Corto la llamada, otra vez se quedaba sola es más con todo preparado, con sus puños apretados miró la mesa que tenía ya todo puesto no podía ocultar su rabia y tristeza se fue a su habitación no le dieron ánimos para retirar las cosas y se quedó allí hasta que se hizo de noche ya acostada en su cama con su pijama puesta Milk no aguanto sus lágrimas que rodaban por sus ojos, sollozo hasta que el sueño la venció.
Al día siguiente Milk se duchó y se puso un poco de maquillaje para ocultar sus ojos hinchados miró otra vez la mesa inhalo y exhalo evitando los pensamientos desagradables que llegaban a su mente, retiro todo observó la comida que tanto le tomó preparar "no dejaré que todo esto se desperdicie" se sirvió su plato y se dispuso a comer cuando terminó sacó unas bandejas y distribuyó la comida le alcanzaron 12 bandejas las cogió y se las llevó hasta su auto, ya lista se fue hasta el pueblo vecino y se dedicó a entregar la comida a una fundación, las cuidadoras le agradecieron por la ayuda, ya que Milk siempre les ayudaba, puesto que cuando Goku o Goten no llegaban a casa a comer quedaba mucha comida y a ella no le gustaba desperdiciarla.
Cuando regreso a casa se sentó en el sofá y medito lo sucedido, lo que pasó le abrió los ojos sus hijos ya no necesitan de ella y aunque duela ella debe aceptarlo sus hijos ya están grandes y no son unos niños que dependan de ella, suspiro estresada se refregó la cara con sus ambas manos, "ya basta no seguiré en esta casa atrapada y aburrida abriré ese maldito restaurante y será un éxito" se levantó decidida se dirigió a buscar un lápiz y un papel se dedicó todo el día a escribir sus recetas, ideas y planes de cómo comenzaría, lo bueno es que Milk guardaba sus ahorros, de pronto se le vino a la mente ese pequeño local que quedaba en la capital del oeste "! Si¡ese es perfecto para comenzar"
Milk se dirigió hasta la capital del oeste, estaciono su auto camino por las calles hasta llegar al frente de aquel local lo miró bien y en sus ojos apareció un brillo de emoción mientras esperaba al vendedor, ya se imaginaba cómo sería su restaurante había marcado el número que aparecía en el cartel en venta habló con el hombre y acordaron de verse en frente del local.
-hola usted ¿es la señora Milk?
- hola si, soy yo- se tomaron de la mano en señal de saludo para después disponerse a entrar al local y hablar de negocios.
- bueno, señora Milk está ¿segura que podrá mantener el local usted misma?
- por supuesto, soy una mujer responsable
el vendedor la miró se notaba una mujer segura- bueno en ese caso estaremos listos firme aquí por favor
Milk firmó el contrato que le entregó el vendedor su corazón latía de emoción este gran paso significaba que ya estaba lista para iniciar un nuevo cambio a su vida. Ya pasado una semana desde de que firmó el contrato llamó a Bulma y a Dieciocho para qué le ayudarán a decorar el local puesto que ellas se manejaban más con esas cosas, se encontraban las tres dentro del local Bulma estaba eligiendo los colores en la pared Dieciocho estaba escogiendo las decoraciones y Milk veía la cocina ya las tres estaban listas Bulma se decidió por un color naranjo para las paredes y para la cocina un beige Dieciocho optó por mesas simples con sofás cómodos con decoraciones orientales en donde en cada mesa posaba una imitación de las esferas de dragón más palillos chinos, Milk equipo la cocina con todo lo necesario la bodega se encontraba con todos los alimentos que ella cultivaba les tomó mucho tiempo terminar todo alrededor de dos semanas.
