El Sr. Bennet regresó a Longbourn en la víspera de Navidad cargado de varios regalos tanto para la Sra. Bennet como para sus hijas. Pocos minutos después de su llegada su esposa comenzó a exigirle que debía volver enseguida a Londres para llevar a Jane a la casa de los Gardiner...
"¡Sr. Bennet, como se debe imaginar estoy muy molesta con usted! ¿por qué llevó a Mary a Londres en lugar de llevar a nuestra querida Jane? Acaso no sabe que es muy importante que Jane vaya a Londres. Usted sabe muy bien que mi hermano tiene muchas amistades, y entre ellas hay algunos caballeros solteros que tienen mucho dinero que están buscando esposa. Jane es tan hermosa, que estoy segura que muchos de ellos van a querer casarse con ella enseguida que la conozcan."
Thomas miro a su esposa muy extrañado, y le dijo, "Sra. Bennet, si mal no recuerdo, antes de irme a Londres me dijo claramente que Jane no podía ir conmigo porque el Sr. Carrington estaba por proponerle matrimonio. ¿Acaso no se acuerda?"
"¡Sr. Bennet, no vuelva a hablar del Sr. Carrington! Ese caballero es un canalla que ha usado muy mal a nuestra querida Jane. Después de venir a nuestra casa tantas veces, le propuso matrimonio a la sobrina mayor de la Sra. Goldwin. ¡Imagínese a una solterona de 28 años! Estoy muy ofendida con él, y no pienso volver a hablarle..."
El Sr. Bennet, contrario a su esposa, pensó que el Sr. Carrington era un hombre inteligente por elegir como esposa a una mujer muy sensate e instruida como era la Srta. Goldwin. Pero para tranquilizar a su esposa seriamente le dijo, "Sra. Bennet, lamento mucho lo que paso con el Sr. Carrington. Le prometo que el año próximo Jane irá conmigo a Londres."
"No Sr. Bennet, no podemos esperar un año. A la edad de Jane yo ya estaba casada. ¡exijo que Mary vuelva a Longbourn, y Jane vaya a Londres! Voy a escribirle hoy mismo a mi hermano."
"No Sra. Bennet, ya he dado permiso para que Mary se quede en casa de los Gardiner por un mes más, y además usted misma dijo que no precisaba a Mary en Longbourn."
"No, no la preciso para nada en Longbourn. Pero, Mary distrae a los pretendientes de Jane con sus ridículas preguntas, y además los Gardiner solo tienen una pequeña habitación de huéspedes. ¡Se muy bien, que usted tiene que dormir en la habitación de mi hermano! No, no es posible que Mary se quede en Londres."
El Sr. Bennet se abstuvo de decirle a su esposa que los Gardiner compartían habitación. Pero por primera vez en mucho tiempo, estaba dispuesto a contradecir a su esposa, y no desilusionar a Mary ni a su hermana.
Después de enumerarle al Sr. Bennet todas las ventajas por las cuales Jane debía ir Londres, sumado a que la propia Jane le había dicho que quería ir a casa de sus tíos, la Sra. Bennet - a espaldas de su marido - le escribió esa misma noche una carta a su hermano exigiéndole que invitaran a Jane.
Pocos días más tarde, recibió la ansiada respuesta con una interesante sugerencia que no se le había ocurrido…
30 de Diciembre 1806
Londres
Querida hermana,
Nos alegra mucho que les hayan gustado los regalos que les enviamos para Navidad, y que ya hayas tenido ocasión de estrenar el chal que tu propia hija especialmente eligió para ti.
Sabes que nos encantaría que Jane pudiera venir a visitarnos, pero lamentablemente en este caso, no nos es posible recibirla porque ya invitamos a Mary. Como tu misma has dicho en tu carta, no tenemos suficientes habitaciones en nuestra casa para hospedar a Jane y a Mary.
Sin embargo, dado que queremos mucho a Jane, y realmente nos encantaría que viniera una temporada con nosotros, con la Sra. Gardiner estuvimos pensando seriamente en una posible solución a tal dilema. La única idea que se nos ocurrió, es que Mary vaya a quedarse a casa de los Thompson, que como ya sabes están en Londres hasta fines de febrero.
De esta forma nuestra querida Jane puede quedarse en nuestra casa; nosotros la podemos llevar al teatro, y además como tu misma has dicho, hay varios caballeros solteros que podemos presentarle. Por otro lado, nos parece que sería muy bueno para la educación de Mary que pueda continuar con las lecciones de piano y de idiomas que empezó hace unas semanas.
Ten en cuenta que los maestros que le están enseñando a Mary, los está pagando en forma íntegra la familia Thompson. La Sra. Gardiner y yo, estamos convencidos de que, si permites que Mary pase una temporada con ellos, sería un lindo gesto. Eso demostraría claramente a los Thompson, lo que todos nosotros sabemos, y es que no eres una mujer rencorosa.
Con cariño, tu hermano
Edward Gardiner
La primera reacción de Fanny al leer la carta de su hermano, fue prohibirle terminantemente a Mary que fuera a quedarse a casa de los Thompson. Todavía no le perdonaba a Liz que se quedara con todo el dinero de la dote de su suegra... Pero después de pensarlo detenidamente, se dio cuenta de que era una muy buena solución. De sus cuatro hijas, muy poco le importaba la vida de Mary. Era la única de ellas que no era bonita, y seguramente estaba destinada a ser una solterona. Capaz que era una buena idea que aprendiera a tocar el piano e idiomas, ya que, dentro de varios años, si efectivamente no se casaba, podía ser institutriz o dama de compañía. No era justo que su hija solterona fuera una carga para su hermosa Jane o su querida Lydia.
Por otro lado, varias veces el Sr. Bennet le había reprochado que no dejaba ir a Jane a casa de los Thompson... ¡Su hermano definitivamente era un genio! ¡Nunca se le habría ocurrido tan excelente solución! Así, para deleite de todos, la semana siguiente Jane efectivamente fue a casa de los Gardiner, mientras que Mary se mudó a la casa de los Thompson.
Al vivir bajo el mismo techo, la amistad entre Lizzy y Mary floreció aún más. Mary estaba encantada con el cariño y la atención que recibía diariamente de sus tíos y prima. Se sentía que era un miembro más de esa familia, que era escuchada, y que su opinión importaba. Soñaba con no tener que volver al caos que era Longbourn, y poder quedarse a vivir para siempre con ellos.
Dos o tres veces a la semana los Thompson junto con Mary iban a casa de los Gardiner y veían a Jane.
Los Gardiner efectivamente llevaron a Jane dos veces al teatro, y le presentaron dos caballeros solteros que tenían un buen ingreso. Al principio, uno de ellos demostró cierto interés en conocerla mejor, pero cuando se enteró de que su dote era tan pequeña, y además solo iba a estar disponible cuando su madre muriera, desistió enseguida de cortejarla.
A principios de febrero de 1807, la Sra. Bennet mandó llamar a Jane - y por defecto a Mary - ya que el Sr. Carrington le había alquilado Nerherfield Park a un caballero muy guapo y soltero – aunque nadie en Meryton lo había visto hasta ese momento - que estimaban iba a llegar al vecindario a la brevedad.
Al leer la carta de su madre que decía que tenía que volver a Longbourn lo antes posible, Mary sintió deseos de llorar, ya que los días que había pasado con los Thompson habían sido los más felices de su vida. Liz al ver lo triste que estaba su sobrina, y también su hija ante la inminente separación, con el apoyo de su marido, le envió una carta a su hermano y a la Sra. Bennet para invitar a Mary a que fuera a vivir con ellos por unos meses a Sandstone…
