Crisis en Tierras Infinitas Naruhina
Capítulo 37 La fiesta del Caos y el Orden
Mientras todos dormían después de la orgia, Shiro despertaba y estaba en la dimensión de la Nada donde su madre lo estaba esperando en una clásica fiesta de té. Hacía años que no lo llamaba pero siempre que lo hacía era por algo importante.
—Mamá, ¿por qué me llamaste ahora?—preguntó el hombre curioso.
—Bueno, he estado velando por ti desde aquí. Últimamente te has portado algo extraño—señaló su madre divertida.
—¿De que hablas?—.
—Tu moralidad humana se está diluyendo poco a poco, pareces más un dios griego en todo sentido de la palabra—sonrió ella ante lo acontecido.
—Ah, eso. Ni yo esperaba eso, creo que exponerme demasiado al caos que produce Konran me ha generado efectos secundarios—.
—Shub-Niggurath, estoy al pendiente de que ella es Konran desde el momento en que nos vimos. No solo eso, los dioses del caos, algunos de ellos están evolucionando—.
—¿Algunos? ¿En que momento?—.
—Los dioses del caos tienden a usar avatares para caminar en la Tierra que pisan. Es curioso que el ejemplo de Shub-Niggurath haya influido tanto en muchos avatares actuales—.
—Entonces tendré cuidado con ese asunto. Bueno, ya me voy—se iba a retirar Shiro pero su madre le tomó el hombro con un aura maliciosa.
—Aún no te vas, mi amor. Estoy muy sola aquí y te estoy dejando jugar en el multiverso, quédate un momento más—.
La mítica y desconocida Reina de la Nada como su nombre lo indica antes de ser madre no sentía absolutamente nada en absoluto, era una vigilante eterna del principio y fin de los multiversos que iban y se iban en un destello para ella siendo inmune al pasar del tiempo pero incluso alguien como la nada quería tener algo y así creó a su hijo.
Flashback…
—Un poco de suerte ultra divina, algo de omnipotencia, algo de carisma de los dioses—se hallaba la reina en una especie de laboratorio pero accidentalmente confundió belleza divina por perversión interminable y derramó también algo referencias—¡Noooooooo!—.
El objetivo original de la Reina Nada era fabricarse un modelo bien bueno y rico para que fuera su esposo, algo similar a lo que hizo Gea con la creación de Urano. Sin embargo, al terminar de forma aparatosa con su experimento en vez de un adulto terminó creando a un bebé normal demasiado risueño.
—¡Buaaaaah!—lloró el niño.
—¡No, quería mi modelo, no un niño!—.
Flashback fin…
Y así la Reina Nada termino siendo una madre ejemplar aunque no era su objetivo original. La mujer recordaba como su hijo era un bebé, luego un niño y al final todo un hombre, Ese vacío que sentía por ser la nada ahora fue llenado y todo su tiempo se iba en velar por él.
—¿En serio no te molesta que ande un harén y que mi esposa era la representación caótica de la lujuria?—.
—En realidad, buscaba eso precisamente. Cometí un error a la hora de crearte—sonrió ella avergonzada.
—¿Qué error?—.
—Es que te di perversión de más. Soy la Reina de la Nada, no del sexo—.
Flashback…
El que el hijo de la reina fuera un crío duraría solo unos años y este se hizo todo un hombre pero eso implicaba las necesidades que conllevaba. La diosa suprema no tenía la misma moralidad que los seres humanos y no perdió el tiempo en llevar las riendas del fierro pariente, así que hizo que descargara todo en ella, aunque llegó el momento en que no pudo más.
—¡Basta, para! ¡Aaaaaah, mamá ya está cansada!—.
—Mami, quiero más, más, mas—.
—¡Qué ya basta te dije!—exclamó furiosa ella y le dio con el único objeto disponible a su alcance, la chancla.
—¡Eso dolió!—.
—Esto es todo, a partir de ahora irá al multiverso del Caos y Orden y hallarás pareja, no… muchas parejas. ¡Mamá no puede satisfacerte, ya me duele! ¡Van varias billones de veces que me has hecho venirme!—declaró ella enojada por el dolor de caderas divino que tenía.
Flashback fin…
—¡¿Qué yo hice que?!—exclamó Shiro en shock.
—Aún me duele todo, me falta tiempo para que se me calme el dolor de culo—lloraba ella ante eso.
—¡Lo siento, no sabía nada!—.
—Aún tienes parte de tu perversión sellada. Lo bueno es que la chancla divina que yo creé cayó en manos de la más capaz del multiverso en ser mamá. Además no es casualidad que la diosa del caos de la fertilidad sea tu esposa, siempre estuvo destinado a suceder. Yo misma. Me aseguré de ello, es la que mejor contiene tu fuerza hentai—.
—¡No puede ser, ya no puedo burlarme de Ryoku por ser el norteño!—maldijo Shiro sobre ello.
—De hecho, esos días de pasión se crearon varios espíritus del orden y caos que cayeron contigo al multiverso para cuidar de ti, el espiritu zorro de la chancla acompañada de una cría, el espíritu dragon del fierro pariente, el furro salado azul, el bolillo atómico y varios más que aún no se revelan—explicó sonriente ella.
—¿Hay más generales?—.
—Sí, no recuerdo bien quiénes son. Con el tiempo lo descubrirás—.
—Chale—.
—Se acabó el tiempo, tienes que volver. Espero vernos pronto, tengo mucho que hacer. Si te metes en problemas, estaré al pendiente. Los Xeno Centinelas volverán mañana seguramente—.
—Ojalá, no quiero deber explicaciones a las chicas de esto—suspiró Shiro sobre ello.
—Sí, nos vemos pronto—.
Las actividades normales volvieron cuando ellos se fueron del reino y Sora aprovechó para hablar con cierta maid preferida del castillo: Natsu Hyuga.
—¿El concurso anual de la mejor maid de los reinos?—preguntó Natsu sobre el asunto.
—Así es, cada año se hace una especie de certamen corto sobre quien debe ser la mejor maid condecorada—explicó Sora a la Hyuga.
—¿Qué tiene que ver esto conmigo?—.
—Esto, la actual esposa de Lord Demonio Sirzechs Lucifer—mostró ella una revista de una mujer de cabello plata muy guapa.
—La esposa de un duque demonio, ¿es una maid?—.
—La mejor, bueno. Solo es una cosplayer que fue a la escuela de maids cuando su esposo se hizo con su cargo político actual y es una prodigio. Ella seguro va a venir a la fiesta—.
—Bueno, ¿en que entro yo en el asunto?—volvió a preguntar la Hyuga sobre eso.
—Ella carece de una cualidad para ser una mejor maid posible que tú si tienes: Formación de Geisha—.
—Eh, si soy una Geisha de formación original. ¿Tiene algo que ver con mi profesión actual?—.
—Una maid debe servir a su amo, pero también debe saber entretenerlos. Shiro sabe que eres la mejor de sus maids en este aspecto, deberías entrar a ese concurso—.
—Hmmm, no lo sé. Tengo mucho trabajo—.
—Tomate unos días libres, necesito que te entrenes para ir a ese concurso y ganarlo. No quiero que una maid cosplayer gane un concurso solo por imitar a una verdadera maid—.
—Bueno, es una orden suya. Iré a entrenar, no me esperen despiertas—se fue Natsu a empacar unas cosas.
Luego de eso, se podía ver a la maid en la mansión de los Hyuga y se hallaba sentada al estilo japonés frente a Hanamei Hyuga y sus hijas que fueron mandadas a llamar por el evento.
—Así que vas a competir por el título de mejor maid de los reinos. Es una inesperada sorpresa pero estoy seguro que vas a ganar—sonrió la matriarca Hyuga.
—¿Está segura de eso, mi señora?—.
—Eres una prodigio de las artes culinarias Hyuga, en cuestión de esa área no hay nadie que aprenda más rápido que tú—explicó la peliazul denotando esa área.
Incluso Hinata que era una experta ama de casa, se vio obligada a entrenar con Natsu desde su niñez para aprender a ser la esposa perfecta. La peliverde estaba decidida a ganarse ese título no sólo por su orgullo Hyuga sino porque Shiro la vería y no quería ser humillada frente a él.
—Las bases de maid y geisha ya las tienes bien aprendidas, no hay necesidad de enseñarte más. Incluso me superaste hace mucho tiempo, solo hay que acondicionar más tu cuerpo para las partes más difíciles—dijo la matriarca a la maid.
—Tengo pocos días, necesito la versión fuerte de acondicionamiento sin piedad—.
—Entendido, tomarás el entrenamiento de la seriedad—declaró la mujer con una sombra en los ojos.
—¿Entrenamiento de la seriedad?—volteó a ver Hanabi a su hermana.
—Es el entrenamiento de graduación de una maid de élite Hyuga. Fue bastante duro cuando lo hice—.
El entrenamiento consistía de tres fases: Descargas eléctricas ante la menor señal eléctrica de desconcentración, golpes ante el mínimo movimiento innecesario y la parte más difícil era la cascada con temperatura bajo cero.
—Ninguna golpe o descarga, la mente de una maid debe estar en total claridad en todo momento. Incluso ahora, Natsu supera su récord anterior, cada segundo aprende más y ha alcanzado su límite humano—.
La cascada estaba en temperaturas bajo cero y caía con toda su fuerza hacia la mujer que mantenía sus ojos cerrados mientras que su cuerpo empezaba a manifestar hipotermia y calambres muy severos.
—Natsu, recuerda esto. Debes encontrar tu propia doctrina maid, has seguido las enseñanzas de tus ancestros pero debes darle tu propio toque, solo así hallarás tu doctrina especial—recordó ella las palabras de Sora.
En ese instante, la chica abrió los ojos que eran color azulados y su cabello era más brillante que antes, a lo que dejó de sentir solor y la cascada rebotaba con su aura.
—Lo consiguió, la Doctrina Servicial—dijo Hanamei impresionada.
—¿La doctrina legendaria de las maids y geishas?—volteó a ver Hinata.
—Esa misma, jamás pensé verla en alguien mientras estuviera viva. Surge muy raramente, si Natsu lo alcanzó este concurso ya tiene ganador—cerró los ojos la matriarca.
En otro lado, Tenshi y Shiro hablaban de varios temas en privado y el más importante era la confesión de ser la autora intelectual de muchos eventos de lo que había pasado.
—¿Así que tu eres Ubbo-Sathla y me has estado jodiendo con varios de los villanos que nos hemos enfrentado?—se veía molesto a Shiro.
—Si—.
—¿Creaste a una Sakura Otsutsuki sabiendo que me molesta?—.
—Si—.
—¿Fuiste capaz de clonar a Riki y a un Lucifer para experimentar con los generales?—.
—Sí—se veía avergonzada a la chica.
—¿Los eliminaste?—.
—No queda huella, ellos ya no están estorbando—admitió ella en un tono culpable.
—Esto no sale de aquí, si te descubren te van a castigar bastante—le dijo este muy serio.
—Lo siento mucho, es que me sentía sola—susurró ella en un tono de niña consentida solitaria y Shiro solo suspiró para acaririciar su cabeza.
—¿En que momento te obsesionaste conmigo como diosa del caos?—.
—Estás presente en muchos mundos de Naruto a lo largo de tus vidas. Es mi mundo preferido a conquistar, él querer tener tu ADN era algo que despertó mi interés. Supongo que no soy distinta a Shub—explicó ella en un tono de melancolía.
—¿Por eso te cae mal Konran?—.
—Odio no ser la primera en tu vida, incluso tome un avatar como tu prima. Siempre la prefieres a ella—se sinceró ella pero le dieron un golpecito para que se calmara.
—Oye, no seas tan dramática. ¿Desde cuando ustedes son así? No, espera, si que son dramáticos todos ustedes. Hacen una guerra eterna porque su creadora no los quiere, si yo estuviera en esa situación haría mi vida lo que quisiera—alegó el hombre su filosofía.
—Siento haberte causado problemas—.
—Bueno, seguimos siendo primos o no, ¿verdad? Ya lo pasado pasado y eso no me interesa—declaró el hombre dejando todo atrás.
—Shiro—.
—Mejor volvamos al palacio—.
—Solo quiero una noche, una noche a solas, jamás me has dado una noche para mi—le susurró ella en un tono de que de verdad lo necesitaba.
—Bueno, ya no puedo ser más norteño—.
Así fue como Tenshi o más bien Ubbo-Sathla se unió oficialmente al harén de Shiro Yoku, algo que jamás se pensó que pasaría en los inicios del multiverso. ¿Estaría feliz Konran de esto? No al principio pero tarde o temprano esas dos olvidarían sus diferencias, después de todo eran diosas del caos con rangos parecidos que adoraban algo más que solo ellas mismas.
Más tarde, se podía ver a la mujer yendo a eliminar la evidencia de lo que había hecho y se podía ver a miles de millones de Sakuras Otsutsukis en contenedores monstruosos en un planeta desconocido fuera del multiverso.
—Lo siento pero si siguen vivas, hoy a ser regañada. Adiós para siempre—declaró la diosa y con un poder arrasador todas las copias fueron eliminadas de la existencia.
—Listo, falta la Riki alterna y el Lucifer Morningstar cricoso—dijo ella buscándolos en el espacio-tiempo.
Querida jefa:
Hemos decidido abrir un bar en uno de los mundos, nos va mejor así. Encontramos a una Shiori, renunciamos. Por cierto, ¿por qué el Narusaku no es canon en ningún mundo? Como sea, nos irá mejor donde estamos. No nos busquen.
Atentamente…
Riki Morningstar.
Posdata: Me casé en las Vegas.
—¡Esos Inútiles se escaparon! Sabía que no debía clonar a Riki, es igual de impredecible que su otro yo. ¿Cómo que encontraron otra Shiori? Bueno, no quiero saberlo—finalizó Tenshi-Ubbo su búsqueda.
Pasaron varios días de eso y a final de cuentas se llevó a cabo la fiesta en el castillo contando con muchas celebridades de los reinos y muchos dioses que aún gobernaban los cielos y dimensiones vecinas. Sin embargo, como evento preliminar se haría el evento de las mejores maids de los reinos.
—Buenas noches querido publico, soy Sora, la asistente del rey y yo conduciré el programa de hoy. Esta noche se dará a conocer la maid del año donde muchas competirán por el triunfo—.
Varias chicas estaban en el certamen pero la favorita de muchos ahí era la esposa del duque del infierno y reina de ajedrez demoníaco Grayfia Lucifuge que tenía 329 certámenes ganados. ¿Cómo se podría vencer a alguien tan experimentada como ella?
—Buenas noches, soy Grayfia Lucefuge, estoy a su servicio esta noche—declaró ella en un tono servil y todos los hombres quedaron enamorados.
Justamente se retiró ella, Hanamei tomó el micrófono para presentar a su protegida y todos vieron a la MILF en el escenario que iba a dar su presentación.
—Buenas noches, damas y caballeros. Quisiera que dirijan su atención al noroeste—dijo la Hyuga en tono de presentadora profesional.
En ese instante, los espectadores vieron a la derecha en vez de la izquierda y Hanamei se enojó porque la gente era de verdad estúpida.
—Al otro lado, imbéciles—declaró la mujer con enojo y todos vieron al lado correcto—Ahora verán llegar a la maid más terrible, terrible, tan poderosa y magnífica que tenerla de criada no la merecerían los dioses, si sufren de miedo es mejor que se vayan de acá—.
—¡Ay que miedo, yo me voy!—dijo Hageshi que no quiso arriesgarse.
—¡Muy tarde, ahora contemplen a la coloso presente!—declaró la matriarca Hyuga y entró en el sitio una maid ultra mamada con el traje bien curioso—Esta muchacha grandota trae a la verdadera competidora, Natsu Hyuga—.
Grayfia que se sentía la ganadora miró a la maid Hyuga presente y era sin duda un verdadero peligro. Esa postura tan rígida y sin movimientos innecesarios, su mirada inexpresiva mientras cerraba los ojos en total armonía mientras que logró caminar a la pista.
—¡Cuanta elegancia! ¡¿De donde es ella?!—exclamó Sebas Tian en shock.
—Natsu Hyuga, maid del palacio real. Es su debut—explicó Yuri Alpha bastante sorprendida de lo que veía.
Las maids que conocían a Natsu sabían quien ganaría pero había alguien que tenía el orgullo bien herido y Yuri se dio cuenta al notar su rostro de enojo consigo misma.
—¿Pasa algo, Nabe chan?—.
—Llevo un tiempo conviviendo con ella, es muy buena en lo que hace pero jamás pensé que está a otro nivel. Bajé la guardia, ella es una maid completa en todo aspecto—reconoció la maid de batalla que la chica era sin duda una prodigio en esa arte.
—Natsu chan, mi avatar más especial—sonrió Konran que veía que la mujer estaba dando mucho de que hablar.
La maid entró en la pista con un paso perfecto y tomó el micrófono con una delicadeza digna de una mujer de su categoría mientras todas las miradas se posaban en ella.
—Buenas noches, soy la maid y dama de compañía especial Natsu Hyuga. Vengo a ganar este concurso y llevarme el trofeo para mi amo—declaró la chica con un fervor y tranquilidad dignas que dejó cautivados a todos.
—Ahora la primera parte del concurso es un simple acto de servicio a su amo—dictó el conductor.
Todas pasaron hasta que llegó el turno de Grayfia que lo hizo muy bien. Su esposo y ella hicieron algo que era digno de la nobleza demoníaca que se llevaba un 10 sin duda, pero nada fuera de este mundo.
—Ahora es el turno de Natsu Hyuga—.
El rey estaba sentado y se veía llegar a la maid que servía su té de forma sexy al sujeto y este veía como sus pechos se acercaba de forma elegante y sexy.
—Mi señor, aquí tiene su té. ¿Desea algo de entretenimiento?—se oyó a la mujer en un tono de servidumbre muy capaz.
—No, gracias. Solo quédate conmigo—.
—Permítame sentarme—dijo ella sentándose en las piernas de Shiro mientras que el sujeto la colocó y su cabeza descansaba en su hombro.
—Lo haces bien, Natsu—le susurro el rey a su maid.
—Quiero que se sienta orgulloso de mi—.
—Ya lo estoy—.
—¡Eso no se hace como maid!—exclamó Grayfia en shock total al ver eso.
—No es falta, una maid si no es casada puede prestar esos servicios de placer a su amo—explicó las reglas Sebas Tian viendo como la chica estaba en una relación amo-sirviente en extremo íntima.
Siguiente situación: Una maid debe consolar a su amo porque este fue rechazado por el amor de su vida.
—Amo, ¿Qué fue lo que pasó?—preguntó Grayfia en su simulación.
—Mi pretendiente me rechazó, no sé qué hacer—empezó a llorar su amo como dictaba el guión.
—Sé que puede sobrellevar esta mala situación, usted debe salir adelante—declaró ella con un tono cabal y formal.
Fin de la simulación…
—Es el protocolo de una maid, esa respuesta es la que esperarías de una sirvienta común en esta situación—declaró Sebas Tian ante ello.
—¿Cómo lo hará Natsu?—se preguntó Yuri viendo interesada a la Hyuga.
Simulación de Natsu…
—Amo, ¿Qué fue lo que pasó?—preguntó la maid a Shiro que estaba actuando.
—La chica que me gustaba me rechazó—dijo el hombre deprimido.
Ella no dijo nada y Shiro vio con incredulidad y el resto del público también como es que Natsu bajaba de forma tan sexy sus bragas al suelo y ahora las tenía en su mano para dárselas a su amo.
—Tomelas, mi señor. Asi se sentirá mejor—.
—Eeeeh, no estoy tan mal—dijo el sujeto que veía a un montón de vírgenes bastante agitados en el público.
—Amo, si ella no te ama es su problema, yo puedo ser tu novia. No necesita a nadie, puedo entretenerte—sonrió ella en un tono muy coqueto y seductor que no daba lugar a dudas.
Fin de simulación…
—¡Eso rompe la barrera amo-maid! ¡Es demasiado personal!–exclamó Grayfia bastante acalorada por lo que vio.
—Demasiado atrevido pero no pierde la elegancia—declaró Sebas Tian acomodándose los lentes.
—Necesito hablar con ella—también se acomodó Yuri sus lentes en señal de interés.
—Igual yo—secundó Nabe ante ello.
—No puedo creerlo, Grayfia esta perdiendo—se veía asustada a Rias porque ese título era importante para ella.
—¡Vamos, yo apoyo a la mujer de ojos blancos!—dijo su peon Kabe.
—¡Tú cállate, no te pago por esto!—.
—No me pagas, eres bien negrera—.
—¡Kabe!—.
Bastante de la realeza demoníaca estaba ahí y veía como la mejor perdía de forma miserable contra una humana. ¿Qué clase de ser era Natsu Hyuga?
—Valorando los puntos de criterio y ante la percepción del público, la ganadora indiscutible del evento es Natsu Hyuga—declaró Sora animada.
—¡Aguanta Grayfia!—intentó detener su esposo pero ella perdió la cabeza.
—¡No, me niego a aceptar esto! ¡Yo soy la mejor maid, soy noble y servicial! ¡Ninguna nlvata humana me va a superar así de simple!—reclamó ella su trono pero Natsu ni se inmutaba.
—Contrólese, señora. Esta avergonzando a su amo—.
—¡Soy la heredera Lucefuge, te reto a un duelo de maids!—declaró la demonio con un guante blanco.
—Oh oh—.
—De acuerdo, ahora mismo—se quitó Natsu su uniforme de maid estándar y ahora vestía un traje de batalla muy similar al de Nabe que ella se sorprendió porque era un homenaje a las Pleiades.
—¡Nadie me quita mi título! ¡Nadie!—.
En ese instante, se podía ver a la demonio sin poder tocar a la mujer y es que era como una pared invisible que las separaba. Los ojos de Natsu brillaban violentamente y Grayfia sudó frío porque no sólo era una maid formidable sino que era demasiado poderosa para ser una humana.
—Así que ese es tu poder, que pena. Una maid que no puede defender a su amo, no es digna de ser una sirvienta—.
La peliverde simplemente hizo un toque a un punto del cuerpo del cuerpo de la maid que la noqueó al instante y los Hyuga presentes lo reconocieron como una técnica del Puño Suave mejorado a un nivel superior.
—Lo siento, me llevo a mi esposa. Voy a hablar con ella, por lo común es calmada—se disculpó Sirchetsz con el rey que parecía divertido.
—No se preocupe, entiendo lo que pasó. Ahora estoy más orgulloso de mi propia maid, espero que su esposa mejore más—dijo Shiro sonriente.
Los demonios se retiraron mientras que Lucifer se reía de que estos eran muy débiles a comparación de antes pero no dijo nada al respecto.
—Insectos de clase baja—.
—Deja las imitaciones del príncipe saiyajin—murmuró Riki ante eso.
Así inició la segunda etapa de la fiesta y Ryoku ya había visto a alguien que se encontró hace varios días. La pelirroja anaranjada de la tienda de Rarity y quería averiguar su nombre porque desprendía un aura divina bastante fuerte.
—Buenas noches, señorita. Que bueno que la veo—.
—Ah, hola—.
—¿Cómo es que te llamabas?—.
—Hestia—.
—¿Cómo la diosa?—.
—Soy la diosa de hecho—.
—¡¿En serio?! ¿Es cierto que eres otaku?—preguntó Ryoku emocionado.
—¿Quien te dijo que soy otaku? Bueno, si lo soy—.
—¡Yo amo el anime!—.
—Espero que no seas un posee solo para llamar la atención—alegó ella con reserva.
—He visto cada capítulo de One Piece—declaró Ryoku orgulloso de eso.
—¿No te duermes? Tienes mis respetos—.
Así ellos comenzaron a platicar en la fiesta de muchos temas y a lo lejos se podía ver a una chica de cabello plateado Kudere que le hizo señas a una mujer de aspecto similar pero con gestos tsunderes.
—El General Dragón está ahí—.
—Esta con la diosa del hogar griego. Esa zorra mojigata es una amenaza, localiza a la General Kitsune ya que le puede interesar el sucio secreto que ella guarda—señaló la hermana mayor tsundere.
—No tardo—.
Mientras tanto, Ryoku y Hestia hablaban bastante de todo un poco sobre animes y cosas otakus por el estilo. Es como si fueran almas gemelas y eso le aterraba a Ryoku porque algo andaba mal, no podía ser la waifu perfecta hasta que salió una charla.
—¿Y terminaste de ver Naruto?—preguntó la pelirroja.
—Sí, la serie me encantó con todo y guionazos—.
—Sí, lo único que no me gustó es que Naruto terminara con Hinata, debió estar con Sakura o Ino—alegó ella en un tono hater bien marcado y Ryoku no estaba enojado por esto, sino aterrado porque las orejas de Riki oyeron todo y se acercaba lentamente.
—No lo digas—.
—¡Es que fue el peor guionazo, Hinata debió morir, no Neji! ¡Quería mi NejiTen!—.
—Calla si quieres vivir—.
—¡Lo peor son sus hijos, Boruto es el peor hijo del mundo y no hablar de la rata de cabello azul! ¡Los hijos Narusaku serían mejores!—seguía ella y ahora no solo Riki estaba ahí, sino que Hinata estaba atrás de Hestia con una mirada asesina.
—¡Basta Hestia!—decía el pobre Ryoku temiendo por su vida y Hestia se jactaba de su opinión peudosuperior.
En ese instante, Hinata y Riki tocaron los hombros de la mujer que sentía el más puro terror al ver el instinto asesino de ese par y la mirada de sed de sangre de la kitsune era sin duda espantoso, pero la que estaba peor era Hinata que no iba a dejar que nadie se atreviera a criticar a sus retoños.
—Así que eres una Narusaku, ¿eh? Creí que esa plaga se había extinto—señaló Riki muy enojada pero con un tono dulce tan enfermizo que daba terror.
—Así que eres una hater mía, te permito que me degrades lo que quieras pero no metas a mis hijos en esto, insecta—se oía a la peliazul como a cierto príncipe saiyajin.
Una cosa era odiar a un personaje pero tenerlo de cerca y que te viera con sed de sangre y el hecho de que era ahora tan fuerte que le podía patear el trasero, eso era una mala señal de que le iba a ir muy muy mal.
—Ryoku, ¿Qué te dije acerca de emparejarte con la basura?—preguntó Riki que no deseaba que alguno de los harenes se corrompiera con una fan del innombrable.
—¡No sabía que era de ese clan!—.
—No te preocupes sobre eso, hay que adoctrinarla simplemente—.
—¡Esperen, soy una diosa! ¡No me pueden hacer esto, tengo mis preferencias! ¡Sueltame, juana asquerosa! ¡Sueltame, amante de las tetas locas!—empezó a forcejear la diosa griega pero eso fue suficientemente para que Riki le diera un chanclazo.
—Soy tu superior, diosa del hogar. Llámame General Kitsune, gata igualada—.
—Señor Shiro, una de las chicas del harem de Ryoku resultó ser una del innombrable. ¿Qué se hace en ese caso?—llamó la Hyuga a Shiro.
—Simplemente debe recibir el adoctrinamiento especial a prueba de Narusakus y haters del canon—.
—Entendido, me la llevo—declaró al Hyuga teletransportando a la diosa a un sitio especial.
—Ahí se va mi noche especial de conquista—murmuró Ryoku con depresión.
—Tienes a un montón de waifus, no pierdas el tiempo con ella, no hasta que recalibremos su cerebro. Tal vez un buen desarrollo funcione—declaró Riki con la máscara del Duende Verde puesta.
—OK, solo avísame y no sean tan duras con ella—.
—Los innombrables son demasiado tercos, no me pidas imposibles—.
—No puedo negar eso—.
Aunque no podía negar que Hestia requería ser convencida de que estaba en lo incorrecto, estaba deprimido porque su cita no se efectuó y Riki se sentía algo mal por eso.
—¿Estas bien?—.
—Hoy he perdido más de lo que puedes imaginar—declaró Ryoku Thanos depresivo pero notó que una chica albina que este conocía perfectamente pasó por ahí y se recompuso—Pero no es tiempo de lamentos. Nos vemos—.
—OK, creo que algo bueno pasó—.
¿A quien había visto Ryoku que se olvidó de lo ocurrido con Hestia? A una chica muy especial que él admiraba mucho, Misha Necron. Ella andaba con un vestido de gala y con su clásica cara Kudere que la identificaba como ella.
—Hola, ¿Qué te trae por acá?—preguntó Ryoku bastante sorprendido de su llegada.
—Mi general, es un gusto conocerlo. Es que venía a la fiesta por el evento principal de la noche—.
—¿Evento principal?—preguntó el sujeto sobre eso.
—La milla al desnudo—.
—¿Espera, que?—.
—El rey Shiro mandó un ultimátum a las familias reales que desearan el perdón real. Todos los estudiantes que los degradaron y que deban recuperar el honor perdido, participarán en el evento exclusivo nudista. Mi hermana mayor está cerca de aquí, no quería pero la obligaron—explicó la chica acerca de eso.
—Shiro, eres un hijo de tu… espera, no es tan malo. Eres diabólico, ¿vas a entrar?—preguntó el sujeto sonrojado ante la idea.
—Sí, ¿usted se va a soliradizar conmigo? Es tan amable, por eso dicen que es el. Más noble de los generales. No me importaría que me viera desnuda si usted corre conmigo—.
—Eso es un hecho—.
En otro lado, Riki recibió un mensaje de Shiro mientras comenzaba a torturar a Hestia que decía que pasara lo que pasara no llegara a la fiesta porque comenzaba lo hot y le había dado orden a su círculo cercano que no se viniera a parar, implicando a la familia Uzumaki, Shiori y Lucifer.
—¿Por qué siento que es algo estúpido?—.
—¿Ya oíste? Van a organizar un evento al desnudo en el castillo, sería mejor que no fueras o estás obligada a enfrentar las consecuencias—explicó Lucifer entrando con una Shiori aliviada.
—OK, nadie sale de aquí—.
—Uf que bueno, que están todos. ¿Espera, y Yuna?—se podía ver a toda la familia Uzumaki menos a ella.
—¿Y Genji?—notó Shiori su ausencia.
—Oh oh—.
Yuna se había separado de su familia porque quería divertirse pero Genji fue buscarla y ya era demasiado tarde para huir.
—Oye, ya es tarde. Tus padres ya se fueron—.
—Me puedo cuidar sola, además te tengo aquí—alegó ella que estaba en su etapa rebelde.
—Sí, pero…—.
—¡Ahora pasen todos a la explanada!—se oyó a Sora anunciar bastante animada.
—¿Explanada?—.
El par de primos se fueron a donde les indicaron y no se imaginaban lo que se aproximaba. De un momento a otro, Shiro se paró frente a todos y empezó a dar un discurso curioso.
—Bien, como su rey soy muy generoso para perdonarles la vida. Sin embargo, no quiere decir que merezcan un castigo. Este evento dirá hasta donde están dispuestos a llegar por el perdón de la corona y la preservación de sus vidas. Así que doy por inaugurada la carrera al desnudo—declaró el sujeto de forma oficial.
—¡¿Qué?!—exclamaron el par en shock.
En ese instante, todos se comenzaron a desnudar para la vergüenza de ellos y ellos entraron en shock ya que querían huir pero no podían.
-Oigan, ¿ustedes por que no se desnudan?—se veía a un sujeto y Yuna estaba roja al verle el nepe.
—¡No quiero, debo salir de aquí!—.
—Demasiado tarde, niños. Este lugar ahora tiene una barrera que no les permitirá irse hasta que completen la carrera desnudos—se oyó una voz conocida.
La maid por excelencia Natsu Hyuga se acercaba a ellos y ya estaba completamente desnuda, aunque se hallaba algo sonrojada porque era algo vergonzoso sin duda..
—¡Nos van a matar si estamos aquí!—exclamó Genji que no podía evitar tener una ereccion al ver a la mujer frente suyo que estaba bien buena.
—OK, escuchen. Son ninjas, deben dominar cualquier situación, incluso algo como esto. Estén cerca de mi, yo los protejo de gente indeseable pero deben quitarse la ropa—.
Este sería una noche de la que nadie debía hablar si no querían que Riki los matara aunque esto sin duda sería algo que a ambos primos marcaría un antes y después en su relación. Los dos se desnudaron poco a poco y Genji notaba que las tetas de Yuna eran enormes para su edad, como buena Hyuga y bufeada por sus mejoras genéticas, además de que tenía muy buen culo. Por su parte la pelirroja no podía evitar notar que su primo ya era todo un hombre allá abajo y apenas podía verlo a la cara porque quería ver más.
—Estaré cerca de ustedes, no pienso permitir algún evento del que se arrepientan. No me lo perdonaría, después de todo son Hyugas a mi disposición—sonrió la peliverde tomando los hombros de los jovencitos.
La carrera había comenzando y se podían ver bastantes frentes de perspectivas. Primero se podía ver a Yuna y a Genji corriendo lo más rápido que podían pero de reojo ellos contemplaban en cámara lenta lo sucedido. Las tetas de Yuna iban rebotando y ella notó que el pobre Genji tenía una tremenda ereccion que la hizo sonrojarse aún más porque se meneaba como péndulo de reloj.
—No mires, no mires, no mires, ¡estoy mirando, es una anaconda!—pensó ella en shock y Natsu se reía porque esos dos apenas estaban descubriendo su erotismo.
—Ya vamos a terminar la carrera—.
Apenas cruzaron y los dos celebraban sobre que ya podían irse de ahí, siendo esto una mala anécdota a recordar pero la realidad es más cruel si el que organiza todo era Shiro.
—¡Al fin terminó! ¿Dónde está nuestra ropa?—preguntó Yuna toda inocente.
—¿Quién dijo que esto terminó?—sonrió Natsu ante ello.
—¿Qué?—.
—La carrera sólo era el evento inaugural, vamos a divertirnos esta noche—.
—¡Noooo, ya me quiero ir a dormir y olvidar esto!—exclamó la Uzumaki.
—Créeme que iras a dormir en un rato, solo sé paciente. No sé separen de mi—.
Así dio inicio a la siguiente parte de la fiesta y se podía ver que había una buena borrachera entre varios grupos a lo que Natsu los llevó a una zona más calmada mientras que pasaban los minutos.
—¿Esto es lo normal con el rey? Riki nos advirtió pero no pensé que fuera tan pervertido para hacer esto—señaló Genji que no podía calmar su elección.
—Se está conteniendo aunque no parezca. Esto es muy leve a lo que podria hacer, tienen suerte de que no sea una orgia—.
—¡¿Qué?!—.
—Como dije, esta siendo muy suave conociéndolo—.
Más tarde, se podía ver llegar a Ayame y Honoka en las mismas condiciones ya que eran las maids del castillo y notaron que estaban los dos chicos con Natsu.
—¿Se quedaron atrapados aquí?—preguntó Ayame sorprendida.
—Sí, aquí los cuido—.
—Hay un problema, la barrera no podrá desactivarse si no hay sexo de por medio. Fue un cambio de último momento de la reina—explicó Honoka con pena de eso.
—¡No, no puede ser!—exclamó Yuna más avergonzada.
—Descuiden, si es solo sexo, háganlo entre ustedes. Es mínimo entre dos, además se gustan así que no hay problema—sonrió Natsu ante esa situación.
—¡Aún soy muy joven para esto!—.
—Como dicen por ahí, edad para matar, edad para coger. Pobres niños, quedaron atrapados—se veía llegar a Anko en su esplendor y a Genji lo torturaba esa ereccion.
—Lo malo es que Naruto va a matar a Genji por profanar a su hija si se entera de como se sale del lugar. Esto queda en secreto—declaró Tayuya que sentía pena por esos dos niños de mamá.
Luego de eso, se podía ver a la reina desnuda con una corona mientras anunciaba una especie de evento para parejas mientras que seleccionaba a la vista quienes entrarían y notó a esos dos chicos con las kunoichis, a lo que sonrió malvadamente.
—Ahora el siguiente evento será sexo oral entre primos. Ustedes dos, son los elegidos—apunto ella con las luces a esos dos para su horror.
—¡No, no quiero!—dijo la pelirroja aterrada.
—Serán leyendas a partir de ahora como los norteños Hyuga. Suban, es una orden de su reina amada—declaró ella en tono malvado.
—Lo siento, ya no puedo hacer algo al respecto—maldijo Natsu sobre ello.
—Tranquilos niños, es solo una mamada. Yo las he hecho varias veces—declaró Anko en tono muy sexy.
—¡Es vergonzoso y además hay demasiada gente viendo con morbo!—.
—Este es el evento suave, Konran les está ayudando a salir pero con un alto costo sin demasiadas consecuencias—notó Honoka que era la más sabia de ellas ahí.
—Yuna, si tu no quieres…—.
-Genji, ¿Acaso tenemos opción? Somos ninjas, nos entrenan para este tipo de cosas, sé que mamá y papá me intentan proteger de estas cosas pero ahora tenemos que irnos como podamos. Es solo una misión mas—se mentalizó Yuna apenas aguantando las ganas de salir corriendo.
La vida tan hogareña de la pelirroja le hizo olvidar lo cruel que podía ser el mundo y esas memorias de cuando su hogar desapareció venía a su cabeza, ella era una sobreviviente, una que podía superar lo que sea, incluso una cosa tan vergonzosa como esta.
—¿Son primos de verdad?—.
—¿Es la amiga de la presidenta estudiantil?—.
—Que crack—se oía a un norteño de closet.
El estar en una especie de plataforma alta siendo vistos por muchos era sin duda demasiado vergonzoso y Shiro que estaba echando relajo notó que estaba pasando. Konran era demasiado astuta y esta era la única forma de que eso dos se podían irse lejos a una zona más segura en lo que el domo se iba.
—¡Chupa, chupa, chupa!—se oía al público en coro movidos por el morbo.
La pobre Yuna estaba de rodillas contemplando el nepe enorme marca Hyuga que su primo se cargaba y Konran se acercaba para darle un consejo a la chica.
—No pienses en los demás, solo concéntrate en lo tuyo. Una chica que ama a alguien no debe importarle estos detalles, solo has que se vuelva loco por ti—.
La chica quedó en estado de shock y se movía hipnotizada por el hechizo de la diosa del caos del sexo. Sólo era una mamada, sólo eso, esa era su mentalidad mientras se la chupaba a un Genji que experimentaba la fantasía de muchos de sus sueños húmedos. Él admitía que estaba atraído a su prima y no quería demostrarlo porque era inmoral pero ya no aguantó más y comenzó a llevar el ritmo del cabeceo de Yuna que lo miraba con ojos de ahegao.
—¿De verdad se lo está haciendo?—se veía a los presentes en shock.
Genji era terriblemente impopular en la escuela pero desde ese día eso aumentaría porque Yuna era codiciada entre los estudiantes y además tenía los huevos de tener algo íntimo con su prima.
—Me vengo, no puedo, me vengo—.
Este se vino en la boca de la chica y su cara estaba llena de semen, siendo una de las mayores fantasías del adolescente norteño calenturiento. Así terminó el evento y ambos fueron llevados por instrucciones de la reina a una habitación especial.
—Lo hicieron bien, en especia tú Yuna. Podrán quedarse aquí toda la noche, nadie entra aquí así que no se preocupen por esos detalles. Su ropa será devuelta en la mañana, lo que pasa en el castillo se queda en el castillo—les dijo la maid Natsu que sabían que esos dos ya rompieron una barrera de la que ya no había vuelta atrás.
Ellos se encontraban en una habitación y Genji no sabía que más hacer, pero notó que Yuna había cambiado su mirada a una más calculadora y su cabello rojo ahora tenía mechones blancos, que hacían juego como un zorro de Inari.
—Genji, creo que debemos aprovechar esta situación—se acercó ella para empujar al sujeto a la cama y quedar encima de él.
—¿Pero de que hablas?—.
—Sabes que la única forma de salir de acá es por el sexo. Ahora estamos solos, nadie nos puede interrumpir—declaró la chica empezando a besar al hombre.
—Pero…—.
—No te contengas, no quiero arrepentimientos. Te amo, has lo que quieras conmigo. Solo lo haría contigo y nadie más—.
¿Qué significaba el cambio de Yuna? Era simple, cuando Konran le habló generó una mezcla de la personalidad de Kaguya oculta con la humana para generar una amalgama más saludable y así ambas coexistieran en un cuerpo a la vez.
—Vamos a hacerlo, no tengas miedo. Si algo más pasa, quiero que me hagas tu mujer, tu esposa, llévame a tu rancho, no tengo miedo a nada—sonrió ella ante lo que iba a pasar.
—OK, luego no te quejes—.
Volviendo a otro lado, se podía ver a Hageshi ultramamado presumiendo a todos y la verdad como no usaba esteroides como cierto Raikage, no había disminuido nada su tamaño original. Este alcanzó a avistar a todo el club de literatura en la carrera y se acercó.
—¿Pero que hacen ustedes aquí?—.
—Este, bueno… ¡no nos dijiste que eras el comandante! ¡Ayer nos llegó la notificación de eso!—reclamó Monika que estaba encuerada.
—¡Nos van a cerrar el club si no justificamos la asistencia!—alegó Sayori que ahora se le fue la depresión pero volvería con fuerza cuando terminara esto.
—No puede ser, no puede ser—se oía a Natsuki que aunque era plana, todavía tenía bastante que mostrar.
—No te quejes, yo estoy peor que tú—le replicó Yuri que deseaba cortarse las venas en ese instante.
—Bueno, bienvenidos a la carrera al desnudo—declaró el sujeto sintiéndose libre.
Al mismo tiempo, se podía ver a Naruto y Hinata siendo detenidos por medio mundo ya que no querían que Yuna se expusiera ante esto pero era demasiado tarde.
—¡Suéltenme, mi hija no debe romper su castidad y pureza!—exclamó Naruto en modo papá enojado.
—¡Aún es muy chica para tener sexo!—declaró Hinata en modo mamá gallina.
—Espera, ¿es en serio? Ustedes no iniciaron su vida sexual aún más jóvenes—señaló al fondo Riki.
—¡Eso es diferente!—alegaron ambos sin tener como rebatir eso.
—Yuna es fuerte, no será violada. Además Genji esta con ella—.
—¡Eso es aún peor, ya valió!—se quejó Hinata en un tono muy pesimista.
—¿De que hablas?—.
—Yuna ama a Genji de forma sexual, en esta situación puede que no vaya a pasar la noche de virgen—.
—¡No, debo ir a rescatarla! ¡Debe ser monja a partir de ahora!—se iba Naruto pero un chanclazo fue arrojado del cielo y era Kushina que llegaba ahí.
—Ese es el destino de los Uzumaki, o son jóvenes para tener sexo o son mayores para eso, pero no más. Sabias que este instante llegaría, le pasará a Boruto, a Hima y a tus hijos que lleguen—.
—¿Y a mi que?—.preguntó Mito que se veía enojada.
—Tú ya tienes a tu shota, ya estás en proceso—declaró la pelirroja mayor.
—Lo siento por esto, debí ser más cuidadosa—se disculpó Shiori que sentía pena por lo que le pasaría a su amiga.
—Es una Hyuga, el sexo es algo natural en nosotros cuando nos liberamos. Además tiene genes Uzumaki, estará bien. Natsu está cuidándolo allá dentro—declaró Hanamei que le avisaron de la situación.
—Pobre Yuna—suspiró Naruto que sentía pena por su hija.
—No, pobre Genji. Tu hija tiene nuestros genes locos, se lo va a comer vivo—corrigió Kushina.
—Mierda, lo olvidé—.
De mientras, se podía notar a Nageru con la cara pintada con el logo del Cruz Azul como buen hincha y a su lado se podía ver a la diosa serpiente emplumada en todo su esplendor mientras que el sujeto se la quedó viendo.
—Aaaah, hace años que no voy a un evento de estos. Buen día, mi general—saludó Lucoa como si nada.
—Holy shit—veía este esos melones que traía.
—¿Y tus chicas?—.
—Ellas están organizando cosas en el castillo, ya se desnudaron—.
—Entiendo, que divertido te ves con la cata pintada—.
—¿Le vas a un equipo en especial?—.
—Hmmm, si le fuera a un equipo, sería al que me dedico mi nombre original divino, el Real Quetzalcoatl—explicó ella sobre ello.
—OK, eso sí lo entiendo—.
—Por cierto, te has portado muy mal por irle al Cruz Azul, así que no hay regalo este año. Toma tu carbón por adelantado—sonrió ella en tono de broma.
—Chistosa—.
Si bien Lucoa era parte del reino Dragón en realidad ella tenía sus propios dominios a los que les ofrecía su ayuda como diosa y ahora se sumaron la tribu de conejas que al ser de una civilización más primitiva, ellas querían un dios que adorar y como Quetzalcoatl le vino como anillo al dedo.
—Gracias por las conejas libidinosas, hace años que no tenía tantos seguidores—dijo bastante feliz la dragona divina.
—Ah, de nada—.
—Como diosa debo pagar el precio—le abrió ella los ojos en un tono que daba a entender algo.
Yeb, el dios del caos serpiente, era de los más benevolentes de todos. A veces era hombre, a veces era mujer, cada avatar fue diferente. El porqué era Lucoa esta vez es porque ayudó en la guerra hace eones y el dios Lugh que fue la vida anterior de la luz la sacó de su depresión por el evento vergonzoso que siempre pasaba en cada reencarnación de ella como la serpiente emplumada.
—Es bueno verte de nuevo, Lugh—sonrió ella en sus pensamientos.
En otro lado de la pista, se podía ver a Chusai que no quería correr pero lo obligaron porque era su sueldo y notó que había una chica cerca de ahí que no debería estar aquí ya que no pertenece a la nobleza.
—¿Espera, tú no eres Hana Inuzuka? ¿Qué demonios haces aquí?—.
—¿De dónde me conoces? Bueno, no importa. Me han dicho que tengo algo de fama en este mundo raro, ¿eres algo de ese rey?—.
—Sí, uno de sus generales—.
—Ah, ok. Deja que me desnude primero, estúpida madre que tengo—.
—¿Qué pasó en tu clan?—preguntó el hombre curioso.
—Bueno, tenemos una misión varias kunoichis solteronas por parte de los clanes y el nuevo gobierno de Kakashi. Debo conseguir marido y tener hijos, soy mala hablando con los hombres, solo sé de perros—alegó la heredera Inuzuka.
—Bueno, ya veo sobre eso—notó Chusai el perro culazo que tenia la kunoichi pero no lo dijo en voz alta.
—Esto de encontrar marido es difícil, me educaron para matar, no para esto—.
—Esta bien, si te quedas cerca te puedo ayudar con eso—.
—Ah, eso me haría las cosas muy fáciles—.
—¿Qué clase de hombre quieres? Conozco a mucha gente—.
—A ver, quiero a alguien adinerado, guapo, alto, de 1.90, rubio, ojos azules…—.
—Cuidado con esa descripción, si la señora Uzumaki oye eso te asesina—le advirtió el sujeto.
—Ah, el amigo de mi hermano es así. Creo que debí ser más avispada con él, bueno… solo me conformo con que no me deje. No tuve padre presente por mi madre estúpida—.
En ese instante, la conversación fue interrumpida por una mujer de aspecto felino furry que llegó a la escena ya desnuda y estaba a lado del general.
—OK, la sección de furros está del otro lado—señaló Chusai ante eso.
—Usted es el general, lo reto a un duelo. Mi honor depende de eso—declaró la mujer gato.
—Un segundo, ¿tú eres Cheetah?—.
—Parece que soy lo suficientemente famosa para que un general me conozca, eso lo hace mejor—.
—Demonios, no te dejes llevar Chusai. No eres furro, no eres furro, no eres furro—pensó este sobre aquel detalle.
—No le faltes el respeto al general, maldita gata montés—declaró la Inuzuka con seriedad.
—Hueles a perra, voy a disfrutar matarte—.
—Ustedes dos cálmense, es un evento real así que las diferencias serán arregladas de la manera adecuada—se oyó otra voz y una mujer morena con alas de gárgola llegó y Chusai la reconoció.
—Esto se parece a mi sueño erotico de mi adolescencia—pensó Chusai que ya no sabía que hacer.
—¿Y tú quien eres?—.
—La reina gárgola, un gusto verlo general—.
Eliza Maza en este mundo era la reina de las gárgolas sin una explicación aparente, ¿Qué está pasando doctor García? Shiro miraba esto a lo lejos y suspiró porque se lo había advertido.
—¿Pasa algo?—preguntó Konran curiosa.
—Le dije que si no se ponía a recolectar waifus, ellas vendrían a él. Curiosamente son chicas fitness furras del tipo salvaje—.
—Oh, ya entiendo. Van a venir de golpe y con agresividad—.
—¡Oye, ayúdame!—pidió Chusai una llamada de auxilio pero Nageru que ya se había dado cuenta de ello tomó foto como material de chantaje.
—Hijo de tu…—.
—Van a venir más waifus fitness seguro, no la va a tener fácil. Ellas son las primeras—señaló Shiro que le deseó buena suerte.
—Vas a morir, perra—sacó Hana una garras de los nudillos.
—¡Tú no tenías ese poder!—.
—Miau, ven aquí, perrita—.
—Ustedes dos no aprenden—se veía a la reina gárgola pero fueron interrumpidas por varios chanclazos.
—Sí van a pelear, será en el evento de lucha en gel sin poderes—.
—¡¿Pelea en gel?!—lo oyeron todos los generales presentes y las waifus se enojaron por eso.
—Terminando la carrera se preparará el evento, ahora dejen esa tensión sexual que nos arruinan el evento—.
A lo lejos, se podía ver a una mujer que atacó a traición a Chetaah y Chusai la reconoció rápidamente como otra de las waifus que quería de joven, pero ahora sí que daba miedo domarla. Ahora andaba desnuda pero normalmente usaba un traje de tigre como vestuario principal.
—¡Cagajo, me perdí la oportunidad de luchar!—.
—OK, puedes entrar. ¿Cómo te llamas?—preguntó Konran anotando su nombre.
—Greer Grant Nelson—.
—Te llamaré Tigra para hacerlo más pequeño—dijo la reina en burla.
—¡Cagajo!—.
—Más furras—murmuró Ryoku que miró ese detalle y Misha estaba enojada con un puchero y pensaba en sí ponerse orejas de gato.
—Se lo van a comer vivo por wey—murmuró Shiro ante ello.
De los generales, el que tenía la cuota más baja de recolección era Chusai y esto generó el problema de que se convertió en un imán de chicas furras depredadoras hasta que llenara la cuota. El problema se resolvería hasta que atendiera bien el asunto pero eso se dejaría de lado por el momento.
—Hermana, él es el general Dragon. Él nos puede ayudar—se veía a Misha trayendo a Ryoku con ella.
—Es el del torneo, ¿Cómo le hiciste?—se sorprendió Sasha ante eso pero recuperó la compostura—Bueno, no es como si yo necesitara si ayuda a gritos—se volteó ella bien tsundere pero sus sentimientos eran obvios que a Ryoku le parecía algo lindo que era tan obvia.
—Soy Ryoku Aisa, no soy un imitador—.
—Sasha Necron, lamento conocerlo desnuda pero así son las cosas. No es como si quisiera su ayuda y a hacer lo que me diga para salvar a mi hermana—seguía la rubia con su tono tsundere demasiado transparente.
—Mi hermana es mala expresando lo que quiere—sonrió Misha acerca de ello.
—Sí, es una linda tsundere—.
—¡No soy una tsundere, baka baka baka!—.
—Bueno, le prometí a tu hermana que las ayudaría con su problema. Después de todo, tengo métodos para arreglar ese problema—.
En ese momento, se pudo ver llegar a una chica ya desnuda al sitio y todos se la quedaban viendo. Ella quizás era la única que no tenía un delito que perseguir pero lo hacía para demostrar que amaba a Ryoku por ser el primero que la comprendió y además venía con alguien.
—¡Komi san!—exclamó Ryoku en shock.
—Deberías ser más familiar con mi niña, ahora que la hiciste tu amante deberías llamarla Shoko—se vio a la MILF atrás de una avergonzada y callada chica.
—Ay no puede ser—.
—Es un honor conocerlo, soy Shuuko Komi, la eterna viuda de los 17 años—alegó ella en un tono coqueto.
—¿Viuda?—.
—Es que mi esposo murió hace tantos años cuando Shoko chan era una bebé. No le hagas caso a eso, vine en persona a agradecer que mi hija hable un poco más gracias a ti, ella ha sufrido mucho y como su madre estoy agradecida—.
—¿Pero tenía que estar desnuda en este evento?—notaba Sasha que la mujer estaba buena.
—Ah, son pequeñeces. Haría lo que fuera por mi hija, incluso apoyarla en venir a este evento vergonzoso de jóvenes como yo—decía ella en un tono juvenil.
—Es tan amable, señor Ryoku. No me equivoqué en que usted nos ayudará—señaló Misha con un tono Kudere estilo Kanna que conmovió al sujeto.
—Tengo la sensación de que alguien usa mis encantos para atraer a mi papi—se veía a Kanna en el castillo con enojo.
—Tranquila, es inevitable—alegó Yugito que estaba en unas cosas que arreglar para la fiesta.
De vuelta, se podía ver llegar al sitio a la asesina retirada Yor que gracias a Ryoku pudo hacer una vida pacífica pero no sabía como pagarlo, así que se inscribió y lo encontró a tiempo.
—Señor Ryoku, corramos juntos—declaró ella sonriente.
—¡No, me va a explotar el cerebro de tanto nudismo adorable!—decía Ryoku con jaqueca.
—Yo veo que otra cosa va a explotar, no es que esté viendo abajo—señaló Sasha bien tsundere.
En otro lado, se podía ver a Shiro organizando lo último para que iniciara la carrera y notó que ya estaba listo todo. Konran estaba ayudando personalmente cuando ambos avistaron al mismo tiempo a dos chicas que no eran de la escuela.
—¿Son del reino ninja?—.
—Sí, oí que a las solteronas les ordenaron tener marido o mínimo tener descendencia—.
Era día de divertirse en la cama sin duda pero las maids del harén ya habían tenido suficiente de sexo estos días, fue tanto que todas se hallaban en tratamiento contra irritación anal y vaginal por días, así que el periodo de sequía terminaba hoy.
—Demonios, ¿seguro que es buena idea?—se veía a Shizune desnuda y cubriéndose como podía.
—¿Crees que tenemos opción? O regresamos embarazadas mínimo o nos despedimos de nuestro cargo—suspiró Yugao que realmente se veía enojada.
¿De que mundo venían? Del mundo original recolectado al último donde actualizaron a los personajes del Naruverso, así que ellas tenían 40 años pero luego de eso rejuvenecieron y estaban en sus 25 sin duda.
—No es como si alguien importante llegara a nosotras, tengo muy mala suerte con los hombres. A estas alturas podría volverme lesbiana—alegó Shizune sobre ello.
La situación de Shizune era que ya no creía en el amor o más bien, se había tardado tanto en presentarse que terminó peor que Tsunade. Sólo se conformaba con ser amada o no sentirse sola, no estaba feliz con su trabajo y aunque solo fuera una aventura de una noche, amaría a ese niño que pudiera engendrar de eso. Por otro lado, Yugao jamás superó a Gekko y se hundía más en su trabajo como asesina ANBU pero esa depresión patológica la estaba destruyendo, algo muy común en parejas de ninjas asesinados en batalla como le ocurrió a Konan.
—Buenos días, señoritas. Aquí hay espacio para dos más—dijo Shiro llegando con Konran.
—No se preocupen—dijo la pelinegra doctora.
—¿Quieren ir por un trago cuando termine la carrera? El castillo está lleno de muchas cosas—señaló Konran llevando la corona.
—Espera, tú eres—notó Yugao ese detalle.
—Sí, la reina. Él es mi esposo y soberano de los reinos—.
Las dos ninjas estaban en shock porque habían sido invitadas a tomar una copa por los dos reyes y eso era un golpe de suerte. Si conseguían quedar embarazadas o concertar una unión, podría ser beneficioso para la aldea.
—Gracias por invitarnos, lamento conocerlos así—decía avergonzada Shizune.
—Meh, es hora de comenzar la carrera—finalizó Shiro la presentación.
Así pues, se efectuó la carrera que era un espectáculo de morbo sin duda. Muchas en el sitio se preguntaban, ¿por qué demonios estoy haciendo esto? Para varias personas era un acto de castigo y para otros una de probar su valía. El evento terminó y comenzó la fiesta donde habían muchas sorpresas.
—Bienvenidas a nuestra morada, normalmente es más elegante. Siéntanse en casa—declaró la reina abrazando a una Shizune que no se sentía cómoda.
—Creí que los reyes eran más distantes con la gente y que este era un evento donde ellos disfrutarían de la vista, no que se mezclarían entre ellos—señaló Yugao yendo al grano.
—Eso suena aburrido, él sólo ver es la punta del iceberg—.
—Entiendo eso, un líder debe sufrir con su gente–sonrió la ANBU notando que era como un Hokage.
—¿Tienen algo que decirnos? Algo que debamos saber—preguntó Konran con los ojos brillando similar a Lucifer y Shizune que la vio escupió la verdad.
—Debemos buscar pareja por órdenes de nuestra aldea–.
—¡Shizune!—dijo alarmada Yugao.
—Ah, eso. Entonces tienen que hallar pareja, deben haber aquí mezclada más gente—.
—¿No están molestos?—preguntó Shizune con miedo.
—Eh, no. A veces ese es el principio de una buena historia erótica y romántica, pueden haber muchas posibilidades. Bueno, no importa. ¿Quieren que les ayudemos con ese trabajo?—empezó Konran a manosear a la pelinegra que se veía en shock.
—¿No ustedes están casados?—dijo Yugao con un sonrojo ante la escena.
—En realidad, si. Sin embargo, por ciertas libertades en la ley, mi esposa y yo amamos tener muchas concubinas. Aún no tenemos hijos, pero en el futuro planeamos llenar este lugar de lindos bebés—explicó Shiro sobre ello.
—Ya veo—.
Yugao sabía que los objetivos de ellas y los de los reyes eran afines. Ambos saldrían ganando y sólo sería una relación de interés y alianza. No era raro en la antigua Konoha pero el que ellas lo llevasen a cabo era real.
—Lo siento, Gekko. No puedo cumplir mi promesa de amarte por toda la vida—pensó Yugao y se podía verla llorando sin que se percatara.
—Eso es, llora—se oía hablar a Konran en lenguaje del caos en un tono inaudible al oído humano normal.
¿Qué es lo que decía Konran exactamente de forma que estaba generando un efecto devastador en ellas? Para Shizune que había leído sus recuerdos y por consejo de Shiro era: Déjate llevar, eres una mujer fuerte y no te mereces quedarte sola. Tsunade ya no manda en tu vida, te hizo demasiado daño y ahora nosotros cuidaremos de ti, aquí tendrás la familia, el romance y el bebé que quieres. Y en cuanto a Yugao que era el caso más difícil fue: Ese amor muerto jamás lo vas a recuperar, su alma se perdió en el vasto multiverso, ese vacío que sientes lo vamos a llenar otra vez, vas a amarnos como alguna vez lo amaste a él, solo será un bonito recuerdo más en tu vida eterna como la amante del rey, llora ahora y luego llorarás de alegría cuando ese niño venga a iluminar tu vida.
—¿Por qué lloras? ¿Estas bien?—preguntó Shiro viendo que ella se echó a llorar de la nada.
—Lo siento, son viejos traumas. Lamento que me vea en este estado—se limpió ella las lágrimas pero el joven la abrazó.
—Sí quieres llorar, hazlo. No te preocupes por eso, soy el rey. Llora en mi hombro, no te recriminaré—.
Yugao tenía años de no llorar, la paz del mundo ninjas generó que ella no tuviera más propósito en su vida pero tampoco quería optar por irse tan fácilmente. Era una mujer rota por dentro y no sabía como seguir adelante, pero ante su vista notó que detrás de un joven lleno de hormonas alborotadas habia un hombre de su edad cronológica sonriéndole con la sabiduría de un monarca que le daría esa solución a sus demonios internos.
—El rey es un hombre bondadoso, a veces todos se quieren aprovechar de su nobleza. Da la oportunidad a quienes lo han perdido todo de volver a empezar—.
Shizune veía esto y sonrió más tranquila porque era alguien de confiar. Era como el aura de un dios y tuvo una visión rápida de ella cargando en brazos a un bebé mientras que ella le sonreía con la cara de felicidad más grande, un vistazo a su futuro.
—¿Quieres ese futuro? Entrégate y no digas nada más—susurró Konran en un tono que la ninja se convenció inconscientemente de que iba a estar mejor así.
—Mi rey—.
En otro lado, se podía ver a Lucoa bebiendo alcohol y Nageru andaba viendo el partido, a lo que ella resopló porque ni en una fiesta dejaba de ver el fútbol.
—OK, se acabó—apagó ella la televisión.
—¡Oye, aún queda el segundo tiempo!—.
—Me tienes desnuda aquí y te pones a ver el partido, chingada madre contigo—.
—¡Pero quería ver el partido!—empezó a quejarse el sujeto.
—Mejor vamos a anotar gol a otro lado—se lo llevó la diosa y este entendió a lo que se refería.
—Mañana veo el resultado—.
En otro lado, se podía ver a Chusai en un trono especial y una alberca inflable estaba abajo en la parte inferior donde cuatro mujeres furrys competirian en una pelea de gel.
—OK, yo no quería esto. No soy un furro—.
—Pero yo soy una dragona—alegó Elma que le soplaba con una hoja.
—Y yo soy una slime—aseveró Solution sonriente.
—Touché, ¡pero no lo manifiesto abiertamente como el hincha de Cruz Azul!—.
Las tipas peleaban de forma tan agresiva y sexy que varios daban dinero y una mujer conocida por Chusai estaba ahí recabando el dinero.
—Apuesten quien será la ganadora, apuesten—se notaba a Nabiki Tendo desnuda con mente de tiburón.
—Ya decía yo que ella no estaba—.
—No me voy a meter a luchar directamente—alegó ella en un guiño.
En otro sitio, se podía ver a Hageshi en una especie de competencia con otros hombres mamados del sitio para ver poses griegas dignas.
—¡Oye, esto es una fiesta para disfrutar y haces un concurso de Jojos!—exclamó Mei enojada.
—Es arte griego—.
—Sí, ahora vas a empezar a participar en orgia gay—.
—OK, mejor renuncio—se bajó el sujeto del escenario.
—Mejor vayamonos de aquí. Estoy en celo—se declaró Iruru en su etapa de apareamiento.
—Haberme avisado antes—.
Monika escuchó y jaló la mano del sujeto en un ataque de celos por una extraña razón, a lo que las chicas de la biblioteca apoyaron la moción.
—Nunca dijiste que tenías novias—.
—Eh, se me olvidó—.
—Muy buen, niñita. Si entras al harén, para que lo sepas soy la alfa de acá—alegó Mei y luego de eso Iruru se volteó.
—No, yo soy la alfa—alegó ella.
—Siempre quieres que te haga gritar mi nombre, dragona lujuriosa—.
—Sí, Mei es la alfa—asintió la ultra tetona.
—¡Me niego, yo soy la presidenta y la alfa soy yo!—seguia Mokina tentando a su suerte.
—Sugiero que reserven la alberca de gel para que decidan eso—declaró Chisa que se metió en eso.
—Esa es una buena idea—asintió Hageshi saliendo de su modo Jojos y todas se lo quedaron viendo raro porque ahora su lucía como alguien normal.
—Guau, eres guapo—se sonrojó Yuri al ver al sujeto con cara de fuckboy.
—No quiero el puesto de alfa—dijo Monika hipnotizada.
—¿Eh, de que hablan?—volvió Hageshi a su cara de Jojo.
—No lo hagas de nuevo, te quiero así—declaró Mei que sabía que si Hageshi se volvía más normal, atraería más gente indeseable.
—¡Si, Iruru te quiere así!—se acercó ella.
—Seiko, mejor reservamos un jacuzzi privado y tengamos una orgia—propuso Seiko que quería llevar la fiesta en paz.
—¡Por eso te amo!—declaró Hageshi volviendo a su cara de fuckboy y Mei lo tapó entre sus pechos por el peligro que era eso.
—Decidido, hora de fiesta en el jacuzzi—.
—Soy la presidenta y debo tener mi opinión—empezó Monika a armar berrinche pero Mei le susurró algo al oído que calmó a la chica—¿Habla en serio?—.
—Sí, no quiero el puesto de alfa porque es cansado. Te gusta mandar como a mi, pero te enseñaré lo que sé. Fui líder de mi aldea un tiempo, tal vez mi experiencia te haga mejor—.
—Entonces quedo a sus enseñanzas, shishou—.
—Esas dos creo que ya armaron un trato—murmuró Itsuki con miedo.
—Sí, no me gusta nada—asintió Chizuru.
En otro sitio, se podía ver a Ryoku en una habitación y Misha estaba cabalgando en su miembro de forma salvaje mientras que Sasha tenía su trasero en el rostro del hombre dándole sexo oral. Ambas hermanas se besaban de forma lesbica y el hombre no podía creer que era la primera vez que lo hacía con dos gemelas. ¿Qué estaba haciendo ahora? Un ritual de dragones muy similar al Tamashi no Yugo donde unía mediante el sexo las almas de esas dos.
El motivo de esto era porque la vida de Misha peligraba porque ella no nació de forma natural sino que era un clon mágico de Sasha y en un día iba a fusionarse permanentemente con su hermana genética, así que se le ocurrió una buena idea.
—La unión de ambas se está llevando de forma espiritual, Ryoku genera que esa unión no se complete. Que conveniente situación—analizó Shuuko que veía esto.
—¿Cómo lo sabe usted?—preguntó Yor sobre eso.
—Estudié magia en línea—.
—¡Más, Ryoku, más, más!—se oía a Sasha sentir el placer máximo.
—¡Lléneme señor Ryoku!—decía Misha sonriendo ante esa energía que llegaba a su ser.
Ambas tuvieron un orgasmo y se podía ver como sus espíritus se mezclaban en el aire de forma astral y al revolverse la mitad regresaba a sus cuerpos, dando por terminado el ritual y cayeron noqueadas en la cama.
—Listo, terminé con ellas—.
—Ahora sigo yo—se encimó Shuuko queriendo experimentar esto.
—¿Está segura, señora Komi?—.
—Soy viuda y hablé con mi hija, esta es mi forma de pagar lo que ha hecho con mi hija—sonrio ella en un tono de lujira reprimida por años.
—Esta bien, este es su pago por traer a la vida a tan hermosa joven como Shoko—.
Este abrió sus piernas y Ryoku simplemente agregó magia dragón al clitoris de Shuuko, que recorrió cada punto G existente en el cuerpo de la MILF y está comenzó a retorcerse el placer, cosa que Yor y Shoko estaban en shock. El General Dragón decidió que al ser muchas waifus que atender, era mejor aprender atajos para no durar tanto con cada una y esta era su práctica.
—¡Ryoku, Ryoku, más rápido, más rápido, mamá quiere más, más, más!—.
Está seguía retorciéndose hasta que no pudo más y se arqueó para ser consumida por el más fuerte orgasmo de su vida y su cerebro no lo soportó, así que se desmayó de igual forma.
—¿Quién es la que sigue?—.
—¡Tú sigues!—empujó Yor de forma cobarde a Shoko que lucía nerviosa.
—Mejor las dos, quiero intentar algo—.
El sujeto tomó a las chicas y puso sus traseros frente a él, así que primero le metió el neoe dentro de Yor mientras que con el dedo masturbaba a Shoko de forma tan profesional que ella comenzó a sentir bastante placer.
—Que conocimiento tan peligroso, con esto dominaría cualquier mundo. Shiro, eres perverso—pensó Ryoku que recordó que el rey le prestó el libro Necronomicron de las artes prihibisas de Shub Niggurath sobre el sexo.
—¡Te amo, te amo, más, te amo!—decía Yor en tono de suplica.
—¡Aaaah, Aaaah, Aaaah!—se oía los gemidos de Shoko que era de pocas palabras.
—Cambio—.
Daba lo mismo la penetración que la dedeada, se sentía igual si era de esta arte tan prohibida y efectiva que dejaba en vergüenza al Kamasutra. Tan bueno era que en cinco minutos, las dos chicas estaban mojadísimas y en la cama desmayadas por el intenso placer mientras que Ryoku se hallaba satisfecho porque si que mejoró en el tema de la satisfacción a una mujer.
—Me pregunto como les va a los demás—.
¿Había algún dios del caos que faltara que no se resistiría a ir a esta fiesta? El único que no fue era Nyarlatothep, alias Lucifer Morningstar ya que no deseaba que alguien viera desnuda a su esposa, pero era tema de discusión aparte. Dicho esto, los gemelos de Konran también aprovecharon la oportunidad de ir al sitio y se la pasaban de lo lindo.
—Shiro san organizó una buena fiesta—.
—Sí, es bastante bueno—
Esto era similar en algunos aspectos a los rituales paganos donde ellos embarazaban de forma monstruosa a mujeres del culto y mataban a hombres que se los cogian, pero eso también es tema de otro día. Aquí solo eran unos nudistas que disfrutaban de una buena fiesta.
—Oh, miren quienes llegaron. Las cabras gemelas—se oyó a alguien que eso dos reconocieron.
—Ubbo, ¿Dónde está Shiro y mamá?—preguntó Yeb curioso.
—¿Por qué te refieres a Shiro como alguien extraño?—dijo Tenshi curiosa.
—Shiro es el amante de mamá—.
—¿Acaso ella no lo recuerda? Su padre es Shiro—reveló la diosa para la sorpresa de ellos.
—¡¿Qué?! ¡Nuestro padre es el fallecido dios Hastur!—exclamó Nug aterrada.
—Ese es el nombre divino de Shiro, idiotas. Ustedes tienen los mismos gestos de Shiro y manías, apenas los vi y supe quien es su padre—.
—¡¿Tuvimos sexo con nuestro padre?!—exclamaron ellos sorprendidos.
—Oh, eso es rico. Ya veo, entonces por eso a Shiro ya le da igual el camino de Monterrey. Su madre no lo recuerda pero yo si, en la guerra del caos, su madre tuvo sexo con Hastur y los engendró a ustedes. Si ahora adoptaron una forma humana es porque su alma está ligada a la de sus padres—.
—Mierda, entonces todo este tiempo él fue nuestro padre—maldijo Nug que ahora tendría que rendir pleitesía.
—No se lo tomen en serio. Hoy es día de tener sexo, diviértanse—.
Mientras tanto, se podía ver a Shizune montada en Shiro mientras que Yugao estaba sentada en la boca del rey y ambas mujeres le daban sexo oral a la reina mientras ella estaba parada, tanto por detrás como por delante.
—¿Qué se siente hacerlo con nosotros? Están llorando de la emoción, se les ve en las caras—decía Konran en un tono de superiodad pero tenía razón.
Las dos mujeres estaban llorando porque se estaban liberando de todo y seguían en lo suyo. Shizune iba más y más rápido hasta que sintió que Shiro se vino en ella, mientras que Yugao se arqueó al sentir el inminente orgasmo. El par estaba desfallecido en el suelo mientras que Konran no perdió tiempo y le comenzó a hacer unas tijeras a Shizune mientras que Yugao era penetrada por detrás mientras que ella estaba acostada contra la cama.
—Que rico culo tienes—decía este mientras se la fornicaba de forma excitante.
Yugao ya no pensaba en Gekko y en su vida pasada, todo eso quedaba atrás mientras más tiempo pasaba siendo follada de forma magistral. Por su parte, Shizune gemía más ante el sexo lesbico en que ella participaba y jamás pensó que fuera a sentirse bien.
—¡Mi reina, más, más!—.
—Ya te gustó, cumpliré tus deseos—.
De vuelta con los gemelos, estos se fueron de la fiesta a un sitio más porque no hallaban algo de su gusto y se veían decepcionados de que esperaron mucho para una noche excitante. Esperaron mucho por un evento que no les ofreció a algo que les interesara.
—Tal vez tuvimos las expectativas altas—.
—Sí, hermana—.
Era tan aburrido, los dos dioses del caos no tenían alguien con quien divertirse que los entretuvieran y es que tener sexo con cualquier humano era como comer todos los días la misma merienda, al final eso hartaba incluso si era tu comida favorita.
—¿No hay nadie quien nos entretenga?—se preguntó Yeb que estaba apático.
—Mito, ¿Qué estamos haciendo aquí?—preguntó un chico de 12 años desnudo con una hermosa joven de 18 años muy sexy.
—Vamos a divertirnos un poco, si sabes a lo que me refiero—.
Los gemelos alcanzaron a escuchar esto por el oído agudo que tenían y llegaron al área despacio, a lo que vieron como un chico peliazul muy jovencito estaba teniendo sexo con alguien que le llevaba varios años.
—Himuka, ¡más, más!—se veía a ella siendo penetrada contra un árbol mientras el shota gozaba de ese cuerpo tan sexy.
—Mito, Mito, esto se siente bien—.
—¿Estas pensando lo mismo que yo?—preguntó el hermano gemelo.
—Así es, pero lo dejamos para otro día. Pero dejaremos material de chantaje—empezó ella a grabar la escena para soltar la extorsión en algún momento.
Lo que había pasado es que Mito en algún momento cedió a sus instintos y no pudo evitar comenzar a amar a Himuka Hyuga ya que en sus genes estaba el sentir ese hilo del destino con el clon masculino de Hinata Hyuga. Así fue como ellos comenzaron a salir a escondidas pero disfrazaban eso como una amistad más inocente, repitiéndose la misma situación de la Hyuga del mundo shota a la inversa.
—Por fin, algo de diversión. Hay que preparar todo estos días—.
Al día siguiente se podía ver a Chusai todo lleno de rasguños con las chicas furras salvajes y de paso estaba cerca Nabiki que acariciaba un costal de oro que encontró cerca.
—No puede ser—suspiró este y es que este era el principio de todo su tormento.
—Dinero, dinerillo—.decía Nabiki soñando con la piscina de Rico McPato.
—Esa mujer es incorregible. Tsk, mi espalda, debo ir con el quiropráctico—.
Continuará…
Crisis en Tierras Infinitas Naruhina
Capítulo 37 La fiesta del Caos y el Orden
Mientras todos dormían después de la orgia, Shiro despertaba y estaba en la dimensión de la Nada donde su madre lo estaba esperando en una clásica fiesta de té. Hacía años que no lo llamaba pero siempre que lo hacía era por algo importante.
—Mamá, ¿por qué me llamaste ahora?—preguntó el hombre curioso.
—Bueno, he estado velando por ti desde aquí. Últimamente te has portado algo extraño—señaló su madre divertida.
—¿De que hablas?—.
—Tu moralidad humana se está diluyendo poco a poco, pareces más un dios griego en todo sentido de la palabra—sonrió ella ante lo acontecido.
—Ah, eso. Ni yo esperaba eso, creo que exponerme demasiado al caos que produce Konran me ha generado efectos secundarios—.
—Shub-Niggurath, estoy al pendiente de que ella es Konran desde el momento en que nos vimos. No solo eso, los dioses del caos, algunos de ellos están evolucionando—.
—¿Algunos? ¿En que momento?—.
—Los dioses del caos tienden a usar avatares para caminar en la Tierra que pisan. Es curioso que el ejemplo de Shub-Niggurath haya influido tanto en muchos avatares actuales—.
—Entonces tendré cuidado con ese asunto. Bueno, ya me voy—se iba a retirar Shiro pero su madre le tomó el hombro con un aura maliciosa.
—Aún no te vas, mi amor. Estoy muy sola aquí y te estoy dejando jugar en el multiverso, quédate un momento más—.
La mítica y desconocida Reina de la Nada como su nombre lo indica antes de ser madre no sentía absolutamente nada en absoluto, era una vigilante eterna del principio y fin de los multiversos que iban y se iban en un destello para ella siendo inmune al pasar del tiempo pero incluso alguien como la nada quería tener algo y así creó a su hijo.
Flashback…
—Un poco de suerte ultra divina, algo de omnipotencia, algo de carisma de los dioses—se hallaba la reina en una especie de laboratorio pero accidentalmente confundió belleza divina por perversión interminable y derramó también algo referencias—¡Noooooooo!—.
El objetivo original de la Reina Nada era fabricarse un modelo bien bueno y rico para que fuera su esposo, algo similar a lo que hizo Gea con la creación de Urano. Sin embargo, al terminar de forma aparatosa con su experimento en vez de un adulto terminó creando a un bebé normal demasiado risueño.
—¡Buaaaaah!—lloró el niño.
—¡No, quería mi modelo, no un niño!—.
Flashback fin…
Y así la Reina Nada termino siendo una madre ejemplar aunque no era su objetivo original. La mujer recordaba como su hijo era un bebé, luego un niño y al final todo un hombre, Ese vacío que sentía por ser la nada ahora fue llenado y todo su tiempo se iba en velar por él.
—¿En serio no te molesta que ande un harén y que mi esposa era la representación caótica de la lujuria?—.
—En realidad, buscaba eso precisamente. Cometí un error a la hora de crearte—sonrió ella avergonzada.
—¿Qué error?—.
—Es que te di perversión de más. Soy la Reina de la Nada, no del sexo—.
Flashback…
El que el hijo de la reina fuera un crío duraría solo unos años y este se hizo todo un hombre pero eso implicaba las necesidades que conllevaba. La diosa suprema no tenía la misma moralidad que los seres humanos y no perdió el tiempo en llevar las riendas del fierro pariente, así que hizo que descargara todo en ella, aunque llegó el momento en que no pudo más.
—¡Basta, para! ¡Aaaaaah, mamá ya está cansada!—.
—Mami, quiero más, más, mas—.
—¡Qué ya basta te dije!—exclamó furiosa ella y le dio con el único objeto disponible a su alcance, la chancla.
—¡Eso dolió!—.
—Esto es todo, a partir de ahora irá al multiverso del Caos y Orden y hallarás pareja, no… muchas parejas. ¡Mamá no puede satisfacerte, ya me duele! ¡Van varias billones de veces que me has hecho venirme!—declaró ella enojada por el dolor de caderas divino que tenía.
Flashback fin…
—¡¿Qué yo hice que?!—exclamó Shiro en shock.
—Aún me duele todo, me falta tiempo para que se me calme el dolor de culo—lloraba ella ante eso.
—¡Lo siento, no sabía nada!—.
—Aún tienes parte de tu perversión sellada. Lo bueno es que la chancla divina que yo creé cayó en manos de la más capaz del multiverso en ser mamá. Además no es casualidad que la diosa del caos de la fertilidad sea tu esposa, siempre estuvo destinado a suceder. Yo misma. Me aseguré de ello, es la que mejor contiene tu fuerza hentai—.
—¡No puede ser, ya no puedo burlarme de Ryoku por ser el norteño!—maldijo Shiro sobre ello.
—De hecho, esos días de pasión se crearon varios espíritus del orden y caos que cayeron contigo al multiverso para cuidar de ti, el espiritu zorro de la chancla acompañada de una cría, el espíritu dragon del fierro pariente, el furro salado azul, el bolillo atómico y varios más que aún no se revelan—explicó sonriente ella.
—¿Hay más generales?—.
—Sí, no recuerdo bien quiénes son. Con el tiempo lo descubrirás—.
—Chale—.
—Se acabó el tiempo, tienes que volver. Espero vernos pronto, tengo mucho que hacer. Si te metes en problemas, estaré al pendiente. Los Xeno Centinelas volverán mañana seguramente—.
—Ojalá, no quiero deber explicaciones a las chicas de esto—suspiró Shiro sobre ello.
—Sí, nos vemos pronto—.
Las actividades normales volvieron cuando ellos se fueron del reino y Sora aprovechó para hablar con cierta maid preferida del castillo: Natsu Hyuga.
—¿El concurso anual de la mejor maid de los reinos?—preguntó Natsu sobre el asunto.
—Así es, cada año se hace una especie de certamen corto sobre quien debe ser la mejor maid condecorada—explicó Sora a la Hyuga.
—¿Qué tiene que ver esto conmigo?—.
—Esto, la actual esposa de Lord Demonio Sirzechs Lucifer—mostró ella una revista de una mujer de cabello plata muy guapa.
—La esposa de un duque demonio, ¿es una maid?—.
—La mejor, bueno. Solo es una cosplayer que fue a la escuela de maids cuando su esposo se hizo con su cargo político actual y es una prodigio. Ella seguro va a venir a la fiesta—.
—Bueno, ¿en que entro yo en el asunto?—volvió a preguntar la Hyuga sobre eso.
—Ella carece de una cualidad para ser una mejor maid posible que tú si tienes: Formación de Geisha—.
—Eh, si soy una Geisha de formación original. ¿Tiene algo que ver con mi profesión actual?—.
—Una maid debe servir a su amo, pero también debe saber entretenerlos. Shiro sabe que eres la mejor de sus maids en este aspecto, deberías entrar a ese concurso—.
—Hmmm, no lo sé. Tengo mucho trabajo—.
—Tomate unos días libres, necesito que te entrenes para ir a ese concurso y ganarlo. No quiero que una maid cosplayer gane un concurso solo por imitar a una verdadera maid—.
—Bueno, es una orden suya. Iré a entrenar, no me esperen despiertas—se fue Natsu a empacar unas cosas.
Luego de eso, se podía ver a la maid en la mansión de los Hyuga y se hallaba sentada al estilo japonés frente a Hanamei Hyuga y sus hijas que fueron mandadas a llamar por el evento.
—Así que vas a competir por el título de mejor maid de los reinos. Es una inesperada sorpresa pero estoy seguro que vas a ganar—sonrió la matriarca Hyuga.
—¿Está segura de eso, mi señora?—.
—Eres una prodigio de las artes culinarias Hyuga, en cuestión de esa área no hay nadie que aprenda más rápido que tú—explicó la peliazul denotando esa área.
Incluso Hinata que era una experta ama de casa, se vio obligada a entrenar con Natsu desde su niñez para aprender a ser la esposa perfecta. La peliverde estaba decidida a ganarse ese título no sólo por su orgullo Hyuga sino porque Shiro la vería y no quería ser humillada frente a él.
—Las bases de maid y geisha ya las tienes bien aprendidas, no hay necesidad de enseñarte más. Incluso me superaste hace mucho tiempo, solo hay que acondicionar más tu cuerpo para las partes más difíciles—dijo la matriarca a la maid.
—Tengo pocos días, necesito la versión fuerte de acondicionamiento sin piedad—.
—Entendido, tomarás el entrenamiento de la seriedad—declaró la mujer con una sombra en los ojos.
—¿Entrenamiento de la seriedad?—volteó a ver Hanabi a su hermana.
—Es el entrenamiento de graduación de una maid de élite Hyuga. Fue bastante duro cuando lo hice—.
El entrenamiento consistía de tres fases: Descargas eléctricas ante la menor señal eléctrica de desconcentración, golpes ante el mínimo movimiento innecesario y la parte más difícil era la cascada con temperatura bajo cero.
—Ninguna golpe o descarga, la mente de una maid debe estar en total claridad en todo momento. Incluso ahora, Natsu supera su récord anterior, cada segundo aprende más y ha alcanzado su límite humano—.
La cascada estaba en temperaturas bajo cero y caía con toda su fuerza hacia la mujer que mantenía sus ojos cerrados mientras que su cuerpo empezaba a manifestar hipotermia y calambres muy severos.
—Natsu, recuerda esto. Debes encontrar tu propia doctrina maid, has seguido las enseñanzas de tus ancestros pero debes darle tu propio toque, solo así hallarás tu doctrina especial—recordó ella las palabras de Sora.
En ese instante, la chica abrió los ojos que eran color azulados y su cabello era más brillante que antes, a lo que dejó de sentir solor y la cascada rebotaba con su aura.
—Lo consiguió, la Doctrina Servicial—dijo Hanamei impresionada.
—¿La doctrina legendaria de las maids y geishas?—volteó a ver Hinata.
—Esa misma, jamás pensé verla en alguien mientras estuviera viva. Surge muy raramente, si Natsu lo alcanzó este concurso ya tiene ganador—cerró los ojos la matriarca.
En otro lado, Tenshi y Shiro hablaban de varios temas en privado y el más importante era la confesión de ser la autora intelectual de muchos eventos de lo que había pasado.
—¿Así que tu eres Ubbo-Sathla y me has estado jodiendo con varios de los villanos que nos hemos enfrentado?—se veía molesto a Shiro.
—Si—.
—¿Creaste a una Sakura Otsutsuki sabiendo que me molesta?—.
—Si—.
—¿Fuiste capaz de clonar a Riki y a un Lucifer para experimentar con los generales?—.
—Sí—se veía avergonzada a la chica.
—¿Los eliminaste?—.
—No queda huella, ellos ya no están estorbando—admitió ella en un tono culpable.
—Esto no sale de aquí, si te descubren te van a castigar bastante—le dijo este muy serio.
—Lo siento mucho, es que me sentía sola—susurró ella en un tono de niña consentida solitaria y Shiro solo suspiró para acaririciar su cabeza.
—¿En que momento te obsesionaste conmigo como diosa del caos?—.
—Estás presente en muchos mundos de Naruto a lo largo de tus vidas. Es mi mundo preferido a conquistar, él querer tener tu ADN era algo que despertó mi interés. Supongo que no soy distinta a Shub—explicó ella en un tono de melancolía.
—¿Por eso te cae mal Konran?—.
—Odio no ser la primera en tu vida, incluso tome un avatar como tu prima. Siempre la prefieres a ella—se sinceró ella pero le dieron un golpecito para que se calmara.
—Oye, no seas tan dramática. ¿Desde cuando ustedes son así? No, espera, si que son dramáticos todos ustedes. Hacen una guerra eterna porque su creadora no los quiere, si yo estuviera en esa situación haría mi vida lo que quisiera—alegó el hombre su filosofía.
—Siento haberte causado problemas—.
—Bueno, seguimos siendo primos o no, ¿verdad? Ya lo pasado pasado y eso no me interesa—declaró el hombre dejando todo atrás.
—Shiro—.
—Mejor volvamos al palacio—.
—Solo quiero una noche, una noche a solas, jamás me has dado una noche para mi—le susurró ella en un tono de que de verdad lo necesitaba.
—Bueno, ya no puedo ser más norteño—.
Así fue como Tenshi o más bien Ubbo-Sathla se unió oficialmente al harén de Shiro Yoku, algo que jamás se pensó que pasaría en los inicios del multiverso. ¿Estaría feliz Konran de esto? No al principio pero tarde o temprano esas dos olvidarían sus diferencias, después de todo eran diosas del caos con rangos parecidos que adoraban algo más que solo ellas mismas.
Más tarde, se podía ver a la mujer yendo a eliminar la evidencia de lo que había hecho y se podía ver a miles de millones de Sakuras Otsutsukis en contenedores monstruosos en un planeta desconocido fuera del multiverso.
—Lo siento pero si siguen vivas, hoy a ser regañada. Adiós para siempre—declaró la diosa y con un poder arrasador todas las copias fueron eliminadas de la existencia.
—Listo, falta la Riki alterna y el Lucifer Morningstar cricoso—dijo ella buscándolos en el espacio-tiempo.
Querida jefa:
Hemos decidido abrir un bar en uno de los mundos, nos va mejor así. Encontramos a una Shiori, renunciamos. Por cierto, ¿por qué el Narusaku no es canon en ningún mundo? Como sea, nos irá mejor donde estamos. No nos busquen.
Atentamente…
Riki Morningstar.
Posdata: Me casé en las Vegas.
—¡Esos Inútiles se escaparon! Sabía que no debía clonar a Riki, es igual de impredecible que su otro yo. ¿Cómo que encontraron otra Shiori? Bueno, no quiero saberlo—finalizó Tenshi-Ubbo su búsqueda.
Pasaron varios días de eso y a final de cuentas se llevó a cabo la fiesta en el castillo contando con muchas celebridades de los reinos y muchos dioses que aún gobernaban los cielos y dimensiones vecinas. Sin embargo, como evento preliminar se haría el evento de las mejores maids de los reinos.
—Buenas noches querido publico, soy Sora, la asistente del rey y yo conduciré el programa de hoy. Esta noche se dará a conocer la maid del año donde muchas competirán por el triunfo—.
Varias chicas estaban en el certamen pero la favorita de muchos ahí era la esposa del duque del infierno y reina de ajedrez demoníaco Grayfia Lucifuge que tenía 329 certámenes ganados. ¿Cómo se podría vencer a alguien tan experimentada como ella?
—Buenas noches, soy Grayfia Lucefuge, estoy a su servicio esta noche—declaró ella en un tono servil y todos los hombres quedaron enamorados.
Justamente se retiró ella, Hanamei tomó el micrófono para presentar a su protegida y todos vieron a la MILF en el escenario que iba a dar su presentación.
—Buenas noches, damas y caballeros. Quisiera que dirijan su atención al noroeste—dijo la Hyuga en tono de presentadora profesional.
En ese instante, los espectadores vieron a la derecha en vez de la izquierda y Hanamei se enojó porque la gente era de verdad estúpida.
—Al otro lado, imbéciles—declaró la mujer con enojo y todos vieron al lado correcto—Ahora verán llegar a la maid más terrible, terrible, tan poderosa y magnífica que tenerla de criada no la merecerían los dioses, si sufren de miedo es mejor que se vayan de acá—.
—¡Ay que miedo, yo me voy!—dijo Hageshi que no quiso arriesgarse.
—¡Muy tarde, ahora contemplen a la coloso presente!—declaró la matriarca Hyuga y entró en el sitio una maid ultra mamada con el traje bien curioso—Esta muchacha grandota trae a la verdadera competidora, Natsu Hyuga—.
Grayfia que se sentía la ganadora miró a la maid Hyuga presente y era sin duda un verdadero peligro. Esa postura tan rígida y sin movimientos innecesarios, su mirada inexpresiva mientras cerraba los ojos en total armonía mientras que logró caminar a la pista.
—¡Cuanta elegancia! ¡¿De donde es ella?!—exclamó Sebas Tian en shock.
—Natsu Hyuga, maid del palacio real. Es su debut—explicó Yuri Alpha bastante sorprendida de lo que veía.
Las maids que conocían a Natsu sabían quien ganaría pero había alguien que tenía el orgullo bien herido y Yuri se dio cuenta al notar su rostro de enojo consigo misma.
—¿Pasa algo, Nabe chan?—.
—Llevo un tiempo conviviendo con ella, es muy buena en lo que hace pero jamás pensé que está a otro nivel. Bajé la guardia, ella es una maid completa en todo aspecto—reconoció la maid de batalla que la chica era sin duda una prodigio en esa arte.
—Natsu chan, mi avatar más especial—sonrió Konran que veía que la mujer estaba dando mucho de que hablar.
La maid entró en la pista con un paso perfecto y tomó el micrófono con una delicadeza digna de una mujer de su categoría mientras todas las miradas se posaban en ella.
—Buenas noches, soy la maid y dama de compañía especial Natsu Hyuga. Vengo a ganar este concurso y llevarme el trofeo para mi amo—declaró la chica con un fervor y tranquilidad dignas que dejó cautivados a todos.
—Ahora la primera parte del concurso es un simple acto de servicio a su amo—dictó el conductor.
Todas pasaron hasta que llegó el turno de Grayfia que lo hizo muy bien. Su esposo y ella hicieron algo que era digno de la nobleza demoníaca que se llevaba un 10 sin duda, pero nada fuera de este mundo.
—Ahora es el turno de Natsu Hyuga—.
El rey estaba sentado y se veía llegar a la maid que servía su té de forma sexy al sujeto y este veía como sus pechos se acercaba de forma elegante y sexy.
—Mi señor, aquí tiene su té. ¿Desea algo de entretenimiento?—se oyó a la mujer en un tono de servidumbre muy capaz.
—No, gracias. Solo quédate conmigo—.
—Permítame sentarme—dijo ella sentándose en las piernas de Shiro mientras que el sujeto la colocó y su cabeza descansaba en su hombro.
—Lo haces bien, Natsu—le susurro el rey a su maid.
—Quiero que se sienta orgulloso de mi—.
—Ya lo estoy—.
—¡Eso no se hace como maid!—exclamó Grayfia en shock total al ver eso.
—No es falta, una maid si no es casada puede prestar esos servicios de placer a su amo—explicó las reglas Sebas Tian viendo como la chica estaba en una relación amo-sirviente en extremo íntima.
Siguiente situación: Una maid debe consolar a su amo porque este fue rechazado por el amor de su vida.
—Amo, ¿Qué fue lo que pasó?—preguntó Grayfia en su simulación.
—Mi pretendiente me rechazó, no sé qué hacer—empezó a llorar su amo como dictaba el guión.
—Sé que puede sobrellevar esta mala situación, usted debe salir adelante—declaró ella con un tono cabal y formal.
Fin de la simulación…
—Es el protocolo de una maid, esa respuesta es la que esperarías de una sirvienta común en esta situación—declaró Sebas Tian ante ello.
—¿Cómo lo hará Natsu?—se preguntó Yuri viendo interesada a la Hyuga.
Simulación de Natsu…
—Amo, ¿Qué fue lo que pasó?—preguntó la maid a Shiro que estaba actuando.
—La chica que me gustaba me rechazó—dijo el hombre deprimido.
Ella no dijo nada y Shiro vio con incredulidad y el resto del público también como es que Natsu bajaba de forma tan sexy sus bragas al suelo y ahora las tenía en su mano para dárselas a su amo.
—Tomelas, mi señor. Asi se sentirá mejor—.
—Eeeeh, no estoy tan mal—dijo el sujeto que veía a un montón de vírgenes bastante agitados en el público.
—Amo, si ella no te ama es su problema, yo puedo ser tu novia. No necesita a nadie, puedo entretenerte—sonrió ella en un tono muy coqueto y seductor que no daba lugar a dudas.
Fin de simulación…
—¡Eso rompe la barrera amo-maid! ¡Es demasiado personal!–exclamó Grayfia bastante acalorada por lo que vio.
—Demasiado atrevido pero no pierde la elegancia—declaró Sebas Tian acomodándose los lentes.
—Necesito hablar con ella—también se acomodó Yuri sus lentes en señal de interés.
—Igual yo—secundó Nabe ante ello.
—No puedo creerlo, Grayfia esta perdiendo—se veía asustada a Rias porque ese título era importante para ella.
—¡Vamos, yo apoyo a la mujer de ojos blancos!—dijo su peon Kabe.
—¡Tú cállate, no te pago por esto!—.
—No me pagas, eres bien negrera—.
—¡Kabe!—.
Bastante de la realeza demoníaca estaba ahí y veía como la mejor perdía de forma miserable contra una humana. ¿Qué clase de ser era Natsu Hyuga?
—Valorando los puntos de criterio y ante la percepción del público, la ganadora indiscutible del evento es Natsu Hyuga—declaró Sora animada.
—¡Aguanta Grayfia!—intentó detener su esposo pero ella perdió la cabeza.
—¡No, me niego a aceptar esto! ¡Yo soy la mejor maid, soy noble y servicial! ¡Ninguna nlvata humana me va a superar así de simple!—reclamó ella su trono pero Natsu ni se inmutaba.
—Contrólese, señora. Esta avergonzando a su amo—.
—¡Soy la heredera Lucefuge, te reto a un duelo de maids!—declaró la demonio con un guante blanco.
—Oh oh—.
—De acuerdo, ahora mismo—se quitó Natsu su uniforme de maid estándar y ahora vestía un traje de batalla muy similar al de Nabe que ella se sorprendió porque era un homenaje a las Pleiades.
—¡Nadie me quita mi título! ¡Nadie!—.
En ese instante, se podía ver a la demonio sin poder tocar a la mujer y es que era como una pared invisible que las separaba. Los ojos de Natsu brillaban violentamente y Grayfia sudó frío porque no sólo era una maid formidable sino que era demasiado poderosa para ser una humana.
—Así que ese es tu poder, que pena. Una maid que no puede defender a su amo, no es digna de ser una sirvienta—.
La peliverde simplemente hizo un toque a un punto del cuerpo del cuerpo de la maid que la noqueó al instante y los Hyuga presentes lo reconocieron como una técnica del Puño Suave mejorado a un nivel superior.
—Lo siento, me llevo a mi esposa. Voy a hablar con ella, por lo común es calmada—se disculpó Sirchetsz con el rey que parecía divertido.
—No se preocupe, entiendo lo que pasó. Ahora estoy más orgulloso de mi propia maid, espero que su esposa mejore más—dijo Shiro sonriente.
Los demonios se retiraron mientras que Lucifer se reía de que estos eran muy débiles a comparación de antes pero no dijo nada al respecto.
—Insectos de clase baja—.
—Deja las imitaciones del príncipe saiyajin—murmuró Riki ante eso.
Así inició la segunda etapa de la fiesta y Ryoku ya había visto a alguien que se encontró hace varios días. La pelirroja anaranjada de la tienda de Rarity y quería averiguar su nombre porque desprendía un aura divina bastante fuerte.
—Buenas noches, señorita. Que bueno que la veo—.
—Ah, hola—.
—¿Cómo es que te llamabas?—.
—Hestia—.
—¿Cómo la diosa?—.
—Soy la diosa de hecho—.
—¡¿En serio?! ¿Es cierto que eres otaku?—preguntó Ryoku emocionado.
—¿Quien te dijo que soy otaku? Bueno, si lo soy—.
—¡Yo amo el anime!—.
—Espero que no seas un posee solo para llamar la atención—alegó ella con reserva.
—He visto cada capítulo de One Piece—declaró Ryoku orgulloso de eso.
—¿No te duermes? Tienes mis respetos—.
Así ellos comenzaron a platicar en la fiesta de muchos temas y a lo lejos se podía ver a una chica de cabello plateado Kudere que le hizo señas a una mujer de aspecto similar pero con gestos tsunderes.
—El General Dragón está ahí—.
—Esta con la diosa del hogar griego. Esa zorra mojigata es una amenaza, localiza a la General Kitsune ya que le puede interesar el sucio secreto que ella guarda—señaló la hermana mayor tsundere.
—No tardo—.
Mientras tanto, Ryoku y Hestia hablaban bastante de todo un poco sobre animes y cosas otakus por el estilo. Es como si fueran almas gemelas y eso le aterraba a Ryoku porque algo andaba mal, no podía ser la waifu perfecta hasta que salió una charla.
—¿Y terminaste de ver Naruto?—preguntó la pelirroja.
—Sí, la serie me encantó con todo y guionazos—.
—Sí, lo único que no me gustó es que Naruto terminara con Hinata, debió estar con Sakura o Ino—alegó ella en un tono hater bien marcado y Ryoku no estaba enojado por esto, sino aterrado porque las orejas de Riki oyeron todo y se acercaba lentamente.
—No lo digas—.
—¡Es que fue el peor guionazo, Hinata debió morir, no Neji! ¡Quería mi NejiTen!—.
—Calla si quieres vivir—.
—¡Lo peor son sus hijos, Boruto es el peor hijo del mundo y no hablar de la rata de cabello azul! ¡Los hijos Narusaku serían mejores!—seguía ella y ahora no solo Riki estaba ahí, sino que Hinata estaba atrás de Hestia con una mirada asesina.
—¡Basta Hestia!—decía el pobre Ryoku temiendo por su vida y Hestia se jactaba de su opinión peudosuperior.
En ese instante, Hinata y Riki tocaron los hombros de la mujer que sentía el más puro terror al ver el instinto asesino de ese par y la mirada de sed de sangre de la kitsune era sin duda espantoso, pero la que estaba peor era Hinata que no iba a dejar que nadie se atreviera a criticar a sus retoños.
—Así que eres una Narusaku, ¿eh? Creí que esa plaga se había extinto—señaló Riki muy enojada pero con un tono dulce tan enfermizo que daba terror.
—Así que eres una hater mía, te permito que me degrades lo que quieras pero no metas a mis hijos en esto, insecta—se oía a la peliazul como a cierto príncipe saiyajin.
Una cosa era odiar a un personaje pero tenerlo de cerca y que te viera con sed de sangre y el hecho de que era ahora tan fuerte que le podía patear el trasero, eso era una mala señal de que le iba a ir muy muy mal.
—Ryoku, ¿Qué te dije acerca de emparejarte con la basura?—preguntó Riki que no deseaba que alguno de los harenes se corrompiera con una fan del innombrable.
—¡No sabía que era de ese clan!—.
—No te preocupes sobre eso, hay que adoctrinarla simplemente—.
—¡Esperen, soy una diosa! ¡No me pueden hacer esto, tengo mis preferencias! ¡Sueltame, juana asquerosa! ¡Sueltame, amante de las tetas locas!—empezó a forcejear la diosa griega pero eso fue suficientemente para que Riki le diera un chanclazo.
—Soy tu superior, diosa del hogar. Llámame General Kitsune, gata igualada—.
—Señor Shiro, una de las chicas del harem de Ryoku resultó ser una del innombrable. ¿Qué se hace en ese caso?—llamó la Hyuga a Shiro.
—Simplemente debe recibir el adoctrinamiento especial a prueba de Narusakus y haters del canon—.
—Entendido, me la llevo—declaró al Hyuga teletransportando a la diosa a un sitio especial.
—Ahí se va mi noche especial de conquista—murmuró Ryoku con depresión.
—Tienes a un montón de waifus, no pierdas el tiempo con ella, no hasta que recalibremos su cerebro. Tal vez un buen desarrollo funcione—declaró Riki con la máscara del Duende Verde puesta.
—OK, solo avísame y no sean tan duras con ella—.
—Los innombrables son demasiado tercos, no me pidas imposibles—.
—No puedo negar eso—.
Aunque no podía negar que Hestia requería ser convencida de que estaba en lo incorrecto, estaba deprimido porque su cita no se efectuó y Riki se sentía algo mal por eso.
—¿Estas bien?—.
—Hoy he perdido más de lo que puedes imaginar—declaró Ryoku Thanos depresivo pero notó que una chica albina que este conocía perfectamente pasó por ahí y se recompuso—Pero no es tiempo de lamentos. Nos vemos—.
—OK, creo que algo bueno pasó—.
¿A quien había visto Ryoku que se olvidó de lo ocurrido con Hestia? A una chica muy especial que él admiraba mucho, Misha Necron. Ella andaba con un vestido de gala y con su clásica cara Kudere que la identificaba como ella.
—Hola, ¿Qué te trae por acá?—preguntó Ryoku bastante sorprendido de su llegada.
—Mi general, es un gusto conocerlo. Es que venía a la fiesta por el evento principal de la noche—.
—¿Evento principal?—preguntó el sujeto sobre eso.
—La milla al desnudo—.
—¿Espera, que?—.
—El rey Shiro mandó un ultimátum a las familias reales que desearan el perdón real. Todos los estudiantes que los degradaron y que deban recuperar el honor perdido, participarán en el evento exclusivo nudista. Mi hermana mayor está cerca de aquí, no quería pero la obligaron—explicó la chica acerca de eso.
—Shiro, eres un hijo de tu… espera, no es tan malo. Eres diabólico, ¿vas a entrar?—preguntó el sujeto sonrojado ante la idea.
—Sí, ¿usted se va a soliradizar conmigo? Es tan amable, por eso dicen que es el. Más noble de los generales. No me importaría que me viera desnuda si usted corre conmigo—.
—Eso es un hecho—.
En otro lado, Riki recibió un mensaje de Shiro mientras comenzaba a torturar a Hestia que decía que pasara lo que pasara no llegara a la fiesta porque comenzaba lo hot y le había dado orden a su círculo cercano que no se viniera a parar, implicando a la familia Uzumaki, Shiori y Lucifer.
—¿Por qué siento que es algo estúpido?—.
—¿Ya oíste? Van a organizar un evento al desnudo en el castillo, sería mejor que no fueras o estás obligada a enfrentar las consecuencias—explicó Lucifer entrando con una Shiori aliviada.
—OK, nadie sale de aquí—.
—Uf que bueno, que están todos. ¿Espera, y Yuna?—se podía ver a toda la familia Uzumaki menos a ella.
—¿Y Genji?—notó Shiori su ausencia.
—Oh oh—.
Yuna se había separado de su familia porque quería divertirse pero Genji fue buscarla y ya era demasiado tarde para huir.
—Oye, ya es tarde. Tus padres ya se fueron—.
—Me puedo cuidar sola, además te tengo aquí—alegó ella que estaba en su etapa rebelde.
—Sí, pero…—.
—¡Ahora pasen todos a la explanada!—se oyó a Sora anunciar bastante animada.
—¿Explanada?—.
El par de primos se fueron a donde les indicaron y no se imaginaban lo que se aproximaba. De un momento a otro, Shiro se paró frente a todos y empezó a dar un discurso curioso.
—Bien, como su rey soy muy generoso para perdonarles la vida. Sin embargo, no quiere decir que merezcan un castigo. Este evento dirá hasta donde están dispuestos a llegar por el perdón de la corona y la preservación de sus vidas. Así que doy por inaugurada la carrera al desnudo—declaró el sujeto de forma oficial.
—¡¿Qué?!—exclamaron el par en shock.
En ese instante, todos se comenzaron a desnudar para la vergüenza de ellos y ellos entraron en shock ya que querían huir pero no podían.
-Oigan, ¿ustedes por que no se desnudan?—se veía a un sujeto y Yuna estaba roja al verle el nepe.
—¡No quiero, debo salir de aquí!—.
—Demasiado tarde, niños. Este lugar ahora tiene una barrera que no les permitirá irse hasta que completen la carrera desnudos—se oyó una voz conocida.
La maid por excelencia Natsu Hyuga se acercaba a ellos y ya estaba completamente desnuda, aunque se hallaba algo sonrojada porque era algo vergonzoso sin duda..
—¡Nos van a matar si estamos aquí!—exclamó Genji que no podía evitar tener una ereccion al ver a la mujer frente suyo que estaba bien buena.
—OK, escuchen. Son ninjas, deben dominar cualquier situación, incluso algo como esto. Estén cerca de mi, yo los protejo de gente indeseable pero deben quitarse la ropa—.
Este sería una noche de la que nadie debía hablar si no querían que Riki los matara aunque esto sin duda sería algo que a ambos primos marcaría un antes y después en su relación. Los dos se desnudaron poco a poco y Genji notaba que las tetas de Yuna eran enormes para su edad, como buena Hyuga y bufeada por sus mejoras genéticas, además de que tenía muy buen culo. Por su parte la pelirroja no podía evitar notar que su primo ya era todo un hombre allá abajo y apenas podía verlo a la cara porque quería ver más.
—Estaré cerca de ustedes, no pienso permitir algún evento del que se arrepientan. No me lo perdonaría, después de todo son Hyugas a mi disposición—sonrió la peliverde tomando los hombros de los jovencitos.
La carrera había comenzando y se podían ver bastantes frentes de perspectivas. Primero se podía ver a Yuna y a Genji corriendo lo más rápido que podían pero de reojo ellos contemplaban en cámara lenta lo sucedido. Las tetas de Yuna iban rebotando y ella notó que el pobre Genji tenía una tremenda ereccion que la hizo sonrojarse aún más porque se meneaba como péndulo de reloj.
—No mires, no mires, no mires, ¡estoy mirando, es una anaconda!—pensó ella en shock y Natsu se reía porque esos dos apenas estaban descubriendo su erotismo.
—Ya vamos a terminar la carrera—.
Apenas cruzaron y los dos celebraban sobre que ya podían irse de ahí, siendo esto una mala anécdota a recordar pero la realidad es más cruel si el que organiza todo era Shiro.
—¡Al fin terminó! ¿Dónde está nuestra ropa?—preguntó Yuna toda inocente.
—¿Quién dijo que esto terminó?—sonrió Natsu ante ello.
—¿Qué?—.
—La carrera sólo era el evento inaugural, vamos a divertirnos esta noche—.
—¡Noooo, ya me quiero ir a dormir y olvidar esto!—exclamó la Uzumaki.
—Créeme que iras a dormir en un rato, solo sé paciente. No sé separen de mi—.
Así dio inicio a la siguiente parte de la fiesta y se podía ver que había una buena borrachera entre varios grupos a lo que Natsu los llevó a una zona más calmada mientras que pasaban los minutos.
—¿Esto es lo normal con el rey? Riki nos advirtió pero no pensé que fuera tan pervertido para hacer esto—señaló Genji que no podía calmar su elección.
—Se está conteniendo aunque no parezca. Esto es muy leve a lo que podria hacer, tienen suerte de que no sea una orgia—.
—¡¿Qué?!—.
—Como dije, esta siendo muy suave conociéndolo—.
Más tarde, se podía ver llegar a Ayame y Honoka en las mismas condiciones ya que eran las maids del castillo y notaron que estaban los dos chicos con Natsu.
—¿Se quedaron atrapados aquí?—preguntó Ayame sorprendida.
—Sí, aquí los cuido—.
—Hay un problema, la barrera no podrá desactivarse si no hay sexo de por medio. Fue un cambio de último momento de la reina—explicó Honoka con pena de eso.
—¡No, no puede ser!—exclamó Yuna más avergonzada.
—Descuiden, si es solo sexo, háganlo entre ustedes. Es mínimo entre dos, además se gustan así que no hay problema—sonrió Natsu ante esa situación.
—¡Aún soy muy joven para esto!—.
—Como dicen por ahí, edad para matar, edad para coger. Pobres niños, quedaron atrapados—se veía llegar a Anko en su esplendor y a Genji lo torturaba esa ereccion.
—Lo malo es que Naruto va a matar a Genji por profanar a su hija si se entera de como se sale del lugar. Esto queda en secreto—declaró Tayuya que sentía pena por esos dos niños de mamá.
Luego de eso, se podía ver a la reina desnuda con una corona mientras anunciaba una especie de evento para parejas mientras que seleccionaba a la vista quienes entrarían y notó a esos dos chicos con las kunoichis, a lo que sonrió malvadamente.
—Ahora el siguiente evento será sexo oral entre primos. Ustedes dos, son los elegidos—apunto ella con las luces a esos dos para su horror.
—¡No, no quiero!—dijo la pelirroja aterrada.
—Serán leyendas a partir de ahora como los norteños Hyuga. Suban, es una orden de su reina amada—declaró ella en tono malvado.
—Lo siento, ya no puedo hacer algo al respecto—maldijo Natsu sobre ello.
—Tranquilos niños, es solo una mamada. Yo las he hecho varias veces—declaró Anko en tono muy sexy.
—¡Es vergonzoso y además hay demasiada gente viendo con morbo!—.
—Este es el evento suave, Konran les está ayudando a salir pero con un alto costo sin demasiadas consecuencias—notó Honoka que era la más sabia de ellas ahí.
—Yuna, si tu no quieres…—.
-Genji, ¿Acaso tenemos opción? Somos ninjas, nos entrenan para este tipo de cosas, sé que mamá y papá me intentan proteger de estas cosas pero ahora tenemos que irnos como podamos. Es solo una misión mas—se mentalizó Yuna apenas aguantando las ganas de salir corriendo.
La vida tan hogareña de la pelirroja le hizo olvidar lo cruel que podía ser el mundo y esas memorias de cuando su hogar desapareció venía a su cabeza, ella era una sobreviviente, una que podía superar lo que sea, incluso una cosa tan vergonzosa como esta.
—¿Son primos de verdad?—.
—¿Es la amiga de la presidenta estudiantil?—.
—Que crack—se oía a un norteño de closet.
El estar en una especie de plataforma alta siendo vistos por muchos era sin duda demasiado vergonzoso y Shiro que estaba echando relajo notó que estaba pasando. Konran era demasiado astuta y esta era la única forma de que eso dos se podían irse lejos a una zona más segura en lo que el domo se iba.
—¡Chupa, chupa, chupa!—se oía al público en coro movidos por el morbo.
La pobre Yuna estaba de rodillas contemplando el nepe enorme marca Hyuga que su primo se cargaba y Konran se acercaba para darle un consejo a la chica.
—No pienses en los demás, solo concéntrate en lo tuyo. Una chica que ama a alguien no debe importarle estos detalles, solo has que se vuelva loco por ti—.
La chica quedó en estado de shock y se movía hipnotizada por el hechizo de la diosa del caos del sexo. Sólo era una mamada, sólo eso, esa era su mentalidad mientras se la chupaba a un Genji que experimentaba la fantasía de muchos de sus sueños húmedos. Él admitía que estaba atraído a su prima y no quería demostrarlo porque era inmoral pero ya no aguantó más y comenzó a llevar el ritmo del cabeceo de Yuna que lo miraba con ojos de ahegao.
—¿De verdad se lo está haciendo?—se veía a los presentes en shock.
Genji era terriblemente impopular en la escuela pero desde ese día eso aumentaría porque Yuna era codiciada entre los estudiantes y además tenía los huevos de tener algo íntimo con su prima.
—Me vengo, no puedo, me vengo—.
Este se vino en la boca de la chica y su cara estaba llena de semen, siendo una de las mayores fantasías del adolescente norteño calenturiento. Así terminó el evento y ambos fueron llevados por instrucciones de la reina a una habitación especial.
—Lo hicieron bien, en especia tú Yuna. Podrán quedarse aquí toda la noche, nadie entra aquí así que no se preocupen por esos detalles. Su ropa será devuelta en la mañana, lo que pasa en el castillo se queda en el castillo—les dijo la maid Natsu que sabían que esos dos ya rompieron una barrera de la que ya no había vuelta atrás.
Ellos se encontraban en una habitación y Genji no sabía que más hacer, pero notó que Yuna había cambiado su mirada a una más calculadora y su cabello rojo ahora tenía mechones blancos, que hacían juego como un zorro de Inari.
—Genji, creo que debemos aprovechar esta situación—se acercó ella para empujar al sujeto a la cama y quedar encima de él.
—¿Pero de que hablas?—.
—Sabes que la única forma de salir de acá es por el sexo. Ahora estamos solos, nadie nos puede interrumpir—declaró la chica empezando a besar al hombre.
—Pero…—.
—No te contengas, no quiero arrepentimientos. Te amo, has lo que quieras conmigo. Solo lo haría contigo y nadie más—.
¿Qué significaba el cambio de Yuna? Era simple, cuando Konran le habló generó una mezcla de la personalidad de Kaguya oculta con la humana para generar una amalgama más saludable y así ambas coexistieran en un cuerpo a la vez.
—Vamos a hacerlo, no tengas miedo. Si algo más pasa, quiero que me hagas tu mujer, tu esposa, llévame a tu rancho, no tengo miedo a nada—sonrió ella ante lo que iba a pasar.
—OK, luego no te quejes—.
Volviendo a otro lado, se podía ver a Hageshi ultramamado presumiendo a todos y la verdad como no usaba esteroides como cierto Raikage, no había disminuido nada su tamaño original. Este alcanzó a avistar a todo el club de literatura en la carrera y se acercó.
—¿Pero que hacen ustedes aquí?—.
—Este, bueno… ¡no nos dijiste que eras el comandante! ¡Ayer nos llegó la notificación de eso!—reclamó Monika que estaba encuerada.
—¡Nos van a cerrar el club si no justificamos la asistencia!—alegó Sayori que ahora se le fue la depresión pero volvería con fuerza cuando terminara esto.
—No puede ser, no puede ser—se oía a Natsuki que aunque era plana, todavía tenía bastante que mostrar.
—No te quejes, yo estoy peor que tú—le replicó Yuri que deseaba cortarse las venas en ese instante.
—Bueno, bienvenidos a la carrera al desnudo—declaró el sujeto sintiéndose libre.
Al mismo tiempo, se podía ver a Naruto y Hinata siendo detenidos por medio mundo ya que no querían que Yuna se expusiera ante esto pero era demasiado tarde.
—¡Suéltenme, mi hija no debe romper su castidad y pureza!—exclamó Naruto en modo papá enojado.
—¡Aún es muy chica para tener sexo!—declaró Hinata en modo mamá gallina.
—Espera, ¿es en serio? Ustedes no iniciaron su vida sexual aún más jóvenes—señaló al fondo Riki.
—¡Eso es diferente!—alegaron ambos sin tener como rebatir eso.
—Yuna es fuerte, no será violada. Además Genji esta con ella—.
—¡Eso es aún peor, ya valió!—se quejó Hinata en un tono muy pesimista.
—¿De que hablas?—.
—Yuna ama a Genji de forma sexual, en esta situación puede que no vaya a pasar la noche de virgen—.
—¡No, debo ir a rescatarla! ¡Debe ser monja a partir de ahora!—se iba Naruto pero un chanclazo fue arrojado del cielo y era Kushina que llegaba ahí.
—Ese es el destino de los Uzumaki, o son jóvenes para tener sexo o son mayores para eso, pero no más. Sabias que este instante llegaría, le pasará a Boruto, a Hima y a tus hijos que lleguen—.
—¿Y a mi que?—.preguntó Mito que se veía enojada.
—Tú ya tienes a tu shota, ya estás en proceso—declaró la pelirroja mayor.
—Lo siento por esto, debí ser más cuidadosa—se disculpó Shiori que sentía pena por lo que le pasaría a su amiga.
—Es una Hyuga, el sexo es algo natural en nosotros cuando nos liberamos. Además tiene genes Uzumaki, estará bien. Natsu está cuidándolo allá dentro—declaró Hanamei que le avisaron de la situación.
—Pobre Yuna—suspiró Naruto que sentía pena por su hija.
—No, pobre Genji. Tu hija tiene nuestros genes locos, se lo va a comer vivo—corrigió Kushina.
—Mierda, lo olvidé—.
De mientras, se podía notar a Nageru con la cara pintada con el logo del Cruz Azul como buen hincha y a su lado se podía ver a la diosa serpiente emplumada en todo su esplendor mientras que el sujeto se la quedó viendo.
—Aaaah, hace años que no voy a un evento de estos. Buen día, mi general—saludó Lucoa como si nada.
—Holy shit—veía este esos melones que traía.
—¿Y tus chicas?—.
—Ellas están organizando cosas en el castillo, ya se desnudaron—.
—Entiendo, que divertido te ves con la cata pintada—.
—¿Le vas a un equipo en especial?—.
—Hmmm, si le fuera a un equipo, sería al que me dedico mi nombre original divino, el Real Quetzalcoatl—explicó ella sobre ello.
—OK, eso sí lo entiendo—.
—Por cierto, te has portado muy mal por irle al Cruz Azul, así que no hay regalo este año. Toma tu carbón por adelantado—sonrió ella en tono de broma.
—Chistosa—.
Si bien Lucoa era parte del reino Dragón en realidad ella tenía sus propios dominios a los que les ofrecía su ayuda como diosa y ahora se sumaron la tribu de conejas que al ser de una civilización más primitiva, ellas querían un dios que adorar y como Quetzalcoatl le vino como anillo al dedo.
—Gracias por las conejas libidinosas, hace años que no tenía tantos seguidores—dijo bastante feliz la dragona divina.
—Ah, de nada—.
—Como diosa debo pagar el precio—le abrió ella los ojos en un tono que daba a entender algo.
Yeb, el dios del caos serpiente, era de los más benevolentes de todos. A veces era hombre, a veces era mujer, cada avatar fue diferente. El porqué era Lucoa esta vez es porque ayudó en la guerra hace eones y el dios Lugh que fue la vida anterior de la luz la sacó de su depresión por el evento vergonzoso que siempre pasaba en cada reencarnación de ella como la serpiente emplumada.
—Es bueno verte de nuevo, Lugh—sonrió ella en sus pensamientos.
En otro lado de la pista, se podía ver a Chusai que no quería correr pero lo obligaron porque era su sueldo y notó que había una chica cerca de ahí que no debería estar aquí ya que no pertenece a la nobleza.
—¿Espera, tú no eres Hana Inuzuka? ¿Qué demonios haces aquí?—.
—¿De dónde me conoces? Bueno, no importa. Me han dicho que tengo algo de fama en este mundo raro, ¿eres algo de ese rey?—.
—Sí, uno de sus generales—.
—Ah, ok. Deja que me desnude primero, estúpida madre que tengo—.
—¿Qué pasó en tu clan?—preguntó el hombre curioso.
—Bueno, tenemos una misión varias kunoichis solteronas por parte de los clanes y el nuevo gobierno de Kakashi. Debo conseguir marido y tener hijos, soy mala hablando con los hombres, solo sé de perros—alegó la heredera Inuzuka.
—Bueno, ya veo sobre eso—notó Chusai el perro culazo que tenia la kunoichi pero no lo dijo en voz alta.
—Esto de encontrar marido es difícil, me educaron para matar, no para esto—.
—Esta bien, si te quedas cerca te puedo ayudar con eso—.
—Ah, eso me haría las cosas muy fáciles—.
—¿Qué clase de hombre quieres? Conozco a mucha gente—.
—A ver, quiero a alguien adinerado, guapo, alto, de 1.90, rubio, ojos azules…—.
—Cuidado con esa descripción, si la señora Uzumaki oye eso te asesina—le advirtió el sujeto.
—Ah, el amigo de mi hermano es así. Creo que debí ser más avispada con él, bueno… solo me conformo con que no me deje. No tuve padre presente por mi madre estúpida—.
En ese instante, la conversación fue interrumpida por una mujer de aspecto felino furry que llegó a la escena ya desnuda y estaba a lado del general.
—OK, la sección de furros está del otro lado—señaló Chusai ante eso.
—Usted es el general, lo reto a un duelo. Mi honor depende de eso—declaró la mujer gato.
—Un segundo, ¿tú eres Cheetah?—.
—Parece que soy lo suficientemente famosa para que un general me conozca, eso lo hace mejor—.
—Demonios, no te dejes llevar Chusai. No eres furro, no eres furro, no eres furro—pensó este sobre aquel detalle.
—No le faltes el respeto al general, maldita gata montés—declaró la Inuzuka con seriedad.
—Hueles a perra, voy a disfrutar matarte—.
—Ustedes dos cálmense, es un evento real así que las diferencias serán arregladas de la manera adecuada—se oyó otra voz y una mujer morena con alas de gárgola llegó y Chusai la reconoció.
—Esto se parece a mi sueño erotico de mi adolescencia—pensó Chusai que ya no sabía que hacer.
—¿Y tú quien eres?—.
—La reina gárgola, un gusto verlo general—.
Eliza Maza en este mundo era la reina de las gárgolas sin una explicación aparente, ¿Qué está pasando doctor García? Shiro miraba esto a lo lejos y suspiró porque se lo había advertido.
—¿Pasa algo?—preguntó Konran curiosa.
—Le dije que si no se ponía a recolectar waifus, ellas vendrían a él. Curiosamente son chicas fitness furras del tipo salvaje—.
—Oh, ya entiendo. Van a venir de golpe y con agresividad—.
—¡Oye, ayúdame!—pidió Chusai una llamada de auxilio pero Nageru que ya se había dado cuenta de ello tomó foto como material de chantaje.
—Hijo de tu…—.
—Van a venir más waifus fitness seguro, no la va a tener fácil. Ellas son las primeras—señaló Shiro que le deseó buena suerte.
—Vas a morir, perra—sacó Hana una garras de los nudillos.
—¡Tú no tenías ese poder!—.
—Miau, ven aquí, perrita—.
—Ustedes dos no aprenden—se veía a la reina gárgola pero fueron interrumpidas por varios chanclazos.
—Sí van a pelear, será en el evento de lucha en gel sin poderes—.
—¡¿Pelea en gel?!—lo oyeron todos los generales presentes y las waifus se enojaron por eso.
—Terminando la carrera se preparará el evento, ahora dejen esa tensión sexual que nos arruinan el evento—.
A lo lejos, se podía ver a una mujer que atacó a traición a Chetaah y Chusai la reconoció rápidamente como otra de las waifus que quería de joven, pero ahora sí que daba miedo domarla. Ahora andaba desnuda pero normalmente usaba un traje de tigre como vestuario principal.
—¡Cagajo, me perdí la oportunidad de luchar!—.
—OK, puedes entrar. ¿Cómo te llamas?—preguntó Konran anotando su nombre.
—Greer Grant Nelson—.
—Te llamaré Tigra para hacerlo más pequeño—dijo la reina en burla.
—¡Cagajo!—.
—Más furras—murmuró Ryoku que miró ese detalle y Misha estaba enojada con un puchero y pensaba en sí ponerse orejas de gato.
—Se lo van a comer vivo por wey—murmuró Shiro ante ello.
De los generales, el que tenía la cuota más baja de recolección era Chusai y esto generó el problema de que se convertió en un imán de chicas furras depredadoras hasta que llenara la cuota. El problema se resolvería hasta que atendiera bien el asunto pero eso se dejaría de lado por el momento.
—Hermana, él es el general Dragon. Él nos puede ayudar—se veía a Misha trayendo a Ryoku con ella.
—Es el del torneo, ¿Cómo le hiciste?—se sorprendió Sasha ante eso pero recuperó la compostura—Bueno, no es como si yo necesitara si ayuda a gritos—se volteó ella bien tsundere pero sus sentimientos eran obvios que a Ryoku le parecía algo lindo que era tan obvia.
—Soy Ryoku Aisa, no soy un imitador—.
—Sasha Necron, lamento conocerlo desnuda pero así son las cosas. No es como si quisiera su ayuda y a hacer lo que me diga para salvar a mi hermana—seguía la rubia con su tono tsundere demasiado transparente.
—Mi hermana es mala expresando lo que quiere—sonrió Misha acerca de ello.
—Sí, es una linda tsundere—.
—¡No soy una tsundere, baka baka baka!—.
—Bueno, le prometí a tu hermana que las ayudaría con su problema. Después de todo, tengo métodos para arreglar ese problema—.
En ese momento, se pudo ver llegar a una chica ya desnuda al sitio y todos se la quedaban viendo. Ella quizás era la única que no tenía un delito que perseguir pero lo hacía para demostrar que amaba a Ryoku por ser el primero que la comprendió y además venía con alguien.
—¡Komi san!—exclamó Ryoku en shock.
—Deberías ser más familiar con mi niña, ahora que la hiciste tu amante deberías llamarla Shoko—se vio a la MILF atrás de una avergonzada y callada chica.
—Ay no puede ser—.
—Es un honor conocerlo, soy Shuuko Komi, la eterna viuda de los 17 años—alegó ella en un tono coqueto.
—¿Viuda?—.
—Es que mi esposo murió hace tantos años cuando Shoko chan era una bebé. No le hagas caso a eso, vine en persona a agradecer que mi hija hable un poco más gracias a ti, ella ha sufrido mucho y como su madre estoy agradecida—.
—¿Pero tenía que estar desnuda en este evento?—notaba Sasha que la mujer estaba buena.
—Ah, son pequeñeces. Haría lo que fuera por mi hija, incluso apoyarla en venir a este evento vergonzoso de jóvenes como yo—decía ella en un tono juvenil.
—Es tan amable, señor Ryoku. No me equivoqué en que usted nos ayudará—señaló Misha con un tono Kudere estilo Kanna que conmovió al sujeto.
—Tengo la sensación de que alguien usa mis encantos para atraer a mi papi—se veía a Kanna en el castillo con enojo.
—Tranquila, es inevitable—alegó Yugito que estaba en unas cosas que arreglar para la fiesta.
De vuelta, se podía ver llegar al sitio a la asesina retirada Yor que gracias a Ryoku pudo hacer una vida pacífica pero no sabía como pagarlo, así que se inscribió y lo encontró a tiempo.
—Señor Ryoku, corramos juntos—declaró ella sonriente.
—¡No, me va a explotar el cerebro de tanto nudismo adorable!—decía Ryoku con jaqueca.
—Yo veo que otra cosa va a explotar, no es que esté viendo abajo—señaló Sasha bien tsundere.
En otro lado, se podía ver a Shiro organizando lo último para que iniciara la carrera y notó que ya estaba listo todo. Konran estaba ayudando personalmente cuando ambos avistaron al mismo tiempo a dos chicas que no eran de la escuela.
—¿Son del reino ninja?—.
—Sí, oí que a las solteronas les ordenaron tener marido o mínimo tener descendencia—.
Era día de divertirse en la cama sin duda pero las maids del harén ya habían tenido suficiente de sexo estos días, fue tanto que todas se hallaban en tratamiento contra irritación anal y vaginal por días, así que el periodo de sequía terminaba hoy.
—Demonios, ¿seguro que es buena idea?—se veía a Shizune desnuda y cubriéndose como podía.
—¿Crees que tenemos opción? O regresamos embarazadas mínimo o nos despedimos de nuestro cargo—suspiró Yugao que realmente se veía enojada.
¿De que mundo venían? Del mundo original recolectado al último donde actualizaron a los personajes del Naruverso, así que ellas tenían 40 años pero luego de eso rejuvenecieron y estaban en sus 25 sin duda.
—No es como si alguien importante llegara a nosotras, tengo muy mala suerte con los hombres. A estas alturas podría volverme lesbiana—alegó Shizune sobre ello.
La situación de Shizune era que ya no creía en el amor o más bien, se había tardado tanto en presentarse que terminó peor que Tsunade. Sólo se conformaba con ser amada o no sentirse sola, no estaba feliz con su trabajo y aunque solo fuera una aventura de una noche, amaría a ese niño que pudiera engendrar de eso. Por otro lado, Yugao jamás superó a Gekko y se hundía más en su trabajo como asesina ANBU pero esa depresión patológica la estaba destruyendo, algo muy común en parejas de ninjas asesinados en batalla como le ocurrió a Konan.
—Buenos días, señoritas. Aquí hay espacio para dos más—dijo Shiro llegando con Konran.
—No se preocupen—dijo la pelinegra doctora.
—¿Quieren ir por un trago cuando termine la carrera? El castillo está lleno de muchas cosas—señaló Konran llevando la corona.
—Espera, tú eres—notó Yugao ese detalle.
—Sí, la reina. Él es mi esposo y soberano de los reinos—.
Las dos ninjas estaban en shock porque habían sido invitadas a tomar una copa por los dos reyes y eso era un golpe de suerte. Si conseguían quedar embarazadas o concertar una unión, podría ser beneficioso para la aldea.
—Gracias por invitarnos, lamento conocerlos así—decía avergonzada Shizune.
—Meh, es hora de comenzar la carrera—finalizó Shiro la presentación.
Así pues, se efectuó la carrera que era un espectáculo de morbo sin duda. Muchas en el sitio se preguntaban, ¿por qué demonios estoy haciendo esto? Para varias personas era un acto de castigo y para otros una de probar su valía. El evento terminó y comenzó la fiesta donde habían muchas sorpresas.
—Bienvenidas a nuestra morada, normalmente es más elegante. Siéntanse en casa—declaró la reina abrazando a una Shizune que no se sentía cómoda.
—Creí que los reyes eran más distantes con la gente y que este era un evento donde ellos disfrutarían de la vista, no que se mezclarían entre ellos—señaló Yugao yendo al grano.
—Eso suena aburrido, él sólo ver es la punta del iceberg—.
—Entiendo eso, un líder debe sufrir con su gente–sonrió la ANBU notando que era como un Hokage.
—¿Tienen algo que decirnos? Algo que debamos saber—preguntó Konran con los ojos brillando similar a Lucifer y Shizune que la vio escupió la verdad.
—Debemos buscar pareja por órdenes de nuestra aldea–.
—¡Shizune!—dijo alarmada Yugao.
—Ah, eso. Entonces tienen que hallar pareja, deben haber aquí mezclada más gente—.
—¿No están molestos?—preguntó Shizune con miedo.
—Eh, no. A veces ese es el principio de una buena historia erótica y romántica, pueden haber muchas posibilidades. Bueno, no importa. ¿Quieren que les ayudemos con ese trabajo?—empezó Konran a manosear a la pelinegra que se veía en shock.
—¿No ustedes están casados?—dijo Yugao con un sonrojo ante la escena.
—En realidad, si. Sin embargo, por ciertas libertades en la ley, mi esposa y yo amamos tener muchas concubinas. Aún no tenemos hijos, pero en el futuro planeamos llenar este lugar de lindos bebés—explicó Shiro sobre ello.
—Ya veo—.
Yugao sabía que los objetivos de ellas y los de los reyes eran afines. Ambos saldrían ganando y sólo sería una relación de interés y alianza. No era raro en la antigua Konoha pero el que ellas lo llevasen a cabo era real.
—Lo siento, Gekko. No puedo cumplir mi promesa de amarte por toda la vida—pensó Yugao y se podía verla llorando sin que se percatara.
—Eso es, llora—se oía hablar a Konran en lenguaje del caos en un tono inaudible al oído humano normal.
¿Qué es lo que decía Konran exactamente de forma que estaba generando un efecto devastador en ellas? Para Shizune que había leído sus recuerdos y por consejo de Shiro era: Déjate llevar, eres una mujer fuerte y no te mereces quedarte sola. Tsunade ya no manda en tu vida, te hizo demasiado daño y ahora nosotros cuidaremos de ti, aquí tendrás la familia, el romance y el bebé que quieres. Y en cuanto a Yugao que era el caso más difícil fue: Ese amor muerto jamás lo vas a recuperar, su alma se perdió en el vasto multiverso, ese vacío que sientes lo vamos a llenar otra vez, vas a amarnos como alguna vez lo amaste a él, solo será un bonito recuerdo más en tu vida eterna como la amante del rey, llora ahora y luego llorarás de alegría cuando ese niño venga a iluminar tu vida.
—¿Por qué lloras? ¿Estas bien?—preguntó Shiro viendo que ella se echó a llorar de la nada.
—Lo siento, son viejos traumas. Lamento que me vea en este estado—se limpió ella las lágrimas pero el joven la abrazó.
—Sí quieres llorar, hazlo. No te preocupes por eso, soy el rey. Llora en mi hombro, no te recriminaré—.
Yugao tenía años de no llorar, la paz del mundo ninjas generó que ella no tuviera más propósito en su vida pero tampoco quería optar por irse tan fácilmente. Era una mujer rota por dentro y no sabía como seguir adelante, pero ante su vista notó que detrás de un joven lleno de hormonas alborotadas habia un hombre de su edad cronológica sonriéndole con la sabiduría de un monarca que le daría esa solución a sus demonios internos.
—El rey es un hombre bondadoso, a veces todos se quieren aprovechar de su nobleza. Da la oportunidad a quienes lo han perdido todo de volver a empezar—.
Shizune veía esto y sonrió más tranquila porque era alguien de confiar. Era como el aura de un dios y tuvo una visión rápida de ella cargando en brazos a un bebé mientras que ella le sonreía con la cara de felicidad más grande, un vistazo a su futuro.
—¿Quieres ese futuro? Entrégate y no digas nada más—susurró Konran en un tono que la ninja se convenció inconscientemente de que iba a estar mejor así.
—Mi rey—.
En otro lado, se podía ver a Lucoa bebiendo alcohol y Nageru andaba viendo el partido, a lo que ella resopló porque ni en una fiesta dejaba de ver el fútbol.
—OK, se acabó—apagó ella la televisión.
—¡Oye, aún queda el segundo tiempo!—.
—Me tienes desnuda aquí y te pones a ver el partido, chingada madre contigo—.
—¡Pero quería ver el partido!—empezó a quejarse el sujeto.
—Mejor vamos a anotar gol a otro lado—se lo llevó la diosa y este entendió a lo que se refería.
—Mañana veo el resultado—.
En otro lado, se podía ver a Chusai en un trono especial y una alberca inflable estaba abajo en la parte inferior donde cuatro mujeres furrys competirian en una pelea de gel.
—OK, yo no quería esto. No soy un furro—.
—Pero yo soy una dragona—alegó Elma que le soplaba con una hoja.
—Y yo soy una slime—aseveró Solution sonriente.
—Touché, ¡pero no lo manifiesto abiertamente como el hincha de Cruz Azul!—.
Las tipas peleaban de forma tan agresiva y sexy que varios daban dinero y una mujer conocida por Chusai estaba ahí recabando el dinero.
—Apuesten quien será la ganadora, apuesten—se notaba a Nabiki Tendo desnuda con mente de tiburón.
—Ya decía yo que ella no estaba—.
—No me voy a meter a luchar directamente—alegó ella en un guiño.
En otro sitio, se podía ver a Hageshi en una especie de competencia con otros hombres mamados del sitio para ver poses griegas dignas.
—¡Oye, esto es una fiesta para disfrutar y haces un concurso de Jojos!—exclamó Mei enojada.
—Es arte griego—.
—Sí, ahora vas a empezar a participar en orgia gay—.
—OK, mejor renuncio—se bajó el sujeto del escenario.
—Mejor vayamonos de aquí. Estoy en celo—se declaró Iruru en su etapa de apareamiento.
—Haberme avisado antes—.
Monika escuchó y jaló la mano del sujeto en un ataque de celos por una extraña razón, a lo que las chicas de la biblioteca apoyaron la moción.
—Nunca dijiste que tenías novias—.
—Eh, se me olvidó—.
—Muy buen, niñita. Si entras al harén, para que lo sepas soy la alfa de acá—alegó Mei y luego de eso Iruru se volteó.
—No, yo soy la alfa—alegó ella.
—Siempre quieres que te haga gritar mi nombre, dragona lujuriosa—.
—Sí, Mei es la alfa—asintió la ultra tetona.
—¡Me niego, yo soy la presidenta y la alfa soy yo!—seguia Mokina tentando a su suerte.
—Sugiero que reserven la alberca de gel para que decidan eso—declaró Chisa que se metió en eso.
—Esa es una buena idea—asintió Hageshi saliendo de su modo Jojos y todas se lo quedaron viendo raro porque ahora su lucía como alguien normal.
—Guau, eres guapo—se sonrojó Yuri al ver al sujeto con cara de fuckboy.
—No quiero el puesto de alfa—dijo Monika hipnotizada.
—¿Eh, de que hablan?—volvió Hageshi a su cara de Jojo.
—No lo hagas de nuevo, te quiero así—declaró Mei que sabía que si Hageshi se volvía más normal, atraería más gente indeseable.
—¡Si, Iruru te quiere así!—se acercó ella.
—Seiko, mejor reservamos un jacuzzi privado y tengamos una orgia—propuso Seiko que quería llevar la fiesta en paz.
—¡Por eso te amo!—declaró Hageshi volviendo a su cara de fuckboy y Mei lo tapó entre sus pechos por el peligro que era eso.
—Decidido, hora de fiesta en el jacuzzi—.
—Soy la presidenta y debo tener mi opinión—empezó Monika a armar berrinche pero Mei le susurró algo al oído que calmó a la chica—¿Habla en serio?—.
—Sí, no quiero el puesto de alfa porque es cansado. Te gusta mandar como a mi, pero te enseñaré lo que sé. Fui líder de mi aldea un tiempo, tal vez mi experiencia te haga mejor—.
—Entonces quedo a sus enseñanzas, shishou—.
—Esas dos creo que ya armaron un trato—murmuró Itsuki con miedo.
—Sí, no me gusta nada—asintió Chizuru.
En otro sitio, se podía ver a Ryoku en una habitación y Misha estaba cabalgando en su miembro de forma salvaje mientras que Sasha tenía su trasero en el rostro del hombre dándole sexo oral. Ambas hermanas se besaban de forma lesbica y el hombre no podía creer que era la primera vez que lo hacía con dos gemelas. ¿Qué estaba haciendo ahora? Un ritual de dragones muy similar al Tamashi no Yugo donde unía mediante el sexo las almas de esas dos.
El motivo de esto era porque la vida de Misha peligraba porque ella no nació de forma natural sino que era un clon mágico de Sasha y en un día iba a fusionarse permanentemente con su hermana genética, así que se le ocurrió una buena idea.
—La unión de ambas se está llevando de forma espiritual, Ryoku genera que esa unión no se complete. Que conveniente situación—analizó Shuuko que veía esto.
—¿Cómo lo sabe usted?—preguntó Yor sobre eso.
—Estudié magia en línea—.
—¡Más, Ryoku, más, más!—se oía a Sasha sentir el placer máximo.
—¡Lléneme señor Ryoku!—decía Misha sonriendo ante esa energía que llegaba a su ser.
Ambas tuvieron un orgasmo y se podía ver como sus espíritus se mezclaban en el aire de forma astral y al revolverse la mitad regresaba a sus cuerpos, dando por terminado el ritual y cayeron noqueadas en la cama.
—Listo, terminé con ellas—.
—Ahora sigo yo—se encimó Shuuko queriendo experimentar esto.
—¿Está segura, señora Komi?—.
—Soy viuda y hablé con mi hija, esta es mi forma de pagar lo que ha hecho con mi hija—sonrio ella en un tono de lujira reprimida por años.
—Esta bien, este es su pago por traer a la vida a tan hermosa joven como Shoko—.
Este abrió sus piernas y Ryoku simplemente agregó magia dragón al clitoris de Shuuko, que recorrió cada punto G existente en el cuerpo de la MILF y está comenzó a retorcerse el placer, cosa que Yor y Shoko estaban en shock. El General Dragón decidió que al ser muchas waifus que atender, era mejor aprender atajos para no durar tanto con cada una y esta era su práctica.
—¡Ryoku, Ryoku, más rápido, más rápido, mamá quiere más, más, más!—.
Está seguía retorciéndose hasta que no pudo más y se arqueó para ser consumida por el más fuerte orgasmo de su vida y su cerebro no lo soportó, así que se desmayó de igual forma.
—¿Quién es la que sigue?—.
—¡Tú sigues!—empujó Yor de forma cobarde a Shoko que lucía nerviosa.
—Mejor las dos, quiero intentar algo—.
El sujeto tomó a las chicas y puso sus traseros frente a él, así que primero le metió el neoe dentro de Yor mientras que con el dedo masturbaba a Shoko de forma tan profesional que ella comenzó a sentir bastante placer.
—Que conocimiento tan peligroso, con esto dominaría cualquier mundo. Shiro, eres perverso—pensó Ryoku que recordó que el rey le prestó el libro Necronomicron de las artes prihibisas de Shub Niggurath sobre el sexo.
—¡Te amo, te amo, más, te amo!—decía Yor en tono de suplica.
—¡Aaaah, Aaaah, Aaaah!—se oía los gemidos de Shoko que era de pocas palabras.
—Cambio—.
Daba lo mismo la penetración que la dedeada, se sentía igual si era de esta arte tan prohibida y efectiva que dejaba en vergüenza al Kamasutra. Tan bueno era que en cinco minutos, las dos chicas estaban mojadísimas y en la cama desmayadas por el intenso placer mientras que Ryoku se hallaba satisfecho porque si que mejoró en el tema de la satisfacción a una mujer.
—Me pregunto como les va a los demás—.
¿Había algún dios del caos que faltara que no se resistiría a ir a esta fiesta? El único que no fue era Nyarlatothep, alias Lucifer Morningstar ya que no deseaba que alguien viera desnuda a su esposa, pero era tema de discusión aparte. Dicho esto, los gemelos de Konran también aprovecharon la oportunidad de ir al sitio y se la pasaban de lo lindo.
—Shiro san organizó una buena fiesta—.
—Sí, es bastante bueno—
Esto era similar en algunos aspectos a los rituales paganos donde ellos embarazaban de forma monstruosa a mujeres del culto y mataban a hombres que se los cogian, pero eso también es tema de otro día. Aquí solo eran unos nudistas que disfrutaban de una buena fiesta.
—Oh, miren quienes llegaron. Las cabras gemelas—se oyó a alguien que eso dos reconocieron.
—Ubbo, ¿Dónde está Shiro y mamá?—preguntó Yeb curioso.
—¿Por qué te refieres a Shiro como alguien extraño?—dijo Tenshi curiosa.
—Shiro es el amante de mamá—.
—¿Acaso ella no lo recuerda? Su padre es Shiro—reveló la diosa para la sorpresa de ellos.
—¡¿Qué?! ¡Nuestro padre es el fallecido dios Hastur!—exclamó Nug aterrada.
—Ese es el nombre divino de Shiro, idiotas. Ustedes tienen los mismos gestos de Shiro y manías, apenas los vi y supe quien es su padre—.
—¡¿Tuvimos sexo con nuestro padre?!—exclamaron ellos sorprendidos.
—Oh, eso es rico. Ya veo, entonces por eso a Shiro ya le da igual el camino de Monterrey. Su madre no lo recuerda pero yo si, en la guerra del caos, su madre tuvo sexo con Hastur y los engendró a ustedes. Si ahora adoptaron una forma humana es porque su alma está ligada a la de sus padres—.
—Mierda, entonces todo este tiempo él fue nuestro padre—maldijo Nug que ahora tendría que rendir pleitesía.
—No se lo tomen en serio. Hoy es día de tener sexo, diviértanse—.
Mientras tanto, se podía ver a Shizune montada en Shiro mientras que Yugao estaba sentada en la boca del rey y ambas mujeres le daban sexo oral a la reina mientras ella estaba parada, tanto por detrás como por delante.
—¿Qué se siente hacerlo con nosotros? Están llorando de la emoción, se les ve en las caras—decía Konran en un tono de superiodad pero tenía razón.
Las dos mujeres estaban llorando porque se estaban liberando de todo y seguían en lo suyo. Shizune iba más y más rápido hasta que sintió que Shiro se vino en ella, mientras que Yugao se arqueó al sentir el inminente orgasmo. El par estaba desfallecido en el suelo mientras que Konran no perdió tiempo y le comenzó a hacer unas tijeras a Shizune mientras que Yugao era penetrada por detrás mientras que ella estaba acostada contra la cama.
—Que rico culo tienes—decía este mientras se la fornicaba de forma excitante.
Yugao ya no pensaba en Gekko y en su vida pasada, todo eso quedaba atrás mientras más tiempo pasaba siendo follada de forma magistral. Por su parte, Shizune gemía más ante el sexo lesbico en que ella participaba y jamás pensó que fuera a sentirse bien.
—¡Mi reina, más, más!—.
—Ya te gustó, cumpliré tus deseos—.
De vuelta con los gemelos, estos se fueron de la fiesta a un sitio más porque no hallaban algo de su gusto y se veían decepcionados de que esperaron mucho para una noche excitante. Esperaron mucho por un evento que no les ofreció a algo que les interesara.
—Tal vez tuvimos las expectativas altas—.
—Sí, hermana—.
Era tan aburrido, los dos dioses del caos no tenían alguien con quien divertirse que los entretuvieran y es que tener sexo con cualquier humano era como comer todos los días la misma merienda, al final eso hartaba incluso si era tu comida favorita.
—¿No hay nadie quien nos entretenga?—se preguntó Yeb que estaba apático.
—Mito, ¿Qué estamos haciendo aquí?—preguntó un chico de 12 años desnudo con una hermosa joven de 18 años muy sexy.
—Vamos a divertirnos un poco, si sabes a lo que me refiero—.
Los gemelos alcanzaron a escuchar esto por el oído agudo que tenían y llegaron al área despacio, a lo que vieron como un chico peliazul muy jovencito estaba teniendo sexo con alguien que le llevaba varios años.
—Himuka, ¡más, más!—se veía a ella siendo penetrada contra un árbol mientras el shota gozaba de ese cuerpo tan sexy.
—Mito, Mito, esto se siente bien—.
—¿Estas pensando lo mismo que yo?—preguntó el hermano gemelo.
—Así es, pero lo dejamos para otro día. Pero dejaremos material de chantaje—empezó ella a grabar la escena para soltar la extorsión en algún momento.
Lo que había pasado es que Mito en algún momento cedió a sus instintos y no pudo evitar comenzar a amar a Himuka Hyuga ya que en sus genes estaba el sentir ese hilo del destino con el clon masculino de Hinata Hyuga. Así fue como ellos comenzaron a salir a escondidas pero disfrazaban eso como una amistad más inocente, repitiéndose la misma situación de la Hyuga del mundo shota a la inversa.
—Por fin, algo de diversión. Hay que preparar todo estos días—.
Al día siguiente se podía ver a Chusai todo lleno de rasguños con las chicas furras salvajes y de paso estaba cerca Nabiki que acariciaba un costal de oro que encontró cerca.
—No puede ser—suspiró este y es que este era el principio de todo su tormento.
—Dinero, dinerillo—.decía Nabiki soñando con la piscina de Rico McPato.
—Esa mujer es incorregible. Tsk, mi espalda, debo ir con el quiropráctico—.
Continuará…
