Regalo especial
—Ya tenemos el pastel, el bufet, la música, los globos… —Suika repasó la lista en sus manos de arriba abajo, levantando sus lentes para asegurarse de que estaba leyendo todo correctamente—. Tenemos todas las decoraciones listas y no tomará mucho tiempo prepararlo… pero siento que falta algo.
Todos los presentes en la habitación se quedaron pensando por un momento.
Ese día era el cumpleaños de Kohaku, lo habían estado planeando durante una semana y estaban a punto de empezar a preparar todo, pero faltaba…
—¡Un regalo! —Gen aplaudió con entusiasmo—. Eso es~. Aparte de los regalos individuales, necesitamos honrar a Kohaku-chan con un gran regalo para agradecerle todo lo que ha hecho por todos nosotros en este año tan ocupado~.
—¡JA, JA! ¡Gran idea! —Ryusui chasqueó los dedos—. ¡En ese caso, propongo darle una gran suma de dinero en conmemoración a sus servicios para crear la base lunar y proteger a la ciudad como oficial también!
—Pero a Kohaku-chan no le importa mucho el dinero —argumentó Ukyo, con varias gotitas bajando por su sien—. Debería ser algo que le guste.
—Es cierto, y algo muy bueno. —Minami asintió—. Ya cumplió veintiocho, debe disfrutar de su juventud mientras pueda, cuando llegue a los treinta los mocosos ya empezaran a llamarla señora. —Lloriqueó, yendo a deprimirse a un rincón.
—Pero eres una señora, te casaste con mi hermano —señaló Mirai, con una sonrisa nerviosa.
—¡Pero sigo siendo una señorita en apariencia!
Mientras todos miraban con cansancio a Mirai intentando consolar a su cuñada, Ruri se llevó una mano a la barbilla. Cuando Minami mencionó que Kohaku cumplía veintiocho, algo se le vino a la mente.
—Creo… —habló, llamando la atención de sus amigos—. Creo que cuando éramos niñas Kohaku pidió un regalo especial para cuando cumpliera veintiocho…
—Hmm, creo que es cierto. —Kokuyo también se quedó pensativo, intentando recordar ese lejano momento de la niñez de su hija menor.
—¿Un regalo especial? —Eso llamó la atención de Gen—. ¿Y de qué se trata?~
—Bueno…
Ruri, que siempre tuvo una memoria prodigiosa, empezó a rememorar esa época de su niñez, veinte años atrás, mucho antes de que el mundo se llenara de ciencia, y antes de que perdieran a su querida madre también.
Cuando Kohaku cumplió ocho añitos, su cumpleaños se vio opacado por la celebración de una boda entre dos jóvenes aldeanos, cosa que la aburrió terriblemente.
Normalmente usaba sus cumpleaños como pretexto para que su padre la entrenara o la llevara de cacería, así que se molestó al tener que desperdiciar el día en una tonta boda.
—Vamos, hija, tu padre podrá llevarte de cacería otro día —le dijo su madre con voz amorosa, mientras le servía pescado para la cena.
—Aunque ya es hora de que vayas dejando esas cosas —murmuró Kokuyo, con semblante solemne—. Ruri ya casi se está convirtiendo en una señorita, tú también debes seguir su ejemplo.
—¡Ja! Eso no me interesa. —Le sacó la lengua—. ¡Yo solo quiero entrenar y cazar el resto de mi vida!
—Pero alguna vez tienes que casarte —aseguró su madre, divertida.
—¡Nunca!
—No está a discusión, debes seguir con el legado familiar y la voluntad de los fundadores —clamó Kokuyo—. Así ha sido siempre en Ishigami.
—Pero los chicos son asquerosos. —Se estremeció con disgusto—. Ruri-nee tiene a Chrome, pero los demás son escoria.
—Ese Chrome no me agrada. —Kokuyo arrugó todo el rostro, más cuando su esposa se rio y Ruri se sonrojó—. Kohaku, tu hermana será la futura sacerdotisa, ella deberá casarse con el hombre más fuerte de la aldea, y tu deber es buscarte al segundo más fuerte, así aseguraras que tus hijos sobrevivan.
—¡Pero jamás me casaré!
—Seguro algún día te gustara un chico. —Su madre acarició su cabello amorosamente.
—¡Nunca!
—¿No te gustaría conocer a alguien especial con quien casarte y tener una familia? —le preguntó.
—¿Por qué querría eso? —Hizo una mueca de asco—. Los chicos son asquerosos.
—Sí, pero en diez años podrías encontrar uno que te guste.
—Y casarte —insistió su padre—. Ruri se casará a los dieciocho al ser la sacerdotisa, tú bien podrías casarte antes. Ya es mal visto que una mujer tenga más de dieciocho y siga sin marido. Tienes diez años para encontrar a alguien digno.
—Entonces está bien. —Kohaku asintió y su padre sonrió complacido—. Me casaré… ¡pero en veinte años!
—¡Kohaku! —su padre la regañó y ella se largó a reír a carcajadas.
—Déjala, al menos ya no dice que nunca lo hará. —La mujer de Kokuyo lo consoló.
—Pero me casaré solo con el chico más increíble de todos —dijo de pronto Kohaku, llamando la atención de su familia—. No debe ser el segundo mejor, ¡debe ser el hombre más fuerte de todo el mundo!
—Oh, entonces quieres a alguien como tu padre, ¿eh? —Kokuyo dejó de lado lo cascarrabias para hinchar el pecho con orgullo.
—Para casarme, él tiene que ser tan fuerte… ¡que pueda destruir un bosque con una sola mano en un solo segundo! —exclamó, haciendo que su padre se fuera de espaldas.
—¡Eso es imposible niñita!
—Y no es todo. —Sonrió maliciosamente—. Debe… debe… ¡Debe capturar un rayo en su mano!
—¡Eso es todavía más imposible!
—¡Y debe poder volar hasta las estrellas! —Rio a carcajadas mientras su padre volvía a gritarle que se dejara de sus bromas.
Su madre rio dulcemente y la abrazó, calmando así los gritos de su esposo al ver tan dulce escena.
—Sé exactamente a qué te refieres —aseguró su madre, con una sonrisa comprensiva—. Y no te preocupes, hija, porque ese hombre realmente existe.
—¿Eh? —Kohaku la miró boquiabierta—. Ja, claro que no, mamá.
—Claro que sí. —Asintió—. Un hombre así llegara para ti, porque tú mereces solo lo mejor. —Besó su frente—. Cuando lo conozcas, será capaz de todo por ti. Será… como un regalo especial.
—¿Será en mi cumpleaños? —Los ojos de la niña no pudieron evitar llenarse de ilusión, porque, aunque lo dijo como una broma, su madre parecía estar hablando muy en serio, y ella creía en su madre.
—Claro, cuando crezcas.
—¿Y podrá hacer todo eso? —preguntó Ruri, también sorprendida por lo que decía su madre, mientras que Kokuyo no podía dejar de rodar los ojos.
—Por Kohaku él será capaz de lo que sea, sí. —Su madre se veía tan segura que las niñas le creyeron por completo.
—¡Ja! Pues si un hombre capaz de destruir un bosque con una mano, capturar un rayo y volar a las estrellas aparece, yo mismo te lo envolveré en regalo para cuando cumplas dieciocho, Kohaku. —Kokuyo soltó una gran risotada, ignorando la mala mirada de su esposa.
—Dieciocho no, veintiocho. —Su hija menor le sacó la lengua—. ¡Y espero que no rompas tu promesa, papá!
Luego de que Ruri acabará de relatar ese viejo recuerdo, todos los presentes intercambiaron miradas.
—¿Destruir el bosque con una mano? —se preguntó Chrome—. Eso me recuerda a cuando Senku voló varios árboles con un avión de papel con dinamita en la batalla contra Tsukasa…
—¿Capturar un rayo? —secundó Suika—. Él tuvo al fuego de San Telmo en sus manos… sin mencionar la vez que hicimos imanes y cuando generamos electricidad con el molino…
—¿Volar hasta las estrellas? —Ryusui sonrió—. No solo encontró un hombre así, sino que él los llevó a volar por el firmamento juntos. —Chasqueó los dedos con una gran sonrisa traviesa.
Todos intercambiaron sonrisas juguetonas, e incluso Kokuyo sonrió resignado.
—Mi esposa nunca se equivocó, después de todo.
Más tarde esa noche, después de sorprender a Kohaku con la fiesta, tener un gran festín y cortar el enorme pastel de cumpleaños, Taiju y Kinro cargaron en una especie de camilla una enorme caja de regalo envuelto en papel magenta con un lazo verde.
—Ooh… —Kohaku se impresionó ante el tamaño del regalo.
Quitó el lazo y los lados de la caja se cayeron, revelando a Senku sentado allí, atado de pies y manos, con la boca amordazada, envuelto con más papel de regalo color magenta y con un gran moño en la cabeza.
Él se retorcía desesperadamente, tratando de escapar.
—¡SORPRESA! —gritaron todos sus amigos con alegría.
—Tal como te lo prometí cuando tenías ocho años. —Kokuyo palmeó el hombro de su muy sorprendida hija menor—. Cuando encontrarás a un hombre capaz de destruir un bosque con una mano, capturar un rayo y volar a las estrellas, yo mismo lo envolvería para ti. Y déjame decirte… que fue muy fácil. —Soltó una gran risotada.
Al ver el rostro muy ruborizado de Kohaku y a Senku todavía más confundido y molesto que antes, Gen y Ryusui intercambiaron sonrisas y empezaron a empujar a todos fuera de la fiesta.
—¡Bueno, bueno, la fiesta ya se terminó!~
—¡La cumpleañera debe disfrutar de su regalo!
—¡Vámonos, vámonos!~
—Más les vale casarse pronto —solo dijo Kokuyo, enviándole una mirada de advertencia a Senku, antes de marcharse también.
Una vez solos, Kohaku corrió a quitarle la mordaza a Senku, que empezó a maldecir de inmediato.
—¿Qué rayos pasa con tu padre, leona?
—No soy una leona. —Lo miró mal—. Y no tengo idea, creo que solo recordó una tontería que dije cuando era niña…
—Bueno, luego me cuentas, ahora desátame. —Kohaku no se movió—. Leona… No vas a desatarme, ¿verdad?
—No. —Sonrió con picardía—. Al menos no aún, nunca nos dejan a solas, debemos aprovechar. —Lo cargó en sus brazos como si no fuera nada, ignorando sus protestas—. Después de todo, eres mi regalo, ¿o no? Bueno, aparte de mi prometido.
—Después de estar dos horas metido en una caja, no tengo muchas ganas de… ¡oye!
Kohaku lo lanzó al sofá y se le subió encima, sonriendo traviesamente. Y Senku dejó de protestar y se dedicó a darle su propio regalo especial…
Aunque bueno, ese regalo tardaría nueve meses en desenvolverse.
Al menos la cara de Kokuyo cuando le dieron la noticia sin haberse casado aún fue la venganza perfecta por meterse a su laboratorio junto con Ryusui y Gen para secuestrarlo, envolverlo en papel de regalo y meterlo en una caja de colores.
Incluso con los disgustos que pasaron su prometido y su padre, Kohaku no pudo dejar de sonreír ante sus regalos, que para ella fueron en verdad lo mejor de lo mejor.
Consiguió el regalo más especial de todos.
¿Quién lo diría? Su madre siempre tuvo toda la razón.
Fin.
Holaaaaa :D
Arrancamos la Semana SenHaku 2022 oficial con este One-shot de celebración por el cumpleaños de Kohaku! *w*
Algo sencillito para empezar uwu
Ojala les haya gustado :'D
No sé porqué tenía esta idea rondandome desde hace tiempo XD
Bueno, no olviden q se les ama con todo el kokoro!
Si pueden participar en la Semana SenHaku, son bienvenidos, tienen los detalles en el grupo de face llamado Senku & Kohaku y en Twitter y Tumblr tambien, solo busquen la cuenta de SenHaku fans official en Twitter o Senhaku Week en Tumblr!
Es para demostrar todo nuestro amor a la OTP :'D
Me despido!
CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
