Harry Potter, pertenece a JK Rowling.

DC Comics, fue creada por Malcolm Wheeler-Nicholson.

Cross de FXRobalino.

Puede ser un Cross: Harry Potter/Marvel o Harry Potter/DC (O se pueden usar las tres).

Fem-Harry puede ser transportado a alguno de esos universos o uno donde estén conectados, pero sin que tengan una comunicación, más allá de lo que se ve en los libros de Harry Potter. (Es decir: La Reina de Inglaterra no puede mandar o mantener el Instituto Internacional del Secreto, ella es una Muggle y no sabe, ni debe saber nada)

Fem-Harry es una Reina (Tomado de la historia de FXRobalino Harry Potter: El Retorno del Rey), es un ser muy poderoso en niveles mágicos y tiene el alma de un animal de gran cantidad de magia, en su interior.

Fem-Harry debe tener chicas de ambos lados, las obligatorias (de Harry Potter) son: Hermione, Padma, Daphne y Susan.

Si se decide trabajar con DC son: Starfire y Blackfire.

Los magos deben de ser poderosos. Los magos deben de estar, a un nivel de amenaza aceptable, para no ser menos.

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80: La OTRA Guerra en las sombras.

Voldemort y Dumbledore, tenían el mismo deseo: Conocer todo lo que pudieran, respecto a los Metahumanos, y solo existía una persona a la cual ellos podían acudir, por ese conocimiento: Clarisse Kent.

Pero, fue una mala decisión, elegir justamente, aquella fría noche. El día anterior, a la visita a Hogsmeade, para buscar información.

Cuándo ingresaron en su mente, ambos estando conscientes del peligro, que suponía, el toparse con ese muro de plasma, y salir quemados... Sorprendentemente, lograron ingresar. Y únicamente, porque la chica estaba teniendo una visión, aún más poderosa... Y aún más aterradora.

Ambos observaron, a la persona que le enviaba esta otra visión a la chica, y quedaron horrorizados, con su apariencia, y el poder que fomentaba: Era un ente masculino, de hombros anchos, muy musculoso, de piel gris, que llevaba un casco azul y una armadura también azul, con una joya roja y el símbolo Omega invertido en el pecho, de color dorado.

Vieron a este ser, atacar la tierra, con su ejército y combatir a los héroes.

Los vio desesperanzarse, por la brutalidad de la batalla. Vio al ser, tomando a una de las jóvenes heroínas como su rehén y guiando a Clarisse hasta su guarida, dónde la convertiría en su arma de destrucción, personal y devastaría la Tierra, dejándola como un yermo desolado, lleno de criaturas extrañas, delgadas y aladas.

Solo se podía ver a Clarisse, acompañada por esa otra joven heroína, ambas con vestimentas extrañas, y con un aura aterradora, que parecía solo, poder llamar a la destrucción sin sentido.

Ahora, para ambos era obvio, qué tan pronto ella pudiera despertar, daría el aviso a los héroes. Pues eso no fue solo un sueño, sino que era una premonición.

Les avisaría sobre su premonición, para intentar detener a ese conquistador.

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Dumbledore estaba terriblemente preocupado: Para él, solo importaba guiar a la siguiente generación o más específicamente: a Clarisse Kent, para que fuera la próxima Albus Dumbledore. La próxima gran maga, que hiciera frente al nuevo Gellert Grindelwald.

Mientras que él se quedaba atrás, y miraba como la guerra tenía lugar, como si fuera un juego de ajedrez. Sin siquiera ensuciarse las manos.

Pero ahora...

Ahora... Había un enemigo desconocido y con un poder, que se salía de toda escala razonable; yendo en busca de un poder igualmente desconocido y casi infinito. Eran una amenaza, que solo los Metahumanos, parecían poder detener, y Albus rezaba, para que pudieran detenerla.

Tenían que lograrlo, o la humanidad, terminaría extinguiéndose, tal y como él lo vio, en esa visión.

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Clarisse creía saber dónde estaba Dumbledore y lo qué hacía. Durante las semanas siguientes, Clarisse sólo vio al director de Hogwarts en dos ocasiones. Ya casi nunca se presentaba a las horas de las comidas, y la muchacha creía que Hermione tenía razón al pensar que cada vez se ausentaba del colegio varios días seguidos. Aunque eso, le permitió a la Kryptoniana, continuar con sus estudios, junto a sus amigas.

Así mismo, Hermione y Susan, le pedían constantemente a Clarisse, enseñarles más y más, sobre la esgrima Amazónica y el uso de otras armas, como la lanza. Gracias a Hermione y Padma, las chicas supieron de hechizos para literalmente volar, fortalecer sus cuerpos, obtener más resistencia y velocidad.

Uno de los fines de semana, cuando asistieron a Hogsmeade, mientras comían en las Tres Escobas, Clarisse se disculpó con sus amigas, pues juró escuchar algo. Y todas sabían, de la grandiosa audición de la pelinegra, así que le permitieron levantarse, y seguir a Katie Bell. Clarisse logró ver a alguien encapuchado, intentando usar la Desaparición, para irse del baño femenino de las Tres Escobas.

Ella corrió a una velocidad vertiginosa, agarrando a la persona con una mano por el cuello, y con la otra le quebró la muñeca, logrando que le dijera, lo que pretendía hacer: le había lanzado la maldición Imperius a Katie Bell, para que le llevara un paquete maldito, a Dumbledore y matarlo. La chica salió del baño, arrastrando al hombre, y preguntando por los Aurores, pero ninguno se encontraba en las Tres Escobas.

Lanzó al hombre al suelo, ante dos Aurores, y les contó lo que escuchó. Pero el hombre no quería hablar, así que, enfadada, Clarisse golpeó al hombre en el estómago. Por desgracia, golpeó la espalda de Katie Bell, el paquete que ella llevaba en sus manos, cayó al suelo, se dejó ver el contenido, que era un raro collar. Cuando el hombre intentó ponerse de pie, lo tocó, con su dedo meñique. Un viento huracanado y nevado, recorrió al hombre, mientras que Katie y su amiga, se alejaban de él.

Con gesto ceñudo, agachó la cabeza para protegerse de los remolinos de aguanieve y siguió avanzando trabajosamente. El viento arrastraba hasta ella, se oía una voz fuerte y chillona. Fuertes ráfagas de aguanieve golpeaban a Clarisse y le empañaban las gafas.

De inmediato, el hombre se elevó por los aires, con los brazos extendidos, como a punto de echar a volar. En su postura había algo extraño, algo estremecedor… La ventisca le alborotaba el cabello y tenía los ojos cerrados y el rostro inexpresivo. Entonces, cuando estaba a casi dos metros del suelo, el hombre soltó un chillido aterrador y abrió los ojos. Sin duda lo que veía o sentía le producía una tremenda angustia.

No paraba de chillar. Se retorcía violentamente y apenas lograban sujetarlo. Lo tumbaron en el suelo, donde el hombre siguió revolcándose y chillando.

Todos contestaron, que esto era culpa del paquete, que el hombre, llevaba en sus manos. Al mirar su brazo derecho, le encontraron la Marca Tenebrosa. Quienes lo habían visto, señalaron el empapado envoltorio de papel marrón que había en el suelo; se había abierto un poco y dejaba entrever un destello verdoso.

—Me entraron ganas de ir al baño, por delante de mí, entró Katie Bell. Escuché una respiración extraña, dentro del baño—dijo Clarisse. —Usé mi visión de Rayos X, encontrándome con que había un encapuchado, dentro. Lo ataqué y él usó la Desaparición, para que no pudiera darle, el paquete se abrió y... —movió las manos. —Y.… pasó... esto.

—Señorita Kent, ¿le importaría darnos su recuerdo, del evento? —pidió uno de los Aurores. Ella se encogió de hombros, y aceptó eso. Tomaron su recuerdo, y se retiraron con el hombre, por medio de la Aparición.

La próxima vez, que Clarisse pudo hablar con Dumbledore, él no le enseñó su recuerdo, solo le contó, como actuó Tom Ryddle, en su primera reunión. Solo recalcando, que era un joven solitario, sin amor por su nombre Muggle, sino que quería ser llamado "Sorvolo", y habló, sobre los primeros Mortífagos.

Clarisse, le habló sobre lo ocurrido en Hogsmeade, ese fin de semana, y el hombre la despidió. Dumbledore suspiró, mientras pensaba seriamente, en la posible invasión a la Tierra, por parte de aquel ser desconocido, que vio en esa premonición de Clarisse.

Los Metahumanos, enfrentarían a alguien de un calibre inimaginable.

Dumbledore solo podía rezar, para que esa guerra, no golpeara a la puerta del Mundo Mágico, o quizás, sería el final de todo.

El Apocalipsis.