Fic

Una Esposa de Mentiras

Por Mayra Exitosa

Capítulo 5

El Regreso de esa isla para ambos fue haber salido de gozar el paraíso; Candy nunca se había sentido tan apreciada como lo estaba sintiendo ahora que Albert había ganado el negocio para el que simulaba ser su esposa, sin embargo eso no mermaba la situación de que todo era simbólico, lo hacían bien a tal grado que ella sentía creer lo que Albert le decía y hacía, porque en su vida jamás había tenido una posibilidad así, más en el vuelo a casa, su despedida con tantos pendientes, agenda llena por ese negocio recién adquirido, juntas con el personal para darse a conocer, detalles de las deudas que se tenían que finiquitar con las mismas ganancias, saber a dónde se iban las cuentas principales del negocio, todo ello y más detalles que ambos estaban programando desde el jet en el que viajaban de regreso a la realizad, marcando el final de ser la falsa esposa para volver a ser la asistente ejecutiva, seria y sin pretensiones a las que no se debía atrever a soñar, pues ahora tenía que ver lo que se venía encima, ¿podría olvidarse de él? ¿el no querría volver a estar tan unido a ella? Analizar las cosas que se avecinaban fue en cierta manera triste. Bajar el jet y ver como se lo llevaban en un auto separado para otro vuelo, alejarse de él viéndose inmerso en las llamadas que no cesaban insistentes de verificar todo lo que tenía que realizar y ella verlo alejarse sin girar a verla desde el auto en el que ahora ella se marchaba, fue algo que ya resentía la rubia, nunca en sus años de trabajo había vivido tanto, en tan poco tiempo.

Estar de nuevo en su departamento lo sentía tan vacío y sin deseo de estar sola, más la sorpresa fue ver el parpadeo de la grabación de su teléfono en el departamento, escuchando la urgencia de la llamada de su jefe anterior, algunas grabaciones de mensajes del hospital entre otras de varias de sus compañeras, asistente Jully de recursos humanos, la agencia verificando si había recibido su sueldo por no firmar sus recibos de nóminas, sin querer todo la fue envolviendo en una existencia sobrepasada solo por irse una semana, por lo que todo junto la dejaba agotada, escuchando a recursos humanos del hospital quienes le estaban ofreciendo mejor sueldo y planta en el nosocomio, además de respetar su antigüedad desde la primera vez que había firmado contrato, como no había devuelto llamadas, volvía a marcar e iba incrementando algunas prestaciones en cada llamada, incluso un bono de asistencia puntual, otro por trabajos excesivos de horas extras acumuladas, entre otros detalles que pronto se dio cuenta que la necesitaban, por lo que Candy al marcar a la agencia averiguaba cuanto le faltaba para finalizar la cuarentena del embarazo de la asistente a la que estaba cubriendo.

La agencia de empleos recibía la llamada, más quien lo hacía atendía a su vez una larga fila de asistentes buscando empleo, muchas con excelentes referencias, mejores que las que Candy había mostrado, por lo que saber que andaba averiguando su fecha de conclusión de contrato alzaba en cierta forma las alarmas de una futura separación y la posibilidad de quedar mal con la empresa que le había solicitado empleados desde hacía tres años de manera constante y consecutiva, así la ejecutiva asimilaba que estaba pidiendo que se le retirara o se le cambiara, ya que la persona se atrevía a averiguar la fecha de concluir y solo en conjeturas adelantadas pensaba que ella estaba queriendo salirse lo antes posible, meditando que nadie llama solo para saber su conclusión, todas saben por cuanto tiempo van a su trabajo, pero al mencionar que habían algunas cosas que estaban pasando, daban por hecho su salida de la oficina antes de concluir los tres meses.

- Si, sigo cubriendo a Fanny, más deseaba saber cuánto tiempo faltaba, es que me llamaron de mi trabajo anterior.

- ¿tu trabajo anterior? vaya, bueno no te preocupes, puedes pasar por tu finiquito, ya tenemos otra persona que cubra el puesto.

- ¿Tan pronto? Pensé que iba a cubrir los tres meses.

- Pero llamaste por el interés del trabajo anterior, ¿te presentarás allá?

- Bien, muchas gracias, paso por mi finiquito esta tarde.

Candy había entendido que le ofrecían el finiquito por tener un cambio programado de la agencia de empleo, meditaba que tal vez lo había solicitado su jefe antes de irse y así no tener que enfrentar que ya no estaría fingiendo ser algo más, sentía en cierta forma que era natural, así se haría más fácil adaptarse a regresar sin tantas mentiras, por lo que sentía que Albert no deseaba hallarse comprometido con ella a su regreso. Así que devolvía las maletas con el chofer en cuanto lo llamaba y entregaba un estuche con joyas y el anillo de Albert dentro de la maleta.

Mentira número Quince: Asistente falsa cree que la finiquitaron por petición de su jefe.

- Por favor se lo entrega personalmente al Señor.

- Por supuesto, señorita Candy.

- Gracias.

Pasaba a recoger el finiquito a la agencia de empleos, la ejecutiva de la agencia que la había atendido por llamada no se hallaba en esos momentos, pero al mencionar que venía por final de contrato, le liquidaban el total de los tres meses. Además, mencionaban que la joven que la remplazaría sería Beatriz Condell,

- Muchas gracias, ¿podré volver a pedir trabajo si se ofrece?

- Por supuesto. Avisaste con tiempo y nos diste oportunidad para traer a alguien en tu lugar, suerte con tu trabajo.

- Gracias.

Albert por su parte, se dedicaba a firmar todos los convenios donde se quedaría con el negocio de Mc Clark de forma inmediata, las cuentas eran cambiadas por seguridad y el personal que solicitaba estaba ajetreado por ver y auditar en esos momentos cada detalle que iban recibiendo de información, desde que viajaba hasta la empresa, no tenía un respiro para siquiera hacer una llamada a su asistente, pero extrañaba todo de ella al no poder olvidar lo que habían pasado la semana en la isla con Mc Clark, por lo que se apresuraba a volver para invitarla a su departamento, podía pedirle que se fuera cambiando a vivir con él, mientras se iban conociendo.

En la oficina de Albert la llegada de Beatriz en el lugar de Candy desconfiguraba todo lo pensado por el personal, pero la asistente aseguraba que ellos habían pedido el finiquito y cambio de asistente, por lo que el personal no sabía quien lo había solicitado, así que investigaban los movimientos y trataban de localizar a su jefe, ya que no podían dejarla en la oficina si no estaba él o su anterior asistente al contar con huellas de acceso para todo el sector directivo,

- Por seguridad no podemos dejarte pasar, eso lo debe ordenar el director, nadie nos dijo que había un cambio, sino solo el remplazo de Fanny por embarazo.

- Comprendo, aquí esta mi hoja y mis datos, esperare a su jefe.

Las llamadas se hacían, sin embargo, Albert estaba volando de regreso y no podían contactarlo.

Robert de seguridad recordaba que la asistente ya estaba de pareja de su jefe y lo mencionaba con Charles el jefe de seguridad, por lo que este lo confirmaba con Christopher de sistemas y como no estaba autorizado por Albert, se abría una oficina para que estuviera trabajando Beatriz mientras regresaba el directivo. Las secretarias de la oficina también lo comentaban al haber visto besando al directivo a su asistente, cuando él Sr. Andrew siempre era muy profesional, concluían las tres mientras tomaban café antes de que se les uniera la nueva asistente.

- Si, recuerdan que la beso, pero no es empleada fija, es provisional, tal vez la contrató de manera simbólica, notaste que era muy extraña, desinfectaba todo, lavaba todo con mucho detalle, muy pulcra además que hasta un chip sacaron de una maceta en la recepción de la oficina donde ella se localizaba, quizás nosotras también estamos siendo investigadas y no lo sabíamos. Con ese ultimo comentario todas se iban a sus oficinas para revisar minuciosamente si tenían algún micrófono o cámara extra que las vigilara.

Candy se encontraba en el hospital escuchando los detalles de su planta con antigüedad desde el primer día, las prestaciones, los descansos obligatorios y ahora tendría menos carga de trabajo, y para cubrir los tiempos extras, ellos se encargarían con otras chicas que habían llegado recientemente.

- Muchas gracias, Jully, no esperaba obtener esto.

- Candy quiero solicitarte una sincera disculpa de parte de todo el hospital, tus evaluaciones tienen en espera más de un año y nadie las había manejado, debimos tener tu planta antes, queremos que regreses y te sientas cómoda, puedes pedir el área que más se te acomode.

- para mi cualquier área es perfecta. Jully apuntaba eso como un valor agregado y es que con su historial no era menos de esperarse, más notaba que se veía algo bronceada y había estado en el mar, así que sus vacaciones ya habían sido tomadas evidentemente.

Pasaron unas semanas, Albert no había podido dejar de pensar en Candy, se sentía soñador y meditaba que pronto la vería al ingresar a su oficina la besaría arduamente, se había tardado tanto por el nuevo negocio agregando que se vio en la necesidad de visitar a su tía que deseaba saber los detalles del negocio y el compromiso con la hija de Mc Clark había sido totalmente nulo,

- Te lo dije hijo, ese negocio era pan comido, ese tonto no sabe lo que tiene, solo se endeuda sin meditar que el negocio lo puedes llevar con los ojos cerrados.

- Gracias Tía, me lo dejo todo, estaré franqueando sus beneficios en cuanto comiencen a reactivarse, mas el cambio genera una deuda y eso es a cinco años, él me ha dicho que la herencia de su hija esta separada, no tiene nada que ver con el negocio. Y se le hará un depósito constante para sus cuentas restando las deudas personales.

Su chofer había devuelto las maletas y le hacía entrega en mano del estuche, como se lo había pedido la señorita Candy para entregárselo personalmente. Dentro venía el anillo, incluso las joyas que le había comprado para ella, este sabía que Candy pensaba que todo era falso por el trato que estaban realizando, al estar haciéndose pasar por esposa, por lo que pensaba devolverle las joyas que había adquirido y el anillo lo guardaría en su caja personal.

Candy por su parte una noche había sufrido un robo de su bolso al bajar el autobús, gritaba por ayuda, pero el ladrón era muy listo y llegaba una patrulla a lo que ella levantaba el reporte para recuperar su número telefónico, no poseía tarjetas de crédito, pero la única que tenía la daba de baja llamando al banco, para que se le bloqueara por el robo. Así luego de la denuncia marcaba a la asistente de RH del hospital,

- No tengo llaves de mi departamento, todo estaba en la bolsa, Jully no sé qué hacer.

- Vente al hospital, vere que localicen uno de los departamentos de los médicos, enviaremos a un cerrajero por la mañana y hablare con la administración para que te realicen el cambio a una zona menos peligrosa. Dime Candy ¿cuánto pagas de renta en ese departamento?

- El treinta porciento de mi sueldo actual.

- Vere que localizo cerca del mío, te quedaras conmigo esta noche.

- Gracias Jully

William marcaba a su asistente y no respondía, llamaba a la oficina y las cosas que le decían no le cuadraban con lo que había pasado, Charles Ferguson aseguraba que alguien había finiquitado a su asistente y enviado otra en su lugar.

- ¿Cómo has dicho? ¿Qué Candy no esta contratada porque la liquidamos antes de tiempo?

- Así es señor, Beatriz la nueva asistente nos informó y nos dijo que ella no sabe nada de la señorita Candy.

- iré a su departamento, llegare un poco tarde, necesito hablar con ella, no responde su teléfono.

- El celular de la oficina lo tiene Beatriz, señor. Debe marcar a su número personal.

El departamento lucía solo, al preguntar comentaron que sufrió un robo de su bolso y que tuvieron que conseguir un cerrajero en su departamento, pero luego se fue.

- ¿Por qué se fue?

- No lo sabemos señor, quizás ya no se completaba, siempre había debido mucho en varios locales, entre el mercado, el panadero y otros que comentaron, durante este tiempo, finiquito todas sus deudas, tal vez ya no le alcanzaba para pagar la renta de este lugar, y con eso de que se había quedado sin trabajo y pidió en la agencia de empleo, supongo que volvió a quedarse sin trabajar.

Albert se daba cuenta que el lugar era muy humilde, económico y que debió pagar todo con el sueldo que le dieron cuando ingresó a trabajar a sus oficinas de manera provisional, por lo que agradecía al portero el informe y que solo se llevaron sus maletas y dejo todo en orden, estaba en renta la vivienda de nuevo.

En el hospital, Candy en su turno de rotación atendía urgencias, por lo que no tenía tiempo de pensar, entre el niño con un juguete atorado en su garganta, el otro paciente con un golpe en la cabeza y sin dejar de llorar, terminaba por tomar un café y recordar la tranquilidad de la oficina en la que había estado trabajando. Era tan calmado hasta que el Señor Carmichael se había subido su presión arterial y le dio una arritmia no había pasado a mayores, en cambio ahora tenía todo el estrés que necesitaba para mantener ocupada su mentalidad y procurar que solo cuando dormía se daba el lujo de pensar en él.

Continuará…


Gracias por sus comentarios deseando sea de su agrado seguimos con más historias de Albert y Candy

actualizando para concluir próximamente las que están esperando.

También agradecida por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio

auditivo o plataforma alterna, en parte o completa ninguno de estos.

Con sincero aprecio,

Un Abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa