Posesiones
….
El viento era delicado, el cielo nocturno avisaba con aparecer en un tiempo más tarde, la música que se escuchaba era por parte del radio, donde destino o no, acababa en una de esas estaciones donde todas las canciones hablan de amor y desamor, preguntándome qué clase de mísero destino es este. Pero poco me importó, al ver a mi acompañante en el asiento de a lado, durmiendo pacíficamente, al descubrir que aquel chico aún seguía por aquí.
-nee, Natsuki a dónde vamos? -
-uhm, vamos a donde Shizuru pondrá tu nombre-
Conteste esperando a que ese cerebro suyo entendiera el significado de esas palabras, tampoco podía decir algo como; vamos a ir a donde te enterraron, sonaría cruel y real pero ahora mismo la realidad y lo cruel pasaban a lo delirante en este tiempo y más con ella.
No escuche más pero la música seguía con esos éxitos de antaño y los nuevos.
Cuando llegamos al lugar indicado, se veía aquel lugar como si de un cuento se tratase aunque la realidad era otra, el paisaje te hacía sentir, si, melancólico pero te daba a entender o pensar que este lugar era el adecuado para que un ser querido descansará entre tanta naturaleza muy bien cuidada, y un paisaje hermoso, sutil al notar aquellas lápidas o estructuras bien hechas para que no sólo un familiar esté sino varios para hacerse compañía.
Baje del coche para estirar las piernas, mire mi reloj y mi teléfono el cual reloj recibía un mensaje indicándome que había llegado justo a tiempo y solo para terminar la tarea solicitada. Me dirigía al otro lado del auto para abrir la puerta y hacer que aquella chica inteligente, tranquila, hermosa, cariñosa, seria, obsesiva hasta cierto punto, juguetona en otro pero al final como lo había dicho Leo; Maravillosa a mi forma de verla aunque no supiera más de ella.
-Shizuru - le llamaba mientras le hacía a un lado aquellos mechones de cabello que le molestarían a sus ojos al abrirlos-vamos despierta, hemos llegado-
Ella poco a poco reaccionaba mientras yo le quitaba el cinturón de seguridad y le volvía a llamar obteniendo éxito en su despertar y yo admirando esos orbes de color rubí demasiados intensos que aún perdidos no dejaban de brillar ahora.
-Natsuki? -
-si, soy Natsuki, hola, dormiste un largo tiempo, no te presiones, sabes en dónde estamos? -
Ella se frotaba los ojos, tratando de encontrar algo de lucidez, podía entender sus pocos esfuerzos, ya que había estado tan alerta que después de lo que hizo hace unas horas, aquel peso que tenía sobre sus hombros poco a poco se estaba yendo.
De un momento a otro notaba el cambio, entendía dónde se encontraba y entendía qué pasaba sabiendo que quería oír, se lo dije.
-aún está aquí, pero por qué estamos aquí?, bueno eso es sencillo no? - le dije ofreciéndole una sonrisa que enserio quería hacerla sentir segura
Ella solo asintió y notaba su mirada algo miedosa, mi instinto fue el tomar su mano e invitarla a salir para dirigirnos a donde ya nos estaban esperando. En ningún momento separe o solté la mano que le ofrecía, como soporte.
-muy bien hoy nos encontramos aquí… - empezaba a decir Mikoto quien llevaba un traje de sacerdotisa como también Mai y Nao.
Estas últimas dos hacían otro tipo de ritual para despedir a Leo, o eso se pretendia.
-Leo cómo te sientes-pregunté sabiendo que estaba al lado de Shizuru haciendo que me viera ella pero él y yo veíamos aquel ataúd.
Tal vez, él entendiendo que no estaría en aquel lugar frío y sólo abandonado en medio de la nada, esperando a que terminase ese lugar de hacerse. Y ella tal vez entendiendo que este podría ser el adiós y el final de ese predicamento por el cual había estado sufriendo desde hace mucho tiempo por lo cual ella me abrazo para llorar.
-Shizuru-escuchaba a Leo pronunciar su nombre acercándose tratando de tocarla pero él sabía que no lo sentiría.
En ese momento mi corazón sufría también al sentir y ver lo que pasaba, en el tiempo de vida que habíamos obtenido en ningún momento yo había visto tal caso, tal amor, tal cariño, tal pasión y tal dulzura que solo podía regalarles un momento más.
-Shizuru.. - le hable delicadamente y ella se desplomó haciendo que reaccionara mientras sentía su agarre a mi cuerpo más fuerte que lo único que hice fue evitar que cayéramos ambas de manera estrepitosa.
No volví a hablar puesto que Leo nos observaba y solo le hacía un ademán para que se acercara.
Él lo hizo y yo sacaba una pequeña botella de sal de mi chamarra escribiendo con ella un kanji el cual ya conocía sabiendo que era lo que iba hacer si decir nada. Recé aquellas palabras para guardar mi alma y dejara que su espíritu entrará al momento de tocar ambos esa sal mientras que nuestras frentes y miradas se unían.
...
Lo primero que sentía en ese momento era calor en todo el cuerpo, el ligero temblor y agarre fuerte de mi amada, que me hacían llorar con ella en silencio por un momento.
-sabes que no tengo palabras que decirte ahora, nunca fui elocuente o tomar la iniciativa de algo o cuando lo hacía era solo por la simple razón de que mi obsesión por algo salía a flote, siempre fui malo a la hora de hablar, pero siempre fui comprendido, apoyado, amado por ti y lo agradezco infinitamente, la verdad es que agradezco a los dioses por ponerte en mi camino, la verdad es que tampoco tenía previsto esta situación, digo en qué cabeza cabe el que ahora este mirando cómo es que mi cuerpo baja a ese hoyo, y lo más extraño es que solo me preocupo por ti Shizuru, a pesar de todo-
Sentía como es que ese llanto trataba de ser controlado, para poderme ver y yo lo único que pensaba era que; dioses como es que puedo irme así cuando esta hermosa mujer me encontró y me amo a tal medida que era injusto, tan injusto que sinceramente tampoco podía evitar llorar y sentir mi corazón adolorido.
Sinceramente no dijimos nada más, solo nos abrazamos, me sentía mal y sabia la respuesta como podía dejarla así, después de tanto, después de que nos volvimos a encontrar, cómo?, como pretendía dejarla en la deriva, si lo pensaba mas era ilógico dejar a ese alguien, como cuesta luchar con las cosas que no vuelven más.
Y yo no volvería jamás.
No sabía cuánto tiempo paso pero sentía la cercanía de aquellas que solo no podía míralas a la cara después de todo lo hecho, el ver que aún no me he ido, no sabría decir que me dirían o que pasaría, ahora las palabras de mi amada venían a mi mente cuando me decía lo obstinado que era, pero en esta situación quería ser lo más obstinado.
-Leo-kun?-escuchaba la voz de Ma-sani y yo solo pude atinar a verla aunque no sabría con qué cara-está bien, no estamos enojadas, hasta cierto punto entendíamos que esto iba a pasar, solo queríamos que supieras en donde descansaras, y no es acaso un hermoso lugar que Shizuru-san escogió para ti?-
Y lo sabía, en verdad sabía que este lugar era hermoso, me traía paz, me hacía sentir cómodo y amado, por esta mujer que tenía en brazos y que ahora estaba cansada.
-lo sé, es hermoso-
Y en ese momento donde el sol se ocultaba me daba cuenta de la solución a mi problema.
-verdad!, en verdad me sorprendió el lugar pero lo que más me sorprende es como es Shizuru-san, en verdad es una persona única-
-lo sé, me enamore de ella por esa razón.-
-será mejor que nos vayamos, ya es tarde-esa era Nao-San quien se mantenía a raya pero me miraba fijamente o más bien miraba a Natsuki aunque supiese que ahora yo estoy en su cuerpo
La levante impresionándome de que lo había hecho, recordando que las chicas tenían que estar en forma por su primera profesión. Camine con ella en brazos mirando sus facciones ya tranquilas, siendo seguido por las chicas.
El camino de regreso al templo fue o más bien lo sentí muy rápido, la bajaba del auto y me dirigía a la habitación donde se había estado quedando esa última semana.
La deposite en aquel futon, pero cuando creía que estaba bien acomodada me daba cuenta que me había agarrado de la playera, no dejándome ir.
-Mai-san?, Mikoto-san?, Nao-San?-
Llamaba a las chicas para que me ayudarán porque estaba aferrada y conociendo las pocas reglas del préstamo del cuerpo el tiempo límite se acercaba antes de que algo más pasara. Ellas aparecían mirándose entre ellas, ya que habían visto que Shizuru no pensaba dejarme tan fácil.
-tendremos que hacerlo así-dijo al final Nao
-estas segura? -
-no se despierta y mientras más la movemos, más se aferra, la verdad ahora ya eso es lo de menos, se acerca la hora y tenemos que sacar a Leo de ahí-
-pero… -
-de todas maneras ya estamos castigadas, y es la opción más rápida-
-ok-
-lo siento chicas-dije apenado
-lo sabemos, tranquilo es como dijo Nao ya estamos castigadas y esto ya no se nos puede ir de las manos, mas, de lo que ya paso así que sabemos que hacer tranquilo-
-está bien-
Veo como se acerca Nao y en el pecho donde se encuentra el corazón de Natsuki dibuja un patrón con su dedo y le da un ligero golpe para que yo salga y al siguiente me encontraba fuera del cuerpo de Natsuki, haciendo que se acostara con Shizuru, que está aun así no despertaba, estaba tan cansada.
Notaba también que entre Mai y Mikoto rezaban mientras que Nao rociaba ligeramente agua bendita o así le decían ya que era agua que habían preparado bajo ciertas condiciones como si se tratasen de magos, por fuera se ven normales pero no era así, nadie pensaría que estas chicas tuvieran otro tipo de trabajo podría decir, para ayudar a seres como yo, pero aquí estaban, ayudando a alguien como yo y daba gracias a eso.
No pasó mucho tiempo para terminar aquel rito, para que Natsuki pudiera recuperar su cuerpo ahora faltaba ver en cuanto tiempo despertaba.
-listo-
-el día de hoy fue cansado-
-tienes razón, hace tiempo que no hacemos estos rituales, pero será mejor que las dejemos descansar-
-no quisiera dejarla aquí pero ya es inevitable-
-mañana en la mañana vendré a revisarla y haré de nuevo el ritual-
-ok, te lo encargo Mai-
-entonces vámonos, le pediré a Balam-sama que cuide de ella-
…
Sentía un peso extra como un ligero rastro de mi consciencia, y ni que decir las ganas de que mis párpados no quisiesen ver que era ese algo que me impide moverme, literalmente eran nulos, solo me hacía notar que solo tal vez ya esté consciente de mí misma, cuánto tiempo había pasado?, no lo sé, pero todo lo deseche al sentir como se aferraban, me jalaba, me aprisionaba, no era incómodo, ni molesto, ni siquiera me daba miedo, pero era la curiosidad la que mataba al gato, la cual solo por un instante pude abrir mis ojos encontrándome con aquella cara triste que me partía la existencia, y que sin querer pronunciaba su nombre y esta solo no me dejaba escapatoria.
…
Escuchaba algo a lo lejos, eran voces y sonidos de campanas, el ligero viento también hacia su presencia en mis sentidos, el aroma del incienso tomaba mi nariz como la conciencia regresaba a mí, pero mis ojos no querían ver y tampoco me quería mover, estaba cansada y esas sensaciones solo me hacían caer en la desesperación de la tristeza.
-necesito a mi padre-dije sin creer que lo había dicho
-Natsuki!, has despertado! -
-Mai, tranquila-
-si Mai, relájate, necesita descansar y tus gritos no le ayudan -
-lo siento, es que, solo, que bueno que estés de vuelta-
-cuánto tiempo? - dije no entendiendo, y sin querer abrir los ojos
-no mucho, solo es una exagerada, pero por qué lo necesitas - me preguntaba Nao sobre el por qué necesitaba a mi padre
Suspiré y la verdad era que en algún rincón de mi ser empezaba a aflorar mi impaciencia, enojo y desesperación.
-olvídalo, solo necesito descansar-
-Natsuki… - insistía Nao
-podrían traerme algo de comer muero de hambre, pero quiero dormir-dije para evitar la situación
-si!, enseguida!, vamos Mikoto ayúdame-
-si-
Escuchaba como Mai salía a toda prisa y Mikoto la seguía dejándome a solas con Nao, que sabía que no iba a dejarme tranquila pero daba gracias a que mi cuerpo o tal vez yo, siendo consciente que no quiera hablar hacían que él sueño regresase y me perdiese en él, en verdad necesitaba que me volviera a purificar mi padre.
Esta vez podía sentir un poco más de fuerza en mi cuerpo y menos desgaste en mi alma, aunque eso tampoco la aliviaba del todo, el peso ahí aún seguía.
-Natsuki-
Reaccionaba a la voz de aquel amigo obstinado en irse, lo entendía, no querer dejar ir a ese ser amado era como si cometieses asesinato.
-mh, que sucede Leo, como te sientes? - dije sintiendo la sequedad de mi garganta, preguntándome cuánto tiempo más había pasado, que irónico me sentía como la vez en la que entró Leo a mi cuerpo
-bien, Shizuru está bien también-
Ese comentario hacia que mi nuca sintiese un ligero choque eléctrico.
-eso es bueno, pero no pregunté por ella pregunté por ti y Cuanto tiempo llevo aquí-
-llevas aquí una semana-dijo y yo algo impresionada pero sabía, sentía por qué era, pero él continuó - yo… bueno me siento bien pero dicen las chicas y Kruger-sama que ahora es cosa mía buscar la paz, la razón está hecha, ahora falta lo que mi corazón quiera-
-y qué es lo que tu corazón quiere-pregunté tratando de que mi saliva regresase antes de sentir esa picazón en mi garganta.
-quiero estar con Shizuru, pero entiendo que eso no puede ser, solo me preocupo por ella, después de todo eso, ella creo o más bien yo creo que fue mala idea el aparecerme frente a ella, siento que no me quiere dejar ir, como si fuese un salvavidas para ella, pero como hacer que deje de sentirme así?, como hacer que entienda que aún no es su final, creo que lo estropee, y todo por mis deseos-
-Leo tu insistencia salvo la vida de Shizuru eso tienes que recordar, y ese tema de que hubiera sido diferente debemos dejarlo pasar, él hubiera no existe Leo, y lo sabes, encontrar una posibilidad abre otra y puede que no una muy agradable, acepta esa razón pero también acepta que hay que hacerle entender a Shizuru que tiene que dejarte ir y a ti dejar de preocuparte por los vivos, sé que suena cruel y que incluso se puede sentir tu ansiedad, aquí la siento - le decía mientras ponía una mano en donde sentía los latidos de mi corazón-así que se hombre y dale la razón de seguir adelante-
El solo asintió y no tardó mucho en que el silencio desapareciera y daba gracias a que las chicas entrarán por esa puerta, tal vez porque no quería profundizar aquel tema, no quería, no debía dejar que interfirieran mis sentimientos, no quería que se enterara de que me había enamorado en verdad de Shizuru, porque en realidad no sabía cómo es que pasó, los dioses a veces quieren ver el mundo de una persona arder, solo por mero placer.
-Natsuki! -
-ugh, hola Mai, no me dejas respi- cof, cof, cof-
-ah!, lo siento, ten toma agua-
-g-gracias-
-cómo te sientes-me preguntaba Mikoto
-como si quisiera seguir durmiendo-
-no lo hagas, por favor-
-le he avisado a tu padre que has despertado y dijo que él estaría listo cuando tú se lo indiques -esa era Nao, sabiendo que pasaba conmigo, lo sabía por el reproche en su cara, no tenía que hablar con ella pero ella es muy insistente
-ok, gracias ahora solo quiero comer, muero de hambre-
Cuando mire el alrededor me di cuenta que Leo ya no estaba, pensando que estaría con Shizuru.
-cómo te sientes hija-
-yo… no sé, si esté cometiendo un pecado, o una aberración padre-
Me sentía un poco más renovada después de haber comido, y de tener un buen baño, desgraciadamente sentía extraño mi cuerpo, pero era normal por el tiempo que había dormido, y ahora me encontraba con mi padre listo para ayudarme a la purificación de mi cuerpo y alma.
-por qué?, que es lo que te atormenta hija mía-
-yo…, me he enamorado de Shizuru-le dije sin más, mientras sentía mis ojos que querían llorar, para que mentirle si el me conoce como la palma de su mano aunque no lo haya visto en muchos años, no sería justificación de que no se lo dijera porque tal vez él me dijera que hacer-sé que está mal, pero lo entendí cuando te lo pedí por primera vez, pensé que eran los residuos de sus sentimientos por haber estado en mi cuerpo, porque sé que es un efecto, ya lo había experimentado antes, todos lo hacemos, quise entender que esa era la razón pero, cuando terminó el ritual, sentía que no había error pero que lo era al final, no sé cómo pasó es otra historia no sé, sí, porque me cautivo su belleza que ínsita a la lujuria o porque en esos ratos que pasábamos en la biblioteca sin decir nada era motivo suficiente para dar gracias a los dioses, de que me brindará alguna palabra, o que me mirase, o al revés que yo la viera como se perdía en algún libro, la verdad es que no me importaba el tiempo que pasase ahí con ella, el simple hecho de mirarla tan tranquila leyendo algo tan banal, o algo como un recordatorio de su amado me hacía feliz, si pudiera ver su imagen lo que me resta de vida sería feliz, en serio, pero también sé que está mal, no puedo, no se debe, simplemente no es correcto-
Estallaba en lágrimas sintiendo el abrazo de mi padre, la verdad es que no quería verlo, me sentía avergonzada, que clase de espiritista se dejaba llevar por sus emociones o peor aún se enamoraba de la persona afectada cuando el ser amado está aún presente y aunque fuera después era irracional, enfermo era la única palabra que se me venía a la mente, ridículo era otra.
-nadie te ha dicho que está mal, solo tú, además el amor como la razón de los dioses es irrelevante, no se puede detener solo puedes afrontarlo y tomarlo con tus manos si quieres, si no entonces entierra esos sentimientos en tu ser, en lo más profundo, pero si haces eso, solo te dañaras tanto física, mental y espiritualmente, sé que en nuestra profesión está prohibido sentir esa clase de calor pero escucha es inevitable, también somos humanos, y crees que somos tan crueles como para decirte que lo has hecho mal?, no, porque de ser así no dejaríamos que la relación de Mai y Mikoto no se hiciese realidad, yo amo a tu madre, aunque entienda que a veces esos matrimonios arreglados sean solo para seguir con esa delgada línea de protección para la humanidad, pero lo que me dices es normal hija, no te tienes porque afligir ni sentirte mal-
.
-pero-lo mire
-Natsuki, entiendo créeme que entiendo lo que me estás diciendo, y si no te sientes segura haremos este proceso hasta que te sientas satisfecha, el sentimiento no se ira y la razón cederá, tus acciones te delataran, y tu ser se inclinara a donde solo tu voluntad quiera, y si no es suficiente entonces será mejor que vayas de visita con nuestra diosa podrías confesarte y tal vez encuentres razón a la verdad y la verdad en la razón-
Con eso dicho lo mire y él me sonrió quitándome las lágrimas de mi rostro para después hacer el ritual, sabía ahora que no lo necesitaba pero alguna otra parte de mi ser, la necesitaba con desesperación.
En realidad desde ese día no volví a ver a Leo ni a Shizuru según lo que me contaba Mai era que había decidido irse con su amiga gritona, e ir a la escuela a tratar de terminar el semestre, yo decidí irme a nuestro antiguo hogar sin compañía, haciéndole caso a mi padre al final aún tenía tiempo antes de que terminara la escuela y las vacaciones iniciasen.
-madre he vuelto-
-hija! -
La nombrada salía de su fachada sería para dejar de lado su trabajo y abrazarme, entendiendo que mi corazón quería y necesitaba un abrazo suyo.
-mira cuanto has crecido pero has adelgazado que ha pasado? -
Me decía ella con su voz y tonos preocupados mientras sus manos estaban en mi rostro y yo solo quería sentirlos.
-nada que no te pueda contar después madre, he venido a hablar con la diosa, necesito encontrar paz-dije observándola sabiendo que soy una copia casi exacta de ella.
-está bien, pero antes de eso, vamos a comer, en serio me preocupa que hayas bajado de peso, hice que prepararan tu comida favorita -
Hablamos de cosas superficiales nada que profundizará y ella lo había notado y aceptado que no estaba lista para hablar de ello, ni siquiera se había burlado de mí por el arete lo cual también agradecí.
Para cuando el sol se iba, me disponía a adentrarme al bosque a aquel camino ya conocido donde cualquiera se podría perder si no tenían fe, o por aquellos espíritus traviesos que disfrutaban de jugar con la inocencia de los humanos.
Camine hasta encontrar el lago donde sabía que estaba ahí la diosa.
-Natsuki-
-mi señora - dije arrodillándome agradeciendo su presencia
-oh querida, deja de ser tan formal, me gustabas más cuando venias con aquellas niñas que no te dejaban ni respirar a nadar aquí conmigo-
Me dijo y yo recordando aquellos días que ignorábamos que ella era una diosa, nosotras pensábamos que era una ninfa que disfrutaba de este lugar solitario donde la luz de la luna era absorbida por aquel pequeño lago.
Ella era una mujer con un cuerpo perfecto proporciones exactas, cabello ondulado de color entre café claro y rubio, ojos color lila en realidad era un ser fuera de serie era la única que se dejaba ver o eso ella decía solo porque ganamos su cariño y amor aunque a veces lo manifieste como cualquier dios ante sus caprichos sin sentido, ahora que somos más conscientes de su existencia.
-qué más quisiera que olvidara esa impertinencia -
-aburrido …, pero pensé que llegarías más altanera aunque; ¿cuánto tiempo ha pasado? -
En realidad ella no se había dejado ver nunca, los antepasados sabían que aquí vivía un dios pero nunca lo habían visto, por generaciones solo eso sabían, hasta que ese nunca dejó de serlo cuando Nao, Mai, Mikoto y yo decidimos perdernos en el bosque y terminar en este lugar, nos sentíamos tan cansadas pero sin miedo a lo desconocido ya que nos habíamos acostumbrado a todas las existencias del mundo, que para quitarnos el cansancio del cuerpo decidimos invadir el lago, no dándonos cuenta de que la diosa estaba dándose un baño, el momento fue extraño, pues nosotras nos asustamos en un principio pero ella nos veía enojada, diciéndonos impertinentes, mientras que nosotras nos quedábamos mirando su belleza ignorando sus reclamos, en ese momento solo tratábamos de saber más y una cosa llevo a la otra y llevó a que el tiempo nos hiciera un favor y que ella decidiera que seamos las únicas que tenían permitido verla, nos amaba a su forma y nosotras a ella, con el paso del tiempo y con la realidad que cometimos solo agradecíamos su amor, ella nos enseñó a cuidarnos con los espíritus que tenemos de compañía y muchas cosas más.
-ya casi medio año-conteste mirándola.
Ella me daba la espalda pues sabía que era hora de su baño, no le importaba que la viese, ya ella se había acostumbrado a que la viéramos pero si alguien extraño la viese estoy segura de que no tendrían las manos quietas solo para poder obtener aquel cuerpo fino y delicado y dependería de ella si quiere o no disfrutar de esa compañía. Los dioses pueden hacer y deshacer cualquier cosa..
-ya, y apenas vienes a reclamarme sobre el arete?, pensé que cuando te llegó vendrías a reclamarme inmediatamente y yo reírme pero ni eso puedo hacer ahora, eso es una lástima-
-aún no me gusta, fue algo… -
-cruel? - se atrevía a verme, dejándome ver perfectamente sus pechos bien formados, su vientre plano, su piel de porcelana y que las gotas de agua se encontrarán recorriendo cada centímetro de su cuerpo cual auto sin camino.
Nadie en su sano juicio dejaría pasar una oportunidad como esta, al verla tan detalladamente, y que sea ella misma la que te diera el permiso para que tu mirada recorriera cada centímetro de su cuerpo.
-no diría eso-
-si claro, sabes cuantas veces vinieron a rogarme por tus descuidos, mi paciencia se había acabado, mi enojo era el que quería que vieras, aunque quería verlo yo misma -
-más que enojo, creo que te divertiste haciendo esto-dije tocando el arete en mi oreja- acaso te sentías sola sin mí? -
-no te sientas especial niña-
Dijo para evitar que viera su sonrojo y actitud de mujer que requería de atención, después de mucho, sabía que jugaba y que había veces que tenía que perder y en esta ocasión perdía.
-soy especial-dije
-no te queda muy bien ser ególatra Natsuki, ni tampoco las mentiras te van-
Mi sonrisa desapareció como podía engañarla estaba jugando con un dios, quien en su sano juicio lo haría. Por supuesto que yo.
-quítate la ropa y ven-ordeno mientras me brindaba su mano y yo accedía mientras sentía el agua tibia empezando a desaparecer el calor brindado por parte del sol-por qué a ustedes los humanos les encanta dar muchas vueltas para llegar al tema principal, mh?-
-tal vez para encontrar algo de valor-le decía sintiendo su mano fría en mi mejilla y su mirada pedía la mía y eso hacía.
-en serio?, por qué? -me preguntaba y yo sintiendo sus brazos recargados en mis hombros, sentía su respiración tocar levemente mis labios y su mano libre juguetear con mi cabello.
Sabía que me estaba provocando.
-no lo sé - la miraba nerviosa-tal vez porque es algo difícil de decir, algo de lo que tengamos miedo a lo que pase después de que sea revelado-
-y ahora tienes miedo por qué? - sus ojos me miraban seriamente mientras seguía satisfaciendo su curiosidad y necesidad de tacto.
-creo que ya lo sabes-
-es por eso que vienes a mí en busca de respuestas?, respuestas que ya sabes a mi forma de verlo, pero aun así quieres estar segura de tu decisión, no es cierto? -
-yo… -
Entendía perfectamente que los sentimientos que tenía por aquella mujer de ojos escarlatas era real, que mi deseo de quererla tener en mi vida hasta el final de ella, también era una realidad, pero la razón y cordura de estar cometiendo una falta a su persona cuando apenas está tratando de cerrar sus heridas es como si me aprovechará de ella, como no sentirme culpable por querer besarla y sentir su piel fusionarse con la mía. Era extraño de cualquier forma posible, porque aún no entendía como pasó, como fue, era ahí donde ponía atención al ser que estaba enfrente mía, que me miraba sería pero con una media sonrisa esperando respuesta que ya sabía ella.
Pero aun así sentía que estaba mal que era enfermo querer aprovecharse de esta situación pues qué clase de persona me categorizaba yo ahora, era irracional, mi ansiedad de querer deshacerme de Leo era lo que estaba tocando mi cordura, y que si lo hacía de esa forma cometería pecado aunque ya lo esté cometiendo ahora.
-eres más estricta que ese minino de Mikoto, Natsuki-me decía la diosa ahora poniendo un dedo en donde se encontraba mi corazón- está bien, te daré lo que quieres, pero estás segura? -
Yo la veía a los ojos y la diosa sabía que estaba teniendo una batalla campal de tres frentes aunque no lo quisiera aceptar abiertamente, pero si le decía que no, era como decir que este viaje fue en vano.
-si-respondí entendiendo lo que pasaría después
-muy bien-sonrió abiertamente tomando mis manos y hacer que ellas tocarán su cintura-le daré a tu mente la paz que requiere para continuar tu viaje, para que entiendas y sepas que lo que piensas es nada en el pasar del tiempo- dándome un beso gentil en la frente-le quitaré a tu cuerpo el miedo a eso que le llamas grotesco o repulsivo cuando sabes perfectamente que no es cierto- dándome un beso en aquella parte del cuello donde los latidos se sienten a flor de piel- y le daré a tu corazón lo que quiere sentir, que sabes que es la culpa, para enterrar tus deseos-y por último me daba un beso en los labios-te dejaré disfrutar de todo lo que soy para que sacies tu deseo y entiendas con razón de que no hay nada de malo en cómo se consiguen las cosas, te castigare como quieres que lo haga aunque para mí no lo es-termino de decir para darme un beso más profundo y que sus manos me sujeten del cabello.
Y mis manos perdían razón al tocar todo su ser.
-no te preocupes será un secreto entre tú y yo, pero si logras enfrentarlo te daré un regalo- dijo alejándose de mí y yo no sabía a qué se refería mis pensamientos se estaban esfumado cuando me tomaba de la mano y me dejaba perderme en ella.
…
Al despertar me encontraba con ella sonriéndome tan armoniosamente que entendía lo que había pasado, mi mente estaba en blanco como quería, mi corazón se sentía libre y mi cuerpo saciado.
-has encontrado y obtenido lo que querías Natsuki?- me preguntaba mientras me regalaba otro beso en la boca
-si, gracias-
-no me agradezcas, desde un principio sabias que lo haría-
-y eso está mal?-
-al haberte acostado conmigo te ha dado muchas agallas para contestarme así, no es cierto?-
-por supuesto que no-
-en fin, será mejor que te vayas, han de estar preocupados por ti-
La verdad no sabía cuánto tiempo había pasado pero si ella lo decía entonces tenía razón, levantándome para tomar mi ropa.
-lo entiendo me tengo que ir-
-así es-
Sentía su atenta mirada, como podría no sentirme nerviosa.
-por cierto Natsuki-
-si, diga?-
-sabes lo que te depara el futuro?-
-a que viene esa pregunta?, ustedes son los que la hacen o deshacen, no?-
-así es, pero no contestas mi pregunta, sabes lo que te depara el futuro?-
-no sería más bien el que me pregunte si quiero saber mi futuro?-
-no es lo mismo en tu posición?-
-a que se refiere?-pregunte
Estaba por terminar de ponerme mi ropa cuando decidí detenerme y observar como ella sin tomarle tanta importancia jugaba con sus mechones de cabello, no ocultando su desnudez.
-en ese caso, crees que fue un error?-
-el que me haya permitido compartir su lecho?, sería una ofensa decir que sí, pero no lo fue, la busque por una razón y usted a mí, en algún momento sabíamos que iba a pasar, usted lo dijo-
-tan perspicaz que me sorprende que algo así te haga perder toda la calma que existe-
-ese es un tema aparte-
-eso crees?-
-si, ahora mi corazón se siente libre, mi mente en blanco, y mi cuerpo saciado, no puedo pedir más-
-si ese es el caso no me importa ser la otra, sabes que estaré para ti, siempre-me miraba sonriente sabiendo que esa sonrisa era una lujuriosa
Pero sabía a lo que se refería, aunque supiese ella y yo que no volvería a pasar, ella ayudaba a mantener la cordura de lo que hice o solo le divertía la situación en la que me metí.
Le agradecí por la ayuda brindada con la promesa de volver.
-a la siguiente no vengas sola, se lo que pasara en tu futuro entonces te daré un regalo, recuérdalo-
Solo asentí y me fui rumbo al templo donde mi madre me cuestionaba con la esperanza de obtener respuestas, le contaba lo que había pasado y así como mi padre me decían lo que ya sabía, pero ahora sin la molestia de saber que estaba haciendo mal, ya que había tomado una decisión la cual ellos no se enterarían, jamás.
-es enserio que te vas tan deprisa?-
-si madre, tengo que ayudar a Leo a encontrar su paz, no creo que las chicas lo hagan sentir seguro de eso-
-supongo que tienes razón, cuando uno tiene esa conexión con el espíritu no se puede hacer nada, tienes que terminar el trabajo cuanto antes-
-así es-
-espero verte pronto entonces-
-tratare de venir más seguido madre, así que no te preocupes y también vendré con las chicas-
-me parece bien, entonces que tengas buen viaje hija, me saludas a las chicas y a tu padre dile que lo amo-,
-si, madre-
-bien, bien-
Después de otros diez minutos de despedida me subí a mi motocicleta y me fui de ahí. En el transcurso del viaje pude sentir aquella paz que había perdido y me sentía bien, el pensar en Shizuru ahora me hacía estar tranquila y decidida a ayudarle a Leo a encontrar su paz.
No me detuve en ningún momento hasta llegar a donde podría decir que estaban, el viaje había sido largo, pero no me sentía cansada.
Veía ese enorme edificio sabiendo que habrían pasado bastantes años para estar como ahora lo estaba, algunos ladrillos desgastados, la pintura igual pero se mantenía esa esencia imponente. Caminaba entre los pasillos llenos de libros hasta donde era nuestro lugar, encontrándome con una escena bastante particular.
Los veía tan concentrados que si los distraía me sentiría culpable, desgraciadamente el que ponía atención al intruso o séase yo, era Leo el cual pronunciaba mi nombre y enseguida las demás volteaban.
Mikoto por supuesto calmando las ansiedades de Mai mientras que Nao me veía para después seguir con lo suyo dándome cuenta que esa mujer quería una explicación aunque ya lo supiese, por otro lado a Leo lo tenía pegado a mi, ahora preguntándome muchas cosas pero al final hablando solo, no es que lo esté ignorando solo que hubo un momento en donde no entendía lo que decía que solo atinaba a sonreírle y decirle que se calmara y al final estaba ella.
Ese estilo un poco más relajado cuando la conocí se había ido, llevaba zapatos de tacón alto, una falda pegada como si empezará a trabajar en una oficina, dejando muy en claro su increíble figura, junto con una blusa un poco holgada de color blanco pero eso no evitaba que no se viera un poco más de piel dándome cuenta que ahora traía una cadena fina dorada, y en él había un anillo. En el tiempo que la conocí no le vi ningún accesorio pero eso solo me había hecho pensar que en realidad está avanzando y eso me alegraba y por supuesto también había algo por ahí más escondido en mi ser al también ver que aquella chamarra mía le hacía juego a todo lo de más.
Cuando termine de examinar su vestimenta me dirigía a su rostro ligeramente maquillada, cabello recogido a un lado, y tenía puesto unos lentes para la lectura, poco me importó porque aparte de que se veía increíble, su mirada tampoco me dejaba como yo con ella. Sin querer o no sonreí abiertamente provocando en ella un sonrojo, en verdad me sentía en paz.
-lo siento no fue me intención distraerlos-
-por qué no nos dijiste que volverías? - esa era Mai ya estando tranquila-acabas de volver no es cierto? -
-quería darles una sorpresa? -
-mou, Natsuki de la nada te fuiste y de la nada regresaste que sucede contigo -
-bueno… - mirando a Shizuru quien ahora solo atinaba a que me mirara de reojo-pasaron muchas cosas, pero estoy de vuelta, todo bien, nada de qué preocuparse, pero díganme que están haciendo?, Quieren que les ayude? -
-Natsuki es lo que te estaba contando-ese era Leo
-perdón Leo, solo que hablaste muy rápido, que solo escuche que les están ayudado a los últimos detalles de su proyectos? - dije esperando a que fuera verdad
-si!, y Shizuru hizo su presentación, para su calificación final del semestre y al parecer le fue de maravilla! - me decía él y explicando por qué el atuendo tan seductor
-eso es genial, me alegro que hayas-lo decía para que ella me voltease a ver-dado otro paso, no estas feliz Leo? -
-sí, claro que sí, siempre he estado orgulloso de ella -
-eso es bueno-
La verdad es que pensé solo por un momento que esto sería algo más extraño, incómodo podría decirlo así, con algo de miedo por ahí, pero nada de eso, o eso en un principio, si supieran lo que hice para calmar mi ser, explotarían a lo desconocido, la verdad imagino lo que dirían, una respuesta tan obvia pero, la verdad es que dejar hacer que la diosa me ayudara me hizo sentir renovada, sin sentimientos malos, o preocupación exagerada. No creo que entiendan el por qué me acosté con la diosa, pero no importaba mientras que yo supiera que aquellas ataduras que hizo la diosa en mi mente, espíritu y cuerpo estuvieran ahí para detener todo lo demás, me daba por bien servida.
-entonces? - volví a preguntar-quieren que les ayude? -
-sí, pero hoy ya es tarde-contestaba Mai-ya no puedo estar sentada aquí, quiero ir a una fiesta -
-Mai, lo has hecho muy bien, si quieres podemos parar e irnos-le decía Mikoto
-fiesta? - pregunte
-si-
-uhm no conozco a nadie pero de camino acá, vi una feria no te gustaría?-pregunté, haciendo que Mai se parará y empezará a guardar sus cosas
-eso es un sí? -
-por supuesto que si!, no sé cómo es que les encanta el silencio, me siento tan vacía que es necesario ir a ver cosas más coloridas-
-bueno entonces vamos, vendrás Nao? - pregunté por qué así como Shizuru no habían dicho nada
-si no voy Mai me arrastraría y la verdad no estoy dispuesta a dejar que haga algo así, tengo una reputación que cuidar-
-oh, entonces ya eres popular? - dije riendo bajo y solo recibir una mirada enojada, a veces tenía que molestarla para que me hablara después y eso hizo.
Habíamos ya salido todos de la biblioteca como iba en mi motocicleta pensaba tener una oportunidad de hablar con Shizuru pero el juego se cambiaba, ya que Nao era la que quería hablar conmigo subiéndose a mi motocicleta, no podía evitarlo ya que miraba a Shizuru por un momento, disculpándome, aunque tal vez a ella no le gusten estas cosas pero aun así.
-entonces me dirás a que fuiste con la diosa? - me preguntaba Nao quién se había pegado a mi escuchando su voz en mi oído
La podía escuchar porque aún no partíamos y pensaba ir lento, era cerca la feria pero eso no justificaba que la situación iría a mejorar cuando llegásemos.
-creo que sabes a que fui -
-si lo supiera no te estaría preguntando -
-no estarías enojada tampoco, Nao-
Arrancando mi motocicleta
-eso es porque no me has estado diciendo nada, desde que decidiste ir a buscar a Shizuru y me vengo enterando por Kit lo que has hecho con ella-
-eres inteligente Nao, no sé por qué aun así quieres que te lo diga, pero si con eso dejas de estar enojada te lo diré pero estas segura que quieres escuchar la verdad? -
-si-
-ok, me enamore de Shizuru, está mal, lo sé son reglas básicas, pero por un momento creí que había sido por los residuos del alma de Leo, pero carajo la has visto?, poco a poco hacia que todo mi ser se perdiese y hasta cierto punto creo haberme dado cuenta de que utilizaba a Leo-deteniéndome en un alto-me sentí tan culpable que le había pedido a mi padre que me purificara, pero esos sentimientos no se iban, mi padre como mi madre me dijeron que no había problema, tanto como los dioses y el amor eran algo irracional, dijeron, y entiendo también que; que puede hacer alguien muerto?, sabes que sería más fácil para mí hacerlo caer en desesperación solo para obtener algo que quiero, y lo sabes-la mire de reojo y ella entendiendo a lo que me refería- pero también sabes que está mal hasta cierto punto no es cierto? -
Sabía que ella lo entendía, ya que a pesar de su forma de ser algo maliciosa, sabía que enamorarse de la persona a la que ayudáramos era malo, por muchas cuestiones, la primera y más importante era que la hacíamos dependiente de nosotros, y que sean posesivos, obsesivos y celosos, cuando ni siquiera han hecho lo necesario para salir del hoyo, olvidan a ese ser amado antes de partir provocando rencor en aquel ser que hace nuestra tarea más complicada y desagradable en cierto punto. Nadie dijo que ser un espiritista sería tan difícil y/o complicado.
Puede que se encuentre incongruente hasta cierto punto pero tenemos que cuidarnos, somos seres que si no fuera por el avance tecnológico o ya la poca fe, no estaríamos estudiando cosas como estas, pero a la vez necesitamos salir ya que nuestro círculo es ya casi nulo, y con la misión de seguir la tradición es solo una obra titánica que no muchos piensan seguir pero es necesario. La protección de este plano existencial es la misma protección que tienes contra un Dios enojado. Si, en cualquier momento alguno de ellos pueden hacer muchas cosas y solo por mera aburrición.
-y que hiciste con la diosa entonces?, si ya sabias las respuestas? -
Suspiraba y solo esperaba que no llegara a esta parte de la historia pero creo que no le había dado lo suficiente para entender esta cuestión en sí. El alto se iba y seguíamos el camino tomando un poco del tiempo para decirle lo siguiente y no sabría decir, si es porque sé que siente aún algo por mi o solo para decirme estúpida o peor aún para que ella lo intentará.
-aunque supiera las respuestas de que lo que sentía no estaba mal, no podía continuar con el deseo de deshacerme de Leo aunque me cayese bien, lo sentía como un estorbo por toda la frustración, aunque no lo dijera o lo pensaran al final lo entendía no de una forma tan tóxica como ahora mismo, tampoco quise dejar de sentir que lo que estaba haciendo con Shizuru se convirtiera en pecado, y mucho menos sentir que yo era utilizada como un salvavidas o peor aún convertirme en un demonio ante todo-
Sabía que ya casi llegábamos y ya no podía aplazar más esto así que sin que ella un lo entendiera le dije
-me acosté con la Diosa solo para obtener su protección-
Solo note por mis espejos como abría los ojos completamente sorprendida y que me gritara.
-que hiciste que!? -
-Nao! - grite también perdiendo un poco la estabilidad de mi moto, lo bueno es que era buena en este vehículo y ni sufrimos un accidente y ni tampoco provoque uno-no lo volveré a repetir, y tampoco lo grites, en cuanto lleguemos apuesto a que Mai me interrogara y no quiero decirle, te lo estoy diciendo a ti porque creí que lo entenderías, que estaba en la desesperación, y la culpa ahora es lo que me detiene de no cometer un error sin reparo-
-Dios Natsuki!, estás loca!, no pudiste pensarlo mejor?, como se te ocurre? -
-cálmate, creí que lo entenderías pero-Suspiré esperando a que dejara de gritar porque veía también por mí retrovisor las caras de Mai y Mikoto- entiendo, pero esto no funcionaría si solo voy y me acuesto con cualquiera-
-es ridículo, Natsuki-
-no, no lo fue para mí, fue una salvación que si puede que sea tonto pero a mí, me salvo de convertirme en alguien despiadado, esto inició mal y no quiero que termine mal, ese tema ya es pasado y ahora me siento mejor conmigo misma y con lo que está sucediendo puede que sí, cometí un error pues está hecho ya, si hay una solución también se presentará, y si hay una reacción a esto pues se dará, por que la culpa me atara hasta donde yo diga, esa fue la protección brindada y no pienso dejar que mi paz mental, espiritual se deje llevar-
-Dios Natsuki, acabas de cometer un error y solo por tu orgullo, estúpida-
Ya no le conteste, y tampoco le dije nada porque habíamos llegado a la feria y el sonido de las canciones como el de las voces resonaban más fuerte.
Ella se bajó y tampoco me atreví a verla estaba enojada pero sabía que se me pasaría y eso gracias al interrogatorio de Mai.
-que sucedió allá atrás Natsuki-
-Nada, creí ver algo que se movió y Nao grito como loca, ya sabes cómo se espanta por cosas sin sentido-dije
-debes de tener cuidado Nat, eso es peligroso-decía Mikoto
-lo tuve, por eso nos salvamos, no pasó otra cosa, calma Mai-
Ella tal vez no me haya creído pero me dejo ir esperando que después no me interrogue.
-bueno entonces!, a donde vamos primero!? -
-a mí no importa a decir verdad, aunque no soy muy fan de los lugares concurridos, tu que dices Shizuru tienes algún lugar donde quieras ir o hacer? -decía Leo
-yo… no tengo problema en seguirlos, hace tiempo también que no venía a uno verdad Leo? - contestaba ella sin aun verme y entendiendo de que Mikoto le había dado una pequeña bendición para poder ver a Leo
-sí, la última vez que venimos hace cuanto fue, ya ni recuerdo-
-yo iré a ver si venden licor, tengo ganas de tomar un poco-dijo Nao para caminar ella sola.
-aguafiestas-decía Mai refiriéndose a Nao-en fin si es así entonces demos un recorrido si les gusta algo nos detenemos a jugar, o a comer algo, que les parece? -
-por mi está bien-dije
Y así fue, en realidad fue una salida tranquila a pesar de la ligera incomodidad por parte de Shizuru y mía lo demás salió bien, jugamos en varios locales ganando peces, osos de peluche, alcancías e incluso hasta comida y dinero. Poco a poco el ese llamado estrés se iba, yo sintiéndome bien por el cometido y ella, bueno no lo sé pero sabía que se estaba divirtiendo con Leo y eso era suficiente para mí.
Aquí era el momento donde entendía la diferencia de Leo y mía. Leo le decía solo lo necesario, mientras que lo demás era como si se leyesen la mente, yo la verdad no podría seguir con eso y que decir de mi paciencia, me conocía bastante bien como para dejar que algo que no supiera me superará y estaría enojándome muy fácilmente. Otra cosa era que ellos eran fans de lo silencioso, yo lo seria si me dieran algo con que entretenerme y no precisamente un libro. Otra cosa que notaba era que sus gustos se asemejaban más a un viejo matrimonio, cuando yo fácilmente podría sacar lo más desquiciado de alguien y eso lo sé por experiencia propia, mis pensamientos y mis acciones daban mucho que hablar, en cambio ellos eran pensativo a la hora de resolver un problema, analíticos podría decirlo, esa calma que tenían era como tener nervios de acero y eso no me iba muy bien.
-en qué tanto piensas Natsuki? -
-que? - dije sin pensar notando a Leo enfrente mía mientras que Mai, Mikoto y Shizuru están intentando conseguir unos llaveros
-pregunté qué; en qué tanto piensas?-
-en nada, bueno en qué hay cambios no lo crees? - dije observando a Shizuru que pasar de no salir tanto se notaba que lo disfrutaba por la compañía dada
-tienes razón cuando salíamos a este tipo de lugares solo dábamos la vuelta, si encontrábamos algo entretenido nos deteníamos, mirábamos, decíamos algunas palabras y nos íbamos, incluso la veo más cómoda ahora que cuando salía con Reito, era como enseñarle a un viejo perro nuevos trucos, entiendes? -
-si-
-pero ahora mismo veo que disfruta de toda esta compañía, por un momento pensé que Shizuru no lo conseguiría, la veía en algunos ratos triste y ni siquiera sabía por qué, ni un solo pensamiento dejó salir, sólo suspiros mientras se concentraba vagamente en las cosas que tenía que entregar y está haciendo lo mejor que puede-
-eso me alegra de cierta forma-
-asi es, a mí también pero tampoco ha dejado tu chamarra-
Sentí nerviosismo recorrer por mi cuerpo inmediatamente ante su conclusión si es que a eso se le podría llamar conclusión.
-a qué viene eso Leo?, la verdad es que no me importa que la tenga, digo no soy quien para decirle; me regresas mi chamarra? -
-esa es la cuestión Natsuki-
-no entiendo a qué quieres llegar Leo-
-sé que siente algo por ti -
Cuando dijo eso, sentí como si hubiera sido descubierta cual vil ladrona, además de que sentía como el calor abandonaba mi cuerpo para sentirlo temblar.
-qué?-conteste tratando de que no me escuchara lo nerviosa que estaba-por qué dices eso, de seguro solo es confusión-
-en serio eso piensas? -
-si o no lo sé porque no le has preguntado eso a ella? -
-cómo discutir con ella cuando no quiero que nadie más se entere y la persona en cuestión eres tú-
-vaya, acaso vamos a tener un problema? - pregunté por fin.
A veces cuando el espíritu en cuestión se entera de algo como esto lo toma a mal, provocando lo que no quería que se provocará, cayendo en otro hoyo y tal vez más profundo que el anterior.
-no-dijo sencillamente que me sorprendí
-por qué no? -
-puede que no lo notes pero soy una persona observadora te observe a ti y a ella ese día en el que fuimos al cementerio-
Me daba un golpe mental solo por haberme dejado llevar.
-en serio?, y que hice? -
-vamos Natsuki solo dime si te gusta ella o no -
-y que si te digo que no? -
-sería que estas mintiendo para no hacer daño, pero al final dañas a los otros y te dañas a ti misma-
-y si te digo que sí? -
-diría que no estaría en paz si fuese otra persona-
-que? -
Veía como suspiraba y pues yo no sabía que estaba pasando.
-digo que serias la persona adecuada para estar con Shizuru-
-por qué? -
-siento más afinidad en ustedes-
-estas bromeando no es cierto? -
-cuando he bromeando contigo o con alguien? -
-... -
-exacto, creo que si entiendes eso significa que a ti también te gusta? -
-no puede ser-
-por qué no? -
-por qué.. -
Quería decirle que gracias a esa culpa estaba bien conmigo misma pero también gracias a esa culpa ahora me siento como si le hubiera sido infiel, cuando ni siquiera somos nada y que a él lo categorizaba como un estorbo. Pero éramos interrumpidas por las chicas que habían obtenido lo que querían y nos lo mostraban.
Ahora solo me hacía pensar que esto no se iba a quedar así.
-fue divertido! - exclamaba Mai poniendo otro premio a su bolsa de premios
-si, ganamos muchas cosas-
-no pensé en divertirme tanto-
-y lo vi!, no pensaba que serias tan buena en la caza de peces-
-ni yo! -
Sus risas hicieron una imagen única, bueno la risa de Shizuru, siempre la había visto sería, triste, desconsolada, abrumada, casi muerta en vida que ahora se veía como otra persona totalmente diferente sonreí sin si quiera saberlo sintiendo mis palabras como si se tratase de una bofetada ya que me veía Leo.
-me alegro ver que te veas mejor y te sientas a gusto - dije para que ignorara Leo que había dado en el blanco
Ella por fin me veía y veía como Mai ponía uno de sus brazos encima de sus hombros para acercarla a ella.
-verdad que si!-
-jejeje la verdad nunca le había prestado atención y tampoco me sentí tan cómoda, pero no digo que cuando salía con Leo no me sintiera cómoda solo que no le había encontrado razón solo nos gustaba dar paseos sin razón a estos lugares-dijo algo nerviosa
Y solo atinamos a reírnos, olvidando aquello, los siguientes días fueron un calvario para mí, ya que Leo no me lo dejaría fácil y yo seguía negándolo hasta mas no poder.
-vamos Natsuki intenta hablarle-
Ahora mismo estábamos dirigiéndonos a la biblioteca, motivo?, bueno Shizuru le hacía de maestra mientras terminaba sus demás proyectos de final de semestre, mientras que Mai y Mikoto hacían lo mismo omitiendo claro el ser maestra, ya que se acercaba la fecha límite de entrega de proyecto así que básicamente tenían que terminarlos hoy mismo.
-no, Leo-
-por qué no?, le gustas y ella te gusta, que más te impide no acercarte? -
-escucha Leo, esto no es juego-
-yo lo sé!-
-déjame terminar, en estas transiciones se tienen que hacer solos o acompañados por sus seres queridos, sabes por qué? -
No me contesto.
-eso es porque si fuese una persona normal haría lo que cualquiera al enterarse que la chica que le gusta se fijará en mí, en un momento de debilidad, agarrando su tristeza para consolarla y dar otro paso o eso es lo que algunos harían cuando están en duelo, pero yo no soy normal, un buen espiritista no puede simplemente dejarse llevar y decir está bien, porque ahora solo veo que a lo que me dijiste e hiciste que yo hice para ayudarte, sea el motivo por el cual se enamoró, sienta que le guste, no soy un reemplazo Leo, y tampoco quiero engañarla, porque yo tampoco quiero engañarme, ella tal vez no lo vea ahora pero yo sí, he hice cosas para no caer ante mis sentimientos, que puede que no esté muy orgullosa pero lo hice por mi propio bien, así que no, y deberías de encontrar tu paz de otra forma porque solo te estas atando a este plano existencial solo por qué quieres que me quede con ella, como si fuera un animalito sin dueño, pues no Leo, si tanto te importa deberías de enseñarle a vivir sin ti, que ella vaya aprendiendo a salir, y lo está haciendo y por esa razón deberías de sentirte bien con eso, no con encontrarle un nuevo dueño-
-Natsuki? -
Al escuchar esa voz solo pude pensar en sí habrá escuchado aquella conversación por que se asomaba de entre los estantes.
-hola Shizuru-le sonreí mirando de reojo a Leo quien seguía procesando lo que le había dicho tal vez.
Ella se acercaba y me observaba preguntándome si en verdad había escuchado la conversación o si lo vemos de cierta forma mi monólogo. Ella sabía las reglas o eso pensaba.
-no pensé que estuvieras aquí tan temprano -decía ella
-bueno no tenía otra que hacer y las chicas aún están durmiendo, me desespere y salí y creo que solo conozco este lugar para sentirme cómoda-
Dije caminando hacia el lugar ya nuestro si lo podía decir así y me senté, sacando mis cosas, aún tenía mucho que ver si es que quería tener la misma suerte, también tenía que dejar de depender de Leo aunque solo me explico lo que no entendía pero aun así.
Sentí como es que ella se sentaba a mi lado y siguió con lo suyo, según lo que entendía ella tenía que hacer un esquema para el crecimiento de alguna empresa podría escoger entre una pública o privada, coordinar procesos de selección, formular estrategias de precio comercialización y etc, etc. Y más aparte de eso tenía que hacer su tesis, solo de pensarlo ahora mismo no sé ni cómo hacerlo y eso me causaba pánico.
-nee, Natsuki-
Me llamaba Shizuru y yo dando un ligero brinco por que no pensé que me hablara y es que me había concentrado en mis pensamientos.
-s-si? -
-ara, discúlpame si te asuste-
-hahaha, no te preocupes, dime que pasa? -
-estas bien? - me pregunto y yo me sentía confundida
-no entiendo, como que si estoy bien? -
-ah, lo digo por esa última vez en que Leo ya sabes.. -
-si, estoy bien-conteste sabiendo a qué se refería pero porque lo mencionaba, esa es mi interrogante
-lo pregunto por qué, me dijeron que lo habían hecho bien, pero que tu cuerpo no quiso recuperarse enseguida, las chicas estaban preocupadas y también tu papá-
-simplemente-interrumpí- quería dormir-restándole importancia
-pero entonces por qué te fuiste? -
-eh?, ah eso, eso fue porque… - que le podría decir?, pensé- por qué la Diosa quería verme-fue lo único que se me ocurrió
-ya…-
La miraba y sabía que tal vez le estaba mintiendo o estaba dolida por no haberle dicho que me iba de un día a otro y regresaba a los días siguientes, que me fue inevitable dejar así las cosas.
-Shizuru, estoy bien de verdad, hay cosas que no te debes de preocupar, soy fuerte y tú tienes que seguir intentando buscar la manera en la que Leo pueda descansar-
Finalizaba con la esperanza de que ella entendiera o supiera que no se tenía que preocupar por mí, sino por el espíritu que no me dejaría fácil las cosas.
-la verdad es que te notó distinta por eso pregunto, pero que digo siento que así eres por que las chicas no se preocuparon por eso, pero yo solo te conozco como alguien tranquila, seria, podría decir fría, y responsable y que tal vez por esa razón este algo extraña, no te conozco ahora que lo pienso pero me gustaría conocerte más, creo que él habernos encontrado también fue.. -
Mis acciones como mi cerebro hicieron que pusiera un dedo sobre sus labios, para que no terminara de decir aquello, que sabía que iba a decir y que me había empeñado a no ser.
-no lo digas, ni lo pienses, no debería, tu estas en duelo y yo no puedo interferir Shizuru, así que déjalo por la paz, y si es necesario para que lo entiendas yo debo de irme de tu vida, porque no sabes, y no debes de meterte a esa boca del lobo-finalice para recoger mis cosas e irme sin mirar atrás.
Me odiaba en ese momento, si y mucho, por ver esa cara triste y decepcionada, pero no podía dejar que terminara de esa forma aunque me dieran ganas de besarle hasta la sombra.
-Natsuki, a dónde vas? - esa voz era de Mai con quien me topaba en la entrada junto a Mikoto
-a ver a Nao, sabes dónde está? - dije sin querer que ella supiera que estoy huyendo pero sabía también que Mikoto, sabía que estaba mintiendo
-ella está en casa, piensa terminar sus bocetos ahí-
-ok, gracias, nos vemos-dije sin esperar a un interrogatorio
Conduci esperando a que la velocidad me hiciera olvidar un poco. No lo logró.
Llegué al templo, con la esperanza de que en el siguiente tiempo ni Shizuru y ni Leo se atrevieran a decir algo, pero si fuese lo contrario desearía hacer otra cosa. Caminaba por los pasillos hasta dar con el lugar que sabía que ahí estaría, sí es que Mai no me había mentido o ella haberse ido.
-qué haces aquí Natsuki-
Veía a Nao parada enfrente de una mesa grande donde estaban sus bocetos y algunas telas también, así como veía que utilizaba esos utensilios que un sastre tendría a la hora de hacer un traje a medida. Mis instintos hacían que me acercara a ella solo para abrazarla por la espalda, recargando mi cabeza sin verla en ese hueco de su cuello.
-yo… -
No dijo nada pero un suspiro salía de su boca.
Mientras que yo pensaba en; Dios que estaba haciendo, que quería, que no quería, que esperaba, a que le tenía miedo, porque, porque lo hacía y con qué fin, está bien?, o está mal. Que!?.
Cuando las preguntas me invadían sin cuartel, sentía cómo es que ella ponía sus manos encima de las mías y como se movía entre mis brazos para verme y lo obtenía haciendo que la mirara.
-a qué estás jugando Natsuki? - me pregunto, en estos momentos entendía lo racional que era ella y eso era lo que tal vez estaba buscando
-a nada-conteste evitando la mirada
-entonces que haces? -
-qué hago? -
-si, porque haces esto, no tengo tiempo para jugar al gato y el ratón, que sucedió?, podrías decirme? -
-ella… -
-te dijo que le gustabas? -
-no tan directo pero cree que es el destino, y no puede ser así- sentía sus manos tocar mis mejillas
-en serio? -
-sabes que hice y que pienso, acaso crees que con saber eso, está aun así, bien? -
-¿entonces a qué pretendes venir aquí, abrazándome de esta forma?, acaso la culpa que te otorgó la Diosa es nada?-
-no es la primera vez que te abrazo así y ni que tengamos estos encuentros-
Ella suspiraba de nuevo
-lo sé, créeme que lo sé, pero decidiste ir con la diosa a acostarte con ella y tampoco me pienso quejar si decides acostarte conmigo solo para mantener tu culpa, pero estas tomando un camino no muy agradable para nuestra primera profesión Natsuki, solo estás haciendo que tu alma se corrompa y eso no puede ser, eres la siguiente sucesora de este templo y nadie más que tu puede obtener ese cargo, tienes que afrontarlo e ignorar ese pensamiento estúpido que tienes, que está mal, y si es necesario y si quieres me deshago de Leo, así no serán tus manos, sino las mías y la verdad su odio no es algo que me quite el sueño, así que decídete-
La veía tan decidida, tan enojada que no sabía qué hacer, me está ofreciendo algo que no podría obtener y algo que no debería de pasar.
Reaccionaba cuando escuchaba el tercer suspiro su paciencia se había acabado y ponía su mano en mi pecho solo para retomar nuestra distancia.
-te estas hundiendo en un vaso de agua Natsuki, deja de ser tan terca, deja de pensar, y sólo hazlo, si te quedas así solo te estarías orillando a la perdición y si es así no pienso seguir con ese juego, lo aceptaría si tu pensamiento no fuera ese, pero mírate, buscas como detener algo que es imposible de detener y hasta eso lo sabes, así que agarrate bien tus pantalones, y ve y dile que la aceptas-
Tomaba aquella mano que aún no apartaba de mi pecho y la miraba detenidamente sin perder detalle de su mirada la cual esperaba respuesta, que hacía?, tratar de pedirle perdón por tan estúpida persona que soy, o por qué también le he roto el corazón.
Desgraciadamente ella era más lógica que yo, que apartaba sus emociones muy bien para lo siguiente que pasó.
Se abría la puerta detrás de mí y si lo veíamos de otra forma era una posición algo reveladora, lo cual solo atinamos a mirar quien se atrevía a entrar sin pedir permiso topándonos con todos nuestros males, si es que puedo decirlo de esa forma. Mai a punto de gritar que si no fuera por Mikoto, la verdad es que no sabría qué pasaría después, y luego estaba Leo quien me miraba con enojo y Shizuru, que puedo decir con esa cara mostrando que estaba destrozada por mi culpa y su ansiedad de correr salía a flote por el dolor, yo quería ir tras de ella para explicarle pero la culpa se hacía presente, no era eso lo que quería?.
-estúpida- escuchaba decir por parte de Nao quien chasqueaba los dedos- Kit, no dejes que se vayan-
Veía como el zorro a parecía para aceptar la orden e ir tras de ellos
-Natsuki, podrías explicar que está pasando?-me cuestiono por fin Mikoto que para que hablar de un tema que ya saben tanto con Nao como con Shizuru, para que querer contexto si no he dicho nada más y tampoco hecho algo más.
-solo es un malentendido, tengo que solucionar esto-decía Nao quien me apartaba y a mi parecía que el gato me había comido la lengua
-a que te refieres Nao- ahora era Mai quien ya hablaba pero un poco enojada
-en serio estas preguntando algo como eso ahora Mai?, o acaso eres ciega?- decía Nao con su actitud altanera
-te hice una pregunta Nao!, a que te refieres!-
-no sé por qué te enojas, si sabes perfectamente que me educaron para ser su mano derecha y su sombra, su vida y la mía están unidas, y no tienen nada que ver contigo, y si digo que es un malentendido es uno y se acabó, no estas a gusto con eso, que pena, pero este asunto no te concierne, le concierne a Natsuki y a Shizuru ahora si nos disculpan tenemos asuntos que arreglar con esos otros dos-
Me tomaba de mi suéter y me jalaba para ir donde los había detenido su espíritu.
-no puedo creer que te hayas dejado engañar por la Diosa Natsuki- me decía y yo sin entender aun, ni siquiera estaba siendo consciente de lo por que la seguía, sin poner resistencia-acaso no pusiste atención a lo que te dijo?-
-lo que me dijo?- por fin pude decir algo
-olvídalo, hablare con ella después, pero creo que aun así ya lo sabe, se ha de estar riendo de ti ahora mismo y cuando pueda se burlara de ti cada que te vea, en serio que si me hubieras dicho todo esto desde el principio no estaríamos en este estúpido drama, y como me encantan los dramas-
Quería decirle algo, porque en realidad no sabía de que estaba hablando pero nos deteníamos ya que tanto como Shizuru y Leo estaban intentando irse pero Kit el espíritu de Nao los detenía.
-Natsuki, que haces!?, déjanos-
Yo no dije nada puesto que les podía decir, no es lo que piensan?, o porque están huyendo?. Esto ya me estaba empezando a dar dolor la cabeza, pero era mi culpa.
-creo que la pregunta es; porque se van?-les decía Nao
-como que por qué!?-gritaba Leo enojado
-si, creo que eso pregunte, por qué?, no es asunto suyo lo que pase entre ella y yo pero tampoco es como si hubiéramos hecho algo, estamos en nuestra casa, mas bien por que entraron como si fuera la suya, no saben tocar la puerta?- contestaba Nao
-tienes razón- y esa era Shizuru que por fin hablaba- no fue nuestra intención interrumpir lo que sea que hayan estado haciendo solo que Mai-san fue la que nos arrastró, después de todo le dije lo que paso- termino de decir viéndome
-n-no, no es lo que piensas Shizuru-dije intentando que me creyera, pero quien en su sano juicio lo hace?, digo ella al tener muchas emociones es fácil que se deje llevar por lo que vio y eso sé que está mal, pero al final yo provoque la situación.
-exacto Shizuru-san- intervenía de nuevo Nao-es un malentendido, ella solo quería algunos consejos para que pueda declarar sus sentimientos a ti, solo eso-
Mire a Nao para después mirar a Shizuru y tanto como ella y yo, puedo asegurar que abrimos la boca, por la impresión o sorpresa.
-es tan obstinada, que hacerla entrar en razón solo se obtiene, si lo haces a la fuerza-
-acaso crees que soy tonto?- decía Leo y eso no fue muy sabio decir por su parte
-creo que no estás en posición de decir algo aquí Leo-decía ella acercándose a él y sabía que estaba tocando su poca paciencia- este es tema de Shizuru-san y Natsuki, así que deja de meterle ideas o pensar en ti por que fácilmente puedo deshacerme de ti ahora mismo, para acabar con este drama provocado por ti, así que por que no dejamos que se conozcan sin que alguien este mirando sobre el hombro, mh?-
Podía sentir fácilmente su aura enojada y tratando de contenerla, en verdad la había hecho enojar.
En cambio Leo no tenía suficientes agallas para decirle algo a esa mujer de cabello escarlata y ni siquiera yo le diría algo. Pero Nao me veía de reojo sin saber que quería o más bien quería que dijera algo.
-po-podemos hablar de esto en otro lado Shizuru?- dije por fin
-yo, creo que no quiero hablar contigo ahora, esto es extraño-
-toda esta relación es extraña para mí también, desde que Leo apareció en mi vida y en tu vida, pero algo de cierto es que me gustas, y que si me preguntas porque, la verdad es que no tendría respuesta, pero a su vez lo entendería, digo tu o más bien quise saber, obtener una respuesta, pregunte en muchas ocasiones si eso estaba mal, me dijeron que no, pero vamos que me mata en la cabeza que si dices tener interés en mi porque habrá sido?, porque Leo en todo este tiempo fue el que me dio los consejos para que me pudiera acercar a ti, que te hace pensar eso?-sabiendo que no tenía respuesta continúe- y en mi profesión aunque ahora me digan que está bien de cierta forma yo lo veo mal porque no quiero ser un remplazo Shizuru y tampoco quiero que te obsesiones conmigo porque eso provoca muchas otras cosas más al igual que a Leo, por eso te dije, te insistí, en que la transición la hicieras tu sola o con alguien de confianza, si lo hubieras hecho, Leo tal vez no estaría aquí ya, pero no, aun seguía el preocupado por ti, en cómo podría dejarte así nada más, y él descubrió mis sentimientos por ti y se le hizo fácil solo decir encárgate de ella como si fueses un animal abandonado, claro él no lo dijo de esa forma pero yo así lo pensé y está mal, mi profesión lo dice y lo siento así, así que solo esperaba a que encontraras paz antes de que yo pudiera acercarme o si era de otra forma tampoco estaría mal, digo habría sido un amor pasajero y que más daba, lo entendería que habría sido por las circunstancias así que esa es la verdad del porque estuve actuando y diciendo esas cosas, y tiene razón Nao si hubiera sido sincera desde principio no hubiera pasado esto, pero él hubiera no existe, entonces si aún se quieren ir está bien, no haremos nada, y cuando llegue el momento lo haremos- finalice con la esperanza de que entendieran todo lo que dije
La mire, ella dejo de hacerlo, Leo me veía algo molesto, pero entendiendo muy en el fondo lo que sucedió, Nao por su parte solo esperaba a todo terminara por la paz para que dejemos su paz tranquila y tal vez Mikoto y Mai estén atrás de mi esperando a no se ponerse de la parte de Shizuru o dejar que me mate yo sola, por que estar de mi lado no lo creo ahora.
-yo, necesito tiempo, con permiso- dijo Shizuru
Y al decir eso solo Nao le dio la señal a Kit y este les dejaba el camino libre, ya no podía esperar nada y tampoco decir nada, dije lo que pensaba y lo que había sucedido, ahora la pelota estaba de su lado y tampoco insistí en ello.
Tal vez no era la mejor opción o si lo necesitaba y se requería, porque tenía mucho que pensar y eso hasta en sus acciones. Lo siguiente que paso fue sencillo, ella se disculpó con Mai y Mikoto por no poder ayudarlas con lo que faltaba de sus proyectos, pero estas solo le agradecieron, y que esperaban que no por esta situación se dejen de hablar ya que en el poco tiempo que se conocieron ambas partes se cayeron bien, pero eso ya era decisión de Shizuru
En cuanto a Leo solo pude atinar a que Nao se encargaría ya sea por las buenas o por las malas, y así fue como ella se iba del templo, tal vez con muchas incógnitas, o respuestas ya dadas, la verdad es que pensarlo solo me hacía sentir más ansiosa pero ya no podía hacer más lo hecho, hecho esta, tal vez fui una estúpida y estas son las consecuencias y con ellas me iba a quedar, ya que mantenía aun la firmeza de que no estaba ni estaría bien tener o intentar una relación estando así.
Y así fue como se fue, sin decirme nada, ni tampoco mirarme.
