Hola a todos, gracias por entrar aquí. Hoy les traigo otra pequeña historia que comencé haces varias semanas atrás, y que hoy, por fin pude terminar. «Esta viñeta fue escrita para el Matsuri EmocionArte de la página de Facebook Shikatema: Hojas de Arena». Mi aporte se basa en la emoción: Orgullo.

.

Como siempre quiero agradecer a todas las personas que se dan el tiempo de dejarme un review, a las que marcan mis historias o a mí como favorita y/o siguiendo, y a las que simplemente leen. Para todos ustedes, muchas gracias, me inspiran de cierto modo a continuar.

.

Esta viñeta la dedico con mucho cariño a mis comentaristas estrellas: Kaoru-sakura, SophieNara040922 y Coeli Nara. Gracias por sus bellos reviews :D

.

.

Disclaimer: Naruto y todos sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto. La historia es mía y la publico sin ánimos de lucro.

.


.

Motivos que enorgullecen

.

Con varios minutos de retraso, ingresó a la cafetería y su mirada de inmediato recorrió todo el lugar. La divisó al final del salón, y sin perder tiempo, avanzó hacia esa mesa.

—Hola, disculpa la tardanza —acotó atrayendo la atención de la rubia, y enseguida se sentó enfrente de ella.

—Es extraño que llegues tarde, pero no hay problema —espetó dejando su mokaccino sobre la mesa, para luego fijar sus orbes almendrados en él.

—Ocurrió algo inesperado antes de la hora salida, por eso me demoré —agregó en su tono habitual, pero su rostro reflejó cierta intranquilidad.

Temari frunció levemente el entrecejo.

—Te ves un poco extraño, aunque no puedo interpretar si es algo bueno o algo malo —señaló, y Shikamaru no sorprendió. Ella lo conocía como la palma de su mano—. Mejor cuéntame lo que te ocurrió.

—Tranquila, no es nada malo —acotó con una semisonrisa un tanto forzada, que ella enseguida comprendió. Dejó de mirarlo fijo y se llevó un trozo de pastel a la boca, el cual lentamente degustó—. Hoy me notificaron que mi evaluación de desempeño fue la más alta de la compañía.

Los ojos de la rubia se clavaron en él al instante.

—¿En serio? —inquirió con una bella sonrisa y el pelinegro con una semisonrisa asintió. La ojiverde dejó el tenedor sobre el platillo—. Pues te felicito, Shikamaru —agregó con gran orgullo—. Eso significa que están reconociendo tu trabajo, tu dedicación ¿Me imagino que te felicitaron?

—Sí, y también me otorgaron un premio —señaló acrecentando la expectación de la ojiverde.

—¿Y qué te regaron?

—Una especialización de cinco meses en una reconocida institución —la respuesta del pelinegro enorgulleció aún más a Temari.

—Wow, esa excelente noticia, Shikamaru —acotó ensanchando su sonrisa, sin embargo, su novio no compartió su misma emoción. El semblante de la rubia cambió a los segundos—. ¿Hay algún problema?

El pelinegro enserió su semblante y se tomó unos segundos para contestar.

—La especialización es en el extranjero —señaló mientras la ojiverde lo miraba como si no entendiera la problemática. ¡Claro que la entendía! No obstante, mantuvo la serenidad, para que él continuara explayándose—. No quiero salir del país, porque no quiero estar lejos de ti. Por esa razón, voy a rechazar el premio.

La sorpresa se dibujó en el rostro de Temari, para luego sentir llenito el corazón. ¿Cómo no iba amar a ese hombre que tenía enfrente? Comprensiva esbozó una sutil sonrisa y estiró su mano por encima de la mesa para alcanzar la mano de su novio. Shikamaru al darse cuenta, alcanzó su mano y la envolvió. La rubia al sentir su tacto, le estrechó la punta de los dedos.

—Entiendo el punto, Shikamaru, pero es una oportunidad que no puedes dejar pasar —ella tenía razón—. Es un reconocimiento a tu esfuerzo; una especialización que te ayudará a crecer como profesional. Estoy muy orgullosa de que te hayan otorgado ese premio. Te lo ganaste a pulso. Ahora demuéstrales que no se equivocaron al entregártelo y aprueba ese curso con distinción.

Sonrío al escuchar sus palabras; su apoyo siempre era incondicional, sin embargo, cierto proyecto en conjunto, otra vez, lo hizo dudar.

—¿Y nuestros planes de vivir juntos? —inquirió recordando que solo hace unos días atrás, habían comenzado a buscar departamento. No obstante, sabía lo que ella le iba a contestar.

—Tendrán que postergarse —espetó con seriedad, para luego endulzar el semblante. —¡Cinco meses pasan volando, Shikamaru! —lo animó con una linda sonrisa—. Una vez que regreses, podremos volver a retomar ese plan.

El pelinegro pudo sentir su amor en cada gesto como en sus palabras.

—Todo esto es tan problemático —se sinceró—, pero tienes razón, es una oportunidad que tengo que saber aprovechar. Capacitarse nunca está de más —hizo una pausa y soltó un suspiro—. La especialización comenzará dentro de un mes y medio más.

—Te irá muy bien, Shikamaru —lo alentó animada—. Eres brillante, demuestra todo lo que eres capaz.

—Me tienes mucha fe, mujer —señaló mirándola amor y la rubia sonrió.

—Siempre he confiado en tus capacidades, por eso sé que no me vas a fallar.

El pelinegro esbozó una semisonrisa. La seguridad de Temari era digna de admirar, y obviamente él ya lo hacía. Estaba muy orgulloso de la novia que tenía.

—Lo sé —acotó llevando la mano de Temari en dirección a sus labios—, por eso te amo tanto.

Con delicadeza, le besó la mano.

—Y yo aún más —agregó feliz, la rubia, luego de sentir ese dulce contacto—. Ninguna especialización temporal nos va separar. Nuestra relación es sólida, porque nuestro amor es verdadero. Ya verás que en un abrir y cerrar de ojos, vas estar de regreso acá.

.

FIN

.


Gracias por leer, espero que les haya gustado esta pequeña historia. Cualquier cosa que quieran decirme, pueden hacerlo a través de un review, me encanta leerlos y responderlos. Recuerden que los reviews siempre motivan al escritor. Yo los amo con el corazón :D

En los próximos días responderé los reviews pendientes; disculpen la demora.

Disculpen también las posibles faltas de ortografías, apenas tenga tiempo las corregiré (ayyy Kami... dame tiempo, por favor).

Nos vemos en una próxima publicación.

Besos y abrazos para todos, les deseo un buen domingo.