Pablo detuvo el caballo. Todos los jinetes también se detuvieron, rodearon a Albert y Pablo. El siervo fiel dijo con tristeza: El domingo la señora Candy salió muy temprano a buscar a la niña Candy, fuimos atrás de ella por si tenía algún problema, usted sabe que Jack y yo siempre hemos sido guardianes de toda la familia. Cuando la señora Candy llegó a la casa del señor Ralph, este la ayudó a bajar, la guio adentro de su casa, como Jack y yo no confiamos en nadie solo en ustedes, nos acercamos a la puerta y escuchamos una conversación entre ellos, no podíamos creer que el Señor Ralph se haya atrevido a ultrajar a su esposa, él le dijo que no pudo contenerse, que tenía años de no hacer el amor y que cuando la encontró, no podía dejar que se le escapara esa oportunidad. Cuando ellos forcejearon fue que intervenimos porque ella trató de escaparse, pero él no la dejaba ir. A Albert se le desorbitaron los ojos al escuchar que Ralph había querido someter a Candy.

—¡Lo mataré esto no se quedará así!

—Es por ese motivo que Jack y yo nos enfrentamos a él, porque pensamos que, si cualquiera de los Andrew lo enfrentaba, traería consecuencias muy graves a la familia, vimos todos los escenarios posibles, pensamos que entre los dos quizá podríamos acabar con él.

—Papá, tenemos que ser cautelosos. Isaac me ha hecho ver que si cualquiera de nosotros lo enfrenta podríamos perder contra él, ya sabes, por que es militar de carrera. A parte mira lo que hicimos, acabamos de matar a esos hombres para liberar a Pablo, no creo que podamos ver a la cara a sus familias, pienso que de alguna forma deberemos de hacernos cargo de sus viudas.

—Es que no puedo tener la sangre fría, debo de ir a enfrentar a Ralph, todo el mundo debe saber la canallada que ha hecho. Que bueno que pienses en la familia de esos hombres, espero se dejen ayudar.

—¿Has pensado en mi mamá? Lo que esto le afecta. Todos hablaran de ella. Si logras matarlo es posible que manden de la capital del Estado un ejército contra nosotros. Ralph Tiene muchas amistades importantes, ha hecho bien su papel de alguacil, lo aprecian demasiado, en cambio, ustedes llevan poco tiempo en Chicago.

—Me sorprendo yo mismo de que no esté galopando hacia su encuentro para matarlo. Todos ustedes salvo Ismael ya sabían lo que había hecho y callaron, por eso actuaban así ¿verdad? Por tal motivo has sido un patán con su hija.

— Sé que ella no tiene la culpa, pero de alguna manera quería provocarlo para que viniera hacia a mí y así tener un motivo para confrontarlo, no quería que mi mamá y tú se disgustaran de nuevo por ese bebé que viene en camino.

—Ya una vez pasé por eso, tenía la duda de que tus hermanitas fuesen mis hijas. Ese bebé es hermano de ustedes e hijo de Candy. ¿Acaso mataré al inocente por el culpable? ¿Acaso debo de condenar a muerte a alguien que todavía no ha visto la luz del sol? Ese bebé debe vivir si es la voluntad de Dios. Si Dios me da vida lo criaré como mi hijo, no haré distinciones, si es mía la vid será mío el racimo. Ralph tiene que pagar, si no lo mato cuando llegue a Chicago no dejaré que pase una semana. Será de frente y no por la espalda.

—Señor William, Ralph es más joven que usted, y su experiencia para el combate puede ser favorable para él, no quisiera que el patriarca de la familia fallezca. —intervino Esteban.

—Ten un poco más de fe en mi Esteban, como estoy ahora, con esta sed de venganza carcomiéndome por dentro, de seguro Ralph caería primero.

—Sugiero que no atravesemos el pueblo a nuestro regreso, sino que demos la vuelta por las afueras, no nos deben de ver con Pablo, creo que él debe irse a New Haven por con los Gibbs. Si lo ven en nuestra finca sabrán que nosotros matamos a los hombres de Ralph. —sugirió Will.

—Lo único que he hecho en toda mi vida es servir a los Andrew, sería mejor morirme a estar alejados de ustedes. —dijo Pablo.

—Mientras hay vida, hay esperanza, quizá en unos años cuando Ralph ya no esté, puedas regresar. Sé que es difícil. A ti y a Jack los considero como de la familia, siempre leales, pero por ahora tienes que irte para que estés a salvo y nosotros también.

—Señor William creo que debe de pensar también si es conveniente Isaac para Rosy, usted mismo vio que no le tiembla la mano para asesinar a nadie, por su causa se hizo esta matanza, ahora nuestras manos están manchadas de sangre inocente —intervino Ismael.

—Te dijimos que te quedaras e insististe en venir con nosotros para acompañar a Esteban. Ese muchacho es astuto y está de nuestra parte, pero igual me da temor que vaya a maltratar a mi hija. Will, si algo me pasa quiero que estés pendiente de que pase el año de luto para que empiecen los cortejos, ve el comportamiento de Isaac, si notas que es peligroso para tu hermana aléjalo.

—De eso te encargarás tú mismo papá, estoy seguro de que le ganarás a Ralph.

Aunque no logró su cometido, Ismael se sintió satisfecho en echarle tierra a Isaac delante de Albert.

Los Andrew y los Gibbs rodearon la ciudad para ir cada uno a su finca, Ismael fue a avisarle a su padre que tendrían que irse lo más pronto posible y que se llevarían consigo a Pablo.

Llegó Esteban a su propiedad junto con Pablo, fueron directamente al granero, ahí se escondería, le dijo que agarrara agua del pozo para asearse. Constanza ya tenía el agua lista para que su esposo se aseara en cuanto llegara, Esteban cuando entró a su casa no la saludó sino fue directamente a la recamara a buscar ropa para darle a Pablo. Constanza fue tras él y observó que también llevó unas cobijas. — Luego te explico cuando me termine de asear.

Albert llegó a su propiedad junto a su hijo. La hija de Ralph les dijo que tenían preparado sus bañeras para que se asearan. Candy sabía que quizá a esas alturas ya Albert sabía lo que había hecho Ralph. Albert abrió la puerta y encontró a Candy con los ojos hinchados por las lágrimas. Mientras, en la recámara de Will, la hija de Ralph lo ayudó a quitarse las botas en señal de sumisión.

—Esta será la única vez que lo hagas.

—No por favor no me saques de tu vida.

—No te sacaré de mi vida, solo no quiero que te humilles así. Te prometo que te trataré mejor de lo que mi padre a tratado a mi mamá. Perdóname por todo lo que te hice sufrir, lo único que deseaba era matar a tu padre.

—Te entiendo, él no debió hacer eso, el cruzó una línea en la cual no hay retorno, me dolerá si algo le pasa, pero sé que actuó mal y se merece el castigo que reciba. Quizá si algo le pasara a mi padre Albert si me dolería.

Los jóvenes se abrazaron, Will sabía que estaba mal oliente y la alejó de él.

—Es mejor que salgas de aquí. Tengo que asearme.

—Déjame ayudarte.

—Eso todavía no te corresponde, la próxima vez que hagamos el amor será cuando seas mi esposa. Antes que te vayas dime que me perdonas por ser un rufián.

—Te perdono.

Hola chicas, este lo iba actualizar el lunes pasado por un jueguito que hice en el grupo fanfic de Albert y Candy del face...

Esta actualización la dedico a la memoria de Naty Eli una lectora que falleció hace poco. Deseo de todo corazón que su familia sea consolada por Él Espíritu Santo. Tenemos la esperanza de que algún día se volverán a ver cuando Dios así lo quiera.

Gracias por su paciencia. No quiero prometer nada, pero para el 10 de agosto sabré más o menos si podré actualizar más seguido o no, en cuanto sepa se los comunicaré con una actualización de algún fic. Dios me las bendiga chamacas. Espero que Él cuide de ustedes. Las estimo y quiero que estén bien de salud. Les pido si alguna es creyente, que haga una oración por mi familia porque van a operar del otro ojo a mi mamá primero Dios, de nuevo se irá por unos meses de casa y eso me deprime un poco, demasiado apego supongo. Oigan y pues saluden chamacas, quiero saber si están bien, como la están pasando en las vacaciones o en la quinta ola y también si ya se están cuidando por la viruela que anda dando.