Chapter 14.
–bien fue un placer conocerlas pero debemos ir al centro de videojuegos. Sonreían antes de retirarse los dos chicos.
Haruka veía cómo Makoto seguía a Nephrite con la mirada hasta perderlo de vista. –bien chicas entonces en las vacaciones de invierno saldremos a algún lugar. Haruka las miraba.
–bueno chicas si no se contrapone con lo del templo podría ir con ustedes. Reí las miraba.
–si yo tengo que asistir a eventos sociales en las vacaciones. Ami le comía a su pastel.
–Bueno sería mejor una pijamada todas juntas. Minako decía.
–eso estaría bien así nos conocemos más. Usagi comía un bocado del pastel.
–yo prepararía unos bocadillos para ese día. Makoto las miraba.
Continuaron platicando un rato antes de retirarse cada quien a su casa, Haruka conducía de regreso al departamento dejaba las llaves y comenzaba a prepararse un poco de cereal caminaba a la recámara, donde una cama de sábanas blancas se encontraba, podía ver a través del ventanal la ciudad se desvestía y se sentaba en el sillón seguía comiendo. Dejaba el tazón en la mesita de centro y caminaba a la cama quedándose dormida. Al día siguiente se la pasó lavando y limpiando el departamento sus días comenzarían a cambiar más por la sesión de grabación que le pedían para promocionar el auto nuevo. Ese domingo una joven de cabello azul visitaba a su amiga tocaba el timbre del departamento 1203, la puerta se abría una joven de falda café y blusa roja la miraba.
–Hola, Michiru me acompañarás esta vez a la piscina. La miraba.
–Hola Ami, el día de hoy vino una amiga a estudiar, pero pasa. Caminaba a dentro.
Caminaba dentro el lugar de paredes blancas y piso de madera de estilo libre en el sofá se encontraba una joven de cabello verde largó sosteniendo un libro.
–Hola Setsuna. Tomaba asiento a un lado de la joven de ojos granate.
–Hola Ami, pensé que estarías con tus amigas del colegio.
–no, nuestra reunión fue el día de ayer, Usagi nos quería presentar a su amiga.
–ya veo que bien así conoces más personas Ami. Michiru llevaba una taza de té.
–si, pero me sorprendió al verla. Se quedaba mirando el té. – aunque se ve que es una buena persona es modelo, y estudia la misma carrera que tú Michiru.
–vaya a lo mejor va al mismo colegio que yo. sonreía.
–si es modelo debe de ir a la misma universidad. Setsuna le tomaba a su té.
–bueno es más alta que tú Setsuna, de cabello rubio.
–bueno vamos a continuar estudiando. Setsuna decía.
–no mejor salgamos un rato a la piscina a nadar. Miraba Michiru a Ami.
–bueno chicas mientras ustedes nadan yo estaré en la cafetería del centro deportivo.
–Vamos Ami. Se levantó caminando a la habitación, salió con una maleta.
–si vamos. Se levantó Ami.
Setsuna las siguió, sabía que ellas podían estar en la piscina por horas y así fue toda la tarde se la pasaron en el lugar Setsuna se aburrió de esperarlas.
–chicas me voy a casa. Les decía.
–esta bien, nos quedaremos un rato más. Decían las dos chicas.
Se quedaron hasta ya pasadas las 7 pm. Salían del centro deportivo Michiru caminaba a su auto Lamborghini G azul metía su maleta.
–te llevo Ami a tú casa. Abría la puerta del auto.
–gracias Michiru. Subía al auto.
Conducía por las calles a la zona de Futako a una de las mansión la dejaba en la entrada de enrejado donde un guardia la esperaba.
–Nos vemos Ami. Agitaba su mano.
–si nos vemos Michiru. Entraba por el portón.
Conducía de regreso, al llegar al edificio de apartamentos, subía por el elevador, entraba dejando sus llaves en la mesita de entrada, comenzaba a cocinar algo de arroz y se sentaba viendo por la ventana la ciudad mientras disfrutaba de su arroz frito. Las estrellas no se alcanzaban a ver una lágrima rodaba por su mejilla se la limpiaba veía el tazón lo que sobraba lo dejaba en el refrigerador caminaba a la habitación, al otro lado Haruka veía el mismo cielo por la ventana de su habitación antes de ir a dormir. Los días pasaba sin problema en el colegio y sus sesión de foto con los autos de la empresa.
–Pronto serán las vacaciones de invierno. Su celular sonaba.
–Srta. Tendrá que asistir al evento de este fin de semana.
–esta bien Yato estaré en la mansión sin falta. Colgaba.
Caminaba a la salida del salón Jadeite y Nephrite la seguían, al estacionamiento.
–Haruka podríamos planear algo con la chica que me gusta. Nephrite la miraba.
–lo siento podríamos verlo en otro momento. Haruka subía a su auto.
–bueno está bien, lo checamos en las vacaciones. Nephrite abría la puerta de su auto.
–si la invitamos unos días a las aguas termales. Jadeite los miraba.
–saldremos a las aguas termales, ¡Que bien! Azami llegaba.
–solo era una idea, aún no sabemos si iremos. Jadeite sonreía.
–bueno si van me avisan. Azami subía al auto.
–Nos vemos chicos y hablamos por mensaje sobre eso. Haruka subía al auto.
Haruka conducía a su departamento, al llegar su celular sonaba, como siempre un correo electrónico de Mich JK, detenía el auto a unas calles del departamento se pasaba las manos por su rostro, su celular sonaba de nuevo al ver quién era contestó.
–Hola Minako.
–Hola Haruka, ¿tardarás mucho en regresar?
–solo pasaré a comprar algo que me faltaba pero ya voy. Veía un combining.
–bueno te espero. Colgaba.
Haruka se estacionaba enfrente, bajaba y compraba algo de té y una botella de vino, conducía al departamento al llegar veía a Minako recargada aun lado de la puerta del departamento.
–lamento el hacerte esperar. Abría la puerta.
–no te preocupes venía a pedirte el quedarme unos días contigo. Entraba.
–sabes que no hay problema en que te quedes. Colocaba las cosas en la mesa.
–bien solo será mientras terminan los trabajadores de arreglar la casa. Se sentaba en el sofá.
–¿Ahora que paso en la casa de tus padres? Se colocaba un delantal.
–nada, solo están remodelando la casa y quería algo de tranquilidad y han estado haciendo ruido los trabajadores. Se recostaba.
Haruka calentaba el tonkatsu, sacaba arroz de la arrocera, con una ensalada de Lechuga y jitomate Cherri, colocaba los dos platos en la mesa y se servía un poco de vino.
–Minako la cena ya está lista. Se quitaba el mandil y se sentaba.
–woow se ve delicioso. Se sentaba. –que bien me moría de hambre.
–vaya cuando será el día que no escuché eso. Le regalaba una tierna sonrisa.
–jajajaja ... sabes que me gusta la comida más los postres, creo que me parezco a Usagi. Sonreía
–si es verdad las dos aman los dulces, bueno terminemos de cenar mañana será un día pesado.
–si es verdad los eventos sociales, bueno diviértete. Seguía comiendo.
Haruka la miraba al terminar le alboroto el cabello la llevó a una habitación donde tenía un piano, un sofá cama y unos libreros repletos de libros.
–segura que no prefieres quedarte en mi habitación. La miraba como sacaba de su mochila una pijama.
–si no te preocupes estoy bien, mañana iré por algo de ropa y regresaré.
–te dejaré una llave en la mesa de la entrada, cuando salgas la tomas por si no estoy cuando regreses. La miraba.
–esta bien lo haré, ahora déjame que me cambié para poder dormir. La empujaba fuera de la habitación y cerraba.
Haruka dejaba una llave en la mesa de la entrada, antes de ir a dormir, caminaba a su habitación se cambiaba y recostaba en la cama aún que trataba de dormir no podía daba vueltas recordando lo sucedido al final el cansancio terminó ganando. La mañana siguiente, Minako se encontraba desayunando para acudir al colegio a sus prácticas de voleibol, Haruka veía un omelet arroz y un jugo de naranja cubiertos.
–buenos días Haruka. Terminaba su arroz.
–buenos días, tienes prácticas del club. Se sentaba a desayunar.
–si, solo espero no salir a un torneo justo un día antes de las vacaciones, así podré ir a esquiar o a las aguas termales. Se levantaba a lavar sus trastes.
–me gustaría ver a Minako, la campeona de voleibol. Comía un poco.
–Viniendo de la campeona de atletismo y judo, eso me halaga. Dejaba los trastes en el escurridor y se giraba con una sonrisa.
–ex corredora y campeona de Judo, se que hay una chica que llegó a mi marca corriendo y creo otra que se ganó el título de campeona. Se terminaba el arroz.
–eso sí, después que te fuiste varias chicas comenzaron a ganar los primeros lugares, pero supongo era de esperarse. Se quitaba el mandil y los guantes.
–Ahora seré modelo solo por un tiempo, hasta que termine mi carrera…. Bueno eso creó. Se terminaba el jugó. –Minako si gustas te llevó al colegio.
–bueno eso me ahorraría tiempo para llegar y podría dormir en el auto. Murmuraba. –está bien. Caminaba a su habitación.
Haruka lavaba su traste y se metía a tomar una ducha, tomaba unos jeans, una playera blanca y gabardina café mientras Minako arreglaba su maleta. Las dos bajaron al estacionamiento conducía por la calle a la Universidad Sakura árboles de cerezo adornaban el colegio aunque ya sin flores. Estudiantes llegaban al colegio Minako seguía dormida en el asiento del copiloto, la movía para despertarla. –despierta o llegarás tarde
Makoto se acercaba al auto de Haruka. –buenos días Haruka. Veía a Minako.
–ya llegamos. Abría sus ojos.
–buenos días Makoto.
–Minako vamos a las prácticas.
–si, Makoto. Salía del auto. –Gracias por traerme Haruka.
–no fue nada, tomaste la llave que te deje.
–si. La mostraba.
–Bien nos vemos, hasta luego Makoto. Encendía el auto.
–hasta luego. Movían su mano al ver cómo se alejaba.
Por la tarde al ver qué Haruka fue a la mansión, al llegar su madre no estaba ni su padre, subió a su habitación tomando un baño relajante. En el departamento una limosina se estacionaba de la que desendia un joven de esmoquin negro su cabello atado en media coleta subia al elevador, se topaba con una joven rubia de cabello largo, quien bajaba en el mismo piso, veía como se detenía en el departamento 1201, camino al departamento de a lado tocaba el timbre. Minako veía al chico se tardó para abrir esperando que él le hablara, pero se desilusionó al escuchar la voz de una mujer.
–pasa por favor que aún me falta. Veía a su hermano que veía a un lado, se asomó solo veía el pasillo. –¿que veías?
–nada, bueno entremos. Entraba al departamento.
Kunzite se sentaba en el sillón de la sala, Michiru entra a su habitación para continuar maquillándose. En la mansión Haruka se encontraba vistiéndose con un esmoquin negro, caminaba a la entrada su padre y Tatsuo vestían un esmoquin negro y su madre un Vestido de noche y Zoisite un esmoquin negro y saco blanco subían al auto Haruka se acercó.
–padre me permitirías llevar uno de mis autos. Lo miraba.
El señor Tenoh volteo a ver a su esposa y sus dos hijos mayores, se acarició su barba del mentón, meditando su respuesta. –Está bien Haruka, solo espero que contestes el celular si te llamo y no te metas en problemas.
–sí padre. Caminaba a la cochera.
–papá eso no me parece justo a mi no me permitiste ir en mi auto decía el rubio.
–ya Zoisite no estoy de humor para estos arranques tuyos. Frunció el ceño el señor Tenoh.
Haruka seguía a la cochera donde veía a Yato. –aquí tiene Srta. Le daba las llaves del auto.
–gracias. Las tomaba y subía a su auto deportivo F. California T blanco.
Seguía de cerca el auto negro, por la avenida de T-dori a una de las zona de futako-tamagawa, a una mansión de paredes altas en el primer piso, el segundo nivel se apreciaban los ventanales los autos se detenían esperando su turno para entrar. Una alfombra roja cubría las escaleras a la entrada, fotógrafos se encontraban tratando de captar la mejor foto de las familias que llegaban, Haruka veía como avanzaba el auto y bajaban sus padres detrás de ellos sus hermanos, al avanzar veía un joven que le abría la puerta, le entregaba las llaves y sonreía a las cámaras al llegar con sus hermanos quienes hacían lo mismo. Siguieron el camino de la alfombra al salón de fiestas donde mesas con manteles blancos, varios invitados se encontraban, un sirviente de traje negro y guantes realizaba una reverencia.
–sean bienvenidos familia Tenoh, si gustan seguirme los llevaré a su mesa.
Caminaban detrás de él, los llevó a una mesa cerca de uno de los ventanales. Destapó la champagne, llenando sus copas. Se retiraba el sirviente.
–padre crees que sea bueno que estemos aquí, después del alboroto que hizo mi hermano. Tatsuo lo miraba mientras tomaba la copa.
–no podemos evitar los eventos sociales, además si evitamos a los medios asumirán que las fotos son reales, y eso terminaría confirmando que no fue solo un accidente. Cruzaba sus manos viendo a su hijo Zoisite.
Al sentir la mirada de su padre se giró. –no te preocupes padre.
Los invitados escuchaban música mientras disfrutaban sus alimentos, algunas chicas comenzaron a enviar señales a los chicos, Haruka tomaba a su copa adónde mirara todos se encontraba platicando o en la pista bailando, Zoisite fue el primero en salir a invitar a bailar a alguna chica el señor Tenoh se acercó a su hijo.
– Tatsuo, debemos formar un vínculo con los Meio, procura que tu hermano baile con ella.
–sí padre. Se levantó alejándose de la mesa.
–será mejor que salga al jardín ahí no me molestarán. Caminaba a una de las puertas del jardín.
Algunas parejas se escondían de la vista de todos en la oscuridad, unos hermosos arbustos y árboles adornaban el lugar, junto con una hermosa fuente con la escultura de afrodita, es lo que alcanzaba a ver desde la terraza, caminaba por el sendero de Adoquines estructurados uniformemente, apreciando el jardín que cada vez era más difícil distinguir, se sentaba frente a la fuente. Una pareja pasaba de largo a una sección alejada del lugar. Haruka se levantó para regresar a la fiesta, miraba al cielo sin darse cuenta que una chica de vestido turquesa venía corriendo donde ella se encontraba, chocaron cayendo la joven encima de Haruka, se quedaron un rato así hasta que se escuchó los pasos de alguien que se acercaba, de un brinco se apartó la joven sacudiendo su vestido. Haruka podía ver su piel nácar, y el cabello recogido en un chongo los rayos de la luna la iluminaba haciéndola ver tan hermosa como un sueño. La joven veía al chico pelinegro, que se acercaba a ella.
–porque no aceptas el salir conmigo. La miraba.
–ya te dije que no me interesas. Fruncía el ceño.
–vamos solo será una vez este encuentro se que te gustará. Se acercaba con una sonrisa.
Haruka al ver la situación frunció el ceño se acercaba a la chica, cuando vio que el joven la jaló, se apresuró tomó al pelinegro del saco y levantando lo del suelo.
–que no entiendes, te dijo que no quería nada contigo. Su mirada era fría, unas nubes comenzaban a cubrir la luna.
La joven al ver la espalda del joven rubio, su rostro que era iluminado por la luna su corazón dio un vuelco en su pecho, no podía creer que alguien más le hiciera sentir eso, solo había sentido eso por el joven rubio que sería modelo, pero no sabía mucho sobre el, regreso en si cuando escucho al peli-negro.
–no es tu asunto, lo que haga con mi prometida. Trataba de zafarse.
–¡yo no soy tu prometida! La joven gritaba.
–ya escuchaste, más vale que la dejes en paz. Haruka lo miraba y comenzaba a soltarlo.
Al sentir que lo bajaban el chico trato de darle un golpe que fue detenido, y empujado al suelo, miraba a la joven. –ya nos veremos después, sin que tengas a tu escolta. Se levantó, alejándose del lugar.
–gracias. Se sentaba la joven.
Haruka miraba la fuente. –no tienes por qué, bien debo de irme.
Haruka comenzaba a caminar de regreso al salón, la joven al ver que se iría sin decirle su nombre o saber tan siquiera si era ese chico, lo tomó del saco.
–espera podrías quedarte conmigo, solo un momento. Tenía que ver su rostro.
Se giró topando se con los ojos de la joven, su mirada era tierna, que por un segundo, dudo en contestar que no podía.
–lo siento pero, me esperan y no puedo perder el tiempo. Seguía caminando al salón dejando a la joven atrás.
Se cruzó en el camino con una Mujer de cabello largo verde y vestido morado la miró de reojo con los tacones le llegaba a la altura de su oreja, siguió caminando en dirección adónde estaba la chica, continuó en la terraza comenzaba a sonar su celular, lo veía contestaba.
–Haruka nos retiramos.
–sí, ya voy a la entrada. Colgaba siguió su camino a la salida sonriendo para las cámaras.
La limusina se estacionaba en la casa Tenoh el primero en salir fue Tatsuo tomó su auto y se retiró del lugar a su departamento, sus padres entraban sin decir nada. Haruka se estacionaba viendo a Zoisite.
–Será mejor que me quede hoy. Miraba a Haruka
–que acaso también tienes guardias en el departamento. Cerraba la puerta del auto.
–no, solo no quiero arriesgarme, tome demasiado y podría chocar o peor salir en primera plana.
–jajaja. No puedo creer que los medios se enfocarán en que amaneciste en una fiesta desnudo, con una chica.
–ya sabes que los del extranjero son algo especiales cuando un corredor va a una fiesta.
–mmm… bueno nos vemos. Subía a su auto Haruka.
–si ya iremos a festejar que regresaste cuando tengas tiempo. Un sirviente le ayudaba a entrar.
Haruka conducía al departamento al llegar no se escuchaba ruido alguno, las luces estaban apagadas entró a su habitación, se desvestía caminaba al ventanal de dónde se veía la luna llena y las nubes, por un breve instante podía ver los ojos de la joven le recordaron la mirada de la chica del super.
–estoy alucinando será mejor que me duerma. Se acariciaba su cabello.
Se acostaba los días pasaban y las fotos de Haruka promocionando el nuevo auto que salieron a mediados de invierno, le dieron más fans en el colegio algunos compañeros la invitaban a salir, pero los había rechazado, eso provocó que corrieran rumores, que le gustaba estar sola o era muy presuntuosa, aunque no era la única del colegio de la que hablaban a sus espaldas.
–otra vez los rumores en el colegio, bueno era de esperarse. Se sentaba.
–Hola Haruka. Saludaba, Jadeite y Nephrite.
–Hola chicos. Veía al profesor que entraba.
–ya escuchaste tienes un grupo de fans en el colegio, dicen que eres el chico más guapo del colegio. Nephrite se sentaba.
–si lo sé es normal. Suspiraba.
Jadeite veía su rostro sin ánimo, no era igual a como estaba con las chicas que sonreía y coqueteaba con ellas, se veía como si no le tomara tanta importancia. –siempre veía que era muy animada y coqueta con las chicas pero no siempre tiene ánimo de hacerlo. Pensaba.
El profesor miraba al grupo de chicos. –buenos días jóvenes, bien continuemos con lo de la clase pasada. Comenzaba a explicar, anotaba lo que decía, entre clases veía por la ventana, las cuales continuaron como siempre, entre escuchar a los profesores y sus compañeros, se escuchaba la campana del fin de clases, salía con sus amigos del salón, un grupo de estudiantes se encontraban emocionados por las fotos de Haruka y el nuevo auto de Tengoku.
–por favor regalanos un autógrafo. Varias chicas se juntaban.
Haruka cambiaba su expresión, a una sonrisa y y les coqueteaba a las chicas. –nos vemos preciosa.
–gracias. Decían las chicas.
Caminaba su auto Jadeite y Nephrite subían a su auto, se despedían del grupo de chicos se sentía cansada por la sesión de fotos, evento y el colegio al llegar al departamento Minako veía a Haruka que llegaba y se tumbaba sobre su cama, camino adonde está y le llevo algo de té y un sándwich.
–Haruka las chicas vendrán al departamento a estudiar.
–si está bien. Comía el sándwich y el té antes de quedarse dormida.
Haruka escuchaba ruido, abría sus ojos se levantaba se cambiaba la camisa por una playera, caminaba a la sala dejando con la boca abierta a la joven de cabello aguamarina. Unas horas antes, Michiru estaba en su departamento y escuchó que tocaban al abrir Ami, rey, Usagi y Makoto la miraban.
– Michiru iremos a casa de una amiga y quería pedirte que nos ayudaras a estudiar. Ami decía.
–sabes que no tengo problema Ami, solo tomó un abrigo y mis llaves. Tomaba sus cosas.
Tomaba su bolso y al cerrar la puerta de su departamento veía como las chicas caminaban al elevador, metía sus llaves al bolso cuando vio que se detenían en el departamento de alado le extraño, tocaron el timbre una joven rubia de cabello largo abría, ahora entendía por qué su hermano vio en esa dirección.
–ya llegamos, trajimos a alguien para que nos ayude. Rei decía.
–Pero pasen no se queden afuera. Dejaba que pasaran.
Makoto entraba a la cocina dejando las galletas y preparando algo de té. Todas se sentaban en la sala colocando sus libros para empezar a estudiar, Michiru se sentaba viendo a la habitación.
–chicas ella es nuestra amiga Michiru Kaioh, Michiru ella es Usagi Tsukino, Makoto Kino y Minako Aino.
–es un gusto el conocerte. Decían las chicas.
–El gusto es mío.
Comenzaba a estudiar Minako colocaba las galletas al centro de la mesa, después de un rato escuchaba como se abría la puerta de la habitación, se sorprendió al ver quién salía no podía creer que estaba enfrente del joven rubio.
–Haruka pensamos que no estabas. Makoto se levantaba.
–Lo siento es que llegué muy cansada después de la universidad. Caminaba a la cocina tomando algo de té.
–Haruka te presento a nuestra amiga, Michiru Kaioh, Michiru ella es Haruka Tenoh. Rei decía.
Su cara era de sorpresa al escuchar su nombre, la recorría con la mirada. Michiru se ponía nerviosa al no escuchar sonido alguno y al sentir su mirada.
–es un gusto conocerte Tenoh. Decía Michiru.
–El gusto es mío Srta Kaioh. Se despabilaba y dejó la taza en el fregadero.
–Haruka fuiste al evento y me dejaste en el salón con el grupo de chicos. Usagi la jalaba del brazo.
Respiro profundo, al girarse sonreía, para ver a Usagi y le acariciaba la cabeza. –lo siento pero necesitaba respirar un poco de aire fresco, pero en el jardín me topé con una joven que era molestada.
–vaya no pensé qué pasara eso en la fiesta. La llevaba al sofá.
–¿Qué pasó con la chica? Preguntaban Usagi y Rei.
–¿la ayudaste? Minako se recargaba en sus libros.
–al final espere que se fuera el que la molestaba, y una de sus amigas se quedó con ella, pero bueno pensé que estarían estudiando. Haruka las miraba.
–si es verdad chicas deberíamos de estar estudiando. Ami decía mientras se acomodaba sus lentes.
–vamos Ami solo es un descansó. Decían las chicas.
–bueno debería de irme aún me falta preparar mi comida. Se quitaba sus lentes Michiru y se levantaba del suelo.
Minako veía como Haruka seguía a Michiru, al igual que ella desde que entró a la sala, al ver qué se retiraban ambas del lugar.
Haruka la siguió a la entrada. –vaya que es hermosa. Pensaba mientras veía su silueta. –te acompaño a tu casa.
Michiru al escuchar su voz una corriente eléctrica pasaba por su espalda. –No es necesario, no vivo lejos de aquí. Abría la puerta.
Haruka tomó sus llaves y la siguió. –insisto eres una amiga.
–está bien. Sonreía.
Caminaron al departamento de Michiru, entraba. –ves Tenoh te dije que no era muy lejos.
Le gustaba su sonrisa y como la veía. –si, bien será mejor que regrese a mi departamento. Realizaba una reverencia.
–hasta luego Tenoh. Michiru cerraba su puerta y caía al suelo se tocaba el pecho, su corazón estaba acelerado.
Minutos antes en el departamento Minako les susurraba a sus amigas. –chicas parece que ellas dos se gustan.
–cómo es posible eso Minako. Reí la miraba.
–no vieron cómo se comportaron. Minako cruzaba sus brazos.
–no sería eso posible o si. Ami decía.
Las cinco chicas se miraban. –no nos metamos en problemas recuerden que la ves que le buscamos novio a Michiru resultó un problema.
–si es verdad, le rompió el corazón y ella le rompió otra cosa. Se recargaba en su mano Ami.
–¡era ella! Makoto la miraba sorprendida.
–si, fue en la preparatoria así que ya no nos metemos en sus relaciones verdad Rei. Ami la miraba.
–si es verdad, así que les pido que solo las apoyemos si pasa algo. Las miraba.
–está bien Rei. Decían todas.
Todas se quedaron calladas al escuchar la puerta abrirse, Haruka regresaba al departamento preparaba unos sándwiches de huevo, colocaba unos en un plato y un café.
–chicas prepare unos sándwiches para ustedes. Tomaba su plato y taza.
–si, gracias. Decían al unísono.
Haruka regresaba a su habitación a realizar su tarea, se la pasó enfrente de la laptop, cuando se dio cuenta ya eran las 11 PM se quitaba sus lentes dejándolos a un lado, se estiraba mientras caminaba al baño. –que bueno que ya terminé.
Escuchaba unos ruidos en la habitación de Minako, al asomarse se encontraba Makoto y Usagi durmiendo.
–así que se quedaron pero las otras donde estarán. Cerraba la puerta. –a lo mejor se fueron a su casa, bueno solo me aseo y voy a descansar.
Esa noche Haruka tenía ese sueño donde caía a una agua oscura y una joven de cabello ondulado entraba, al acercar su mano el color del agua comenzaba a aclararse, retiraba su mano al sentir que le faltaba el aire y todo se volvía otra vez obscuro. Despertaba agitada y sudando tomaba un vaso de agua y se secaba el sudor antes de volver a dormir de nuevo, por la mañana se alistaba para acudir a la pista con su hermano, al llegar al autódromo veía a su hermano con un pelinegro con su traje de carreras.
–Haruka, qué bueno es el verte de nuevo. El peli-negro decía.
–¡Hola Mamoru! Haruka le estrechaba la mano.
–bueno solo nos falta Kunzite y Otohiko para comenzar la carrera. Zoisite se acomodaba el traje Verde.
–¿que apostaran esta vez?
–Solo el saber quién es el mejor conquistando chicas. Veía kunzite y Otohiko.
–¿Chicos cómo están? Zoisite les sonreía.
–Bien. Decían los dos chicos.
–amigos, es Haruka Tenoh, Haruka ellos son Zoisite Kaioh y Otohiko Torumi.
–Hola, es un gusto conocerlos. Saludaba a los dos chicos.
–el gusto es nuestro. Decían los dos chicos.
–hay algún problema si te llamo por tu nombre. Otohiko la miraba
–no tengo problema. Sonreía Haruka.
Kunzite veía a Haruka quien parecía chico aunque con los aretes se distinguía que era mujer, recordaba a su hermana quien se había sonrojado al verla.
–bien debemos comenzar la carrera, chicos aún tengo que ir a ver a mi prometida. Mamoru tomaba un casco negro.
–jajaja… enserio si te comprometieron. Otohiko lo miraba.
–si, yo salgo en una foto aunque no me veo bien mi abuelo se dio cuenta y me comprometieron, con la hija del tercer ministro. Suspiraba.
Todos lo miraban. –pobre de ti ahora entiendo por qué no querías participar en la carrera. Zoisite le daba una palmadita en el hombro.
–vaya entonces ustedes se salvaron. Otohiko los miraba.
–nosotros ¿por qué? Decía Zoisite y kunzite.
–porque si sus padres pensaran lo mismo que el abuelo de Mamoru ya estarían comprometidos. Se colocaba la mano en su mejilla Otohiko.
–oye tiene razón, lo bueno es que mis padres no han pensado en casarte. Haruka sonreía.
–será mejor que comencemos la carrera entre Zoisite y kunzite. Otohiko caminaba al vestidor.
