CAPITULO [1]

Nadie está listo para despedirse, no importa cuánto tiempo te den, nadie está listo para despedirse de quiénes tanto has amado

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El cielo estaba despejado y la luna llena se posaba majestuosa en lo alto del cielo nocturno, las estrellas brillaban maravillosamente alrededor de esta, pintado la oscuridad con su brilló el cielo negro de la noche...

O al menos así lo había dicho su anfitrión cuándo le mostró este cuarto y se paseó por el para indicarle donde quedaban las cosas del cuarto, Ainz se rió en su mente por lo evidente que había sido su anfitrión, quedaba más que claro el por qué se había paseado por cada rincón de la lujosa habitación y por qué no solo le dió indicaciones vagas de donde quedaba todo y se fuera para dejarlo solo en su privacidad.

¿Precaución... Miedo y temor... Talvez hasta respeto y modales por su antiguo y hasta ahora alta clase ¿Quizás?

No podía definirlo concretamente pero podría decirse que era un poquito de todo, a pesar de llamarse así mismo de forma arrogante como "El más fuerte de su mundo" y aunque le pregunto que si realmente no había alguien que le pueda dar pelea o al menos este por lo menos solo un poco bajó su nivel, el había respondido con un suspiro cansado y hasta decepcionado que "lamentablemente No" al parecer no existía nadie con un poder que rivalice o superé al suyo, hasta la llegada de Ainz a este segundo nuevo mundo.

Ainz podía recordar perfectamente su primer encuentro, de echó lo podía recordar por qué no había pasado mucho tiempo desde entonces, Ainz calculaba que sólo había pasado al menos unos dos a tres meses, aunque ya había pasado casi medio año desde su llegada a este mundo y a pesar de ello se sentía tranquilo, no sentía incomodidad o paranoia al estar en otro nuevo mundo.

¿Sería por qué sabía que no había nadie más fuerte que el o su anfitrión?

O acaso sería... ¿Porque ya tenía experiencia con eso de estar en un mundo diferente?

Aunque también podría ser... ¿Por qué su partida de su anterior mundo no fue tan abrupta y se le dió tiempo para despedirse de todos cómo era debido?

Soltó un suspiro nostálgico, a pesar de no tener pulmones, el sólo recordar a al fundó que se le fue obligado a abandonar se llenaba de melancolía, recordaba perfectamente ese día y el mes que se le había concedido para poner todo en orden y poder despedirse de todos cómo era debido, para que el mundo pueda despedirse del ser que logró lo imposible, el unir a todos bajó una misma bandera, bajó un mismo propósito, unir a todas las especies de una forma u otra para llegar a tan ansiada paz y prosperidad con la que todo líder y ciudadanos desean para su especie, el que rompió con toda religión, creencia, tradición y pensamientos que dividían al mundo, aquél que había logrado construir una total utopía.

Cerró sus ojos, a pesar de no tener párpados, soltó otro suspiro y se levantó del asiento de su escritorio haciendo a un lado los papeles que su "anfitrión" le había pedido que revisara para darle una segunda opinión, aunque el sabía que se lo había dejado sólo para que se entretuviera y no terminé aburriendo se ahí dentro, se fue al balcón que por supuesto debía de tener toda mansión lujosa, como lo había dicho "El" cuándo se burló de los mismos patrones arquitectónicos que tenían cada mansión que se decía que era lujosa, "Hasta las pasas de la gente de clase media tiene más variedad" lo había dicho con un poco de gracia, crítica y decepción, a lo que Ainz solo pudo reírse entre dientes a lo irónicamente cierto que sonaba eso.

Estando ya fuera en el balcón Ainz puso sus manos en la baranda y miró la luna atentamente para fundirse otra vez sus recuerdos, los extrañaba a todos, en especial a los miembros de La Gran Tumba de Nazarick, los NPC o más considerados para el como los hijos de sus grandes amigos, también conocidos como Los 41 Seres Supremos con el incluido, Ainz sacudió un poco la cabeza con suavidad para evitar que recuerdos dolorosos regresarán a el, se dio la vuelta y regresó a su escritorio para terminar de evaluar algunas propuestas que "El" le había entregado para que se ocupe en algo y no se aburriese mientras que esperaba a que regresará de sus entrevistas, bueno si lo decía de cierta forma llegaba a sonar bastante mal.

Ainz-(como si fuera una amente que espera a que el hombre se deshaga de su esposa para estar con ella)- las luces de las cuentas de sus ojos se apagaron y un escalofrío recorrió todo su esqueletal cuerpo de solo aginarselo, okey ahora sí se consentraria al 100% su mente en los papeles para no pensar en ninguna de las dos cosas que habían estado en su mente ase un momento, especialmente por la segunda, no quería recordar ni la sombra de lo que se imaginó.

Pasando ya tres horas ya había terminado de revisar los papeles con las propuestas que le había entregado, había descartado, aprobado, corregido y hasta echó otras propuestas basadas en la reconstrucción de las propuestas anteriores, bueno hizo lo que pudo, no habia hecho mucho realmente pero tenía que agradecer que los informes, planes y propuestas no haigan sido tan complejos y complicados como los hacían Demiurgo, Albedo y Pandora Actor, aunque había aprendido bastante en ese ámbito y llego a comprender muchas cosas que antes no tenía ni idea, no se sentía aún muy capas para dirigir y opinar en estas cosas, por lo menos podría defenderse o refutar algunas cosas y no quedar mal ante otras personas.

Se apoyó un poco más en su asiento y soltó un suspiro cansado para luego acomodar los papeles, en eso se detiene y alza un poco la mirada para luego hablar en voz alta y algo grave, una voz que ya estaba acostumbrado a realizar, la voz de un Rey.

Ainz- Es de mala educación espiar a alguien, en especial que alguien cómo usted esté espiando a alguien como yo- Ainz miró al juego de sillones que había a un lado de la gran aficina de lujo, en uno de los sillones para una persona se encontraba alguien que ase tan sólo unos segundos no estaba.

Ainz analizado al recién llegado con la mirada y este hacia lo mismo pero con una ligera sonrisa, Karlheinz o Tougo Sakamaki como mejor era conocido en la sociedad humana, estaba sentado en ese sillón con esa sonrisa que sabía nunca debía confiar y esa mirada que no importara cuántas veces lo viera, no parecía cambiar nunca cuando estaba frente a él, era como la de un niño, un niño que había descubierto algo que estaba seguro que jamás, nunca en toda su extensa vida olvidaría, y eso no lo ponía muy tranquilo que digamos.

Ainz- Bienvenido, veo que ya a terminado tu reunión, así que dime... ¿Cómo van las negociaciones?- Ainz pudo ver cómo sus ojos le brillaban por un momento por la bienvenida para luego hacer una pequeña mueca de fastidió al tocar el tema político y los papeles que le había pedido que revisará, Ainz sólo pudo reírse a sus adentros por la forma tan drástica de cambio de humor que el vampiro había tenido por sus comentarios..Karlheinz o mejor conocido como Tougo Sakamaki para los humanos, salía de una sala de reuniones donde estuvo alrededor de al menos tres horas discutiendo sobre política, economía entré otras cosas con un grupo de humanos que para el, eran los seres más aburridos que habría conocido en toda su longeva vida, aunque debía de admitir que al veces se presentaba alguien nuevo que le llegaba a parecer interesante y que le pareciera divertido jugar con el, aunque casi siempre duraba muy copó y se volvía aburrido después de un tiempo.

Camino por los pasillos tranquilamente y miró con cierta arrogancia como las féminas de todo el edificio se sonrrojaban al verlo pasar, algunas se juntaban y cuchicheaban entré ellas lo guapo y atractivo que era o se veía, sonrió con cierta soberbia al ver lo que aún seguía causando entre todas las mujeres sin importar de quiénes eran, su clase social e incluso su raza o especie, sonrió asiendo que las mujeres chillaran de la emoción y que otras se sonrrojaran más para después darle discretas miradas.

Pasó por los pasillos juntó con algunos ejecutivos y políticos que hablaban de la reunión que acababa de terminar, el seguía caminando junto a ellos pretendiendo ponerles atención pero realmente su mente estaba en otro lado o más bien en alguien, sonrió el sólo recordarlo y se dispuso a acelerar un poco el paso haciendo que los demás tengan que caminar más rápido para no quedarse atrás, al darse cuenta de su error por emocionarse ante la idea de volver a ver a "Ese Ser" con el que llevaba al menos tres meses conviviendo, se detuvo un momento para dar por terminada las negociaciones.

Tougo- Con esto da por terminada nuestra reunión de hoy, supongo que querrán descansar después de tan larga reunión, no se preocupen, los detalles de las propuestas y proyectos se pueden esclarecer mañana, por ahora será mejor que todos descansemos el día de hoy, ¿no están de acuerdo?- a lo que muchos de ellos suspiraron de cansancio y asta algunos bostezaron, no pudiendo contenerse más de lo cansado que había sido toda la reunión, Tougo sonrió con una sonrisa piadosa y compresiva, aunque todo esos gestos que mostraba era mentira y solo era mascara que se ponía para poder manipular más fácilmente a los humanos y así tenerlos bajo su control a todos ellos.

Tougo se despidió de todos y se subió al vehículo que lo llevaría a su residencia actual donde lo esperaba ese "Ser" y que a pesar de ya haber pasado un buen tiempo, el seguía emocionando se por querer verlo una vez más, nunca se aburriría de aquel "Ser", aunque le estaba empezando a costarle caro el mantenerlo a su lado.

Aunque tampoco estaba dispuesto a perderlo de vista y tenerlo tan lejos como para perder contacto con el.

Se había tardado tres meses en encontrarlo aquella vez cuando llegó a éste mundo.

Aún no estaba seguro el cómo llego a poder sentir su llegada, sabía que era fuerte, el más fuerte antes de su llegada, de eso no tenía la menor duda, sin embargo, su poder no era tan inmenso como para abarcar todo el planeta, a menos que esté usando "ESE" poder en especial, se había tardado en encontrarlo por qué así tan repentina fue la aparición de su presencia, así repentinamente desaparicio, fue tan rápido y sorpresivo que no le dio tiempo en reaccionar e intentar localizar a quien habría expulsado tan cantidad de poner, que había llegado a sentirse asta el otro lado del mundo.

Ya que al parecer el nuevo reciente de este mundo en su primer día aquí, se decidió por hacer turismo por sí solo y recorrió todo el mundo, al ser alguien que no siente cansancio ni fatiga, pudo visitar y recorrer casi todos los países del mundo en tan solo tres meses, había intentado seguirle el paso pero cada vez que lograba detectarlo este desaparecía así tan rápido como aparecía en otro lugar, fue tan frustrante que dejó de intentarlo y decidió esperar que visitará Japón, además tenía reuniones que atender y no podía ir tras el todo el tiempo.

Cuando el vehículo llegó a la entrada de la mansión Tougo salió rápidamente de éste, pago al conductor y se despidió cortésmente de el, normalmente no aria ésto pero se encontraba de un buen humor, sonrió ligeramente pero su sonrisa se borró cuando recordó el favor que quería pedirle, una gotita de sudor resbaló por su frente, no sabía cómo se lo tomaría y tampoco sabía si podría salir vivo si se llegaba a ofender su pedido, pero no tenía opción, no podía seguir así o terminaría en la quiebra.

Tragando saliva Tougo tomo el pomo de la puerta y la giró con algo de nerviosismo, dio unos pasos dentro y empujó ligeramente la puerta para que cerrará trás el, podía haber aparecido en el lugar al instante pero no lo hizo, no era porque un humano podría verlo si no que quería un poquito más de tiempo para prepararse si llegaba a tomarse mal su petición, si más opción se preparó para lo peor.

Con un suspiro resignado karlheinz se dirigió al único lugar donde sabría que "El" estaría trabajando, en la habitación de su invitado, en el despacho de Ainz Ooal Gown, solo esperaba que se tomará bien su petición o estaría perdido.


Holaaa! Mis lectores!

Si se que e tardado en actualizar mis historias.

Por deben entenderme que soy algo perfeccionista y no me gusta dejar mis historias mal desarrolladas.

Me gusta que queden bien desorraladas en especial por los personajes y sus interacciones con los demás.

Con eso dicho yo me disculpo por la tardanza y les doy las gracias por ser pacientes con migo, realmente se los agradezco muchísimo.