Hola amigos, soy Yuzu Araki.
Hoy es 3 de agosto y es el cumpleaños de nuestra amada oyabun de toda la vida.
Con motivo de su cumpleaños, decidí hacer otro one shot de cumpleaños con esta premisa:
Los cumpleaños se celebran para una sola persona pero... ¿Hubo una vez en la historia donde un cumpleañero en un acto de total altruismo da regalos a las personas que quiere?
Bueno, ya explicado esto, comencemos con este one shot.
Espero que les guste.
Yuzu y fuera.
PD: Prometía meter mucha comedia pero sería arruinar lo que tenía pensado
PD: Lamento si esto lo subí el dí último momento pero es que culpa del maldito internet el cual se estaba muriendo constantemente a cada rato (De hecho, fue por culpa de ese maldito internet que causé un gran malentendido con mi gran amigo, Ninja Britten 11, con el cual tendré que aclarar luego pues eso lo afectó bastante).
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Honoka despertó con una sonrisa en su rostro, y eso era perfectamente aceptable ya que hoy esra un día especial. Pero se despertó antes de que sonara el despertador, lo que trajo una nueva sensación de logro en la vida de la pelirroja.
-¡Woah! ¡Puedo presumir de esto ante Umi-chan y Kotori-chan más tarde!
Despertarse antes de la alarma era una cosa, tener planes que llevaría a cabo por su cuenta, sin ningún tipo de ayuda de sus amigos o familiares de la infancia, era otra diferencia positiva y posiblemente impactante para ese día especial.
-Ah, pero posiblemente Umi será mala gritándome mierdas como siempre y diría algo como… "¡Honoka, esto es algo que deberías hacer todos los días!"- la líder de las musas hizo un puchero por un segundo- ¡Al menos Kotori-chan me alabará! Algo como, "¡Es increíble, Honoka-chan! ¡Estoy muy orgullosa de ti!"
La oyabun se rio alegremente al pensar en cómo reaccionarían sus amigas de la infancia cuando les dijera que se despertó antes de que sonara la alarma.
Pateando las sábanas con exceso de entusiasmo, Honoka llevó su amplia sonrisa desde su cama, al armario, al baño y de regreso, ya vestida con su uniforme escolar, le dio un fuerte tirón a su corbatín rojo para apretarlo, la pelirroja se rio para sí misma.
-¡Hoy va a ser tan divertido!
Y la pelirroja más enérgica de lo que sería en días normales saltó de su habitación hacia el refrigerador de la cocina.
-¡Buenos días ~ pastel!
La musa líder mostró una sonrisa deslumbrante al pastel que practicó muchas veces para hornear antes de que fuera un éxito, y actualmente estaba en el refrigerador para que ella lo tomara.
-Es hora de dar un paseo, pastel-san~
La hija mayor de la casa Kousaka se rio entre dientes mientras sacaba con cuidado el pastel y lo metía en una bonita caja de pastel con patrones verdes en forma de corazón.
-¡Espero que a ella le guste! ¡Y me aseguré de que sea comestible también! Jejeje…
Honoka subió y bajó corriendo las escaleras hacia su habitación y alrededor de la casa para tomar todo lo que había estado preparando durante una semana; Todo para este día especial.
-¡Yosh~! ¡Doble, tripliqué, revisé esto cinco veces ya! Lo más probable es que no debería haberlo hecho, ¡definitivamente tengo todo lo que necesito!
Honoka tenía las manos en las caderas mientras asentía con orgullo hacia las cosas que necesitaba llevar a la escuela, sin olvidar su mochila escolar. Al escuchar los pasos que sabía que pertenecían a su hermana menor, Honoka se dio la vuelta y corrió escaleras arriba una vez más.
-¡Yukiho~~!
El estado de alerta de la Kousaka menor se disparó cuando parpadeó hacia una hermana mayor que sonreía y corría hacia ella con los brazos abiertos, probablemente para darle un abrazo.
-¡¿O-Onee-chan?! Mm-
La excitable pelirroja envolvió a su hermana menor en un cálido y apretado abrazo, sacando también un poco de aire a la castaña.
-¡Buenos días, Yukiho! ¡Te amo!
La pelirroja besó las mejillas rosadas de su hermana menor antes de que ésta pudiera recuperarse.
-¿Eh? Um... ¿Yo también te amo...?
Yukiho apenas logró responder después de devolverle un apretón al aplastante abrazo de su hermana mayor, y dijo que su hermana mayor estaba bajando las escaleras de nuevo.
La joven pelirroja tenía una sonrisa torcida cuando escuchó la voz fuerte y enérgica de su hermana mayor desde abajo; una gran sonrisa que la pelirroja definitivamente también compartía con sus padres.
-Onee-chan, feliz cumpleaños- susurró la menor; sabiendo que pasaría un tiempo antes de que volviera a ver a su hermana mayor hoy.
En el momento en que Honoka vio a su mamá y papá, corrió y los abrazó.
-¡Buenos días, okaa-san! ¡Otou-san! ¡Te amo!
Un beso en la mejilla de su madre mientras la señora Kousaka se reía y frotaba cálidamente la espalda de su hija, y otro beso en la mejilla de su padre cuando el señor Kousaka acariciaba la cabeza de su hija.
-Nosotros también te amamos, Honoka. Cuídate, ¿de acuerdo?
-¡Lo haré! ¡Me voy~!- La cumpleañera gritó mientras salía de su casa con todos sus regalos preparados, sin quedarse para ver a su padre derramar lágrimas varoniles y felices mientras su madre se reía con ganas.
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Honoka saltó por las calles hacia la Preparatoria Otonokizaka, esa enorme y optimista sonrisa se volvió permanente en el rostro de la pelirroja
Al ver una cabeza larga de color gris ceniza y otra con cabello largo de color azul oscuro, la sonrisa de la oyabun se convirtió en una sonrisa completa con su blanco nacarado brillando mientras aceleraba para alcanzar a sus mejores amigas.
-¡Kotori-chan! ¡Umi-chan! ¡Buenos días!
Sus dos amigas de la infancia se detuvieron en seco y se dieron la vuelta, encontrando a una estudiante de preparatoria de cabello naranja que claramente había empacado demasiado para el día, corriendo.
La más estricta de las dos estaba a punto de abrir la boca para reprender a la pelirroja por muchas cosas, pero no tuvo la oportunidad de comenzar ya que se quedó boquiabierta por las siguientes líneas que brotaron de la pelirroja.
-Kotori-chan~ ¡Te amo!
Honoka había saltado sobre la chica de cabello gris ceniza en el momento en que estaba cerca, provocando un grito de sorpresa de Kotori. La pelirroja solo procedió a frotar sus mejillas contra las suaves y rosadas mejillas de su amiga de la infancia, haciendo que la pajarita se riera y le devolviera el abrazo.
El abrazo recíproco solo duró un segundo ya que la declaración de amor de la oyabun no solo congeló a una, sino a dos de sus amigas de la infancia.
-¿Eh?- La peligris se las arregló después de un tiempo.
Honoka se alejó del abrazo, dejando sus manos sobre la sorprendida Kotori mientras no dejaba de sonreír felizmente como si nada fuera de lo común hubiera pasado.
-Tengo algo especial para ti hoy, Kotori-chan
La líder de las musas continuó a su propio ritmo mientras alcanzaba la bolsa en la que empacó el pastel, antes de entregárselo a la chica que todavía estaba demasiado aturdida para reaccionar.
-Horneé un pastel para ti. Espero que te guste. Jejeje- La oyabun se rio tímidamente con una mano frotándose la nuca después de que la pajarita aceptara su regalo.
-Um...- La diseñadora no sabía qué decir; aunque parecía que Honoka no estaba buscando una respuesta, ya que la pelirroja dirigió su atención a la peliazul que se había quedado congelada a su lado.
-¡Umi-chan!
La oyabun fácilmente enganchó sus brazos alrededor del cuello de la arquera y atrajo a la peliazul en un fuerte y cálido abrazo.
-Te amo~- arrulló la musa líder en voz alta; repitiendo un roce similar de mejillas con su otra amiga de la infancia en su abrazo.
-¡¿H-H-H-Honoka?!- Umi tartamudeó.
La pelirroja se rio mientras daba un paso atrás y sacaba su regalo para la peliazul: nuevos guantes de tiro con arco envueltos en un papel de regalo azul océano cubierto con estrellas amarillas.
-Sé que los tuyos están bastante desgastados por toda tu práctica diaria, ¡así que te compré uno nuevo! Incluso me aseguré de que sea de tu talla, ¡así que no te preocupes!
La samurai parpadeó dos veces, aceptó el regalo, parpadeó otras tres veces antes de mirar el regalo.
-¿Pero qué…?
Umi iba a preguntar por qué Honoka estaba dando regalos en su cumpleaños, pero sus palabras se quedaron cortas al ver a la pelirroja que sonreía brillantemente. ¿Este era el sentimiento de asombro?
-¡Ah! Me quedan otros seis regalos, así que. ¡Nos vemos en clase!
La oyabun corrió hacia la escuela con las bolsas que le quedaban (que aún eran muchas), dejando a sus dos amigas de la infancia para que la vieran irse.
-Umi-chan, ¿qué acaba de pasar?- preguntó Kotori, sus ojos no se apartaban de donde Honoka acababa de correr.
-Creo que acabamos de recibir regalos de la cumpleañera- La arquera sacudió la cabeza con incredulidad pero con una sonrisa feliz.
La peligris se rió suavemente.
-Así es Honoka-chan. Siempre sorprendiéndonos
-Por cierto
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Honoka pensó que dos de sus senpais se encontrarban fácilmente en la sala del consejo estudiantil ya que dijeron que ayudarían esta mañana, por lo que la Líder de Muse fue a la sala del consejo estudiantil.
Con toda su emoción, la pelirroja olvidó las formas básicas de llamar cuando abrió la puerta, lo que provocó que Eli gritara de sorpresa y Nozomi levantara ambas cejas.
Honoka no era de las que perdían el impulso fácilmente cuando cerró las puertas ruidosamente y corrió hacia la ex presidente del Consejo Estudiantil y envolvió a la rubia en recuperación en un gran abrazo.
-Eli-chan ~ Buenos días, ¡te amo!
-¡¿Ehh?! ¡¿Honoka?!- La rusa tenía los ojos muy abiertos y se aferraba al escritorio para no caerse de la silla debido al poderoso abrazo de la oyabun o por las descargas consecutivas que había recibido en un lapso de dos minutos desde que llegó la Líder de Muse.
-Elichi, no pensé que lo harías...- bromeó Nozomi, quien ya se había recuperado de la sorpresa inicial.
-¡¿Qué?! ¡No, Nozomi!- La más alta estaba exasperada.
La pelimorada y la rubia se rieron al mismo tiempo, mientras que la pelirroja volvió a ponerse de pie para tomar su regalo para la instructora de baile de Muse.
-¡Querida Eli-chan!- Honoka comenzó con una sonrisa demasiado familiar y juguetona.
-Por favor, no empieces con esto, Honoka...- La rusa se frotó la sien con una mano, aunque una sonrisa perpleja se dibujó en sus labios.
La pelirroja se rio una vez más antes de ofrecerle su caja de regalo a su senpai.
-Esto es para ti
-¿Para mí?- Eli no podía pensar en una razón por la que debería recibir regalos hoy, especialmente de la chica a la que le iban a dar regalos.
-Sí. ¡Estoy 100% segura de que te encantarán!
La oyabun sabía lo enamorada que estaba su amiga rusa del chocolate; así que se desvivió para averiguar cuál era el más conocido y elogiado por ser realmente delicioso antes de comprarlo, y lo consiguió bellamente envuelto en papel de regalo marrón y una cinta dorada.
La rubia alta iba a preguntar por qué o para qué era el regalo, pero la pelirroja ya se dirigió hacia la pelimorada quien bajó los brazos cruzados, preparándose para un abrazo; que ella recibió.
-¡Nozomi-chan, te amo!
La aludida se rio y tiró de su kouhai para darle un abrazo más fuerte; porque le gustaba lo cálida que se sentía Honoka, y también porque no quería que su nakama viera cuánto se sonrojaba.
-¿De dónde vienen estas agradables sorpresas, Honoka-chan?- preguntó la adivina cuando la pelirroja se soltó del abrazo para buscar su regalo para la Madre Espiritual de Muse.
-¡Porque hoy es un día especial!- respondió la oyabun con una enorme sonrisa, entregando su regalo simultáneamente.
-Seguro que lo es- Nozomi sonrió mientras tomaba el regalo de Honoka en sus manos.
-Yo, er... sé que Nozomi-chan ya suele tener mucha suerte, pero... esto es... más que un simple amuleto de la suerte. ¡Es para protegerte y bendecirte por todos lados!
La musa lider jugueteó con el dobladillo de su falda, un poco nerviosa de que su senpai pudiera encontrar su regalo demasiado simple; después de todo, podría verse como un desliz de la fortuna.
La chica de Kansai le sonrió dulcemente a la oyanun que estaba nerviosa mientras acercaba el preciado papel a su pecho.
-Muchas gracias Honoka… Voy a atesorarlo incluso después de que muera- La pelimorada guiñó un ojo.
-Mou... Nozomi-chan...
La pelirroja hizo un puchero por un momento antes de sonreír de nuevo y salir por la puerta.
-Tengo más regalos para compartir. ¡Hasta luego!
Nozomi y Eli sonrieron a la puerta cerrada por la que salió la burbujeante pelirroja.
-¿Te los vas a comer ahora, Elichi~?
La rusa negó con la cabeza, sonriendo.
-Nozomi, ¿cómo sabes siquiera que es comida?
La adivina se rio.
-Intuición… Aparte de que tengo los artículos del milenio de Yu-Gi-Oh
-¿Todos?
-Todos
La rubia alta se levantó de la silla y se acercó a la mini nevera en la sala del consejo estudiantil y colocó su regalo dentro.
-Lo compartiremos con todas más tarde
Nozomi sonrió más ampliamente cuando se unió a Eli en el escritorio para terminar el papeleo misceláneo.
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La siguiente ubicación viable habría sido el salón de clases de primer año para atrapar a todos los de primer año, pero el instinto de Honoka le decía que fuera al salón de música en su lugar. A medida que se acercaba, las notas melódicas del piano llegaron a sus oídos y no pudo evitar sonreír aún más que antes.
La líder de las musas se detuvo justo afuera de la sala de música para esperar a que la pelirroja terminara de tocar, y cuando lo hizo, la oyabun aplaudió, fuerte y con entusiasmo.
-¡¿Uueehh?!- Maki levantó la mirada alarmada- ¡¿Honoka?!
La mencionada sonrió cuando entró en la sala de música y entró.
-¡Maki-chan realmente toca la mejor música!
-¿Q-Qué estás diciendo, Honoka?- La pelirroja se volteó y comenzó a girar su cabello por un hábito nervioso.
La oyabun rio y se sentó al lado de la pianista.
-Maki-chan
La princesa escarlata quería comentar que no le dio permiso a Honoka para que se sentara a su lado, pero se detuvo cuando su senpai dijo su nombre con tanta delicadeza.
-¿Qué es?
La pelirroja sacó su regalo para su kouhai.
-Tengo esto para ti. Espero que te guste. Es, er... ¡Deseo que Maki-chan siga haciendo lo que ama!
-¿Ueehh? ¿Un regalo para mí...?- Maki dejó de girar su cabello para tomar el obsequio rectangular, envuelto en papel de regalo rosa y rojo y un montón de caritas y notas musicales.
Honoka sonrió felizmente cuando los labios de la menor formaron una sonrisa, y el inevitable abrazo llegó a la desprevenida pelirroja.
-Maki-chan~ ¡Te amo!
-¡¿H-Honoka?!
La pianista cayó hacia atrás en el banco mientras la oyabun solo se reía.
-Hasta luego, Maki-chan
Honoka le dio un último apretón y una sonrisa a la nerviosa pelirroja antes de que saliera corriendo.
Maki miró al techo mientras se recobraba.
-¿Cómo es que incluso en tu cumpleaños, cuando iba a hacer algo especial para ti, eres tú quien me ganó?
La pelirroja menor se incorporó y sonrió ante su regalo.
-Probablemente sea algo estúpido... Y probablemente algo que me gustará...- La princesa escarlata colocó una mano sobre su regalo, su sonrisa de agradecimiento aún persistía en su rostro.
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Honoka abrió la puerta corrediza del aula de primer año con un golpe resonante, sorprendiendo a las estudiantes que estaban dentro.
-¡Rin-chan! ¡Hanayo-chan!- La pelirroja llamó en voz alta mientras hacía contacto visual con sus dos nakamas- ¡Vamos afuera!
Rin no vio la necesidad de preguntarse por qué mientras corría afuera, mientras que Hanayo se disculpó con sus compañeras de clase antes de seguir a su mejor amiga.
En el momento en que la chica gato salió, la musa líder la abrazó.
-¡Rin-chan, te amo!
La chica arroz gritó sorprendida mientras cerraba la puerta con fuerza, y la pelinaranja se rio de buena gana.
-¡Yo también te amo, Honoka-chan-nya!
La oyabun se rio mientras sacaba el regalo para su nakama nekomimi.
-¡Esto es para ti, Rin-chan!
-¡Wahh!- La atleta gritó mientras tomaba el libro de cupones- ¡¿Ramen?! ¿Un libro de cupones gratis?! ¡¿Nya?! ¡Eres la puta ama-nya!
-¡Así es!- Honoka sonrió ampliamente, orgullosa de sus propias capacidades para hacer tan felices a sus amigas; ella sabía que recolectar una gran cantidad de cupones de ramen gratis para la chica gato amante del ramen era una idea brillante.
-Gracias, Honoka-chan-nya- Rin acarició a su senpai una vez más, mientras las dos se reían alegremente.
-Um...- Hanayo miró nerviosamente al par de idiotas
La pelirroja se desenredó del abrazo de su kouhai para darle uno a la venadita.
-¿Eh? ¿Eh? ¿H-Honoka-chan?
La chica de suaves mejillas tartamudeó sorprendida, sin saber qué hacer, pero le devolvíó el abrazo a la oyabun.
-¡Te amo, Hanayo-chan!
-¡Ah...! ¡Yo... yo también te amo, Honoka-chan!- La menor apretó su abrazo hacia la oyabun.
Honoka se rio mientras se alejaba de su tímida nakama.
-¡Me alegro de que lo hagas! Esto es para ti, Hanayo-chan
La pelirroja levantó una bolsa de aspecto pesado hacia la chica tímida.
-¿Un regalo?
-¡Sí! Es de primera calidad- La musa líder guiñó un ojo mientras le pasaba el regalo a su kouhai.
-¡Ah!- Hanayo casi dejó caer el regalo- ¡E-Es pesado!
-¡Es tu favorito!- Honoka se rio y se despidió de las dos de primer año antes de salir corriendo de nuevo; tenía un último regalo para dar.
-¿Cuánto pesa, Kayochin?- Rin saltó para ayudar a su mejor amiga, sorprendida por el peso.
-Creo que Honoka-chan me consiguió arroz de primera... Pero...
-¿Pero?- La chica gato parpadeó esperando, preguntándose qué estaba mal.
-¿Cómo pudo Honoka-chan ir tan rápido con una bolsa de arroz de 2 kg, y quién sabe qué otras cosas tenía?- exclamó la chica arroz con incredulidad mientras que la pelinaranja solamente se rió divertida
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-Hm ~ ¡Solo hay un lugar donde estará Nico-chan!- Honoka decidió mientras despegaba hacia el Club de investigación idol
-Ni~co~chan~- intervino la pelirroja mientras saltaba al salón del club.
Nico se dio la vuelta desde su silla en la computadora, poniendo una mirada disgustada.
-¿Qué pasa, Honoka? Eres terriblemente ruidosa tan temprano
-Ehehe ~ ¡Es porque estoy feliz!- La oyabun sonrió más ampliamente cuando jaló a la enana gruñóna de tercer año en un abrazo aplastante.
-¡O-oye! ¡¿Qué estás haciendo maldita subnormal?!- La pequeña idol luchó y trató de alejar a su estúpida kouhai- ¡Me estás aplastando! ¡Honoka!
Sin embargo, la pequeña pelinegra no estaba alejando a la musa líder porque sus huesos estaban siendo apretados, solo se sentía avergonzada por el abrazo y la atención extremadamente cálidos por parte de la menor.
Honoka se rio mientras se alejaba.
-Lo siento, no fue mi intención aplastarte
Nico suspiró y rápidamente apartó la mirada para ocultar su rostro enrojecido.
-Está bien. ¿Qué quieres?
La pelirroja estaba sonriendo ampliamente una vez más ante el recordatorio.
-¡Tengo un regalo para ti!
-¡¿Eh?! ¿Qué estás diciendo con eso? ¡Hoy es cuando recibes regalos!- Nico resopló enojado- Y aparte de eso, ¿Dando regalos cuando se supone que es a ti la que está de cumpleaños? Hay que ser corto de mente como alguien estúpido para hacer eso
-Ejeje ~ Supongo. Pero quiero compartir la felicidad de este día especial. ¡Así que decidí darles regalos a todos!- Honoka sacó un tablero de collage de 30 x 40 cm que hizo con productos de Nico, como insignias o marcadores, y fragmentos de revistas de la pequeña idol y Muse, un montón de fotos que tomó de la pequeña pelinegra, sola o con Muse y ella misma.
Nico se quedó boquiabierta ante el regalo que obviamente tomó más de una noche armar; indicando cómo se planeó el capricho de la musa líder de dar regalos en su propio cumpleaños.
-Yo... espero que te guste...- La oyabun se volvió tímida, de manera similar a Nozomi, mientras luchaba por ponerse de pie- Pegué una foto mía abrazándote en el centro antes de colocar las otras fotos... lo siento si te parece vergonzoso. Nico-chan podría pegar otra foto si-
La autoproclamada idol número uno del universo (7) le arrebató el tablero de collage a la menor con cuidado, para evitar que la pelirroja parloteara.
-¿Quién dijo que no me gusta? ¡Esto va a estar colgado en mi habitación de ahora en adelante!- Nico declaró, sin molestarse en ocultar más el sonrojo en su rostro.
El medidor de confianza y felicidad de la oyabun voló de nuevo al 110% ante las honestas palabras de la pequeña idol.
-¡Te amo, Nico-chan!- La pelirroja recordó agregar antes de irse a su salón de clases.
-Si yo también te amo… ¡Espera, ¿Qué…?!- La pequeña pelinegra sacudió la cabeza mientras levantaba el collage lleno de amor, esfuerzo y recuerdos; la mayor no dudó en sonreír de manera conmovida.
-Esa idiota... Es tu día especial, así que déjanos hacerte feliz, Honoka…
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Honoka era popular. Muy popular; como se esperaba de la niña que reunió a ocho amigas para desafiar algo nuevo y aparentemente "una idea loca" para salvar su escuela.
Después de que la pelirroja le dio sus regalos a sus queridas amigas que amaba tanto, fue abrumada por compañeras de clase, estudiantes de primer año, estudiantes de primer año e incluso maestros; cada uno queriendo desearle un feliz cumpleaños a la desconcertada líder de Muse y darle sus regalos.
El día escolar transcurrió con muchas sonrisas, regalos y buenos deseos (y algunas confesiones de amor), la oyabun estaba feliz, feliz pero un poco agotada.
La pelirroja salió por las puertas de la escuela y soltó una breve bocanada de aire.
-Hwah. ¡Hoy seguro que estuvo lleno de acontecimientos! Emocionante. ¡Y divertido! Jeje
Honoka se estiró hacia el cielo azul, en preparación para saltar a casa.
-¡WAHH! ¡N-Nozomi-chan!
La musa líder gimió y se sacudió en protesta por liberarse del agarre washi-washi de la pelivioleta
La adivina se rio.
-Hm-hm~ Estabas abierta de par en par, Honoka-chan
-Eso no significa que debas...- La oyabun no se atrevió a decir las palabras 'tócarme', y se calló, con la cara roja de vergüenza, especialmente porque las manos de su senpai todavía estaban en sus pechos.
-¿No debería qué~? Mm, Honoka-chan- bromeó la musa madre mientras le daba otro apretón al creciente pecho de su cautiva, provocando un gemido de la pelirroja.
-Déjame ir, Nozomi-chan...
La mayor cedió; ella no tenía la intención de hacer llorar a Honoka, y una Honoka con los ojos llorosos haciendo pucheros era un poco demasiado potente incluso para la generalmente imperturbable Madre Espiritual de Muse.
-Lo siento por eso, Honoka-chan~ mi misión es traerte a mi casa en realidad~ no demasiado en el washi-washi~
Nozomi sonrió con los ojos cerrados para ocultar lo nerviosa que se sentía por la linda exhibición que su nakama estaba presentando.
-¿A la casa de Nozomi-chan?
La pelirroja enderezó la espalda e inclinó la cabeza hacia un lado, sin entender por qué necesitaba ir a la casa de la tarotista.
-Sí, tonta. Para tu fiesta de cumpleaños- La mayor comenzó a caminar hacia su casa.
-¡Oh! Bueno, nadie me dijo... ni me recordó... ¿estaba informada?- La cumpleañera trotó para alcanzar a su senpai
-Había una carta de invitación dorada en tu casillero, pero probablemente la perdiste, mientras nos dabas todos esos regalos
-¡¿Eh?! ¿En serio? ¡Perdón por no haberme dado cuenta!- Honoka tenía los ojos muy abiertos y no podía creer que casi se perdiera su propia fiesta de cumpleaños con sus amigas.
-Quién sabe~- Nozomi se rio sospechosamente.
-¿Eh? ¿Qué se supone que significa eso? ¡Nozomi-chan~!- La pelirroja se quejó lindamente durante parte del camino a la casa de la adivina hasta que llegó a la conclusión de que probablemente la pelimorada solo estaba bromeando con ella sobre el sobre dorado.
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En el momento en que Nozomi abrió la puerta principal; las dos fueron recibidas con una charla feliz, el delicioso aroma de Nico en la cocina cocinando y las cálidas sonrisas de sus amigas.
-Wow~ ¡Esto es demasiado! Ustedes no tuvieron que ir tan lejos por mí...
Honoka tenía las mejillas teñidas de rosa mientras observaba la decoración de cumpleaños en el apartamento de su senpai: globos de colores alegres (rojo, naranja, amarillo) flotando o pegados a las paredes, junto con una pancarta de feliz cumpleaños que definitivamente fue diseñada y dibujada por La propia diseñadora de Muse al ver la ilustración demasiado familiar de ella misma en el centro, el resto de Muse ubicado en diferentes partes.
La mesa del comedor de Nozomi ya estaba llena de platos, tazones y bandejas de comida; definitivamente preparado por Nico, la cocinera número uno, y postres; La alta probabilidad fue horneada sin ayuda por Kotori una vez más. Sin embargo, la musa líder no se perdió las bolas de arroz; No había duda de que Hanayo jugó un papel en eso.
-Honoka-chan
-Honoka
La cumpleañera estaba llorando de nuevo por una razón completamente diferente; estaba muy conmovida por los esfuerzos de sus amigos por ella, y rápidamente usó el dorso de su mano para secarse las lágrimas que aparecían cuando la llamaban por su nombre.
-Queremos hacer esto por ti, Honoka- Eli enfatizó el deseo genuino de darle a su nakama un cumpleaños inolvidable y sincero.
Los ojos azules del océano lloroso se cruzaron con los de un suave azul claro, y la oyabun sintió que las lágrimas brotaban de nuevo; ¿Qué hizo ella para merecer la atención de todas estas maravillosas amigas?
-No sé qué decir...
Kotori se acercó a Honoka con un pañuelo mientras limpiaba suavemente las lágrimas de su mejor amiga.
-No tienes que decir nada, Honoka-chan
-Gracias... Kotori-chan...- La líder musa respiró fuertemente por la nariz.
-Sí, puedes estar agradecida. ¡Pero estamos aquí preguntándonos si esto es suficiente, debido a que trataste de superarnos esta mañana, Honoka!
Nico hizo un gesto a toda la casa con ira fingida; la pequeña idol estaba más que entusiasmada con el regalo sorpresa de su kouhai y estaba bastante segura de que la fiesta que planearon era perfecta.
-¿Lo siento?- Honoka buscó el perdón de la pequeña de tercer año.
-No tienes que disculparte, cerebro de pan. Deja de llorar y disfruta de la fiesta, ¿de acuerdo? Tienes que terminar toda la comida que cociné. ¡Y tenemos dos pasteles!
La loli negó con la cabeza con una sonrisa dichosa.
-¿Eh? ¿Dos pasteles?- La pelirroja se compuso y preguntó.
Kotori se rio y la oyabun miró a su amiga de la infancia en busca de respuestas.
-Horneé un pastel de fresas para el cumpleaños de Honoka-chan. Y me diste un pastel de queso esta mañana, Honoka-chan
-Oh... Bueno, el pastel de queso es para ti, Kotori-chan- La cumpleañera sonrió a la ruborizada morena ceniza que negó con la cabeza.
-Quiero compartir con todas
-¡Bueno! ¡Todos están comiendo juntos de todos modos! Como dijo Fulanito, ¡Que comience la fiesta!- Honoka vitoreó, y no pasó mucho tiempo para que el resto se uniera.
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-¡Wahh! ¡El arroz de primera calidad realmente sabe diferente! Desde la textura hasta la dulzura y la pegajosidad..."
-Sí, sí, ya cállate, cerebro de arroz.
Hanayo comenzó un largo discurso mientras hablaba efusivamente sobre el arroz de primera calidad que le dio Honoka, y le pidió a Nico que lo usara para cocinar para todas.
Honoka se rió mientras le daba un mordisco a la bola de arroz que Kotori le ofreció; feliz de haber hecho tan feliz a Hanayo.
Pronto, decidieron sacar los pasteles de cumpleaños para cantarle el feliz cumpleaños a la musa líder y comer un poco de pastel antes de que se llenen demasiado.
-Jeje~ ¡Tener dos pasteles de cumpleaños se siente realmente especial!- La pelirroja se rio alegremente, tenía ganas de pinchar los pasteles para probarlos, pero Kotori estaba allí para quitar el dedo índice de la musa sonriente antes de que tocara el pastel.
Maki se aclaró la garganta y siguió el silencio cuando todos los ojos se posaron en la pelirroja; la princesa escarlata se retorció el cabello por costumbre.
-Honoka...
El violeta vacilante se encontró con el cerúleo emocionado y paciente; la pelirroja menor sonrió, sintiéndose más confiada.
-Hice un disco lleno de mí tocando el piano ya que dices que te gusta tanto que yo toque el piano
-¡Eres lo mejor!- La oyabun intervino con una amplia sonrisa.
-Y... Nos reunimos para grabar una canción de 'Feliz cumpleaños' para ti, acompañada de mi piano. Um, esto es para ti
Maki presionó rápidamente el botón de reproducción antes de que se volviera más incómodo, y todas comenzaron a aplaudir mientras le cantaban 'Feliz cumpleaños' a Honoka.
-Aww amigas… Esto es... esto es...
La musa líder estaba tan abrumada por las emociones y los sentimientos de tocar el piano, la grabación y el canto en vivo real de sus amigas a su alrededor, sintió ganas de llorar lágrimas de alegría nuevamente.
-Pide un deseo y sopla las velas, Honoka- Umi instruyó en un tono suave, gentil y comprensivo, dándole un apretón tranquilizador al hombro de su amiga.
La pelirroja asintió y cerró los ojos, juntando las manos en una oración mientras pedía su deseo.
-¡Deseo celebrar juntas nuestros cumpleaños, año tras año tras año tras año, para siempre! ¡Incluso cuando seamos ancianas!
La oyabun abrió los ojos y apagó las velas, su sonrisa permanente se amplió.
-¡Las amo a todas!- exclamó la cumpleañera, corriendo para dar a todas abrazos sinceros una vez más.
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-Oye, ¿cuál es el regalo de Umi para Honoka?- Nico preguntó deliberadamente mientras le dio un mordisco a la tarta de queso horneada por Honoka, habiendo terminado ya una rebanada de tarta de fresas.
La peliazul mira a la pelirroja, que estaba expectante, y la letrista sonrió.
-Mi regalo para Honoka es...
-¿Es..?- Los ojos de la oyabun brillaron con anticipación.
-Para hacer la vista gorda ante la holgazanería de Honoka
-Ehh- se quejó la cumpleañera
-Una vez
-¡¿Sólo una vez?!- La musa líder no pudo soportarlo mientras sacudía los hombros de la arquera con incredulidad; la samurai se rio suavemente ante la cara poco impresionada de su amiga, y el resto rio, sin esperar la respuesta de Umi.
-¿Qué hay de ti, Rin?- Maki preguntó después de muchas risas.
La chica gato se puso de pie de un salto, corrió hacia su bolso y regresó con la cumpleañera.
-¡Le compré a Honoka-chan unas orejas de gato!
La oyabun se rio y aceptó con gusto las orejas de gato, aparentemente estaban conectadas para poder sentir las emociones del usuario y las orejas se moverían en consecuencia; como caída si se siente triste.
-Aww~ ¡Estos son realmente lindos y divertidos! ¡Gracias, Rin-chan!
-¡Nya nya nya!- La pelinaranja exclamó feliz- Yo seré será el gato mascota de Honoka-chan por el resto de la fiesta
La nekomimi frotó su cabeza contra los muslos de su senpai, provocando una carcajada feliz de la pelirroja.
-¡Tengo un gato realmente adorable!- La musa líder le hizo cosquillas en la barbilla a su kouhai como muestra de aprecio, a lo que la menor ronroneó alegremente.
-¿Qué tal Elichi~?- Nozomi sonrió a sabiendas a la rubia, la rusa negó con la cabeza mientras le hacía señas a la cumpleañera para que se acercara a ella.
-¿Eli-chan?
-Esto es para ti, Honoka. Tómalo como nuestro regalo de graduación también
Eli le pasa su corbatín verde a Honoka; un recuerdo de su tercer y último año escolar como también el brazalete rojo con el kanji de presidenta del consejo estudiantil.
La pelirroja luchó contra el impulso de volver a emocionarse mientras se quitaba apresuradamente el suyo rojo para ponerse el corbatín verde de su nakama.
-¡Ahora soy la senpai de todas!- La oyabun tenía las manos en las caderas, esperando que alguien siguiera el juego, pero nadie se dirigió a ella como 'Honoka-senpai', en cambio, la habitación se llenó de risas felices una vez más.
Honoka hizo un puchero por un momento antes de unirse a la risa. Después de todo, así era Muse: no había una relación entre senpai y kouhai; las musas eran una familia.
A Honoka se le regaló un cumpleaños lleno de sonrisas y alegría que pasó con su familia, y no podía esperar al siguiente.
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お誕生日 おめでとう
高坂 穂乃果
03-08-2022
