Boku no hero No me pertenece.

Kimi no nawa es una película que adapte al universo de Boku no hero, pero tampoco me pertenece.

Kimi no na wa

Capítulo 1: Un sueño

Esta es la historia de cómo nos conocimos, una historia de un hilo del destino que nos unió y que nos ayudó a salir adelante cuando todo parecía perdido.

No es la historia que el mundo iba a conocer.

Pero fue la historia que unió nuestros mundos.

Y es importante para mí.

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—En ocasiones cuando despierto…descubro que estuve llorando—musita la voz suave de un hombre, en medio de un pequeño departamento.

Casi sonando nostálgico por motivo que no puede comprender.

Su rostro está cubierto por algunos muebles, pero se puede observar su brazo derecho lleno de cicatrices y levemente sus rizos verdes. Todo a su alrededor está ligeramente desordenado y se pueden ver una gran cantidad de cuadernos en una mesa, enumerados con el nombre de análisis de héroes; además de algunos libros en inglés y varias fotografías de Estados Unidos en la pared que se ven borrosas.

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—No puedo recordar otra vez el maldito sueño de mierda—gruñe la voz de otro hombre diferente, mucho más molesta que el primero y maldiciendo cuando se incorpora en la cama.

Tampoco se puede observar bien su rostro, solamente su cuerpo de contextura un poco más delgada, caminando en medio de su departamento con molestia. El departamento a diferencia del primero, es bastante ordenado y todo parece ser controlado con precisión, incluso hay un horario en la pared que parece rotulado de forma meticulosa.

El hombre se siente sumamente frustrado y agotado cuando ve por la ventana, los rayos de sol colorean un poco su rostro y cabello rubio; pero sus ojos rojos lucen demasiado cansados.

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—La sensación de haber perdido algo, permanece aún después de levantarme—escribe el hombre de cabellera verde en un cuaderno, mientras distraídamente come un poco de cereal para el desayuno.

Sus ojos verdes bailan un poco sobre las hojas que ha escrito por años, intentando buscar una respuesta que no ha podido encontrar en todo este tiempo. Sabe que tiene que lavar los utensilios de cocina, pero en su lugar deja todo en el lava platos y sale apresurado del lugar.

Suele pasar que se atrasa debido a sus pensamientos, si bien siempre ha sido alguien disperso, los sueños que inútilmente no recuerda, lo hacen llegar más tarde que de costumbre.

Debe apresurarse.

No quiere distraerse con las noticias ese día, ya que hoy es importante para él.

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—Siempre está buscando por algo…o tal vez alguien—farfulla el hombre rubio con molestia, nunca fue bueno para los sentimientos y las necesidades de apego emocional.

Pero su psicólogo le había advertido sobre ellas.

¿Qué tan loco era buscar algo que no sabe que se supone es?

Igualmente, su vista suele vagar entre el mar de personas todos los días, como si en algún momento algo fuera a saltar en su punto de visión y por arte de magia, todas sus dudas fueran contestadas. A pesar de lo difícil que era entrar a su círculo íntimo de personas apreciadas o cosas que aprecia en general, el hombre está casi desesperado porque aquello que le hace falta.

Aparezca.

Nuevamente camino a su trabajo, temprano como de costumbre, no puede evitar ver entre todas las personas que cruza en Tokio, casi deseando que ese algo sucediera hoy.

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—Esos días el sentimiento me posee todos los días y no puede evitar pensar en ese día—musita el hombre de cabello verde en voz baja en el tren de transporte público, demasiado acostumbrado a susurrar sus pensamientos en voz alta y recibir miradas confundidas de los demás.

No discute.

Si tan solo tuviera más movilidad o espacio, estaría escribiendo en sus cuadernos de notas, por lo cual se limite a ver por la ventana del transporte público con aburrimiento.

Recordando ese día que las estrellas cayeron del cielo.

Sin saber que, en otro lado de la ciudad, un hombre rubio pensaba lo mismo que él, ese mismo día…cuando sucedió el evento más catastrófico de los últimos años.

Tan terrible.

Tan desastroso.

Pero hermoso.

—Como si fuera un sueño—susurra el hombre de cabello verde, al tiempo que el otro hombre rubio también lo hace al caminar.

Sin saber que los lazos entre ambos, estaban más entrelazados de lo esperado.

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Años atrás…

Es cuando nuestra historia inicia…

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Su nombre era Midoriya Izuku, la historia que tiene en su espalda no es demasiado destacable, al haber cumplido sus 4 años y sin haber despertado una particularidad hasta entonces, fue declarado una persona sin particularidad; su yo de 4 años había estado en shock los siguientes días (semanas y probablemente meses). Si sumamos los eventos de no tener particularidad y destruir sus sueños de no poder ser nunca un héroe, que su padre los abandonara totalmente, provocan que el pequeño niño sufriera muchos casos de intimidación; hasta el grado de que su madre decidiera irse de Musutafu, de regreso a la ciudad donde había crecido.

Itamori.

Itamori es una ciudad ubicada en la prefectura de Gifu, muy lejana de la ciudad y que apenas si cuenta con servicios necesarios; los trenes casi no salen para la ciudad y la distancia es bastante considerable. Los padres de su madre vivían en esa ciudad por generaciones, esperándolos con las manos abiertas cuando se mudaron al cumplir Izuku los 7 años.

Fue un poco decepcionante.

Sus dos abuelos maternos claramente no quieren hacerlo sentir mal, pero Izuku esta demasiado herido para notarlo y solamente quiere pasar encerrado en su cuarto viendo videos de héroes. Ir a la escuela es otro martirio, ver cómo incluso los niños que viven en la ciudad de campo, tienen particularidades asombrosas, mientras Izuku no tiene nada; es demoledor en su interior. Los niños que sueñan con vivir en el campo o en ocasiones, ir a la ciudad con trabajos estables, no parecen saber lo bendecidos que son al tener particularidades.

Nadie vuelve a maltratar a Izuku aquí, donde todos conocen a los demás y los padres de todos los niños, deben advertirles sobre no tratarlo mal.

Pero no encaja.

Izuku simplemente no encaja en ningún lado.

Hasta que llega Ochako.

Un año después de su llegada a Itamori, la niña de cabello castaño aparece con sus padres; años después sabría que los padres tenían una empresa de construcción que fallo y decidieron retirarse al campo para ser agricultores. La niña es demasiado energética y al verlo alejado de todos, ha hecho su tarea de alegrar su día y hacer que Izuku se sienta un poco menos mal. La niña es linda y adorable, siempre toma su mano con cariño y lo presenta a los demás, aunque deba ser lo contrario.

Los padres de Ochako tienen un inicio difícil en el pueblo, su madre Inko que es contadora en realidad los ayuda mucho al inicio y no es raro ver a Ochako por su casa todos los días. Su madre debe apreciar la presencia femenina y termina adoptando a la niña como otra más de sus hijos, alegre de que alguien saque a su hijo de la depresión que claramente estaba pasando.

Ambos se vuelven mejores amigos.

Las cosas en la familia de Ochako comienzan a mejorar con el tiempo y estabilizarse.

A los 10 años aparece Hitoshi.

Si bien es más común que los ciudadanos de Itamori migren a otras ciudades, antes que alguien venga a vivir por voluntad propia, la familia de Hitoshi decide que es mejor cambiar de aires. Solamente son el padre de Hitoshi y este, quienes parecen querer huir de malas expericnais, como lo hizo su madre alguna vez; la particularidad de Hitoshi podría ser considerada peligrosa, aunque Izuku cree que es genial y muy útil si quisiera ser un héroe.

El niño de cabellera morada parece alejado de todos al inicio, pero Ochako odia la exclusión y odia que le digan que no, así que es cuestión de tiempo antes que el niño termine en su grupo de amigos. Es difícil al inicio, pero parece ser que Ochako e Izuku son suficientemente convincentes, para provocar que el niño termine cediendo a ambos y pasar el tiempo con ellos.

Cuando este nota que son genuinos, bueno, Izuku ahora tiene dos mejores amigos que no cambiaría por nada.

Aprende a ser feliz con lo que tiene, pero dentro de este, añora de todo corazón…ser un héroe.

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El día que todo cambia inicia casi como cualquier otro, Izuku despierta levemente confundido y con la cabeza martilleante, como si hubiera tenido un extraño sueño que no puede recordar. Se toma un tiempo sentado sobre su cama viendo sus manos, casi como si esperara que algo sucediera, pero al no pasar nada se encoge de hombros confundido. Tiene la sensación al levantarse de la cama, que su habitación está un poco más desordenada de lo normal, pero lo ignora al ver la hora y notar que va un poco atrasado. Se apresura a tomar su uniforme de preparatoria y salir de su habitación abrochando los botones de su camisa blanca.

Hace poco había cumplido los 16 años y sigue sin poder realizar correctamente el nudo de su corbata.

Había crecido sin padre, piensa casi con humor negro y sin querer expresarlo en voz alta; sabe que esos comentarios pueden poner triste a su madre y prefiere hacerlo solo en presencia de sus amigos cercanos.

Dejando eso de lado y el nudo desastroso en su cuello, pasa rápidamente por el pasillo hasta el comedor; algo bueno de vivir en el campo, era la enorme casa de sus abuelos donde vivían. Sus abuelos habían muerto hace algunos años, por lo cual la casa debería ser demasiado grande para solamente su madre y él, pero hace un año habían tenido una nueva adicción.

—Nii-chan—saluda una niña de cabellera blanca con ojos rojos, aproximadamente de 7 años (nunca sabrán realmente su edad por su historia) y que tiene un cuerno en su frente.

—Eri-chan buenos días—responde el saludo de la pequeña niña que estaba sentada en la mesa, con parte de su desayuno ya listo para comer.

Eri era una niña que había sufrido de incontables abusos en la capital, incluso según escucho a escondidas de su madre, la yakuza intento usar la particularidad de la niña para cosas malas. Un grupo de héroes la había ayudado en medio de una gran lucha, de la cual poco salió en las noticias, antes de que la niña estuviera en el hospital una larga temporada. Tuvo que estar bajo el cuidado de un héroe profesional un tiempo, antes que pudiera controlar su poder lo suficiente, para ponerla en el programa de protección y que uno de los trabajadores recomendara a su madre para darle un nuevo hogar en el campo.

Había sido un poco difícil al inicio y esta parecía temerosa de todo, pero un año después de estar con ellos, la pequeña Midoriya Eri (oficialmente adoptada hace unas semanas) estaba iniciando su segunda oportunidad de vida.

Puede que no fuera un héroe, pero Izuku protegería a esta niña con todo su corazón.

—Buenos días cariño, veo que hoy te sientes mejor que ayer—declara su madre al verlo y darle un suave beso en la cabeza.

Izuku parpadea curioso, antes de ladear la cabeza curioso.

¿Ayer?

Quiere preguntar sobre el tema, pero detiene su pregunta al ver como por la televisión sale un reporte de All Might rescatando a un grupo de civiles; toda su atención se desvía al aparato electrónico, ante las evidentes risas de Eri y su madre, antes de sacar su cuaderno para hacer anotaciones rápidamente. Parece entretenerse más de la cuenta, porque cuando se da cuenta, ya es demasiado tarde y termina corriendo por toda la casa para obtener sus útiles escolares.

Se detiene un momento entre los cajones de su habitación, tomando una cinta tejida que hizo con su madre hace tanto tiempo.

Su abuela amaba hacer hilos y tejer como la tradición de su familia, por lo cual cuando esta aun vivía, le había enseñado a su madre sobre la tradición como costumbre, si bien era costumbre que solamente las mujeres heredaran la técnica, su madre le había enseñado a Izuku lo básico. Ahora que Eri estaba en la familia, era más común ver a su madre con la niña, cuando no estaba trabajando, para enseñarle.

La pequeña cinta de color verde con naranja, fue atada en su muñeca con cuidado antes de salir corriendo.

Eri ya lo esperaba en la puerta, donde ambos se despidieron de su madre y decidieron comenzar el camino. La escuela y la preparatoria no estaban en la misma ruta, pero hasta entonces Eri disfrutaba de estar a su lado. Había sido un poco difícil para Eri hacer amigos, pero actualmente hablaba con algunos compañeros de su salón y su sonrisa era la de una niña normal; Izuku no podría quererla más, incluso si compartieran lazos sanguíneos.

—Estudia bien Nii-chan—se despide Eri cuando es la hora de separarse e Izuku le da un suave abrazo, que deja a la niña algo confundida.

Esta ríe comentando que ayer había sido divertido cuando le pidió el abrazo, antes de salir corriendo.

Otra vez menciona el día de ayer.

Meditando sobre sus palabras decide seguir su camino con la cabeza en las nubes, pero apresurando el paso, sin entender que sucedió el día de ayer; sus memorias parecen normales, aunque aparte de la sensación de haber tenido un sueño extraño, todo sigue en orden. Sus ideas comienzan a desviarse un poco ante el recuerdo de la lucha de All Might, que se había visto tan genial, que era imposible no admirar al héroe numero 1; incluso aunque sus apariciones parecían tener cada vez un transcurso de tiempo más largo.

Ochako y Hitoshi decían que era un acosador, pero era verdad.

All Might parecía no salir tanto en las noticias como antes.

—Izuku—llama una voz y no puede evitar detenerse con una sonrisa, Ochako quien venía detrás de la bicicleta de Hitoshi, salta rápidamente para envolverlo en un abrazo que acepta.

Da un pequeño giro con esta, quien se ríe antes de alejarse con una sonrisa radiante.

—Ochako, Hitoshi, buenos días—los saluda con una sonrisa amena, lo que causa que la sonrisa de Ochako se ensanche.

Hitoshi lo ve fijamente por un segundo, antes de suspirar y bajarse de la bicicleta para ir al paso de ambos; Izuku parece confundido ante la mirada tan intensa de su amigo, pero es Ochako quien comienza a caminar y ambos deciden seguirla.

—Me alegra ver que hoy te ves normal, el día de ayer tu cabello era un desastre—comenta Ochako palmeando su cabeza y eso lo confunde aún más.

Su cabello es naturalmente rizado, había pasado casi toda su vida intentando controlarlo sin éxito, pero al menos sabe cómo hace que no se vea tan mal ahora; si bien esa mañana su cabello estaba especialmente desordenado, pensó que era debido a una mala noche.

¿Ayer se veía tan mal?

Recuerda que estaba en orden.

O eso piensa.

—También parece que su madre le hizo un exorcismo, por suerte—susurra lo último Hitoshi antes de subir a la bicicleta y acelerar por algún motivo lejos de ello.

¿Exorcismo?

Izuku pestañea confundido, antes de ver a Ochako preocupado y que esta sonriera divertida. Ochako había sido su mejor amiga de toda la vida y tal vez a los 12 años pensaron que estaban enamorados del otro, antes de descubrir que solamente era un profundo afecto familiar luego de darse un beso; que no se sintió exactamente bien. Desde entonces ambos habían decidido no intentar nada y Ochako tomo ese lugar de mejor amiga/madre que siempre pasaba cuidándolo todo el tiempo.

Fue una gran ayuda en su vida.

Cuando no tuvo particularidad.

Cuando estaba solo.

Cuando sus abuelos murieron.

Cuando descubrió que también le gustaban los chicos y era bisexual, Ochako siempre estuvo en cada momento importante de su vida.

—Ayer fue un día un poco loco, pero sabemos que estabas estresado por los resultados de los exámenes, no te preocupes Izuku—intenta consolarle Ochako, pero eso provoca que la confusión pase a tristeza.

Izuku se siente simplemente frustrado ahora.

Había intentado por dos años entrar a la UA al curso de héroes, la primera vez no había entrenado nada y claramente en la parte de examen físico no salió bien, la segunda vez paso todo un año entrenando su cuerpo y siguió sin ser suficiente. Su madre estaba preocupada de que fuera aceptado, porque eso significaría tener que vivir por su cuenta en la capital, pero, aunque no estaba de acuerdo decidió apoyarlo a seguir su sueño. Pero luego de dos años intentándolo, sin importar que fuera tal vez el mayor de su curso y atrasarse en algunos estudios, no pudo entrar y este año había sido aceptado en estudios generales.

Lo cual no acepto, sería una tortura ir a la UA a estudios generales, sabiendo que nunca podría ir al curso de héroes, aunque lo intentara. Había pensado también entrar al curso de soporte, era bastante ágil con algunas máquinas y podría ser una oportunidad de trabajar con héroes, lo cual tampoco termino de convencerlo al final.

Su alma ansiaba ser un héroe.

Pero todo a su alrededor le decía lo contrario.

Dado que intento dos años como había prometido, es probable que ahora desista definitivamente y termine sus estudios en la preparatoria Itamori, ya cuando se graduara iría alguna universidad para convertirse en un analista de héroes como siempre ha sido o tal vez en reportero para ver de cerca a los héroes. No quería pensar de esa forma a los 16 años, pero su realidad había sido esta y estaba tardando en aceptarla todo este tiempo.

Soltó un suspiro al tiempo que Ochako le palmeaba el hombro, antes de darse cuenta su amiga activo su particularidad con él y luego comenzó a correr arrastrándolo a su lado; Izuku sonrió ante su acción y se permitió relajarse un poco mientras se acercaban a la preparatoria.

En las ciudades era prohibido el usar una particularidad sin licencia o supervisión de algún héroe, era mal visto y podrías obtener sanciones realmente graves por eso. Muchas particularidades eran usualmente inofensivas, por lo cual las leyes no eran tan graves y en general en la parte del campo, muchas personas usaban sus particularidades libremente como Ochako; esto sin ser mal visto por los demás.

Si tan solo tuviera una particularidad, probablemente Izuku no viviría aquí, pero eso no importaba ahora.

Esta era su vida y si bien no tenía todo lo que quería, si tenía todo lo que necesitaba y más.

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Las cosas para disgusto de Izuku, comenzaron a ponerse un poco más confusas en el transcurso del día, desde su llegada a su salón de clase, recibió la mirada precavida de sus compañeros y eso lo puso algo nervioso al caminar a su pupitre; incluso si Ochako aseguraba que todo estaba bien y Hitoshi seguía sentado frente a él con tranquilidad, parecía que algo sucedió sin saberlo. Su profesor era Saito Benkei, un hombre que anteriormente tomo la capa del héroe profesional Yoroi Musha, un héroe demasiado famoso e importante, que hizo que las primeras semanas tuviera a Izuku hostigándolo con todo tipo de preguntas; su cuaderno de análisis de datos había crecido fructíferamente para su alegría.

El hombre se había retirado luego de una herida que lo hizo perder un brazo y pensó que sería buena idea volver a su hogar natal en Itadori, como profesor.

El hombre era muy amable y todos lo trataban como Benkei-sensei, un anciano que era capaz de lanzarte una tiza a velocidad extraordinaria, si hablabas demasiado en clase. El hombre fue quien lo entreno en condición física todo el año pasado y quien le aseguro que no había problemas, cuando hace unos días fue rechazado del puesto en el curso de héroes.

Benkei-sensei le había explicado que sería casi imposible ser un héroe sin particularidad y aunque Izuku quiso tener esperanza, supo que debía caer en la realidad.

Usualmente prestaba atención a sus lecciones con Benkei-sensei, pero mientras anotaba en su cuaderno la explicación del hombre mayor, no pudo evitar notar que su cuaderno parecía algo incompleto y al pasar las páginas, una de estas llamo su atención.

¿Quién diablos eres?

La caligrafía no era la suya y parecía que las letras querían gritarle esa pregunta, lo que provoco que Izuku pestañeara confundido.

Intento ver a sus demás compañeros en busca de respuestas, pero todos ellos prestaban atención a su profesor y eso lo preocupo.

Sus ojos veían la hoja de papel confundido.

Hasta que una tiza a velocidad de la luz, impacto con su frente haciéndolo caer de espaldas y ganando la risa de sus compañeros.

—Otra vez distraído como el día de ayer Midoriya-kun—hablo Benkei-sensei resignado.

En medio del suelo y las risas que comenzaban a disminuir (ya que su profesor aún tenía otras tizas listas para usar), Izuku tiene la sensación de que algo se está perdiendo.

Por suerte la clase regresa pronto a la normalidad y un tema interesante como es el "Tasokare" que significa "qué es eso", parece distraerlo lo suficiente de las rarezas del día. La idea de que cosas misteriosas pueden ocurrir en el crepúsculo, hace que pronto Izuku comience anotar rápidamente sobre la idea en su cuaderno, la idea de encontrarse con algo que no es humano, suena como la capacidad de obtener un mundo misterioso sin ayuda de particularidades.

Las palabras en su cuaderno aun lo quieren distraer, pero se encarga de escuchar las enseñanzas de Benkei-sensei y algunas bromas entre sus compañeros.

Todo es divertido, aunque Izuku aún se siente algo confundido cuando alguien lo llama por su nombre y al responder, todos parecen sorprendidos que lo hiciera.

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—¿No lo recuerdas? —cuestiona Hitoshi con curiosidad en medio del almuerzo, luciendo tan sorprendido como la misma Ochako.

Izuku se siente inquieto por eso.

Sin saber que debería recordar, pero luego de la tercera broma sobre su nombre y como respondió correctamente, está empezando a unir cavos. Pensó inicialmente que todo esto era una broma de sus amigos que compartía con su familia, pero al ver que todo su salón de clase estaba involucrado, la posibilidad de que fuera él el único excluido, había incrementado en un 50%. Espero pacientemente hasta el almuerzo para hacer la pregunta, sorprendiendo tanto a Ochako y Hitoshi, quienes inicialmente pensaron que bromeaba, se comenzaron a preocupar luego de unos minutos.

Pero todo comenzó a empeorar cuando Ochako explicó lo sucedido.

Izuku comenzó a sudar frio.

—Ayer olvidaste donde estaba tu asiento y tu casillero, tenías el cabello hecho un desastre y no dejabas de preguntar por qué te llamábamos Izuku si tu cuaderno decía "Deku"—señala Ochako con tranquilidad y eso provoca que Izuku voltee a ver a su bebida sin entender nada.

Deku era una forma de como los niños lo llamaban en Musutafu cuando era pequeño, ya que era una forma en que se podía leer el carácter de Izuku y que significaba Inútil; algo que por suerte no se convirtió en norma aquí en Itamori, pero que de alguna forma siempre lo persiguió hasta ahora. Si bien las palabras de Ochako parecían calzar totalmente con su entorno y explicar el comportamiento de los demás sobre él, no podía recordar absolutamente nada; lo cual parece ser correcto, ya que de esa forma no esta tan mortificado.

Aun así…

—¿Amnesia? —pregunto al aire dubitativo, sin querer tener una enfermedad de demencia a tan joven edad, pero descartando mentalmente otras cientos de posibilidades—todo parece confuso…además esta mañana sentí que estaba teniendo un sueño extraño, creo que era sobre la vida de alguien más…probablemente—sus palabras pierden fuerza ante la imagen borrosa de alguien, que no puede recordar y que solo parece más lejana conforme lo intenta.

Un chico, de cabello rubio… ¿tal vez?

Ignoro ese sueño ya que esto parecía más problemático.

—Lo más lógico sería pensar en alguna particularidad, aunque con tu suerte probablemente estés pagando el karma de tu vida pasada—declara Hitoshi con seriedad en sus ojos, que hace que Ochako e Izuku se vean fijamente preocupados.

Sabían que darle ese libro de misterios sobrenaturales a su amigo, no había sido tan buena idea y solo lo alentaría aún más en estas cosas; todo había comenzado con un chiste en el primer cumpleaños que celebraron con el chico, que pareció retarlo de alguna forma a los misterios sobrenaturales.

Pero dejando de lado el mal chiste de Hitoshi, la idea de una particularidad tendría sentido.

¿Pero cuál?

Conocían a todos en Itamori y no exista entre ellos alguna particularidad de pérdida de memoria temporal o algo que pudiera asimilarse para la posible pérdida de memoria. Podría investigar un poco en internet sobre registros antiguos (aunque Itamori no suele tener sobre estos muy fácilmente encontrables), tal vez incluso pudiera ser la particularidad de retroceso de Eri, pero podía jurar que su pequeña hermana no la había activado recientemente.

¿Algún incidente?

Pero no había forma de explicar lo que había pasado en su cuaderno.

—¿Alguno de ustedes toco mi cuaderno ayer? —pregunto Izuku curioso con la bebida en su boca.

Ochako sonrió confusa y Hitoshi soltó un bufido.

—Ayer apenas si dejabas a alguien acercarte y ladrabas como un chihuahua enojado, nadie toco nada de tus cosas—señalo Hitoshi regresando al cuaderno entre sus piernas, lo que causo que Izuku viera pensativo el cielo.

Parecía que algo había sucedido, pero no entiende que pudo ser…se sentía perfectamente normal.

Ochako piensa que es estrés.

Hitoshi dice que debe ser algo anormal.

Izuku simplemente suspira.

Aquí en Itamori ha obtenido muchas cosas que guarda en su corazón, pero no niega que a veces preferiría las grandes ciudades. Se imagina viviendo cerca de la acción de los héroes, corriendo detrás de estos para obtener datos para sus análisis, obteniendo autógrafos y asistiendo a convenciones. Ochako se ríe ya que a ella también le gustaría salir a la ciudad por algún café o ir a ver alguna película, es un chiste ya que tanto Hitoshi como Izuku saben lo conservadores que es con el dinero su amiga; incluso cuando su familia está mejor económicamente ahora que en su infancia, la chica ha aprendido a ahorrar cada yen.

El pueblo de Itamori es pequeño, aunque Hitoshi asegura que le gusta un lugar tan cerrado y pequeño como este, donde todos se conocen, Ochako e Izuku a veces hablan sobre ir a las ciudades apenas se gradúen. Ochako ha estado estudiando duro para obtener una beca con Izuku, ambos prácticamente convenciendo a Hitoshi para unirse en su plan loco de abandonar Itamori e ir a Tokio en la primera oportunidad.

Un pueblo que no tenga un servicio de tren cada más de dos horas, cuyas tiendas no cierren a las 9 pm, que si tenga biblioteca o dentista; sigue sin entender como un pueblo tan pequeño tiene dos tabernas al lado de la otra. No hay trabajos nuevos para los aldeanos, no hay posibilidad de obtener pareja y hay pocas horas del sol al día que se pueden aprovechar realmente.

Cuando querían tomar algo diferente, cerca de su camino a casa había una maquina dispensadora de bebidas en lata, que probablemente solo sobrevivía por ellos.

Seria genial salir alguna vez a un lugar diferente.

Itamori tenía su propia belleza, pero Izuku añoraba de alguna forma las ciudades que tenía en sus recuerdos cuando era niño.

Cuando se graduará todo sería diferente, pero parece un camino demasiado largo aun por recorrer.

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Cerca del hogar de Izuku había un santuario, su madre era una conocida de la familia Honda y por lo tanto no era extraño asistir a sus presentaciones y actividades; pero la familia Honda tiene una celebración especial cada 7 años y esta semana se cumpliría por segunda vez desde su llegada a Itamori. Eri quien es la primera vez en participar parece emocionada y por lo tanto los tres integrantes de su familia se alistan temprano para asistir esa noche; ignorando lo sucedido en el día anterior que parece desaparecer de su memoria, no quiera amargar o preocupar a su madre con cualquier cosa. Caminan tranquilamente en la noche, lo cual disfruta al ser una ciudad tan pequeña y pacífica, a diferencia de las grandes ciudades.

Aunque una cosa buena contra otros cientos de cosas de la ciudad, hacen que Izuku siempre prefiera la idea de viajar.

El altar de la familia Honda es bastante conocido y llegan justo a tiempo para ver a la actual sacerdotisa del templo, Taketori Hikari, hacer una danza ceremonial, que posteriormente tendría la creación de un sake especial para los dioses. A lo lejos pudo ver como Ochako estaba presenciando con ambos padres y lo saludo amigablemente, Eri también la saludo emocionada; Hitoshi probablemente estaría dormido en casa, sin gustarle mucho esta clase de rituales.

—¿Eso les gusta a los dioses? —pregunto Eri con curiosidad mientras la actividad era celebrada, la mujer que podría tener más de 25 años que poseía la cabellera castaña y ojos azules, estaba en medio de un atuendo de sacerdotisa especial para el acontecimiento.

Izuku sonrió con cariño mientras su madre acariciaba a la niña, casi reconstruyendo el mismo escenario que tuvieron hace siete años cuando Izuku estaba curioso por el tema.

—La familia Taketori es especial Eri-chan, ellos tienen una particularidad extra especial y son quienes fundaron este pueblo hace tantos años atrás—enseña su madre a la niña, que parece verla con ojos enormes y curiosos—su particularidad se llama "Hilo del destino" y funciona durante una noche cada 7 años, esta particularidad es capaz de conectar un hilo invisible para todos, que está unido a tu otra mitad en el mundo y que inevitablemente te llevara a ellos—añade su madre con emoción e Izuku nota como la mirada de Eri parece brillar aún más intensamente.

No quiere desanimarla, pero como diría Hitoshi, eso simplemente es un cuento de hadas y una leyenda del pueblo, que no tiene ninguna base científica.

La familia Taketori hasta donde se sabe podrían no tener particularidad como Izuku, pero de alguna manera a diferencia de él, son sumamente respetados por todos en el pueblo; incluso algunos matrimonios ancianos del pueblo aseguran haberse conocido después de participar en el ritual de la familia Taketori.

Tiene que suceder una noche cada 7 años en la luna llena.

Izuku suspira mirando su mano, donde está la cinta naranja y verde entrelazada, que había creado poco después de aquella noche donde la misma mujer le había dicho que su hilo del destino estaba esperándolo. Durante esa noche Izuku puede jurar que vio hilos verdes y naranjas a su alrededor, como si estuvieran estirados y el final de este fuera lejano; tal vez todo era una ilusión de la noche y no tenía significado alguno.

Pero el pequeño Izuku había estado emocionado ante la perspectiva de conocer a aquella persona especial, creada para él y que estaría a su lado.

—Inko-kaachan tiene también una persona especial—pregunta Eri con curiosidad en sus ojos, una pregunta con inocencia que sabe que debe herir a su madre más de lo que deja ver.

Recuerdos vagos de su padre abandonándolos, hace agriar un poco el aire para Izuku y decide salvar a su madre rápidamente.

—Sabes que también dicen sobre el origen del pueblo, comentan que fue debido a que un villano poderoso pregunto si su hilo del destino era su esposa, pero en realidad esta tenía el hilo del destino de otra persona—comenta rápidamente Izuku, atrayendo la totalidad de la atención de su hermana pequeña—el villano estaba tan enojado que se enfrentó al héroe que siempre había amado a la esposa del villano, provocando que del cielo cayera un meteorito que creo el enorme lago de la ciudad—afirma con una sonrisa emocionada de la leyenda del pueblo, probablemente mentira sin base científica o datos que la respalden, pero que siempre lo había emocionado.

Funciona distrayendo a Eri, que siempre le han gustado las historias de amor o donde el villano es derrotado.

—¿Y se quedaron juntos? —pregunta esperanzada.

Izuku sonríe.

—El héroe rescato a la mujer de aquel que fue su villano, y esta que siempre lo había preferido a él, se quedó a su lado; estaban tan agradecidos con la familia Taketori cuando esta confirmo que sus lazos estaban unidos, que la ex esposa del villano les otorgo una bendición, que según la leyenda si algún otro evento de esa magnitud fuera a ocurrir, el nacimiento de un héroe lograría impedirlo—finaliza con emoción y esperanza, lo que hace que Eri salte emocionada con un aplauso.

Cuando es momento de Eri de pasar al altar, luego de una pequeña fila (ya que la mayoría de aldeanos ya han pasado por la bendición de la familia), puede notar como Taketori-san sujeta las manos de la niña entre las suyas; luego de unos segundos habla sobre como el aura de Eri está unida a un hermoso color azulado en alguna parte del mundo, que provoca a la niña sonreír emocionada.

Mientras observa a la niña, no puede evitar notar curiosamente la cinta entre sus manos.

Su color parece mucho más brillante que otros días, pero extrañamente ajeno al mismo tiempo.

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Es bien terminada la noche cuando la ceremonia termina, Taketori los saluda amablemente antes de despedirse para cambiarse lejos del ojo público, mientras Eri salta emocionada sobre querer hacer su propia cinta ahora que su hilo del destino fue sellado. Su madre e Izuku se sonríen alegremente, notando que todo parece una pequeña repetición de lo que sucedió hace tantos años atrás con él, lo cual le hace ver que tanto ha cambiado el tiempo y como probablemente todo fuera falso; han pasado 7 años y su hilo del destino es inexistente. Al igual que no le dice que Santa Claus no existe o sobre el hada de los dientes, Izuku alienta a la niña cuando se acercan al telar en su hogar y su madre rápidamente lo adapta para tener los hilos de color azulado con celeste.

Eri quiere hacerlo, pero su madre le advierte que es muy joven para escuchar la voz del hilo.

Así que ambos solamente observan a su madre trabajar, mientras ayudan a acomodar los hilos cerca de esta e Izuku casi puede ver a sus abuelos a su lado por un momento.

—Las emociones fluirían a través del hilo y tú, yo espero que mis emociones los guíen a las personas que estén destinadas hacerlos felices—declara Inko con una voz suave, mientras trabaja lentamente sobre la cinta que comienza a formarse ante sus ojos.

Eri la ve maravillada, Izuku solamente sigue su trabajo tranquilamente.

—¿Los hilos pueden hablar? —pregunta Eri confundida a lo que Izuku palmea suavemente la cabeza de su hermana.

—Oka-chan quiere decir que debes concentrarte, la familia Midoriya ha vivido aquí casi tanto como la familia Taketori, hay casi 1000 años de historia en la forma en que oka-chan teje—explica a su hermana que se ha sentado entre sus piernas con mirada sorprendida.

Esta sabe contar bien y puede ver como 1000 años es tanto tiempo en realidad.

En realidad, hace 200 años muchos documentos importantes del pueblo sufrieron un incendio, motivo por el cual las familias tradicionalistas restantes, esperan que algunas tradiciones puedan mantenerse a lo largo de la vida, para aquellas nuevas generaciones. Debe ser el motivo por el cual sus abuelos estuvieron tan felices de que regresaran, incluso cuando su madre no se fue en buenos términos con ellos; por suerte al regresar, pudo reparar viejos lazos entre ambos.

Eri no tendría la sangre de los Midoriya, pero esperaban que pudiera conservar sus tradiciones.

Cuando Eri por fin obtiene su cinta unas horas más tarde, la niña la ata en su propio cabello con ayuda de su madre expresando que algún día conocerá a su príncipe azul.

Sueños infantiles, son geniales.

Su sueño si bien debería morir ante la realidad, a veces no puede dejar de aparecer en su mente.

—Quisiera vivir en la ciudad y estar en la UA en el curso de héroes—comenta a nadie en especial cuando se va a dormir esa noche, viendo la cinta en su muñeca una última vez.

No cree en el hilo del destino exactamente, pero espera que, si este exista, este viviendo su vida al máximo y en un lugar mejor que Izuku.

Si tan solo tuviera una particularidad genial, todo sería diferente, piensa antes de dormirse.

.

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Es algo borroso en medio de su sueño, cuando un sonido comienza a taladrarle el oído lo suficientemente alto, para hacer que gimotee buscando la molesta alarma telefónica, que puede asegurar es mil veces peor de lo que recuerda. Comienza a moverse en su cama desesperado, cuando el celular no está a su lado como de costumbre y antes de saberlo, todo a su alrededor gira y queda suspendido en el aire cinco segundos, antes de caer con fuerza contra el suelo. Su costado duele mucho más de lo que debería la caída e Izuku se incorpora casi llorando, estando seguro que estaba dormido en su Futon y no en una cama alta.

Al menos ha caído sobre el teléfono, ya que este deja de sonar cuando apaga la alarma y se incorpora con la vista algo borrosa.

No es su habitación.

Hay una cama alta de donde supone ha caído, un escritorio con algunos cuadernos y una computadora portátil, la habitación es más pequeña que la suya propia y tiene apenas un ropero con algunos muebles. Izuku se siente confundido y mareado, pero cuando se logra incorporar confundido y preguntándose donde estaba, se congela al ver un espejo que muestra una imagen que no es la suya.

Se mueve torpemente, preocupado de que la imagen siga sus movimientos.

Dura un segundo congelado, antes de abalanzarse con incredulidad y sujetar el espejo frente a él.

La imagen no es la suya, no hay pecas o rizos, en su lugar hay una piel clara con ojos de color ojo de forma rasgada y un cabello rubio que parece haber estallado de alguna forma. Deben tener la edad similar, pero este chico tiene un cuerpo mucho más marcado que el suyo de alguna forma.

Había escuchado de sueños realistas, pero esto es una locura.

—¿Qué es este lugar? —se pregunta preocupado viendo en todas direcciones, sin entender que pasa.

¿Se ha vuelto loco?

Unos golpes en la puerta lo hacen saltar alterado y chillar por bajo, le habían tomado por la guardia baja y busca cualquier cosa que pueda usar como arma. Lamentablemente no hay nada lo suficientemente peligroso y termina levantando un libro que parece pesado, listo para arrojarlo a cualquiera que pase por la puerta; por dicha, no hay nadie que lo intente.

—Bakugou ¿Todo está bien?, escuche ruidos extraños—habla la voz de algún adolecente, que en términos de Izuku parece preocupado, pero no puede asegurarlo.

¿Bakugou?

El apellido suena levemente familiar, pero eso no funciona de mucho y se pregunta si es a él de quien se refieren; está tentado a decir algo, pero en su lugar prefiere mantenerse callado sin saber que podría decir.

—Oe Kirishima no molestes a Bakugou, debe seguir enojado por perder ayer con Todoroki, déjalo tranquilo y vamos a desayunar—habla otra voz más animada antes de que la otra voz también parezca alejarse con los pasos.

Bien.

Ha pasado el primer obstáculo.

Izuku voltea a todos lados confundido, abriendo la puerta que no fue la que tocaron anteriormente, descubriendo un pequeño baño y ducha en este. No le gusta la idea de verse desnudo en un cuerpo que no es el suyo, pero de alguna forma tiene que salir de aquí y está todo sudoroso. Cierra los ojos todo el tiempo y se baña rápidamente con ropa interior que había encontrado con facilidad, a diferencia de su propia habitación, aquí todo está pulcramente ordenado y por eso no le cuesta encontrar el uniforme; que reconoce de inmediato.

Sonríe suavemente tocando el material y comprendiendo que todo es un sueño de su imaginación.

Es el uniforme de la UA.

—Bueno si es un sueño, podría aprovechar—medita para sí mismo, antes de meterse en el uniforme con facilidad y dejar la corbata de lado, antes de salir con lentitud de su habitación.

Hay un largo pasillo que lo toma por sorpresa y debe verse perdido cuando llega al ascensor, ha tomado varios cuadernos que ha encontrado y según el horario de la pared, debió tomar todo lo correcto. Se sorprende un poco ya que la UA en realidad es un lugar demasiado cerrado de información, así que se sorprende de que su mente creara este sueño tan vivido que lo deja en una nube de felicidad sonriendo.

Cuando llega al primer piso, hay varios adolecentes por todo el lugar con su mismo uniforme y eso lo deja confundido.

¿Creo un sistema de dormitorios en su sueño?

No había escuchado que la UA tuviera uno, ya que cuando hizo el examen no lo ofrecieron, tal vez es algo reciente o su mente creo esto, para poder explicar una forma de no hacer sentir a su madre culpable a la hora de irse a la gran ciudad. Esto claramente ayudaría con el problema del dinero en algún departamento, no tendría que preocuparla de viajar a altas horas de la noche a la ciudad y al estar en algún terreno proporcionado probablemente por la escuela, estaría protegido de alguna forma.

Aplaudió a su cerebro, a vece sorprendiéndolo más de lo normal.

—Bakugou por aquí—dice la misma voz de antes, que lo hace saltar un poco confundido.

Hay tres chicos que parecen verlo fijamente, el primero tiene el cabello rojo y luce bastante imponente, el otro tiene un cabello rubio y apariencia más carismática; terminando con un chico de cabello negro que tiene una sonrisa divertida.

Duda un poco, pero se acerca a ellos.

¿Quiénes son?

Su sueño parece haberlos adaptado probablemente como sus compañeros cercanos y está seguro que, a su lado, podría llegar más fácilmente a la escuela que sin ellos. Tenía el teléfono celular, todavía funcional, en su bolsillo derecho; pero la idea de caminar con rostro perdido y el mapa activo, era menos tentador que dejarse llevar por lo que posiblemente serían sus compañeros de clase.

—Buenos días—dice con torpeza, esperando que no pregunten por su nombre.

Debe decir algo mal, ya que los tres chicos se paralizan al verlo, antes de verse preocupados.

Ladea el rostro confundido.

—¿Tal vez perder ayer con Todoroki lo afecto más de lo esperado? —declara el chico de cabello negro viéndolo preocupado, a lo cual Izuku se siente algo perdido.

¿Todoroki?

Quiere decir algo, pero dudoso sobre qué hacer, decide dejarse llevar por el chico de cabello rojo que parece ser su amigo más cercano.

—Dejen al pobre Bakugou tranquilos, vamos hermano Sato preparo el desayuno y sabemos lo riguroso que eres con eso—empuja el chico y no puede estar más alegre de ser guiado a una mesa donde todo está listo para comer.

En realidad, Izuku es malo con su alimentación, incluso cuando Benkei-sensei le indico un plan nutricional para mejorar su físico, usualmente era tentado por golosinas por sus amigos. El desayuno frente a él era delicioso y probablemente algo que su sensei aprobaría, decidió guardar silencio para escuchar a sus amigos que se quejaban sobre los exámenes del día anterior y otras cosas. Le costó averiguar un poco los nombres de estos, pero identifico al pelirrojo como Kirishima, el rubio como Kaminari y el chico de pelo negro como Sero; un logro antes que lo arrastraran entre conversaciones al salón de clase.

Había muchas personas en este, algunos con piel rosada, otros con motores en sus piernas, una chica invisible y un tipo que tenía una gran cantidad de brazos.

Izuku se resistió de escribirlo todo, hasta que al llegar a su escritorio (supuso que era su escritorio ya que Kirishima lo dejo ahí), tomo un cuaderno apresurado para escribir todo lo que podía. En su sueño Bakugou Katsuki (estaba escrito en su cuaderno) debe ser alguien solitario, ya que nadie parece saludarlo aparte de sus amigos y darle su espacio; le queda genial ya que puede escribir todo lo que ve en un cuaderno que no es suyo con emoción.

Casi se sale de su asiento de emoción, cuando por la puerta entra Aizawa Shota, o mejor conocido, Eraserhead. Era un héroe clandestino no tan famoso, que provoca que deba morderse los labios para no chillar lo que dura de sus lecciones. Las materias son algo aburridas y la mayoría de esa información es conocida por él (es el mejor de su clase, muchas gracias), por lo cual aprovecha para prestar atención a sus lecciones.

Es aburrido, sin embargo.

Se supone que está en la UA de sus sueños, pensaría que haría cosas más emocionantes, pero al menos su mente es lo suficientemente equilibrada para poner sus estudios al lado de los eventos de héroes; es sin duda un nerd. No quiere ni imaginar las bromas de Hitoshi y Ochako si supieran sobre esto, por lo cual se deja distraer un momento con un leve dibujo en la parte superior de su cuaderno en forma de All Might.

Si todo esto funciona realmente, debería ser posible de crear un sueño donde conoce a su héroe.

La hora del almuerzo llega pronto y se pone de pie con dudas, no sabe llegar al comedor o donde fuera que comerían, por suerte Kirishima su leal amigo llega pronto indicando que deben apresurarse para comer.

Lo sigue algo perdido, preocupado especialmente cuando Kaminari se va con otros amigos al igual que Sero, dejando que deba tener una conversación real con Kirishima.

Esto podría salir mal.

—Has estado algo silencioso hoy, ni siquiera gritaste a Todoroki cuando paso a tu lado—comenta Kirishima con voz algo preocupada, es un buen amigo, ojalá supiera quien es ese Todoroki.

¿Por qué debería gritarle?

No lo entiende, pero ha sido mencionado algunas veces y debe ser importante. Su mente creo este mundo de sueños, pero no fue lo suficientemente amable de darle todas las piezas.

—Supongo que estaba pensativo—su voz es un poco más rasposa que la suya, lo que le hace escalofriarse cada que habla al notar que no es él.

Kirishima le ve preocupado, Izuku voltea el rostro inquieto.

No hay mucha conversación en la fila del comedor, que guarda en su mente por si en el futuro cercano deba responder sobre direcciones. Kirishima no deja de comentar sobre algo de las noticias, pero Izuku esta tan fascinado con la idea de almorzar en la UA, que se desconecta un poco; su mente viajando sobre las ventajas de tener un héroe profesional como cocinero y pidiendo sin dudar su favorito cuando llega a su turno.

—No sabía que te gustaba el Katsudon, usualmente dices que no es saludable—musita Kirishima cuando llegan a la mesa, pero Izuku lo ignora para saborear la comida.

Joder.

Casi tan delicioso como el de su madre, su mente debe haberlo tomado como base.

—Hola mis queridos amigos, traigo información sobre el entrenamiento de esta tarde—dice una niña de piel rosada que se ha sentado con ellos.

Izuku agradece la comida que impide que hable, porque estaría preguntando muchas cosas sobre la pigmentación de esta y preguntando si esta es su habilidad como tal. Kirishima de reojo parece emocionado ante la chica, pues ha saltado y por un momento tartamudeado inquieto, debe sentir alguna atracción por esta y se pregunta por qué su mente haría algo como eso.

—¿A quién extorsionaste? —cuestiona su amigo divertido y la chica de cabello rosada solo sonríe emocionada.

—Eso no importa, escuche que estamos haciendo entrenamiento en parejas, parece ser que Aizawa-sensei quiere aliviar asperezas—declara la chica viéndolo ahora fijamente, e Izuku traga lentamente al ver que Kirishima lo ve ahora preocupado.

—Deberíamos hablar con sensei, Bakugou ha estado actuando raro hoy—musita Kirishima con duda e Izuku por algún motivo se preocupa.

¿Qué clase de personalidad pensó su mente al hacer este sueño?

—Si hablas sobre como Blasty ha estado silencioso todo el día y murmurando, todos lo hemos notado—añade la chica viéndolo fijamente, Izuku parpadea sin comprender y eso parece preocuparla más—incluso ahora no nos está explotando por hablar de él, no sé si en el entrenamiento de héroe esto funcione—añade preocupada.

Pero no importa que diga o que sienta, no cuando sus palillos caen y se levanta de su asiento con ambas manos en la mesa.

Todo su ser brillando, para preocupación de los otros dos.

Solo importa algo.

—¿Entrenamiento de héroe? —dice con deleite y sabe que este sueño se ha puesto mil veces mejor, las personas de las mesas cercanas lo ven como si hubiera caído del cielo.

.

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Este día va mejorando, si bien Kirishima tuvo que guiarlo para tomar su traje y su profesor le pregunto varias veces si se encontraba bien, preocupándose cada vez que respondía afirmativamente; nadie podría detenerlo de esto. Había tomado su teléfono mientras se cambiaba y buscado cualquier información de su parte, viendo algunos videos de este entrenando y comprendiendo que tenía una particularidad genial de explosión. Las granadas deben ser para poder acumular las explosiones o direccionarlas, así que decide que al menos por ese momento no usarlas, sin saber realmente como hacerlo. Su traje de héroe que era negro con naranja, es asombroso y sale del cambiador casi saltando de emoción.

Todos parecen verle preocupados, pero cuando llegan al campo de entrenamiento, ve sus manos emocionado.

Tiene una particularidad.

No solía tener sueños tan vividos como este y mucho menos una particularidad genial.

En el momento que su profesor lo empareja con Todoroki, se siente confundido y espera que alguien se acerque a él, temeroso que, al confundirlo, sospechen que hay algo mal. Pronto un chico con el cabello de dos colores se acerca a él, con una expresión casi tensa o lamentable, que debe ser por algún motivo que desconoce. No sabe bien las particularidades de sus compañeros, pero conoce que este chico debe haber estado relacionado en algo en su sueño por la forma en que ha sido nombrado tantas veces.

Le da una suave sonrisa, que parece hacer pestañear confundido al chico, que gira a ver a Kirishima quien se encoge de hombros.

Su profesor indica que ambos serán el ultimo equipo (como si ocuparan ver el trabajo en equipo de otros primero) y que todos tendrán que trabajar en un ejercicio de rescate. Eso lo emociona, siempre ha querido rescatar personas y ayudarlas, además podría conocer las habilidades de los demás. Lamenta no tener su cuaderno para escribir, pero en su lugar toma su celular y comienza hacer rápidas anotaciones sobre sus compañeros, alegre de que sean presentados con sus nombres de héroes y pueda ver sus particularidades en acción.

Esto.

Es.

Perfecto.

Sonríe ante la idea de vivir esto al menos una vez en su sueño, hace unos días le indicaron que no entro al curso de héroes y de alguna forma está viviendo su sueño frustrado; este podría haber sido él. Ve asombrado el don de Kirishima que calza tan bien con el de Kaminari para llegar donde la "victima" en forma de peluche de persona; la idea de esquivar a otros compañeros que son "villanos" hace que todo sea más realista.

Un gran trabajo.

—Estas murmurando—declara Todoroki fríamente a su lado y eso lo detiene, sin saber que tanto o que no tanto ha dicho.

Coloca una mano en su cuello, sonríe algo arrepentido.

Todoroki lo ve preocupado.

Todos lo ven preocupado.

Su profesor incluso parece dudoso sobre enviarlos a ambos al final, pero Izuku no piensa irse sin haberlo intentado. Incluso sin las enormes granadas de su traje, puede notar los guantes especialmente adaptados de alguna forma, no ha intentado usar su particularidad; pero es ahora o nunca. Camina detrás de Todoroki al campo de entrenamiento, que no deja de verlo confuso cuando llegan a la entrada del campo que parece simular una especie de ciudad desierta.

Su rostro no puede contener la emoción.

Tienen unos minutos antes que suene la alarma, así que deben armar un plan.

—Los anteriores encuentros demuestran que las victimas siempre han estado en zonas algo alejadas, para ver nuestra movilidad y tener algunos "villanos" que puedan distraernos. No puede estar tan lejos por el termino de tiempo y probablemente si pudiéramos acceder a un punto alto, podríamos ver mejor el panorama—comenta rápidamente Izuku con una mano en su mentón.

Todoroki lo ve fijamente unos momentos, antes de entrecerrar los ojos y negar con la cabeza.

—Usualmente no quieres hacer equipo con nadie—lo escucha murmurar, causando que lo vea sin entender y este solo suspire—nos enfrentamos a Yaoyorozu y Jiro, ellas sabrán mucho antes que nosotros cuando estemos cerca; si no trabajamos en equipo no tendremos oportunidad—declara con firmeza, lo que causa mucha más confusión en Izuku.

Abre la boca, antes de cerrarla confundido y volverla abrir.

—Si yo…quiero trabajar en equipo contigo Todoroki-kun—dice sin entender que parece tan difícil de creer.

Todoroki lo ve fijamente, antes de verlo ahora incrédulo.

El sonido de la alarma los advierte de que iniciaron, Todoroki lo ve fijamente dudoso antes de pedirle que lo siga y no se vaya solo como de costumbre. Izuku frunce el ceño antes de hacerle caso y correr a su lado, recordando que Yaoyorozu tiene la habilidad de crear y Jiro podría usar sus orejas como un arma potente, o encontrarlos rápidamente.

Sus compañeros eran geniales.

Detiene sus pasos cuando siente algo extraño en su mente y al alzar la vista, puede ver que algo se acerca rápidamente y apenas si puede empujar a Todoroki fuera de la bala de cañón que casi los impacta. Izuku cae torpemente al suelo, antes de levantarse listo para hacer algo; recuerda los videos de como usaba sus explosiones y levanta ambas manos listas para detener el próximo ataque.

Entonces…activa su explosión.

No sale bien.

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Kirishima debe acompañarlo a la enfermería ante las risas de su salón de clase, no todos por supuesto, algunos son más reservados, pero ve sus rostros llenos de diversión. Al parecer había usado todo su poder, cuando claramente no debería usarlo ya que eso lo impacto contra un edificio con demasiada fuerza, que quedó inconsciente. Su profesor determina que no debe haber sanado su herida del día anterior y debe ir a la enfermería, donde una amable anciana lo ayuda a mejorar y Kirishima se sigue riendo de su tragedia. En sus videos se había visto tan fácil el usar su particularidad, que no espero la gran cantidad de dificultades que parecía traer consigo la habilidad de explosiones. Aunque fue sanado en todo su cuerpo, no puede evitar sentirse cansado en su camino a los dormitorios de regreso, queriendo dormir un poco más.

Tal vez necesitaba una temporada de descanso, antes de un sueño tan loco como este.

—Joder Bakugou sé que te gusta Todoroki y se supone es un secreto, pero esta es la primera vez que te veo en este nivel, no creo que sea una buena táctica—dice Kirishima entre risas, al tiempo que Izuku comienza a comprender un poco más el personaje de Bakugou Katsuki.

Un chico de mal temperamento, según lo que ha escuchado todo el día, que es el segundo mejor de su clase y con una habilidad poderosa, que parece románticamente interesado en Todoroki. No se extraña, a Izuku le han gustado tanto chicos como chicas, así que su sueño debe haberse aprovechado de eso, para tomar al chico más atractivo que pudo crear y hacerlo su interés romántico. Todoroki era bastante apuesto, aunque tenía una extraña cicatriz en su rostro, no dejaba ese lado principesco que le hacía atractivo; también parece amable.

Se supone que son rivales.

Su mente debe haber tomado la trama de alguno de las películas que tanto le gustan a Ochako.

Por suerte debido a sus lesiones, no debería entrenar esa noche y podría irse a descansar temprano, Kirishima lo despide en la entrada de los dormitorios y se despide de este quien iba un rato más al gimnasio.

Que extraño sueño.

—¿Bakugou-san como te encuentras? —pregunta una amable chica de cabello negro que se llamaba Yaoyorozu, Izuku quisiera escribir un cuaderno sobre su particularidad.

Su cabeza palpita un poco mientras se acerca, notando que al lado de esta se encuentra la chica de piel rosada que almorzó con ellos y una chica que es invisible; tantas preguntas, pero no podrá obtener respuesta de todas.

—Me encuentro mejor, Recovery Girl fue muy amable conmigo—expresa con sinceridad, causando que las chicas se vean confundidas, antes que Ashido suspire teatralmente.

—Joder debiste pegarte la cabeza ayer con fuerza, estas actuando muy amable hoy—musita Ashido viéndolo preocupada, pero con diversión en sus ojos—luces casi lindo y tierno como un conejito—añade burlista e Izuku se ríe internamente.

Ochako solía decirle algo similar.

—No deberías molestar a Bakugou-san, debe estar cansado, si gustas puedo hacerte un té para el malestar—declara Yaoyorozu con emoción y antes de saberlo esta en medio de la reunión de las chicas.

Yaoyorozu parece ser de una familia adinerada, ya que el té parece costoso y tiene una preparación muy elaborada, que vale la pena porque es sabroso. Cuando le comenta a la chica sobre su gran talento, esta parece algo abochornada, declarando que nunca antes le había dicho algo así, lo cual le deja confundido. Ashido salta emocionada buscando aprobación, a lo cual Izuku es sincero admitiendo que esta tiene una particularidad ventajosa y que su apariencia física grita que podría ser un héroe por su carismática personalidad. Al final también admira mucho a Hagakure y aprovecha para hacer preguntas que esta responde encantada.

Hablan durante varias horas, hasta que las chicas declaran que es hora de dormir antes que Iida venga a decirles que es tarde.

Cuando caminan en dirección a los ascensores, Yaoyorozu lo detiene con una sonrisa.

—Fue un placer hablar contigo hoy Bakugou-san, debido a mis sentimientos por Todoroki siempre sentí que había un muro entre ambos; pero me alegra haber podido conocerte un poco mejor—expresa la chica con amabilidad antes de despedirse por completo.

Eso le deja pensativo.

Que extraño sueño tiene.

No puede evitar pensar mientras camina al ascensor, al entrar a este, una mano rápidamente detiene este de cerrarse, solo para revelar a Todoroki quien parece lucir algo cansado y con una toalla en sus hombros; debe haber venido de los baños comunes que escucho de Kaminari esa mañana. El chico lo ve fijamente, a lo cual Izuku desvía la mirada inquieto, meditando sobre lo que quiso decir Yaoyorozu sobre este y sus sentimientos; el Bakugou Katsuki de su sueños debe tener una rival de amor.

Adorable.

—¿Te encuentras bien? La herida parecía seria—se atreve a preguntar Todoroki con cierto grado de duda, que hacen que Izuku no pueda evitar sonreír.

Estaba preocupado por él.

—No fue una gran herida, pero ahora está en orden, supongo que debo entrenar un poco más—añade rascando su mejilla inquieto.

Todoroki sigue la acción con dudas en su mente, antes de suspirar y ver a otro lado.

—Actúas diferente hoy—lo escucha susurrar para sí mismo, a lo cual Izuku se encoge de hombros, todo el día ha estado escuchando eso.

Es un sueño.

No es que importe.

—Fue una lástima no poder hacer bien el entrenamiento, escuche que tu particularidad de hielo y fuego es asombrosa, me hubiera gustado luchar a tu lado—se lamenta audiblemente con pesar, antes de saltar cuando el ascensor llega a su planta.

Lo había memorizado esa mañana.

Sale del lugar con una vaga despedida a Todoroki, quien parece totalmente en shock cuando el ascensor se termina de cerrar por completo. Su habitación parece levemente familiar ahora que estuvo aquí esa mañana, se arroja sobre su cama aun sintiendo adolorida su espalda y cabeza, sonriendo por el extraño sueño que ha tenido; puede que este agotado mentalmente, pero esto había sido lo mejor que pudo haber soñado.

Que sueño tan realista.

Toma su teléfono celular, que no pudo revisar todo el día, para admirar asombrado como este mantenía un horario estricto y riguroso, claramente aspirando a convertirse en un gran héroe. Entre todo eso pudo notar que estaba iniciando un diario, parecía ser como una especie de asignación ya que tenía una clara apariencia forzada que le hace sonreír.

Comenzó a escribir lo que hizo ese día, la entrada parecía disonante con todos los emojis que este chico no parecía usar.

Mientras estaba escribiendo en el diario, un vago destello de recuerdo llego a su mente.

¿Quién diablos eres?

Había sido la pregunta que recordaba en algún momento, por lo cual se apresuró al escritorio donde tomo un marcador para color el nombre de "Izuku" en la palma de su mano.

Cuando volvió a caer en la cama, sintió que ese día fue una locura dentro del sueño, pero había sido totalmente fascinante.

Se preguntó si alguna vez se repetiría.

.

.

La mañana siguiente cuando Bakugou Katsuki despierta en su habitación, con el rostro pálido y respiración agitada, con los vagos destellos de alguien llamándolo "Kaa-chan" una y otra vez, preguntando si lo recordaba, supo que su día iba ser una mierda. Todo parecía borroso y confundido, jurando que había estado en medio de un extraño sueño que no puede recordar, pero que algo en su interior grita que es importante. No recuerda haberse dormido con su uniforme el día anterior, pero cuando se levanta de la cama esperando iniciar otro día de mierda, su mano llama la atención inmediatamente.

Debido a su particularidad de nitroglicerina, la tinta parece borrosa y esparcida.

Pero hay un nombre en este.

—¿Deku? —lee en voz alta sin entender de quien se trata.

Algo había sucedido, algo se había activado sin saberlo.

Porque a miles de kilómetros más lejos, un chico se despertaba de la misma forma, ambos sin saber por el momento, que habían cambiado de cuerpo.

El inicio de la historia empieza aquí y el tiempo cae sobre un reloj que determina un cataclismo.

Que ninguno de los dos está preparado aun para resolver.

Continuara…

Espero les gustara.

Esta historia tendrá aproximadamente 5 capítulos o por esa media, la idea es basada en la pelicula de Kimi no Na wa, pero como pueden ver no es totalmente el asunto ya que es adaptada al mundo de Boku no hero. Entonces pueden esperar algunos giros diferentes a la película de mi parte.

En este momento Bakugou está interesado en Todoroki de forma romántica, pero esto no es reciproca y no olviden que esta historia es un Midoriya x Bakugou. En esta historia Bakugou es Gay mientras que nuestro conejito Midoriya es bisexual.

El personaje de Taketori Hikari es un OC creado de mi persona, que suelo usar en historias de Naruto. Pensé en usar algún personaje de Boku no hero, pero al final decidí darle a mi OC una oportunidad.

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.