Saludos, lectores/as. Este es apenas mi segundo OS de Akebi-chan, pero esta vez quiero hacer un enfoque en dos personajes que me llamaron la atención en su momento. Desde Strawberry Panic no veía una interacción y una atmósfera como la que contemplé entre Ai Tatsumori y Riri Minakami, al menos en un anime, que por otro lado tendría que asomar al juego de Sono Hanabira. Bueno, nada más que decir antes de empezar el capítulo, salvo que Akebi-chan no Sailor Fuku no me pertenece. Ese honor le corresponde a Hiro, bendita sea su capacidad artística.
Ayuda para llegar a Riri
Para Ai era un calvario poder manifestar sus sentimientos de una vez por todas. Desde aquella vez que conoció a una hábil y hermosa nadadora de nombre Riri Minakami, tiempo hace aquello, siempre se sentía apenada al momento de hablar con ella, y ni hablar de cuando empezó a despertar sentimientos hacia ella ¿Acaso eso era tan complicado? Nadie más parecía tener ese problema al momento de dirigirle la palabra. Touko, Riona, Tomono, Hotaru… pero especialmente Komichi. Al momento en que intercambiaban palabras manifestaban una gran cercanía, casi como si fuesen hermanas, o como si se conociesen de toda la vida. Bueno, viniendo de Komichi no era en absoluto de extrañar, pues bastante que se acerca a todas las demás integrantes de la clase 1-3, y hasta el momento le iba de maravilla. Nadie se salvaba. Pero bueno, la cosa es entre Ai y Riri, aunque Komichi en ese momento estaba cerca de Ai. Perfectamente le podría preguntar su secreto.
─ ¿Cómo le haces?
─ ¿Eh? ─ Komichi desvía por un momento su atención de su cuaderno.
─ Q-quiero decir, no te cortas a la hora de hablar con las demás de la manera que quieres. Eres más sociable que cualquiera de nosotras ─ Ai se apoya sobre sus codos y mira con el ceño fruncido a Komichi ─ ¿Cómo le haces para actuar tan libre y alegre ante las demás chicas, Akebi-san? ─ ante el gesto algo confuso de Komichi, Ai empieza a sonrojarse un poco ─ N-no pienses que son celos ni nada de eso. Lo que pasa es que… Hay alguien con quien me gustaría ser más cercana, y creo que me podrías dar un consejo o algo. Digo, eres muy expresiva con todas…
─ Claro que te ayudo, Tatsumori-san ─ Komichi responde con una enorme sonrisa que deja algo desencajada a Ai ─. De hecho, podemos empezar ahora mismo.
─ ¿Eh? ¿Acaso no estabas ocupada con tus deberes?
─ Yo ya terminé de hacerlas. Simplemente estaba anotando algunos consejos que me dio Kojou-san antes, pero ya he terminado ─ Komichi guarda todas sus cosas para entonces centrar su atención en Ai ─. Ahora sí, soy toda oídos, Tatsumori-san ¿A quién te quieres acercar? ¿Es alguien que conozco? Con una pista me vale.
Ai no sabía qué responder en ese momento. Ver a Komichi prestarle atención de esa manera la estaba poniendo sumamente nerviosa, pero necesitaba sacarse la presión del pecho como sea, y sabía que Komichi era alguien bastante confiable para lo que fuera.
─ Ri-Riri… ─ suelta con un suspiro.
─ ¿Riri-san? ¿Nuestra compañera Riri-san?
─ S-sí, esa misma tonta. A ella me refiero. N-no sé qué puedo hacer decirle lo que siento. Es que no sé de estas cosas y...
─ Simplemente dile.
─ ¿Eeehhh? ─ Ai se pone completamente roja y le empiezan a temblar los labios ─ ¿A-así? ¿Tan de repente y tan frontal? ¿No hay alguna manera mejor de que pueda decirle...?
─ No la hay. Decirle de frente es la única manera en que puedes decirle y esperar a llegar a ella ─ Komichi niega con la cabeza, siempre manteniendo su sonrisa ─. Debo decir que pasé por lo mismo que tú, Tatsumori-san. No sabía cómo entablar una conversación adecuada con Erika-chan, pero todo cambió simplemente atreviéndome a decirle las cosas de frente, soltando aquello que tenía dentro, y por eso ahora estamos saliendo. Es algo incómodo y complicado cuando pasas por esto por primera vez, no lo niego. Me temblaban las manos y no sabía qué decirle, pero ya cuando tuve finalmente el valor de decirle lo que sentía por ella, ya nada me podía detener, y me sentía libre de toda esa presión que antes me paralizaba ─ Komichi se ríe de su propio comentario ─. Todo va a estar bien. Simplemente debes armarte de valor y abrir tu corazón a Riri-san. Estoy segura de que ella te responderá con una sonrisa.
─ ¿T-tú crees? ¿No pensará ella que es raro que me confiese ante ella de esa manera?
─ Si así piensa Riri-san, entonces pensará lo mismo sin importar de qué manera intentes hacérselo saber ─ la respuesta de Komichi deja a Ai con la boca abierta ─. Dile y ya está. No sabrás lo que opina Riri-san al respecto, ni obtendrás ninguna respuesta, si no lo intentas.
Ai estaba enmudecida por un momento. La respuesta de Komichi había sido más de lo que esperaba de su parte. Bueno, tomándose en cuenta a sí misma, cualquier cosa que le dijera Komichi podía fácilmente superar sus expectativas. Esa chica sin duda era única en su tipo, pero Ai le daría vueltas en otro momento. Más importante era llevar su relación con Riri a alguna parte. Necesitaba saber que Riri compartía su sentir.
─ B-bueno... Supongo que no tengo de otra. Pero no me siento lo suficientemente valiente para hacer algo así por mi cuenta... ─ la voz de Ai baja tanto que apenas resulta audible, aunque Komichi todavía podía oírla ─ Necesito tu ayuda, Akebi-san. No creo lograrlo sola.
─ No te preocupes, Tatsumori-san ─ Komichi toma las manos de Ai, haciéndola sobresaltar ─. Cuentas con todo mi apoyo. No pienso dejarte en ningún momento.
Ai se va poniendo más y más roja, pero también sonríe. Saber que podía contar de esa manera con ella era bastante reconfortante. No sabía qué más decir al respecto, y de todos modos sentía un nudo en la garganta que no le dejaría hablar.
Pista de la escuela
Riri estaba holgazaneando un rato, aprovechando que todavía le quedaba un rato antes de que las clases se reanudaran. Podía ver a algunas de las demás chicas de la clase 1-3 haciendo sus cosas en otras partes, ya sea paseando o ayudando a sus clubes, dentro de la escuela o en la pista como ella. El momento era para relajarse todo lo que fuera posible y recargar energías, y eso era exactamente lo que Riri pretendía hacer, cuando en eso aparecen dos chicas que hasta ese momento no había visto fuera del salón.
─ Komichi, Ai ¿Qué hacen en su rato libre?
─ Yo estaba atendiendo algunos deberes, Riri-san ─ responde Komichi con total franqueza ─. Todavía tengo cosas que hacer, así que me debo retirar un momento. Nos vemos, Tatsumori-san.
─ Ah, claro. Ve con cuidado, Akebi-san ─ responde Ai tratando de aparentar neutralidad, cuando nota que Riri se le estaba acercando, poniéndola nerviosa ─ ¿Q-qué haces, Riri?
─ Es que se me hace curioso verte entablando una conversación con Komichi ─ Riri se acerca todavía más ─. Digo, es Komichi. Ella es capaz de hacer hablar incluso a las piedras, pero no hay muchos momentos en los que la haya visto intercambiando palabras contigo, mucho menos paseando por ahí en compañía tuya.
─ ¿Eso es acaso algo malo?
─ Nop. Por el contrario, me agrada verte congeniando tan bien con Komichi. Siempre está genial tener muchas amigas con las que podamos hacer cosas y tener temas de conversación, ¿no crees?
─ Claro, supongo ─ Ai desvía un poco la mirada, viendo que Komichi se encontraba detrás de un árbol, alzando su pulgar a modo de porra ─. Ah, Riri...
─ Te escucho, Ai.
Ai siente que la boca se le estaba secando rápido, demasiado rápido. Aquello definitivamente no podía ser normal. Sólo ver a Riri, tan curiosa, sonriente y aparentemente inocente, era suficiente para hacerle olvidar cómo hablar. Pero tenía que intentarlo. Pedirle apoyo moral a Komichi, venir hasta este lugar, proponerse decirle a Riri lo que sentía, nada de eso podía quedar en nada. Por mucho que le costara decirlo, tenía que hacer ese esfuerzo. No quería seguir guardándose aquello.
─ ¿Quieres pasear conmigo un rato?
Ai abre los ojos al máximo. Era la voz de Riri, pero aun así no lo habría creído si no la hubiese visto moviendo los labios. Por un momento se cuestionó si lo que acababa de oír fue cosa de su imaginación.
─ ¿Ai? ¿Estás bien?
─ Ah, claro que lo estoy ─ Ai se cruza de brazos y desvía repentinamente la mirada ─. B-bueno, supongo que no está de más si paseamos un poco.
─ Tú lo has dicho. No hay nada de malo con pasear al lado de la persona que me gusta.
Ok, eso sí que fue demasiado para Ai. Riri era injusta. No había manera de que dijera eso antes que ella y que encima se mostrara con esa sonrisita tan campante y que tanto le gustaba. Ai estaba tan roja que temía que su cara se fuera a derretir, y su boca estaba abierta al máximo a causa de la impresión. Komichi por su lado estaba también boquiabierta al saber que Riri había dicho aquello primero, y todo estaba adornado con una mano de la misma Komichi tapando parcialmente su boca.
─ ¿Eh? ¿Seguro que estás bien, Ai?
─ E-eres mala, Riri... ─ Ai hacía un monumental esfuerzo por normalizar su propio pulso y poner en orden sus ideas para así no arruinarlo todo con su respuesta ─ S-se supone que tenía que decirlo yo primero, y no sé si sea que te gusto de la manera que acabas de hacerme creer.
─ ¿Y de qué manera "te hice creer"? ─ Riri parecía un poco confundida.
─ Es que tú me... me gustas, Riri ─ Ai no se podía imaginar lo mucho que le había costado decir aquello, aun a pesar de que salieron fluidas y bastante comprensibles ─. Pero no es como tú lo dijiste. Tú me gustas... demasiado… Tú… ─ ya no podía más. Ai sentía que si no lo soltaba en ese mismo instante, ya no sería capaz de hacerlo, por lo que tomó aire para no dejarse nada dentro ─ ¡ESTOY ENAMORADA DE TI, RIRI!
Si Riri no había comprendido aquello, pues Ai no veía de qué manera podría hacer que entienda. Se le habían salido aquellas palabras con tanta fuerza que la garganta le estaba doliendo, pero eso era lo de menos. Lo había hecho, y ver a Komichi emocionada y en silencio era la prueba de que así había sido.
─ Ai, no creo que hiciera falta gritar así, ¿o quieres que todo el mundo lo sepa? ─ Riri sonríe de manera traviesa y señala detrás de Ai con la mirada.
La vicedelegada se da la vuelta con algo de rigidez, encontrándose que Touko, Tomono, Minoru, Ayumi, Hitomi y Yasuko viéndola desde otros puntos de la pista, mientras que Hotaru, Oshizu, Mai, Riona, Neko, Kei y Erika se estaban asomando por las ventanas de la academia, y ni hablar de las estudiantes de otras clases y las profesoras que también andaban por aquellos lados. Komichi también se había dado cuenta gracias al señalamiento de Riri, y lo que podía hacer era tener los ojos bien abiertos y pensar que Ai se había pasado un poco.
¿Y qué ocurría con Ai? Pues que no podía con la vergüenza que sentía. Había montado el mayor numerito en la historia de la escuela con toda seguridad. Nunca se había imaginado que sería precisamente ella quien supere a Komichi captando la atención de toda la escuela, pero ahí estaba. El cuerpo entero le temblaba, sentía unas ganas de salir corriendo que no entendía porqué no había empezado ya, e incluso sentía que se le saldrían las lágrimas.
La cosa pintaba demasiado fea, cuando siente que un brazo le rodea los hombros, siendo Riri la causante de ello.
─ Pues te digo que no entendiste bien lo que te dije, Ai. Claro que me gustas de esa manera. Eres con quien mejor me llevo, y siempre me gusta estar contigo. Si lo que quieres es que nos volvamos más cercanas de lo que ya somos, nada más tienes que decirlo. Ser pareja no es tan malo, Ai tontita.
─ T-tonta... ─ Ai baja la mirada, no sabiendo cómo reaccionar, pero se notaba que estaba cerca de perder el control.
─ Vamos, no te pongas así ─ Riri la acerca todavía más ─. Si quieres vamos a comer algo después de clases ¿Qué opinas?
Ai asiente levemente. No era una mala idea, además que eso le serviría para hacerse a la idea de que Riri le acababa de decir que gustaba de ella. Ahora le tocaba asimilar lo ocurrido, pero Riri, como queriendo ponerle las cosas más difíciles, le da un beso en la mejilla. Fue un beso rápido y travieso, pero no daba pie a la duda.
─ ¡Vivan las novias! ─ anuncia Touko alzando un puño, y acto seguido algunas chicas empiezan a aplaudir, la mayoría de la clase 1-3.
─ Qué lindo. Las dos están enamoradas ─ Tomono junta ambas manos sobre su pecho mientras esboza una amplia sonrisa.
─ ¡N-no digan eso tan libremente! ─ se queja Ai, pero Riri tira de ella para que pudiesen dar el paseo que en un principio habían acordado.
─ Relájate, Ai. Déjalo pasar. Ya verás que al rato se nos pasará el estatus de celebridades de la escuela para que lo recupere Komichi.
Ai simplemente infla los cachetes. Ve de reojo que Komichi se sale de su escondite para unirse a las demás chicas que estaban en la pista, pero antes de alejarse le dedica una sonrisa para decirle que todo iba a estar bien. Ai quería creer que Komichi tenía razón, y de cualquier modo el objetivo estaba logrado. Quería decirle lo que sentía a Riri, y eso fue lo que hizo, e incluso consiguió que la nadadora le dijese que sentía lo mismo. Lo que sí que no estuvo previsto era que más de media escuela se enterara de golpe.
Pero justo entonces resuena en su cabeza lo que Komichi le había advertido.
─ Si así piensa Riri-san, entonces pensará lo mismo sin importar de qué manera intentes hacérselo saber.
Lo tenía bastante presente, si Komichi recién se lo había dicho. Una débil sonrisa se dibuja en su rostro, sintiéndose tonta por tener que comprobar de esa manera las palabras de aquella inquieta chica que parecía tener soluciones para todo. Si Riri estaba dispuesta a corresponder sus sentimientos, entonces nunca hizo falta dejarse llevar por la presión y el nerviosismo. Claro que era algo inevitable sentir aquello, pero siempre estuvo a su alcance la posibilidad de sortear aquellos obstáculos de una mejor manera y hacer que Riri supiese lo que sentía de forma más cercana e íntima.
─ Lo volvió a hacer, y yo sin enterarme.
─ ¿Dijiste algo, Ai?
─ Tranquila, Riri. No es nada ─ Ai niega con la cabeza mientras se quitaba el brazo de su ahora novia de encima para así tomarla de la mano ─. Y así es como deben ir las parejas, tonta.
─ Como digas ─ Riri suelta una risita, una a la que Ai tendría que acostumbrarse de ver más a menudo.
Fin
Debo confesar que esperaba que este OS fuese un poquito más corto, pero igual no estoy disgustado con el resultado, pero para nada. Debo decir que el AixRiri se me hizo mi pareja secundaria favorita precisamente gracias al anime. Todavía me estoy leyendo el manga, y justo eso me ha permitido explotar un poquito más el lado tímido de Ai, lo que hizo que se alargara un poco más el OS. Espero que haya sido de su agrado, y no se preocupen, que el KomichixErika sale porque sale. No hay manera en que esa pareja se quede por fuera mucho tiempo xD.
Hasta otra
