Chapter 15.
Kunzite caminaba detrás de él, después de unos minutos salía con un traje de carreras blanco y Otohiko uno azul cielo. Todos subían a un auto de F 1, se alistaban antes de acudir a la zona de salida. Haruka se colocaba en la línea de salida viendo cómo se acomodaban, apretaba el botón, el semáforo cambiaba de rojo hasta llegar a verde, solo se escuchaba el estruendo del motor y como se alejaban, Mamoru tomaba la delantera al inicio kunzite se acercaba en la segunda vuelta Zoisite comenzaba a tomar la delantera y Otohiko se mantenía en último lugar, en la última vuelta kunzite y Zoisite se peleaban por el primer lugar al llegar a la meta los dos llegaban al mismo tiempo, Mamoru detrás y Otohiko en último.
–si, gane. Zoisite bajaba del auto y se quitaba el casco.
–no, fui yo quien ganó. Kunzite se quitaba el casco y caminaba adónde está él.
–qué carrera. Mamoru se detenía y se quitaba el casco.
–si fue muy pareja. Lo miraba y se retiraba el casco.
Veían que peleaban por quién había llegado primero, Otohiko se desabrochaba el traje del pecho caminando hacia Mamoru. Haruka regresaba y checaba la grabación de quién había llegado primero. Los cuatro caminaron al cuarto de video, donde ya tenía noticias de la carrera.
–los dos llegaron al mismo tiempo a la línea de meta. Haruka decía y mostraba la grabación.
Caminaban a los vestidores los cuatro, Haruka se encontraba en su deportivo corriendo en la pista, esperando que salieran los chicos de las duchas. Salían viendo como corría en la pista.
–bueno tendremos que hacer otra prueba quien es el mejor conquistando chicas. Zoisite miraba a kunzite al salir.
–Si. Miraba la pista y como corría Haruka. –tu hermana es buena.
–si es verdad. Otohiko miraba la pista.
–si ella era una de las mejores corredoras junior de Japón. Mamoru decía.
–vaya y por qué no continuó. Decían los dos chicos.
Mamoru hacía una expresión de que no sabía el porqué, y miraba a Zoisite.
–yo tampoco sé porque no siguió corriendo solo un día dejó de correr y comenzó a estudiar diseño. Sacaba su celular y le marcaba a Haruka.
Haruka al ver la llamada se detenía en la entrada viendo a su hermano quien agitaba la mano. Salía de la pista al estacionamiento y los chicos subían a dos autos.
–Vamos a celebrar un rato a casa de Otohiko. Gritaban los chicos.
–Pero yo debo de conocer a mi prometida hoy. Mamoru miraba a sus amigos.
–vamos solo será un rato así tomarás fuerzas para verla. Zoisite lo miraba de reojo.
Condujeron durante 30 min a una de las mansiones de la zona de Futako dejaban los autos, al entrar el lugar era amplio de paredes blancas, caminaban a la sala sentándose en el sofá. Mamoru se encontraba preocupado veía su reloj veía a Haruka quien le susurraba.
–si te preocupa tanto llévate el auto de Zoisite, ya mañana se lo dejas en el departamento. Haruka le daba las llaves.
–pero se molestara, si no ve su auto. Mamoru la miraba.
–tiene razón Haruka si es importante ve nosotros te cubrimos y si es por qué se molestara por el auto puedes llevarte el mío. Kunzite le decía.
–Está bien aceptaré tu auto así creo no se dará cuenta tan rápido. Mamoru tomaba las llaves de kunzite.
–me voy y gracias. Mamoru se levantaba.
Haruka y kunzite rodeaban a Zoisite y le daban algo de tomar mientras veían a Mamoru volvía a entrar y salía por la entrada. Otohiko solo veía como salía y se despedían moviendo la mano.
–Vamos, Zoisite a tomar un rato. Kunzite le daba un poco de sake.
–si. Tomaba un poco de sake.
–preparen algo de comer. Otohiko le decía a una sirvienta peli-negra.
–si señor. Se retiraba a la cocina.
Se la pasaron comiendo algo de arroz, carne asada y sake unas horas después de estar celebrando se escuchaba la puerta abrirse dos chicos ya conocidos por Haruka entraban.
–Hermano ya llegamos. Un peli-castaño le decía.
– que bien que ya llegaste, y Jadeite. Se levantaba Otohiko.
Haruka volteaba al escuchar la voz del chico, su sorpresa fue al ver a sus compañeros en la entrada.
–aquí estoy. Jadeite miraba a Haruka en el sofá. –¡¿Haruka?!
–Hola. Caminaba a la entrada.
Nephrite se acercaba a dónde estaba. –amiga no sabía que conocías a mi hermano.
–mi hermano es quien lo conoce. Sonreía.
–vaya no sabía que ustedes también se conocían. Otohiko los miraba.
–primo nos conocemos porque somos compañeros de clase. Jadeite cruzaba sus brazos.
–Hola joven Tenoh y Kaioh. Realizaba una reverencia a los dos chicos.
–Hola Nephrite y Jadeite. Respondían al unísono.
–hermanos el día de hoy estamos celebrando que empataron Zoisite y kunzite. Otohiko veía a sus amigos.
–jajaja…No creo que ellos quieran divertirse con nosotros, han de tener una cita con alguna hermosa chica. Kunzite sonreía al verlos.
–bueno no tengo una chica aún pero estoy interesado en una del colegio. Nephrite decía.
–vaya eso es bueno solo espero que ella corresponda a lo que sientes. Zoisite sonreía al decirlo.
Se apagaba su mirada. –no, ella me ha rechazado varias veces.
–¿y quieres conquistarla?
–Si. Nephrite lo miraba.
–Kunzite ya sé cómo quitar este empate. Zoisite lo miraba.
–¿Qué tienes pensado hacer, Zoisite? Lo miraba dudando si aceptar.
–yo ayudaré a Nephrite a que salga con la chica, y tú deberás conseguir a alguien para que la convenza de lo contrario. Zoisite lo miraba.
–mmm… no considero que sea buena idea eso, más si se entera la chica terminaría en problemas ambas personas. Kunzite lo miraba con el ceño fruncido.
Zoisite se ponía a pensar se daba la vuelta. –tienes razón, ya lo intentamos una vez y resultó peor todo. Suspiraba.
–mejor dale unos consejos a lo mejor la conquista, si es así aceptaré que eres bueno seduciendo chicas. Lo miraba kunzite. –pero dime ¿cómo se llama?
–ah, es Michiru Kaioh. Sonreía Nephrite.
Se le borraba la sonrisa que tenía Haruka al escuchar el nombre de la chica, la imagen de Michiru llegaba a su mente. Kunzite miraba a Nephrite algo molesto pero ya le había dicho y sabía que su hermana era difícil intimidarla salía un suspiro.
–solo una cosa Nephrite si ella te vuelve a rechazar no volverás a molestarla. Veía a Zoisite quien estaba sorprendido también.
–si está bien, si me vuelve a rechazar ya no insistiré en salir con ella. Nephrite veía su mirada fría de Kunzite.
–bueno así quedamos si ella lo rechaza yo admitiré mi derrota. Zoisite lo miraba.
–bueno, ¿cómo sabremos si lo rechazó? Otohiko los miraba.
–en la escuela lo sabrán todos. Jadeite decía.
–se le preguntara a la chica. Decía Haruka.
–Bien será mejor que me retire. veía su reloj kunzite.
–Yo también me retiro que tengan una bonita tarde, chicos nos vemos en el colegio. Caminaba detrás de kunzite.
Zoisite veía a sus amigos molestos. –Rayos como es posible que se me ocurriera eso, pero ya acordamos aún así debería de haberme retractado. Pensaba y se levantaba.
Haruka lo veía que caminaba Kunzite le abría la puerta. –te llevo, vamos.
–si, gracias. Subía al auto. –cómo es que acepte.
–bueno deberías de regresar y decir que no estás de acuerdo con esto. Conducía por la avenida.
–no podría retractarme de lo que acepte solo. Miraba la carretera. –Haruka te puedo pedir un favor.
–si no es nada donde tenga que arriesgar mi vida, darte dinero o tenga que casarme está bien. Sonreía Haruka.
–jajaja… no creo que sea tan riesgoso ni algo para casarse. La miraba de reojo.
–bueno entonces está bien. Una extraña sensación llegaba a ella.
–cuida a mi hermana, he estado preocupado por ella, por los chicos. Kunzite la miraba.
–pero no creo que Nephrite le fuerce a algo. Haruka miraba por un instante a kunzite.
–no lo digo por él, los chicos siempre quieren salir con ella y no puedo estar tranquilo cuando está sola o en el colegio pero tampoco quiero ponerle un guardaespaldas cuidandola las 24 hrs. Suspiraba.
–pero de igual manera lo que me pides es lo mismo a ser un guardaespaldas. Detenía el auto en un edificio de apartamentos de la zona de Omori.
–no, solo que si la ves en problemas la ayudes. Miraba la cara de Haruka.
–Lo siento kunzite pero no puedo hacer lo que me pides. Miraba el camino.
–está bien, y gracias por traerme. Bajaba del auto.
Haruka conducía de regreso al edificio 8 de la avenida Daiichikeihin, en el sótano del estacionamiento dejaba su auto, en el elevador oprimía el botón, antes de cerrarse las puertas escuchaba la voz de una mujer.
–¡por favor espere me!
Haruka abría de nuevo las puertas del elevador, el aroma dulce y a mar llegaba de la joven a quien la cubrían las bolsas de super.
–gracias, podría esperarme... al bajar las bolsas y ver quién estaba viéndola se quedó callada un instante. –...solo debo de ir por una bolsa.
–si está bien. Haruka sonreía.
Salía por su bolsa Michiru al coche regresaba al elevador, las puertas se cerraban, Haruka levantó las dos bolsas del piso unos nervios la invadieron al estar a solas con ella, las puertas se abrían, salían una detrás de otra Michiru abría la puerta del departamento.
–por favor entra. Caminaba a la cocina. –¿Quieres algo de tomar? Dejaba la bolsa en la losa de la cocina.
Caminaba dentro dejando las bolsas sobre la losa, al girarse se topaba con Michiru, quien se había acercado a los gabinetes para tomar unas tazas. Haruka no sabía si era por el alcohol que tenía el coraje de besarla, se acercaba a sus labios. Michiru no sabía porque no la rechazaba como a otros chicos que la trataron de besar de esa misma manera, sus alientos se mezclaban, sus labios se rozaron, en ese momento la tetera comenzó a silbar sacandolas de ese momento, se separaba y apagaba el quemador.
–Podrías pasarme dos tazas por favor. Sentía un calor en su pecho.
Haruka no podía creer lo que estaba apunto de hacer, tomaba las tazas y se las daba –¡Sí!.
–Gracias, tengo té verde o café pero tardaría un poco. Servía un poco de té y agua caliente en una taza.
–Gracias pero debo de ir a mi departamento. La miraba.
–si, y gracias Tenoh por ayudarme. Comenzaba a sacar las cosas de la bolsa.
Haruka salía del departamento, sentía como su corazón latía. –solo es por haber tomado, pero como me sucede eso a mi. Entraba a su departamento.
–Haruka qué bien que llegaste. La abrazaba Minako.
–si solo debo de tomar una ducha e ir a la cama a dormir. Caminaba a su habitación.
–descansa. Caminaba a la cocina extrañada.
Los días siguientes Haruka se la pasaba pensando en qué habría pasado si la tetera no hubiera silbado, no podía concentrarse en clases, ni en los eventos promocionales del nuevo auto. Michiru por su parte se encontraba un poco distraída, su amiga Setsuna se percató de ello más cuando fue un día a visitarla se encontraba sentada en el sofá viendo como realizaba un trabajo del colegio mientras checaba una página en internet sobre los modelos.
–sigues con eso Michiru, pero si a ti no te gustan ese tipo de personas. Le daba vuelta a la página de su libró.
–Setsuna ya te lo había dicho, es algo que me intriga solo eso. seguía tecleando en su laptop.
–es la primera vez que te veo tan Interesada con algo que no sea las artes o los deportes. Tomaba su té. –por cierto ¿qué pasó con el chico si lograste dejar las cosas claras?
–¡Ah! Si cuando tú llegaste ya había terminado aunque se molestó como todos. Tomaba su taza de té.
–bueno es una lastima, este chico si era guapo. Recordaba a Haruka.
–vamos, no creo que fuera para tanto. Seguía buscando información.
–Vamos Michiru, el de cabello rubio, ojos verdes y alto bueno, hacía lucir el esmoquin que tenía. Un suspiro salía.
Michiru al escucharla recordó al chico con el que había chocado, miraba la cara de su amiga enamorada. –bueno déjame seguir con mis deberes.
Está bien Michiru. Caminaba a la salida. –pensé que solo era un capricho cuando me contó del modelo de la línea de autos de Tengoku. Pensaba.
Michiru después de un rato de revisar sobre Haruka dejaba la computadora viendo que la modelo Emma vendría a filmar un comercial junto a Haruka. Caminaba a la habitación se cambiaba por una playera y un short al trenzar su cabello la imagen de lo cerca que estuvo de besarse con ella, las sensaciones regresaba aún podía sentir su aliento y el ligero roce de sus labios suaves.
–que me pasa me he estado enamorando muy rápido. Cerraba sus ojos se imaginaba como la besaba y recorría su cuello. –no Michiru debes calmarte con tus delirios. Se recostaba en la cama cubriéndose para dormir pero sin éxito.
Tomaba las cobijas y caminaba al ventanal mirando el cielo por la ventana es noche una brisa fresca con aroma a hierba y flores de campo, la tranquilizaba un suave bostezo salía sus ojos se cerraba caminaba a su cama quedándose dormida. Unos días después una tarde Haruka se encontraba en el departamento de Zoisite junto con Nephrite y Jadeite escuchando los consejos como cada jueves.
–no es complicado Nephrite, llegas das un cumplido y te retiras. Zoisite se recargaba en el sofá.
–bien solo le doy un cumplido y me retiro. Se rascaba la nuca.
–tu crees que si la conquiste, Haruka. Jadeite miraba a Nephrite quien realizaba unos ademanes.
–es una probabilidad. Se recargaba en su palma derecha mientras lo veía.
–pero se ve que tu hermano sabe mucho sobre ese tema. Miraba de reojo a Zoisite.
–No estoy segura ya que no siempre funciona lo mismo para todos. Haruka veía a Nephrite quien repetía lo que le decían.
– eres hermosa, y le guiñas el ojo. Zoisite le decía.
–eres hermosa. Se alejaba y realizaba un guiño Nephrite.
–Si así vas mejorando, solo debemos ocupar palabras que la halaguen, continuemos. Seguía Zoisite diciéndole frases.
Haruka se perdía en sus pensamientos, callando el sentimiento que nacía en su corazón. Si no sentía esa sensación de descontrol en su mente, el deseo de acostarse con ella, o que la doblegara para que solo estuviera con ella y sentir como la sujetaba entre los lazos de su amor. El brindarle todo. ¿Eso es el amor?. No la sensación de calidez en el pecho, esta sensación familiar y de tranquilidad ¿Eso no es amor o si? ¿Debe ser algo fraternal? –si solo la veo como una amiga.. Susurraba Haruka.
Ese día al regresar todo estaba tranquilo se asomaba a la habitación de Minako quien se encontraba durmiendo, caminaba a su cama se sentía cansada y algo pesada después que salió promocionando el nuevo auto el número de fans aumento y volvía a ser un tema de que hablar en Japón para los medios. El día siguiente a la hora del receso entraba Michiru a la cafetería con su falda azul y blusa blanca un grupo de chicos la miraban, buscaba con la mirada a una de sus compañeras sin éxito, tomaba sus alimentos y se sentaba en la primera mesa libre que estaba cerca del ventanal de la primera fila. Dos chicos se acercaban y tomaban asiento platicando sobre Haruka.
–él era un atleta y Modelo.
–¿en serio? No pensé que asistiera a nuestro colegio. Tomaba algo de comida.
–deberíamos juntarnos con él así entraríamos al boxin. Comía algo de arroz.
–si, tienes razón aunque ya no corra eso no quiere decir que no tenga contactos para entrar en lugares exclusivos.
Michiru suspiro, se iba a levantar cuando uno mencionó el nombre de la persona.
–ser amigo de Haruka Tenoh, nos haría también famosos entre las chicas.
–si, eso estaría bien tener una modelo como novia. Sonreían los chicos.
Era su oportunidad de preguntar lo que sabían de Haruka.
–Hola perdonen, ¿Saben donde se puede encontrar? Les sonreía.
Se molestaron los dos castaños por ser interrumpidos, pero su expresión cambió a una de sorpresa.
–es..es Michiru kaioh. Pensaban los chicos.
El primer peli-castaño fue quien habló. – no se bien en qué carrera, ¿Pero no deberías fijarte en Tenoh?
–si, hace seis años que ya no corre y además a de estar ocupado cuidando a su esposa e hijo. El segundo castaño le sonreía.
–pero como dices eso si no lo sabes no podría embarazar a una chica. El primer castaño se levantó viendo a su amigo.
–pero porqué no si siempre se le veía con modelos o con chicas, yo tengo aún una foto de él besando a una chica. El segundo castaño se volteaba a verlo.
Haruka vio que se levantaba un chico castaño exaltado. –que no saben dónde se encuentran. Pensaba mientras veía a los chicos.
–porque una chica no puede embarazar a otra por eso no es lógico. Decía el primer castaño.
Michiru los escuchaba. –pero, aún no me dicen donde puedo encontrarla. Pensaba cuándo iba a hablar el otro chico se adelantó.
–¿Cómo estás tan seguro?
El primer chico sacaba su celular y buscaba por internet el perfil de Haruka, se lo mostraba al chico. –ves aquí dice que es la hija del empresario Tenoh, hasta aparece su cumpleaños, entre otras cosas. se lo mostraba también a Michiru.
Tomaba el celular revisando la información, donde había un lapso de tiempo sin actividad, pero no decía en qué colegio asistía, solo eran datos generales.
–srta Kaioh aceptaría salir a tomar un café conmigo. El segundo castaño la miraba mientras tomaba su celular.
–mejor que sea conmigo, Srta Kaioh. El segundo castaño la miraba.
–Lo siento por el momento tengo la agenda ocupada. Les regaló una tierna sonrisa.
–está bien ya será en otra ocasión, pero podrías darme tu autógrafo.
–si a mi también.
–¡si!. Tomaba una pluma y la hoja. La campana comenzaba a sonar dando fin al descansó, se levantaban los chicos, saliendo felices.
–nos vemos, Srta Kaioh.
–Gracias. Decía el segundo castaño
Michiru suspiraba viendo su comida apenas había comido la mitad de sus alimentos se levantó con su charola viendo que no era la última en salir de la cafetería. Haruka caminaba a la salida dejando los trastes en un recipiente y la charola a un lado, caminaba por el pasillo bostezando se cubría con su mano, salían unas lágrimas no se percataba que venía detrás de ella Michiru.
Caminaba al edificio "E", subiendo la escaleras al tercer piso entrando al salón 4-C. Michiru la veía como se sentaba al fondo del salón, caminaba al salón 4-E tomando asiento en su lugar de costumbre.
–está a solo un salón del mío, como es posible que no me diera cuenta. Pensaba mientras veía al profesor.
Mientras en el salón de Haruka se encontraban prestando atención al profesor una chica se sentaba a un lado de ella, la miró de reojo por un instante. La chica comenzaba a acercarse lentamente a Haruka hasta tocar su pierna con su mano, al sentir esto se giró para verla quien solo le sonrió, mientras seguía subiendo su mano a la entrepierna, con su mano izquierda sujetó la mano de la joven esperando que sonara la campana o se dieran cuenta sus amigos.
–¡vamos suena ya! Pensaba, la campana se escuchaba. Los alumnos comenzaron a levantarse y salir.
–Vamos, Tenoh a divertirnos. Le susurraba y se levantaba.
–lo siento pero no puedo, que sea en otra ocasión. Guardaba todo en su mochila, caminando a la salida sin fijarse.
Michiru caminaba por el pasillo, para ir al salón de música, suspiraba antes de sentir que alguien se estrellaba contra ella. Haruka al sentir que chocaba sujeto a la chica girando para que no se lastimara al caer, un aroma dulce y a mar llegaba a ella, al abrazarla reconoció esa complexión. Michiru cerró sus ojos como la primera vez que cayó sobre ella, ese aroma a flores de primavera acomodaba su rostro en el pecho quería seguir ahí, unos chicos las rodearon preocupados.
–¿Se encuentran bien? Unos chicos decían.
Michiru abrió sus ojos, se levantó colocando una de sus manos cerca del pecho de Haruka. Quien trataba de incorporarse, mirando con quién había chocado una sonrisa se dibujaba en sus labios, pero se borró al ver la cara de molestia de la chica castaña.
–¿Te encuentras bien Kaioh? Miraba como se apoyaba para incorporarse.
–si, estoy bien. Levantaba su rostro, podía ver los ojos verdes.
Sus miradas se cruzaban, Haruka acariciaba su mejilla de Michiru quien se encontraba perdida en los ojos esmeralda, al sentir que la tocaban su corazón se aceleraba, un ligero rubor subía a sus mejillas, al ver como se acercaba cerraba sus ojos esperando el beso. Algunos murmullos se empezaron a escuchar. –qué cerca están. –mira se van a besar. –si. –deberían hacerlo en un lugar privado.
Haruka al escuchar eso se vio a unos milímetros de Michiru, aunque tenía un deseo de probar sus labios, subió su rostro dándole un beso en la frente para no ocasionar algún rumor en el colegio.
–que bueno que estés bien, una disculpa por no fijarme. Sentía un ligero dolor en su brazo.
–no te preocupes, yo también estaba distraída. Se levantaba.
Haruka se levantó del suelo tenía un poco de sangre en el codo de su camisa, Michiru la miraba preocupada por lo sucedido, sus amigos salían viendo cómo unos alumnos se encontraban en el pasillo, no le tomaron importancia y se fueron al estacionamiento.
–¡Haruka todavía no se ha ido! Jadeite miraba el auto de Haruka.
–¡Qué extraño! Vi que salió del aula primero. Decía Nephrite.
–mmm…pero salió con Miki. Encendía el auto saliendo del colegio, veían como la peli castaña salía molesta, se miraban extrañados y seguían su camino.
En la enfermería Michiru se encontraba buscando algodón, desinfectante y una vendita. Haruka solo la veía como acomodaba todo sobre la mesa y comenzaba a limpiar la pequeña herida como su cabello caía por su rostro, sin pensarlo le sostenía el cabello.
–ya está listo. Colocaba la vendita, trataba de no verla para no caer en lo mismo.
Haruka regresaba en sí al escucharla. –si, gracias. Se levantaba y tomaba su mochila.
–será mejor que nos vayamos. Guardaba todo en el botiquín.
–De nuevo lo siento Srta. Kaioh y gracias. Abría la puerta.
–no tienes porqué. Tomaba sus cosas y caminaba hacia donde estaba Haruka.
Caminaron por el pasillo al estacionamiento. –Nos vemos Kaioh.
–si hasta pronto Tenoh. Veía como subía a su deportivo azul marino, camino a la entrada del colegio, en la calle la veía pasar.
–es la chica que quiere Nephrite, vamos debo de calmarme no puedo, es solo una amiga, Si eso es solo eso. Miraba la avenida.
Haruka regresaba al departamento, se recostaba sobre su cama y veía la bandita que tenía en el codo antes de dormirse, el tiempo se la pasó entre firmar autógrafo, y algunas entrevistas, la primavera llegaba y con ello el nuevo ciclo comenzaba, Haruka se levantaba como siempre y salía del departamento al esperar el elevador de lo que antes no le había dado tanta importancia ahora se percataba, Michiru salía de su apartamento y el elevador abría sus puertas.
–¡buenos días Kaioh! Detenía las puertas.
–¡buenos días Tenoh! Entraba.
En el elevador no pronunciaron palabra alguna, esperando que el otro hablara al abrirse las puertas en el estacionamiento, Haruka fue quien rompió el silencio.
–srta Kaioh si gusta la puedo llevar al colegio. La miraba.
Michiru la miraba, llegaría rápido al colegio, pero también podría llegar a tiempo con su auto, aunque no tendría que manejar.
–está bien Tenoh. Le sonreía.
Caminaron al auto Michiru no espero que le ayudará se subió al asiento del copiloto. Haruka no se esperaba que subiera sola por lo regular con las mujeres con las que salía esperaban que fuera ella quien abriera la puerta y le ayudará. Conducía al colegio viendo la de manera ocasional, al llegar al colegio.
–Gracias Tenoh por traerme. Tomaba su mochila.
–no tienes por qué. Haruka bajaba del auto.
–de igual manera, gracias. Cerraba la puerta.
Michiru caminaba al frente de Haruka con su mochila, al pasar a un lado de los otros estudiantes solo la veían y seguían su camino. Al llegar al tercer piso entraban al salón, este día transcurría sin problema, salían a la cafetería junto con sus amigos.
–Haruka está vez espero que me ayudes en un trabajo. Nephrite la abrazaba del cuello.
–Vamos Nephrite no es tan complicado el trabajo. Tomaba una charola Haruka.
–no es por eso Haruka, él quiere ir con tu hermano ¡para ver cómo coquetear le a su amor platónico!. Jadeite sonreía al decirlo.
–vaya es por eso, ¿Y cuando piensas confesarte? Caminaba a una mesa Haruka.
–tengo planeado invitarla a salir y regalar le flores. Tomaba asiento.
–vaya que… miraba como Michiru se encontraba en la cafetería sentada enfrente de una chica peli castaña.
–mmm… vez le impresionó tanto que se quedó sin palabras. Nephrite sonreía.
Jadeite volteaba a ver dónde estaba mirando Haruka, veía a la peli castaña. –¡Hey! Le tocaba el hombro.
Haruka volvía a ver a sus amigos. –si es romántico lo que planeas espero todo salga bien.
–si la invitaré esta semana ahora que está en nuestro salón será más fácil. Nephrite comía su ensalada de verduras.
Haruka solo sonreía, al escuchar como tenía planeado, el confesarse. Todos los días por la mañana le ofrecía llevarla al colegio, así pasaban los meses un viernes asistía a un evento donde su hermano se encontraba algo cabizbajo, se recostaba en el césped a un lado de él, mirando el árbol moviendo sus ramas.
–Vaya papá piensa que debo de casarme para ser más responsable. Suspiraba y recargaba su cara en su brazo derecho.
–bueno debe ser por el escándalo, aunque no creo que deba casarte solo por eso. Cerraba sus ojos.
–aún no la conozco pero dice que es una buena chica, y muy hermosa. Se recostaba también.
–¿y qué piensas hacer?
–no veré a los padres de esa chica y no la veré así sabrán que no estoy de acuerdo con esta unión. Miraba de reojo a Haruka.
–como si eso evitará que nuestros padres cambien de opinión, bueno solo queda aceptarlo. Abría sus ojos mirando el cielo azul.
–si, pero aún así quiero que lo sepan. Levantaba su mirada.
–A lo mejor después planean casarme, a mi. Un pesado suspiro salía.
–Espero que se den cuenta que no queremos, ya ves a Tatsuo se casó y casi no he visto a su esposa. Cruzaba sus brazos en su nuca mirando el cielo, Zoisite.
–si es verdad no la conozco a pesar que ya tengo tiempo aquí y hoy que es el cumpleaños de papá no está.
–joven Zoisite y srta Haruka, el Sr pide que se preparen para recibir a los invitados. Un sirviente de traje negro cabello castaño decía.
–si está bien en un momento entramos. Zoisite se levantaba.
Haruka se levantaba mirando como el sol terminaba de perderse en el horizonte, entraba junto con su hermano al salón de eventos, veían las 20 mesas que ocupaban el lugar ya algunos amigos cercanos de su padre se encontraban, Minako quien se encontraba hablando con el Sr Tenoh caminaba a dónde estaba Haruka.
–Se nota que será una gran fiesta. Tomaba el brazo de Haruka.
–no losé aún falta que lleguen más invitados. Haruka le sonreía.
–pero saldrás conmigo a bailar.
–si. Aunque Usagi creo que querrá que esté con ella. La miraba.
–si y a mí me tocará bailar contigo. Zoisite le susurraba a Minako.
–¡He! Sintió un escalofrío. –ya cálmate Zoisite que hoy Haruka será solo mía.
–jajaja… vaya si que está decidida hoy, está bien. Se alejaba. –Nos vemos chicas en la pista. Caminaba a dónde estaba su padre.
