunos decían que había huido una noche con sus hijos gemelos para protegerlos de la muerte a manos de su propio progenitor después de años de amenazas, aunque no había manera de confirmarlo, para nadie era un secreto la manera en que Lucius se hizo con el trono de Glaonna a base de sangre y muerte. También existían rumores que el mismo Rey la había exiliado del palacio aun resentido por lo que considero una desobediencia al quedar embarazada, solo espero al nacimiento de las criaturas pues esperaba que fueran niñas para poder utilizarlas en un futuro como monedas de cambio en matrimonios políticos, siendo varones fue grande su decepción pues representaban más un riesgo que un beneficio futuro.
Fueran cual fueran los motivos por los que Lady Isadora se encontraba junto con sus hijos lejos del palacio en la mansión familiar de los Shacklebolt, todo se resumen a que el lugar fue arrasado por completo, todos los habitantes del lugar fueron masacrados, las construcciones reducidas a cenizas. Se creía que posiblemente los cuerpos de los niños al ser tan pequeños se mezclaron con los restos de los que no pudieron ser reconocidos por el nivel de daño en los cuerpos, aunque también se sospechaba que pudieron ser tomados como rehenes para experimentar en ellos dado la inclinación de los elfos oscuros para utilizar magia negra, por lo que se les dio por muertos imaginando que no había otro fin posible para ellos en manos de esos terribles seres.
-De alguna manera logro sobrevivir.
-Es sorprendente a decir verdad que después de tantos años regresara a casa tan repentinamente. -Se atrevió a decir el príncipe Drake, sin un tono en particular.
Dos pares de ojos grises miran atentos al rey, aunque las razones de ambos son distintas. Son dos príncipes hijos del mismo padre que esperan por una verdadera respuesta.
-Solicite a los representantes de los reinos vecinos la oportunidad de emplear el mapa de los reinos. Parece que una nueva guerra es inminente a pesar de lo mucho que se resisten para aceptar lo inminente. Si tenemos que luchar por proteger nuestro reino debía de asegura que nuestras posibilidades fueran mayores para defender mi legado.
-Comprendo, la reunión de ayer en Talamh fue para hacer uso del mapa.
-Se requiere la aprobación de todas las fracciones para emplearlo. -Dice en cierto fastidio. -Esta vez tuve que apegarme a las normas de los otros reinos, pero fue el Rey Beathan quien ofreció su palacio para tal evento. La princesa Hermione te manda saludos, incluso estuvo presente, estoy seguro de que esta misma tarde recibirás correspondencia de su parte.
El príncipe Draco se mantuvo tranquilo, la mirada gris del Rey evaluaba cada movimiento. No era momento para mostrar sus preocupaciones tan abiertamente. Esta seguro que la finalidad de emplear el mapa era para dar con el paradero de la princesa Adhara y no de posibles herederos perdidos. Lo que no terminaba de entender que finalidad persigue traer a Pólux al reino, estando seguro de que en el pasado lo hubiera liquidado de inmediato para evitar cualquier riesgo.
-Tuvimos la suerte de encontrar con vida a mi hermano.
El joven príncipe hablo con cautela, era mejor ir con cuidado hasta descubrir los planes de su padre. Lo que tenía seguro es que utilizaría al recién encontrado príncipe si pretendía mantenerlo con vida. Conocía demasiado al Rey para saber que no se mueve por sentimentalismos y que su propia sangre no significa nada si no trae consigo un veneficio a largo plazo.
-Quiero que te encargues personalmente de entrenarlo. Disponemos de poco tiempo para prepararlo.
-Sera como usted diga majestad. -Acepto de inmediato Draco sabiendo que no podia objetar o resistirse a la voluntad de Lucius.
-Estoy seguro de que te sentirás aliviado de que tome tu lugar para cortejar a la princesa Hermione, después de toda la resistencia que has mostrado desde el principio para formalizar un compromiso matrimonial. El príncipe Pólux tendrá que conformarse con convertirse en su consorte, al menos seguirá siendo beneficioso para Glaonna. Estoy seguro de que será fácil manipular a la princesa llegado el momento, no tiene la experiencia o capacidad para gobernar.
El malestar que experimento Drake ante tal declaración lo dejo sin aliento por un segundo. Esta vez tuvo incluso que morderse la lengua para no explotar, el sabor a sangre pronto inundo su boca. No pudo agregar nada al respecto por miedo a terminar maldiciendo en voz alta a Lucius, se limito en aceptar con un movimiento de cabeza.
-Confió en que sabrás ganarte a la princesa de Talamh con rapidez, a estas alturas las propuesta y solicitudes para que tome un consorte le estarán lloviendo, por lo que debes ser rápido y eficiente.
-Estaré encantado de servirle padre. -Las palabras de Pólux eran serviciales, pero el príncipe vio un brillo en sus ojos que no supo como interpretar.
Lucius sonrió satisfecho por la respuesta.
-La próxima semana se llevará a cabo un baile para hacer oficial tu reconocimiento como príncipe de Glaonna. Tendrás una excelente oportunidad de acercarte a la princesa, si eres lo suficientemente hábil Pólux aprovecharas el momento para comprometerla.
"Comprometerla"
La palabra le helo la sangre al príncipe heredero, sabiendo muy bien a que se refería con comprometerla. Tratarían de drogarla para llevarla a la alcoba de Pólux, una vez intimando no habría manera de evitar un compromiso si no se deseaba ensuciar la reputación y buen nombre de Hermione.
La princesa de Talamh seria violada para asegurar que el príncipe Pólux se convirtiera en su consorte.
