Disclaimer: My Little Pony es propiedad de Lauren Faust.


Naru Nanigoto: Gracias por la review, la verdad es que yo tambien quisiera saber a donde se dirigirá este fic xD

— hablando — hablando.

— pensamientos — pensamientos (incluyen recuerdos).

— hablando — otro idioma.


Varios aullidos se escuchaban por todo el bosque Everfree alertando un poco a las criaturas del lugar. Si bien el bosque no era del todo silencioso, eran raros los momentos en los que se podía escuchar tal cantidad de aullidos. Cuando los timberwolf salían a cazar se podía escuchar una cantidad similar de aullidos, pero no duraban tanto tiempo en comparación a lo que ocurría en estos momentos.

Fueron tantos los aullidos que llamó la atención de la dueña de una casa que estaba construida en un gran árbol, aquella casa estaba construida en las afueras del bosque ya que conocía muy bien de los peligros que podían ocurrir dentro.

— ¿Qué estará pasando? —abriendo su ventana dio una mirada en dirección al bosque. — Espero que los pobres animalitos estén bien —

En el bosque vivían varios animales que había ayudado y no quería que resultasen heridos, pero estaba dudando de si debería ir a comprobar el origen de todos los aullidos. Sabía que era peligroso y sus amigas podrían regañarla si se llegan a enterar, aunque no sería la primera vez que ingresara al lugar sola. Había momentos en los que tuvo que ir si o si al bosque para curar a sus amigos animales. En medio de sus pensamientos tuvo que cerrar su ventana debido a una pequeña corriente de aire frio que agitó algunos mechones de color rosa.

Maldición….

Ya llevaba varios minutos tratando de escapar de lo que parecían animales salvajes, ni siquiera podía reconocer que tipo de animales eran ya que a primera vista parecían una especie de lobos, pero parecían hechos de madera o ramas de árboles. Eso no tenía sentido para él, sabía que existían distintas clases, tipos o especies, como quieran llamarlo, de un animal en específico y no es que él los supiera todas, no era zoólogo y apenas conocía lo básico, pero nunca había escuchado de un animal que estuviese hecho de madera. Recordaba que algunos animales se camuflaban como los camaleones o alguna especie de pulpo, pero nada referente a los lobos.

— ¡Kuh! —

En medio de sus pensamientos no se percató de una saliente y aunque trató de saltar no lo logró del todo y cayó rodando por el suelo un par de metros. Los gruñidos rápidamente se hicieron presente provocando que tratara de levantarse para poder seguir escapando, en la caída solo se hizo algunos cuantos raspones por lo que emprendió la huida de nuevo. Este bosque le estaba resultando como un laberinto y en todo ese tiempo que estuvo escapando no había encontrado alguna salida o algo que le indique que estaba cerca de lograrlo.

Tengo que hacer algo o de lo contrario… —sabía que no podía estar escapando por siempre, tenía que encontrar la manera de perderlos y tenía que hacerlo rápido.

Poco a poco sus fuerzas se estaban agotando, sin tener en cuenta que había tenido que forzar sus músculos del largo descanso al que estuvo atrapado. Cuando estuviese a salvo sabía que todo este sobreesfuerzo le traería un par de consecuencias y bastante dolor. Conforme pasaban los segundos sus ojos no dejaban de observar todo lo que podía del terreno y había encontrado un par de árboles que podría ayudarlo a acabar con aquellas criaturas, solo esperaba que sus ramas soportaran todo su peso o se podría dar por muerto.

¡Sigh! Bien, esperemos que esto salga bien —hizo la cuenta mentalmente antes de comenzar su plan.

A mitad del bosque se podía apreciar un gran árbol con varias ventanas en el tronco, al parecer alguien vivía en aquel lugar ya que tambien se podía ver una puerta y varios adornos alrededor. Una figura hizo acto de presencia saliendo de entre los árboles en dirección a aquella peculiar casa, su cuerpo estaba completamente cubierto por una capa por lo que no se podía ver casi nada a excepción de unos cuantos mechones de color blanco y negro. Antes de entrar dio un leve vistazo a los alrededores, el bosque había estado misteriosamente ruidoso y eso detuvo su recolección de algunas hierbas que le hacían falta para completar algunas pociones.

Esta sensación no es algo normal, el bosque esconde algo fuera de lugar

Una repentina curiosidad azotó sus pensamientos, quería investigar el motivo por el cual el bosque estaba inquieto, pero a la vez algo le decía que era bastante peligroso y no debería involucrarse. Era la primera vez que sentía una sensación así, ni siquiera cuando a veces se encontraba con algunas Mantícoras sentía algo parecido.

A casa de una amiga debería ir, solo para asegurarme de que este bien —alejándose de la puerta comenzó a caminar en dirección a la única casa que estaba cerca del bosque.


Desde el balcón de un gran castillo se podía notar la figura de alguien quien veía el gran cielo nocturno. Su vestido azul claro se balanceaba debido al viento. Una tiara reposaba sobre su cabeza dando a entender el rango que tenía dentro del castillo. Cualquiera se preguntaría que hacía una princesa en medio de la noche y sin protección alguna, ya que no se veía a ningún guardia presente. La mayoría de habitantes se preparaba para dormir cuando se ocultaba el sol, pero para aquella princesa era cuando comenzaba su turno en el trono. Curiosamente no había tantas actividades para hacer de noche, ya que los asuntos con los nobles y varios de los tratados eran conversados con su hermana en el día por lo que tenía el tiempo suficiente para completar lo que era su actividad más importante.

Velar por el sueño de todos los habitantes.

No es como si las pesadillas fueran algo tan común, pero siempre había casos en los que solía ocurrir algunos incidentes por lo que tenía que estar preparada para afrontar cualquier pesadilla que alguno de sus súbditos pudiese tener.

— … —

Una misteriosa sensación la obligó a mirar en dirección a donde quedaría cierto pueblo, si no mal recordaba de nombre Ponyville, lugar donde había aparecido por primera vez después de tanto tiempo. Ignorando algunos recuerdos del pasado no sabía por qué sentía la necesidad de ver en aquella dirección, aparte de la alumna de su hermana y sus amigas no conocía a mucha gente de ese lugar.

Se preguntaba si ella también hubiese tenido alumnas de haber tomado algunas mejores decisiones en el pasado. En su infancia hubo momentos en los que supero a su hermana en sus estudios, aunque de esos tiempos ya han pasado bastantes años.


Algunos animales que vivían en el bosque veían curiosos a una figura moverse lentamente entre las sombras de los árboles. Era un ser que nunca habían visto así que mantuvieron la distancia, habían sido testigos de lo que pasó hace algunos cuantos minutos y no querían tener nada que ver con aquella extraña criatura.

— Maldición… —gruño por lo bajo aquella criatura mientras caminaba apoyándose en los árboles.

Tenía su mano derecha sobre su hombro izquierdo tratando de presionar lo que parecía una herida ya que se podía ver un poco de sangre y no solo se podía ver en su hombro, sino que tambien en la parte superior de su cuerpo. Su ropa se encontraba rasgada y varios rasguños visibles, algo que tambien se podía notar en su mejilla derecha.

— Al final no resulto ser tan buena idea —dijo entre murmullos mientras seguía buscando una salida. — Lo único bueno es que ya no tengo que seguir corriendo —

Muchos metros más atrás de donde se encontraba aquel ser se podía apreciar varios trozos de madera y ramas quebradas de los árboles. Los troncos de algunos de estos tambien se encontraban rasguñados, como si de unas garras hubiesen perforado la madera, así como tambien un poco de sangre en el suelo.

— Espero no encontrar más de esos extraños lobos —se detuvo unos segundos y rompió un poco de su camiseta para improvisar un vendaje.

Aquel encuentro que había tenido hace unos minutos simplemente lo habían confundido más de lo que ya estaba. Primeramente, se sorprendió de que tuvo algo de razón al ver a las criaturas ya que resultaron ser lobos hechos de madera. No tuvo mucho tiempo de admirarlos ya que se lanzaron al ataque y después de seguir su plan y de mucha, mucha suerte logró vencerlos o al menos eso esperaba. No había rastros de sangre de parte de los lobos y simplemente se destruyeron cual rompecabezas, se quedó algunos segundos en ese lugar para ver si se rearmaban o algo parecido, pero para suerte suya no ocurrió nada.

— Por fin —se apoyó en un árbol para no caerse por la emoción que estaba sintiendo en estos momentos.

Después de lo que parecieron varias horas atrapado en aquel extraño bosque había logrado encontrar una salida, la luna se encontraba en lo más alto del cielo por lo que podía suponer que era medianoche.

No es como si pudiese saber la hora exacta así que no importa

Dando un vistazo a su alrededor solo pudo ver una gran pradera y solo un camino que dirigía al bosque. No sabía porque alguien quisiera entrar a este bosque, pero seguro tendrían sus razones. Ahora le tocaba decidir a donde ir, que solo vea un camino no le daba mucha confianza y cuando estuvo escapando de los lobos pudo escuchar algo parecido a la corriente de un rio por lo que debería haber un pueblo si es que lo seguía.

Se toco la herida de su hombro para comprobar su estado, todavía dolía, pero lentamente estaba bajando y la sangre ya no salía como antes.

— ¡…! —

Se detuvo al escuchar algo parecido a un grito que provenía del bosque, se quedó unos segundos quietos para confirmar si había escuchado bien, pero no logró oír nada.

— Espero que sea el cansancio y no este alucinando cosas —se dijo a sí mismo en un intento de convencerse.

— ¡…! —

— ¡Sigh! —se pasó una mano por su cabello tratando de calmarse. — Maldición… —

Conforme avanzaba por el bosque se podía escuchar más claramente aquellos gritos, no se encontraba cerca, pero ahora sabía que alguien necesitaba ayuda. Para suerte suya no se encontró con ninguna criatura peligrosa, a lo mucho vio unas cuantas aves extrañas y algunas ardillas por lo que apresuró el paso ya que sintió como el sonido se alejaba lentamente.

Parece como si alguien estuviese escapando… —un rápido pensamiento cruzo su mente. — ¿Acaso…? ¿Sera posible que…? No, no, no… No es posible que haya pasado algo similar ¿Cierto?

El hecho de que alguien haya pasado lo mismo que él recorrió su mente por varios segundos, pero tuvo que dejar sus pensamientos de lado ya que los gritos se oían mucho más cerca y tenía un mal presentimiento por lo que apresuró el paso. En su camino paso por aquella zona donde seguían los restos de los lobos, al menos eso lo ayudaba a confirmar que no podían regenerarse.

Había sido mala idea entrar al bosque.

En primera instancia se había decidido ir a casa de una de sus amigas, a mitad del bosque, para saber si había ocurrido algo, pero ni siquiera pudo llegar cuando escuchó un gran rugido. Rugido que reconoció rápidamente como el de una mantícora por lo que su única opción fue la de huir, no pudo regresar por donde vino ya que los rugidos venían de esa dirección así que su única opción fue buscar un lugar donde esconderse.

Fue una mala idea.

Todos los animales se encontraban alterados por alguna razón por lo que cuando se logró esconder en un tronco hueco fue sorprendida por unas aves y unas ardillas, aunque trató de calmarlos era como si no la escucharan y terminó con algunos rasguños. Mientras escapaba vio lo que parecieron restos de algunos Timberwolf, no quería ni siquiera saber quién habría sido capaz de tal cosa por lo que solo siguió de largo mientras buscaba una salida o la casa de su amiga.

Si no mal recuerdo la casa de Zecora debería estar por aquí —en medio de su escape no se había dado cuenta de donde se encontraba.

¡Grrr!

Se detuvo abruptamente al escuchar un gruñido muy cerca suyo, frente a ella dos ojos aparecieron de entre los árboles que acercándose lentamente se podía apreciar la figura de la mantícora. La bestia se acercó lentamente a lo que sería su presa mientras ella solo podía retroceder por cada paso que daba.

— Se-Señor M-Mantícora —trató de hablar con la criatura, ya lo había logrado antes cuando estuvo junto a sus amigas por lo que esperaba que funcionara de nuevo. — ¿Po-Podría de-de-dejarme pa-pasar? —

Fue ignorada y solo fue retrocediendo lentamente hasta que su espalda chocó contra un árbol, no pudo pensar en nada ya que la mantícora saltó sobre ella.

Conforme seguía corriendo el sonido se volvía más y más fuerte por lo que apresuró el paso, debido a la velocidad no pudo evitar rasguñarse con algunas ramas de aquellos espeluznantes árboles, pero ahora nada de eso importaba ya que pudo ver lo que parecía la silueta de alguien mucho más adelante.

¡¿Qué demonios es esa cosa?!

Se detuvo abruptamente al ver lo que sucedía varios metros frente a él. Una extraña criatura con cabeza de león y otras partes del cuerpo que parecían de otros animales se encontraba frente a una chica de cabello rosado. La pelirrosa estaba sentada y por lo que podía observar detrás de ella se encontraba el cuerpo de otra ¿chica?

¿Qué pasa con sus orejas? —escondido detrás de un árbol vio a la extraña mujer de cabello blanco y negro, una combinación bastante peculiar, pero lo sorprendente era sus orejas que se encontraban sobre su cabeza como una especie de animal. — ¿Será algún tipo de cosplay? Si es así, está muy bien hecho

Sus ojos no pudieron evitar ver lo que parecían un par de alas detrás de la pelirrosa, sabía que algunas personas les ponían empeño a sus disfraces para algunas convenciones, de hecho, él mismo lo había hecho una vez cuando fue a una, pero a simple vista parecían tan reales que no pudo evitar estremecerse.

¡Roar!

El rugido de aquella criatura lo trajo de vuelta a la realidad. Desde ese lugar no podía escuchar muy bien, pero al parecer la pelirrosa trataba de hablar con aquella especie de quimera, estaba seguro haber visto tal criatura en un libro, pero no recordaba muy bien el nombre. Pudo ver algunos rasguños en ambas chicas, y al parecer la de cabello bicolor estaba inconsciente, mientras la criatura se acercaba lentamente, tenía que hacer algo de una vez o sería testigo de una masacre.

Piensa, que tengo disponible a mano —solo veía rocas, ramas y vegetación. — Tch…

Tomando unas cuantas rocas se posicionó hasta quedar de lado de la criatura, trató de ignorar las orejas de la pelirrosa que eran iguales al de la otra chica. Tomando una gran respiración y rezándole a todos los dioses para que su puntería no fallara lanzó la roca con toda su fuerza, para suerte suya el impacto fue en su costado, no fue un gran golpe, pero había llamado su atención.

Sigue moviéndote, si descubre tu posición estas muerto —trataba de darse ánimos mientras se colocaba detrás de otro árbol y volvía a lanzar otra roca. — Bien, veamos si puedo hacer que se aleje un poco de ella

¡¿Por qué no se ha movido?!

Había pasado un par de minutos que había estado captando la atención de la criatura, pero la pelirrosa no se movió ni un centímetro. No podía quedarse toda la noche lanzándole piedras, en algún momento iba a hacer un mal movimiento y-

¡Crac!

Esto tiene que ser una bromahabía pisado una rama en lo que se movía y rápidamente tuvo que tirarse al suelo al notar que la criatura lanzó algo en su dirección.

Para horror suyo pudo ver como el árbol que estaba a un lado suyo se comenzó a derretir por lo que parecía una especie de ácido. Un solo golpe y seria su fin, para empeorar las cosas la criatura centró su atención nuevamente en la pelirrosa y comenzó a acercarse a paso lento. Solo pudo quedarse observando lo que estaba a punto de ocurrir.

Lo siento, hice lo que pude

No sabía lo que estaba pasando.

Cuando la mantícora estuvo a punto de atacarla al parecer fue salvada por alguien. Vio como varias rocas golpeaban a la mantícora desde varios lugares alejándola lentamente de ella y aunque trató de moverse no podía hacerlo, su pierna estaba un poco lastimada y aunque podría volar no iba a dejar a Zecora sola. Trató de despertar a su amiga, pero seguía inconsciente por lo que no podía moverla. Rompió un poco de su ropa y simuló una pequeña venda que envolvió alrededor de la cabeza de su amiga para cubrir una de sus heridas.

Zecora había llegado en su ayuda cuando la mantícora iba a atacarla, al parecer lanzó una especie de poción que cegó momentáneamente a la bestia, pero también logró molestarla más de lo que ya estaba. En plena huida tuvieron algunas complicaciones con los animales del lugar para sorpresa de la pelirrosa, nunca antes le había ocurrido algo parecido. Ella conocía a varios de los animales del bosque, los había cuidado y sanado cuando llegaban a su casa heridos. No entendía el comportamiento que tenían en esta noche. Fue debido a esas complicaciones que se descuidaron y fueron sorprendidas por la mantícora que dio un zarpazo y alcanzó a Zecora dejándola inconsciente y con varias heridas.

Un repentino ruido llamó su atención y no pudo evitar gritar de la sorpresa al notar como la mantícora atacó con su veneno a uno de los árboles. Luego de ese ataque todo se quedó en silencio y lo único que se escuchaba eran los gruñidos de la mantícora. Las piedras dejaron de llegar y ella solo podía suponer que algo le había pasado a quien la estaba ayudando.


Un nuevo día comenzaba y en el pueblo más cercano al bosque Everfree se podía ver como algunos habitantes comenzaban a despertar, pequeños negocios comenzaban a abrir e incluso en una granja cercana se podía notar que ya llevaban algunas horas de trabajo hechas. La tranquilidad de algunos fue interrumpida por algo o alguien que paso a extrema velocidad y lo único que se pudo ver fue una estela arcoíris, todos reconocieron rápidamente de quien se trataba por lo que volvieron a sus actividades.

La estela arcoíris se detuvo en el centro de la ciudad, más en específico en una casa del árbol que llevaba el nombre de biblioteca, sus habitantes se vieron interrumpidos por el repentino golpe de la puerta.

— ¿Twilight? ¿Estás en casa? —entró a la casa mientras buscaba a su amiga.

Unos pasos se escucharon desde la escalera. — ¿Rainbow Dash? Es raro verte despierta tan temprano —

Su amiga la conocía tan bien. — Solo vine a dejar un mensaje de Fluttershy, quiere que vayas al antiguo castillo de las princesas —

Sus orejas se movieron al escuchar aquel lugar. — ¿Ocurrió algo en el castillo? —preguntó bastante confundida.

La mencionada hizo una mueca tratando de recordar exactamente las palabras de su amiga. — Creo que dijo algo sobre sus animales, sentían algo peligroso cerca del castillo —

— Eso es extraño —se quedó bastante pensativa por esta nueva información.

Las ruinas del antiguo castillo era un lugar que casi nadie visitaba y la última vez que alguien estuvo en ese lugar fue cuando resolvieron cierto incidente con la princesa de la noche.

— Solo vine a decirte eso, ya me voy. Estaré con Fluttershy entrenando —

— ¡Espera! —la detuvo antes de que se fuera, tenía bastantes preguntas por hacer y no quería quedarse con la curiosidad. — Iré contigo, quiero preguntarle algo a Fluttershy —

Sin más que decir ambas amigas emprendieron camino hacia las afueras del bosque Everfree, en el camino no pudieron evitar sentir que algo no andaba bien, pero lo atribuyeron a la misma esencia del bosque. Siguiendo su camino se sorprendieron de encontrarse con otra de sus amigas, un sombrero campirano la caracterizaba cubriendo algunos mechones rubios. Curiosamente no se encontraba sola ya que la que conocían como su hermanita se encontraba a un lado suyo, al parecer ambas hermanas no las habían visto porque seguían caminando delante de ellas.

— ¡Applejack! —

La mencionada se detuvo al escuchar su nombre y vio cómo se acercaban dos de sus mejores amigas por lo que se detuvo para esperarlas. Al parecer todas iban en la misma dirección ya que la rubia iba en camino a casa de Zecora a petición de su hermanita Applebloom, aunque no sabía muy bien el motivo. En el camino Twilight le explicó el motivo por el cuál iban a la casa de su amiga amante de los animales.

— Creí que todo se resolvió la última vez que fuimos al antiguo castillo —

— Yo tampoco se todos los detalles, pero al parecer algo está ocurriendo. ¿Rainbow Dash? —

La mencionada no se encontraba por ningún lado por lo que supusieron que se había adelantado, algo normal en ella.

— ¿Pensabas ir sola al castillo? —preguntó la rubia recibiendo una negativa inmediata.

— Quería hablar con Fluttershy primero para conocer los detalles, luego dependiendo de eso pensaba mandarle una carta a la princesa —

Siguiendo con su camino pudieron ver a lo lejos la casa de su pelirrosa amiga, aunque les parecía un poco raro no encontrarla fuera alimentado a algunos animales ya que usualmente ella se levantaba bastante temprano para cuidarlos. Suponiendo que estaría dentro cuidando a algunos animales pequeños continuaron avanzando hasta que vieron a su amiga salir disparada desde la casa.

— ¿Qué es lo que pa-? —

— ¡Fluttershy no está! —gritó Rainbow Dash tomándola por los hombros.

— Tranquila dulzura, seguro debe estar —

— ¡No es eso! —gritó interrumpiéndola. — Toda su casa está hecha un desastre y hay manchas de sangre —

Rápidamente todas fueron corrieron hasta la casa solo para confirmar lo que su amiga había visto y efectivamente todo estaba desordenado, como si alguien más hubiese entrado buscando algo. Se podía notar algunas manchas rojas en algunos muebles y no pudieron evitar notar la ausencia de cierta mascota sobreprotectora.

— Applebloom será mejor que vayas a casa —no pudo evitar que viera todo el desorden, pero sabía lo que iba a pasar a continuación. — Podremos ir con Zecora otro día —

— Pero… —la pequeña trató de replicar, pero solo basto una mirada un poco seria de su hermana para que hiciera caso y saliendo de la casa se dirigiera a la suya.

Viendo como la pequeña se iba por el camino se enfocó en lo que había pasado. Subió hasta la habitación de su amiga, pero no encontró nada fuera de lo normal a excepción de la cama que estaba un poco desordenada. Al parecer todo lo ocurrido había sido en el piso inferior.

— ¿Qué piensas Twilight? —

La mencionada no dijo nada y siguió inspeccionando todo el lugar, cierto brillo cubrió todo el lugar durante algunos segundos, al parecer había encontrado cierto patrón en las gotas de sangre que había en el piso y los muebles. Dirigiéndose al jardín trasero pudo ver algunas gotas de sangre antes de perder el rastro, de seguir ese camino el único destino era el bosque Everfree.

— Pero… ¡¿Qué pasó aquí?! —

Ninguna de las tres sabía que decir. Habían pasado un par de minutos desde que ingresaron al bosque Everfree y hasta esos momentos no había nada inusual, excepto la ausencia de los animales todo parecía normal o así lo era hasta que llegaron a cierta zona donde encontraron restos de varios Timberwolf. Todas se quedaron sorprendidas por lo que estaban viendo, sabían lo peligroso que podían ser los Timberwolf y a menos que se hayan encontrado con un grupo de mantícoras, no sabían que criatura podría haber hecho tal cosa. Tomando en cuenta que las mantícoras eran criaturas solitarias y muy rara vez cazaban en manadas.

Tenemos que encontrar a Fluttershy —fue el pensamiento general de las tres.

Twilight cerró los ojos mientras cierto brillo iluminó casi toda la zona donde estaban los restos de las criaturas, segundos después se acercó hasta un árbol donde pudo ver unas manchas de sangre entre la vegetación.

— ¿Twilight? —

— Esta sangre está mucho más seca —murmuró para ella misma, aunque fue escuchado por sus dos amigas.

— ¿Qué quieres decir con eso? —preguntó confundida Rainbow Dash.

— Lo que trato de decir es que esta sangre es diferente de la que encontramos en casa de Fluttershy —

— ¿No es la sangre de los Timberwolf? —

Twilight negó rápidamente ante dicha pregunta. — Ellos no sangran de la misma forma que nosotras e incluso si lo hicieran debería haber mucha más sangre si tomamos en cuenta lo que sucedió en este lugar —

— ¿Quieres decir que hay alguien más herido? —

— Es una posibilidad, pero no debemos sacar conclusiones apresuradas —

Recostado en una pequeña cama se encontraba aquella criatura bípeda, sin nada puesto en la parte superior de su cuerpo más que vendas que cubrían su torso y ambos brazos. Algunas vendas se encontraban en el suelo teñidas de rojo dando a entender a quién habían pertenecido.

— ¡Ugh! —

Abrió los ojos al sentir un repentino dolor que recorría la parte derecha de su cuerpo. Pequeños quejidos escapaban de su boca al no poder apaciguar el dolor y solo pudo moverse del lugar donde estaba acostado.

¡Pum!

Debido a que la cama no era lo suficientemente grande terminó cayendo al suelo, pero al menos no cayo del lado que le seguía doliendo. Lamentablemente no evito que las heridas de su otro brazo se abrieran, pero era un dolor que al menos podía soportar a comparación del otro. Retorciéndose en el suelo y luego de varios segundos sintió como lentamente el dolor menguaba poco a poco lo que fue un gran alivio para él.

Levantándose lentamente del piso comenzó a inspeccionar el lugar donde se encontraba. Nada le parecía familiar, de hecho, parecía la habitación de alguien con gustos peculiares o extravagantes. Lo que parecían mascaras triviales estaban colgadas en las paredes junto a varios adornos que no logró reconocer. Acercándose un poco más debido a todos los colores que tenía le parecía sacado de un videojuego en lugar de alguna tribu.

No es como si conociera a todas las tribus del planeta, pero…

Ver todos esos artilugios lo puso en alerta, la casa era bastante rústica, literalmente hablando, por lo que suponía que podría encontrarse en uno de esos pueblos. Para suerte suya no se encontraba atrapado y nada de la habitación daba indicios de que lo estuviese.

— ¡…! —no pudo evitar sobresaltarse al recordar un hecho muy importante. — ¡La cosplayer! ¡¿Dónde está esa chica?!

Se había olvidado de ella por completo. Estaba completamente solo en la habitación por lo que tomo lo que quedaba de su camiseta y en lugar de usar la puerta se acercó a la ventana, estaba en el primer piso por lo que no había peligro de que se lastimara mucho más de lo que estaba.

— ¡Kuh! —

Hablo demasiado pronto.

Cuando trató de salir por la ventana pudo sentir todo el cuerpo adolorido, el siquiera levantar la pierna para cruzar el marco provocaba un quejido de dolor. Le tomo varios segundos salir del lugar solo para terminar recostado en la pared para recuperar el aliento. Era un poco raro para él sentirse tan fatigado ya que siempre había sido del tipo que se ejercitaba casi todos los días, el hecho de que se metiera en unas cuantas peleas tambien influían en esa decisión, pero ahora sentía su cuerpo bastante débil y sabía muy bien el motivo. El hecho de haber estado atrapado, congelado o lo que sea que estuvo, hicieron mella en su cuerpo.

— Si me encuentro con algo peligroso de nuevo no creo que pueda hacer algo —permaneciendo recostado solo podía observar una cosa. — Al parecer sigo en el bosque

Dos figuras corrían rápidamente entre los árboles mientras una estela arcoíris atravesaba el cielo.

— Rainbow Dash adelántate, tenemos que asegurarnos que nada le haya pasado a Zecora —la mencionada asintió rápidamente antes de desaparecer de la vista. — Applejack tenemos que apurarnos —

La del sombrero asintió mientras aceleraba el paso dejando a su amiga detrás suyo, no podía esperarla por lo que solo siguió avanzando. Una de sus mejores amigas podría estar en peligro así que tenía que apurarse. Por parte de Twilight, quien era la que se había quedado detrás de todas, seguía pensando en lo que encontró muy cerca de los restos de los timberwolf. Unos retazos de tela que, si bien a simple vista no parecían importantes, luego de examinarlos pudo reconocer a quienes pertenecían o al menos la mayoría de ellos.

Uno de ellos era de la ropa que usaba Fluttershy, agradecía que haya usado algo que su amiga Rarity le confeccionó por lo que fue más rápido reconocerla, otro retazo de tela era de la ropa que utilizaba Zecora, de ella fue mucho más difícil reconocerla, pero al final pudo diferenciar la extraña capa que ella utilizaba cuando recorría el bosque. Solo le había faltado descubrir un par de trozos de tela, la textura era muy diferente de algún material que ella haya conocido por lo que no sabía a quién pertenecía. La posibilidad de que sea del responsable de lo que paso en casa de su amiga era una probabilidad muy alta.

Tuvo que dejar sus pensamientos al casi tropezar con unas piedras, ya no podía ver a Applejack por lo que apresuró un el paso, nunca había sido del tipo atlética por lo que le costó un poco llegar a la zona donde vivía Zecora.

Esto no puede estar pasando… —tenía una mano puesta en su abdomen debido al dolor.

Había recibido un par de golpes de algo o alguien, no había podido identificar a quien lo había golpeado. Cuando miraba en una dirección sentía algo detrás suyo por lo que se agachaba o lanzaba a un lado, lo siguiente que veía era una pequeña estela arcoíris que se iba a toda velocidad a los árboles. No conocía a ningún animal tan rápido ni tan colorido, aunque este bosque no le parecía nada normal por lo que no le sorprendería si habitara algún animal que cumpla esas características.

— ¡Kuh! —estar metido en sus pensamientos le había costado otro golpe en su espalda. —Maldición, esto duele como el infierno —las vendas que tenía ya estaban completamente sucias y con algunas manchas de sangre.

Ni siquiera había logrado encontrar algún rastro de la cosplayer. Moviéndose desde la ventana por donde escapo notó que en la zona solo había aquella extraña casa del árbol y cuando trató de acercarse a la puerta para ver si podía abrirla o algo parecido fue cuando sintió aquella presencia en su espalda. Ahora ni siquiera podía moverse porque era atacado desde cualquier dirección.

Cálmate… —respiro profundamente mientras trataba de ver en todas las direcciones. — Solo está atacando mi espalda, solo tengo que tocarlo y podré hacer algo

Alternaba su mirada entre los árboles para ver si podía al menos ver algo que delatase su posición, pero no encontró nada por lo que solo le quedaba aplicar lo que tenía en mente. Delante suyo tenía la casa y a los demas lados estaba el bosque del que ya había escapado una vez.

Piernas no me fallen ahora

Se agacho un poco tomando una piedra y la lanzó rápidamente a los árboles, en la última dirección en la que aquella estela se perdió, para comenzar su huida. Ignorando el dolor de las extremidades inferiores de su cuerpo corrió lo más rápido que pudo hasta que sintió aquella presencia nuevamente.

Mierda, es demasiado rápido —se reincorporó del golpe y nuevamente trató de huir, ahora en dirección contraria.

Esta vez ladeó un poco el rostro tratando de al menos escuchar algo que lo alerté del próximo golpe que vendría a continuación, sus heridas estaban abiertas y no sabía cuánto tiempo más podría estar consciente. Nuevamente sintió aquella presencia a su espalda, pero su atención se vio afectada por el repentino sonido de la puerta y la luz de lo que parecía una linterna saliendo de la única casa del lugar.

— …shy —

— ¡…! —

Había logrado escuchar algo, al parecer no fue el único que se distrajo y antes de que fuese golpeado dio la vuelta para encarar a aquella presencia. Su abdomen fue golpeado repentinamente, apretó los dientes para poder soportar el dolor mientras trataba de plantar firmemente sus pies en el suelo para evitar caer. Para suerte suya logró sostenerlo y aprovechando la velocidad de la figura y su propia fuerza dio unas cuantas vueltas antes de mandarlo a volar unos cuantos metros. No quería saber siquiera hasta donde había llegado y volvió a correr en dirección a los árboles, trataba por todos los medios de ignorar el repentino grito de alguien.

Pero que… —su escape se vio interrumpido por lo que parecía una soga alrededor de su brazo derecho

— ¡Rainbow! —

Nuevas voces se hicieron presentes, pero nada de eso le importaba ahora, en su mente solo estaba la idea de irse. Había sido mala idea regresar al bosque y todo por salvar a una cosplayer, de hecho, ahora que lo pensaba bien por qué motivo una chica estaría caminando a medianoche por el bosque. Nada tenía sentido, ni aquella chica, ni las extrañas criaturas que encontró. En su desesperación logró soltarse de la soga alrededor de su brazo y emprendió su huida, más no pudo no llegar muy lejos ya que fue golpeado por alguien quien se colocó encima suyo.

Mala idea amigo

No había estado en varias peleas durante años para nada por lo que forcejeó durante algunos segundos y rápidamente se libró de su atacante. Se colocó encima de él con la esperanza de noquearlo con unos cuantos golpes antes de irse, ya había soportado demasiados golpes de aquel sujeto y quería desquitarse un poco por lo que sin ver preparó su puño antes de impactar en su…

— ¿Eh? —

Detuvo su puño a centímetros del rostro de su atacante. Lo primero que vio fue ese cabello arcoíris, bastante particular, pero lo que llamó su atención no fueron sus ojos ni aquella expresión furiosa que tenía, aunque no negaría que lo primero captó su atención. Lo que más le sorprendió fue ver ese color de piel o lo que parecía piel, ya que era de color azul claro. Si ya antes pensaba que nada tenía sentido, ver todo esto solo comprobó una de sus tantas teorías.

¿En qué momento me he drogado? ¿Estaré delirando en mi casa? —el hecho de ver las mismas orejas que tenía la pelirrosa le hacían dudar si de verdad era un cosplay o no. — Maldición, que tan bajo he caído para consumir esas sustancias

Debido a que estaba distraído no pudo evitar que nuevamente una soga atrapará su brazo y cuando quiso librarse recibió un golpe en su rostro que lo hizo caer a un lado. Trató de recomponerse por lo que forcejeó durante varios segundos antes de retomar el control nuevamente. Ahora solo había un problema.

¡¿Qué hago?! No puedo golpearla como tenía pensado — las facciones femeninas que veía eran claramente notorias y no podía hacer mucho en la posición en la que se encontraba. — Escúchame, solo quiero irme —

— … —

Ok, eso no funcionó como lo esperaba. La expresión confundida de la chica simplemente le confirmo que no hablaban el mismo idioma, algo que había experimentado antes con cierta pelirrosa. La chica debajo suyo seguía moviéndose tratando de escapar de su agarre y no podía quedarse en esa posición por mucho tiempo. Por el rabillo del ojo pudo ver a una figura más por lo que….

— ¿Eh? —

Su punto de vista cambió rápidamente, en un momento estaba viendo el rostro de aquella chica para que acto seguido se encuentre viendo el poco cielo que no era cubierto por los árboles, todo le daba vueltas e incluso podía escuchar un ligero pitido en sus oídos. Un inmenso dolor recorrió todo su cuerpo provocando que soltará un gran grito, grito que se vio interrumpido cuando comenzó a escupir cierta sustancia roja. Arrastrándose un poco para ver quien era el que lo había atacado solo pudo ver dos figuras, no podía diferenciarlos bien debido a que se encontraba bastante desorientado.

Supongo que hasta aquí llegué —cerró los ojos esperando lo inevitable, ya había agotado casi todas sus fuerzas y su cuerpo se encontraba en un estado bastante lamentable. El solo moverse le provocaba un dolor que nunca había sentido

— ¡…! —

No pudo evitar moverse un poco al escuchar una voz conocida, le parecía bastante similar a la voz de la cosplayer. Esperaba que esa chica estuviese bien y que al menos haya salido de este lugar. Al menos esperaba que todo lo que hizo no fuese en vano.

Pensar que alguien tan delgada tenga tanta fuerza —seguía sorprendido de que aquella chica del cabello arcoíris sea la responsable de la mayoría de golpes que había recibido esta noche o día, el bosque eran tan espeso que no podía diferenciar que hora era.

— … —

La voz se hacía más clara y la duda de que sea aquella misteriosa pelirrosa solo lo hizo girar su cabeza, todavía no podía diferenciar bien, pero juraba ver una mancha rosada. Trató de enfocar la vista y efectivamente pudo diferenciar por milésimas de segundos a aquella cosplayer, no pudo evitar una sensación de alivio al ver que estaba bien o eso parecía ya que se encontraba retenida por alguien, no pudo evitar que algunas alarmas sonaran en su cabeza.

¿Acaso…? No, no, no… no creo que le hagan algo… Ellas no la lastimarían ¿Cierto?

No debería existir una razón para que la atacaran. Si era cierto que aquellas orejas no pertenecían a un cosplay no debería haber ningún problema entre ambas, esperaba que fuese así ya que él no podía hacer nada más. Apenas podía moverse y esperaba que no lo notaran o al menos que simplemente se fueran. Podía escuchar algunos gritos o al menos eso parecían ya que podía notar como el tono se iba elevando lentamente, pero no sabía si confiar del todo en lo que escuchaba. Su audición todavía se notaba interrumpida por ese molesto pitido y no solo eso, sino que tambien su vista seguía un poco borrosa, el esfuerzo por tratar de reconocer a la cosplayer no fue buena idea de su parte.

— … —

Un grito mucho más fuerte que los anteriores lo hizo reaccionar, se parecía al de la pelirrosa por lo que trató de colocarse de pie. Se había confiado pensando en que no se atreverían a lastimarla.

¡Vamos! ¡Muévanse! —sentía su cuerpo como gelatina, todos sus músculos ardían y el siquiera apoyarse en sus brazos provocaba que suelte varios gruñidos para soportar el dolor. — ¡No pienso dejar que acabe de esta forma! ¡No después de todo lo que he sufrido!

Colocándose en una posición extraña, debía aprovechar que nadie lo estaba viendo, inhalo lo más que pudo antes de lanzarse rápidamente en dirección a la pelirrosa. Escucho varios gritos, pero no le tomo importancia por lo que empujando a alguien logró colocarse delante de ella.

— A-Aléjense… —extendió el brazo en un intento de proteger a la cosplayer. Era lo único que podía hacer ya que si iniciaba otra pelea sabía que no podría hacer nada. Su mirada todavía estaba un poco borrosa por el golpe en su cabeza, pero podía notar a dos chicas más. — Maldición…

Todo le empezó a dar vueltas y sentía como sus piernas comenzaban a temblar, en definitiva, no iba a aguantar mucho tiempo con….

¡Plaf!

El cuerpo del chico cayó al suelo completamente inconsciente.

— … —

Todas las presentes se quedaron sorprendidas durante algunos segundos por lo que había pasado. El estado en el que se encontraba aquella criatura era bastante lamentable y solo una de ellas sabía el motivo, de hecho, al recuperarse de la sorpresa rápidamente se acercó o eso intentó ya que fue detenido por sus amigas.

— ¡Fluttershy! —la rubia estaba bastante sorprendida por la actitud de su amiga, por todos los medios trataba de soltarse del agarre que mantenía sobre ella. Algo en lo que ya llevaba varios minutos, incluso antes de que aquella criatura se colocará frente a ella y sus amigas.

— ¡Tengo que ayudarlo! —

— Es peligroso que te acerques —

Twilight trataba de hacer entender a su amiga lo peligroso que podría ser aquella misteriosa criatura, pero es como si ella las ignorara. — ¿Estas bien Rainbow? —preguntó a su amiga que se sostenía uno de sus brazos.

Había sido testigo de cómo aquella criatura tenía contra el suelo a su amiga, de por sí eso ya era sorprendente ya que conocía muy bien la fuerza de Rainbow Dash. El pensar que la hayan sometido y este en peligro provocó que lo atacara, debido al nerviosismo no pudo contener su ataque y vio como salió volando hasta rodar varias veces por el suelo.

— Si, es solo que caí mal cuando me lanzaron a un lado —lentamente e ignorando un poco la advertencia de Twilight, se acercó al cuerpo que había resistido varios de sus golpes lo cual era para ella lo sorprendente.

— Fluttershy detente —

— ¡El me salvó! —

El grito de la pelirrosa detuvo las acciones de todas, lo que aprovechó para soltarse de Applejack y colocarse cerca de la criatura para revisarla. No pudo evitar llevarse una mano a su boca, las vendas que había colocado horas antes estaban completamente sucias y lo más alarmante era que estaban húmedas por la sangre que seguía brotando. Su rostro tenía varios rasguños, pero nada demasiado peligroso. No podía atenderlo aquí por lo que trató de llevar el cuerpo a casa de Zecora, no iba a dejar que aquel ser muriera por nada del mundo.

— Applejack necesito que me ayudes a llevarlo dentro —

— ¡¿Estás loca?! Si se despierta puede atacarnos. Tu viste como atacó a Rainbow —

— Solo se estaba defendiendo, por favor… no puedo…. no puedo dejar que algo le pase —lágrimas brotaban de sus ojos. Ella tambien había tenido miedo la primera vez que lo vio, pero todo rastro de temor desapareció debido a lo que había hecho por ella y por Zecora.

¿Era peligroso? No lo sabía, esperaba que no lo sea, pero por ahora solo quiere salvarlo.

—Bien, lo llevaremos —

Lo dicho por Twilight provocó una gran sonrisa en Fluttershy mientras que el resto la veía bastante sorprendida, sobre todo por que conocían la actitud de su amiga cuando encontraban algo relativamente nuevo.

— ¿Estás segura Twilight? —

Se acercó a la criatura antes de responder para comprobar su estado. — Por ahora esta inconsciente, dejaremos que Fluttershy lo atienda, pero estaremos pendientes por si trata de hacer algo —

Su mente estaba llena de dudas, no sabía si lo que estaba haciendo era lo correcto, pero si de algo estaba segura es que su ataque lo afectó demasiado. Si aquella criatura trataba de hacer algo contra sus amigas simplemente lo atacaría nuevamente, por ahora dejara que su amiga lo atienda mientras ella prepara una carta para comunicarse con las princesas. Tal vez ambas puedan decirle que era esa criatura.

Varios minutos después todas se encontraban en casa de Zecora. La dueña de casa se encontraba sentada y tenía tambien algunos vendajes alrededor de su cuerpo, pero tenían que dejar la preguntas para después ya que Fluttershy tomo el mando para comenzar a curar a aquella criatura. Twilight se arrepentía de no haber despertado a Spike, asistente y amigo, ya que hubiese podio enviar la carta inmediatamente.

— Algo te preocupa y presiento que tiene que ver con aquella criatura —

— Zecora… ¿Tú estás bien? ¿Acaso…? —

La mencionada simplemente contó todo lo que recordaba hasta el momento en que quedó inconsciente. Para mala suerte de Twilight aquella respuesta no fue satisfactoria ya que no mencionó nada de aquel ser.

— No soy la indicada para hablar, pero según Fluttershy aquel ser nos protegió sin dudar —


El sol estaba en lo más alto del cielo, poco faltaba para el mediodía y en la casa de Zecora se encontraban reunidas Twilight, Applejack y Rainbow Dash. La dueña de casa estaba en otra habitación junto a Fluttershy terminando de atender a aquel ser bípedo que habían encontrado.

— Sigo sin confiar en aquella criatura —exclamó de brazos cruzados la de cabello arcoíris.

Todavía se encontraba un poco molesta por haber sido vencida, no habían tenido una pelea como tal, pero para ella fue una derrota ya que, aunque ella fue la que logró conectar más golpes al final tambien fue ella quien se vio atrapada por él. Incluso tuvo que ser ayudada, primero por Applejack y luego por Twilight.

— Yo tampoco —apoyó la rubia. —Fue capaz de contener a Rainbow y ni siquiera se vio afectado cuando trate de alejarlo —confiaba en su gran fuerza, pero no pudo hacer mucho cuando lo atrapó con su soga.

— Debemos confiar en Fluttershy, además según Zecora fue él quien las salvó —

Ninguna de las tres conocía toda la historia por lo que esperaban a su tímida amiga para poder conversar tranquilamente. Para suerte suya no tuvieron que esperar mucho ya que vieron a su amiga pelirosa llegar al salón principal, se notaba bastante cansada y sus ropas estaban manchadas con sangre.

— ¿Estas bien terroncito? —se acercó la rubia un poco preocupada por su amiga.

— Estoy bien, solo un poco cansada —tomo asiento en una silla libre soltando un gran suspiro.

Le había tomado más tiempo tratar de curar todas las heridas que él tenía, aunque lo había logrado sabía que tenía que llevarlo con un médico o algo parecido ya que había perdido demasiada sangre. No sabía cómo reaccionarían al ver a aquella criatura por lo que tenía miedo de lo que pasaría.

Twilight veía un poco contrariada a su amiga, no quería abrumarla con preguntas, pero sabía que necesitaba algunas respuestas de lo que ocurrió en el bosque. Por lo poco que pudo observar suponía que todo esto no ocurrió esta mañana, sino que provenía desde la noche anterior y eso era lo que la tenía un poco más preocupada.

— Fluttershy… —se acercó lentamente. — ¿Qué ocurrió? Fuimos a tu casa y todo estaba hecho un desastre —

La pelirrosa solo suspiro antes de responderle a su amiga, sabía que todas estaban preocupadas por todo lo que había pasado.

— Yo… —se tomó unos segundos antes de continuar. — Estoy viva gracias a él —no pudo evitar mirar hacía dentro de la casa, más en específico la habitación donde él se encontraba. Por eso no se dio cuenta de la mirada sorprendida de sus amigas, sorpresa que crecería aún más conforme escuchaban el relato de su amiga.


Fin de capitulo

Creo que tal vez se hayan dado cuenta, pero me va a costar bastante escribir los diálogos de la Zecora. No se rimar. Tambien no se si el inicio fue lo mejor, he tratado de ver algunos capitulos de la serie para que la actitud de cada una sea similar, sufriré un poco con la Pinkie Pie, pero por las dudas en la descripción coloque OoC xD

Si alguien se pregunta porqué colocó tantos puntos (...) es mas que todo para cambiar de escena pero en el mismo tiempo o un aproximado, espero se entienda. Las lineas horizontales ya son para cambio total de escena y tiempo.

Agregue unas cuantas lineas en el prólogo, esto mas que todo para que puedan identificar la linea de tiempo en la que transcurriría la aparición del prota o esa era la idea ya que voy a tener que cambiar ciertas cosas para que el fic avance. Eso sería todo, nada mas que informar excepto que una disculpa por demorar tanto, la universidad y el trabajo se llevan casi todo mi tiempo.