A veces amar no es suficiente y nosotros nos dimos con esa realidad cuando aún éramos muy jóvenes. La familia, la sociedad, nuestras obligaciones, lo que la gente esperaba de nosotros, nuestros miedos, nuestra fragilidad, nuestra falta de decisión, hay tantos factores que podríamos usar de excusas, pero lo único cierto es que hoy es la ultima vez que te contare mis secretos y te confiare mis deseos.
Te escribo porque el nudo en mi garganta no me deja hablarte, porque las promesas que un día nos hicimos hoy están esparcidas en miles de pedazos, yo jamás te quise mentir. Me siento perdido y el único camino que se ve claramente, es aquel en donde no existe un nosotros, es aquel en el que decido seguir sin ti y tu sin mí.
He decidido que es hora de rendirme, no hay nada que pueda hacer por nosotros, pero… dejarte ir es lo más difícil que hare. Supongo que ya sabes que esta es una despedida, un adiós definitivo sin un "nos veremos en otra ocasión" o "te veo mañana", no más caminatas ni platicas al atardecer, no más interpretaciones de Shakespeare en el teatro de la escuela, no mas soñar juntos, se acabaron las tardes en la biblioteca de la universidad, en donde no solo leíamos, también reímos, también lloramos y nos amamos.
Nunca me sentí tan seguro como cuando tomabas mi mano, y calmabas el miedo que crecía en mí, el miedo de que nos descubrieran, el miedo a que nos juzgaran, el miedo al rechazo, el miedo que me daba que no entendieran que nos amamos, porque amarnos nunca estuvo mal para mí, amarte era algo tan natural como respirar, ¿Por qué un sentimiento tan puro y sincero esta mal si es entre nosotros?, ¿Por qué el amar debe tener un género?.
Yo te amo y sé que jamás volveré a sentirme así con nadie, fuiste, eres y serás el amor de mi vida.
Pero como te dije antes a veces amar no es suficiente, y debemos decirnos adiós, suerte en la nueva vida que inicias al lado de ella, espero que sean muy felices…
Adiós Itachi yo… siempre te amare.
Siempre tuyo Sasori
