FIC

El hombre que Amo

Por Mayra Exitosa

Capítulo 15

Enfrentando

Para Candy y Albert sin palabras ni cuestiones ya iniciaba una relación, Candy Alexandra aun era menor de edad, tenía un noviazgo entre besos y sutilezas con Albert, su diferencia de edad y su forma de ser, los unían en esos momentos más ninguno de los dos cuestionaba sobre lo que ambos daban por hecho, para el rubio saber que Candy iría a la universidad y elegiría sus estudios, mientras que él se haría cargo de los bienes que le pertenecían y que con Peter se había refugiado para ir despacio retomando lo que en américa tenían por avanzar parte de su herencia además de lo que ya poseía en escocia y otras inversiones en Europa, a pesar de estar en Texas, los negocios que tenía predominaban más hacia el norte, en Chicago y New York. Mientras que para Candy Alexandra no podía continuar escondiéndose de hablar con su madre y su hermana, al final esta última no tenía la culpa de nada, lo cierto es que al regresar de montar Albert y ella se encontraban a Terry muy cerca de Candy Elizabeth tomando su rostro lloroso y eso no pasaba desapercibido para los dos que ya entrada la noche los veían en los establos a solas y muy juntos, como si tuvieran más que una relación de amigos.

- ¡Alexandra! - ¿Elizabeth? Las gemelas se abrazaron dejando de lado a sus acompañantes y saliendo de los establos sin hacer preguntas para que Albert atara los caballos y Terry se quedara en silencio con él un rato, mientras le ayudaba a desmontar las sillas, pues el personal que o hacía ya estaba descansando y habían finalizado sus labores.

Las gemelas ingresaban por la cocina de la casa, viendo que su madre se encontraba a esas horas haciendo té. Candy Alexandra la observaba detenidamente y esta inmediato se fue a su encuentro. - ¡lo siento pequeña! Lo siento mucho realmente. - ¡Mamá! el abrazo entre ambas parecía delicado, pero la fuerza de sus brazos mostraba que estaban estrechándose y Elizabeth las ajustaba a ambas de la cintura. - Habrá que recuperar el tiempo perdido. Decía una Candy Elizabeth emocionada, - No lo creo, más bien disfrutar el que tenemos, confirmaba Candy Alexandra, siendo esta quien tenía las lágrimas cayendo por todo su rostro, al igual que su padre quien se encontraba de pie en el marco de la puerta. La pequeña familia reconocía que era tarde y todos descansaban. Candy Alexandra traía un poco cambiado el horario por el viaje, por lo que escuchar a su madre explicarse ante la situación, los tenía atentos en el salón que fungía como oficina para su padre.

- Papá nunca quiso que me casara con un norteamericano, por lo que regresar a Londres era como si me dijera " te lo dije", más superar a Peter no fue fácil, me enfoque en Candy Elizabeth y cada vez que la veía imaginaba a Alexandra con ella, mi padre supo del accidente y temiendo que me regresara asustada y sin deseos de regresar a Inglaterra, me lo ocultó, solo buscaba temas para agregar que Peter tenía todo para ir a buscarla y no lo había hecho, dejo de hacerlo cuando supo el porqué, más nunca dijo nada, los negocios bajaron y tuvieron perdidas; Richard se vio en problemas y mi padre quería que me hiciera cargo si quería que mis hijas tuvieran algo que heredar, la realidad solo me fue envolviendo en más trabajo. Luego sucedió un preinfarto, la colocación de un catéter que filtrara coágulos, para finalizar un marcapasos y un baipás, Papá se fue acabando lentamente, ahora no puede volar mucho menos viajar hasta Texas, se quedó en Londres. Alejar a Elizabeth al colegio fue lo mejor, me hice cargo de él mucho tiempo, lo dejé con el personal de confianza, asegurándome que todo quedara en orden, pero…

Elizabeth la vio y comentaba, - Me quede en que tuvo un preinfarto, todo lo demás lo desconocía. - Ser hija única es problemático, una parte de él deseaba que Peter se hiciera cargo de todo, otra parte era que el entorno se lo comerían y lo podrían en evidencia constantemente. Richard también tiene sus negocios, hacerse cargo de los de mi familia le dio problemas, pero el nunca aceptó ayuda de nadie más. Me enseñe a ver informes y a delegar, pero nada justifica que halla abandonado a mi marido y a mi hija. Alexandra respondía,

- He sido muy feliz aquí, he cierto que administro el hogar y los ingresos de los negocios de mi padre, los conozco perfectamente, por eso deseaba estudiar administración para poder hacerme cargo cuando hiciera falta, más esperaba saber que haría mi hermana si estuviera acá, pensé por un momento que el abuelo la estaba preparando para tomar todos los negocios y administrarlos. Elizabeth apenada respondía,

- Odio las matemáticas, detesto los números, amo el diseño, los colores y pensaba tener un negocio de modas en París. La boca de Peter era de caricatura, a lo que Candy Alexandra se reía de eso, mientras que su madre agregaba, - Eso lo heredó de mí. Creo que lo mejor será que me lleve a Candy Alexandra unas semanas con mi padre y la trate un poco, mientras podría estar aquí Elizabeth contigo Peter. - No me quería volver a separar de ti, pero luego de lo que me dices de mi suegro, tampoco deseaba viajar, aceptaría si me ayudas a que Candy Alexandra sea mejor administradora que tu padre. La sonrisa de los dos fue de complicidad, mientras que afuera de la ventana Terry había estado escuchando y finalizaba con una sonrisa chueca lo que habían conversado, adoraba a Elizabeth y sabía que ella era así, femenina y delicada; mientras que desde la cocina se oía mejor para Albert quien fingía lavar trastos. Y salir al meditar que fuera su Candy Alexandra llevada de nuevo a Londres alejándola de él.

Por la mañana Anthony y Candy Elizabeth mencionaba con Peter que eran novios y Candy Alexandra la veía feliz, pero tenía razón Albert, sentía que había algo entre ella que no le convencía mucho decir sobre su noviazgo y Terry no mencionaba nada, solo bajaba su rostro viendo el tenedor con la fruta que en esos momentos ingería. Albert por su parte debajo de la mesa, tomaba su mano y ella le daba un ajuste cariñoso al no querer decir nada de su iniciado romance.

Para Peter saber todo lo mal que había estado su suegro y que gracias a él no se había divorciado le hacía cuestionar a su mujer. A lo que esta sincera respondía, - Creo Peter que no deseaba que me divorciara por el interés de tus bienes, más que por nuestro amor. Es muy numérico, supongo que no deseaba que Elizabeth perdiera la oportunidad de venir a reclamar lo suyo. - ¿No pensaba en Alexandra? - En cierta forma, la cree una vaquera renegada como tú, decía que no serías bueno, pero que al menos con ella no sería fácil tener otras mujeres aquí. Y eso me da gusto, por una parte, por otra… - ¿por otra? - te necesito, Peter. Nunca deje de sentir este amor que se quedó dormido y que surge de manera explosiva cuando nos reunimos y… - ¿y? Peter estaba emocionado, con ella había mucha cautela, pero a solas era simple, le gustaba estar con él y eso ambos lo sentían de manera muy particular. - Puedo dejar que estudie Alexandra sobre los negocios, pero me quiero regresar, no quiero volver a estar sin ti. - Candy Alexandra quiere estudiar administración para llevar mis negocios, no los de tu padre, sin embargo, creo que la deseas llevar para que vea los negocios de allá y dejarla en tu lugar, buscaría la forma de traerme a ese viejo lángara aquí, sería mejor para él, y ver los negocios de él, me gustaría que William, mi socio interviniera y auditara lo que tiene tu padre, para saber cual puede ser más factible, si continuar con ello o traerlo acá, con nosotros. - Papá no acepta a nadie que no sea inglés. - Ya salió el peine. Dime la verdad, ¿vale la pena lo que hay allá, más que lo nuestro? - No. La fortuna se esta mermando, lo mejor sería sacar la inversión y hacerlo socio tuyo sin que Richard se lo informe.

Peter abrazaba a su mujer quien estaba sentada en sus piernas dentro de su habitación, haciendo planes sobre donde deberían estudiar sus hijas, en el fondo Peter sabía que las dos estarían mejor en Europa, por lo que evitar que Dorothy se fuera más tiempo era lo primordial, pero alejar a Alexandra de él, no le hacía mucha gracia luego de lo que acababan de pasar.

Afuera en los establos, Candy jugaba con los vaqueros, viendo los regalos y mostrándoles las fotografías de los lugares a los que había ido. Albert la observaba notando que Pupe ya no se iba de su oficina, la miraba igual que él a la distancia por entre los ventanales, pues no se fiaba de la nueva Candy Alexandra que había cambiado sus prendas por más femeninas, luciendo más hermosa ahora que había regresado. Además, que para Pupé estaba el hecho de encontrarse con la gemela, Candy Elizabeth, ver que se parecían mucho y le tenían cierto repudio la hacía prevenirse y quedarse donde si podía ser aceptada, salir e ingresar sin que nadie le dijera nada, pues los invitados no estaban la mayoría del día, solo entraban a dormir.

Anthony y Archie paseaban con Candy Elizabeth, conversando si regresase a Europa al colegio para su graduación. -Por supuesto Archie, mis padres están hablando de eso, tenemos que regresar, es solo que parece que mi hermanita va a conocer a mi abuelo. - En serio, interesante. Mi hermano y yo intentamos llevarla a Londres, pero no quiso. - Creo que lo único que deseaba era regresar, Archie.

Terry reía con Candy Alexandra y clin que la rodeaba, buscando más su compañía y su trato, al ser relegado ahora que su amiga estaba con su novio, al que no sentía querer mucho, pues la notaba abstraída y eso en cierta forma le hacía pensar que lo apreciaba notaba ciertos celos cuando se acercaba a Alexandra, más no al grado de amarlo y en eso tenía en parte culpa por haberse expresado apasionado con ella, cuando no estaba lista para una relación, luego de tanto tiempo de que Anthony la pretendiera.

- Eres un gran amigo de mi hermana, ¿cierto? - Si desde que tengo uso de razón, más nunca me imagine que tuviera una hermanita. - Le agrada la moda, le gusta Europa más que aquí, es solo que quiere estar con mi padre, el sabe ganarse a las inglesas. - - debería aprender de él, pero creo que no le agrado. - No, tu padre fue el causante de eso, se separó de mi madre, odia a los ingleses tanto como mi abuelo a los americanos. - ¿eso no lo sabía? - Ni yo, pero lo noto cuando hablan de Londres y de mi abuelo. - Tampoco sabía de eso que mi padre era el problema. - Estuvo aquí cuando nacimos y… mi padre los encontró abrazados, creo que eso le hizo enfadar a mi padre y de ahí la discusión. - Es tan inseguro como Elizabeth. - ¿Mi hermana la notas, insegura? - Si, mucho. No es como tú, que parece estar en su ambiente a pesar de estar en el manicomio, te subiste a un caballo y saliste del colegio, eso es ser muy decidida, Elizabeth no lo es. - ¿y te molesta, eso? - No, me agrada. - Entonces el seguro y fuerte eres tú. - en parte, siempre estuve a su lado, soy su mejor amigo. - ¿solo amigo? El silencio lo hizo sospechar de si Elizabeth le había dicho algo, pero al girar a verla esta se había ido.

Las semanas de vacaciones no programadas, hicieron que todos se regresaran por donde vinieron, a excepción de Dorothy que se quedó en el rancho con Peter, al tener un problema estomacal, no quiso regresar a Londres, más los chicos tenían que finalizar sus estudios de graduación y elección de profesión. Para Candy Elizabeth presumir el noviazgo con Anthony, fue la moda. Más para Terry elegir estudiar en américa, actuación, fue una decisión que molestaría a sus padres. El regreso de Elizabeth para despedirse e irse a estudiar a Francia por dos años la hizo separarse de todos, molesta porque Terry no le haya tomado en cuenta en su decisión, ella hacía lo mismo y no le llamaba.

Los Cornwell regresaron a américa donde estudiarían en la universidad, encontrándose ahí, Patricia con Stear nuevamente, mientras que Archibald estudiaría negocios internacionales, separándose de su hermano para unirse a su primo. Para Anthony cuidar su noviazgo por un tiempo fue lo mejor de ambos, vino la decisión de los estudios y ahí, las distancias los separarían mientras ella estudiaba, la despedida fue de lo más romántica, la ultima noche antes de volver a al rancho para estar con sus padres, Candy Elizabeth le dio una muestra del gran amor que tenía, para Anthony prueba suficiente, al ser el primero en su entrega apasionada, pasar la noche juntos luego de graduarse. Todo esto fue posible gracias a que los padres de ambos no se encontraban y ellos fueron mas independientes desde el comienzo.

- Candy, me iré a estudiar, pero estaremos siempre en comunicación. - Si, igual estaremos juntos, me dedicare a mis estudios y podrás venir cuando quieras, mi abuelo me dio un plan para tener un departamento en mis estudios en Francia, el cree que serán de comercio internacional, y en parte si, pero eso en textiles. Como sea no estaremos lejos, sabes que me gustaría mucho continuar con nuestro noviazgo. - A mi también, lo sabes. Los besos enardecían su pasión y ambos continuaban amándose antes de volver a su realidad.

Para Candy Alexandra la graduación fue algo más tradicional, Albert fue su acompañante y esto porque ella no tenía muchos amigos, para Peter que fuera él lo hacía estar tranquilo, confiaba mucho en el rubio. Dorothy volvía a quedar embarazada y a su edad se sentía incomoda, sus hijas ya serían universitarias. Por lo que la noticia no era de mucho agrado para nadie y la manejaba a discreción para si misma y saber si se lograría o no dicho embarazo. - ¿te sientes mejor, Doty? - Si Peter, pero no quiero volver a Londres, me quedo aquí un tiempo más. - No te preocupes, ya irá Candy Alexandra vera su abuelo.

CONTINUARA...


Gracias por leer y comentar esta historia, estoy actualizando algunas anteriores y otras continuando recientes, según veo que son comentadas.

También agradecida por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alterna, en parte o completa ninguno de estos.

Con sincero aprecio,

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa