Epílogo
Bueno, como anuncié en Sin ti no soy nada, no iba a tardar mucho en rematar esta historia. Aquí tenemos el epílogo de una historia que veo que ha creado admiradores y detractores y que, sinceramente, a mí me ha encantado escribir. La vida no es de color de rosa, nos pone a prueba a menudo, y no iba a ser menos con este narusaku. Si has llegado hasta aquí, es que eres capaz de entender que las relaciones a veces tienen baches, y que esos baches a veces destrozan la pareja… y otras no. Sé que os deje en ascuas en el último cap, así que simplemente agradeceros llegar hasta aquí y paso a los review, nos leemos al final!
Rodri115: buenas amigo! Pues si, hubo bastante drama, pero a ver, es que la historia lo pedía a gritos, con naruto muriéndose. Era la catarsis de la novela, la demostración de que ahora un bache no será capaz de hacerles dudar. En cuanto al malo, dude si poner a Orochimaru pero, ¿sabes que? Estoy harto de los malos megalómanos de la serie, quería crear uno propio y muy humano, un malo con el que poder empatizar. Me alegra que haya gustado en general, a pesar de que quizás haya matado a naruto xD En fin, te dejo con el epílogo, nos leemos!
PD1: hombre, el principal problema que le veo a los viajes en el tiempo de naruto es que todos terminan igual: con naruto follandose sin piedad a kushina uzumaki, por algo es el pairing que mejor encaja, mejor aún que el narusaku. Te juro que, si se me ocurre algo bueno, lo publicaré.
PD2: Gracias a ti por leerme! Lo cierto es que noto cuando dejó de escribir, siento aumentar mi estrés… quizás publicar me relaja, quien sabe. Y, como ya he dicho, no dejaré jamás una historia inconclusa, así que me tendrás por aquí para rato, un saludo!
Caius Rocker: Saludos! Ya lo siento, pero piensa que un buen cliff hunger siempre ayuda a mejorar la experiencia xD y si, a mi tb me gusta mucho este villano, me parece el villano más natural posible. Tu piensa que los ninja ya van cuatro guerras mundiales, y no dejan de ser humanos con demasiado poder, imagínate los abusos diarios que cometerán… lo lógico es que surja un villano como el embajador. Quizás, como boruto no sigue una lógica narrativa, intentando que "todos sean buenos salvo los aliens", no puede poner villanos memorables. En fin, nos leemos, gracias por el review!
CRBMXLP: hola! Me alegra que no lo vieses venir, lo cierto es que siempre me ha gustado el tema de la escalada armamentistica y sus consecuencias. La horda mongola, la conquista de América, Napoleón, la IGM… cada vez que hay una buena innovación militar, el mundo tiembla. Y, sobre la paternidad… a ver, estaba decidido desde un primer momento que fuese de naruto, el pj de Sarada ya lo tenía ocupado con Karin y poner al rubio a criar a un hijo de Sasuke hubiese sido nefasto a efectos de trama. En fin, espero leer un review tuyo en el epílogo, un saludo!
LizzyMichaellis25: Saludos! Te contesto todos los review aqui, que siempre es una alegría ver varios comentarios del mismo lector a medida que avanza en la obra, es como leerla contigo!
A ver, creo que no descubro nada a nadie si digo que no soy SasuSaku. Opino que, a partir del primer intento de asesinato (inicio de shippuden)m esa pareja no debía existir, por dar un mensaje sano con la serie. Tu piensa en el mensaje que da la sakura canonica: da igual si intenta matarte dos veces, te abandona otras dos y te menosprecia hasta que le salvas la vida… si es tu marido, le debes sumisión y dejarlo todo por el. Me parece un mensaje terrible… y no me meto en el naruhina, que es lo mismo version light… en fin, por mi parte hubiese preferido a Sakura con naruto, o con Ino, o con Sai, o muerta, pero con Sasuke no. Que respeto a quien le gusta eh, pero no va conmigo.
Si, aquí Sasuke es un cabr*n con cada letra, y un pésimo amigo. Hacerle eso a tu único defensor está mal, y menos por oportunismo: el plan de Sasuke era embarazar a Sakura y reclamar al hijo sólo si tenía potencial shinobi, y si no que se lo quedase naruto. Una vergüenza, hoy verás un poco de karma.
Y sobre el villano, exacto, no todo es blanco o negro, y ese chiquillo es precisamente una consecuencia de ese sistema podrido que es el mundo shinobi. Al final ha muerto por un deus ex machina, pero ya lo dejó bien claro: lo que ha predicho es inevitable. Esperemos que alguien decida tomar parte.
En fin, lo siento si me he pasado hablando en la contestación, es que me encanta conversar con mis lectores! Un saludo y la espera habrá merecido la pena (espero xD). Un saludo!
NSTF: Buenas! Lo primero: entendí la referencia, toy story es una de mis pelis favorita cuando era pequeño xD y si, quise que todo estuviese conectado, lo de que el hijo de naruto salvase a sakura estaba pensado casi desde el primer instante de la obra. Pero bueno, no te entretengo más, disfruta de lo de hoy, un saludo!
Axllarson: hola por aquí tb amigo! Pues si, lo cierto es que a veces me paso un poco con el pobre naruto, en knk me sentía hasta culpable por hacerle pasar ese horror. De ahí que publique otras donde no lo pasa mal y es muy feliz, como Fjaka o Asqyeroso Baka Hentai (Bueno, en esta tampoco es que lo pase muy bien… pero al final es muy feliz y apenas sale traumatizado, es un avance xD). Puedes tomarte al naruto de mi fic "Demasiado overpower" como el resultado de tanto maltrato por mi parte xD
Pero sabes que soy narusaku 100%, vamos, eso no cambiará jamás. Disfruta de lo de hoy y nos leemos en Sin ti no soy nada, un saludo!
-aaaaaaaaaaa- personaje hablando
-aaaaaaaaaaa- personaje pensando
-aaaaaaaaaaa- invocación o ser sobrenatural hablando
-aaaaaaaaaaa- invocación o ser sobrenatural pensando
RENUNCIA DE DERECHOS: Naruto no me pertenece, desde luego. Si así fuese, su último arco habría sido muchísimo mejor (no habría sido difícil) y boruto se habría quedado encerrado en lo más profundo del trauma de su mangaka actual. Solo me pertenece esta historia, y no autorizo a nadie a plagiarla.
-Naruto…- retozó en el colchón la fémina pelirrosada, cerrando los ojos mientras se mordía el labio.- si sigues así, creo que no saldremos del dormitorio hoy…
-La culpa es tuya Sakura chan… tienes la piel demasiado suave…- repuso el rubio, siguiendo con su nuevo hobby favorito: acariciar cada centímetro de esa piel blanca, hacer a su esposa delirar hasta que acabase siendo ella la que le asaltase buscando una nueva sesión de sexo. Le excitaba como nada en el mundo ser capaz de provocar ese efecto en la mujer más hermosa e inteligente del planeta, poder despertar en ella el fuego, el ansia de tenerlo dentro. Se sentía más poderoso cuando Sakura haruno le rogaba por sexo, que cuando invocaba el manto de kurama, de ahí que aprovechase cualquier oportunidad para tentarla. Por cierto: de momento, esta técnica tenía cien por cien de efectividad, por mucho que la doctora se hiciese la difícil.
-Ya lo hemos hecho tres veces esta mañana baka, sabes que yo no tengo un biju para reponer fuerzas, ¿no?- bromeó la haruno, aunque por dentro ya estuviese encendiéndose y comenzase a responder a esas caricias.
-No necesito a kurama para estar contigo, eres como el ramen: cuanto más pruebo de ti, más ganas me entran de repetir.- declaró el rubio.
Con cualquier otra persona, una comparación entre tu novia y el ramen derivaría, como mínimo, en burlas… normalmente en una bronca. Pero, viniendo de Naruto, poner cualquier cosa a la altura de su amado ramen era poco menos que una declaración de amor eterno. El uzumaki se puso encima de su mujer y frenó por un instante su asalto, deteniéndose a contemplarla. Kami santo, qué puta suerte tenía. Sakura le observaba tumbada boca arriba en el colchón, con su pelo rosa ligeramente largo regando esas sábanas blancas, sus ojos verdes fijos en los suyos y un suave sonrojo en su rostro… no podía estar más hermosa. ¿Cómo iba a aceptar esa propuesta de harem que le hicieron los daimyo? ¿Cómo iba a casarse con otra mujer? ¿Es que no veía nadie lo injusto que sería para la fémina de turno pasar toda su vida siendo comparada con una mujer que Naruto consideraba perfecta? No se manda sobre el corazón, menos sobre el de Naruto uzumaki namikaze, en el que la lealtad era incluso algo hereditario viendo la historia de amor de sus padres. Naruto solo podía amar a una persona, y eligió a Sakura haruno. Así de simple, y así de complicado.
-Baka, espero que no estés pensando en ramen ahora…- intentó desviar la atención una avergonzada Sakura, que en esta clase de momentos, cuando esos zafiros la miraban con ese hambre, sentía una mezcla de pavor, orgullo y pasión ardiente. Y ella era una chica reservada, intentaba ser una mujer tranquila, aunque Naruto rompiese esa fachada con un solo comentario… como iba a hacer ahora.
-No, estaba pensando en que te volvería a pedir matrimonio otra vez…- reveló el uzumaki, para luego descender y besar los tiernos labios de su esposa, que respondió al beso con cariño.- y otra…- otro beso, y Sakura comenzó a rodearle con sus brazos.- y otra…- otro beso más, y esta vez sus frentes se quedaron en contacto, con sus ojos cruzando miradas.- ¿Sabes? Podríamos hacer un trato, aquí y ahora: prometamos que, cada vez que nos sintamos solos, que echemos de menos al otro, regresaremos a este momento. A este cama, a este día… a estos te quiero… no sé tú, pero yo podría vivir para siempre aquí, contigo… ¿qué me dices?- No hizo falta ni un instante que Sakura respondiese a esa sugerencia. Por supuesto que si, por supuesto que viajaría allí… y a lo que iba a hacerle a continuación por ser el mejor esposo del mundo. Sakura devoró sus labios con fiereza, y Naruto respondió al nuevo asalto. Cuarta vez esa mañana… y las que quedaban…
Sakura salió de ese recuerdo. No porque no quisiese rememorar cada caricia de Naruto, cada beso, cada te quiero… no, si fuese por ella, se pasaría todo el día pensando en él y en ese mágico viaje al país de las aguas termales. No, tuvo que salir porque se encontraba en un lugar público, y tenía más cosas que hacer que vivir en un recuerdo. Concretamente, se encontraba rodeada de las flores de la floristería yamanaka. Tal vez esa mezcla de colores que hacía cada flor de las allí presentes con su pelo la hizo recordar a Naruto… ese baka siempre decía que le encantaban los colores vivos, quizás por eso se pasó todo su noviazgo dejándose su sueldo en flores para ella. Suspiró con fuerza… tenía otras cosas en las que centrarse. Como en la niña de cabello rojo apagado y ojos violeta que revisaba detenidamente las flores, buscando una para llevarse. Shio uzumaki, a sus apenas cuatro años, era una niña curiosa, preciosa y muy simpática, un auténtico sol para konoha. Y, por supuesto, para su madrina, que la miraba con los ojos como estrellas desde el mostrador.
-…- la niña se quedó observando una flor amarilla con rebordes azules, y luego miró a su tía Ino con un gesto de anhelo. La yamanaka sonrió y asintió, confirmando que era una excelente opción. Shio, con un ligero sonrojo, se acercó al mostrador tras coger la flor, y la depositó sobre la madera.- Querría esta…
-Muy bien Shio chan, es una de las rosas amarillas del país de las sombras…- explicó Ino, sonriendo al ver que tenía la plena atención de la curiosa Shio uzumaki.- ¿Sabes que simbolizan energía y lealtad? Me parece que tienes buen ojo para las flores, voy a tener que ponerte aquí a trabajar y así tengo más tiempo libre…- la niña sonrió plenamente ante ese comentario, sinceramente feliz, casi derritiendo a su madrina.
-Tapath leat, piuthar Ino.- agradeció la pelirroja, negando su madre con una suave sonrisa.
-Shio… estamos en konoha, aquí se habla japonés…- corrigió Sakura ese lapsus, sorprendiéndose Shio por un instante.
-Gomen, Tia Ino… y gracias por la flor…- agradeció de nuevo, esta vez en el idioma de la yamanaka, que sonrió de oreja a oreja.
-De perdón nada, que solo las niñas más listas del mundo pueden saber dos idiomas con solo cuatro años, ¡qué sobrina más lista tengo! Llévate otra flor más, por ser tú.- exclamó una extasiada Ino, volviendo a sonreír la niña de vuelta antes de correr a buscar más flores. Una vez estuvo un poco lejos, la rubia miró a su amiga y suspiró.- Sinceramente frentona, estoy por secuestrarla, me tiene comiendo de la palma de su mano… ojalá mi Inojin salga así de listo y sepa dos idiomas con cuatro años…- comentó, acariciándose el abultado vientre de seis meses de embarazo. Sakura sonrió de lado, pensando en su ahijado nonato.
-Seguro que tienes suerte y es listo, solo tiene que salir a su padre y no a su madre…- bromeó la haruno, obteniendo un gesto de fingida indignación de la yamanaka para luego reír ambas.- Nada, ahora en serio, ¿todo bien con mi sobrino? ¿Te da mucha guerra? Shio siempre fue muy tranquila…- Ino suspiró marcadamente, apartándose un mechón de cabello de los ojos.
-El mío es un trasto, todo el día moviéndose y pateando…- confesó, para luego mirar de reojo a Sakura con un gesto travieso.- Sobre todo cuando estoy sola porque Sai kun está de misión… si tuviese una buena amiga que viniese a dormir esta noche al complejo yamanaka junto a mi ahijada, estoy segura de que Inojin estaría mucho más tranquilo y dormiría muy bien…- dejó caer, sonriendo de lado la haruno.
Si, estaba clara la oferta de su amiga de dormir juntas esa noche, tanto como la motivación detrás de esa oferta. No era solo porque Ino se sintiese sola cuando Sai tenía una misión y no dormía en casa, como era obvio; ni tampoco que quisiese pasar más tiempo con su mejor amiga… que también eh, Ino y Sakura eran mejores amigas por algo… No, era principalmente por no dejar sola a su frentona. Ino conocía a Sakura mejor que nadie, y sabía perfectamente que la ojijade no se acostumbraba a dormir sola en el complejo uzumaki. Por ello, y sabiendo que la doctora era tan orgullosa que no lo pediría abiertamente, se hacía la víctima y recurría al chantaje psicológico para conseguir una noche de chicas. La haruno lo agradecía por dentro, pero también era consciente de que no podía abusar de esas ofertas: su hogar era el complejo uzumaki, el complejo propiedad de su clan por matrimonio y de su hija por derecho. Aunque también sabía que su amiga no se rendiría fácilmente… convenía ser diplomática.
-Me lo pensaré cerda, que ya nos quedamos a dormir en tu casa ayer y Shio tiene también que dormir en su cama…- se excusó la haruno, asintiendo la yamanaka. Vale, eso no era un no rotundo: a partir de esta pequeña duda, la rubia estaba convencida de que podría manipular a su mejor amiga hasta convencerla de pasar otra noche más en su casa. Sakura haruno jamás podría hacer frente a la mente privilegiada de la gran Ino yamanaka, al menos eso pensaba ella. Tras ver a su hija escoger otra flor, Sakura le hizo un gesto para marcharse y se despidió de su amiga. Una vez en la calle, la haruno se centró en la nueva elección de su hija, una rosa de color rosa vivo.- ¿Y esa flor? Sabes que las rosas rojas son también preciosas, y que la tía Ino te habría dejado llevarte tres, ¿no?- la niña asintió, feliz mientras miraba sus flores.
-Lo sé kaa chan, pero es que estas dos flores quedan bonitas juntas, ¿a que si? Una rosa como tu pelo, y otra amarilla como el de tou chan…- explicó, sonriendo con ternura la fémina. Ya se olía el por qué la niña se decantó en un primer momento por esa flor amarilla de rebordes azules, lo cierto es que también se había fijado Sakura en ella y la había relacionado inmediatamente con su baka favorito. Iba a ahondar un poco en eso cuando, de pronto, oyó una voz a un lado de ambas.
-¿Sakura?- a pesar de que habían pasado años desde la última vez que hablaron, la ojijade reconoció enseguida al dueño de esa voz. Puede que fuese su marcado tono soberbio, o quizás su masculinidad, pero no tuvo dudas de quién era ese transeúnte. Más aún tras ver su pose altanera, marcando su metro noventa de altura mientras la miraba desde arriba, apoyado en una pared del edificio que estaban rodeando.
-Sasuke…- saludó la pelirrosada, tensándose de inmediato. Sasuke uchiha… de las decenas de miles de personas que habitaban la hoja, tenía que cruzarse con él… más desafortunado aún si se tenía en cuenta que el pelinegro pisaba la aldea de pascuas a ramos, lo justo para retirar la asignación de su clan. Ni tan siquiera visitaba a la hija que tuvo con Karin, una bella niña de pelo azabache llamada Sarada. En fin, los asuntos familiares de su ex compañero de equipo no eran su problema, menos aún cuando la haruno tenía claro lo que estaba pasando por la mente del vengador. Como pasó hace años, esos ojos negros volvían a clavarse en ella, volvían a examinarla buscando debilidades, a enviar señales confusas. Pero esta vez Sakura estaba preparada…- Hace mucho que no te veía… ¿Qué tal todo? ¿Qué te trae por konoha?- preguntó con educación, aunque alguien más curioso que ella se metió en la conversación.
-¿Quién es, Kaa chan?
-Un amigo de mamá, Shio chan. Es Sasuke uchiha.- les presentó, sonriendo Shio al ojinegro con esa sonrisa heredada de su padre.
-Mucho gusto, yo soy Shio Uzumaki.- Saludó la niña, obteniendo un vago asentimiento del uchiha, que no quería perder su valioso tiempo hablando con niños.
-Mucho gusto…- se deshizo de la pelirroja, para volver a centrarse en la madre.- Y si, he venido aquí unos días antes de volver a viajar por el mundo, para ver cómo está el complejo uchiha y revisar unos asuntos…- Por "revisar unos asuntos" se refería a comprobar si su hija desarrollaba ya el sharingan, ver que no (como era normal en una niña de 4 años) y volver a ignorarla. Por dentro, Sakura hervía de rabia… ¿Cómo pudo tener algo que ver con alguien así?- ¿y tú? ¿Vas a estar mucho por aquí o vas a viajar también? Quizás podríamos quedar hoy para cenar… tú y yo solos, por los viejos tiempos…- Si, estaba claro el objetivo de Sasuke uchiha. La haruno iba a darle la respuesta que se merecía, pero cierta niña pequeña les interrumpió con un grito.
-¡TOU CHAAAAAAAN!- exclamó de júbilo, soltando la mano de su madre y corriendo rumbo a un fuerte hombre rubio que acababa de doblar la esquina. Sakura se mordió el labio nada más verle y sonrió… su baka estaba de vuelta, y mucho antes de lo esperado. Y justo a tiempo, como los héroes de los cuentos que la leían de pequeña. Naruto dejó su bolsa de equipaje de campaña a un lado y se agachó para recoger a su ojito derecho, todo con una sonrisa inmensa.
-¡Shio chan!- la niña saltó a los brazos de su padre, que la subió de inmediato entre risas para darle un beso.- Estás enorme cariño, la próxima vez me parece que me llevas tú en brazos…- bromeó, riéndose de vuelta la pelirroja.
-¡Tú pesas mucho tou chan, no voy a poder levantarte!- exclamó la ojivioleta, riéndose a carcajada limpia cuando el rubio la respondió con unas cuantas cosquillas.
-Cuando seas kunoichi lo probamos, que yo creo que lo de ser pequeña es tu excusa para que te lleve en brazos a todas partes y ahorrarte caminar… ¿son para mi?- preguntó el uzumaki mirando a las flores, asintiendo Shio. El rubio sonrió mirándolas.- Una amarilla por tou chan y otra rosa por kaa chan… en cuanto lleguemos a casa las ponemos en agua, ¿vale?- la niña asintió, extasiada. Adoraba estar en brazos de su padre. El rubio, sin dejar de cargar con ella en su brazo derecho, se acercó a su esposa con una suave sonrisa, para luego besar sus labios con ternura y abrazarla desde atrás. Sin apartar su mirada de ella, decidió ser educado.- Sasuke… qué sorpresa verte por aquí…
-Dobe…- respondió el uchiha, cruzándose de brazos con un gesto entre tenso, desafiante y ansioso. El rubio, mientras, permaneció relajado.- Le decía a Sakura de ir a tomar algo algún día aprovechando que estoy por aquí…
-Y yo le iba a responder que estoy muy ocupada con el trabajo del hospital, que otra vez será…- repuso la haruno, abandonando Sasuke el asalto e intentando un nuevo objetivo.
-Entonces no tendrás excusa para no entrenar, ¿no, uzuratoncachi? Prometo no pegarte mucho…- intentó pinchar al rubio, buscando ese ansiado combate contra su gran rival que llevaba años sin tener. Pero el jinchuriki, sin dejar de abrazar a su esposa, le dio la misma respuesta que las decenas de intentos previos.
-Lo siento Sasuke, pero vengo de una misión larga y estoy muy cansado, tendremos que aplazarlo. Estoy seguro de que kakashi sensei te podrá convocar a algún jounin de élite si tanto necesitas entrenar…- el pelinegro iba a insistir, pero el ojiazul fue mucho más rápido, y regaló un profundo bostezo.- Lo dicho, creo que nos vamos a casa, me alegra verte Sasuke, espero que te vaya bien.
Y, dicho esto, el matrimonio uzumaki se despidió sin dar oportunidad de réplica al pelinegro, como las veces anteriores. Hace ya más de cuatro años, cuando Sakura y Naruto hablaron de la infidelidad de la fémina con el vengador, Naruto reveló una gran verdad: Sakura no había sido la única en cometer un grave error. Sasuke uchiha, al acostarse con ella, había manchado los dos lazos más fuertes que tenía en la hoja, los que le unían a sus mejores amigos. Una vez el matrimonio se reconcilió, la justicia kármica hizo acto de presencia, y el vengador se dio cuenta de su situación: no tenía a nadie. Sakura no le daba el más mínimo pie a intentar tan siquiera recobrar una relación de amistad, aunque fuese liviana; y en cuanto a Naruto… el uchiha se moría de ganas por retomar esos entrenamientos, esa rivalidad, esos piques que tenía con su mejor amigo. Pero el rubio era tajante, y no le daba la más mínima oportunidad. Naruto lo resumió muy bien en esa conversación en el país de las aguas termales: Sasuke uchiha se había quedado solo.
-¿Sorprendida de verme Sakura chan? Tenía pensado hacer una entrada más teatral, pero Shio chan es muy lista y siempre me ve venir…- comentó el rubio con un suave beso a su mujer, sonriendo ambas féminas allí presentes.
-Lo cierto es que si que me has sorprendido baka… ¿no era una misión de dos semanas? Porque solo ha pasado una desde que empezaste…- contestó la pelirrosada, con un tono entre acusatorio por sobreesforzarse, y extasiado por haber vuelto tan pronto con ellas. Había sido un infierno estar separados esta semana, era algo superior a sus fuerzas: cuanto más estaban juntos, más le echaba de menos cuando no estaba. El "efecto Naruto". Era algo que ni en un millón de años podría cambiar, ya lo empezó a sentir en ese viaje de dos años del rubio con jiraiya: Naruto Uzumaki era un pilar fundamental en su vida. Naruto sonrió con un gesto pleno.
-Os echaba mucho de menos, así que use más clones para acabar antes… he dejado al clon torpe dirigiéndolo todo, supongo que seguirá existiendo un país de los acantilados cuando acabe su trabajo…- en su rostro se dibujó un gesto travieso.- Además, algo me decía que tenía que venir a proteger a mis niñas del lobo feroz…- dejó caer veladamente, conteniendo una risa Sakura mientras Shio fruncía el ceño.
-¿hay un lobo feroz por Konoha? Si aquí no hay lobos, ni cerdos… sólo los perros de Tsume baa chan, y algunas vacas en las afueras… bueno, y Tonton, pero está en todo momento en manos de Shizune nee, y solo me deja acariciarlo a mi… Un momento, ¿y si el lobo feroz va a por la tía Ino? Que kaa chan la llama cerda a veces…- murmuró para sí la preocupada joven uzumaki, riendo sus padres ante la relación mientras la niña ponía una pose pensativa y se llevaba una de sus manitas al mentón.- Pero la tía Ino da mucho miedo enfadada, el lobo va a tener que ser muy grande y muy feroz para comérsela, más con esa barriga…- reflexionó la pelirroja, recordando cuando, hace unos meses, el tío Sai se atrevió a llamar gorda a la yamanaka… Hicieron falta varios anbu para frenarla… Naruto y Sakura se miraron en silencio, muertos de la risa, hablando el rubio puesto que la haruno estaba totalmente roja solo por aguantar la risa para no cortar el momentazo de su hija y contarle luego la ocurrencia a su mejor amiga.
-Tranquila Shio chan, si el "lobo feroz" se atreve a acercarse a la tía Ino, le auguro un mal año…- contestó Naruto, riendo aún más Sakura. Bufff, como a Sasuke se le ocurriese rondar a Ino… no iban a quedar de él ni los huesos…- Así que yo solo tengo que protegeros a vosotras, mis princesas…- Naruto bajó el brazo con el que estaba abrazando a Sakura hasta su vientre, para acariciarlo con ternura.- A las tres…- Sakura suspiró marcadamente, entornando incluso sus ojos.
-Otra vez con lo de que será una niña…- se quejó, volviendo al tema recurrente del matrimonio: el reciente embarazo de Sakura uzumaki. Sólo estaba de un par de meses, pero el ojiazul ya estaba haciendo cábalas y, por supuesto, había arrastrado a la fémina.- Pues que sepas que esta vez tengo un pálpito: será un niño. Y, si kami quiere, será rubio como tú y tendré un defensor frente a ti…- apostó Sakura, negando Naruto con suavidad.
-Pues me da que te equivocas, porque estoy convencido: va a ser una niña, una hermanita pequeña para Shio chan…- Shio asintió con ansia.
-¡Si, dattebane! Que Sarada nee nunca quiere ser la rehén cuando jugamos a las kunoichi, ¡necesitamos a alguien más pequeño para salvar!- pidió la ojivioleta, asintiendo el rubio de forma académica.
-¿Ves? Todos queremos una niña, y aquí hay democracia…- el uzumaki ensanchó aún más su sonrisa traviesa.- Además, creo que alguien de por aquí me prometió una hija con el pelo rosa… y las promesas hay que cumplirlas…- Sakura arqueó una ceja, juguetona.
-¿Ah si? A mi no me suena esa promesa eh… ¿no lo habrás soñado?
-No no, no te hagas la olvidadiza, Sakura chan. Lo recuerdo como si fuese ayer, como me dijiste "Oh, Naruto kun, eres taaaaan guapo, taaaan listo y taaaan buen marido que quiero tener contigo una niña con mi pelo para que te cuide junto a Shio chan cuando seas mayor" y yo dije, "Ah, vale, llamemos a la cigüeña…"- narró el jinchuriki, aguantándose la risa la haruno ante lo ridículo de la historia. ¿Quería jugar? Ella también podía.
-Ahhh, ya me acuerdo, creo que algo prometí… pero la historia no fue así eh, fue más bien contigo diciéndome todo el rato "Joooo, Sakura chaaaan, quiero una niña con el pelo rosa, venga, onegaaaaaaai" mientras lloriqueabas, y yo decidí llamar a la cigüeña para ver si me dejabas tranquila un rato…- contraatacó la fémina, frunciendo el ceño Naruto con diversión.
-Ah no, fue exactamente como yo he dicho, ¿A que si Shio chan?- preguntó a su hija, que asintió con fuerza mientras reía. Sakura abrió la boca, entre indignada y divertida.
-¿A que te castigo sin ramen por mentir, jovencita?- declaró, y Shio palideció de golpe antes de hablar.
-¡No no! Yo solo obedezco órdenes… ¡Tou chan me ha sobornado con ramen para que le de siempre la razón cuando habla contigo!- confesó, abriendo los ojos con indignación el rubio mientras la haruno sonreía divertida.
-¡Shio chan! No puedes venderme así de fácil, y a la primera, ¡que somos un equipo!- la niña negó con sus manitas.
-¡Kaa chan nos había pillado tou chan! Y ella, cuando pone un castigo, lo cumple… no es como tú, que te pongo ojitos y me lo levantas…- esa revelación provocó una sonora carcajada de Sakura, mientras Naruto y Shio comenzaban a acusarse mutuamente como dos niños pequeños. Lo dicho… la fémina estaba deseando añadir otro niño más a esta ecuación que era su familia. Por cierto, seis meses más tarde, tanto Sakura como Naruto descubrieron que acertaron con su apuesta: los gemelos uzumaki, uno de cada sexo, nacieron sin complicaciones. Aunque todavía faltaba que Sakura cumpliese su promesa y tuviesen una niña de pelo rosado…
Extra: la venganza es un plato que se sirve mejor frio.
¡Hola lectores! Si, soy yo de nuevo dattebayo, hablándoos de mi vida directamente. Si lo pensáis, es lo lógico: comenzamos esta historia vosotros y yo, lo justo es que lo terminemos exactamente igual. A parte… a ver, entendedme, quiero presumir un poco dattebayo… Como podéis ver, me encuentro sentado en la silla de mi despacho, mi enorme y luminoso despacho. Si, el despacho hokage… al final me engañaron y acabé sentado en esta silla… Os lo juro, maldigo el día en que empecé a decir que mi sueño es ser hokage, ¡yo creía que era estar todo el día haciendo jutsus increíbles y recibiendo halagos! Y, en su lugar, me pasó el día escuchando, decidiendo, firmando y leyendo… una pesadilla. Aunque, bueno, alguna ventaja tiene ser tu propio jefe: desde aquí no necesito ir a un país extranjero en peligro para ayudarles, puedo hacer mucho más bien que como soldado de campo. Eso sin contar que ya no tengo que irme de misiones diplomáticas por semanas sin mi familia…
Mi familia… mi mayor logro. Esto SI que se corresponde exactamente con lo que soñaba de pequeño. Tengo aquí una foto con todos ellos… mis hijos Shio, Katsumi, Shinachiku y Hanami Uzumaki, mi sobrina Sarada Uchiha, mi mujer Sakura y mi prima Karin… por ellos TODO merece la pena. Mi primogénita acaba de ascender a Chunnin, y es mi puñetero orgullo… en serio, es lista, es guapa, es valiente, es amable… ¡a veces temo que no sea hija mía, no puedo haber generado algo tan perfecto! El único pero que le pongo es que kurama está convencido de que se ha echado novio, y yo empiezo a sospechar que quizás si… no sé, la veo mucho con el mismo chico… aunque no creo que sea su novio, mi niña es una señorita y no se va a fijar en chicos hasta los ochenta años… seguro que es cosa de ese acosador robahijas. Nada que una visita con los ojos de Kurama no pueda arreglar…
Mis queridos gemelos también me hacen dudar de mi paternidad, ¡son superdotados declarados! El consejo de Konoha está casi en un orgasmo constante por ellos, apuntan muy alto, aunque tengan una vena algo psicótica que me haga maldecir mi genética de vez en cuando… en fin, no me voy a explayar, esta historia tiene su propio libro, buscad en la bibliografía de este autor. Y en cuanto a mi pequeña hanami… una niña pequeña de ojos azules y pelo rosado, ¿SE PUEDE SER MÁS KAWAI? Ya se lo dije a Sakura chan, voy a ser incapaz de castigarla jamás, ¡es una mini copia de mi mujer! Lo único que lamento es que naciese a nuestro tercer embarazo… yo no hubiese visto mal "fallar" un par de veces y tener otro par más de hijos perfectos eh… pero bueno, no me voy a quejar, que no tengo razones realmente. Incluso podría decirse que tengo otra hija a parte de los que tengo con Sakura chan…
-Hokage sama, su cita de las tres está aquí…- Me anuncia mi secretaria, cortando mi hilo de pensamiento. O no… porque, hablando de la reina de Roma, por la puerta asoma. Junto a Midori se encuentra mi sobrina Sarada, que espera con un gesto formal a que dé permiso para entrar. A sus catorce años es alta, competente y fuerte. Y guapísima, en serio: su pelo negro corto, sus ojos negros, su piel blanca y suave… Es un engorro rechazar en su nombre cada propuesta de matrimonio que me llega para ella: ahora que ha ascendido a chunnin tras ganar el examen internacional de este año, tendré que contratar a alguien para que se encargue, llegarán aún más peticiones. Vaya exhibición dio mi niña… bufff, impresionante.
-Gracias Midori, puedes retirarte. Pasa, Sarada chan…- ordeno, obedeciendo de inmediato ambas féminas. En cuanto mi secretaria cierra la puerta, me levanto de mi silla con tranquilidad… sé que Sarada va a esperar a que le dé el turno de palabra. Solo tengo un reproche para ella: qué manía con guardar las formalidades conmigo… por suerte, sé cómo romper esa fachada. En cuanto estoy de pie y me acerco, abro los brazos y sonrío.- Antes de nada…- Sarada enrojece ligeramente y mira al techo avergonzada, seguramente intentando descifrar si están mis anbu o no.
-Ho… hokage sa…- mi arqueo de ceja es suficiente para corregir esa forma de llamarme. Se lo tengo dicho: para el resto de la aldea soy hokage sama; para ella soy tío Naruto… o Naruto kun, como le empezó a dar por llamarme desde hace poco.- Naruto kun… no… no es necesario, qué van a pensar tus anb…
-Me es indiferente lo que piense el mundo entero: durante el examen no pude hacerlo por el ridículo protocolo, pero aquí no hay excusa. A mis brazos, considéralo una orden de tu hokage.- ordeno con autoridad y, tras un par de segundos, mi sobrina viene a abrazarme. La estrecho con fuerza entre mis brazos y sonrío, y noto como ella lo hace también.- Estoy MUY orgulloso de ti Sarada chan, hiciste un examen alucinante y te mereces el ascenso más que nadie. Eres mi orgullo.- declaro, más por asegurarme de que lo tenga claro que por disipar dudas… por favor, me faltaba levitar en el palco tras ver cómo se enfrentaban en la final mi hija mayor y mi sobrina, luchaban como dos grandes kunoichi y nos daban un combate memorable. Y, como me esperaba, ella aprieta el abrazo y sonríe aún más nada más oírme. Ya os lo dije: sé cómo romper esa fachada y ver a la auténtica Sarada… una niña a la que quiero como a una hija.
-Gracias, Naruto kun…- me agradece mirándome a los ojos, visiblemente emocionada.
Mi sobrina no ha tenido una infancia fácil, todo por culpa de ya sabéis quién. Siempre se ha esforzado hasta la extenuación, siempre ha luchado contra todos y todo, y siempre ha visto como su padre no le regalaba ni una mísera sonrisa. Habría crecido destrozada, sin la más mínima autoestima, si su madre, Sakura chan y yo no nos hubiésemos encargado de hacerla ver que es una chica excepcional, y que estamos muy orgullosos de ella. Y, en momentos como este, os juro que me tiene hasta enamorado: me está regalando una sonrisa inmensa, plena, la más bonita que he visto, con permiso de mi mujer. Y sus ojos llorosos me indican lo que sé perfectamente: ha puesto su alma en este examen, y para ella es muy importante que yo lo haya visto. Por algo insistí a Gaara en hacerle yo entrega de la bandana en lugar de hacerlo él como anfitrión: sabía que Sarada lo quería así. Tras unos perfectos segundos, decido romper el hielo, quizás con la esperanza de que no me proponga lo que sé que me va a proponer.
-Bueno, ¿y cual es la razón para pedir esta reunión? Si es para pedirme matrimonio de nuevo como cuando eras niña, ya sabes la respuesta: SI mientras consigas el permiso de Sakura chan.- bromeo, y Sarada enrojece diez tonos de piel. Todavía lo recuerdo: cuando era niña, le dijeron en la guardería que la gente se casaba con la persona que más quería en el mundo, ¡y ella me pidió matrimonio ese mismo día! ¿Se puede ser más tierna? Por supuesto, esto lo he hecho para verla sonrojada… está preciosa, con cada letra. Lastima que, con los años, esté desarrollando formas de reponerse rápido cuando la pillo a contrapie y estos momentos duren menos de lo que yo querría…
-No… ya sabes para lo que es, tío Naruto… cumplir una promesa que me hiciste cuando era niña: adoptar mi apellido materno como apellido principal.- declara, y yo suspiro marcadamente.
Si, como me temía, viene a eso… a complicarme la vida. Ya con ocho años me lo pidió, me pidió ser uzumaki en lugar de uchiha, y tuve que decirle lo obvio: que, mientras fuese menor de edad, yo no podía hacer nada, la decisión correspondía a su padre como líder de clan. Entonces, como es muy lista y muy terca, leyó todo lo que pudo sobre eso y encontró el truco: un chunnin es mayor de edad a efectos legales, ergo puede cambiar de apellido si lo desea. Así que me hizo prometer que, si se convertía en chunnin, le permitiría cambiarse de apellido. Creía que se le pasaría con el tiempo, que solo era una fase, pero no ha sido así: cuando, en el mismo instante en que recibió la bandana de chunnin, me miró con esa fiereza suya, lo supe, supe que eso era lo primero que iba a hacer como mayor de edad. Y ni una semana ha tardado… supongo que, si hubiese sido por ella, me lo habría pedido en la misma ceremonia, y que me ha dado estos días como un regalo… en fin, gracias, Sarada chan…
-Sarada chan… Sé que estás en tu derecho, y que lo llevas esperando mucho tiempo, pero te pido que lo reconsideres. Actualmente, debido a que tu padre apenas viene por aquí, eres la única integrante del clan uchiha de la aldea de konoha, y eso es muy ventajoso para ti: tienes derecho a asiento en el consejo, libertad de acceso a la asignación de clan, derecho a elegir misiones puesto que eres la única miembro en activo de tu familia, el dinero que generan los arrendamientos en el barrio uchiha… ser la última uchiha es algo bueno, créeme. Sobre todo si sigues teniendo ese sueño que me dijiste de pequeña… ser líder de clan con derecho a voto te facilitaría mucho las cosas cuando deje mi asiento de hokage libre…- intento mediar, incluso recurriendo al chantaje psicológico con esto último. No es porque no quiera que se integre en mi clan, para mi es una uzumaki desde que nació, y ella lo sabe. No, lo hago porque, en el clan uzumaki, tendrá que competir con todo contra mis hijos, y su camino será más difícil. Y yo quiero lo mejor para mi Sarada chan, en serio. Sin embargo, conozco esa mirada que me está dando… creo que hoy voy a perder.
-Tio Naruto, sé todo lo que me estás diciendo, lo he pensado detenidamente antes de tomar esta decisión, y aún así quiero hacerlo: quiero ser Sarada Uzumaki, no Sarada Uchiha.- mi sobrina ve que voy a replicar, y frunce el ceño.- Está decidido, en serio, y te volveré a explicar el por qué…
"A lo largo de toda mi vida, lo que realmente me importa, lo que más valoro, no me lo ha aportado el clan uchiha… mi padre biológico no me ha dado nada… no, todo me lo ha dado el clan uzumaki. Una familia, un legado, un ejemplo que seguir, cada risa en mis cumpleaños, cada hombro sobre el que llorar cuando las cosas no han salido como yo quiero… todo me lo habéis dado los uzumaki. Me he sentido una uzumaki desde que nací, nunca me he acostumbrado a ver el apellido de mi padre tras mi nombre. Soy una uzumaki. Y, como lo soy, quiero que sea completamente oficial. Quiero tener el mismo apellido que quienes considero mis hermanos, llevar nuestro remolino a la espalda, obedecer tus órdenes no solo como hokage si no como líder de clan… quiero que mis hijos se apelliden uzumaki, y contarles las historias que tú y kaa chan me contabais para dormir. Entiendo que tendré que trabajar duro, que mis primos son fuertes y no me pondrán fácil ser la líder si alguna vez faltas, pero, aún así, es lo que más quiero en el mundo… por favor, tio Naruto… déjame formar parte de tu familia por completo…"
Vale, ahora recuerdo que tanto tiempo conmigo la ha pegado algunas cosas de mi. Por ejemplo, adora el ramen, no rechaza nunca una oportunidad de ir conmigo y mis hijos al ichiraku. También se ha empeñado en aprender mis técnicas estrella, y me insiste cada día eh que la enseñe más, y sé que lo hace porque son mis técnicas, no porque sean las ideales para su desarrollo. Pero, ahora que la he escuchado, veo que también le he pegado mi oratoria… Qué discurso por favor, es que es inapelable… ¿Cómo la convenzo ahora de que sea inteligente? Si está claramente decidida a ser una uzumaki… La culpa es del puñetero Sasuke. Vale que tiene medio centenar de hijos con más de cuarenta mujeres distintas… que sepamos en konoha… pero se lo dije: Sarada merece la pena, no la dejes de lado. Joder, me tragué mi orgullo y le dirigí la palabra únicamente para eso. Pero no me hizo el más mínimo caso, y de esos barros vienen estos lodos.
Toda la infancia pasando de ella, repudiando peticiones de cariño, menospreciando los logros de Sarada, todo por machismo y soberbia… según él, "era una niña frágil y sin potencial". No os voy a negar que sonreí con malicia cuando el karma decidió pagarle por ser "el mejor padre del mundo": toda su vida creyendo que su hija no desarrollaría el sharingan por culpa de su miopía, y va y resulta que es SU ÚNICO DESCENDIENTE EN DESARROLLARLO. Cincuenta hijos sin contar a Sarada, y ningún sharingan. No quiere decir que no sean talentosos, muchos lo son, pero ninguno tiene lo que quiere Sasuke, esos tres tomoes. Por supuesto, mi Sarada chan es una señorita de los pies a la cabeza, y rechazó cualquier intento de acercamiento de Sasuke una vez mostró que poseía el sharingan… incluso lo ha entrenado en solitario, denegándole la asistencia. "Si no estuviste en las malas, ahora no te necesito en las buenas", le dijo. Más merecido imposible…
Y ahora, Sasuke se enfrenta a un desastre de proporciones bíblicas en su clan: no sólo su miembro más talentoso quiere abandonar el apellido, no solo deja al clan uchiha con el sharingan de Sasuke como único kekkei genkai, el cual se extinguirá a su muerte si ningún otro de sus hijos desarrolla el doujutsu… encima, un clan foráneo adquirirá el legendario doujutsu ocular. Ya no tendrán el monopolio de los tomoes. Por supuesto, Sasuke no lo aceptará, y planteará problemas. Sarada verá cómo se le complica su carrera kunoichi. En otras circunstancias dilataría esta decisión con alguna argucia legal y lo hablaría seriamente con Sasuke y con ella, intentaría llegar a algún acuerdo, y sé que él cedería con tal de no perder el sharingan. Pero, como sé desde que soy un niño, aunque apenas lo haya aplicado, hay una máxima de vida que se aplica al planeta entero, y que voy a aplicar yo ahora con mi antiguo mejor amigo por ser tan leal conmigo y casi destrozar mi matrimonio…
"La venganza es un plato que se sirve mejor frio"
FIN.
Y fin. FIN, con cada letra, otra medallita mas que colgarme (ya van 33 historias completas, no se si tendré algún récord de esta pagina xD). En fin, como dije antes, ha sido un placer escribir esta historia. Me encanta crear polémica, significa que has dado con un tema interesante; y además me encanta desarrollar un narusaku de forma elaborada.
Lo siento si habéis pasado un mal rato hasta ver que naruto seguía vivo, ahí he sido un poco malo xD Y en cuanto al extra… muchos me pedisteis un castigo decente para Sasuke, y yo os dije como el presidente Del Real Madrid: calma, todo llegara. Ahí lo tenéis, solo y sin clan decente, Naruto puede ser un mal acudo cuando lo desea xD
Por cierto, esta obra está basada en la novela "el velo pintado", una obra con un final tan horrible que los guionistas y productores de la película se negaron a recrearlo. Para que os hagáis una idea: imaginaos que la obra acaba con Naruto muerto y Sakura volviendo a liarse con Sasuke. Para tirarse de los pelos no? Yo estuve por demandar al autor… Mi siguiente obra será original 100%, probablemente use a naruto gennin, o ahonde sobre el clan uzumaki, ya veré.
Como hago siempre, quiero agradeceros leer esta historia. Para mi es un placer escribir, y me da mucha paz pensar que alguien, donde quiera que esté, ha estado pasando un buen rato de lectura con algo que he creado yo, lo considero una de las mejores cosas que he hecho en mi vida. Así que, querido lector, GRACIAS POR LEERME, en especial a mi Guest inglés, Guest 2, joannayagarcia, TheKyuuKitsune, Rodri115, Guidonani, Uzumaki Albert, octane, Hitsmeguest, DarthMC (a pesar de que he puesto a prueba tu gusto por el narusaku xD), CRBMXLP (un placer ver a un colega escritor por mi tablón), Velkan96D, Guest 3, Guest 4 (no sé si sois ambos la misma persona o si sois dos lectores indignados xD), Guest 5 (THANK YOU!), shoseiki (se te echa de menos por aquí :( ), fitogc (lamento la decepción), Guest 6 (lo siento tb :( ), iJarod, Guest 7, Daniel Castano Martínez (como ves, Sasuke no se fue de rositas al final), Samyhyuuga, Jessica Ivonne (Gracias por los ánimos!), Axllarson, Guest 8, Vanesa, Soloyo (buen olfato), Fernando senpai, Caius Rocker, EzmeyCin, Gab, LizzyMichaelis y NSTF. Un placer leer vuestros review, y una vez más gracias por leerme!
