5x05 DE LA CUNA A LA TUMBA
"O sea, que este sudes tiene la oportunidad de ganar dinero con esta criatura. No fue así, la dejó en una iglesia porque sabía que el Estado se haría cargo del bebé"
"Es sumamente considerado"
(Rossi y Emily)
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
— ¿No vienes al hotel? Hotch dijo que descansáramos por hoy.
Desde su asiento, en un escritorio improvisado, Derek alzó la vista hacia su compañera, que lo observaba con curiosidad. Las cosas seguían tensas entre ambos. No tanto como para que afectara a su trabajo, por supuesto, ninguno de los dos lo habría permitido, pero sí lo suficiente como para que evitaran entrar en terreno más allá del profesional. En realidad, era la primera vez que se habían quedado a solas durante aquel caso. A solas sin el resto del equipo, porque en la Comisaría de Policía de Alburquerque el turno de noche aún conservaba su bullicio habitual, más aún cuando se trataba de atrapar a un asesino de mujeres jóvenes a las que obligaba a convertirse en madres antes de matarlas.
— Me ha pedido que haga un perfil preliminar.
Morgan dejó caer el bolígrafo con desgana sobre el informe en el que apenas había comenzado a trabajar. Se sentía cansado y frustrado, e independientemente de cómo estuviera su relación con Emily en aquel momento, su compañía siempre resultaba reconfortante.
Tenía que admitir que la echaba de menos.
Emily frunció el ceño, dejando clara su confusión.
— Aún no tenemos datos suficientes para eso.
Derek sonrió. Emily prácticamente había repetido las mismas palabras que él mismo había usado con Hotch.
— Al parecer, cree que podría ayudarnos a averiguar qué estamos pasando por alto— Morgan recordó el argumento de Hotch sin demasiado convencimiento.
Emily no había escuchado aquella conversación. Sabía que Hotch había retenido un poco más a Morgan después de enviarles a descansar. Si ella aún seguía allí sólo era porque uno de los policías del turno de noche se había interesado por los adelantos del caso.
Emily se abstuvo de opinar sobre la decisión de Hotch. Era su supervisor, y aunque podía estar más o menos de acuerdo con él, prefería no cuestionarlo.
— ¿Quieres ayuda?— Antes de que Morgan pudiera contestar, ella ya había dejado su bolso sobre la mesa y había arrastrado una segunda silla hasta el escritorio— ¿Qué tienes hasta ahora?— Le arrebató el informe que por el momento sólo tenía un par de líneas escritas— ¿Descartas que sea un sádico sexual?— Lo cuestionó después de un breve vistazo.
Morgan apenas había podido reaccionar. Aquella simple idea que ella había leído en voz alta era algo que le había estado rondando por la cabeza desde que habían comenzado a conocer los detalles del caso. Pero tal y como le había explicado a Hotch, no era suficiente para un perfil preliminar. Y aunque apreciara el inesperado entusiasmo de Emily, realmente no valía la pena que perdiera su sueño por ayudarlo.
Suavemente, tiró de los informes, devolviéndolos al escritorio.
— Deberías dormir un poco… Mañana será un día largo…— Notó la decepción en su rostro. ¿Tal vez ella había interpretado sus palabras como un rechazo hacia su compañía? No había sido su intención, pero tal y como estaban las cosas entre ellos, tampoco le sorprendía— De hecho… Los dos deberíamos descansar… A primera hora esbozaré el perfil mientras me tomó un café bien cargado — Añadió Morgan tratando de reparar su error. Se levantó y le tendió la mano— Vamos, te acompaño al hotel.
Emily aceptó su mano, pero sólo por corresponder mínimamente a su gesto. En cuanto estuvo de pie frente a él, volvió a una posición segura en la que ninguna parte de sus cuerpos estuviera en contacto.
De pronto, la tensión se volvió a instalar entre ellos. Y es que sus intentos de marcar distancias, normalmente sólo empeoraban la situación.
— Está a cinco minutos andando— Le recordó ella— No te sientas obligado…
— Emily, no me siento obligado— La interrumpió Morgan con un resoplido— Los dos vamos al mismo lugar... No trato de ser sobreprotector si es lo que estás pensando… Pero si prefieres ir sola, adelante... Esperaré un par de minutos antes de irme…— Le dirigió una sonrisa amistosa— ¿Es suficiente como para que tu orgullo llegue intacto al hotel?
Emily se sintió un poco estúpida, porque precisamente era su orgullo lo que trataba de salvar.
— Lo siento…— Se disculpó avergonzada— Asumí que te habías sentido presionado… Y tal y como están las cosas entre nosotros…
Derek alzó la mano, deteniéndola.
— Las cosas entre nosotros estarán bien si dejamos que todo fluya de forma natural…— Argumentó él— No estoy rechazando tu ayuda… Es que es absurdo lo que Hotch me ha pedido… Y realmente quiero meterme en la cama y dormir un poco. No te oculto nada, ¿De acuerdo?— Terminó cálidamente.
Emily fue incapaz de resistirse al "encanto" natural de Derek Morgan.
— Está bien…— Aceptó— A veces no puedo evitar…
— ¿Ser tú?— Bromeó Morgan— Habría sido una decepción lo contrario…— Le tendió de nuevo la mano— ¿Vamos?
Emily alzó una ceja hacia él, dignamente.
— Definitivamente no necesito que me lleves de la mano hasta el hotel…— Dijo la morena antes de ponerse en marcha.
Derek se echó a reír. No esperaba menos de ella. La siguió y pronto la alcanzó, dándole un empujoncito en el hombro que ella le devolvió de forma cómplice. Salieron de la comisaría y recorrieron la escasa distancia entre ésta y el hotel. Al llegar al vestíbulo, continuaron hasta el ascensor y de ahí hasta la cuarta planta donde García había reservado las habitaciones de los agentes. Se detuvieron en la tercera puerta del pasillo.
— Esta es mi habitación— Le informó Emily— ¿La tuya?
Morgan señaló dos puertas atrás.
— Ya la hemos pasado.
Emily sonrió tímidamente.
— En el fondo Derek Morgan no puede evitar ser un caballero…
Él ladeó la cabeza, estudiándola con detenimiento. Nunca dejaba de sorprenderlo lo hermosa que era, pero las circunstancias eran las que eran y ya no podía permitirse verla de otra manera.
— Sólo acompaño a una buena amiga hasta la puerta de su habitación.
Estrechó sus ojos, intrigada.
— ¿Volvemos a ser amigos?— Bromeó— Comenzaba a creer que no había esperanza para nosotros.
— Emily, estabas dispuesta a perder horas de sueño por ayudarme con una tarea imposible… — Le recordó Morgan— Diría que eso significa algo… Y en cualquier caso, no deberías tomar en serio todo lo que alguien dice cuando está molesto.
Aquello fue un golpe directo al corazón. Un miedo absurdo a perderlo se apoderó de ella. Era ilógico, irracional, pero Emily no soportaba que Morgan estuviera enfadado con ella.
— ¿Aún estás enojado?
Él negó con la cabeza.
— No…— Luego dudó— Tal vez… No sé…— Vaciló— Algunas veces, pero no la mayor parte del tiempo. Estoy trabajando en ello… Quiero estar bien contigo.
Emily lo comprendía. Los vaivenes emocionales, la incertidumbre, la inestabilidad en sus sentimientos.
— Supongo que eso es lo importante – Le concedió— Yo también quiero estar bien contigo. Y quiero que tú seas feliz, Morgan. Ojalá que encuentres a la persona que necesitas en tu vida.
Derek sintió como si lo estuviera liberando de una carga, de cualquier deuda que creyera que pudiera tener con ella. No estaba seguro de si era algo que hubiera deseado escuchar, pero sí era algo necesario.
Amigos. Definitivamente podían ser amigos.
— Buenas noches, Emily— Inclinó la cabeza en un gesto galante— Descansa.
Ella sonrió, asintiendo, y esperó a que él se alejara hasta llegar a la puerta de su propia habitación, para entrar en la suya.
En cuanto Emily cerró la puerta, la sonrisa se borró de su rostro. Hasta ese momento no se había percatado de que en realidad sólo fingía. Fingía que todo estaba bien para que Derek estuviera bien, pero lo cierto era que en su interior Emily sólo sentía un enorme vacío, y no sabía si algún día podría volver a llenarlo.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
