CAPÍTULO 14

¿LADRONES?

Sus músculos estaban tensos y rígidos, su piel emanaba un frío sepulcral y su mano le temblaba involuntariamente. Rakan no pudo contener el sentimiento de angustia que le transmitió el tacto de Xayah, podía notar ahora, estando junto a ella, como el cuerpo de ella parecía estar paralizado, si no fuera por sus alas, estaba casi seguro de que ella no podría ni moverse por sí misma.

-No les cuentes nada, ¿entiendes?, quiero que sientan...

-Esperanza - interrumpió, imitando con dificultad la sonrisa – Lo entiendo

La luz empezó a emanar del tacto de sus manos y sus dedos entrelazados, él sintió que su cuerpo dejaba atrás la fatiga que sufría hacía apenas un momento. Xayah asintió con decisión, esta vez no huiría, se mantendría firme, hasta el final, como había sido pactado el juramento. La vastaya frunció su ceño levemente, dándole a entender a Rakan que debían actuar pronto, sin perder más tiempo, imbuyó una pluma con energía que, posterior a esto, lanzaría hacía sus compañeras, apenas tocar el suelo, la pluma causó un pequeño estallido de luz que cubrió el cuerpo de las guardianas.

-Debemos apresurarnos, la energía que les diste no durará para siempre

-Vamos, debemos terminar esto nena.

Apretó la mano de su amado, tomando una bocanada de aire. Las alas empezaron a desaparecer lentamente, mantener esa forma le haría gastar mucha energía, lujo que no se podría permitir. Rakan la tomó por la cintura y comenzó a descender velozmente, una vez en el suelo, se acercaron a las demás para poder planear una estrategia.

-Fortune, ¿Qué tenemos sobre ese bicho?

-El maldito escupe ácido radioactivo

-Eso es un problema, significa que reacciona a la energía de la luz, esquiven el ácido, no lo ataquen directamente.

-Ya veo... - sonrió la pelirroja – Eso tiene sentido ahora... además de eso, tiene unos tentáculos que salen, ¡hmg! - justamente un tentáculo emergió del suelo hostilmente, obligando a las guardianas a dar un salto hacia atrás - Bueno, ya lo ves.

-No tiene sentido lo que hace, ¿cómo puede calcular la distancia entre él y nosotros para saber dónde atacar?... - Observó el suelo baldío y arenoso, algo no tenía sentido para ella, pero se le ocurrió algo que podría resultar útil - Carguen contra él, traten de no emplear mucha energía.

-Bien, ya escucharon chicas, ¡A él!

Ahri, Neeko, Sarah y Rakan corrieron hacía la bestia, mientras tanto, la vastaya observaba detenidamente los movimientos de la criatura mientras flotaba. Siguiendo lo que les había dicho ella, las guardianas realmente no hicieron más que correr hacia el deforme espécimen y apenas le dieron uno que otro golpe o patada.

- ¡Sarah, de regreso! - exclamó Xayah

El grupo volvió al punto de partida y, mientras tomaban posición junto a la de pelirosa, varios tentáculos emergieron del suelo, amenazantes. Haciendo uso de sus poderes, lograron zafarse de ellos. Una vez se reagruparon, Xayah les dejó ver una sonrisa.

-Lo primero... vuelen – cuando vio que todos lo hicieron continuó- Por lo que parece, logra sentir los movimientos tectónicos del suelo, como si nuestros pies proyectaran una onda, es así como calcula la distancia y el momento exacto para atacarnos... - la bestia escupió una andanada de ácido que todos lograron esquivar con facilidad – Maldita sea, ceguémoslo, sin su visión solo dependerá de su sonar sísmico.

Todos acataron la orden al instante, dirigiéndose hacia el bicho con agresivo vuelo. Xayah voló tras de ellos, pero a una distancia que se consideraría prudente, pues requería de tener un panorama amplio. Ahri rodeó el cuerpo de la criatura y, desde un costado, lanzó a kiko envuelto en un orbe de luz azul, este recorrió todo el rostro de ida y vuelta. Fortune disparó con precisa puntería a las esferas verdosas que tenía por ojos, los más pequeños, explotaban como burbujas, excretando una sustancia más verde si cabía. Xayah notó que, mientras dicha criatura se retorcía, bajó sus patas la tierra parecía comenzar a agrietarse. Neeko se disponía a lanzar un ataque, pero su mejor amiga la logró detener.

-Neeko, guarda tu poder, creo que esto no terminará aún.

-Neeko no lo entiende, pero Neeko confía en Xayah.

-Gracias - respondió con una sonrisa.

Una andanada de disparos estelares fue lo último que vieron los verdosos ojos del monstruo, que inició una serie de movimientos violentos que hacían salpicar el líquido pulento que desprendían sus destrozados globos oculares. De repente, resonó de su interior un espantoso chillido que aturdió a las guardianas por unos pocos segundos, en los que no pudieron ver cómo la tierra comenzaba a agrietarse, acto seguido, emergió del suelo una enorme boca que alojaba en su interior, una sucesión de afilados colmillos circulares, al verlos, Xayah apenas pudo compararlo con las fauces del mitológico ser de la isla de Aguasturbias conocido como "El Kraken". Para la suerte de todos, se encontraban a una distancia segura.

-Pero... ¡¿Qué mierda?! - Exclamó Fortune - ¡Esto tiene que ser una broma!, ¿Qué demonios es eso?

-Entonces... ese debe ser su núcleo - complementó la pelirosa – Debemos destruirlo.

- ¿Cómo piensas hacerlo?

La vastaya guió su mirada hacia su mejor amiga camaleón.

-Para nuestra suerte, contaba con un plan B – Se acercó a Neeko – Lo que te voy a pedir será... horrendo, pero es nuestra salida de todo esto.

-Neeko siente la preocupación de Xayah, pero Neeko no entiende porqué

-Debes destruirlo... desde dentro

- ¡¿Ehhhhhh?! - Se alejó sorprendida – ¡Neeko no quiere ser tragada por un monstruo!

-Tranquila, Rakan te pondrá un escudo y nosotras evitaremos que esas fauces te toquen, caes con tu poder dentro de él y ¡Kaboom!, explotará.

-Uhhh, Neeko quiere explosión, pero Neeko tiene miedo de morir

-Tranquila - tomó el rostro de su amiga con suave tacto y le sonrió - Confía en nosotras, te protegeremos, jamás permitiría que te hicieran daño, nunca jamás.

La pequeña camaleón tragó saliva, pero asintió, tomando posición sobre las enormes fauces. Sin darse cuenta, el grupo ignoró por completo el proyectil ácido que salió disparado de su interior, el cual, impactó directamente a Xayah en el abdomen. La luz de la vastaya se volvió tenue de repente, comenzando a caer lentamente. Rakan se lanzó hacia ella gritando con desespero, logrando tomarla entre los brazos, antes de que el grupo pudiera notarlo, Neeko ya se encontraba cayendo con ira hacia las fauces.

-¡Neeko!, ¡Espera! - exclamó Fortune - ¡Rakan, por un demonio, has algo!

-Pero... - vio el rostro pálido de su amada, se encontraba sudando y su luz parecía agotarse lentamente – ¡Maldita sea!, yo... - sintió un apretón en su mano, el tacto frío y suave de su amada, lo reconocería de cualquier modo. Observó el rostro de ella, la cual, asintió con una sonrisa forzosa – Entendido.

En pocos segundos, un haz de luz comenzó a salir de las fauces, pero era apenas el inicio, pues comenzó a expandirse como una enorme explosión de luz. A su paso, los dientes y membranas que los unían, comenzaron a despedazarse con el paso del domo lumínico que se hacía cada vez más grande. Rakan se rodeó con un escudo y entró velozmente en la explosión, pequeñas grietas comenzaron a verse en la coraza que lo protegía, pero no podía dejar a la camaleón sola. Vislumbró una sombra en lo que parecía ser la mismísima luz del sol, el escudo estaba por caer, debía darse prisa. Apenas tuvo la oportunidad, tomó uno de los brazos de la menor y la acercó a él, para que el escudo también la protegiera a ella, luego comenzó a ascender lo más rápido que pudiera para alejarla del monstruo, no obstante, su cuerpo empezó a sentirse más pesado, la fatiga, lo acabaría antes de poder escapar. Tomó un último aliento y con las fuerzas que le quedaban, lanzó a Neeko hacía el cielo, logrando sacarla del rango de la explosión, pero eso lo agotó por completo, el escudo se rompió como un cristal y su piel se expuso a una temperatura exorbitante, que le quemaba los músculos. Ahri alcanzó a la camaleón en el aire, pero el hecho la dejó patidifusa, puesto que solo había salido ella. Pasaron apenas unos segundos, cuando la explosión no era más que un aura de partículas de luz flotando en el aire, la de nueve colas flotó lentamente sobre el destrozado cuerpo del monstruo, que aún excretaba líquido violáceo de las paredes internas, al fondo de todo ello, se podía ver la silueta de un cuerpo. Rakan se hallaba sobre una superficie viscosa, de un tono rosa pero un poco más oscuro, parecían ser una de las papilas de la enorme criatura. Lo cargó sobre sus hombros y tomó vuelo hacia el lugar en donde se encontraban sus amigas, cuando llegó allí, se enteró de que Xayah también estaba inconsciente.

- ¿Está bien? - preguntó la rubia – Rakan no tiene una pizca de energía y algunas partes de su cuerpo aún están quemadas.

-Si, pero está muy malherida – se puso de pie, dándole espacio a Ahri para que notara como el traje de Xayah estaba quemado justo en el abdomen, la piel de la vastaya estaba irritada, parecía tener ampollas alrededor de la herida que se tornaba casi morada – Debemos regresar lo antes posible a la tierra y tratar sus heridas, o no la contaran.

Varias de las criaturas nativas del planeta se apostaron en la entrada del bastión, mirando con gran sorpresa como el monstruo que sembraba el terror, se hallaba inerte y sin vida. Lo siguiente que hicieron, fue saltar de la emoción, la idea de acabar con todos esos monstruos era inconcebible para ellos, pero ahí estaba, la irrefutable prueba de que estaban a salvo. En medio de la algarabía, una sombra circular pasó sobre el rostro de Fortune, cuando miró hacia el cielo, vio una pequeña criatura similar a un pulpo flotando, acto seguido, desapareció sin dejar rastro.

-Nos gustaría quedarnos a celebrar, pero tenemos cosas que hacer, ¡Rápido!, ¡Las estrellas!

Neeko tomó la estrella de Xayah junto a la suya y Ahri, imitó la acción, levantaron todas las estrellas al mismo tiempo y, en un destello, ya se encontraban en la tierra de nuevo y, como les habían ordenado a sus estrellas, se encontraban en la escuela. El sol se encontraba en el horizonte, dándole paso a la oscuridad de la noche, corrieron con la pareja en hombros hacia la enfermería, donde no esperaban encontrarse con nadie, para su sorpresa, una estudiante de primer año que ya conocían por encuentros previos. La chica las miró un poco asustada, más por el hecho de que traían consigo dos cuerpos, que, a su vez, eran de estudiantes que ella ya había visto.

- ¿Qu-Qu-Qué les ocurrió? - preguntó asustada – En las camillas, rápido - corrió hacia una de las estanterías del lugar y tomó algunas hierbas medicinales, luego llenó un cuenco con agua y mojó un trapo dentro de ella – S-Sarah, toma, Xayah parece tener fiebre, regula su temperatura un poco con el agua, Rakan presenta unas extrañas quemaduras, frota un poco de estas hierbas sobre las quemaduras y luego...

-Tranquila - interrumpió la pelirroja – Escúchame pequeña, tu no has visto nada, ¿De acuerdo?, te agradezco mucho la ayuda, pero nos encargaremos ahora, solo te pido amablemente, que guardes el secreto.

-P-pero señorita Fortune...

-Por favor, déjanos solas - respondió guiñándole un ojo – Gracias en verdad

Dubitativa, la menor se retiró lentamente, sin apartar la mirada de la pareja que yacía inconsciente, aunque le pesaba más la preocupación, logró tomar fuerzas para asentir y se retiró de la sala.

-Bueno ahora... - mantuvo su mirada clavada en Rakan, mientras una gota de sudor bajaba por su rostro – Ahora...

- ¿Sarah? - dijo preocupada la de nueve colas – Ahora... ¿Qué?

-Ahora... ¡No lo sé!, Rakan es el que siempre nos cura, ¡¿cómo voy a saberlo?!

Cubrió su rostro con ambas manos a la vez que suspiraba con fuerza, se sentía muy presionada, no por su amiga, si no por el hecho de que, si algo les ocurriera a Rakan y Xayah, habrá sido su culpa como líder del equipo, ese cargo de conciencia no lo podría soportar. "Piensa Sarah... piensa Sarah" se repetía constantemente, aunque su cabeza fuera una tormenta incontrolable de preocupaciones. Viendo la situación, Ahri supuso que solo ella podría ayudarles, pero no precisamente con su poder, recurriría a alguien que probablemente, podría ayudarles.

-Fortune, no te gustará la idea, pero no tenemos elección

- ¿Qué? - respondió casi al instante con un tono que denotaba frustración y, de una extraña forma, esperanza

-Dame unos minutos, por favor, mantenlos con vida por ahora, yo...

-Tú, ¿Qué? - se acercó a su amiga - ¿Qué mierda planeas hacer?, ¿Conoces a alguien que nos pueda ayudar acaso? -luego de interrogarla, advirtió una extraña expresión en su amiga, parecía que la última pregunta, había sido acertada - ¡Ve de una maldita vez, no tenemos tiempo!

Ahri asintió, abrió una ventana del lugar y salió volando rápidamente del lugar. Neeko estaba sentada en una esquina de la sala, cubriendo sus oídos con las manos, parecían caerle diminutas lágrimas de los ojos, estaba preocupada, pero también le causaba pánico el estado en el que estaban sus amigas.


-Veamos... si calculamos esta distancia sobre la constante de... no, esta ecuación debe de estar fallan... - logró captar un sonido peculiar, como si el viento se cortara al golpear con algo, acomodó su parche con tranquilidad y fingió que estaba leyendo, cuando una luz brilló sorpresivamente frente a la entrada de su hogar - ¿Quién?

-Syndra... por favor... te necesito – se escuchó del otro lado una voz jadeante

Se dirigió rápidamente a la puerta y la abrió con fuerza, se pudo escuchar como las bisagras chirrearon levemente.

- ¿De qué hablas?

-Son Xayah... y Rakan... su energía es... muy débil...

-Toma aire, respira, me tendrás que contar los detalles, pero por el momento - cerró la puerta de un portazo – Debemos ir por alguien

-Por favor... démonos prisa

Una luz púrpura comenzó a emanar del cuerpo de Syndra, la de pelo morado saltó y en el aire, pareció cambiar de atuendo por uno similar al de Ahri, pero con arreglos morados. Sin dudarlo, Ahri saltó detrás de ella, ambas, volaron velozmente en dirección al monte Targón.


Neeko se recargó sobre el costado de la cama, sentándose en el suelo, junto a la cama de su amiga. Parecía moverse precipitadamente y susurrando para sí misma "Neeko aún lo siente... ahí estás... Neeko lo siente... aguanta... Xayah debe aguantar...". Sarah se encontraba sentada en una silla en medio de las camas de ambos, con una pierna cruzada que agitaba con ansiedad. La uña de su pulgar se quebró al ser aplastada con sus dientes, cada minuto que pasaba, parecía ser peor, sobre todo porque habían pasado casi treinta minutos desde que la Kumiho se había ido. La camaleón vislumbró, desde su perspectiva, como el cielo se iluminaba, era Ahri, pero no venía sola, traía consigo a dos chicas más. Apenas entraron, Sarah frunció el ceño cuando vio a Syndra con un traje de guardiana, ignorando completamente que la otra chica era Janna, también con sus respectivas vestiduras.

-No sé qué significa esta basura, pero sólo espero que sean de ayuda

-Oh, vamos Fortune, no seas tan cascarrabias, la parejita estará bien – le guiñó el ojo - Confía

-Como sea... - se levantó un poco irritada - ¿Y ahora qué?

-Les pediré que abandonen la sala un momento - Interfirió Janna, casi inexpresiva – Necesito concentrarme solo en ellos dos.

Sarah se encogió de hombros y le hizo un gesto a Neeko para que la siguiera, a la cual, la camaleón obedeció, saliendo junto a ella. Ahri se dirigía a la salida, cuando notó que Syndra le susurraba algo a su amiga, dibujó una sonrisa en su rostro y salió de la habitación, no sin antes, tomar a la de nueve colas por la muñeca y arrastrarla con ella.

-Disculpen... yo... debo entregar un informe de...

-Tranquila pequeña, será rápido - dijo Syndra apenas salió de la enfermería - No tienes de qué preocuparte, aquí nadie vio nada, ¿verdad?

-Pero...

-Está bien, está bien - respondió con tono calmo - ¿Cuál es tu nombre?

-Soy... So... Soraka – dijo un poco intimidada

-Debo pedirte un favor, de estudiante a estudiante, no comentes nada de lo que ocurrió hoy, tampoco incluyas esta visita en el informe, ¿Te parece?

La menor dibujó una expresión preocupada en su rostro, no sólo por lo que le pedía, si no quién se lo pedía y de la forma en lo que lo hacía, sentía una extraña incomodidad, como si la de pelo morado estuviese amenazándola. Con timidez, Soraka aceptó, asintiendo a la petición. Acto seguido, un estruendo golpeó la puerta de la enfermería, que había sido cerrada previamente cuando las últimas dos habían salido. El estruendoso bullicio se asemejaba al de un huracán, se podía escuchar como los implementos de la habitación, se golpeaban los unos con los otros. Syndra observaba con cierta burla el rostro de asombro y miedo que tenía la pequeña de pelo verde en el rostro, aunque era evidente que las demás guardianas también sentían cierta intriga por saber qué estaba ocurriendo. Fortune miró de reojo a la mayor con evidente sospecha, pero la respuesta de la otra fue mostrarle una sonrisa un tanto siniestra. Al cabo de un minuto, todo volvió a estar en silencio, Janna abrió la puerta de la enfermería, con su típica expresión vacua.

-Necesitan descansar por esta noche, Rakan se curará primero, lo que significa que luego ayudará a Xayah.

- ¿Lo ven chicas?, no fue tan horrible - celebró Syndra – Ahora que todos estarán bien, deberíamos vernos algún...

- ¡Ni hablar! - interrumpió Sarah – Nos debes una explicación, ¡a todas!, ¡sólo lárgate de una vez!

-A ese tipo de emoción me refería - le respondió sonriendo- Pero... antes de irme - cambió su expresión radicalmente a una más seria – No vuelvan a ser tan imprudentes.

La pelirroja estaba por responder, pero Ahri le cubrió la boca con la mano, dibujando una sonrisa nerviosa.

-Muchas gracias Janna, en verdad te debemos u... - La mayor simplemente hizo un ademán con la cabeza y siguió su camino con Syndra – una...¡Agh!, ¿Qué te ocurre? - soltó a su amiga luego de que esta la mordiera.

- ¡NO PONGAS TUS APESTOSAS MANOS EN MI CARA DE NUEVO!

-Espera, ¡Sarah!, ¡Baja el arma!

- ¡No huyas cobarde!, ¡Vuelve aquí!

Mientras las dos se alejaban por el pasillo, Neeko estaba sentada junto a Towa, quien miraba con cierto interés a Soraka.

-Tú, chica del cuerno, no tienes por qué preocuparte, la señorita nueve colas y la dictadora pelirroja se demuestran su amistad de esa forma.

-Es... una forma extraña de verlo - sonrío nerviosa – Esas armas son de juguete, ¿Verdad?

-Neeko debe acompañar a Xayah y a su novio gracioso, ¿la chica del cuerno quisiera acompañar a Neeko?

-Ah... claro, ¿por qué no?


-Sarah... Sarah... Sarah...

- ¿Qué?... ¿Quién es?...

-Te veo...

- ¿Por qué está todo oscuro?, ¿Quién está ahí?

- ¡Sarah!

Pegó un enorme salto de la cama, que terminó por golpear su espalda contra el suelo. Gruñó con bastante ira, guiando su vista hacia el techo, donde estaba Ahri flotando con una risa burlona.

- Pero, ¿qué crees que haces?, por la estrella... un día me provocarás un infarto.

-Jajaja no seas dramática - fue aterrizando lentamente sobre la cama de la pelirroja – Te preguntarás, ¿Cómo estoy despierta tan temprano?, bueno, la respuesta es sencilla. Sett me llamó.

- ¿Ese tipo de nuevo?, ¿Qué quería? - preguntó mientras se incorporaba y se sentaba junto a su amiga.

-Verás... - se acomodó el cabello mientras se acostaba de costado – Parece que hoy en la madrugada, se presentaron robos en el distrito central de la ciudad.

- ¿Robos? - levantó una ceja - ¿Qué clase de robos?

-La mayoría fueron relevantes, robaron unos cuántos libros de la biblioteca central, los neumáticos de algunos autos cercanos, asaltaron a algunas personas que se encontraban en el lugar, robaron unas joyas de la joyería Shurimana y ... unos cuantos panes de la panadería Targón.

-Entiendo... - dibujó una expresión de incredulidad en su rostro – al grano Ahri, ¿De qué fue la llamada?

-Sett quería saber si me encontraba bien y no me habían robado, le dije que no había problema, yo estoy bien – dijo orgullosa, de repente, sintió un golpe en su cabeza- ¡auch!

- ¡Eres una idiota!, ¿viniste hasta acá sólo para eso?

-Pero Sarah... - se sobó la cabeza con los ojos llorosos - Sólo pienso que... deberíamos investigar esos robos, ¿no crees?

- ¿Qué? - soltó una risita – Ahora somos... ¿Policías estelares?

-A veces te odio, ¿sabes?

-Bien, bien... ¿ladrones?, pfffff, será fácil.


Notas del autor

Vengo regresando aquí con otro capítulo, y sí, es sobre todo porque salió el evento de guardianas y he estado leyendo todo. Es increíble en verdad, el único problema, es que muchas de las cosas que pensaba escribir en este fanfic, ya no son canon o directamente van en contra de él. Por lo tanto, lo omitiré. Quiero decir, el nuevo lore que nos están dando me encanta, pero quiero terminar esta historia como quería hacerlo desde un principio, así que, no me juzguen :c

itsmypudin

Nuevamente agradecerte por seguir la historia, me tardo un montón, pero quiero terminarla, como dije arriba, a mi manera y no tanto guiándome del nuevo lore. Así que, como en todos los capítulos, espero te guste y me dejes tu review, que estaré encantado de leerte de nuevo por aquí jeje

Sin más que decir, espero les vaya muy bien en todo lo que hagan, los que aun siguen la historia, en verdad se los agradezco un montón, esta historia continúa gracias a ustedes.

Bonita semana para todos.