CAPÍTULO ESPECIAL:

SHUN

La Tierra

Cementerio

-Ha pasado un tiempo desde la última vez que vine, ¿no, abuelo? -. Preguntó Shun a la tumba del anciano.

A pesar de haber esparcido las cenizas en las montañas junto a Nick, había pagado extra para que hicieran una tumba en honor de su difunto tutor. Una tumba junto a la de sus padres en centro del enorme campo ocupado por las grises y deprimentes piedras en un ambiente tranquilo. Las ventajas de tener una fortuna familiar, no se podría comparar nunca con la de Marucho, pero bastaba para darse este tipo de pequeños lujos.

-Lamento haber tardado tanto, tuve muchas cosas que atender y no me quedó tiempo para venir a visitarlos -. Se justificó con los objetos de piedra.

Sabía que era un poco ridículo de su parte hablar con estos objetos inertes que representaban a los familiares que había perdido, pero en la soledad del cementerio con la única compañía del inexistente espectro de sus padres y abuelo y las gotas de lluvia cayendo con dureza del cielo y nutriendo el pasto del lugar y oscureciendo la fría piedras de las lápidas, no podía evitar valorar aún más el recuerdo de su familia.

Ingram se mantenía en su bolsillo en completo silencio, entendiendo que este era un momento que su nuevo compañero oficial necesitaba para sí mismo. Conocía bien la historia del ojimiel, pero verlo en ese estado, hablando con las tumbas de sus parientes bajo el helado abrazo de la lluvia torrencial bajo la inmensidad gris de las nubes en el cielo mientras bajaba una silla extensible de entre las ramas de un árbol para posicionarla enfrente de las lápidas de los Kazami.

-Hoy ha sido un buen día, pagué las cuentas, limpié la casa, aunque no es sencillo asear la sala de entrenamiento -. Comenzó el ninja extendiendo el asiento frente a la tumba de sus padres antes de sacar enseñar una botella de sake con dos tazas y un gran ramo de flores -. Nick me aconsejó un grupo de limpieza que me ayude con eso, pero sé que odiarías que alguien más toque tus cosas, abuelo. Ya te mostrabas muy renuente a que Nick lo hiciera, no recuerdo cuánto le tomó convencerte de que valía la pena enseñarle.

Shun descargó con delicadeza el ramo de flores en el césped frente a la tumba de sus padres antes de levantarse y hacer un pequeña reverencia en señal de respeto.

-Te extraño, mamá -. Murmuró el ojimiel mirando el nombre en el lado izquierdo de la lápida.

"Shiori Kazami, amada esposa, madre e hija", eran las palabras grabadas en la placa de la lápida, pero no cubrían ni una cuarta parte de lo que esa gran mujer significó para Shun, su protectora, su ídolo, la luz de su vida que se apagó gradualmente hasta que un mal día cerró sus ojos, borrando por mucho tiempo toda la felicidad que brillaba en los ojos color miel de su hijo.

-Ten, abuelo, sé lo mucho que te gustaba esto -. Dijo el chico sirviendo un poco de sake en una de las tazas antes de ponerlo en el borde la lápida dedicada al hombre mayor -. Ya tengo la edad para beber, veamos porque te gustaba tanto -. Comentó sirviéndose su propia taza.

Shun hizo una pequeña mueca al sentir la bebida con sabor a umami descender por su garganta. Había esperado a tener la edad apropiada para abrir la botella de sake de su abuelo y servirle una taza que se quedaría en el cementerio, cuyo sabor se perdería entre las gotas de agua que caían del cielo mientras él probaba por primera vez la tan apreciada bebida alcohólica adormecer ligeramente su sentido del gusto. Una parte ingenua de él esperaba que el contenido de la taza desapareciera, una señal de que el espíritu del hombre aún lo acompañaba en sus momentos más bajos e íntimos de soledad como este día, en los que permitía que la tristeza de sus tragedias lo golpearan sin preocuparse de que sus amigos lo vieran tocar fondo momentáneamente. Tal vez Dan y Nick eran los miembros más fuertes de su grupo, pero él siempre sería el ejemplo de fuerza emocional del equipo que no podía darse el lujo de quebrarse, pues eso afectaría la moral tanto como ver a Dan rendirse.

-Shun, ¿estás seguro de que esto es una buena idea? -. Cuestionó Ingram saltando al hombro de su compañero.

-No te preocupes, Ingram, es un tributo a mi familia -. Explicó el ninja dando un nuevo sorbo a la taza.

-Eso no lo dudo, es solo que no creo que sea buena idea que bebas en un cementerio bajo la lluvia, podría suceder algo malo y no tengo forma de protegerte en esta forma -. Argumentó el Bakugan.

-Hoy habría sido su cumpleaños, Ingram, necesito esto, por ella -. Murmuró el pelinegro.

-Shun -. Intentó una vez más el Bakugan antes de que su compañero diera un nuevo sorbo a la bebida.

-Ella debería estar aquí, se supone que eran amigas o algo así -. Dijo el joven cruzando las piernas en su silla -. Aunque nunca supe cómo se conocieron, jamás le pregunté, este tema siempre era muy difícil de tocar para mí.

No necesitaba pronunciar su nombre para que Ingram comprendiera de quien estaba hablando. Skyress le había advertido que Shun aún tenía cicatrices por el fallecimiento de su madre y el lazo que el chico compartía con la hermosa ave fénix. Esta era una materialización del miedo que lo perseguía cuando aceptó convertirse en el nuevo compañero de Shun, verlo en su momento más bajo como lo había hecho Skyress, pero verse incapaz de ayudarlo a sobrellevar la situación.

Frente a sus amigos, Shun mostraba siempre su característica expresión de tranquilidad absoluta e inquebrantable, pero, a pesar del tiempo que había pasado desde el fatídico día, a veces llegaban momentos en los que el vacío era demasiado evidente como para fingir que todo estaba bien y tímidas lágrimas brillaban a la luz de la luna.

-Shun, no soy Skyress y no la conozco tan bien como me gustaría, pero… -. Comenzó el Bakugan antes de ser interrumpido por su compañero.

-Entonces, no sé porque sigues hablando como si fueras ella -. Dijo el ninja con un hilo de voz -. No necesito que me consueles, solo que guardes silencio hasta que termine -. Terminó, dejando callado al Bakugan.

Se sintió terrible en ese momento, sabía que estaba siendo injusto con Ingram, con quién había accedido a irse de su planeta natal para estar con él y convertirse en su compañero, pero el dolor en su alma rompía con su capacidad natural para pensar antes de emitir palabras.

Quería mucho a Ingram, en verdad, sería imposible no hacerlo después de todo lo que habían pasado, después de que le pidió que lo viera como su sombra protectora con la cual podría encarar a la muerte y esperaba un día forjar un vínculo con el Bakugan similar al que formó con Skyress, no, no así, es fue la razón por la cual su antigua compañera se había retirado sin mayores palabras, los recuerdos del pasado persistían en su lazo. No podía negar que su relación con el fénix era, en cierto modo, diferente al de sus amigos, Leónidas y Nick eran como hermanos, al igual que Dan y Drago, mientras que Marucho, Preyas y Elfin eran "los mejores amigos súper divertidos para siempre y por siempre" (al menos hasta que los Bakugan comenzaran una discusión para ver quién era el más cercano al pequeño rubio), pero Shun no podía negar que una parte de él proyectaba a la madre que había perdido en su primera compañera. Tenían similitudes y en una ocasión incluso había llamado "mamá" a la hermosa Bakugan por accidente. No hace falta decir que se había avergonzado genuinamente por ese desliz, con las mejillas pintadas de rojo emitió una disculpa que resultó innecesaria para su excompañera, pero eso ya no importaba, ella ya no estaba aquí para apoyarla.

-Ingram, lo siento -. Se disculpó el Peleador Ventus con su nuevo compañero -. Es solo que…

-Está bien, Shun, lo entiendo. Yo también he pasado por eso -. Consoló el Bakugan.

-No, no está bien. Somos compañeros, Ingram, no eres ella y no tienes que serlo, eres mi amigo, el que se quedó a mi lado y lo valoro mucho -. Continuó el ojimiel -. Te prometo que me esforzaré para ser el mejor compañero que hayas tenido.

-Ya lo eres, Shun -. Respondió Ingram -. Y estoy seguro de que Hylash piensa lo mismo.

Al escuchar su nombre, la Trampa Bakugan saltó del bolsillo de su compañero para quedar enfrente de su compañero humano.

-¿Lo ves? Él me apoya -. Continuó el Bakugan ninja al ver a su compañero de batallas.

-Así parece -. Respondió Shun sujetando a la Trampa entre sus manos enguantadas -. ¿Crees que sea cierto lo que dice Nick? ¿Qué están más conscientes de lo que creemos?

-No lo sé, pero sin duda es una teoría interesante, aunque no explica porque no pueden hablar -. Respondió Ingram.

De repente, una voz muy conocida para los presentes llamó su atención.

-Se supone que son Bakugan extintos traídos de regreso con tecnología vestal, no me sorprendería que el proceso de inversión de ciclos los haya privado de algunas funciones físicas tan básicas como el habla -. Interrumpió Nick entrando al cementerio con una sombrilla y sus compañeros en sus hombros.

Leónidas y Wolfang reposaban en los hombros del Peleador Darkus mientras que Ángel descansaba entre los mechones negros del terrícola. Se veía tierna recostada entre el puntudo bosque oscuro que significaba la cabellera parada del joven Takahashi.

Shun recordaba con cierta gracia como una vez Dan comparó el peinado de su primer protegido con el de un "Saiyan", a veces aún molestaban al pelinegro con esa broma, diciéndole que se cortara el cabello. Pero Nick se negaba argumentando en broma que los hombres de ciencia más brillantes no se fijaban en ese tipo de cosas.

-Eso o puede ser que sean una especie de Bakugan que aún no desarrollaba la capacidad de hablar -. Interrumpió Marucho entrando poco después de su amigo pelinegro al cementerio con sus compañeros en sus hombros -. Tenemos que hacer más estudios.

-¿Ya van a empezar con su plática científica? -. Se quejó Dan a modo de pregunta, entrando al lugar con Drago en su hombro y Runo, Julie y Alice siguiéndolo de cerca.

Shun se acercó tranquilamente a sus amigos con una sonrisa en el rostro, sabía porque estaban aquí, pero una pequeña parte egoísta de él quería oírlo.

-¿Qué hacen aquí? -. Preguntó a modo de saludo el joven ninja.

-No pensaste que te dejaríamos solo este día, ¿verdad? -. Preguntó Nick estrechando la mano de su último mentor y sujetarlo en un abrazo con su mano libre.

-Enserio, Shun, ¿por qué no nos dijiste lo que pasó con tu abuelo? -. Preguntó Runo al ojimiel -. Sabemos que tenían sus diferencias, pero eran familia y somos tus amigos, no tienes por qué ocultarnos estas cosas.

-No quería que se preocuparan por mí, no me gusta que me vean así de vulnerable -. Respondió el Peleador Ventus apenado.

Sabía lo egoísta que había sido al ocultar el fallecimiento de su abuelo, pero el hecho de que el hombre fuera tan apartado y no tuviera una vida social muy activa lo ayudó a mantener el secreto. Aún recordaba como fue el único en el funeral de su abuelo al no tener más familia, Nick quería ir para apoyar a uno de sus mentores, pero aún estaba demasiado ocupado en sus estudios como para asistir y Shun no llegaría a ese nivel de egoísmo como para apartarlo de algo tan importante y menos sabiendo que sus resultados en la universidad serían un factor definitorio para su futuro, sabía que Marucho no dudaría en darle trabajo en su proyecto del Interespacio Bakugan financiado por su padre, pero tenía que demostrar que estaba a la altura del empleo.

-No tienes que preocuparte por eso, Shun -. Respondió Dan poniendo su brazo alrededor de los hombros de su amigo con una sonrisa -. Somos tus amigos, no tienes que ocultarnos nada, ¿no es cierto? -. Preguntó el castaño al resto del grupo.

Los chicos no dudaron en asentir rápidamente con sonrisas en sus rostros en señal de apoyo.

Una parte en el fondo de él le decía que tenía que estar molesto con Nick por comentar su secreto, pero su lado racional entendía porque lo había hecho y no podía evitar sentirse agradecido por eso. Estos chicos, sus mejores amigos no dudaron un solo segundo en acompañarlo al lugar más deprimente de la ciudad para brindarle su apoyo y darle ánimos en el día más difícil del año para él, al cual también se le sumaba la ida de su primera compañera.

Puede que no tuviera familia biológica más allá de los tres nombres grabados en las tumbas detrás de él, pero no la necesitaba, sus amigos eran toda la familia que necesitaba. Con una pequeña sonrisa, Shun envolvió el brazo alrededor del hombro de Dan, correspondiendo el gesto de su primer amigo verdadero antes de que Nick se uniera a sus mentores repitiendo la acción del castaño en el lado libre del ojimiel.

-Se está haciendo tarde, ¿qué les parece si vamos al restaurante de mis padres a comer algo? -. Propuso Runo al ver la hora.

-Podemos ayudarles a preparar una deliciosa cena -. Apoyó Alice mirando a Julie.

-Es una gran idea -. Asintió la peliplata con euforia.

-Y tal vez podamos tener una batalla después de todo esto, tal vez en equipos -. Propuso Dan guiñando un ojo -. ¿Qué dices? ¿Tú y Nick contra Marucho y yo?

-Me gusta la idea, Leónidas me debe una revancha por lo del TDB -. Apoyó Drago.

-Te venceré una vez más con gusto, Drago, pero tendrás que esperar a que derribe a Gorem primero, tenemos una cuenta pendiente y ya que aquí no necesitamos los lanzadores, es la oportunidad perfecta -. Respondió el Bakugan Darkus.

-Si me permiten , yo también quiero pelear -. Interrumpió Ángel en la cabeza del pelinegro -. Tengo que estirar un poco las piernas. Tal vez, Leo y yo podamos enfrentar a Elfin y Preyas.

-Me agrada como suena eso, pelea de parejas -. Apoyó Julie a la Bakugan.

No tardaron mucho en comenzar una pequeña discusión acerca de quienes pelearían primero y con quién, pero Shun ya no pudo escucharlos. Estaba demasiado conmovido por la pasión y la dedicación que demostraban sus amigos para hacerlo sentir mejor, le traían alegría a su corazón herido.

-Me agrada como suena -. Aceptó Shun las propuestas de sus amigos.

-Bien, pero asegúrate de guardar ese sake o la Señora Misaki nos va a matar por beber alcohol -. Señaló Marucho a la botella que reposaba en el suelo.

-Es cierto, me sorprende que Runo aún no te haya regañado por eso -. Provocó Nick a la peliazul.

-¿¡Qué estás insinuando, Nicholas Takahashi!? -. Dijo Runo en voz alta, mientras el pelinegro trataba de ocultar sus risas -. ¿¡Estás diciendo que soy una amargada regañona!? -. Continuó la chica mientras los otros reían con fuerza por el arranque de su compañera peliazul.

El resto de la tarde se fue entre risas, comida y batallas entre el grupo de buenos amigos, que habían esperado un largo tiempo para estar reunidos una vez más. Shun imaginaba que si su madre estaba viendo todo desde algún sitio, debía estar sonriendo de oreja a oreja al ver a su hijo retomar el camino en compañía de sus mejores amigos, su familia, que siempre estuvo ahí para él y siempre lo estaría.

-Ya nos tienes a todos nosotros, lo único que te falta es novia para no estar tan solo -. Bromeó Nick aún abrazado a sus amigos.

-Por cómo es Shun, eso sí que tomará un largo tiempo -. Apoyó Dan a su antiguo protegido.

-No todos tenemos una Elisa o una Mira en nuestras vidas -. Susurró Shun dejando en un vergonzoso silencio a sus amigos, los cuales se sonrojaban furiosamente ante la respuesta del ojimiel.

-¡No digas esas tonterías, Shun! -. Exigió Dan en voz baja y con las mejillas tan rojas como sus ojos.

A pesar de que la respuesta sonó en voz baja, Marucho pudo escucharla claramente y comenzó a carcajearse con fuerza al ver la pena de sus amigos mientras Elfin, Preyas y Drago se retorcían de la risa en los hombros de los peleadores.

-Si lo hace sentir mejor, Maestro Nick, la Señorita Valiant no parece renuente a la idea -. Comentó Ángel respetuosamente aumentando el sonrojo del compañero de su amado y haciendo reír a sus nuevos amigos.

Sorprendentemente, incluso Shun, Ingram, Leónidas y Hydranoid se habían unido a la ola de risas de los humanos y los otros Bakugan.

Había llegado para quedarse hace unos pocos días, pero Ángel ya sentía que este maravilloso planeta podría ser su hogar después de todo. Si este extravagante y variado grupo estaba siempre así de unido, ella siempre podría creer en la amistad y la hermandad en este amplio universo con miles de secretos aguardando para ser descubiertos y millones de preguntas esperando una respuesta.


N/A: Tengo el presentimiento de que pensaron que me había olvidado del abuelo de Shun después de lo que dijo Dan en el capítulo de la traición de Mira, pero lo estaba reservando para este experimento dentro de otro experimento. Como dije una vez: soy un fiel creyente de la idea de que los personajes necesitan un respiro, así que estaba pensando en empezar a dividir esos momentos en estos pequeños capítulos especiales dedicados a un personaje en especifico. En este caso, decidí probar con suerte con Shun ya que es posiblemente el protagonista más profundo de la serie. Díganme que piensan de esta idea, ¿es buena o los seguimos enumerando como capítulos principales como con el capítulo de Nick y Elisa?

Sin más que decir, esperan dentro de unos días la entrega de las energías de los atributos, capítulo que sufrirá un cambio curioso con respecto a la serie original (estará listo en, máximo, dos o tres días. Lo empecé ayer, ¿qué puedo decir? Me gusta este pasatiempo xd).