Parte final de la saguita :'3

Notas de la autora al final

Se encontraba recostado sobre un árbol, miraba sus apuntes organizados y de vez en cuando, su miraba se posaba en la joven de suéter rosa y cabellera castaña, podía jurar que sus ojos brillaban y sus mejillas se enrojecían a más no poder ¿desde cuando sentía esa esa sensación? ella es la única culpable, solo ella y nadie más.

—Hey amigo, ¿en que piensas?

Se sobresaltó al sentir a Soos sobre sus hombros, Wendy y Dipper también estaban allí.

—En nada —respondió secamente.

—Amigo se que no te conozco, pero puedo jurar que piensas en alguien —dijo la leñadora.

—Solo espero que ese "alguien" no sea Mabel —menciono Dipper seriamente con los ojos cerrados.

—No, no es ella —mintió.

—¿Entonces? ¡Es Pacifica verdad!

El chico bufó, no tenia conocimiento del hermano celoso pues había sido hijo único, sabia que Dipper era un exagerado, sobreprotegiendo a Mabel... y a Pacifica pero también debía entender la situación. La chica Pines ha sido el blanco de rechazos amorosos, hasta hace poco dónde el hizo la promesa de quererla a pesar de haber crecido en un ambiente de soledad. Por otro lado, Pacifica es guapa si, pero él solo la ve como una chica normal.

—Claro que no, ya sabes que no me interesa tu novia para nada —el latino se cruzo de brazos—. Pero no se porque no dejo de pensar en Mabel.

Debía hallar el modo de acercarse a ella, ya lo han hecho como amigos pero no era suficiente. Su meta es proponerle algo más serio, pero debía sacar a un pez gordo del camino, solo hasta ver de lejos a un tipo con el cabello blanco supo que no debía sacar a un pez sino a dos.

Tras unos minutos, su cuaderno estaba lleno de posibles ideas, pero ninguna lo convencía. Puso su cabeza en blanco y una imagen apareció de repente: La había visto con un suéter rosa con unas flores bordadas, tenia sentido, era primavera, la época de las flores, además Mabel es lo bastante femenina como para que no le gusten esas cosas. Chasqueo los dedos y sonrió, ya sabia que darle.

Con traje y sombrero que cubrían su cuerpo y cara, el joven se dirigió a una tienda pequeña donde se vendían desde las más exóticas a las más extrañas flores que existen. Si usaba ese atuendo era porque simplemente quería pasar desapercibido, eso y que el pueblo es tan pequeño... y chismoso.

—Son diez dólares —dijo la mujer.

Gracias —le respondió en español con su raro acento alemán y agarro el pequeño pero bien arreglado ramo.

Con una pequeña sonrisa en su rostro se puso en marcha a la Cabaña del Misterio. Ya tenia todo preparado: Las flores y una nota donde expresaba todo lo que sentía por la chica Pines, ya que él siendo un chico de pocas palabras que mejor para expresar lo que sientes en una hoja de papel. Estaba a punto de tocar la puerta una vez se paro enfrente, pero la manija empezaba a moverse. ¿Qué debía hacer? Moverse o simplemente quedarse quieto. Optó por la primera y corrió a esconderse en un arbusto cercano, sus ojos se asomaron entre las hojas viendo como la puerta de la cabaña se abría mostrando como salía cierto chico de cabello blanco y detrás una Mabel relajada.

Hubo un intercambio de palabras que ni el latino entendía, vio como Gideon tenia la intención de acercarse a Mabel quizá para darle un beso, cosa que le hervía hasta los huesos, pero fue un alivio cuando ella se corrió hacia atrás y estiro el brazo para despedirse. Una vez Gideon se marchó seguido de tres personas más, Adrián espero hasta que Mabel entrara, pero no conto con un ligero detalle.

—Ya se que estas ahí.

Si. Debía suponerlo.

—Hola Mabel.

—¿Qué estabas haciendo? Ven pasa, estaba haciendo mousse de chocolate.

Ambos entraron y lo primero que vio Adrián apenas puso un pie y luego el otro dentro de la cabaña fueron varios arreglos florales de distintas especies exóticas, no tuvo que ser adivino para saber quien se las había dado, con disimulo oculto las pequeñas flores que traía en su espalda con algo de desilusión.

—Hey, ¿no quieres ayudarme con...? ¿Qué traes en tu espalda?

—O este, no es nada —titubeo un poco pero vio a Mabel demasiado insistente que simplemente suspiro—. Son para ti.

Mabel se sorprendió al ver ese pequeño ramo de flores blancas, las tomo entre sus dedos y les dio una pequeña y suave caricia.

—Es hermoso.

Y sin más lo abrazó con fuerza y unas pequeñas lágrimas brotaban de sus ojos.

—Pero... el copo de nieve te dio hasta la floristería completa.

Mabel comprendió un poco el porque Adrián estaba asi.

—Lo se... pero él no tuvo las mismas intenciones que tu —explico pero él no lo entendía y Mabel rio un poco—. Gideon envió a sus lambiscones, en cambio tu vienes por tu cuenta y me traes mis flores favoritas. Ese pequeño torpe estaba tan concentrado en encontrar los diarios que no se daba la tarea de averiguar cuales eran mis gustos, pero tu si.

Se acercó más y más, Adrián tuvo que levantar la mirada, pues Mabel era alta.

—Entonces.

—¿Entonces?

Sobraban las palabras pero no eran necesarias.

Y solo bastaba un pequeño beso para confirmar que el sentimiento de ambos es verdadero.

Y bueno hasta aquí termina la saga Estaciones, perdón si no fue mucho y a lo mejor no se entienda pero tengo demasiadas cosas en la cabeza D: espero que por lo menos les haya gustado ya que al ser fan de GF quise contribuir en algo. Ah pero no crean que es todo, pues pienso traer más material sobre esta serie no me importa si ya es demasiado tarde XD.

Tengo en mente dos historias una de drama y acción, y la otra será de humor y más familiar, además de que quiero hacer oneshots sobre la pareja por excelencia y obvio hablo de BillDip... Ok no me maten... necesito amigos :"v

Eso es todo, un beso.

Pdta: Adrián no me pertenece pero parece que debo hacer el papeleo para quedarme con él JAJAJA.