Disclaimer: los personajes de Twilight son de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es Rochelle Allison. Yo solo traduzco con su permiso.


Disclaimer: The following story is not mine, it belongs to Rochelle Allison. I'm only translating with her permission.


Outtake

Curvo mis dedos alrededor de los pequeños dedos cubiertos de Shiloh, completamente feliz cuando estoy tocándolo.

Él está durmiendo, como siempre. Es una de mis cosas favoritas sobre el canguro; él puede dormir cómodamente mientras hago lo que necesito sin preocuparme por él. Jamás me olvidé de Jessica y su canguro en el supermercado ese día y cuando el tiempo llegó, me aseguré de conseguir uno para mí.

También me gusta porque el vacío se esfuma cuando Shiloh está tan cerca de dónde comenzó. Había escuchado sobre la depresión posparto, de la tristeza que viene cuando eres físicamente separada del bebé, pero no lo había experimentado con Sophie y ciertamente no lo esperaba con Shiloh.

Pero cada uno es diferente. La tristeza va y viene, a veces sutil, a veces fluyendo como agua en una marea alta. Sé que un día se irá y no regresará y no puedo esperar a eso. Ayuda tener cerca a mi mamá.

Estoy bien, en gran parte. Las hormonas y el mal humor son parte de la vida ahora mismo; Edward y Sophie saben cuándo evadirme y cuándo consentirme.

—Este, seguro —dice Sophie, caminando hacia la enorme calabaza—. Puede ser la lámpara de calabaza para el porche.

—Es perfecta —concuerdo, indicando que la coloque en su carreta roja. Está en perfecta compañía, rodeada de calabazas grandes y pequeñas, pálidas y profundamente naranjas—. Creo que ya está bien, Sophie.

—Solo una más —dice, desapareciendo.

Es un buen día para el huerto de calabazas, un sábado fresco, brillante y seco. A finales de octubre, cuando el cielo es azul y claro en los días buenos, hace demasiado frío como para estar nublado.

Edward hubiera venido, pero al final, tener unas horas en silencio en la casa para ponerse al día con el papeleo y el trabajo ganó. Y no me molesta. Sophie ayuda con el bebé y la mitad del tiempo el bebé está durmiendo de todos modos.

Es pacífico aquí, incluso con pequeños niños corriendo de un lado a otro, jugando a las escondidas entre las filas de calabazas y montones de paja.

~WoWY~

Cada noche, coloco a Shiloh en su moisés antes de mi ducha y cada noche salgo para encontrarlo en la cama con su papi. A Edward le gusta acostarse con el bebé sobre él, acurrucando su cabeza bajo su mentón, oliendo su aroma a bebé.

Sé que es lo que hace porque los observo hacer esto todo el tiempo. Y porque yo misma lo hago.

—Nunca adivinarás a quién vi hoy —dice Edward, sus ojos siguiéndome alrededor del cuarto.

—¿A quién?

—Al tipo con quien solías salir... Garrett.

—¿Oh, sí? ¿Dónde lo viste?

—En la tienda. Pasé por el delicatessen en busca del almuerzo. Él estaba en la cola y nos pusimos a hablar.

—Él está mucho en el pueblo, ¿o no? —comento, sentándome en la cama y esparciendo loción en mis piernas.

—Él vive aquí ahora.

—¿En serio? ¿Desde cuándo?

Edward se encoge de hombros, acariciando distraídamente la espalda de Shiloh.

—No lo sé pero está por casarse. Con una chica con la que trabaja en Port Angeles que es de aquí.

Cierro la botella de loción y me recuesto junto a Edward y el bebé.

Estoy sorprendida, pero no mucho. Garrett siempre fue un buen partido. Recuerdo encontrar extraordinario que estuviera soltero cuando nos conocimos.

—Me pone contenta. —Bostezando un poco, juego con una de las calabazas en miniatura que Sophie dejó en nuestro cuarto, girándola entre mis manos—. Él merece un final feliz.

—Así es —dice Edward suavemente—. Es un buen tipo. ¿Alguna vez pensaste que él podría ser el indicado para ti? ¿Cuando estabas con él?

—No —digo, girando sobre mi costado—. Él era genial pero... no era tú. Incluso entonces estabas en mi corazón... fue horrible —lo digo como si estuviera bromeando, y lo estoy, pero hay una pizca de verdad allí también.

—Sí, eso fue un momento complicado. —Suspira, sacudiendo la cabeza—. Creía que jamás volvería a ser feliz en casa. Solía... tener miedo de regresar a casa a veces.

Escucho en silencio, queriendo que me cuente.

—No peleábamos mucho, pero cuando lo hacíamos, era horrible. Intentábamos ocultárselo a Jaime, pero él lo sabía. El resto del tiempo era tan... neutral. —Se detiene, mirándome. Observo cómo las arrugas en su frente se esfuman—. Jamás seamos neutrales, ¿de acuerdo?

—Está bien —concuerdo.

—Siempre quiero sentirme así contigo.

—Lo harás. Lo haremos.

Sus ojos están aguados. Mi corazón baja su ritmo, queriendo que preste atención.

—Jamás dejé de amarte, Bella —susurra, colocando al bebé con cuidado entre nosotros así puede acostarse de costado y mirarme cómo yo lo miro—. Mis otras relaciones jamás tuvieron una posibilidad. Mi cien por ciento siempre era más un setenta y cinco.

Asiento, rozando mis nudillos por debajo de mis ojos para quitar las lágrimas.

—Contigo, cien no es suficiente. Quiero darte todo —dice.

—Lo haces. —Nuestros dedos se encuentran en el medio y se enlazan—. Me devolviste mi vida, Edward. Me diste esto. —Muevo nuestras manos así se posan ligeramente sobre el bebé.

Por un largo momento, nos quedamos quietos y respiramos, mirando al otro y la pequeña vida que juntos ayudamos a crear.

A veces las cosas son tan buenas que casi contengo el aliento, esperando que pase algo malo. Pero es inútil, fútil, porque lo malo nunca pasa. O quizás lo hace todo el tiempo y con derecho porque así es la vida, las subidas y bajadas—y ni siquiera lo sé.

Pero siempre todo está bien.

Él le da un último apretón a mis dedos antes de soltarlos. Salimos de la cama al mismo tiempo; él toma a Shiloh mientras yo acerco el moisés a mi lado de la cama. Lo colocamos dentro y caminamos sin pronunciar una palabra por el pasillo.

Sophie siempre patea sus mantas. Se las vuelvo a acomodar y la arropo firmemente.

En el cuarto de enfrente, Jaime se ha quedado dormido con su Nintendo DS en las manos. Lo coloco en su mesa de noche y Edward apaga la luz.

Satisfechos de que todo esté bien, regresamos a nuestro cuarto y subimos a la cama. Sigue siendo demasiado pronto desde que nació el bebé como para ser íntimos de la manera que nos gustaría, pero hay otras maneras de amarnos y siempre lo hacemos.

Mis ojos están cerrándose cuando Shiloh gimotea y comienza a llorar.

Lo saco de su pequeña cama y lo traigo a la nuestra.


Ahora sí, fin :') Muchas gracias por acompañarme en otra traducción, siempre me sorprenden cuando les encanta más de lo que pensaba ❤️ Como siempre, si disfrutaron de la historia, por favor, consideren tomarse dos minutos para agradecer la traducción a la autora. No ha publicado en un tiempo, pero siempre contesta reviews ;) Les dejo una opción en inglés, pero siempre pueden escribirle algo en español.

Hi, Rochelle! I just read the Spanish version of With or Without You and I wanted to thank you for sharing your beautiful words and for allowing Pali to translate it. I hope to read more of your stories in the future. Greetings from (tu país).

Pronto subiré adelanto de una nueva traducción, siempre en el grupo, por el momento si les interesa el drama adolescente, y si les gustó la serie Normal People, las invito a leer mi traducción actual llamada Unspoken.

Abrazos,

Pali ❤️