5x11 REPRESALIAS
"Puedo caminar"
"Siéntate. Me gusta empujarte. ¿Duele?"
"Si te refieres a todo mi cuerpo, sí"
(Emily y Morgan)
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— ¿Vas a quedarte trabajando?
Emily había visto la luz encendida en el despacho de Morgan, y se había asomado para despedirse. Ella misma aún tenía informes que redactar, pero Hotch la había enviado a casa para que descansara. Por mucho que la terca agente insistiera en que se encontraba perfectamente, había sufrido un accidente de coche y Hotch no estaba dispuesto a ceder.
Derek alzó la vista hacia la morena. Los cardenales que eran visibles, se habían tornado de un tono más oscuro, incluso en su rostro. Posiblemente en las zonas que quedaban ocultas bajo la ropa el asunto no mejoraría. No pudo evitar recordar el día en que Benjamin Cyrus le había propinado una paliza. Aquel día, al regresar, Morgan la había acompañado a su casa y había cuidado de ella.
— Quiero ahorrarle un poco de trabajo a Hotch – Le confesó Morgan— Pero ya estoy terminando. ¿Cómo estás? Si me esperas un poco te llevo a casa… No te ves bien.
Emily adentró unos pasos hacia el interior de la oficina, y se quedó de pie frente al escritorio de Morgan.
— Creí que ibas a celebrar tu cumpleaños…
En realidad, había sido hacía casi una semana, pero según le había comentado Morgan había tenido que posponerlo en un par de ocasiones. Emily se había abstenido de preguntarle si lo haría con Tamara Barnes, para ella era evidente. Se había limitado a felicitarlo cariñosamente, lo que en realidad era más de lo que había hecho Morgan en el caso de ella, un par de meses antes. Claro que entonces las circunstancias eran muy diferentes. No estaban en el mejor momento de su relación, y no habría tenido sentido algo más que el simple mensaje que le había enviado Morgan. Emily había contestado con un escueto "gracias", y ahí había quedado todo.
Derek golpeteó el bolígrafo contra el escritorio, con sus ojos puestos en ella.
— No va a haber celebración— Le reveló en actitud vacilante.
Emily estrechó sus ojos sobre él, dándose cuenta de que había algo más que Derek no se atrevía a contarle. En ese instante, su instinto le gritó que huyera de allí, pero en vez de eso, se quedó paralizada.
— ¿La habéis pospuesto?— Se interesó más por cortesía que por verdadero deseo de escuchar una respuesta para la que no estaba preparada— Este trabajo es así… En realidad nunca puedes planear nada…— Continuó con la característica verborrea de la que hacía gala cuando estaba nerviosa— Pero seguro que podréis organizar algo…
— Emily— La interrumpió Morgan, y su voz sonó extrañamente serena, dada la situación— Se terminó…— Y acto seguido con un gesto de la mano la invitó a sentarse.
En realidad no había sido necesario. A Emily le habían flaqueado las piernas desde el momento en que había escuchado sus últimas palabras.
— Oh…— Balbuceó ya sentada frente a él.
Emily no pudo evitar pensar en lo absurdo que resultaba que ella estuviera más inquieta que Morgan, quien mantenía en su rostro una expresión sosegada.
— Te has quedado sin palabras…— Señaló Morgan.
— Es que no estoy muy segura de qué debo decir…— Su nerviosismo iba en aumento a medida que se sentía traspasada por la mirada penetrante de Morgan— Supongo que no es asunto mío, en realidad… Quizás aún podáis arreglar las cosas… Quiero decir… Ya sabes… Las parejas discuten…
¿Pero qué demonios estoy haciendo? Se dijo Emily, ¿Realmente le estoy dando consejos amorosos?
— Es definitivo, y creo que es lo mejor…— Afirmó Morgan— ¿No vas a preguntarme por qué?
¿Debería?, ¿Debería hacerlo? Emily no creía que fuera buena idea.
Y sin embargo.
— Me lo vas a decir igualmente, así que… adelante…— Se rindió.
— Al parecer Tamara cree que estoy demasiado implicado emocionalmente— Declaró Morgan, y a continuación se quedó en silencio estudiando su reacción.
Lo único que leyó en el rostro de Emily fue una confusión absoluta.
— ¿Le molesta que te impliques emocionalmente en vuestra relación?
Derek sonrió ante su inocencia. Emily normalmente captaba las sutilezas de inmediato, pero era innegable que se sentía incómoda y no era capaz de razonar con claridad.
— Le molesta que esté implicado emocionalmente contigo…— Aclaró él sin apartar sus ojos de ella. Notó como el rubor subía de inmediato a sus mejillas. Ahora además de nerviosa, estaba abochornada. Si no fuera por las circunstancias, habría resultado encantador— Le hablé de ti… Cree que tengo cosas que solucionar… Y me parece justo que quiera algo mejor para ella.
— Oh…— Balbuceó de nuevo Emily. Deseó ser capaz de hilar una frase con sentido, pero definitivamente entre el traumatismo en la cabeza y aquella noticia, no se sentía especialmente creativa— Imagino que fue una conversación interesante…— Dijo tontamente.
Acababa de reparar en que posiblemente el centro de esa conversación llevara el nombre de Emily Prentiss.
— Reveladora, diría yo— Precisó Morgan. La estudió con detenimiento — ¿Qué piensas?
— Pienso que soy una influencia nefasta para las relaciones aunque yo no sea parte— Se lamentó con ironía.
Morgan sonrió. Cuando Tamara educadamente le había comunicado su decisión de dejar de verse, Morgan se había sentido más mal por ella que por él mismo. Aún se sentía, de hecho. Ella había sido muy comprensiva con él cuando le había hablado de Emily, e incluso le había hecho ver que estaba más involucrado de lo que Morgan quería admitir. Se habían despedido de forma amistosa, sin rencores. Al fin y al cabo no habían profundizado tanto en su relación como para que surgiera ningún tipo de resentimiento.
En honor a la verdad, Morgan se sentía en paz.
— Bueno, ya somos dos…
Sí, Morgan no era precisamente el mejor ejemplo de relaciones estables.
— Derek… Lo siento…— Dijo Emily. Honestamente, aunque su corazón había sufrido en secreto con la irrupción de Tamara Barnes, al mismo tiempo la aliviaba que él hubiera encontrado a alguien que le hiciera feliz. Ahora, no sabía qué significado darle a lo que acababa de suceder— La verdad es que me siento culpable…
Derek negó con la cabeza.
— Por eso no me decidía a contártelo… Pero nada de esto es tu culpa, Emily. Simplemente creo que me precipité… Eso es todo… Entiendo que nuestra situación no ha cambiado. En ningún caso he pretendido que te sientas responsable de nada.
En opinión de Emily, era difícil no sentirse responsable cuando básicamente le estaba confesando que sus sentimientos hacia ella eran lo suficientemente profundos como para que Tamara Barnes considerara que no podían continuar con la relación.
No fue eso lo que salió de su boca.
— Claro…— Susurró y acto seguido se levantó— Es un poco tarde. Me voy ya… Me apetece darme una ducha y meterme en la cama.
Derek se incorporó a su vez y la acompañó hasta la puerta.
— ¿Seguro que no quieres que te lleve a casa?— Insistió.
Por mucho que ella tratara de disimular, era evidente que sentía dolor. Morgan además estaba un poco preocupado por su reacción. Había tenido serias dudas en si contarle o no con detalle las razones de su ruptura con Tamara. Ahora no estaba seguro de si había sido la mejor idea revelarle la importancia que había tenido su relación pasada en la decisión de Tamara. Parecía abrumada y en cierto modo mortificada. Esa no había sido su intención.
— Sinceramente, creo que esta noche es la menos indicada…
Sus ojos se encontraron en silencio, justo antes de que ella se marchara. Morgan la contempló mientras recorría los últimos metros hasta que cruzó las puertas de cristal que daban a la zona de ascensores y la perdió de vista.
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