CURITAS para un corazón roto.

CAPÍTULO 19.

Miraba la fotografía sintiendo como el dolor y la rabia lo invadió. Lo hecho, hecho estaba, la había jodido en grande con ella. Candy Brower ejercido un magnetismo muy fuerte sobre él desde el instante en que la conoció, era una droga que sería difícil de superar; pero no era solo el deseo que la mujer le inspiraba, era ese otro manojo de sentimientos viscerales e irrefrenables que tenían que ver con el corazón. Terry negó con la cabeza. No podía imaginar nada, ni lo mejor ni lo peor, su mente y alma parecían cubiertas de una cortina oscura que solo dejaba paso a la rabia y al dolor. Ahora entendía muchas cosas, su rigidez, su desapego, y la tremenda barrera que interponía ante los demás; fue un iluso al pensar que en el poco de tiempo que estuvieron juntos, ella había llegado a abrigar sentimientos profundos por él. Nego con su cabeza, esto no tenía ni pies, ni cabeza. Necesitaba aclarar esto. Necesitaba descubrir la verdad, pero no podía hablar con Hansel, por qué sería como entregar a candy, quizás estaba cometiendo un error pero algo muy dentro de su corazón le decía que ella no era una asesina. No podía haberse equivocado tanto. ¿Verdad?. Tenía que obtener la información por su propia mano. De algo tuvieron que servir años preparándose para tomar el ducado. Sacó el móvil de su pantalón y deslizó el dedo por los números de sus contactos. Realizó enseguida la llamada, rogando porque el hombre estuviera en el país. Saludó presuroso.

—¿Estás en la ciudad? Necesito verte enseguida. Finalizó la llamada. Guardo en su Jacket la información de Candy sin preocuparse en lo que Hansel haría. Él era después de todo su jefe. Salió rumbo a la mansión de M'dilow. Un empresario, famoso en tecnologías digitales más difíciles en todo el mundo.

Mientras conducía su mente giraba cómo en una película cuando terminaba volvía a empezar, Cada momento compartido con ella , cada beso , cada caricia, y cada gemido eran reales. No había nada fingido. Dio un golpe al volante, pero se contuvo de dar otro cuando se fijo que había llegado. Trato de normalizar su respiración y controlar su furia, pero su dolor seguiría torturando su corazón.

—Bienvenido. —M'dilow ya lo esperaba, al verlo lo abrazó y lo llevó hasta el estudio, donde cerró la puerta y lo invitó a tomar asiento—. No puedo negar que estoy intrigado con tu llamada. El hombre se acercó a un mini bar y le señaló el licor, Terry accedió enseguida.

—Tengo un problema bien grande.

—Habla, mi dinero es tuyo, mi casa es tuya, lo que quieras, hermano. Le paso la bebida. Terry bebió de golpe, M'dilow levantó una ceja, le sirvió otro trago, después se sentó detrás del escritorio mirando a concientemente a Terry.

—Estoy enamorado.

—Enhorabuena, amigo. —Levantó el vaso e hizo que Terry levantara el suyo, pero una expresión de su amigo le dijo que no todo era de felicidad—. Te engaño? , —concluyó cauto. Terry pensó que una infidelidad habría sido mucho mejor que ser una asesina.

—Las cosas no salieron muy bien.

—Como ocurre con un gran porcentaje de las relaciones mi hermano. Pero podrás cortar sin problema.

—Es un poco más complicado. Terry le relató desde como la conoció, cómo termino descubriendo que era su vecina, hasta su enamoramiento y como descubrió quien era en realidad, las expresiones de hombre iban de la incredulidad al asombro. Cuando Terry había terminando M'dilow se quedó en silencio un rato sopesando la conversación.

—¿Qué quieres de mí?

—Se que eres uno de los mejores maestros de la tecnología. El hombre asintió complacido. Quiero saberlo todo de ella, Quiero saber si estuvo casada.— Los celos empezaban a carcomer sus entrañas— Necesito el motivo por el cual ella llegó a la ciudad. Y si es para vengar a la muerte su... esposo... Termino de decir con los dientes apretados. No sabía como había llegado a esa conclusión. Pero era una intuición La sola idea de saber que ella aún estaba enamorada a su esposo muerto no lo dejaba respirar. ¿Y él que significaba para ella?

—Hay algo que no tengo claro. —Pregunto M'dilow sacando a Terry de sus pensamientos.— Dices que ella no sabe que tu padre está muerto.

—Yo mismo la escuché mencionar el nombre de Richard GrandChester

— ¿Cómo sabes que busca a tu padre para matarlo?

Terry recordó el documento sobre la carpeta que tenía la información de Candy.

— Por qué el Parlamento autorizo terminar con ella. Eso solo se puede llevar a cabo si un miembro de la realeza está en peligro. Vi la orden firmada por los hombres más importantes de la camara de Lores. Hansel pidió la aprobación de contratar militares para su terminación.Terry sabia que Hansel había estado en el ejército hacia muchos años, Candy misma está intentando averiguar el paradero de Richard GrandChester. No puede haber otro motivo por el que esté firmado terminar con la vida de una persona. Al decirlo Terry sintió un dolor en el pecho, un vacío que lo dejo sin respiración.

— ¿Alguna vez notaste a tu padre preocupado, o que te halla insinuando algo? Preguntó M'dilow

— No. — Terry negó con la cabeza —Aunque no le puse mucha atención a Richard . Termino conciente de la mirada de reproche de su amigo.

— De acuerdo— accedió M'dilow—, necesito toda la información que tengas sobre tú,.. ¿novia?.— Terry sacudío la cabeza, seguía siendo su novia. Aunque quizás no por mucho tiempo. Sacó de su cabeza aquello. Y busco en su jacket el documento que había tomado del escritorio en el despacho de la mansión GrandChester.

—Veamos, veamos. Qué vamos a encontrar— Dijo M'dilow. Terry se quedó mirando el paisaje por la ventana, la angustia por lo que pudiera averiguar apenas lo dejaba respirar. Inhaló y exhaló tratando de calmarse. Se tapó el rostro con ambas manos y luego se refregó la cara. Dios santo! Que no halla nada que terminé destrozando más su corazón. Su identidad sería falsa?, documentos?, M'dilow silbó por lo bajo.

—¿Mintió. Ha cometiendo un delito y ahora es prófuga de la justicia? Pregunto Terry sin girarse imaginando las peores escenas, M'dilow frunció el ceño mirándolo incrédulo por la pregunta. Ver a su amigo derrumbado lo tomó por sorpresa, Pero la pantalla volvió a captar su atención.

—Joder! Soltó M'dilow con los ojos como platos puestos en la pantalla de su ordenador aún sin responder a la pregunta de Terry , estaba impresionado,no podía creer lo que había encontrado

—¿Qué ocurre? —preguntó Terry alarmado.

— No vas a creer esto. — dijo con evidente asombro, Terry se acercó y miro la pantalla —No creo que tú chica este aquí para lo que tú crees.

—Esa información es de ella?

— Si, Tú chica es una espía.

— ¿Qué? Candy.

—Joder! Si. Tu novia, Mira s p. Se casó con Anthony Brower nueve semanas atrás, pero lleva en la CIA tres años. Esta protegida por el sistema. Es decir que nadie sabe a lo que se dedica y para quién se dedica. M'dilow miro a Terry que lo miraba ceñudo. — Puede ser que la boda halla sido todo planeado, y aunque la muerte de Anthony no, quizás y solo quizás ella esté siguiendo de acuerdo al plan.

—Me estás diciendo que...

—Que tu chica está aquí por una misión de mucha importancia. — Parecía entusiasmado— Hay un problema— se puso serio sin dejar de teclear con efusividad—. No puedo filtrar esa información.

—¿Por que? Pregunto Terry aún sin creer nada.

—Ella está usando una línea segura.

—¿Y no puedes interceptar su ordenador — Insistió Terry.

—No es tan fácil. Seguramente tenga algún módulo de seguridad y avisaría de la intrusión. Nosotros tenemos esos módulos en mi compañía. Si nos entra un hacker, avisa. Aún que entrara por modo MS-DOS. Puedo conseguir la clave, pero igualmente puede que...

—Que, ¿qué? —insistió Terry

M'dilow se giró hacia él.

—Hay que ir con mucho cuidado. Puedo conseguir la clave del ordenador, entrar por MS-DOS. El sistema operativo crea un registro de usuarios y claves y los guarda en la carpeta de Windows del disco duro. Eso no es problema, pero seguramente lo que queramos investigar, los que nos interesen —remarcó esa palabra—, no estén en las carpetas compartidas, o los tenga restringidos para copiar o compartir. He trabajado con muchos ordenadores así, y este seguramente sea uno de ellos. Este ordenador trabaja por líneas seguras, así que tendrá un módulo de seguridad. No tendría lógica que después tuviese los documentos que nos importan en carpetas habilitadas para ser compartidas.

—¿Y qué significa eso? y Terry preguntó con gesto preocupado.

—Que si nos metemos desde otro ordenador nos arriesgamos a que salte la alarma. Terry cerró los ojos unos segundos intentando calmarse y se apoyó contra el respaldo de la silla.

—¿Y qué podemos hacer? M'dilow apretó los labios y se volvió hacia la pantalla.

—Podría hacerlo desde un ordenador externo, pero sinceramente me llevaría días, y aun así no garantizo que pudiese entrar. La única forma es averiguar la clave y acceder al ordenador directamente. Terry se puso erguido al momento.

—¿Directamente?

—Sí, como si fuese ella. Coger el ordenador y manipularlo. No es seguro que tenga esos módulos de protección, pero no podemos descartar esa opción. —Suspiró y se giró hacia Terry—. Si accedo desde otro ordenador, existe una elevada probabilidad de que nos descubra. —Terry resopló y se removió inquieto—. Es más, aunque consiga entrar a esos archivos manipulando personalmente el ordenador, es posible que no me permita copiarlos.

Terry miró de nuevo la pantalla del ordenador de M'dilow, sorprendido.

—¿Lo dices en serio? —preguntó observando los documentos que había imprimido su amigo. —Nunca he hablado más en serio en toda mi vida.

—¿Y eso cuánto tiempo te lleva? M'dilow se encogió de hombros.

—Depende de la cantidad de archivos —dijo pensativo—. No es lo mismo abrir cinco archivos que cincuenta. —Terry soltó un suspiro mientras se pasaba sus manos por su rostro. Tendría que sacar el ordenador que había visto en el apartamento de Candy ,Y solo podría hacerlo durante la noche.— Pero hay algo más. Dijo M'dilow pensativo. Terry también había llegado a la misma conclusión.

— Mi padre.

— Exacto. Puede ser que la chica no este aquí por casualidad, si no para pedirle ayuda a GrandChester.

—O puede ser que intente descubrir algo que involucre a mi padre . O mejor dicho a Hansel Crow. Dijo Terry lo que M'dilow no dijo . ¿Estás seguro?

— Solo sabremos el motivo si accedo a su ordenador.

— Ese puede ser el motivo por el cual Hansel pidió su eliminación. Mierda! Esto no me gusta nada .

— Si es así , entonces tú podrías estar en muchos problemas. ¿Cuánto poder le has dado al abogado de tu padre? Preguntó a modo de reproche.Terry reaccionó a las recriminaciones de M'dilow como si este le hubiera dado un golpe. Él reconocía que había cometido errores, pero el principal era haberle poder y responsabilidad sobre la herencia GrandChester de la que el hombre merecía, eso tenía que acabar y acababa hoy. En ese instante entendía que no podía dejar que el hombre siguiera destruyendo todo por lo que su padre había tenido que trabajar. Exhaló profundo varias veces intentando calmarse; su mente trabajaba clara y rápidamente, tratando de darle el mejor vuelco posible a una historia que podría explotarle en las narices en cualquier momento.—Si esto resulta cierto, entonces Hansel no solo tiene el poder de manejar la herencia GrandChester y los negocios, Hansel Crow tiene ayuda de alguien más.

—Alguien que sale beneficiado y que además tiene el poder de tomar decisiones legales, estatales y judiciales. Dijo Terry sabiendo lo que diría M'dilow enseguida.

— Alguien como tú madrastra.

Terry asintió pasando sus manos por el cabello. Su madrastra estaba detrás de todo esto.

—Eso es malo, ¿verdad? —Muy malo —contestó mientras pensaba en que estaba metida Candy realmente.

Mike llevaba más de doce horas desaparecido, lo cual no era nada esperanzador. Había quedado con él, pero no tuvo noticias suyas, lo cual ya era bastante extraño de por sí. Mike jamás dejaría de acudir a una cita con él. Por si todo eso no fuese suficiente, tampoco le cogía el teléfono. Se pasó la mano por la frente mientras caminaba a paso acelerado por el distribuidor del lujoso hotel donde Elisa tenía hospedaje , Miro hacia la salida, donde su chófer lo esperaba subido en su limosina con las ventanas subidas. No sé detuvo en la recepción, conocía en que habitación se encontraba Elisa pues la recepción la había hecho él. Giró a la derecha cuando salió del ascensor al llegar a la quinta planta, solo había dos puertas en esa planta. Hansel tocó un par de veces en la suite presidencial, Elisa lo estaba esperando con cara de picos amigos. Odiaba que tener que esperar, quería terminar con el problema que Candy representaba y regresar a América lo antes posible. Hansel entro adoptando una pose condescendiente.

—Mike ha desaparecido. —Aquello pareció intrigar a Elisa—. Hace unos días me alertó de que el grupo de la CIA se incrementaría con más hombres. Elisa irguió su espalda.

—¿La CIA? Pregunta sintiendo como el miedo la invadió. Conocía cómo trabaja la CIA. —¿Lo han descubierto? Hansel suspiró y miró al frente, pensativo.

—No lo sé —Luego adoptó un tono autoritario—. Necesito que des con él.

—¿Dar con él? Elisa no podía creer lo que Hansel le pedía. Se había vuelto loco.

—Usa los equipos de rastreo, lo que haga falta, pero necesito saber si lo han descubierto. —Elisa lo miró fijamente—. ¿Sabes lo que es un equipo de rastreo?

Elisa no era el tipo de persona a la que una le diera órdenes y corría a cumplirlas, pero Hansel la tenía en sus manos. Así que se trago su rabia.

—Haré lo que pueda.

—No te estoy pidiendo que hagas lo que puedas. Te estoy ordenando que des con él. Elisa apretó los labios como si se contuviese de responder de malas formas y aceptó.

— Dame la información que tienes de Candy. Elisa hizo lo que le pidió. Hansel pensaba que ahora sí estaba metido en un buen lío, tenía la certeza de que habían dado con él. Le surgieron muchas preguntas: quién habría dado con él, cómo lo habrían descubierto… Aquella misma semana saldría de Inglaterra una vez hubiese cerrado la operación. Pronto tendría noticias sobre el cargamento solo esperaba que Neil no le hubiera mentido. Era mucho dinero lo que se estaba en juego. Su última entrega, mientras las aguas se calmarán. El mismo le daría la información a Charlie. Él tenía que cumplir con esa misión o su madre pagaría las consecuencias. Salió de la suite sin despedirse de Elisa.

Continuará...