Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de Lily Jill, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.

Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from Lily Jill, I'm just translating with the permission of the author.

Capítulo beteado por Yanina Barboza

Grupo en Facebook: Tradúceme un Fic


Tenemos que hablar.

No intenta bajar de la escalera, pero detiene lo que está haciendo con su martillo. Ajustándome la bata de nuevo, camino los pocos pasos necesarios para pararme al lado de la escalera.

―¿Tiene algo que ver con lo que le estás haciendo a mi casa? ―Me río cuando comienza a bajar con cuidado―. Creo que probablemente deberíamos comenzar con eso.

Sonriendo, se sienta en el suelo y señala el lado de la cabaña donde estaba trabajando.

―Solo otra forma de tranquilizarte un poco. ―Me mira una vez más―. Y a mí.

Efectivamente, veo lo que ha estado haciendo esta mañana mientras yo estaba ocupada siendo una colegiala hablando por teléfono con Rose en la cama.

―Cámaras.

Él asiente y me distraigo mientras explica los detalles de este nuevo sistema de vigilancia que ha puesto en marcha.

No es su culpa. No sabe lo familiarizada que estoy con este tipo de sistemas. Como de costumbre, se da cuenta de la forma en que me he limitado a asentir en silencio mientras habla sobre las cámaras.

―Solo para que puedas ver por ti misma que no hay nada de qué preocuparse aquí ―indica Edward―. Y si alguna vez lo hay, lo veremos venir.

―Sí, no. Lo entiendo. Está bien —respondo, la sonrisa forzada en mi rostro no lo engaña más. Él suspira, metiendo sus manos en sus bolsillos en mi porche.

―No fue mi intención pasarme de la raya ―responde Edward con un suspiro―, solo quería que te sintieras segura.

Mi corazón se aprieta ante esa palabra, sin estar preparada ante la idea de que alguien ponga mi seguridad primero. Me acerco, inhalando mientras expongo otra capa de mí misma para él.

―He pasado años frente a la cámara con él observando cada uno de mis movimientos. Apenas podía dar un paso en cualquier dirección sin que él me viera desde donde estuviera. ―Me estremezco ante el recuerdo―. Es solo… diferente estar del otro lado de la cámara esta vez. Vigilándolo a él.

Él asiente mientras trata de captar otra parte de mi pasado. Un día, le contaré todo. Pero por ahora, está contento con lo que sea que esté dispuesta a darle. Me mira.

―Lo siento. ―La sinceridad en su rostro es conmovedora―. Estaba pensando en cómo se debe sentir para ti estar aquí, en un lugar nuevo sin nadie que conozcas. Luego comencé a pensar en otras áreas de seguridad que podríamos cambiar aquí para que sientas que no tienes que mirar constantemente por encima del hombro.

―Oye, está bien, no lo sabías. ¿Cómo podrías saberlo? ―pregunto en voz baja, acercándome a él, así que ahora estamos uno frente al otro, mis brazos cruzados casi tocan su pecho―. Tampoco estoy acostumbrada a que alguien me cuide así. Supongo que va a tomar algún tiempo acostumbrarse.

Edward asiente de nuevo, mirando nuestra acalorada proximidad, y puedo morir si me toca.

―¿Me prometes avisarme si te hago sentir incómoda otra vez?

La última promesa que hice fue a otra persona en un altar en el que nunca debería haber estado.

Pero esta es una promesa que me gusta. Una que no me asusta.

Asiento con la cabeza.

―Lo prometo.

Él sonríe y se frota una mano nerviosa en la nuca.

―Entonces, ¿debería decirte ahora qué más he hecho para mantenerte a salvo? ¿O puede esperar?

No le doy otra opción cuando deslizo mis brazos alrededor de su cintura, sus manos subiendo a mi rostro con una sonrisa de complicidad.

Antes de que sus labios aterricen en los míos, susurro contra su boca.

―Puede esperar.

También todo lo demás por ahora.