Paso a paso hacia la boda perfecta

No lo soportaba. Ya tuvo suficiente. Era lo mismo cada maldito día.

Salía del laboratorio y…

—¡Ahí está!

—¡SENKU-SAMAAAAAAA!

Un montón de chillidos femeninos lo aturdían tanto que le daban ganas de morirse, y eso ni siquiera era lo peor, porque esa multitud de mujeres y algunos hombres que lo seguían a todas partes siempre estaba arrojándole cosas. Papeles que tenían notas cursis o números de teléfono, peluches, flores, bragas, sujetadores y condones. Entre otras tonterías.

Si le hubieran dicho que salvar a la humanidad traería tanta atención indeseada hacia su persona, se lo habría pensado dos veces antes de ponerle su nombre y su cara a cada producto científico nuevo que lanzaban. Ahora se había convertido en una especie de religión para adolescentes el adorarlo y acosarlo.

Tuvo que instalarle un sistema de seguridad a su casa cuando alguien se metió a robar su ropa. También tuvo que amurallar y contratar guardias para su muralla porque todo el tiempo estaban pegando carteles, notitas, declaraciones de amor y dibujos raros en sus muros. Aunque no llegó al extremo de contratar guardias sino hasta que empezaron a pegar dibujos de él desnudo, teniendo relaciones sexuales con chicas que se veían de trece años o bien con un harem entero. También pegaron dibujos de esos en las paredes del laboratorio, por lo que también contrató guardias para su lugar de trabajo.

Ahora que las redes sociales estaban resurgiendo, él era uno de los temas favoritos del internet, tenía un grupo de fans obsesionados alarmantemente grande que le daban más repudio que su grupo de haters. Los haters al menos lo insultaban por envidia o con argumentos válidos de porqué él era secretamente un tirano, eso era más aceptable que las fantasías sexuales retorcidas que tuvo que ver porque literalmente estaban en todas partes.

Sus amigos solían burlarse de él por toda la atención indeseada que recibía, hasta que comenzaron a ver lo mucho que lo acosaban, tanto que un día una mujer se le tiro desnuda encima y trató de besarlo. Un guardia la apartó y ahí quedó el asunto, pero al día siguiente todo un grupo de personas desnudas lo emboscaron a la salida del laboratorio y lo abrazaron tanto que de verdad le hicieron daño, le rasgaron la ropa, lo rasguñaron, alguien hasta lo mordió e hicieron amago de querer tocarle los genitales. Tuvo mucha suerte de que Tsukasa y otros guardias estuvieran allí.

Esto era el colmo. ¡Quisieron violarlo! ¡No podía hacer como si nada ante algo así!

—Honestamente, ni siquiera puedo decir que te envidió. —Gen, que era el que más solía reírse de su situación, reconoció que esto ya se convirtió en algo muy serio—. Eres demasiado adorado, Senku-chan, la gente ya te considera un segundo Jesucristo a este punto. Y ya sabemos lo que le hicieron al primero…

—Necesitamos aumentar la seguridad a tu alrededor —dijo Tsukasa—. Al menos dos guardias deben acompañarte en todo momento.

—Genial, ahora necesito niñeras. —Rascó su oído con el meñique, fastidiado.

—Podría jugarnos en contra, teniendo en cuenta el nivel de fanatismo obsesivo de estas personas —murmuró Gen, ojeando algo en su celular.

—¿Cómo podría jugarle en contra tener guardias? —preguntó Chrome, incrédulo—. Le jugará más en contra no tenerlos, si hoy casi lo secuestran.

—Sí, definitivamente necesita protección, pero quizás con algo más de sutileza~. —Gen juntó las manos bajo la barbilla, dejando su celular en la mesa—. Ahora mismo la situación está en un estado muy delicado. Dependiendo de las acciones que tomen para lidiar con las circunstancias, estos religiosos del "Sen-kulto" podrían moderar su comportamiento o bien volverse mucho peores. Los he estado investigando y parecen divididos entre personas que simplemente te adoran a personas obsesionadas contigo y lo que representas, Senku-chan.

—Ve al grano mentalista, ¿qué averiguaste? —Lo miró con interés.

—Te ven como una especie de "fruto prohibido" inalcanzable y todo eso. Como tienes fama de no interesarte en las relaciones amorosas, te tienen como una "Virgen María" o algo así. —Senku hizo una mueca de asco—. Ok, mal ejemplo. —Rio—. Eres como un templo sagrado que quieren corromper, ¿me doy a entender? No te ven como humano, eres un ser superior, algo que no pueden tocar, alguien etéreo. Y si reforzamos esa idea de que eres intocable, quizás solo logremos que te deseen más.

—¡JA, JA! ¡Entiendo el sentimiento! —Ryusui chasqueó los dedos—. ¡Cuánto más me dicen que no puedo obtener mi deseo, más lo quiero!

—Eso puede ser peligroso. —Ukyo se preocupó—. ¿Pero dices que aún estamos a tiempo de frenar esas ideas en la gente?

—Siempre habrá unos cuantos que se obcecaran con su propia versión de la realidad, pero en las redes sociales de la gente que se organiza para acosar a Senku-chan hay mucho debate y pelea entre los grupos que lo enaltecen. Si logramos demostrar que Senku-chan no es "el Jesucristo científico", esa gente comenzará a censurarse a sí misma, el grupo que defiende que él no es un dios perfecto ganará los debates, los más extremistas ya no compartirán sus ideas tan libremente, perderán el interés o se organizarán en secreto, pero ya no serán tantos. ¿Me explicó?

—Tiene sentido. —Sai, que también estaba allí, asintió.

—Entonces debemos hacer que Senku… ¿demuestre que es una persona normal? —preguntó Kaseki, que estaba tomando su descanso en ese momento.

—Exacto~.

—¿Y cómo se supone qué haré eso? —preguntó Senku.

¿Por qué tenía el presentimiento de que Gen iba a decirle algo que no le gustaría en absoluto?

—Tienes que demostrar que no eres la imagen de la "pureza científica" que ellos esperan de ti. Te enaltecen bajo cuatro conceptos: 1) Solo amas a la ciencia; 2) Solo te importa el progreso de la humanidad; 3) Nunca te distraes de tus objetivos; 4) La eficiencia y lógica son todo lo que te mueve. —Alzó un dedo por cada concepto.

—Pero todo eso es cierto —señaló Chrome, con el rostro en blanco.

—Sí, en parte. —Gen rio por lo bajo—. De todos modos, no necesitamos mostrarles la completa verdad, solo desencantarlos, así sea con una mentira.

—¿Y qué mentira sería esa? —indagó Senku, ya comenzando a entender bien por dónde iba la cosa.

—Cualquiera, puede ser un conjunto de pequeñas mentiras o una gran mentira que cause mucho impacto. Podrías empezar a holgazanear en un bar donde todos te vean, hacer cosas ridículas sin lógica como llevar un sombrero horrible o zapatos de payaso, empezar a salir con chicas, etc. Creo que lo de empezar a salir con chicas podría ser más efectivo, ya que de paso te quitaría a varias fangirls de encima.

—¿Qué son fangirls? —preguntó Chrome, rascándose la cabeza.

—Son las chicas que les tiran sus bragas a Senku —contestó Ryusui, carcajeándose.

—Ah.

Senku se quedó en silencio un momento, pensativo, mientras todos lo miraban con curiosidad.

—No tiene caso perder el tiempo en pequeñas mentiras —dijo finalmente, poniéndose de pie y yendo a buscar un plano vacío y un bolígrafo—. Iré por la gran mentira y me quitaré este problema de en medio de la forma más rápida y eficiente. —Empezó a garabatear en su plano.

—Ah, típico. —Gen sonrió resignado, guardando sus manos en sus mangas.

—¿Y cuál será la gran mentira? —preguntó Ukyo, un poco preocupado por lo que estaba planeando ahora.

—Esto no te quitará tiempo del trabajo, ¿verdad? —Chrome lo miró con los brazos cruzados y ojos entrecerrados con reproche—. Tenemos mucho trabajo con el proyecto de terraformar y la máquina del tiempo.

Senku rio entre dientes, con ojos emocionados mientras escribía en el plano.

—Todo proyecto necesita su tiempo, Chrome, esto será solo otro proyecto más con un objetivo lógico y necesario para el bienestar de la ciencia. ¡Contemplen! ¡El nuevo mapa de pasos para la gran mentira! —Extendió el plano que había transformado en un nuevo mapa de pasos.

Ante esas palabras, Chrome no pudo evitar sentir la emoción recorrerlo, como siempre que veía un mapa de pasos tales como el de la medicina de Ruri, el teléfono o el barco. ¡Esto seguro sería emocionante!

Kaseki también se inclinó con emoción, y el resto observó todo con curiosidad.

El mapa tenía varios paneles conectados por flechas, estaba dividido en secciones y decía lo siguiente:

Start!

¡Novia! (flechita) ¡Citas! (flechita) Muestras de afecto en público (las flechas se dividieron de ese panel grande a tres paneles más pequeños): Entrelazar manos. Abrazos. Besos.

¡Propuesta! (flechita) ¡Anillo! (flechita) ¡Ensayos de actuación! (flechita) ¡Multitud! (flechita) ¡Reporteros! (flechita) ¡Beso y aceptación!

Preparativos (las flechas se dividieron en seis): Ropa. Decoración. Invitados. Alimentos y bebidas. Entretenimiento. Ceremonia.

GOAL: ¡Boda!

—¡¿VAS A CASARTE?! —Absolutamente todos se fueron de espaldas al piso, incluso Tsukasa.

—¡Y yo que creí que después de la máquina del tiempo y la terraformación ya no ibas a sorprenderme! —Gen no sabía qué sería lo siguiente. ¿Clones? ¿Una estrella de la muerte? ¿Se pondría a cantar un tango?

—Con esta gran mentira las probabilidades de que cause el impacto deseado son de diez billones. —Rio maliciosamente—. Será una molestia, pero sí tu teoría es cierta, mentalista, entonces este es el curso de acción más lógico y eficiente para deshacerme del problema.

—¿Cómo pasamos de eso a un matrimonio? —Por millonésima vez, Gen le había perdido el hilo a Senku. Parece que nunca podría entender del todo cómo funcionaba su mente de genio.

—¡JA, JA! ¡Pues a mí me gusta la idea! —Ryusui chasqueó los dedos con una sonrisa interesada—. ¡Una boda siempre viene bien para celebrar!

—¿Pero qué mujer aceptaría esto solo para quitarte a tus fanáticos de encima? —Ukyo no pudo hacer más que observar al mapa y a Senku con incredulidad.

—Sea quien sea, ese matrimonio no va a durar —opinó Chrome, escéptico.

—Debe ser alguien que pueda soportar las excentricidades de Senku-chan —meditó Gen—. Alguien que pueda seguirle el ritmo a su estilo de vida… y alguien que no vaya a atosigarlo con exactamente los mismos problemas de los que intenta librarse.

—Necesita a una chica que no se enamore de él, para que no vaya a lastimarla —agregó Sai, que no estaba nada contento con este tipo de planes que rayaba en lo patán que podía ser Senku.

—Eso descarta a Luna, que hubiera aceptado gustosa. —Ryusui rio por lo bajo.

—Sea quien sea, involucrarse contigo a estas alturas también la expondría al peligro —señaló Tsukasa, prefiriendo guardarse su opinión personal respecto al plan rastrero y advertir algo muy serio en la cuestión—. No sabemos cómo reaccionarán, no con certeza. En vez de desencantarse, podrían querer atacar a la mujer con la que te involucres.

—No gasten saliva, ya pensé exactamente en la persona indicada para el trabajo, alguien que cumple con todos los requisitos. —Senku sonrió ladinamente—. E incluso si la teoría del mentalista no funciona del todo, ella podrá servirme de guardaespaldas con la excusa de estar a mi lado como mi esposa.

Cuando dijo eso, todos entendieron inmediatamente de quién estaba hablando.

—¡¿LA GORILA?! —La mandíbula de Chrome se fue de viaje al centro de la Tierra.

—¡JA, JA! ¡No es mala idea! ¡Ya muchos creen que hay algo entre ustedes! —clamó Ryusui con otro de sus chasquidos.

—Oh-jo, a Kokuyo probablemente le gustará la idea. Ya se estaba preocupando de que Kohaku-chan se quedaría soltera. —Kaseki asintió complacido.

Gen se quedó en silencio, llevando dos dedos a su barbilla y mirando a Senku con ojos entrecerrados.

—Bueno, Kohaku en verdad es perfecta para este trabajo. —Hasta Ukyo pareció convencerse—. Son buenos amigos y ella puede protegerte.

—Tienen razón en que es perfecta —meditó Gen—. En redes sociales también tienen un grupo de gente muy grande que cree que hay algo entre ustedes, podrían servirnos para inclinar la balanza y silenciar a los fanáticos del Senku-chan idealizado y por encima de los sentimientos humanos.

—Eso aumentaría las probabilidades de que funcioné. —Sai asintió, de acuerdo con la idea.

—Solo hay un problema —dijo Gen finalmente—. Tanto ella como tú son pésimos actores, Senku-chan~.

—Por eso incluí ensayos de actuación en el mapa de pasos. —Señaló un panel—. Es solo un proyecto como cualquier otro, siguiendo todos los pasos, llegaremos a la meta diez billones por ciento seguro.

Gen sonrió y no dijo nada más.

Prefería callarse su opinión de porqué Kohaku no era adecuada para lo que Senku proponía.

Sí, era mejor callarse… porque ese pequeño defecto de Kohaku quizás fuera lo que haría que el plan de Senku terminara resultando mejor de lo que él esperaba.

Eso o lo arruinaría todo, pero Gen decidió tomar el riesgo.

Estaba seguro de que valdría la pena.

.

Senku llamó a Kohaku al laboratorio al día siguiente.

—Senku, justo quería hablar contigo —dijo ella de inmediato apenas entrar—. No pudimos mantener en prisión a las personas que te atacaron, solo pagaron fianza y salieron, pero te aseguró que ya los tengo identificados a todos y mis compañeros en la policía están preparando perfiles para que los guardias del laboratorio y tu casa estén preparados. Lo que sí, creo que deberías conseguir guardaespaldas personales para cuando te movilices. Mis superiores en la jefatura dicen que están dispuestos a asignarte a alguien si quieres —informó todo con seriedad y un porte muy profesional, ya muy metida en su puesto de policía del nuevo mundo.

—No te molestes, ya tengo la solución para este problema. —Sonrió confianzudamente—. Para eso necesitaré tu ayuda, sin embargo.

—Ja, ¿quieres que yo sea tu guardia? Bien, supongo que Homura podrá arreglárselas sola entrenando a los reclutas. ¡Aceptó! —exclamó sin dudarlo, provocando que los chicos que estaban escuchando la conversación se fueran de espaldas porque ni escuchó él plan y ya había accedido.

—Este no es un trabajo cualquiera, leona. Necesitamos seguir los pasos cuidadosamente para cumplir con el objetivo. —Le enseñó su mapa de pasos—. ¿Podrás conseguir todo lo que necesitamos?

Ella ojeó el mapa con una ceja en alto, antes de palidecer.

—E-espera… ¿El plan es actuar como tu esposa? —Lo miró sorprendida.

—¡Permíteme explicarte! —Gen saltó a ponerse en medio de ellos de inmediato—. Los fanáticos religiosos del Sen-kulto lo ven como un ser superior incapaz de caer en las debilidades de un simple mortal. Lo que queremos es desencantar a esa gente y demostrar que Senku-chan es una persona normal que no se la pasa pensando solo en ciencia, lógica y eficiencia.

—Pero sí es cierto. —La chica los observó con sequedad.

—¡Aunque sea una mentira!~ Lo importante es bajarlo del pedestal de sus fanáticos obsesivos para que no se sigan multiplicando. Contigo como esposa, Senku-chan mostrará la faceta de "hombre enamorado" y esa gente obsesiva verá que su ídolo no es tan etéreo como creían. Aunque es posible que te odien, pero como tú también tienes un gran grupo de fans y muchos apoyan la idea de ustedes siendo pareja, el plan tiene grandes posibilidades de funcionar~.

—Ja, entiendo. —Cruzó los brazos, con una mirada pensativa—. Entonces, ¿cuándo empezamos?

—Tan eficiente como siempre, leona. —Senku sonrió complacido—. El primer paso era conseguir a la novia. —Señaló al mapa—. El segundo paso son las citas. Debemos empezar a salir en público, en sitios románticos donde puedan vernos. La gente empezará a teorizar que somos pareja sin que tengamos que anunciarlo.

—Lo que es mejor, ya que sí lo anuncian tan de la nada podrían sospechar que es falso. —Gen asintió con aprobación.

—Harán todo el trabajo por ustedes y luego solo tendrán que pasar a la propuesta de matrimonio —dedujo Sai, observando el mapa.

—Un paso a la vez. Primero iremos con las muestras de afecto en público, luego la propuesta.

—¿Y cómo van a hacer con eso de los besos? —Chrome se estremeció con disgusto al ver ese panel en el mapa—. ¿O es que en serio vas a besar a la gorila?

Después de tres fuertes coscorrones en la cabeza, Chrome decidió irse a un rincón con su cabeza humeante, mientras que Kohaku luchaba por calmar su ira.

—Los actores se besan todo el tiempo, ni que fuera la gran cosa —contestó Senku, rascando su oído con indiferencia.

—Pero… ¿tú estás de acuerdo con eso? —le preguntó Ukyo a Kohaku, que encogió los hombros.

—¡Ja! Es solo un contacto de labios, ¿qué tiene de importante?

—Kohaku-chan… ¿Alguna vez has besado a alguien? —inquirió Ryusui, interesado.

—Solo a Senku cuando necesitamos engañar a Kirisame hace años.

—Eso no fue un beso de verdad —mencionó Gen, lloriqueando un poco porque el plan ni había empezado y ya se estaba desmoronando.

—Bueno, si lo necesitas, yo puedo ayudarte a practicar —ofreció Ryusui con una sonrisa galante.

—Preferiría besar a un cerdo. —Lo miró con cansancio.

—¡JA, JA! ¡Tranquila, solo era una idea! —Le guiñó un ojo.

—Arreglaremos eso después, primero debemos planear las primeras citas. —Senku volvió al tema principal—. No debe ser algo tan obvio, pero si un lugar donde puedan vernos.

—¿Quieres dar la ilusión de que tratan de esconder la relación? —preguntó Gen—. Sería una buena estrategia, lo haría más creíble.

—¡En ese caso, vayan a la playa! —propuso Ryusui de inmediato—. Al noreste hay una playa a la que va muy poca gente. Hagan un picnic, pongan unas luces y probablemente alguien los verá.

—Pero deben asegurarse de que se note que están en una cita romántica —remarcó Gen—. Sin exagerar, pero deben dar una señal clara para que los fans interpreten lo que queremos y no lo descarten como una simple salida de amigos.

—Simplemente vístanse de forma elegante —propuso Sai, viéndose muy poco interesado en el asunto—. La gente se da cuenta de cuando llevan ropas para citas, ¿no?

—Es un buen toque, sí. —Gen asintió—. Además, muestren mucha cercanía física todo el tiempo que puedan. Creo que eso estaría bien para empezar.

Y fue así como al día siguiente Senku y Kohaku se reunieron frente a la playa con lámparas de lava, una manta y una canasta con comida para tener su primera cita falsa.

Él estaba vestido con traje, pero sin la corbata y con la camisa semi desabrochada por recomendación de Yuzuriha. Ella vestía un vestido rosa corto con un profundo escote en V y aberturas en la falda.

—¿Y qué debemos hacer ahora? —preguntó Kohaku, sentándose en la manta con las piernas cruzadas.

—Solo comeremos y hablaremos de algo. —Bostezó, antes de rascar su oído con desinterés.

—¿Hablar sobre qué?

—No lo sé, ¿si has estado viendo el nuevo anime de Doraemon que están recreando?

—¡Oh, sí! ¡Es grandioso! ¡Ese gato puede crear cosas incluso más increíbles de las que hacías tú, Senku!

Él rio divertido y empezó a sacar la comida, y siguieron hablando de eso y otros temas mientras ella se devoraba la mayor parte de lo que trajeron y él comía tranquilamente ramen instantáneo y algo de carne.

Poco después de terminar con la comida, Kohaku notó que había gente cerca de ellos y se lo dijo a Senku de inmediato.

—¿Qué hacemos? ¿Tomarnos de las manos o algo?

—En esta situación, eso no se vería muy creíble. —Se llevó un dedo a la barbilla, pensativo, antes de que su mirada se iluminara—. ¡Lo tengo! Quédate quieta. —Ella observó con curiosidad como se le acercaba tanto que por un momento pensó que iba a besarla, hasta que empezó a bajar la cabeza y entonces se dio la vuelta, quedando recostado con la cabeza sobre su regazo—. Esto tendría que ser suficiente. Y es cómodo.

Por alguna razón, Kohaku sintió su rostro comenzar a arder levemente.

—¿Y… cuánto debemos quedarnos así?

—Una media hora, supongo.

—Ok.

Se quedaron en silencio un momento, antes de que Senku repentinamente alzara un brazo hacia el cielo.

—Mira. Esa es la constelación de leo.

—¿Constelación de leo?...

—Exacto, ¿ves ese conjunto de estrellas? —Le señaló varios puntitos brillantes que para ella no tenían ninguna forma—. Los griegos le vieron forma de león. Se dice que es la constelación de aquellos que nacieron en cierto periodo de tiempo. Curiosamente, tú cumpleaños entra en ese periodo. Algo muy adecuado, ya que eres una leona.

—Que no lo soy. —Una venita se hinchó en su sien—. Y eso no tiene sentido, ¿qué tiene que ver una constelación con los cumpleaños?

—Definitivamente no tiene ni un milímetro de sentido, pero te lo explicaré. Existe algo llamado zodiaco que… —Él siguió hablando y allí se quedaron como por casi dos horas hasta que a Kohaku le dio sueño y finalmente decidieron marcharse, esperando que su esfuerzo haya rendido frutos.

Y vaya que los rindió.

Al día siguiente, las redes sociales estaban colapsando sobre sí mismas con varias fotos de Senku sobre el regazo de Kohaku o ellos en su picnic riendo y conversando. Todos se estaban volviendo locos, y era exactamente lo que debían seguir alimentando.

—No puede ser, ¡se lo están tragando por completo! —exclamó Chrome, sorprendido, mientras Sai les mostraba los datos que había conseguido al investigar en las redes.

—Mucha gente que ya consideraba que había algo entre Senku-chan y Kohaku-chan está saliendo a la luz —comentó Gen, sonriente—. Que mencionen su trabajo como astronautas y los años que llevan de conocerse, aparte de que fue Kohaku-chan quien lo llevo a la aldea, contribuye mucho.

—Quizás no tengamos que perder tanto el tiempo con este de las citas —murmuró Senku, pensativo—. Solo un par más y le pediré matrimonio directamente, mejor ir al grano y acabar con esto de una vez.

—Debes jugar tus cartas con cuidado —advirtió Gen—. Ahora todo el mundo estará pendiente de ustedes dos. Sigan jugando a lo seguro. En un mes será el cumpleaños de Ryusui-chan y dará una gran fiesta donde por supuesto que habrá reporteros. Es el momento perfecto para la propuesta.

—Muy bien, entonces seguiremos con esta farsa un mes más. Ahora comenzaremos con las muestras de afecto público más directas. ¿Cuál será el siguiente lugar para una cita?

—Acaban de ver que todo el mundo está sospechando de su "relación secreta", así que deciden que ya dejarán de ser tan discretos porque no tiene caso. Por lo tanto, comiencen a pasar la noche en la casa del otro, y vayan juntos al centro comercial a comprar algo. Discretos, pero ya sin ocultarse.

Dicho y hecho, Senku y Kohaku siguieron las indicaciones de Gen al pie de la letra. A ninguno de los dos les molestaba dormir en la casa del otro o cenar juntos, ya que de todos modos se quedaban hasta tarde trabajando y solo iban a sus casas precisamente a eso, cenar y dormir.

Las fotos de ellos entrando juntos a sus casas en la noche y saliendo a la mañana siguiente volvieron completamente locas a las personas, que no podían creer las implicaciones de lo que estaban viendo. Había muchos que iban a espiar sus casas para comprobar que las fotos no eran trucadas.

Por supuesto, el odio hacia Kohaku tampoco se hizo de esperar. Empezaron a tapizar las paredes de su casa con dibujos y grafitis llamándola zorra o dibujándola muerta, lastimada y otras cosas peores que honestamente Senku no quería ni nombrar. Contrató seguridad para su casa y Gen les recomendó entonces ser todavía más obvios para demostrar que no los estaban amedrantando, sino que sus amenazas fortalecían la supuesta relación.

—¿Entonces mañana ya empezaremos a besarnos? —preguntó Kohaku con la boca llena de ramen, sentada en el comedor de la casa de Senku.

—Sí, sí, ya fue suficiente de solo tomarnos las manos y abrazos. Mañana desayunaremos en la nueva cafetería de Francois y nos besaremos en el balcón del lugar, seguro que alguien tomará una foto.

—Ya veo.

Se quedaron en silencio un buen rato, antes de que Kohaku sonriera nerviosamente.

—Y… ¿tú sabes besar?

—No creo que sea muy difícil. —Bostezó, aburrido de la vida—. Vamos a practicar un poco hoy y mañana no debería haber problema.

—¡Ja, muy bien! Haré lo que sea necesario. —Apretó los puños, con una mirada determinada.

Luego de comer, a los dos se les olvidó totalmente el asunto de los besos, y fue ya cuando Kohaku se disponía a dormir en el futon que Senku le prestó que recordó que debían practicar.

—Eh, ¿no íbamos a practicar eso de los besos?

—Ah, sí, mierda. Bueno, ven aquí. —Le hizo una seña para que se sentara en la cama junto a él.

Kohaku agradeció que ambos ya se hubieran lavado los dientes cuando Senku puso su rostro muy cerca del suyo, con sus alientos ya mezclándose.

Decidida a ir directo al grano, Kohaku tomó su nuca y posó sus labios contra los suyos, cerrando los ojos fuertemente.

Mmm… Los labios de Senku estaban muy resecos, pero eran suaves y cálidos. Era… agradable.

Fue por puro instinto que comenzó a mover sus labios sobre los suyos, queriendo maximizar esa sensación burbujeante de alegría en su pecho.

Él le correspondió lentamente, con torpeza, y ella abrió los ojos, notando que Senku tenía sus ojos entrecerrados, luciendo muy concentrado en su tarea falsa que hacía solo por conveniencia.

Volvió a cerrar sus ojos, con más fuerza que antes, intentando no pensar en eso.

Se apartaron luego de unos minutos y se miraron por un momento, antes de volver a besarse sin decir nada. Y luego otra vez, y otra, y otra, y otra, hasta que de alguna forma Kohaku acabó sentada sobre él con sus brazos envueltos alrededor de su nuca, totalmente perdida en las sensaciones.

Fue Senku el primero en romper el beso, alejándola y rompiendo la especie de ensoñación en la que había caído presa.

—Bien, suficiente. ¿Qué te dije? No es nada difícil.

—Sí, tenías razón. —Él siempre tenía razón.

Al día siguiente en la cafetería, las cosas volvieron a escalar rápido una vez comenzaron a besarse, Kohaku sentía una sensación de cosquilleo en su vientre que la cegaba y la obligaba a intensificar todo, y Senku esta vez no la apartó sino hasta que una mesera entró al balcón y chilló espantada al verlos con la lengua prácticamente en la garganta del otro.

Por supuesto que les sacaron fotografías, y el internet se volvió loco una vez más.

Según Gen, los debates entre los fanáticos extremistas de Senku estaban comenzando a terminar en favor de que él no era tan perfecto como habían creído antes, y mucha gente se estaba desencantando de esa idea de corromper y poseer al inalcanzable dios de la ciencia. Su número de haters estaba aumentando, pero eso no podría darle más igual.

Los besos se volvieron algo común de ver cada vez que salían de dormir en la casa del otro o que ella llegaba a recogerlo del laboratorio, o hasta en un restaurante de ramen que empezaron a frecuentar.

La misión estaba saliendo tal como querían, y Senku decidió pasar al siguiente paso en el plan.

—¡Ahora iremos por la propuesta! Para esto necesitaré de tu ayuda, Kaseki. Crea algún anillo llamativo. No demasiado, pero que sea obvio que es de compromiso.

—En la aldea no estamos muy acostumbrados a los anillos —murmuró el anciano, observando varias imágenes de anillos que Senku le había puesto delante.

—No te preocupes~, te ayudaré a elegir uno perfecto~. —Gen, que solía pasar mucho tiempo con Kaseki (aunque a veces en contra de su voluntad), le ofreció su ayuda de inmediato.

Mientras ellos trabajaban en el anillo, Senku y Kohaku trabajaban constantemente en sus ensayos de actuación para cuando llegara el momento de hacer la propuesta.

—Leona… ¿Cómo pretendes que ensayemos si no te me quitas de encima? —preguntó Senku, apenas y si pudiendo hablar de lo ocupada que tenía su boca presionada contra la de Kohaku.

—¡Ja! ¿Y tú cómo pretendes que me aleje si no sueltas mi trasero? —Rompió el beso y lo miró con reproche y una pizca de diversión.

—Ese es… un muy buen punto —concedió, para luego quitar las manos de debajo de su vestido. Ambos se enderezaron y empezaron a repasar la escena que Gen escribió para que actuaran en la fiesta de cumpleaños de Ryusui delante de las cámaras.

—Ok, luego de que corten el pastel te llevaré a un balcón y me pondré de rodillas ante ti —dijo Senku, leyendo el libreto—. No, sobre una rodilla. Muy bien, luego diré algo como "llevamos mucho tiempo conociéndonos y bla, bla, bla". Muy bien, practiquemos.

Por suerte para Kohaku, ya que Gen sabía lo mala actriz que era, ella solo tenía que fingir estar a punto de llorar y decir "sí, acepto". Muy fácil.

De hecho, a ambos les pareció tan fácil que apenas y sí ensayaron, y para cuando llegó el cumpleaños de Ryusui, Kohaku ya había olvidado por completo lo que debía hacer y Senku seguía sin parecer genuino al decir sus líneas.

La mañana antes de la fiesta, Gen los vio actuar y les dijo su sincera opinión.

—Esa actuación barata no convencerá a nadie. —Lloriqueó.

—¿Y qué haremos? —Kohaku se abrazó con nerviosismo—. ¡La fiesta es hoy! ¿Tendremos que retrasar la propuesta?

—De eso nada, no quiero seguir perdiendo el tiempo en esta tontería. —Senku rascó su oído con fastidio—. Piensa en otra cosa, mentalista.

—¿Por qué todo yo? —Gen siguió lloriqueando, pero pronto se le ocurrió algo—. ¡Bien, lo tengo!

Esa noche, a pesar de que la fiesta era de Ryusui y él hacía un muy buen trabajo en ser el centro de atención, la mayoría de los invitados tenían su atención centrada en Senku y Kohaku, que se aseguraron de estar muy pegados durante toda la fiesta, y él tampoco dudó en mantener su brazo envuelto alrededor de la cintura de Kohaku la mayor parte de la noche.

Luego de cortar el pastel, Senku comió una rebanada y Kohaku como tres, y después Senku finalmente tomó su mano, fingió susurrar algo en su oído y la llevó al balcón del salón de fiestas, conteniendo su sonrisa satisfecha al sentir que todo el mundo estaba mirándolos.

Ambos miraron al cielo, esperando a que se acercaran a espiarlos. No fueron nada discretos al hacerlo, así que pronto intercambiaron sonrisas y Senku de pronto tomó la mano de Kohaku, mirándola en señal de que ya era hora.

—Tengo algo que decirte —exclamó con normalidad, recordando los consejos de Gen de no hablar muy alto para no levantar sospechas—. Iré directo al grano, leona, no soy de andar con rodeos y lo sabes. Quiero casarme contigo y quiero que sea pronto. ¿Aceptas?

"Es directo, sencillo y eficiente" dijo Gen esa mañana al proponerles ese discurso. "Te criticaran por ser poco romántico, pero nadie podrá adivinar que es falso".

—¡C-claro que sí! —Kohaku sí habló un poco más fuerte de lo que debería—. Aceptó, yo… —Como evidentemente se había puesto nerviosa de pronto, Senku decidió cortar su mala actuación besándola.

Le colocó el anillo en medio del beso, y pudo escuchar los jadeos y murmullos de gente alejándose del balcón, probablemente para ir a esparcir el chisme.

Perfecto. Ahora solo faltaba la última etapa del mapa de pasos a completar: los preparativos para la boda falsa perfecta.

Luego de la confirmación de que el héroe del mundo se casaría, la caída en su número de fans fue sorprendente. Había cientos de adolescentes devastadas y hasta furiosas de que su ídolo se casaría, y el número de fans que seguía yendo cada día a acosarlo gritando su nombre y arrojándole cosas se redujo a unas pocas decenas, en vez de los cientos de personas que solían ser antes. ¡Todo de acuerdo al plan!

Sabía que las cosas no estaban marchando muy bien para Kohaku en las redes sociales, la estaban tildando de caza fortunas, busca fama, zorra, trepadora, y muchas otras cosas desagradables, buscando la más mínima excusa para degradarla o insultarla. Por suerte, a Kohaku esas cosas no le interesaban en lo más mínimo.

Dejaron los preparativos de la boda en manos de Ruri, Yuzuriha y Francois, mientras que ellos se concentraron en sus respectivos trabajos y solo se involucraron en los preparativos para fijar la fecha de la boda a principios de diciembre, aunque eso daba muy poco tiempo a prepararse, pero para ambos era mejor acabar con esto lo antes posible.

Se distanciaron un poco en esas semanas en las que se confiaron y se concentraron en sus trabajos mientras le dejaban lo demás a sus amigos, y en internet empezó el rumor de que todo era una tapadera porque él era gay o ella lesbiana o que eran asexuales o hasta que la dejó embarazada y realmente no se querían y muchas otras teorías raras.

Como estaban haciendo las cosas de forma tan apresurada y la boda sería en menos de un mes a la propuesta, la teoría de que Kohaku estaba embarazada cobró muchísima fuerza y muchos empezaron a darlo por hecho.

—¿Debería preocuparme? —le preguntó Senku a Gen, que estaba muy metido en monitorear a sus fanáticos religiosos del Sen-kulto.

—No lo creo, parecen muy entretenidos con sus teorías y ahora están más concentrados en rebajar a Kohaku-chan como persona que en organizarse para acosarte. Su teoría favorita esta semana es que el hijo ni siquiera es tuyo y tú solo accediste a hacerte cargo como el dios superior que eres. —Rio divertido mientras leía esas publicaciones sin sentido en su celular.

Senku encogió los hombros y siguió trabajando en el nuevo cohete con propósitos de iniciar con la minaría lunar. Estaba seguro de que su plan ya había triunfado y con la boda finalmente sepultaría las creencias estúpidas de esa gente sin nada que hacer.

Se aseguraría de darles un buen espectáculo en el altar, puesto que ya hasta le había agarrado el gusto a eso de besar a Kohaku… quizás un poco demasiado.

Hmm… ¿quizás debería preocuparse por eso de sus sentimientos hacia ella? Mmm… Nah.

Solo eran muy buenos amigos con algunas libertades placenteras. Nada del otro mundo.

Llegó el día de la boda a principios de diciembre y todos estaban muy atentos a la pareja de héroes, más porque la boda sería al aire libre y, aunque el número de invitados era reducido, se podía ver todo perfectamente a lo lejos.

Senku sentía un completo fastidio tener que usar un molesto traje y saber que luego de eso tendría que tomar unas vacaciones de una semana para una falsa luna de miel junto a Kohaku. Tiempo perdido, pero Gen le dijo que era muy necesario para terminar de engañar al público general.

Era el último paso en su plan maestro tan eficiente como todos los anteriores.

Ahora el problema era… que Kohaku no estaba llegando a la estúpida ceremonia, ni aunque su casa ni siquiera estaba tan lejos del claro de bosque donde se celebraba la boda.

Se supone que Ruri estaba con ella y ninguna contestaba a las llamadas, así que Kokuyo fue a buscarlas cuando se retrasaron más de veinte minutos.

Senku tamborileó sus dedos con impaciencia. ¿Acaso esa leona se había arrepentido de ayudarlo en esta farsa? ¿Después de que todo les saliera a la perfección?

Poco después de que Kokuyo se fuera, Senku vio con curiosidad que su futuro suegro falso (aunque él no sabía la parte de falso o lo mataría) estaba llamándolo.

—¡Senku, tienes que venir rápido! —gritó con pánico el hombre, miedo en su voz—. ¡El auto en el que iban chocó! ¡El chofer no está por ningún lado, Ruri está inconsciente y Kohaku está…! —Su voz se quebró—. Está sangrando, alguien la apuñaló en el estómago…

Senku se quedó sin aliento, antes de guardar el celular y gritar el nombre de Ryusui, pidiéndole a gritos que lo llevará en su auto hasta la casa de Kohaku, asumiendo que los encontraría a medio camino.

Por suerte Chrome tenía a Whyman ahora, así que se lo quitó de las manos y lo llevó hasta el auto. Ryusui no hizo preguntas, simplemente condujo a toda velocidad al destino señalado, deteniéndose a medio camino cuando encontraron el auto estampado contra un poste, a Ruri desmayada adentro y a Kohaku sentada contra el auto, sosteniendo su estómago mientras su padre la abrazaba con desesperación, ayudándola a hacer presión sobre la herida.

Kohaku estaba enfundada en un ostentoso vestido blanco hecho por Yuzuriha, acentuando su figura y dándole un aire casi angelical que no se perdía ni siquiera con la sangre empapándolo por completo.

Ella levantó la mirada para verlo con una expresión de frustración clara, y Senku no dijo nada, simplemente sacó a Whyman de su capsula de vacío, dio la orden y lo colocó sobre la falda de Kohaku. En un segundo, ella se convirtió en una estatua.

También petrificaron a Ruri al ver que tenía varios moretones y un corte en su brazo, y las llevaron a ambas a casa de Kohaku mientras hacían llamadas para avisar a todos sus amigos lo ocurrido.

Cuando despetrificaron a Kohaku, ella muy molesta les explicó que el chofer de pronto empezó a hablar sobre lo zorra que ella era por querer encargarle a Senku un hijo que ni siquiera era suyo, luego chocó el auto como para desorientarlas, desmayando a Ruri cuando se impactó contra la ventana, y aprovechó la distracción de Kohaku para apuñalar su vientre y escapar junto con un grupo de chicas que ya estaban esperándolos en el lugar.

—¡Ja, no puedo creer que bajé tanto la guardia! ¡Ese idiota ni siquiera me tomó por sorpresa, ya que empezó a delatar lo escoria que era desde antes! ¡Debí haberlo detenido desde el primer momento! —Kohaku se paseó por la sala de su casa en su vestido de novia ensangrentado con una mueca de rabia, pero hacia sí misma—. ¡Ahora entiendo porque los odias tanto, Senku! ¡Pero no debemos darles el gusto! Vamos a casarnos y acabemos con esta tontería de una vez. Eso acabará con todo, ¿verdad? —le preguntó con seriedad.

—No —habló él con voz baja, sorprendiendo a todos los presentes en la sala.

—¿No acabará? —Kohaku se preocupó.

—Este plan solo empeoró las cosas. No habían llegado a este extremo antes… Es mejor cancelar la boda ahora que podemos.

Kohaku se congeló, con su rostro visiblemente pálido.

—Eh… ¿Seguro que eso quieres? —preguntó Gen, sudando frío—. No creo que sea lo mejor, podrías hacerles pensar que pueden amedrentarte y eso…

—No me importa. Aumentaré la seguridad a mi alrededor y eso es todo. Será mejor que Kohaku también vaya con un par de guardias por unos meses, por lo menos. —Cerró los ojos solemnemente—. Voy a irme a Estados Unidos también, allá el fanatismo no es tan exagerado. Trabajaré allá el resto del año, de todos modos, eso me ayudará a acelerar la creación de los nuevos cohetes para la minería lunar.

Kohaku bajó la cabeza, con su flequillo y el velo cubriendo sus ojos llenos de decepción.

—Muy bien, si ese es tu plan… tienes mi apoyo. —Ella siempre lo apoyaba. Siempre.

Y eso fue todo. La boda se canceló y Senku se fue.

La gente en redes sociales estaba confundida. Se enteraron del ataque a Kohaku y la cancelación del matrimonio, aparte de la separación de la pareja por el viaje de Senku.

Gen creyó que las cosas se pondrían peores, pero… sorprendentemente, la gente empezó a sacar fotografías de los rostros apagados de Senku en Estados Unidos y Kohaku sola frecuentando los sitios a los que antes iba con él. Senku de repente aparecía con ojeras, ya era raro verlo sonreír, y parecía que ahora sí vivía para trabajar tanto que Xeno tenía que arrastrarlo fuera del laboratorio para comer algo. La tristeza en Kohaku era mucho más evidente, y el desprecio que muchos solían tenerle se vio opacado por la empatía hacía la situación que estaba atravesando.

—Entonces… ¿La gente finalmente entendió que Senku es una persona normal con emociones como todos nosotros? —preguntó Sai, incrédulo.

—¿Después de que cancelaran la boda que iba a demostrar precisamente eso? —Chrome no podía creerlo.

—No es tan raro. —Ukyo rio por lo bajo—. Ver felices a los demás genera envidia, buscar un giro para intentar creer que se sienten mal como muchas de esas personas que dañan a otros. Verlos sufrir… supongo que genera más empatía, y la gente puede entender que lo que tuvieron fue genuino.

—Lo cual es muy irónico —Ryusui chasqueó los dedos sin los mismos ánimos de siempre—, porque ni Senku ni Kohaku quieren admitir que lo que tuvieron fue genuino.

—¿Cómo que fue genuino? —Chrome, como de costumbre, no se había enterado de nada—. Si siempre estuvieron fingiendo… ¿no?

—Ahí te equivocas. —Gen rio misteriosamente—. Nunca fingieron, de hecho.

—¡¿EEEH?! ¡Espera, espera, espera! ¡¿O sea que sí se querían casar?!

—Hasta yo me di cuenta —murmuró Sai, riendo.

—Pero entonces ¿por qué demonios cancelaron la boda? ¡No tiene sentido!

—Se llama "huir de sus propios sentimientos" —explicó Gen, divertido—, pero no te preocupes… No pueden huir para siempre.

De eso estaba muy seguro.

Tarde o temprano, paso a paso… algún día tendrían esa boda perfecta.

Fin.

Holaaaaaa :D

No me pregunten qué es este fic, ni yo misma lo sé XD

Aunq si sé que es en honor al segundo día de la Semana SenHaku!

Tema: boda!

Espero q no sea muy raro y les haya gustado :'D

Me despido!

CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!