A pesar de que eran los últimos días del invierno y el frío estaba presente sin llegar a ser incómodo Aoi e Inosuke salieron a dar un pequeño paseo en los alrededores de la finca - Es maravilloso, aun no puedo creer que ya no existen los demonios- Él caminaba a su lado perdido en el paisaje distrayéndose al tocar las cortezas de los árboles, o las hojas que se suspendía sobre sus cabezas-se a que te refieres, es liberador salir a pasear con esta tranquilidad, la última vez que mate a un demonio fue hace años y era tan débil que ni siquiera merecía la pena matarlo, esperaba que el último demonio que se enfrentará al Gran jefe fuera un reto, que decepción- alardeo él haciéndola reír- Pues yo me alegro de que llegaras intacto, de verdad eres el paciente más difícil con el que he tratado - el joven se indignó- No seas mentirosa Monitzu era peor que yo , él no tomaba sus medicamentos y molestaba a las chicas- Está bien, no eras el peor pero sí un dolor de cabeza - dijo riendo para molestarlo, en lugar de eso él se unió a las carcajadas- Ya no soy tan malo, tienes que admitirlo- dándole un ligero empujón- está bien, es impresionante como has madurado, ya no eres un niño salvaje, solo un niño - su convivencia se basaba en la risa y la diversión- de que te ríes enana -eso lo molestó y se quedó serio- Oh vamos Inosuke no te enojes, solo bromeo, sé que te has esforzado mucho en aprender y quiero que sepas que se nota- el aludido se rió ladinamente - Alabame más, aún estoy ofendido- la muchacha lo tomó del brazo para caminar más cerca- Ok tu vocabulario es más amplio, mejórate mucho en tu lectura y escritura y ya no te peleas por cualquier cosa, eres un buen muchacho; honesto y trabajador - ella volteo a verlo para ver su satisfacción- se que puedes hacerlo mucho mejor - ambos sonreían nuevamente- Basta ya, que se te subirá a la cabeza, mejor halaga me tu a mi- sin perder el tiempo Inosuke empezó por lo más sencillo- Eres la mejor cocinera del mundo, eres la mas lista y haces caras graciosas cuando estás irritada- ¿Te estás burlando de mi cara? - dijo en broma- No, claro que no, me gusta tu cara, te queda bien -eres mejor que yo halagando, te juro que no lo esperaba- él se rió con ganas- tu punto fuerte es decir lo que no te gusta chibi- de que hablas, si soy toda paciencia- recuerdas cuando me dijiste que no te gustaba que fuera un haragán- ¿Cuándo dije eso?- haz memoria Chibi, fue en los primeros días del hospital, fuiste debajo del cerezo del jardín principal a reñir me- ella se unió a su risa- No recuerdo haberte llamado haragán- ja si lo hiciste; es todo muy diferente-¿qué cosa? - aquí, entre las personas, siempre hay cosas que hacer, cuando vivía en la montaña el día acababa cuando se ocultaba el sol y tenía la barriga satisfecha- Él la miró de soslayo leyendo su expresión- No lo había pensado, lo lamento a veces soy muy exigente- Sí, quería habla de eso contigo -Aoi se detuvo en seco aun cogida de su brazo y lo encaró, él la miraba con preocupación- ¿Me estoy sobrepasando contigo?- ¿Qué? no, conmigo no, no me has pedido nada que no pueda hacer; contigo, no me gusta que te descuides por cuidar de otros, no está bien, al final de el día siento lo agotada que estas - su corazón se aceleró - Bueno siempre hay muchas cosas que hacer y que no puedo dejar pasar- lo se pero tambien puedes delegar las cosas sencillas que te quitan tiempo- ah sí cómo cuáles - las curaciones a los aldeanos, todos los días llegan personas con fracturas o torceduras y cosas sin importancia - ellos merecen ser atendidos- si pero podria ser por alguna aprendiz- las niñas ya tienen demasiadas tareas como para encima - podrias tener mas aprendices- ya lo intente y fracase no soy Shinobu, no puedo convencer a nadie, cuando Shinobu me reclutó, encendió algo en mi alma - ya se que no eres kinoko, pero no se trata de convencer tontos, hay que encontrar niñas que tengan eso mismo que tu tienes- ¿ Inosuke de que diablos hablas- tus ganas de ayudar personas, salvar vidas, eso que tu tienes que no te rindes por más cansada que estés- la dejo sin palabras, fue inquietante lo frecuente que Inosuke la dejaba sin habla en verdad había madurado su chico salvaje- pensé que no te gustaba eso de mi- el resoplo molestó-no me gusta cuando te excedes y te haces daño, por lo general es admirable- ella reanudó el paso mirando el suelo - lo tendré en mente-.