Agosto MPreg
Día 5: Miedos e inseguridades
Desde que se enteró que estaba embarazado, un pensamiento pasaba por su cabeza absolutamente todos los días, había intentado ignorarlo y al principio lo había logrado, pero conforme pasaban las semanas, ese pensamiento se hacía cada vez más y más fuerte.
"Tú no tienes padre, ¿cómo podrás ser un buen padre de esta manera?"
La sensación de miedo comenzó a invadirlo. Todas sus inseguridades comenzaron a salir a flote. Mil y una preguntas comenzaron a formarse en su mente.
¿Puedes criar a un hijo?
¿Vas a poder darle todo lo que necesita?
¿Es en verdad Shin Makoku un lugar seguro para él?
¿Y si cuando crezca no te acepta como su padre?
¿Es correcto que tenga dos padres y no una madre?
¿Qué harás cuando se enferme?
¿Cómo puede saber qué es lo que necesita?
Comenzaba a desesperarse. Tuvo que dejar el jardín e irse lo más rápido que pudo a su alcoba para fingir que dormía y estar solo con sus pensamientos.
Pero, como era usual, Yuuri se dio cuenta enseguida de que algo andaba mal.
—¿Wolf? —dijo entrando a la habitación—te vi venir para acá, ¿estás cansado?
—Un poco, solo dormiré una siesta—mintió.
El pelinegro se acercó a él y se sentó en la cama para mirarlo mejor.
—¿Estás bien? Te noto algo extraño, ¿te duele algo? ¿necesitas algo? Solo dime.
Esa parte de Yuuri era la que atraía a la gente, la que lo hacía ser un buen rey y no se resistía a ella. Se quedó callado y solo lo miró.
—¿Algo pasa, verdad? Has estado pensativo los últimos días, sé que no estoy en tus mismas condiciones, pero sabes que yo seré tu apoyo, solo necesitas decirme.
Suspiró, nunca podía ocultarle las cosas.
—Yuuri, ¿cómo a alguien como yo se lo ocurrió que era una buena idea tener un bebé? Vivimos en Shin Makoku, no en la Tierra donde tú naciste, aquí es peligroso para un bebé, además, yo soy un soldado, y no solo eso, soy el esposo del rey, eso es aún más peligroso, además, yo nunca he cuidado a un bebé, ¿y si no sé qué hacer? ¿y si me arrepiento? ¿y si lo lastimo? ¿cada cuánto debo darle de comer? ¿cómo sabré porqué llora? ¿y si me odia? Ni siquiera tendrá una madre, tendrá dos padres, ¿podrá un bebé tener la vida que se merece sin el amor de una madre? Yo crecí sin padre y tú bien sabes qué caprichoso y malhumorado puedo llegar a ser.
Un pequeño beso repentino, lo calló.
—Wolf, yo también tengo las mismas dudas, pero recuerda, ya tenemos a Greta, y aunque no la cuidamos de bebé, es normal que tengamos dudas, nadie nace sabiendo ser un padre, Shin Makoku es un mejor país ahora y de todas formas nosotros lo protegeremos, además, ¿has escuchado alguna vez que Greta se queje por no tener una madre, pero sí dos padres? Jamás lo ha hecho, nos quiere por igual y aunque a veces no sabremos qué es lo que nuestro bebé necesita, lo averiguaremos juntos y aprenderemos. Wolf, recuerda, no estás solo, me tienes a mí y juntos lo lograremos, ¿de acuerdo? Además, te voy a contar algo, en la Tierra existen muchos niños abandonados por sus padres y esos padres fueron un hombre y una mujer, ¿y sabes a quienes les están brindando la oportunidad de tenerlos como hijos? A parejas de dos mujeres o de dos hombres. En la Tierra, ellos no pueden tener hijos biológicos, así que adoptan a esos pequeños que fueron rechazados por sus familias originales, y no sabes que inspirador es eso, ese niño crecerá lleno del amor que se merece; en nuestro caso, nuestro hijo sí es biológico, pero lo deseamos y lo queremos con todo nuestro ser, entonces, jamás le faltará nada. Y una cosa más, ¿quién no querría tenerte a ti como padre? Es cierto que creciste sin una figura paterna, pero por eso mismo, podrás darle todo lo que a ti te hubiera gustado tener que fue exactamente lo que hiciste con Greta.
Yuuri besó suavemente las lágrimas que habían empezado a correr por el rostro de su esposo.
—Estamos juntos en esto, Wolf.
El rubio lo miró a los ojos antes de abrazarlo.
—Gracias, Yuuri.
Con amor, Yuuri le devolvió el abrazo.
Igual él tenía sus dudas, pero lo harían bien, estaba seguro.
