Hola, hola. De nuez por aquí. Otra vez se me fueron las cabras al monte y no sea la escapada de estas bestias porque el estrés me carcome el cerebro, y es que trabajo he tenido mucho y han sido muy escasas las ocasiones que cedo al retroceso de mi madurez para seguir echándole galleta a mis estúpidos escritos. ¿Porqué estúpidos? Se preguntarán, y la respuesta cae redonda al hecho de que nada de lo que escribo es coherente o cabal a la sensatez de los tantos fics que pululan por la página. Mis ideas armonizan con mi soberano humor, de ahí que florecen las loqueras. Agradezco encarecidamente el tiempo que invierten a la lectura.
Extinción
Esa mañana de las que todos jurarían no habría nada interesante por haber dada la execrable paz que se respiraba en el Santuario desde hacía varios años, sucedió lo inesperado. El alma de Afrodita desapareció de la faz de la tierra, se esfumó…
De repente, de un segundo a otro, el fuego del reloj zodiacal y que con orgullo resplandecía para dar brillo al signo de piscis sufrió de menudo apagón y no fue sino por la pregonera boca de Kiki que los ojos de los hijos de Athena se volcaron sobre el humo que se elevaba al cielo y anunciaba la definitiva extinción del duodécimo Santo.
Death Mask pegó la carrera de su vida al templo de Piscis para dar crédito a lo que se venía rumoreando en cada rincón de los templos.
—Quizá, a lo mejor, se suicido—era la médula espinal del cuchicheo.
Cáncer tendría que ver para creer, por ello se entregaría a la tarea de examinar los hechos así el cansancio entorpeciera sus esfuerzos o barriera con sus ánimos. Cuando hubo asentado los pies en Piscis fuera que un viento le hubiera arrebatado de jalón el aliento, cayó en la realidad de que Piscis no cometió la atrocidad de quitarse la vida por voluntad propia.
Un torrente de lágrimas inundó su mirada y se despedazó la garganta gritando a raíz de la pena que sarpullía en su cuerpo. Milo fue el único de los curiosos que cedió la potestad al fisgoneo para arrimar su nariz al lugar donde un Cáncer deshecho se revolcaba de dolor junto al cadaver de su amigo. Sin filtros el escorpión escupió la pregunta:
—¿Cómo es que se murió?
Cáncer intentando ahuyentar la desazón dando una larga bocanada de aire, respondió quedamente:
—Lo mató el aburrimiento.
FIN
Como bien hice mención al principio, nada de lo que escribo es serio.
Gracias (:
