CAPÍTULO 23:
RIVALIDAD
Nueva Vestroia, Ciudad Gamma
Hace 2 años
Rugidos, dolor insoportable producido por fuertes torturas con el propósito de dar una respuesta a la última incógnita que acaparaba la atención de los vestals: King Leónidas Darkus. El gran dragón negro se mantenía estático en la gran sala en medio del centro de investigación, pero con fuertes rugidos de dolor y furia que hacían que las manos de los científicos temblaran, su respiración agitada delataba su gran miedo y pequeñas gotas de sudor reflejaban su pánico ante la idea de que las amenazas ocasionales que acompañaban sus fuertes quejidos se cumplieran.
Intensos ojos rojos los veían fijamente y el aliento del Bakugan salía de su hocico, de entre sus grandes colmillos blancos, por el rayo que amenzaba con salir. Todos los vestals veían con temor la mirada producida por el objeto de sus estudios, todos menos uno. El Príncipe Hydron había decidido dejar un rato la seguridad de su palacio para presenciar con sus propios ojos a esta criatura misteriosa, todos tenían miedo, pero él no, él estaba fascinado por su más reciente adquisición. Si no fuera por su carácter errático y la falta de éxito que habían presentado los reguladores de comportamiento, ya habría movido los hilos para que este monstruo se convirtiera en su "compañero". Sin embargo, para eso estaba aquí la adorable rubia con una capucha anormalmente grande a su lado.
Bajo la gran sombra que producía la prenda, le era imposible ver la expresión de Elisa al ver al nuevo Bakugan en la gran sala al lado del laboratorio en el cual veían los estudios realizados por el equipo de investigación.
-¿Y qué dices de tu nuevo compañero? -. Preguntó el príncipe recargando su espalda en la baranda frente a ellos.
-¿Qué es esa cosa? -. Se preguntaba Ángel con un poco de miedo al ver al Bakugan.
-¿De dónde viene? -. Preguntó rápidamente la encapuchada a modo de respuesta.
-Ni idea -. Respondió el ojilila viendo con fascinación a la criatura.
-No parece muy entusiasmado ante la idea de trabajar con nosotros -. Señaló la chica mirando fijamente a Leónidas.
-No lo está, pero estamos trabajando en ello, no te preocupes por eso. Te obedecerá, nos aseguraremos de ello.
-¿Por qué debo hacerlo yo exactamente? No soy la única peleadora capaz -. Cuestionó Elisa a su príncipe, sabía que no debía hablarle de ese modo, pero sus circunstancias le impedían expresarse de un modo más respetuoso.
Por suerte, el joven monarca parecía demasiado entretenido con el panorama como para prestarle atención a su falta de cortesía y respeto.
-Eres la única peleadora capaz de manejar a un Bakugan así, Spectra y Gus ya tienen a Helios y Vulcan, no voy a darle más poder del que necesitan. Lync y Shadow están más interesados en el desarrollo de los Bakugan mecánicos, apuesto a que este "Leónidas" mataría a Brontes a la primera que acabe con su paciencia, lo que dejaría a Volt fuera y Mylene lo lanzaría a la basura por su insubordinación. Eres la única con la paciencia y la habilidad suficiente para trabajar bien con él y servir como supervisora -. Explicó Hydron sin siquiera verla.
-¿Y si me niego? -. Cuestionó la chica con cuidado.
La pregunta pareció molestar al príncipe, ya que una mirada de irritación y enfado apareció en sus ojos. No obstante, una sonrisa no tardó en reemplazarla antes de girar su cabeza con gracia para sacar un objeto de sus bolsillos con calma.
Un proyector apareció en la mano del rubio y el botón de encendido le mostró a Elisa una efigie que la perseguiría en sus más oscuras pesadillas: La cabeza de Eric Valiant en una pica fue la imagen que enterró el proyector en su memoria y se aseguró de dejarla profundamente incrustada en su subconsciente. Las moscas volaban a su alrededor delatando su claro estado de putrefacción lenta, sus ojos casi blancos estaban perdidos mirando a una zona desconocida y la piel que aún no se deterioraba estaba tan blanca como la leche.
Elisa ahogó con gran dificultad las lágrimas y sollozos que amenazaban con revelarse a su carcelero. Quería arremeter contra este príncipe engreído, quería hacerlo pedazos y exhibir su cuerpo a toda Nueva Vestroia para asegurarse de que el mismo Zenoheld lo viera, pero no podía. Si cedía ante sus impulsos, sería ejecutada y al no estar ahí para cuidarlas, su familia sería la siguiente.
Sus dedos se clavaron con fuerza en las palmas de sus manos, temía que saliera un poco de sangre a través de sus guantes negros. Sus lágrimas se mantuvieron en sus ojos, incapaces de bajar por su rostro y su respiración se detuvo, no iba a permitir que Hydron notara su agitado ritmo.
-Pronto quemarán la cabeza como lo hicieron con el cuerpo, Spectra hizo un gran trabajo al vencer en la batalla -. Dijo el rubio interrumpiendo los pensamientos de su subordinada.
¿Spectra? Sabía que Keith se había unido voluntariamente a la corona, ya le había platicado su plan de derrocar a Zenoheld, pero aún no estaba segura de hasta donde podría llegar el hombre al que solía llamar "hermano" por sus planes, ahora sí. Cualquier hombre que estuviera dispuesto a darle la espalda a su padre y a sus enseñanzas por egoísmo, no era digno de ser llamado hijo.
La tristeza que quedaba en su ser se vio reemplazada por la ira, una parte de ella quería creer que Keith sabía lo que estaba haciendo, que tenía un plan a futuro para sacarlas de aquí y llevarlas a casa, pero ahora sabía la verdad: no le importaban. Spectra Phantom respondía por Spectra Phantom y, en el mejor de los casos, por su retorcido pupilo. Keith Clay ya no existía, esa horrible máscara lo había destruido y Elisa no iba a esperar ingenuamente que regresara, no, ella lucharía por lo poco que le quedaba y rezaría para que perdieran la guerra. Después de todo, ella y Ángel no eran más que prisioneras, al igual que este tal "Leónidas", tal vez si sus enemigos ganaban, serían indulgentes con ellas.
-Ten -. Ofreció el rubio el dispositivo a su acompañante -. Es un regalo de mi padre, para que recuerdes donde debe estar tu lealtad -. Dijo el príncipe con burla antes de retirarse.
Esa misma noche, el proyector cayó desde la más grande altura que el Destructor Vestal pudo alcanzar hacia el desierto más lejano del Palacio Real que Elisa pudo encontrar, mientras sus lágrimas y sus gritos de desesperación e impotencia adornaban la noche de Nueva Vestroia, una noche que la Joven Valiant recordaría por siempre, su noche de lágrimas, donde ningún alma podría escuchar su llanto a la luz de la luna, bajo la danza de las estrellas o bajo el cobijo de la oscuridad nocturna con la única compañía de su querida amiga. Con el tiempo, Leónidas se unió a ellas para ofrecerles un consuelo y ser la roca que su familia había perdido.
Nueva Vestroia, Palacio Real
En la actualidad
-El Príncipe Hydron cree que está a salvo en su fortaleza en el cielo -. Dijo Ace ascendiendo al palacio en el hombro de Percival.
-Pero no lo estará mientras Tigrera y los otros sean sus prisioneros -. Continuó Baron en el hombro de Nemus.
-Los he visto, Spectra tenía razón, son estatuas en su sala del trono -. Avisó Mira sentada en uno de los cuernos de Wilda.
-Que horrible -. Opinó Marucho con angustia en el gorro de Elfin.
-¿Qué haremos si aparece? Es el único Vexos que no nos esperaba para pelear en Ciudad Gamma -. Preguntó Elisa entre las manos de Ángel.
-No te preocupes por eso, con las Trampas Bakugan mecánicas que le robamos, no tendrá oportunidad -. Respondió Nick sujeto a los cuernos de Leónidas -. Y con mi lanzador, podremos adentrarnos en el sistema y liberar a Preyas y a los otros.
-Tenemos que estar listos, no creo que el príncipe deposite toda la defensa de su palacio en Spectra solamente -. Dijo el capitán de pie en el hombro de Anhur.
-Es cierto, pero enfoquémonos en liberar primero a nuestros amigos. Si los superamos en número, no tendrán ninguna oportunidad -. Comentó Shun inclinado en las manos de Ingram.
-¡Aguarden, chicos! ¡Vamos por ustedes y nada nos detendrá esta vez! -. Exclamó Dan más para sí mismo que para el grupo.
El viento golpeaba fuerte a los peleadores, el calor del desierto había desaparecido para ser reemplazado por el aire frío que bañaba el palacio del príncipe. Las manos de Nick temblaban por la anticipación que le causaba la idea de infiltrarse en el último fuerte de su enemigo. No podía ser tan fácil, ya habían vencido a Los Vexos en Ciudad Gamma y Spectra era la única línea de defensa en el planeta, pero no podía ser tan fácil como solo llegar y entretener al enmascarado en lo que él desactivaba el sistema de contención. Tenía que haber más y rodavía no sabían nada de este "Proyecto Alfa", ¿estaría esperándolos adentro? Era una posibilidad a tomar en cuenta.
Las cavilaciones del pelinegro fueron interrumpidas por el repentino temblor producido en el cuerpo de su compañero.
-Leónidas, ¿qué pasa? -. Preguntó preocupado.
-Yo… no… lo… -. Comenzó incapaz de terminar su frase cuando se vio envuelto en un aura de energía morada.
Los Bakugan no tardaron en verse en la misma situación y un grito atronador de parte de los peleadores resonó en las alturas. Sus compañeros habían regresado a su forma de esferas en pleno vuelo, dejándolos suspendidos en el aire por un breve momento antes de precipitarse en una gran caída.
Shun y el capitán fueron los primeros en reaccionar al problema, no tardaron un segundo en sacar un par de ganchos atados a su cinturón para arrojarlos con las aberturas entre las paredes que el ascensor recorría para viajar entre el palacio y la ciudad subterránea.
Marucho y Mira sujetaron con fuerza a sus compañeros antes de que la pelinaranja fuera atrapada por el ninja con su brazo libre y el pequeño rubio se aferrara a una de sus piernas con los ojos fuertemente cerrados, aterrado por lo que pasaría si se soltaba su agarre.
Nick y Elisa imitaron la acción de sus amigos antes de redirigir sus cuerpos en dirección al capitán. El pelinegro fue el primero en alcanzar al hombre mayor, sujetando con su mano izquierda el brazo libre del pelirrojo y ofreciendo su mano derecha para que la rubia se sujetara. El tirón de sus cuerpos amenazó con hacer que los jóvenes perdieran la fuerza en su agarre, pero consiguieron mantenerse lo suficientemente estables para hacer una arriesgada maniobra que los hizo caer en el techo del elevador de la ciudad subterránea que iba en ascenso.
-Nos salvaron, gracias, chicos -. Agradeció Marucho antes de asomarse por la orilla de la máquina -. ¿¡Pero qué hay de los otros!? -. Preguntó el rubio alarmado mirando hacia abajo, tratando de encontrar a sus amigos.
-Están bien, más o menos -. Tranquilizó el capitán usando unos binoculares especiales para ver a sus compañeros caídos, literalmente.
El hombre tuvo que contener una risa al ver a los Bakugan sujetar con todas las fuerzas de sus pequeños pies a sus compañeros y aletear con toda la energía y velocidad posible para desacelerar su caída, no podía negar que se veían tiernos haciendo su valiente esfuerzo por salvar a los chicos.
Los jóvenes peleadores se calmaron al ver a sus amigos descansar en el suelo del desierto, habría sido una muerte muy vergonzosa si caían a su final, en lugar de encararlo en una batalla como seguramente preferirían.
-Eso fue de lo más extraño, ¿por qué se convirtieron en esferas? -. Se preguntó Marucho mirando a los Bakugan.
-Sí, ¿acaso no destruimos los controladores dimensionales? -. Apoyó Elfin.
-Parece que tienen uno de reserva -. Dijo Shun.
-Debí imaginarlo, subestimé a Hydron -. Se lamentó Elisa antes de que Nick pusiera una mano en su hombro en señal de apoyo.
La ojiverde no tardó en sujetar su mano con fuerza y ofrecerle una sonrisa, era una costumbre que se estaba forman entre ellos. Un modo de comunicarse sin emitir ni una palabra.
-El principito es más astuto de lo que pensamos entonces -. Comentó Ingram en el hombro de su compañero.
-Sea como sea, debemos continuar con la misión -. Concluyó Shun con los brazos cruzados mientras el ascensor seguía subiendo.
Ciudad Gamma, Afueras
Mientras los muchachos se dirigían a su destino, Dan veía junto a Baron y Ace como se quedaban a atrás. La torre que conectaba el palacio con la ciudad era una estructura imponente y sumamente alta que se perdía en la inmensidad de las nubes de Nueva Vestroia. Sin sus Bakugan, tendrían que recurrir a un medio que el castaño odiaba profundamente.
-Creo que iremos por las escaleras -. Suspiró el terrícola.
-¿Escaleras? Tardaremos siglos y luego estaremos cansados y sudados -. Se quejó Baron, haciendo suspirar nuevamente a su maestro.
No hacía falta que se le recordará lo agotador de su próximo viaje.
-Es la única forma de subir que nos queda -. Apoyó Drago a su compañero.
-¿De qué sirve? Su batalla está aquí con nosotros -. Interrumpió una voz fácilmente identificable para Drago.
Spectra se alzaba sobre unas rocas con orgullo, su característica sonrisa llena de confianza adornaba su rostro mientras su compañero flotaba a su lado. So forma había cambiado, el plateado acompañaba al negro, su formas de esfera era más alta que antes. Algo había cambiado en él.
-Debemos ajustar cuentas, Dragonoid.
-Tengo un mal presentimiento de esto -. Pensó el Bakugan al ver a su más reciente rival.
-Lo mismo va para ti, Dan Kuso -. Secundó el enmascarado.
-Estoy de acuerdo -. Concordó el castaño con un asentimiento.
-No puede haber dos Bakugan Máximos -. Señaló el rubio posando su lanzador en su antebrazo.
-Están desesperados por probar eso, pero les recuerdo que Drago y yo no somos las únicas piedras en su camino. Nick y Leónidas también podrían derrotarlos -. Provocó el terrícola a su nuevo rival mientras sacaba su propio lanzador.
-El Arma y su compañero no serán una molestia por mucho más tiempo y aún si sobreviven este día, Leónidas ya no está a mi altura -. Respondió Helios.
-¿De qué rayos están hablando? -. Preguntó Dan molesto ante la amenaza a sus amigos.
-En la cima de la torre, el desafío del Arma y su compañero aguarda -. Respondió el enmascarado ante de alzar el dispositivo en su antebrazo -. Pero el suyo está aquí.
-Lo siento, chicos, tendré que acabar con Spectra antes de seguir -. Se justificó Dan con sus amigos vestal.
-Haz lo que tengas que hacer -. Apoyó Ace, a lo que el pelimorado asintió.
-¿Vas a hablar o vas a pelear? -. Se burló Spectra.
-¡Golpe de Poder! -. Gritaron ambos peleadores al unísono mientras sus lanzadores brillaban.
-¡Carta portal lista! -. Comenzó el rubio antes de tomar a su compañero en su mano -. ¡Prepárate, Bakugan Máximo: Cyborg Helios Pyrus! ¡Bakugan, pelea! ¡Bakugan, surge!
Una gran ventisca se hizo presente en el improvisado campo de batalla mientras Dan arrojaba a su compañero.
-¡Bakugan, pelea! ¡Drago, surge! -. Continuó Dan mientras su compañero emergía entre las llamas.
La fuerte ráfaga de viento producida por Helios cubrió el campo de batalla, molestando la visión del terrícola por un momento. La silueta de Helios emergió entre la bruma antes de que éste se revelara con una nueva forma. Dan y Drago vieron asombrados como el dragón negro exhibía con orgullo el peto con una sierra en su pecho y unas hombreras que conectaban sus nuevas alas mecánicas a su cuerpo, las cuales contaban con un par de boquillas con forma de pequeños cañones en sus extremos superiores y un visor rojo en su ojo izquierdo. Por otra parte, su cola ahora contaba con un tipo de cañón en la punta.
-Helios: 700. Drago: 400.
-¿Qué es lo que le han hecho? -. Preguntó Dan al ver el cambio en el Bakugan.
-Helios, ¿alteraron tu cuerpo con máquinas? ¿Cómo pueden caer tan bajo? -. Cuestionó Drago horrorizado al ver a su oponente.
-¿Bajo? Te equivocas, he renacido como el Bakugan Máximo -. Respondió Helios con lo más cercano que podía formar a una sonrisa.
-Nos basamos en el nivel de poder de Leónidas, esperábamos usar las Cartas Prohibidas para obtener este poder, pero su naturaleza incontrolable lo hacía imposible. Sin embargo, las máquinas tienen su encanto, creo que tu amigo valoraría más esta evolución, después de todo, él y yo no somos tan diferentes, ¿o sí? -. Explicó Spectra.
-Te equívocas, puede que Nick sea un amante de la ciencia y todas esas cosas, pero él jamás caería tan bajo como para hacerle algo así a un Bakugan y mucho menos a su compañero -. Defendió el Peleador Pyrus.
-Eso es lo que me hace mejor que él, mejor que todos ustedes -. Contestó el rubio con una sonrisa.
Cansado de la plática inútil, Dan levantó las primeras dos cartas con las que abriría la batalla.
-Doble poder activado: Dragón Ardiente + Tornado Ardiente.
La bola de fuego salió disparada del hocico del dragón rojo antes de convertirse en un insaciable tornado de fuego que se dirigía con gran velocidad hacia su enemigo.
-Drago: 800. Helios: 500.
Helios solo soltó una risa llena de júbilo antes de recibir el ataque con los brazos abiertos. Spectra solo se limitó a levantar su lanzador con rebosante seguridad en su expresión.
-Poder activado: FARBAS.
Helios emergió se alzó con gran poder entre las llamas brillando con la energía de su atributo mientras una voz ajena a la batalla resonaba por el campo.
-Daño de Dragón Ardiente: 28%. Reparando. Daños de Tornado Ardiente: 24%. Reparando -. Dijo la voz mientras las abolladuras en el metal de Helios desaparecían como si nunca hubieran estado ahí -. Diagnóstico de reparación: completo.
-¿Qué diablos…? -. Comenzó el castaño sin creer lo que veía.
-Reinicio de batallas, sistema en línea. Restaurando nivel de poder original.
-Helios asciende a 700.
-No les hicimos daño -. Señaló Drago impresionado.
-FARBAS es un poder especial del Cyborg Helios Pyrus que cura todas sus heridas y reestablece su nivel de poder -. Explicó el enmascarado con orgullo.
-Y apenas comenzamos -. Dijo Helios mientras su visor comenzaba a brillar al mirar a Drago fijamente.
-Subiendo programa de intercepción del Dragonoid Omega 1 -. Dijo la voz de la computadora una vez más -. Poder FARBAS aún activo, incremento de poder en 100.
-Helios: 800. Drago: 800.
-Mi turno de atacar -. Comenzó Spectra -. ¡Poder activado: Cañón de Caos!
Una gran bola de fuego roja y negra brilló en el hocico de Helios antes de salir a gran velocidad en dirección a su oponente.
Drago rugió con dolor cuando ante el poder del ataque ejercido en su pecho, la fuerza fue tal que su nivel de poder descendió a 200 y lo devolvió a su forma de esfera antes de caer a los pies de Dan.
-Indicador de vida de Dan: 50%.
-Esto no ha terminado -. Musitó el castaño recogiendo a su compañero mientras sujetaba su propia carta antes de arrojarla al centro de la arena -. ¡Carta portal lista!
-Hay quienes no saben rendirse -. Pensó Spectra con los brazos cruzados, pero disfrutando la batalla.
-¡Bakugan, pelea! ¡Drago, surge!
Al salir de su forma de esfera, el Bakugan soltó un poderoso rugido como demostración de que estaba listo para la segunda ronda.
-¡Bakugan, pelea! ¡Bakugan, surge! ¡Cyborg Helios Pyrus!
El dragón parte mecánico no se tomó la molestia de hacer una nueva entrada, demasiado ansioso por pelear como para algo así otra vez.
-Saquemos la artillería pesada -. Dijo Dan mostrando su carta especial -. ¡Poder activado: Golpe de Dragón!
La luz brilló en el pecho del Dragonoid, la tierra del desierto se estremeció ante el exceso de poder que manejaba el Bakugan Pyrus mientras liberaba un fuerte rugido al cielo.
-Drago: 800. Helios: 300.
-Poder activado: FARBAS -. Contraatacó Spectra con una tranquilidad que se mantuvo aun cuando una fuerte explosión tomó lugar enfrente de su compañero.
-Sistema de defensa al Dragonoid activado -. Comenzó la computadora en el cuerpo de Helios una vez más -. Analizando datos del Golpe de Dragón. Aumento de nivel de poder en 500.
-Helios asciende a 800.
Ante las circunstancias que atravesaba la batalla, Helios solo pudo reír con malicia y una felicidad indescriptible en el tono de su aterradora voz.
-¿Qué te parece, Dragonoid? No puedes herirme, soy más poderoso que tú, más poderoso que el mismo Núcleo Perfecto -. Presumió Helios.
-¿Más poderoso que el Núcleo Perfecto? Ya lo veremos -. Respondió Drago ofendido mientras comenzaba a brillar en diferentes colores.
Una nueva carta brilló en las manos de peleador terrestre, que solo miró extrañado el objeto antes de asentir con alegría al entender lo que estaba pasando.
-¡Ya lo tengo, Drago! -. Llamó el castaño a su compañero.
-Da el golpe final, Helios -. Dijo Spectra antes de levantar su lanzador nuevamente -. Poder activado: Explosión Lambda.
Helios brilló en una intensa energía roja mientras una esfera de energía se formaba entre sus manos delante de su pecho, debajo de su sonrisa diabólica.
-Este es el fin, Drago -. Declaró el Bakugan antes de que una fuerte ráfaga de energía en forma de rayos saliera disparada contra su objetivo.
Drago solo pudo gritar adolorido cuando la fuerte electricidad abrazó su cuerpo y lo hizo encogerse sumamente adolorido.
-¡Drago! -. Llamó el castaño preocupado antes de finalmente poner la nueva carta especial en su lanzador -. ¡Poder activado: Dragón Máximo!
Un tornado de fuego emergió desde el suelo del campo de batalla y abrazó el cuerpo completo del dragón rojo que gritaba mientras sentía como su poder incrementaba gracias al Núcleo Perfecto.
-Imposible analizar estrategia -. Interrumpió la computadora nuevamente -. Advertencia: Aumento de poder del Dragonoid.
Cuando las llamas del tornado se disiparon en el aire, los ojos rojos de Helios se cruzaron con los orbes verdes de Drago a unos pocos centímetros de distancia, tomando por sorpresa al Bakugan modificado.
-Así que te crees más poderoso que el Núcleo Perfecto, piénsalo bien -. Dijo Drago antes de estrellar su puño en el hocico de su oponente con una fuerza tal que lo devolvió a su modo de esfera.
Helios cayó a los pies de su compañero lleno de rabia, estuvo tan cerca de ganar de una vez por todas y el Núcleo Perfecto aparecía una vez más para salvar a su enemigo.
-Indicador de vida de Spectra: 90%.
Para la tercera ronda, no hubo provocaciones, el enmascarado lanzó su carta al centro del campo en silencio mientras pensaba en cómo iba a terminar la batalla de buena vez.
-¡Bakugan, pelea! ¡Bakugan, surge! -. Gritaron ambos peleadores al mismo tiempo.
Los Bakugan se levantaron al mismo tiempo mirándose con determinación y una gran rabia en el caso de Helios.
-Creo que subestimé el poder del Núcleo Perfecto -. Musitó Spectra mientras descargaba una maleta negra con seis ranuras en el suelo antes de mirar su lanzador -. Pero ya no más. Abrir candado -. Ordenó al dispositivo antes de que los seis compartimentos se abrieran.
Seis Bakugan mecánicos se elevaron al nivel de los dragones en batalla antes de revelar sus verdaderas formas al lado de su líder.
-¿Cuántas de esas cosas tienes? -. Cuestionó Dan sorprendido.
-Mira y Gus lo probaron para mí, ahora observa -. Respondió Spectra mientras señalaba a su compañero -. ¡Maxus Helios, surge!
Rápidamente, el dragón negro retrajo sus alas mecánicas para sus compañeros cibernéticos asumieran formas más simples y recubrieran sus extremidades. Gracias a sus refuerzos, Helios pudo asumir una postura cuadrúpeda, incrementar su tamaño para ver a Drago como si fuera un enano y aumentar su nivel de poder a 3700.
-Conoce s Maxus Helios -. Presentó Spectra la nueva versión de su compañero.
-Puedo sentir el poder de los seis atributos, no solo Pyrus, también Ventus, Subterra, Aquos, Haos y Darkus -. Dijo el Bakugan satisfecho.
-Es un monstruo -. Insultó Drago.
-¡No es así! ¡Helios es la máquina de batallas máxima! Comenzando con Ventus -. Respondió el enmascarado con los brazos arriba y su lanzador brillando en un intenso color verde -. ¡Poder activado: Sierra de Aire Ventus!
Las enormes alas mecánicas del nuevo Helios crearon una fuerte cuchilla giratoria que atravesó el campo de batalla a gran velocidad. Drago apenas tuvo tiempo de cubrirse para no salir muy lastimado por el ataque, pero el corte fue suficiente para obligarlo a rugir adolorido.
-Ahora con Subterra -. Continuó el rubio con su lanzador brillando en un intenso naranja -. Poder activado: Espartano Subterra.
Las extremidades delanteras de Helios golpearon con fuerza el suelo de la arena provocando que la tierra se abriera y las rocas debajo de Drago golpearan con fuerza al Bakugan.
-Un clásico: Pyrus -. Dijo el enmascarado mientras alzaba su lanzador brillando en un rojo vivo -. Poder activado: Arpón Pyrus.
La cola cibernética reveló un cañón más grande que el anterior. El arma no tardó un momento en liberar un delgado pero poderoso láser que lastimó una vez más las alas del dragón rojo.
Dan vio con asombro como una de las cartas comenzaba a brillar en múltiples colores nuevamente.
-Suficiente, venceremos en esta batalla -. Dijo Dan poniendo dos cartas en la bandeja del lanzador -. ¡Doble poder activado: Dragón Contendiente + Golpe de Dragón!
Las heridas del Bakugan Pyrus sanaron rápidamente gracias al efecto de la primera habilidad, mientras su poder incrementaba a grandes niveles por obra del segundo y un rugido acompañaba sus propiedades.
-¡Eso no es todo! ¡Doble poder activado: Choque de Dragón + Dragón Máximo!
Una gran explosión se produjo bajo las patas de Helios y la luz del Núcleo brilló con tal intensidad, que el poder se podía distinguir desde el espacio mismo.
Drago respiraba con dificultad ante el uso excesivo del poder del Núcleo Perfecto, pero Helios mantenía su superioridad gracias a su extravagante armadura, emergiendo de la bruma con su característica risa en su tono ronco y unos pequeños rasguños en el metal de su cuerpo.
-Parece que no tengo otra opción -. Murmuró Dan sacando el contenedor que Mira les dio en caso de que Spectra los desafiara.
-Dan, ¿en qué estás…? -. Comenzó Drago confundido.
-Escucha, Helios lo está haciendo, así que tú también o, de lo contrario, estaremos fritos -. Argumentó el terrícola.
-Está mal.
-Sé que no te gustan los Bakugan mecánicos, pero es la único forma de liberar Nueva Vestroia -. Concluyó el Peleador Pyrus.
Drago solo dio un pequeño suspiro antes de asentir.
-Tienes razón, es la única opción que nos queda -. Aceptó el Bakugan.
-Así se habla -. Dijo el castaño antes de desactivar el candado -. ¡Maxus Dragonoid, surge!
Los Bakugan mecánicos corrieron en nuevo formas hacia su nuevo líder, el cual no tardó en retraer sus propias alas para que se posaran en sus extremidades, espalda, pecho y cola, pero manteniendo su postura bípeda a diferencia de Helios.
-Al inicio, me condenabas por usar Bakugan mecánicos, Dan, pero veo que ahora te sumas a la fiesta -. Se burló el enmascarado.
-Al fin, un digno oponente: Drago -. Comentó Helios para sí mismo -. Nuestra batalla será legendaria.
-Más digno que tú, Helios -. Provocó el dragón rojo probando su nueva armadura.
N/A: Y con esto cerramos la primera parte del asalto al palacio, la batalla de Drago y la introducción oficial del Cyborg Helios. En el proximo capítulo tendremos una batalla en parejas y el debut de los Ciber-Peleadores en combate y también nos despediremos del primer arco de esta temporada. Como dije hace varios capítulos, no pienso narrar todo lo que pasó en la serie, así que no veremos la batalla de los Maxus, pero espero que ver a Leónidas pelear sea un buen sustituto ;).
