Capítulo 6: Sentimientos de culpa.
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Al alba se suponía que buscaría por todos los caminos un método de conciliación. Su ser estaba mucho más tranquilo y su mente aclarada.
Con algo de miedo y pena se metió y camino por los dominios Uchiha en busca de aquella chica. Se sentía culpable de quizá haberla lastimado, no la odiaba ni nada, sólo envidiaba su suerte y entendía hasta cierto punto su reacción "quizá yo hubiese hecho lo mismo" pensó varias veces ante el miedo de perder al ser amado. Tenía que admitir que la escena había sido un tanto comprometedora ante los ojos de los demás, pero no lo suficiente. Además, si querías a alguien también tenías que confiar en ella o eso decían, cosa que no había sucedido del todo "la duda es la peor aliada" había dicho su padre tantas veces que había perdido la cuenta y aunque aquella reflexión no era específicamente en el campo del amor sino de batalla, podía bien ser aplicable en este caso, después de todo ¿no era el amor una larga lucha?, ella lo sabía mejor que nadie, llevaba siete años queriendo al mismo chico del cual su corazón parecía no querer desprenderse. Se detuvo y suspiró cuando a escasos metros pudo ver la comandancia de policía. Muchas personas entraban y salían de ahí, demasiados hombres uniformados deambulaban por el clan-Sasuke-escucho la voz de otro hombre. Ella se giró hacia donde estaba y vio a su ex compañero caminar al lugar en donde otro hombre visiblemente mayor le extendía un documento-entendido otou sama- Los ojos de Hinata se abrieron de par en par al ver la similitud entre ambos, era lógico padre e hijo, llevaban la misma sangre, no obstante, a pesar de ello, podía ver claramente un poco más la cara de Itachi en el. Recordó entonces a que iba y continuó su búsqueda. Pronto la gente comenzó a hablar y especular, Hinata era el frijolito en el arroz en aquel lugar, aquellos ojos blancos en medio de una multitud oji negra, sin duda llamaba la atención, además porque no era muy común que los miembros del clan Hyuga los visitarán, no se odiaban ni nada por el estilo, pero cada familia prefería guardar respeto y mantener la distancia.
-¿Se te ofrece algo? - preguntó la anciana del Uchiha senbei. Hinata miró hacia todos lados y negó-bueno… si, busco a alguien - confesó nerviosa- entiendo-respondió la anciana notando lo perdida que estaba-pero, si me dices de quien se trata, tal vez pueda ayudarte, nosotros nos conocemos entre todos-Hinata lo dudo un poco pues aunque quería encontrarla al mismo tiempo no quería, de hecho tenía ganas de salir corriendo pero tampoco era una cobarde. Pensó un momento tratando de recordar su nombre, tampoco era como que pudiese decirle "busco a la novia de Itachi San", no era demasiado impropio y descortés para alguien que se ha habría criado en una buena familia-I… Izumi San - respondió cuando por fin lo recordó. La anciana poso una mano en su barbilla y señaló el lugar en donde apenas unos cuantos minutos la divisó.
Hinata la siguió con la mirada y vio a la chica haciendo una reverencia, parecía disculparse con alguien, de pronto vio otra mano tomandola de ella antes de lanzarse a los brazos de esa otra. "Itachi San" murmuró cuando se dio cuenta que la reconciliación era mucho más bonita de lo que se hubiera imaginado. Hinata sonrio ligeramente viendo aquella escena, ambos parecían quererse mucho y estar felices de haber sobrepasado su crisis. Luego lo vio despedirse dándole un ligero beso en los labios y perderse entre la multitud, la chica por otro lado salió del local y cuando lo hizo, el cuerpo de Hinata tembló, la había visto aquella chica la veía fijamente, ¿y ahora qué? Se preguntó tragando pesado, pensó en una y mil formas de actuar y tácticas de pelea en caso que ella se pusiera violenta de nuevo, antes había luchado contra el sharingan y salido victoriosa, claro que de eso tenía sus años, pero el entrenamiento con su padre tampoco había sido fácil por lo que sus habilidades eran muy buenas, especialmente el combate cuerpo a cuerpo. Lo malo era que estaba dentro de sus dominios e Itachi se había ido, quizá los demás en señal de apoyo se irían contra ella y la atacarian, debía pensar una manera de escapar encaso que sucediera. Huanta se preparaba mentalmente cuando una sonrisa en el rostro de la chica se dibujó, Hinata bajo la guardia viendo como se acercaba tan tranquilamente.
-Siento mucho haberte maltratado ayer-dijo la chica. Hinata se quedó en shock - de verdad lo siento - volvió a decir haciendo una reverencia. Hinata respiro aliviada y la imitó - no, quien debe disculparse soy yo - dijo aún con la cabeza abajo.
-descuida - sonrió amablemente mientras le extendía la mano-fue culpa mía- su tono de voz era suave y dulce, no parecía fingir ni hacerlo de mala intención, era una disculpa sincera y entonces se dio cuenta porque Itachi la había elegido. Todos tenían días malos y ayer, aunque se estaba echando toda la culpa, ella también la tenía en parte, pues sabía desde hace tiempo que ellos salían y tenían una relación, además le hablaba de amor a sabiendas que había alguien más detrás. Si eso no era jugar sucio, ¿entonces que era?.
Cuando alguien quiere estar con otro alguien y ese alguien ya tiene una pareja, entonces automáticamente te conviertes en "la otra". Ino chan le había dicho eso cuando entendió que Sasuke salía con Sakura por gusto: "Entonces es preferible hacerse a un lado que ser la otra, porque generalmente la gente nunca dice nada bueno de la otra". Hinata sonrió y le extendió la mano, fue algo rápido pero muy real. La Hyuga caminó camino hacia la salida del clan, sintiéndose mucho mejor que antes. Si, Itachi había regresado (si es que había terminado con ella), pero extrañamente se sentía feliz.
" Si esa persona es feliz, entonces tú tienes que ser feliz al verla feliz" con aquella frase había concluido la rubia y hasta ese momento entendió lo que eso significaba.
La felicidad no era simplemente beneficio propio, si no mutuo.
Lo único malo de aquel día fue darse cuenta que la chica con la que su amado salía en realidad era una buena persona y como ser humano tenía sus errores. Era tierna, dulce, bonita, inteligente y de su edad, "rayos" no podía odiarla de ninguna forma, le caía bien después de todo.
Entonces Hinata decidió que, no lo buscaría más, pues quería que fuera feliz y aunque todo había tenido un buen final, no quería seguir causándole problemas. Un chico desde lejos sonrió viendo como la Hyuga abandonaba el clan.
Fue así como Hinata Hyuga, si antes esperaba verlo, cada que podía lo evadía, le sacaba la vuelta y hasta había conseguido una copia de su horario para salir justamente en las horas que él estaba ocupado.
Itachi desde lo sucedido, sintió la obligación de disculparse. Sobre todo cuando Shisui le había dicho y todo el clan hablaba sobre la Hyuga que se metió al clan. Sin embargo cada que la veía parecía rehuirle y esconderse, al principio entendió sus sentimientos, no era fácil después de todo y aparte Izumi le había contado lo sucedido, pero había pasado poco más de un año y le parecía algo bastante exagerado, no era para tanto, no había necesidad de castigarse de tal manera.
Ya tenía 20 años y de nueva cuenta sus funciones cambiarían, sería Sasuke quien ahora se haría cargo de la vigilancia, para unirse a su amigo Shisui en otras misiones más complicadas, seguramente pasaría mucho tiempo fuera y quería irse sin ningún pendiente, le había dado tiempo para que se le pasara, pero no había sido así, le tocaba entonces buscarla.
Hinata por su parte se enfocó en su entrenamiento era la futura heredera y tenía que ser una mujer todavía más fuerte. En ese tiempo cuido no salir más de la cuenta, ya tenían 15 años y su cabello llegaba a media espalda, su altura había crecido notablemente y su cuerpo parecía haber ralentizado su desarrollo y ya no le generaba tanta vergüenza como antes.
Su enorme y anticuada chamarra era cosa del pasado y había sido sustituida por una mucho más ligera y femenina, de color lila con mangas blancas, que si bien no se pegaba a su cuerpo al menos le daba una figura más estilizada, dejando ver por primera vez que no sólo su estatura había cambiado sino que su cuerpo también se había modificado. Al principio dudo ya que esas dos montañas de grasa (como solía llamarles ahora) hacían que toda la ropa se levante un poco en esa parte, no de forma exagerada, pero si más de lo que hubiera querido. al final tanto a su hermana como a su padre pareció gustarle y concluyó que no tenía nada de malo.
Los días pasaron y Hinata salió de misión con su equipo, a su regreso cuando salía de la Torre del Hokage se encontró frente a frente con él, iba acompañado por Shisui y Sasuke.
Hinata los miró fijamente y como siempre Itachi, solo se limitó a sonreírle como antes-Hola-escucho de parte de Shisui quien saludo con la cabeza al igual que Sasuke, ni siquiera se detuvieron y continuaron avanzando. Hinata agachó un poco la cabeza evitando que los demás vieran lo sonrojada que estaba, pues algo había cambiado con respecto a las otras veces. Sintió escalofríos y comenzó a sentir un poco de calor, ¿tenía fiebre? se preguntó, luego sintió palpitar con prisa su corazón ¿que era? Nunca antes se había sentido de tal forma, muy extraño - Hinata chan-escuchó de pronto y se puso todavía más nerviosa, pues sabía a quien pertenecía esa voz.
-Me gustaría poder hablar con usted un momento-dijo, Hinata llevó ambas manos a su pecho, pues estaba pasando precisamente lo que había estado evitando - te… tengo muchos pendientes que hacer Itachi San-respondió todavía de espaldas.
-Es eso o ¿piensas seguir evitandome como todo el año? - cuestionó sin rodeos. Hinata brinco al sentirse descubierta - lo lamento-dijo en un hilo de voz, Itachi la miró extrañado -No puedo.
-Entiendo-contestó viendo lo mucho que su cabello había crecido - no es mi intención presionarla. Ahora mismo tengo una reunión con Hokage sama, no durará mucho, pero si cambia de opinión o si de pronto logra terminar alguno de sus pendientes estaré a las seis de la tarde en el puesto de ramen, festejaremos en ascenso de Sasuke, hasta luego - terminó dándole media vuelta. Hinata volteó para verlo perderse detrás de una puerta. Luego se encaminó a su casa mucho más ruborizada, pues la vergüenza que sentía en ese momento nunca jamás en la vida la había sentido, aquella sensación no se iba y era sumamente molesta (o eso creía). ¿En qué estabas pensando cuando no dejabas de mirar el pecho de esos tres? Se preguntaba al recordar el escalofrío que sintió, ¿en qué estabas pensando cuando examinaste todo su cuerpo?, ¿por qué yo…baje la vista de más? Se preguntó al recordar ese extraño calor, ¿en qué estabas pensando cuando en el momento de te dio la espalda pusiste especial interés en ese caminar? preguntó al darse cuenta que su pupila había grabado el movimiento de sus nalgas al compás de los movimientos alternados.
Si, otro nuevo sentimiento se apoderaba de ella, Hinata ya no pensaba en él como el chico noble, dulce con cara de ángel, sino también como hombre.
Era lógico, ya era toda una señorita que comenzaba a tener interés, curiosidad y hasta cierto punto deseo sexual. Eso sin cortar que llevaba días soñando que lo besaba. Así que el ir a hablar con Itachi esa tarde era todavía más difícil que antes pues ya no solo tenía que lidiar con otro posible rechazo, sino que también ahora libraba una batalla contra sus propios deseos.
Tenía mucho miedo, demasiado, pues esa mañana en la torre del Hokage sintió unas ganas tremendas de ir y lanzarse sobre él, sobre todo después de haber estado de mirona y sentir ese calor de algo que según el diccionario le llamaban "excitación".
Pará acabarla hora tenía simplemente dos horas para pensar en ir o no a reencontrarse con él, ¿que debía hacer? ¿tomar una ducha con agua fría e intentar sacar de su mente todos esos pensamientos vergonzosos? Para así poder ir más tranquila a su encuentro o simplemente dejarlo por la paz y dejar a Itachi esperando, pero eso sería incluso mucho más cobarde de su parte, pues hasta el momento se había portado muy bien con ella y no se merecía el dejarlo plantado cuándo desde un principio aquel día en la academia él había acudido formalmente cuando no tenía porqué hacerlo y ella era tan solo una niña de 7 años.
Hinata se arregló como de costumbre para ir a su encuentro, lo había decidido. Tendría que ir a enfrentarlo de una vez por todas, fuera como que fuera, pasase lo que pasase. Sin embargo, entre tanta desidia se le había hecho un poco tarde pues eran más de las 6 de la tarde de hecho faltaban 15 para las 7 de la tarde.
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En Ichiraku ramen todos disfrutaban de una buena cena, Sasuke que estaba muy feliz porque después de mucho tiempo compartía un momento tan especial con su hermano y Shisui a quien también lo consideraba como uno. Por supuesto que Naruto Uzumaki y la chica con la que salía Sakura Haruno estaban ahí. Todos estaban muy felices y disfrutaban de la comida Shisui miró a Itachi y lo notó un tanto preocupado -¿Qué sucede?- le preguntó, pues no era muy común verle de tal manera- nada- respondió -es solo que me siento… quiero decir, desde que pasó lo que pasó con ya sabes quién me siento muy mal, no he podido descansar o más bien no he podido estar en paz, siento que aquel día me excedí y temo que ella pueda haberlo tomado o entendido de diferente forma, por lo que me dijiste al día siguiente, cuando la viste en el clan, pero después de eso ha estado evitándome y esta mañana cuando la encontramos en oficina del Hokage, se mostró renuente, no quiero lastimarla más, solo quiero que deje de sentirse culpable pues sé que todavía se culpa por lo que pasó hace un año y simplemente quiero decirle que no se preocupe mas, pero ella insiste…sigue ocultarse de mí -Shisui sonrió de medio lado y puso una mano sobre el hombro de su amigo- si las cosas son así, entonces no hagas nada más, digo… esta mañana ella se venía bien, no siento que necesites decir o hacer algo más. Supongo que la razón por la que te evita, es porque después de todo lo que sucedió no quiere más problemas, ya sabes cómo es ella, te lo ha dicho tantas veces y pienso que prefirió alejarse para no causarte más problemas- Itachi volteó a verlo y asintió con la cabeza- tal vez tienes razón, jamás olvidaré lo aterrorizada que estaba ese día, solo lamento no haber podido manejar esto de una manera diferente. Supongo que esto que siento son mis sentimientos de culpa.
-Vamos Itachi- interrumpió Shisui- lo has llevado muy bien, mejor no pudiste haberlo hecho no te sientas culpable
- Sabes, es lo último que pienso hacer al respecto- Shisui se quedó observándolo fijamente sin entender- quiero decir, invité a Hinata Chan a que habláramos del tema,no sé si vaya a venir, por la hora, ya no lo creo casi son las 7 de la tarde, supongo también que en parte que se siente herida y es muy extraño, porque me siento como si hubiese hecho algo realmente muy malo.
-Te lo vuelvo a repetir-interrumpió de nuevo- hiciste todo lo que estuvo en tus manos, no podías haber hecho otra cosa Itachi, has actuado de la de la manera correcta. Sé que en este momento atraviesas una situación difícil y no es fácil adaptarse a todo lo nuevo; ya sabes, entre el cambio de vida, la ruptura con Izumi y el sentimiento de culpa del que eres víctima, pues… de pronto todo ese te abruma más de la cuenta, pero créeme que es lo mejor, me sentí igual que tú en un principio, pero al final entiendes el porqué de algunas cosas. De ahora en adelante estaremos tanto tiempo fuera qué no era justo para ella estarte esperando siempre- Itachi suspiro.
-Sabes que sí la quiero y la quiero mucho, pero no ha sido solo por eso-Shisui lo miro intrigado- desde hace tiempo he dejado de…amarla, quiero decir, ya no sentía lo mismo de antes y honestamente no sé si fue mi ausencia, lo que la orilló a que cada vez fuésemos más distantes, pero poco a poco esto se fue…acabando. Hace rato antes de terminar estaba muy emocionada con el nombramiento de Sasuke, sabe cuanto se ha esforzado, pero cuando lo supo su cara cambio completamente y sentí por primera vez que no iba a apoyarme, y está bien, está en todo su derecho, luego comenzó a llorar, pero mi decisión ya estaba tomada y por le bien de ambos no podía seguir arrastrándola en esta relación y pretender que me esperara cuando poco a poco nos desmoronábamos y era inevitable que esa fisura entre los otros terminara en una fractura inminente. No sé todavía no entiendo porque ha llorado, cuando estamos juntos éramos dos témpanos de hielo, nos veíamos solo porque sí, pero jamás nos hacíamos reír y aunque caminábamos juntos, lo hacíamos para caminos distintitos-suspiró- Supongo que fue el miedo a la soledad o la costumbre y va a ser difícil para ambos, pero no imposible, al igual que yo se dará cuenta que fue lo mejor y aunque fríos el uno con el otro hablando de forma romántica, no soy insensible por ello es que me dolió tanto verla llorar, es una buena chica, le desee que fuera feliz- Shisui se quedó boquiabierto, no tenía ni la menor idea de que decir, no esperaba ese bombardeo de sensaciones tristes y deprimentes
-Em…supongo que lo superarán- dijo Shisui, sonrío e intento animarlo de nuevo- ¡Bueno ya!, por… por ahora hay que hay que compartir con Sasuke este momento, él está feliz por su nuevo nombramiento no le echemos a perder la noche ¿de acuerdo? -Itachi asintió -bueno entonces… ¿quién quiere beber algo? - cuestionó al mismo tiempo que todos los presentes levantaban una copa y continúan divirtiéndose.
Hinata pasaba por el puesto de ramen cuando los vio divirtiéndose y riéndose a carcajadas, pensó por un momento en ir y hablar con Itachi pero lo veía tan feliz que le dio pena molestarlo, sobre todo porque el asunto que la llevaba era algo serio y lo que menos quería era incomodar, además Sasuke seguro que nunca se lo perdonaría.
Se sentó en una banca a esperar que la celebración terminara. Paso una hora y la fiesta continuaba, se fijó reojo y vio la escena, aun festejaban, ¿cuánto tiempo más faltaría? se preguntó internamente suspirando. Otra hora paso y había notablemente menos gente pero ellos continuaban, miró el reloj y vio las 8:45 de la noche, en las calles se comenzaba a encender la luz mercurial, continuó esperando hasta que se hicieron las 9:30- Es demasiado tarde- dijo y se levantó de la banca decidida a regresar a su casa, pero solo dio unos cuantos pasos cuando Shisui le dio un codazo Itachi y le dijo que la Hyuga estaba ahí, inmediatamente se levantó y silenciosamente comenzó a seguirla. Hinata quién llevaba la cabeza abajo no se dio cuenta que desde hace varias cuadras Itachi la seguía. Por respeto el Uchiha había guardado silencio o más bien, porque no sabía como comenzar la conversación, pero era el momento, tenía que hablar ahora-Hinata chan- Hinata paró en seco sintiendo como su corazón bombeaba a paso acelerado, lentamente giró su cabeza y su cuerpo hasta estar frente a Itachi- ¿Qu- que quería decirme Itachi san? - preguntó un poco apagada.
- Ven- le indicó, pero ella negó- ven- volvió a decir y esta vez se acercó. Itachi le ofreció su brazo para que lo tomara como un gesto de caballerosidad, Hinata dudó un poco pues hacía mucho tiempo que no lo tocaba y más sabiendo lo nuevo que comenzaba a sentir por él. Al final Hinata accedió y caminó junto a Itachi hasta sentarse en una banca cerca del parque- Sé que la última vez las cosas fueron un desastre- empezó Itachi, Hinata asintió -y sé que desde ese momento has actuado de forma extraña, tal vez piensas que no me importa, pero… es todo lo contrario y quiero que sepas que de verdad estoy al pendiente de ti, que me preocupan tus sentimientos y que en ningún momento fue mi intención lastimarte Hinata chan, para nada- ella comenzó a sollozar, pues estaba segura que vendría una cuarta vez, lo presentía - desde ese día he querido hablar contigo, sé que lo hablaste con Izumi san y me alegro que haya reconocido su error, de verdad, pero a pesar de eso, me mortifica que todavía pienses que lo sucedido ha sido culpa tuya- Hinata agachó la cabeza- es una aldea muy pequeña y en pocas ocasiones hemos coincidido, pero desde ese día curiosamente jamás te he visto ni por casualidad rondar por la aldea, al menos no cuando tengo días libres- Hinata levantó la cabeza, y lo miró apenada, Itachi lo sabía, de alguna forma alguien le había contado que conocía su horario "Que vergüenza" pensó para si- Hinata chan- la miró fijamente- no tienes por qué avergonzarte, ni por qué ocultarte, no tienes porqué privarte ni disfrutar de una tarde soleada o alguna otra cosa que disfrutes, no fue culpa tuya y sé que esto pasó hace tiempo y me hubiera gustado poder decírtelo en su momento, pero nunca me diste la oportunidad de hacerlo, siempre escapabas cada que me veías, básicamente me evitabas como si no pudieras mostrar la cara, como si hubieras hecho algo malo- ella volvió a agachar la cabeza, se sentía tonta muy tonta porque hasta cierto punto pensó que de volver a hablar con Itachi, este le pediría que se alejara completamente de él, aunque irónicamente lo había hecho, pero ahora que escuchaba esas palabras le daban alivio, la calma que desde hace tiempo necesitaba -yo de verdad, no quería causarle más problemas con su… novia-aquella palabra ahora le era más difícil de decir- Izumi san es una buena persona y tampoco quería generarle disgustos, por eso yo…
- Lo sé interrumpió-Itachi- por ello te escondías, pero no lo hagas más, no tienes porqué y jamás- pauso tomando la barbilla de Hinata haciendo que levantase el rostro- vuelvas agachar la cabeza, esconderte o cambiar por una persona, ¿de acuerdo? - Hinata lo miró fijamente, ¿Por qué?, ¿porque existía una persona como él?, ¿porque cada vez qué intentaba olvidarlo de un momento a otro sin siquiera saberlo terminaba enamorándola todavía más? Era ridículo que a pesar de todo continuaba pensando en él, que a pesar de tres rechazos y un latente cuarto, seguía tan enamorada; magia quizá Itachi era mágico y su voz era como una varita mágica que siempre tenía las palabras adecuadas capaces de cambiarlo todo con un mínimo movimiento en sus labios, pues a pesar de estar en una situación desalentadora, de su boca solo salían palabras hermosas y confortantes qué más que decepcionarla, la animaban a seguir luchando por él y aquello solo sucedía cada vez que hablaba con él; Itachi Uchiha era excepcionalmente único. Hinata sonrío estaba mucho más que agradecida con sus palabras y después de todo aquella plática no había sido tan mala, el haberlo evadido todo este tiempo había sido simplemente una actitud un tanto infantil motivada por el miedo- Gracias Itachi san- respondió viendo cómo le sonreía de vuelta y luego sin pensarlo dos veces se lanzó a sus brazos, el Uchiha se tensó por un momento y se paralizo sin saber que hacer, ¿era conveniente?, se preguntó, pero luego comenzó a relajarse, pues estaba ante un tierno abrazo. Itachi colocó una de sus manos sobre la cabeza de ella y otra sobre su hombro, tal como solía hacerlo con Sasuke
-Solo quiero que me diga una cosa Itachi san- habló de pronto e Itachi quien de alguna forma había correspondido a su abrazo, dejó de hacerlo para observar su rostro- cree que algún día… ¿me pueda corresponder? - preguntó un poco sonrojada. Itachi se quedó en silencio un momento y suspiro- has crecido Hinata-chan y siempre has sido una niña muy muy bonita, encantadora, tierna y cualquiera podría estar encantado contigo…
-No- interrumpió Hinata- no quiero que le dé más vueltas al asunto, yo solo quiero saber, quiero una sola respuesta… ¿cree que algún día podría fijarse en mí? - Itachi sonrió, tomó su rostro y beso su frente como si se tratase de una niña chiquita. Era un acto tan inocente, pues era el beso más puro que un padre podría darle a su hija- Todavía no, Hinata-chan- respondió pues no quería qué sonará cómo otro más de sus rechazos, ya bastante daño le había hecho anteriormente como para continuar haciéndolo. Hinata sonrío y reforzó su agarre hundiendo un poco más la cabeza en su pecho -Gracias- pronuncio inhalando su aroma y luego con desgana se separó y caminó feliz hacia su casa. No era la respuesta que esperaba, pero estaba conforme.
Itachi se quedó parado hasta que la perdió de vista pensando si lo que había hecho era lo correcto o no. El darle alas a una jovencita cuando él ni siquiera estaba seguro de hacia dónde iría su vida, era un acto muy irresponsable y más dado que mañana por la mañana se iría a Amegakure con Shisui, en dónde pasarían una larga temporada.
Solo esperaba que en ese tiempo Hinata encontrara alguien a quien amar y que la hiciera feliz, porque ella al igual que Izumi, no merecían privarse del amor que otra persona podría brindarles.
Después de esa noche habían pasado tres días y a Hinata se le había hecho raro no verlo por la aldea. Paseaba a diario para ver si por casualidad lo veía, pero no.
Comenzó a asustarse y pensar que ahora era él, quien la evitada ya que quizá aquella noche lo había comprometido demasiado. No fue hasta que escuchó una conversación entre Sasuke y Naruto que Itachi y Shisui se habían ido de la aldea por un largo tiempo.
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Me inspiré y les regalo un capitulo mas largo. chau.
Gracias por sus reviews.
CONTINUARA…
