Notas: Estoy publicando nuevamente Consecuencias en español, pero voy a demorar porque estoy teniendo problemas con este sitio web. Solo dejan publicar 200 archivos (capítulos) y ya me pase de la cuota. Por eso he tenido que borrar 'Consequences' en inglés antes de lo que pensaba. Voy a reestructurar las historias, para que tengan menos capítulos y así poder terminar de publicar las que tengo en curso.

PPP

El mismo día que Darcy llegó a Londres, mando una nota a la casa de los Gardiner para avisarles de su llegada. A pesar de que estuvo muy ocupado con todo lo que había que hacer en Rosings, había extrañado muchísimo a Elizabeth.

A la mañana siguiente, después de desayunar, se fue a casa de los Gardiner. Tuvo la grata sorpresa de que Elizabeth lo recibió con una hermosa sonrisa, y un muy brillo especial en sus hermosos los ojos. La Srta. Bennet también lo saludó cortésmente, pero pocos minutos después sus primos más pequeños vinieron a buscarla para ir a pasear al parque.

Elizabeth y Darcy declinaron la invitación, y fueron al pequeño jardín de la casa donde podían ser visto desde la cocina, y podían hablar con mayor privacidad. Enseguida que se sentaron en el pequeño banco, Darcy le tomó la mano y comenzó a contarle todo lo que había pasado durante esos días, omitiendo la falsificación de la firma de Anne en el certificado matrimonial. Le contó además de la inesperada herencia de Mary, y lo feliz que fue Anne por conocerla a ella y a su hermana. Sin darse cuenta, los ojos de Lizzy se llenaron de lágrimas. El Sr. Darcy, sacó su pañuelo y mirándola con muchísima ternura, empezó a secarle las lágrimas. Ninguno de los dos supo cuál de los dos dio el último paso, pero lo cierto es que se dieron un tierno y breve beso. Lamentablemente, la escena fue vista por el Sr. Bennet que acababa de llegar a Londres y furioso fue a separar a su hija del Sr. Darcy.

"¡Elizabeth, acaso no tienes vergüenza!" El Sr. Bennet la tomó del brazo y la separó violentamente del Sr. Darcy. Lamentablemente, al soltarla, Elizabeth se cayó, y dobló fuertemente el tobillo.

Darcy horrorizado al verla caer, enseguida fue a socorrerla, y pese a las protestas del Sr. Bennet la tomo en brazos y la llevo al comedor donde la sentó cómodamente en un sillón, mientras daba ordenes de que fueran a buscar a su médico de confianza.

Después de que volvió todo a una relativa normalidad, el Sr. Bennet que estaba arrepentido de haber sido responsable de que su hija se lastimara, pero molesto por lo que había visto en el jardín, les pidió a ambos que le dieran una explicación de lo que estaba pasando.

"Perdóname Elizabeth, no fue mi intención lastimarte, pero estoy muy molesto con lo que vi en el jardín. ¿Qué estabas pensando? ¿Cómo puedes comportante de esa manera?"

Antes de que Elizabeth pudiera contestar, Darcy miró con comprensión y cierto desprecio a quien esperaba fuera su suegro, "Sr. Bennet, por su reacción entiendo que no sabe que le he propuesto matrimonio a su hija."

El Sr. Bennet lo miró muy asombrado ya que lo único que había escuchado era que el Sr. Darcy había estado de visita en casa de los Gardiner. Antes de que pudiera dar una respuesta, Darcy continúo hablando, "Entiendo su preocupación por su hija, pero acaso ¿no debería confiar en el buen juicio de Elizabeth?... Además, usted me conoce, ¿Acaso cree que soy el tipo de caballero que besa a una dama en casa de sus familiares sino tiene un entendimiento con ella?"

"Tiene razón en lo que dice, pero entiéndame que para mí fue toda una sorpresa verlos besándose. Si un día tiene una hija, me va a entender."

"Lo entiendo perfectamente Sr. Bennet, tengo una hermana varios años menor y si viera un caballero besándola probablemente actuaría de manera similar. ¿Me concedería el honor de hablar unos minutos a solas con Elizabeth?"

Elizabeth miró a su padre en forma suplicante y el Sr. Bennet solo asintió con la cabeza y salió de la habitación dejando la puerta abierta.

Darcy enseguida se arrodilló para quedar a la misma altura que Elizabeth y con ternura le dijo, "Lamento mucho lo que ha pasado, y sobretodo que te hayas lastimado. Sé que había prometido darte tiempo para que me conozcas mejor, pero dada la reacción de tu padre, quisiera nuevamente decirte que te amo y deseo que seas mi esposa."

Elizabeth sonrío, asintió con la cabeza, le tomó la mano y le dijo, "Mis sentimientos por ti han cambiado tan radicalmente en los últimos meses, que puedo decir con total honestidad que será un honor ser tu esposa."

Si bien, ambos querían sellar el compromiso con un beso, se conformaron con solo mirarse a los ojos y sonreír como solo dos personas enamoradas pueden hacerlo.

Una hora más tarde, el doctor diagnostico que la torcedura de tobillo de Elizabeth no era grave. Le aconsejó que por lo menos durante una semana no apoyara el peso de su cuerpo en ese tobillo. A sugerencia del doctor, el Sr. Bennet decidió posponer por unos días viaje de regreso a Longbourn.